Prefiero ser buena persona

Yo también soy una buena persona, un Gutmensch. Me lo han dicho repetidas veces durante los últimos dos o tres años[1]. No, no necesitan felicitarme por ello… La voz Gutmensch se ha convertido -en el vocabulario de la insana e insanta alianza entre extremistas de derecha y ultraconservadores cristianos- en un insulto, en un disparate, en una grosería, en una palabra llena de odio.

Ayer, esta palabra fue “coronada” como la no-palabra (Unwort) del año 2015[2]. Las razones que dió el jurado: “como Gutmenschen son específicamente insultados quienes trabajan ad honorem ayudando a los refugiados y quienes se oponen a los ataques a los hogares de refugiados. Con las palabras Gutmensch, Gutbürger (buen ciudadano) o bonhomía (Gutmenschentum), tolerancia y disponibilidad a ayudar (Hilfsbereitschaft[3]) se califica por igual, como ingenuo, tonto y que no tiene idea del mundo (weltfremd), como dominado por el síndrome de los que quieren ayudar (Helfersyndrom) o como expresión de imperialismo moral” [4].

Se descalifica, más bien… Sí, este párrafo me hace pensar en Donald Trump, más que en John Boehner (ver mi columna ¿En qué se parecen John Boehner y yo?).

Ya el 2011, Gutmensch fue una de las palabras del año[5], “con el término Gutmensch, especialmente en foros de internet, se ataca de tal manera -con sorna y malicia- el ideal ético de la persona buena (des „guten Menschen“) para difamar a quienes no piensan como ellos, sin considerar sus argumentos y para descalificarlos como ingenuos”[6].

El Slaby Grossmann[7], considerado el mejor diccionario castellano-alemán no tiene la palabra (al menos, la edición que yo tengo, del tiempo del colegio). Tampoco está en el anexo. Así que voy a tener que explicárselas yo.

Gutmensch se compone de dos palabras (el idioma alemán aglutina), de gut, bueno, buena y Mensch, ser humano, hombre y mujer. En suma, Gutmensch designa a un hombre, a una mujer buenos.

Hasta donde yo sé, ser bueno, es bueno… Esto es, ser bueno no es malo. Yo no soy relativista. Por ello, cuando me “insultan” diciendo que soy un Gutmensch, les respondo que prefiero ser una buena persona a ser una mala persona, en alemán: lieber Gutmensch als Bösmensch 😉

Si ser una buena persona fuera algo malo, querría decir que estamos muy mal. Como escribió alguien en algún editorial hace pocos meses, significaría que nuestra sociedad está podrida. Gracias a Dios, la mayoría de los alemanes de hoy, son Gutmenschen, que ayudan a los demás (especialmente a los refugiados[8]). Nuestra sociedad no está podrida, ni son una mayoría quienes califican, descalifican como “hombres buenos” a los demás. (Como tampoco son una mayoría quienes se “informan” leyendo a Sarrazin[9]).

A fines del año 2015, alguien me comentaba que Alemania era hoy, ayudando a los refugiados, más cristiana que nunca. No deja de tener razón. A comienzos del 2016 y pese a las reacciones al acoso sexual de año nuevo en Colonia, me parece que esto sigue siendo así.

¿Quienes son las personas que descalifican a los demás, como si ser una persona que pasa por la vida haciendo el bien[10], fuese una persona mala? Para responder a esta pregunta, propongo continuar leyendo el comunicado de prensa: “El concepto de “buena persona” (Gutmensch) no florece solamente en el sector del populismo de derecha como un concepto de lucha, sino también entre los periodistas de medios importantes, como una crítica generalizada a un conformismo del bien”[11] y cita un artículo del Handelsblatt.

Ellos piensan que sólo ellos conocen la verdad y son realistas; todos los demás, seríamos ingenuos (tendríamos “mentalidad de boy scout”, diríamos en Chile y Argentina). Hace algunas semanas, una amiga (con esas amigas…) me dijo que yo tenía demasiadas hormonas de la felicidad[12], otro tópico de los extremistas ultraconservadores que va por la misma línea de los Gutmenschen.

En suma, este de la buena persona (Gutmensch) es un concepto utilizado especialmente por sectores de extrema derecha populista y ultraconservadora[13], por describirla de alguna manera. Incluso, por el ultraconservadurismo “cristiano”, por los llamados Evangelikalen (protestantes y que nadie toma mucho en cuenta) y los católicos de derecha (Rechtskatholiken) que son una especie de nacionalcatólicos alemanes, un grupo pequeño, pero que se hace notar.

Cuál triste paradoja, la Asociación de periodistas alemanes nos explica[14] que, por primera vez, la palabra fue usada para designar a los partidarios del Cardinal von Galen, el León de Münster, quien luchó contra el exterminio de la vida sin valor (lebensunwerten Lebens) , esto es, contra el asesinato de discapacitados[15] mental y físicamente realizado por los nacional socialistas[16].

En el documento que cito (de 2006), la Asociación de periodistas alemanes hace ver que Hitler, en sus discursos y en “Mi lucha” también usaba el prefijo gut (bueno) de manera peyorativa. Para él,  gente bien intencionada y de buen carácter (gutmütige Menschen) son los enemigos del pueblo alemán[17].

El término buen hombre, buena mujer, buena persona ha sido secuestrado por la extrema derecha, con una intención precisa: denunciar como un principiante tonto e ingenuo a quienes no estén de acuerdo con ellos y su lógica propia de “matones de colegio” (así les llama el diario alemán taz[18]). Las buenas personas nos dejaríamos llevar por nuestros sentimientos y no seríamos racionales. Sólo ellos son racionales.

Se ha convertido en un concepto de lucha extremista que se utiliza de manera inflacionaria para denunciar a quienes propongan diferenciar, a quienes sean empáticos o intenten actuar de forma razonable. Quienes (des)califican así a otras personas lo hacen desde una perspectiva de supuesta superioridad de quien ve más allá y conoce las causas de lo que ocurre y lo puede explicar. Los hombres y mujeres buenos, no lo podríamos explicar. No sé si les ha tocado interactuar con gente así… A mí, sí.

“Noble es el hombre, servicial y bueno”, escribió Goethe al inicio de su poema Das Göttliche[19] en 1873. No puede haber mayor contraposición… Prefiero a Goethe.


[1] “Antifa” (antifascista), “Linksliberal” (liberal de izquierda) e incluso comunista son igualmente vocablos usados por ese tipo de personas.

[3] Se podría hablar de altruísmo, de generosidad y los cristianos hablaríamos de magnanimidad.

[4] Als „Gutmenschen“ wurden 2015 insbesondere diejenigen beschimpft, die sich ehrenamtlich in der Flüchtlingshilfe engagieren oder die sich gegen Angriffe auf Flüchtlingsheime stellen. Mit dem Vorwurf „Gutmensch“, „Gutbürger“ oder „Gutmenschentum“ werden Toleranz und Hilfsbereitschaft pauschal als naiv, dumm und weltfremd, als Helfersyndrom oder moralischer Imperialismus diffamiert.

[6] Mit dem Ausdruck Gutmensch wird insbesondere in Internet-Foren das ethische Ideal des „guten Menschen“ in hämischer Weise aufgegriffen, um Andersdenkende pauschal und ohne Ansehung ihrer Argumente zu diffamieren und als naiv abzuqualifizieren.

[7] “Diccionario de las lenguas española y alemana en dos tomos”.

[9] Ver la nota a pie de página número 2 de mi columna sobre John Boehner

[10] Recuerdo lo que dice Forja 1.054 “…Y así, saborearás la alegría del buen hijo de Dios, que pasa por la tierra con errores, pero haciendo el bien.”

[11] Der Ausdruck „Gutmensch“ floriert dabei nicht mehr nur im rechtspopulistischen Lager als Kampfbegriff, sondern wird auch von Journalisten in Leitmedien als Pauschalkritik an einem „Konformismus des Guten“ benutzt.

[12] Según una muy popular (en Alemania) teoría de la conspiración, el gobierno mundial nos arrojaría oxitocina desde los aviones, para que siempre estemos felices, no nos demos cuenta de lo que “los de arriba” hacen con nosotros y no protestemos. Sólo un puñado de elegidos -no me cuento entre ellos- se da realmente cuenta de lo que pasa.    

[15] No me gusta la palabra “discapacitados”; pero me temo que es la que se usa oficialmente. La escribo de manera “provisoria” y para que se entienda la traducción.

[16] Erstmals findet sich das Wort als Bezeichnung für die Anhänger von Kardinal Graf Galen, der gegen die Vernichtung lebensunwerten Lebens , also die Tötung körperlich und geistig Behinderter durch die Nationalsozialisten (schließlich mit Erfolg) gekämpft haben.

[17] Adolf Hitler hat in seinen Reden und in Mein Kampf ebenfalls die Vorsilbe gut als abwertend verwendet. So sind für ihn gutmeinende und gutmütige Menschen diejenigen, die den Feinden des deutschen Volkes.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s