¿Por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Y viceversa

Justus Bender, periodista del prestigioso y conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), cuenta en su libro[1] que, en eventos de la AfD, varios hombres le contaron que ellos estaban casados con extranjeras. Me quedé pensando: ¿por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Leyendo su libro y escuchando uno de sus podcast[2], me acordé de una chica centroamericana que conocí alguna vez. Tendría unos 30 años, y estaba casada con un alemán que trabajaba en la policía de prisiones. Tenían varios hijos pequeños y estaba esperando uno más[3].

Fue hace pocos años, en el último o penúltimo curso de retiro al que asistí. Ella habló mucho -y eso que el retiro era en silencio- sobre la Alternativa para Alemania (la llamada AfD). Nos advertía a las demás participantes del retiro, en voz alta y fuerte, que “la AfD no es nazi”. Se quejaba que, en la sociedad y en “los medios”, se la calificara como tal. Su marido, nos explicó, era del partido, de la AfD.Nadie en el retiro la contradijo, nadie le pidió que se callara, ya que era un retiro en silencio. 

Como de costumbre, inicié una ronda de preguntas en Twitter. La primera pregunta fue ¿por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Por qué ciertos hombres escogen a mujeres extranjeras, pese a que el partido pretende logar una “Alemania para los alemanes” y se queja de la presencia de extranjeros en las calles de Alemania, como hizo Meuthen en el último congreso del partido en Colonia[4].

Philipp Kurowski? me da una respuesta muy interesante: “Si tú te fijas, sólo están en contra de los hombres extranjeros. ¿Conoces el concepto de androfobia?”[5]. No, la verdad es que no la conocía.La androfobia es s la fobia contra los varones[6], no frente a las mujeres. Linksevangelikal? responde jocosamente: “debemos suponer que, entonces, a las mujeres de la AfD no les gustan ni los hombres, ni las mujeres extranjeros”[7] 🙂

Kurowski? continúa: “nadie, en AfD tiene algo contra las mujeres extranjeras siempre que cuidan a los niños, a los ancianos y a los enfermos y que mimen a sus hombres”. Y agrega que “todas estas son actividades no son propias de las mujeres emancipadas y que trabajan fuera de la casa”[8]. Claro, esos mismos sectores se quejan de la emancipación de la mujer alemana, que ya no es la buena ama de casa, figura tan tradicional en la cultura de Alemania del pasado. 

En esta misma línea de pensamiento y en otro foro, una joven amiga alemana me dice que -para este tipo de hombres- la mujer alemana[9] es una mujer “mala” que castra al hombre y lo exclaviza[10]. En otras palabras, varones a la antigua, partidarios de los roles tradicionales, buscan a mujeres dispuestas a realizar labores tradicionales y las únicas que están dispuestas, son mujeres extranjeras. Lo que yo he visto es que, algunas veces, algunos hombres, piensan que las mujeres extranjeras efectuarán estas labores; pero, en realidad, no lo hacen. Y es aquí donde surgen los problemas[11].

Kurowski continúa explicándome que los hombres extranjeros son vistos como una competencia, tanto en el mercado laboral como en el “mercado matrimonial”. Y agrega que el hecho que sostengan que los hombres extranjeros son “una amenaza contra nuestras mujeres” es una expresión del propio miedo”[12].

El diputado de la AfD en Berlín Andreas Wild[13], responde a otro twittero: “Ud. es todavía joven y cambiará de opinión cuando todas las mujeres atractivas tengan una relación con los migrantes”. Perdón… las mujeres alemanas atractivas… Y las que el diputado de la AfD considera no atractivas… ¿esas mujeres sí pueden irse con los extranjeros? ¿Qué clase de sexismo más horrible es este? Es, por lo menos, el atavismo según el cual “los extranjeros nos quitan las mujeres”. En Twitter, alguien se refiere al sexo-nacionalismo 🙂

Klaus Jarchow? sostiene simplemente que estos hombres necesitan una persona que haga el aseo en su casa, alguien que se encargue de la limpieza…[14]. Después de haber observado a algunos matrimonios -y no sólo con mujeres extranjeras- me temo que Klaus lamentablemente, no está demasiado lejos de la realidad.

Igualmente, en Twitter, virtual_s_i_m? comenta que aquí se mezcla el sexismo con el racismo y ambos se potencian. El rol de la mujer, en sectores de derecha europea, es más bien pasivo. Sí, la mujer sería pasiva y por tanto, inofensiva y sumisa; sólo así no significa un peligro para el hombre que es activo[15].

En una oportunidad, una conocida mía criticaba a una amiga mía extranjeras -que no estaba presente en la conversación- debido a que “salía mucho” y por tanto, no se habría preocupado de sus hijos, ni de su casa y marido…[16]. O sea, mi amiga criticada no era una mujer “para adentro”, “casera” y sumisa, el ideal femenino, para quienes les gustaría volver a la década de 1950. Según la periodista Bettina Hoffmann, la AfD tiene una imagen de la mujer que, en el mejor de los casos, corresponde al siglo pasado[17].

Mi amiga S. me da otra explicación: “es más fácil vivir con alguien que no habla muy bien el idioma. Así, no se pueden ambos comunicar al mismo nivel y no se verá tan fácilmente confrontado con las propias debilidades intelectuales y humanas”. Sí, es cierto, muchas extranjeras no tienen idea de alemán al casarse, algunas nunca lo aprenden, o bien, saben sólo lo suficiente para comprar en el supermercado, cocinar y limpiar. Pero no para leer el diario, ni un libro, ni un buen artículo periodístico. Creen todo lo que les cuenta el marido… Nunca le dirían que su opinión política es errada.

S. continúa: “Además, esas mujeres, muchas veces, tienen problemas con la visa, de manera que quedan en una situación de dependencia. Esa mujer no va a escapar tan fácilmente, y prefiere contenerse, ocultando su situación, para no ponerse en peligro”[18]. Triste realidad…

Hasta ahora, las respuestas han contestado la pregunta ¿por qué hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Pero el tema, tiene otra dimensión, que plantea Linksevangelikal?: ¿por qué mujeres extranjeras “se meten” con estos hombres? ¿Por qué se involucran con quienes desprecian lo que me hace lo que soy?[19].

Buena pregunta de Linksevangelikal? quien, nos hace ver que hay mujeres con un background migratorio, como algunas señoras procedentes de Rusia, muchas de ellas tienen también la tendencia política favorable AfD[20]. No olvidemos que incluso hay un importante grupo organizado de ruso-alemanes dentro de ese partido[21]. Justo ayer salió un artículo en el mismo FAZ sobre el tema, titulado “los rusos son los mejores alemanes”[22].

Hay mujeres que piensan que casándose con un “buen cristiano” tienen la vida arreglada. Porque ellas creen que un buen cristiano será un hombre bueno, como muchas veces son los buenos cristianos en sus países: misericordiosos. Me temo que este pueda ser el caso de la centroamericana que menciono más arriba. Pero resulta que ellas no saben que, para algunos europeos, el cristianismo es más bien, una ideología con la que ellos pretenden diferenciarse de los demás. Una barrera frente a otros. Un mecanismo de identificación nacionaliista. Y son lo menos misericordiosos que hay.

Mia amiga O. me dice que puede ser que ellas piensen que con él tienen su futuro económico asegurado. Sí, también puede ser. Y el de su familia en el país de origen, por las remesas de dinero que pueden enviarles a alguna zona montañosa y pobre del planeta.

Mi amiga A. me dice que “porque muchas veces te casas rapido y te das cuenta muy tarde”. También es cierto… Una amiga mía se casó (el matrimonio acabó muy mal y deepués de la separación, todo fue aún peor) luego de dos meses de conocer a una alemán de pelo ya blanco; pero de ojos azules, precisamente porque le gustaban sus ojos azules… Conozco a miles de hombres de ojos azules que no sé si podrían hacer feliz a alguien.

Finalmente, mi amiga S. me habla del fenómeno llamado en inglés Racial Fetishism. De acuerdo a Wikipedia[23], “el fetichismo racial consiste en fetichizar a una persona o a una cultura o grupo étnico que no es el propio”. Un fetiche es, en este sentido, el esteretipo de un cuerpo -también puede ser de una cultura o bien de una forma de ser- que se convierte en objeto de una patológica satisfacción sexual. “El fetichismo racial implica el deseo de una persona de otra cultura a menudo porque son diferentes, y por lo tanto ‘exóticos’”. OMG! Esto lo he visto muchas veces en Alemania. El gran interés por “las mujeres asiáticas, por las mujeres de color y por las latinas, consideradas exóticas, son ejemplos de fetichismo racial”.

El “síndrome del ‘fetichismo asiático’  nace del deseo masculino de dominación y del estereotipo de las mujeres asiáticas como individuos abiertos a la dominación”. Hace un par de días, en Twitter, me interpeló un alemán de extrema derecha que tenía en su perfil, fotos de mujeres tailandesas. Wikipedia continúa explicando: “Ellos ven a las mujeres de su propia raza como demasiado orientadas hacia la carrera y muy fuertes. Las mujeres asiáticas son la antítesis de su percepción de las mujeres” alemanas[24].

Las mujeres de color y las latinas son vistas como hipersexuales. Las mujeres negras representarían la “fiebre de la selva” salvaje. Continúa Wikipedia: las latinas simbolizan la fecundidad y el deseo sexual. Por eso, no es raro que un hombre que quiera tener muchos hijos, busque una latina. No olvidemos que la AfD dice expresamente que cada mujer debería tener, al menos, tres niños. Las latinas son consideradas “un poco díscolas”; pero es preferible una “díscola” a una Emanze, palabra despectiva que describe con desprecio a una mujer emancipada alemana[25]. “Emanze” es un término despectivo lamentablemente, muy usado en Alemania, al igual que el de Rabenmutter o madre desnaturalizada.

Mi amiga S. me dice que el fetichismo racial no es un fenómeno muy estudiado en Alemania, hasta ahora. Pero creo que hacerlo sería sumamente necesario. Muchas veces, se habla del tema, como si fuera algo bueno y demostrara la apertura de los hombres frente a los extranjeros… más bien a las extranjeras. Me temo que de apertura poco y nada hay. De convertir a la mujer en objeto, de eso, hay mucho.

El fetichismo racial no es un tema inocuo, sino uno que ha hecho sufrir a mucha gente, si te casas con alguien que no te ama a ti, sino características raciales de tu cuerpo o de tu cultura (hipersexualidad, fecundidad, incluso ser “buena madre”, mujer sumisa al servicio de su marido), de alguna manera eres considerada intercambiable[26], sobre todo si te han encontrado a través de una agencia o después de unas cortas vacaciones.

Debe ser aún peor si descubres que la imagen que tú tenías de él es igualmente falsa. Y que, en realidad, él desprecia a los extranjeros… Abiertamente o en forma encubierta, Incluyéndote a ti, aunque te necesita. 

Esta columna es una primer intento de respuesta. Si tú tienes más ideas o tesis, te pido que las escribas en el foro de este artículo -aquí abajito- o en Twitter (@MartaSalazar) o bien en la página de mi blog en Facebook


 

[1] Was will die AfD? Eine Partei verändert Deutschland (¿Qué quiere la AfD? Un partido cambia a Alemania?). De la editorial Pantheom, del grupo editorial Random House. 2017. Su cirección en Twitter es @JustusBender

[3] Las circunstancias están un poco “cambiadas”, para -como dicen en las películas- “proteger a los inocentes” 😉

[4] “Gerade in jüngster Zeit aber gehe ich aber sehr bewusst durch die Straßen meines Landes, meiner Stadt. Und wenn ich an einem Samstagmittag im Zentrum meiner Stadt unterwegs bin, mit offenen Augen, wissen Sie, was ich dann sehe? Ich sage das wirklich ohne jede Übertreibung: Ich sehe noch vereinzelt Deutsche”.

[5] Wenn du drauf achtest: Sie haben nur was gegen ausländische Männer. Gibt es den Begriff #Androphobie schon? (Respuesta de @PhiKuro, de 25 de mayo 2017).

[6] Androphobie. Ver significado 1 en Wiktionary “sehr ausgeprägte (krankhafte) Angst oder Abneigung vor Männern”.

[7] “Weiter gedacht: #AfD-Frauen hingegen mögen sowohl keine ausländischen Frauen als auch keine ausländischen Männer, wenn ich das richtig sehe”. (Respuesta de @konvivenz, de 26 de mayo).

[8] “Niemand in der AfD hat etwas dagegen, dass ausländische Frauen hier auf Kinder aufpassen, Alte & Kranke pflegen und Männer “verwöhnen”. Alles Lücken in ihrem traditionellen Weltbild, die durch emanzipierte, berufstätige Frauen hier entstehen”.

[9] Bió-alemán se dice de la persona que procede de una familia originariamente alemana, esto es, sin ascendientes extranjeros.

[10] “…die biodeutsche Frau ist eine böse, entmannende Feministin. Sie verwandelt sich direkt in Gollum und versklavt den Mann”.

[11] Hace años, conocí a una cubana que me contó que su marido la había traído a Alemania para que cuidara a su mamá ya anciana… Lo que ella, en realidad, no quería hacer. La semana pasada un amigo mío casado con una extranjera me contó que, cuando él se casó, su propio papá quería que la nuera cuidara a la suegra.

[12] Nuevamente, el 25 de mayo: “Männer dagegen sind Konkurrenz: auf dem Arbeitsmarkt, auf dem Heiratsmarkt. Die Bdrohung für “unsere Frauen” ist ganz eigene Angst”.

[13] Andreas Wild, MdA @AndreasWildAfD: “Sie sind noch jung. Vielleicht ändern Sie Ihre Meinung, wenn alle für Sie attraktiven Frauen, in einer Beziehung mit Migranten sind” (Tweet de 25 de febrero de 2017).

[14] “Sie brauchten eine “Putze”, nehme ich mal an”. (Respuesta de @Chat_Atkins, de 25 de mayo)..

[15] “Da multipliziert sich Sexismus mit Rassismus. Wo ich dir recht gebe: Frauenbild d Rechten red. Frau auf 1 Rolle, d passiv. Harmlos, unterwürfig ist. Daher passiv u weniger “gefährlich” in Ggsatz zu “aktivem” Mann (zB in d Trope “Frauen wegnehmen”)” (Respuesta de @_S_i_m_X, de 26 de mayo).

[16] Fue una de las tantas “las conversaciones de sobremesa y las de mesa, las de pasillo y las del paseo”. Ver ¿En qué se parecen John Boehner y yo? 

[17] AfD Ein Frauenbild aus dem vorigen Jahrhundert, columna de Bettina Hoffmann.

[18] “Es ist einfacher, mit jemandem zusammenzusein, der die Sprache nicht richtig kann. Da muss man nicht auf Augenhöhe kommunizieren und wird nicht so schnell mit den eigenen intellektuellen und menschlichen Schwächen konfrontiert. Außerdem sind diese Frauen häufig aufgrund von Visumsangelegenheiten in einer Art Abhängigkeitssituation. Die Frau läuft dann nicht so schnell weg und verkneift sich sicher auch viel, um ihre Lage nicht zu gefährden”.

[19] “Warum lassen sich ausländische Frauen auf solche Männer ein? Warum mit Partnern einlassen, die verachten, was mich ausmacht, was ich bin?”.

[20] “Manche Frauen mit Migrationshintergrund haben wohl auch eine gewisse Nähe zur AfD, etwa russlanddeutsche Frauen”.

[21] Organizados, como siempre, en Facebook: Russlanddeutsche in der AfD

[23] Me refiero al artículo en inglé sobre Racial fetishism, que cito en los párrafos siguientes.

[24] Wikipedia se refiere a las norteamericanas; pero, en este caso, veo exactamente el mismo fenómeno.

[25] Recuerdo el caso de un alemán que, me contaron en una convivencia, que se había casado recién con una española y los comentarios de las demás señoras fue “qué bueno, porque con una alemana los hombres, ya no se pueden casar, porque son emancipadas. Pero con una española, las españolas son tan católicas, con ellas sí se puede casar…”. Hago notar que todas las señoras presentes y que se expresaban en tales términos, eran alemanas.

[26] De interchangeable women habla el artículo 5 Signs You’re About to Be Racially Fetishized que me recomendó mi amiga S.


 

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El populismo, el liberalismo y el political correctness

Comenta una amiga que, mientras menos respetuoso de la libertad sea un movimiento u organización, más se llena la boca con el tema libertad. Esto que mi amiga decía acerca de una institución religiosa[1], se aplica plenamente a los movimientos de extrema derecha en Europa… y probablemente, en todo el mundo[2].  

Es paradojal y casi una burla que los movimientos populistas actuales, usen o más bien abusen de la palabra libertad. Incluso, el movimiento de extrema derecha del holandés Wilders, se autodenomina, “Partido por la libertad”[3]. Paradojal, porque son estos movimientos los que utilizan la libertad para luego intentar derogarla, como vemos que ocurre en Hungría y en menor medida -ya que la sociedad civil parece ser más fuerte y tener mayor capacidad de oposición- en Polonia.

No quiero ni pensar en lo que pasaría si un movimiento de extrema derecha xenófoba como la Alternativa para Alemania, llegara al poder. Casi todas las pesadillas posibles se harían realidad. Casi, porque creo que la sociedad alemana no es la misma de antes y el sistema de frenos y contrapesos en la administración, funcionaría eficazmente, haciendo posible un pronto relevo de los populistas. Pero sería mejor no tentar al destino y evitar caer en las garras de Petry, Weidel, Höcke y otros.

Liane Bednarz analiza el tema en su columna del Tagesspeigel, sobre la Alternativa para Alemania (en adelante, AfD) y el liberalismo[4]. Su tesis principal es que el supuesto liberalismo de este partido consiste simplemente en la posibilidad de sostener ideas, de expresar ideas o de exponer tesis que contradigan el llamado political correctness.

Se dice con demasiada liviandad, que el partido Alternativa tiene dos alas: la económica-liberal y la patriótica-nacionalista. Siendo la primera una buena, aceptable y una real alternativa y la segunda, una corriente siniestra. Ambas estarían en pugna dentro del partido y la consejera empresarial Alice Weidel -recién elegida como una de las candidatas de punta del partido- representaría la posición liberal[5].

Más bien, creo que, como decía el editorial del ditorial del diario Volksstimme, de Magdeburg: hay una única tendencia dentro de la AfD, dentro del partido, los oponentes no se encuentran separados con respecto al contenido. No, más bien se trata de un juego de poder y de animosidades personales[6].

Justus Bender (del Frankfurter Allgemeine Zeitung, FAZ) tiene razón cuando escribe que, desde que, hace dos años cuando se excluyó a su fundador Bernd Lucke, no hay división en el partido. En efecto: dentro de la colectividad, existen sólo quienes “arden por la ideología de derecha” y aquellos que tienen un comportamiento oportunista y desean obtener votos y en consecuencia, mandatos como diputados y se preguntan cómo podemos ganar todos los puestos políticos posibles y asegurarlos para nosotros[7].

En otras palabras, pienso que algunos no quieren transar y están dispuestos a mostrar todo aquello en lo que creen (Höcke, Gauland, Meuthen, Weidel, etc.). Y otros (el matrimonio Petry y Pretzell) pretenden esconder un poco su tendencia extrema, con la finalidad táctica de lograr todos los escaños parlamentarios y eventualmente, otros puestos políticos, para después, desde el poder logrado democráticamente, llevar a cabo su programa. Primero, llegar al poder y luego, sacarse la máscara y llevar a cabo su ideario. Para ellos, el sistema democrático es sólo un medio que, en una primera etapa, es neceario que respetar. Esta estrategia me parece conocida…

Los primeros no quieren transar, ni mostrarse amigables con los “viejos partidos”, por lo que se les llama “oposición fundamental”. Los segundos, se aliarían con cualquiera (de derecha o de izquierda), con tal de llegar al poder[8], son, llamados “realistas”..

Después del triunfo del partido liberal alemán (FDP[9]) en las elecciones de parlamento estadual en Nordrhein-Westfalen (NRW) -y hace una semana de Schleswig-Holstein- creo que se hace necesario reflexionar acerca del supuesto liberalismo de los populistas alemanes que, gracias a Dios, sólo obtuvieron en NRW, un magro 7,4%. Pero toda cifra superior al 5% que obtengan los populistas, es siempre demasiado alta.

Qué mejor que hacerlo a la luz de la columna de la abogado Bednarz. De partida, generalmente, se dice -en una gran simplificación- que los funcionarios Meuthen y Weidel -ambos de Baden-Württemberg- representarían el ala “liberal” del partido. Sin embargo, ambos, se han distanciado expresamente de esa denominación.

No, ellos mismos dice que no son liberales, sino que “freiheitlich”[10], que yo traduciría más propiamente como libertario. Meuthen rechaza ser llamado liberal, ya que esa “etiqueta” no corresponde “ni a la mitad de la verdad” sobre su posición, asegura. El concepto liberal, prosigue el profesor de un instituto superior, se halla “contaminado”.

Meuthen critica duramente a la FDP, que se considera como guardián del liberalismo en Alemania; pero que, en realidad, lo habría traicionado[11]. Como de costumbre, el populismo recurre a descalificacr como “traidores” a sus enemigos políticos. No es el rival político al que se enfrentan, sino al enemigo total. Tal vez sea la deletérea influencia de Carl Schmitt[12].

De partida, en la concepción falsamente liberal del populismo, no hay lugar para el individuo, sólo existe el colectivo. De supremacía de derechos y libertades individuales, de lucha contra la discriminación y de defensa de las minorías, todos temas tan importantes para el liberalismo, de ello, no hay nada. En esta línea, podemos incluir, por ej., la exigencia de los tres niños por mujer alemana[13]. El colectivismo manda muchos saludos desde el oscuro pasado…

La otra de las figuras que generalmente, se califica como liberal, es Alice Weidel (ex-economista de Goldman Sachs, firma que los populistas de derecha y de izquierda tanto critican)[14]. En el congreso del partido en Colonia, Weidel dice que los términos liberalismo y liberalidad han sido llevados por la FDP al absurdo y que ella es freihelitlich-conservadora, esto es, libertaria-conservadora. En otras ocasiones, Weidel se ha definido como liberal. Cierto, Weidel se ve como liberal; pero abre la boca y te das cuenta que no lo es, sino que su discurso es más bien populista[15].

Sin ir más lejos, los populistas austriacos, tienen el calificativo freiheitlich incluído en su mismo nombre[16] , el partido se llama así: Freiheilich, exactamente el mismo término con que Meuthen y Weidel se autodenominan. Los vínculos, los encuentros entre funcionarios de la AfD alemana y la FPÖ austriaca son innumerables [17] [18].

La distinción entre “freiheitlich” y liberal no es una mera cuestión semántica…

Como hace ver Bednarz, en el fondo, para la AfD, la liberalidad que exige, se traduce y se reduce a su rechazo al llamado political correctness. Pienso que pertenece al código genético de los movimientos populistas, renegar de las reglas mínimas de convivencia civilizada y democrática que hacen más agradable, llevadera y posible el entendimiento entre personas que piensan distinto; pero que se respetan, que se toleran y no se ven como enemigos irreconciliables. Esto y no otra cosa, es lo que, en el mundo occidental, se llama political correctness. De ninguna manera se trata de colocar una especie de bozal, sino que a establecer un rayado de la cancha dentro de la cual nos movemos en el juego democrático.

Por el contrario, el populismo plantea una especie de derecho a romper con todo lo que nos es caro y que ha llevado a que la coexistencia pacífica y amable entre personas y grupos que piensan y que son distintos. El populismo actual ha reemplazado al colectivismo, al totalitarismo y al sectarismo de antaño y lo ha hecho, en todo el espectro. El populismo actual recurre a un extraño pseudo-liberalismo, a una falsa libertad -que no es tal- para salirse de la cancha y decir cualquier barbaridad, con la excusa de no someterse a la llamada corrección política.  

Bajo la premisa según la cual “se debe poder decir algo”[19]… Algo que es insoportable, insostenible y que, generalmente hiere a los demás o los ataca en su dignidad, los populistas pretenden tener un falso derecho a decir todo lo que se les pasa por la cabeza… Generalmente, lo que dicen no es nada bueno. Y a esto llaman no doblegarse frente al political correctness.

En su discurso en el Congreso del partido, en Colonia, Weidel anunció concretamente y en tono altisonante, que la corrección política debe ser arrojada al basural de la historia[20]. En realidad, nada más anti-liberal, más iliberal… Hablar de iliberal, me recuerda al ministro presidente húngaro Orbán, que sostuvo, en una rueda de prensa con Merkel que él es partidario de la democracia; pero de la democracia iliberal[21]. Lo que le valió que Jean-Claude Juncker le haya llamado jocosamente “el dictador”[22].

Bednarz cita el libro de Bender sobre la AfD, donde el periodista del diario conservador FAZ explica que, en Alemania existe un political correctness que se puede llamar también decencia, decoro, buenos modales o tener consideración hacia los demás y este decoro o buenos modales no es sólo una cuestión de moral, sino que tiene que evitar que representantes de grupos de la sociedad se sientan heridos porque se inicia una provocación o incitación que hace imposible que se tenga lugar un debate de fondo. Por el contrario, muchos miembros de la AfD, pretenden ‘liberarse’ de la exigencia de la tolerancia, que ellos consideran insoportable[23].

Yo prefiero la tolerancia, la magnanimidad, la liberalidad, la decencia, el decoro y el respeto a las personas y a su dignidad, derechos e igualdad 🙂 En otras palabras, la sociedad abierta de que habla Popper.[24] 


[1] En su momento, defendí ante mi amiga, a la institución, de la que mi amiga también era miembro. Ver ¿En qué se parecen John Boehner y yo?

[2] Como he citado ya tantas veces, mi amigo el abogado argentino -reconocidamente liberal- Diego Goldman, me hizo ver que hay demasiados conservadores disfrazados de liberales. Ver Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta

[3] Partij voor de Vrijheid, más conocido por su abreviatura PVV.

[5] Su calidad de lesbiana refuerza más esta tesis simplista.

[9] Freie Demokratische Partei. Obtuvo un 12,6% de los votos, constituyéndose en la tercera fuerza electoral en el estado rhenano-westfálico. En Schleswig-Holstein, la FDP obtuvo un 11,5% y la AfD, un 5,9%..

Las elecciones de parlamento estadual en NRW son llamadas “pequeñas elecciones de Bundestag, ya que aproximadamente, una quinta parte de los electores alemanes vive en este Land. De ahí su gran importancia. Recordemos en septiembre del 2017.

[10] Hay muchas palabras para denominar algo como liberal en alemán: liberalistisch, freisinnig, freigeistig, freiheitlich, freigebig. Muchas de ellas, dejan un muy mal sabor…

[11] Ver, sobre todo, el discurso de Meuthen, en el Este de Alemania, donde el partido tiene su mayor porcentaje de adherentes, en la localidad de Kyffhäuser el 2016. En youtube: Rede von Prof. Dr. Jörg Meuthen No olviden poner un dislike 😉

[12] Al absolutamenta anti-liberal Carl Schmitt, ver: El nuevo orden según Carl Schmitt. También:: Schmitt y el estado de excepción – Peligrosamente actual y Liberales y autoritarios en vez de izquierda y derecha

[13] Ver, entre muchos artículos sobre el tema Drei Kinder pro Frau und Ende des „Genderwahns“ (tres niños por mujer y el fin de la locura del gender).

[14] Estos grupos son generalmente, conspiranoicos y ven en Goldman Sachs al gobierno mundial o algo así 😛

[15] Ver el video de su discurso en Colonia Y no olviden regalarle un dedo para abajo 😉

[16] Freiheitliche Partei Österreichs, FPÖ.

[17] No quiero profundizar en el tema, sin embargo, recomiendo el artículo de Die Zeit: Was AfD und FPÖ gemeinsam haben y el de Die Welt Vieles lassen Europas Rechte unausgesprochen Como asimismo, el de ZDF Rechte Schwestern im Geiste Hay muchos más sobre el tema, si alguien tiene ganas de escribir sobre el tema en castellano, sería ideal.

[18] Por otra parte, ha habido al menos un partido en Alemania que se ha denominado freiheitlich y que fue abiertamente de extrema derecha, el Freiheitliche Deutsche Arbeiterpartei Hay más de estos partidos y todos de línea más bien de extrema derecha o similar.

[19] La frase de Thilo Sarrazin, el hombre que rompió los diques de contención de la convivencia democrática y que popularizo la frase “Das wird man doch wohl noch sagen dürfen” (aún podemos decir…), como si él no hubiera podido, alguna vez, decir algo… Dar entrevistas y escribir libros que vendió con gran éxito.

[20] Die “politische Korrektheit gehört auf den Müllhaufen der Geschichte”.

[23] “Es gibt eine ‚Politische Korrektheit‘ in Deutschland. Man könnte das Phänomen auch Anstand oder Rücksichtnahme nennen, und dieser Anstand ist nicht nur eine Frage der Moral. Er soll strukturell verhindern, dass Vertreter gesellschaftlicher Gruppen sich verletzt fühlen müssen, weil die Aufwiegelung, die dadurch beginnt, eine Sachdebatte verunmöglicht“. Viele AfD-Mitglieder hingegen, so Bender weiter, „wollen frei sein von der Zumutung der Toleranz”

[24] Invito a leer La crítica y el progreso en “La sociedad abierta” de Karl Popper y Popper y el mandamiento del amor al prójimo

A 105 años del nacimiento de Kim Il Sung

A 105 años del nacimiento de Kim Il Sung, las fuerzas armadas participan hoy, en Pjöngjang, una gigantesca parada militar en honor del abuelo del actual jefe de la República democrática de Corea o, como generalmente se le denomina, de Corea del Norte.

En tiempos inmemoriales, durante mi niñez, en mi casa, Kim Il Sung era un personaje más en mi familia. En aquel entonces, mi papá editó sus libros en castellano. Eran libros de hojas muy delgadas, llamadas paradojalmente “hoja de biblia”. Así como los libros de Mao Tse Tung que hoy se siguen editando en China. Hace poco, un amigo mío, me trajo uno de regalo y siguen siendo como aquellos de Kim Il Sung, de tapa gruesa o de tapa “plástica” y hojas finísimas.

Sus letras eran igualmente finas y contrastaban con el papel un poco amarillo y delgadísimo de los libros. Parecía que, a fuerza de usar hojas finas, quiesieran escribir más en menos espacio.

Todos los libros de Kim -escritos teóricamente por él- tenían, al inicio, una foto del líder coreano. El presidente eterno tenía una cara redonda y gordita, anteojos y generalmente, una expresión seria; pero no se veía enojado. En las revistas, salía sonriendo, muchas veces, rodeado de niños o avanzando al frente de una multitud, generalmente los niños con una especie de traje de boy scout y los mayores, con uniforme estilo Mao. Todos sonreían. Avanzaban hacia el sol, hacia la luz, comandados por su führer.

El triunfo del socialismo, la felicidad, el paraíso en la tierra.

Su nieto y heredero del trono es Kim Jong Ul. Kim Jong-Un, a quien se atribuyen las mayores atrocidades, incluso frente a los miembros de su familia. De Kim Il Sung, nunca escuché nada malo, todo lo que hacía era bueno, era infalible. Sí, Kim era incapaz de hacer algo incorrecto y sólo quería el bien de su país y para toda la humanidad, por eso quería llevar sus enseñanazas a Chile y desde ahí y a través de sus libros, a todos los países de habla hispana. Kim se enfrentaba al imperialismo norteamericano y se alineaba dentro de los países comunistas, donde todo era mejor y más justo. No, no era más justo, era justo sin mezcla alguna de injusticia.

A comienzos de los 70, la empresa para la que mi papá trabajaba -o más bien, dirigía- editó en Chile, los libros de Kim Il Sung en castellano. Mi papá era -en ese entonces- gerente general y director de la imprenta y editorial Prensa Latinoamericana, o simplemente PLA.

Leo en un documento de 1953: “En la actualidad PLA se encuentra a cargo de Carlos Salazar Umaña, y ha dado comienzo a la circulación de una valiosa serie de producciones sobre los problemas de los países latinoamericanos”[1]. Yo no sabía que mi papá había comenzado tan temprano a cargo de la empresa editorial. Yo todavía no había nacido 😉

El investigador de la Universidad de Chile, Bernardo Subercaseaux escribe: “A comienzos de la década del 50, el partido socialista creo la Editorial Prensa Latinoamericana (PLA)”[2]. O sea que desde entonces, mi papá estaba a cargo de la editorial e imprenta socialista. Hay que pensar que una imprenta era, en esos años sin internet, mucho más importante de lo que puede ser hoy.

Mi papá venía de una familia conservadora, esto es, del Partido Conservador, del sur de Chile. Gente del campo, descendiente de encomenderos. Sencillos y trabajadores. Muy piadosos. Me consta que todos buenos para las matemáticas. Mi abuelo, su papá, había entrado incluso a la política, siendo alcalde de su pueblo. Un ex-intendente de Concepción (en la década de los 80, era demócrata cristiano) me contó que lo había conocido en su cargo político.

Mi papá fue el único -que yo sepa- que se atrevió a irse a estudiar a Santiago, con todo el desarraigo que para un joven de provincia significaba en ese entonces, sin los medios de comunicación de que disponemos hoy. Y tal vez, sin la seguridad y la personalidad de los jóvenes de hoy. Demasiado influenciables por personas y por ideas. Sin el saludable espíritu crítico de los jóvenes de hoy.

En Santiago, dejó la fe cristiana y abrazó los ideales socialistas, de igualdad y de justicia social, de revolución y de amistad sincera con algunos compañeros que igualmente, se decidieron por seguir el camino del socialismo. Cuando hablo de socialismo, no hablo de social democracia, sino de socialismo marxista de entonces.

Gracias a los libros editados en PLA, mi familia tomó contacto con los norcoreamos. Incluso yo salí en la televisión de Corea del Norte. Sí, un sábado en la tarde, un equipo de la televisión coreana llegó a mi casa (en una parcela de La Reina, muy cerca de la cordillera o a los pies de la misma). Yo había visto programas de televisión ingleses en que se mostraba cómo vivía una familia inglesa y pensaba que los coreanos harían un reportaje así de nosotros: cómo vivía una familia chilena.

La verdad es que todo fue muy diferente. De partida, yo traje a mi perro (un ovejero alemán de nombre Barón) y se los mostré a los coreanos, yo pensaba que ellos me filmarían con mi perro. Que lo encontrarían una excelente idea y que quedarían fascinados con él. Después de todo, era un miembro más de la familia… En esa época no tenía idea que los coreanos tienen una relación bastante distinta con los perros.

Los miembros del equipo de la televisión coreana no sólo no se interesaron por mi perro. En realidad, sólo les interesaba una cosa: llegaron y quitaron todo lo que estaba encima del escritorio de la casa y pusieron sobre la mesa un libro de Kim Il Sung. Filmaron a mi papá leyendo el libro y subrayando algo con un grueso lápiz en el texto. Eso era lo que querían mostrar: a Kim se lo lee en todo el mundo, incluso en Chile.

En mi casa, comenzaron a aparecer lapiceras y plumas norcoreanas. De color plomo y de una ínfima calidad: no escribían y se desarmaban de solo mirarlas. También había un marco redondo de metal con una foto de Kim que mi mamá sustituyó por una foto mía 😉 También raros y pintorescos licores, con raíces o serpientes adentro de la botella. Bellas revistas de colores intensos y de muchos niños sonrientes.

Tal era el culto a Kim que, en cierta oportunidad, mi papá llegó a la casa contando que habían tenido que elegir una foto de Kim para un libro (como les conté, en cada uno de sus libros aparecía una foto suya). Por diferencias de idioma -ya que los coreanos apenas hablaban castellano y mi papá no hablaba coreano- no captaban que debían decidirse por una foto. Mi papá tomó un lápiz (desconozco si uno coreano o un simple BIC que eran los que usábamos en Chile o la tradicional pluma Parker de mi papá) y tarjó una a una las fotos que a él le parecían mal, dejando una sola sin tarjar.

Esta acción perturbó terriblemente a los coreanos que escondieron todas las fotos tarjadas y, en medio de una gran alteración, le dijeron que no le contarían a nadie lo que había hecho; pero que, por favor, no lo hiciera nunca más, ni se lo contara a nadie. Lo que había hecho era muy malo y sin duda, en Corea del Norte, no hubiera llegado muy lejos después de hacer algo así.

Tiene que haber sido en 1970 o 71, cuando mi papá dejó Prensa Latinoamericana y se independizó como empresario. No supe más de los coreanos, supongo que siguieron protegidos por su inmunidad diplomática. Nosotros seguíamos vivíendo en La Reina, en un sector de gente sencilla y de gente “con más plata” pero igualmente sencilla. Había muchos extranjeros en mi sector. Todos muy outdoor. Crecí jugando baseball (tratando de entender el juego 😉 ) con norteamericanos, con sus pelotas de football y andando en bicicleta con alemanes, algunos de ellos, mitad chilenos.

Cerca de mi casa, vivía una familia de campesinos, de esos que se habían quedado allí, pese a que la gentrificación avanzaba y cada día era más la gente que construía una piscina en su casa. Muchas veces, les fuimos a comprar leche de vaca. Los conocíamos. Yo era super chica, pero hay cosas que te quedan grabadas para siempre. Era la época de las tomas. Dos jóvenes de la familia, dormían en carpa en la parcela, ya que temían que viniera algún grupo revolucionario y se las tomara. Supongo que, si llegaban, les dirían: “Nosotros somos pobres como ustedes. Somos del pueblo. Vayan a tomar los fundos de otra gente. No nuestra parcela”. O algo así.

Una noche, llegaron hombres nuevos y simplemente los mataron. “No nos pararán”, pensaban seguramente. El crimen quedó impune. Pero la Televisión Nacional -en manos del gobierno- dijo… en realidad no sé bien qué dijo exactamente; pero culparon a otras personas o hablaron de los asesinados como antirrevolucionarios culpables de su propia muerte o algo así. Mis papás no podían creer lo que decía la televisón, los periodistas del pueblo eran incapaces de defender a la gente pobre, a su propio pueblo. De decir la verdad.

Mi papá -conocido dentro del Partido Socialista- llamó a uno de los mandamases del canal, para decirle que él conocía a los chicos asesinados y que lo que la Televisión Nacional había dicho de ellos era equivocado… Su “amigo” lo cortó en seco y le dijo: “Carlitos, quédate callado, sino el próximo muerto vas a ser tú”.

Cuando te dicen algo como esto, sabiendo que te lo está diciendo en serio y que te lo dice alguien en quien tú tenías cofianza y que considerabas tu amigo o, al menos, tu conocido, tu correligionario…. Debe ser una sensación bien terrible. Mis papás pensaron -como tantos otros chilenos- en huir del país y se puede decir que, en 1973, tenían las maletas hechas.

A comienzos de los años setenta, mi papá comenzó a cambiar de ideas. Como muchos otros izquierdistas empezó a convencerse que el partido y el gobierno habían perdido la oportunidad de hacer algo bueno por los pobres. Algunos de sus amigos decían que habían traicionado la Revolución. Esto lo escuché yo también -alguna vez- en el colegio. Es un poco, lo que se dice en Europa: “la revolución se come a sus hijos”.

A propósito de colegio, mi mamá me dijo alguna vez que yo, con las habilidades que tenía, debería estar en un colegio como los de Corea del Norte, donde los niños eran apoyados y se fomentaba sus habilidades y aptitudes. Eso era lo que hacían pensar las revistas que nos regalaban los norcoreanos, los mismos que consideraban a mi mamá “una señora muy bonita”.

Pucha, si mi mamá hubiera sabido cómo realmente era la vida en Corea del Norte ya en ese entonces… Pero claro, en ese entonces nadie lo sabía muy bien. Menos mal que nunca me fui a Corea del Norte a los supuestos colegios ejemplares de ese país. Una amiga mía me dice en broma que yo sería o bien embajadora de Norcorea o estaría en un campo de trabajo forzado… Una de dos.


Popper y el mandamiento del amor al prójimo

Ama a tu prójimo”, dice la Sagrada Escritura y no “Ama a los de tu estirpe“, Karl Popper[1].

En momentos, en que una Europa recibe a refugiados de la guerra de Siria, una minoría muy ruidosa los rechaza e incluso ataca. Incluso y pese a los acuerdos de la Unión Europea, algunos estados del Este del continente, se niegan a acogerlos. Para qué hablar de Trump y su Muslim Ban…[2] Creo que, ante este panorama, puede servir traer un poco a la memoria el pensamiento de Popper. Más aún cuando un sector de quienes los rechaza, recurre a Popper e incluso a la Biblia en su intento de justificar su comportamiento.

La frase es de “La sociedad abierta y sus enemigos”, el libro más conocida de Karl Popper, una obra emblemática del pensamiento democrático y libre del siglo 20. Popper es unpensador liberal agnóstico que, generalmente, no hablaba de religión. Rechazaba, para sí, tanto el “ateísmo arrogante”, como la fe judía o la cristiana[3]. (Venía de una familia de “judíos asimiliados” de Viena).

El filósofo liberal explica que este pensamiento del amor al prójimo y no a la estirpe, a la propia familia, a la nación o a la etnia en la que se nace, es el núcleo de todas las enseñanzas de nuestra civilización. Ningún otro pensamiento ha tenido, en la historia del desarrollo moral de la humanidad, una eficacia más grande que la de esta idea[4].

Kant la recogió en su máxima de la razón práctica: obra de tal manera que la humanidad, tanto de tu persona, como de la persona de los demás, no sea nunca un medio que utilizas, sino un fin[5] [6]. En otras palabras, todo ser humano -incluyéndome a mí misma- es un fin y nunca puede ser usado, nunca nos podemos aprovechar de los demás, ni verlos como un medio para lograr cualquier cosa. No, todas las personas, cada persona es un fin y no un medio, no es una cosa. Este es el principio que debe guiar nuestro actuar.

Popper describe el mandamiento del amor al prójimo como expresión de individualismo en combinación con el altruismo y agrega que esta doctrina central del cristianismo se ha convertido en el fundamento de nuestra civilización occidental[7]. En este sentido, se puede decir que la civilización occidental está fundada en el cristianismo. Soy yo, como individuo, quien actúa; mi actuación es siempre altruista. El altruismo hace que me comporte de manera que mi actuación beneficie o pueda beneficar a otros. Es -por decirlo de una manera fácil- lo contrario del egoísmo. El altruísmo es la palabra no religiosa para designar el amor al prójimo.

Es evidente que el cristianismo que llama a amar al prójimo y no sólo “a los nuestros”. Es lo que se llama al universalismo cristiano[8]. De ninguna manera, el cristianismo puede ser rebajado y utilizado como un elemento de identidad nacional, ni menos aún, en esta misma línea espúrea, usarlo como una barrera que se coloca frente a los demás, Por ej., frente a refugiados, homosexuales, extranjeros o creyentes de otras religiones. O no creyentes.

Siguiendo la idea de Popper, pienso que, en momentos en que algunos (pocos, pero muy bulliciosos) vuelven a rechazar a otras personas, a grupos de personas, hay que actuar como nos recomienda Leon Botstein: dejar de lado la actitud en que sólo se defiende los derechos del propio grupo. Cada uno, cada una de nosotros, tiene que defender los derechos de todos los demás como si fueran los propios derechos. Los derechos de toda persona, aunque sea diferente o perteneza a una minoría[9]. O precisamente por ello[10].

Esta lección de humanidad es la piedra de toque de la civilización occidental. Por el contrario: vociferar por las calles en contra de extranjeros, refugiados, asilados, inmigrantes, de blancos, negros o amarillos no sólo no es occidental, sino que tampoco es civilizado.


[1] “Liebe deinen Nächsten”, sagt die heilige Schrift, und nicht “Liebe deinen Stamm”, Karl Popper. Die offene Gesellschaft und ihre Feinde. Francke Verlag München, 4a. edición, 1975. Pág. 146.

[3] Popper äußerte sich nur selten über Religion. (…) Demnach beschrieb er sich selbst als Agnostiker und lehnte für sich den seiner Ansicht nach arroganten Atheismus ebenso ab wie den jüdischen und den christlichen Glauben. Wikipedia

[4] “Und er ist der Kern aller ethischen Lehren, die aus unserer Zivilisation erwuchsen und sie anregten. Zum Beispiel ist er auch Kants zentrale praktische Lehre (‘Handle so, daß du, die Menschheit sowohl in deiner Person als auch in der Person jedes anderen jederzeit zugleich als Zweck, nie als bloßes Mittel gebrauchst.’). Kein anderer Gedanke hat in der moralischen Entwicklung des Menschen eine so mächtige Wirksamkeit entfaltet”. Págs. 146 y 147.

[5] Idem.

[6] Otras traducciones del llamado imperativo categórico, en Wikipedia: Formulaciones.

[7] Dieser mit dem Altruismus vereinigte Individualismus ist die Grundlage unserer abendländischen Zivilisation geworden. Er ist die zentrale Lehre des Christentums. Pág. 146.

[8] Ver mi columna El universalismo y los refugiados

En su también insigne obra sobre el racismo (“Rassismus”, pág. 68, de 2004. En inglés “Racism. A short History”, Princeton 2002.) George M. Fredrickson hace ver que la finalidad principal del Nuevo Testamento es la Salvación de toda la humanidad. Por otra parte, la creencia en la descendencia de Adán y Eva nos hace hermanos y hermanas. Es muy interesante el capítulo I sobre religión y racismo.

[9] Ver mi columna Y si pasa algo…

[10] No sé por qué pienso en el poema de Martin Niemöller:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar.

El poema tiene innumerables versiones y variaciones; pero esta es la original

La crítica y el progreso en “La sociedad abierta” de Karl Popper

Crítica

Hace unos días, vi una conferencia en que un intelectual judío alemán de izquierda, le dice a otro intelectual igualmente judío-alemán pero conservador[1]: “antes yo estaba contra el sistema y ahora, me veo defendiédolo”. Sí, tal vez es lo que nos pasa a muchos no conformistas, a personas de espíritu crítico y que lo cuestionábamos todo. Y seguimos cuestionándolo. Pero hoy, parece que hoy -obligados por las circunstancias, defendemos más de lo que criticamos. Rebus sic stantibus, podríamos argumentar…

Como -hace ya muchas décadas- nos hizo ver Karl Popper “hay una diferencia esencial entre la crítica en una sociedad democrática y la critica totalitaria a la sociedad democrática”[2]. O sea, hay que distinguir… distinguir entre los tipos de crítica. Lo que vemos ahora, en nuestro día a día europeo, es una crítica autoritaria a la sociedad liberal. Frente  a esa crítica, que consideramos injusta[3] y sumamente peligrosa, muchos de nosotros, nos vemos en la necesidad de defenderla.

Es cierto que los enemigos de la democracia no son muchos (entre 10 a 15% dependiendo del país); pero, como dice Ovidio, “combate la enfermedad desde un comienzo, no prepares la medicina cuando el mal se ha hecho ya muy fuerte, debido a tu vacilación”[4].

El filósofo liberal continúa: “la crítica de Sócrates era democrática; de hecho, era una crítica del tipo que es necesaria para la supervivencia de la democracia”. Que una crítica sea necesaria para la supervicencia del sistema es algo que soprenderá a algunos. Como me comenta un amigo: la crítica es el motor del progreso. Sin este enfrentarse y pensar críticamente sobre algo, no avanzamos.

Si estamos siempre conformes con lo que tenemos, nunca podremos superarnos, ni llegar más lejos. Permaneceremos siempre en el mismo lugar. No vamos a poder crecer como personas, ni como sociedad, ni mejoraremos el sistema. No progresaremos, no seremos mejores. Es un poco aquello que la sabiduría popular ha acuñado en la frase: “el que no avanza, retrocece”, que no es una frase ni de Lenin, ni de Marx, sino que nada menos que de San Agustín[5].

Que, en una democracia, la oposición es imprescindible, es algo que igualmente se puede derivar -a contrariu sensu- de la premisa de Popper según la cual, los “demócratas que no distinguen entre una crítica amigable y una crítica enemiga de la democracia, están prisioneros del espíritu totalitario”[6]. Yo diría que son pseudo demócratas.

Un verdadero demócrata, una verdadera demócrata, no sólo acepta la crítica y la oposición, como un mal necesario, sino que la promueve, la favorece, la defiende como una institución necesaria, buena e imprescindible. El sistema democrático de gobierno requiere una oposición que hace posible la alternancia en el poder., ya que “la alternancia en el poder es, pues, condición sine qua non de la democracia”[7]. Como se repite tantas veces, para Popper, es la alternancia en el poder llevada a cabo en forma pacífica -o sin derramamiento de sangre- lo que distingue  un sistema democrático de uno que no lo es.  

La oposición tiene que ser, eso sí, responsable, en lo posible constructiva y no destructiva. Capaz y dispuesta a llegar a acuerdos. El adversario político tiene que ser eso, un rival y nunca un enemigo[8]. Algunas veces, estaremos de acuerdo; otras veces, no. Pero nunca se puede perder el respeto por el oponente.

En general, la crítica no va dirigida sólo “al sistema” como tal, sino también, a los partidarios de diversas tendencias políticas dentro de la sociedad plural  y abierta. La crítica es -por así decirlo- intrasistemática, se halla dentro del sistema y no pretende destruirlo. Por lo tanto, la crítica tiene que ser, no sólo tolerada como un mal menor, sino que la podemos tranquilamente fomentarla; promocionar, alabar, elogiar a quienes la hacen, ya por el solo hecho de hacerla, aunque no estemos de acuerdo con ellos.

En otras palabras, es bueno que no estemos todos de acuerdo y que discutamos. El mismo común denominador: el sistema o rayado de la cancha y muchos numeradores diversos al otro lado de la línea divisoria. Esto es lo sano y debería ser lo normal. Ver el mismo objeto desde distintos puntos de vista es enriquecedor: de un lado se le ve cócavo y, desde el otro convexo[9]. De un lado, es un seis, del otro, es un nueve.  “Estamos divididos en el color; pero unidos en lo fundamental”[10].

En esta misma línea, lo que no podemos admitir es la crítica de los intolerantes, de aquellos que quieren destruir, que están en contra del sistema democrático liberal de gobierno. Ello, porque “en nombre de la tolerancia, tenemos que reservarnos el derecho a no tolerar la intolerancia”[11]. Ojo que Popper no dice que no podemos tolerar a los intolerantes, como se traduce muchas veces erróneamente en castellano[12], sino a la intolerancia. A las personas, siempre las tenemos que aceptar. Su maldad, no[13].

No podemos caer en el error de los intolerantes: “Un régimen totalitario naturalmente nunca puede ver cualquier crítica como amigable, ya que cualquier crítica de la autoridad coloca el principio de autoridad en tela de juicio”[14]. Y creo que no es necesario trasportarse idealmente a un régimen totalitario, hay demasiadas personas con mentalidad totalitaria o autoritaria[15].

Los autoritarios de hoy mucho tienen que ver con las personas con mentalidad servil que existieron en el pasado. Sí, aunque ellos hablen, sin parar, de libertad y pretendan levantarse contra supuestas elites que consideran opresoras y a las que, generalmente, ellos mismos pertenecen o han salido de ellas. Lo que temen realmente es perder sus privilegios, su posición excepcional dentro de la sociedad.

Progreso

Popper nos explica que tanto Platón, como los historicistas (Historizisten) creían en la existencia de una ley del destino (Schicksalgesetz) cuya vigencia y rigor no se pueden detener. Según esta ley, a medida que pasa el tiempo, las sociedades decaen, declinan y se desmoronan. Es la ley de la decadencia histórica[16]: el tiempo trae consigo inexorablemente “los males del cambio y de la decadencia”[17]. Le degeneración racial lleva a la decadencia de las costumbres y de ahí a la declinación del estado como tal, hay sólo un paso[18].

El cambio se ve siempre como un mal y como una señal de decadencia. Cualquier semejanza con la realidad actual es pura coincidencia[19]. Platón sostiene que la ley de la declinación, del decaímiento es muy difícil de parar, ya que es una “ley del destino”[20]. Me pregunto cuánto de esto hay en la tendencia actual que denominamos pesimismo cultural [21] [22].

Sin embargo y contradiciendo al historicismo estricto, “Platón es de la opinión que nos es posible romper la ley de hierro del destino y evitar así la decadencia”[23]. En otras palabras, la ley de hierro del destino, según la cual, las sociedades humanas se acercan cada vez más -a medida que pasa el tiempo- a su ruina y que los historicistas reconocen como un proceso inevitable y fatal, puede ser rota, quebrada, detenida… Puede ser detenido el proceso que no sería pues totalmente irrevocable. Platón da una esperanza y ofrece un programa:

El filósofo griego explica que nuestro mundo en movimiento no es ni siquiera real, sino que es una copia de un mundo anterior, perfecto e inamovible que no podemos ver[24]. (Recordemos el mito de la caverna). Si el estado perfecto es el antiguo, el pre-existente, todos los estados -o sistemas políticos- que le sucedieron, son degenerados o, al menos imperfectos[25]. Es más, este estado es real, y no fantástico, ya que, debido a su estabilidad, es de una realidad superior, ya que no está sometido al cambio de la realidad social que es efímera[26].

Debemos detener todo cambio, ya que todo movimiento es malo. Por el contrario, la tranquilidad, el sosiego, el reposo o como se lo quiera llamar, es divino[27]. Para Platón, todo lo que promueva inamovilidad y acreciente el poder del estado, es derecho, es justicia. Popper llama a esto una barbarie, una barbaridad[28].

El ideal platónico es un estado perfecto que no conoce el cambio. Es perfecto precisamente porque no cambia, por eso es el estado ideal que propone fundar[29]. Sostiene que la ley del cambio y la decadencia se puede detener si se evita toda variación, reforma, modificación. Su idea es que el estado permanezca para siempre igual. Que sea un estado petrificado[30] en una edad de oro[31], en una arcadia (utopía romántica e idílica), que durará mil años[32]. Esto de los mil años me parece peligrosamente conocido…[33] 

Para Platón, la perfeccción se encuentra en la falta de movimiento. Las cosas que cambian son imperfectas. Sólo las inamovibles, las inmóviles, las inmutables son perfectas[34]. Pienso que, muy por el contrario, es más que obvio que, si todo tiene que seguir igual, no puede haber avance, ni progreso. Sin movimiento, sin cambio, no hay mejora, desarrollo, ni auge, tampoco ascenso, sólo estagnación, sino retroceso. Ya lo decía San Agustín[35] y lo que el santo africano sostenía respecto a la vida espiritual, se aplica también a la vida social y política, para qué hablar de la económica.

Sí, siempre ha habido personas que se aferran al pasado e ideas como las platónicas les sirven de excusa para justificar su resistencia al normal devenir del tiempo. Gente que ve en todo cambio, algo peligroso, que no ve las oportunidades, sino sólo el mal y pone avisos de “peligro” en todas partes. No distinguen, no disciernen. Temen todo cambio y luchan por mantenerlo todo como está, aduciendo erróneamente, que el mundo debería ser presidido por una especie de ley inmutable[36], por un orden pre-establecido que ellos conocerían. Serían una especie de demiurgos que nos indican lo que tenemos que hacer o no hacer. Permanecen anclados en el pretérito, sin entender el devenir de la historia, ni aceptar, ni reconocer progreso alguno.

Si todo está gobernado por una ley inamovible, entonces, el progreso no sólo está demás, sino que contradice la norma suprema de la inamovilidad. Esto, que parece absurdo es la base de teorías ultraconservadoras, reaccionarias, autoritarias actuales, que no sólo quieren mantener las cosas como están, sino que intentan volver al pasado o hacernos great again, con acento en el again[37].  

Me parece que quienes piensan así, por lo menos carecen en absoluto del don de discernimiento, puesto que no todo cambio es bueno, ni tampoco todo cambio es malo, hay que saber distinguir. Esta capacidad de discernirnimiento es -por otra parte- la quintaesencia del pensamiento conservador, que se diferencia esencialmente de las ideas autoritarias, tradicionalistas, totalitarias o ultraconservadoras a las que nos enfrentamos hoy[38].

Nada tiene que ver con un sano conservadurismo de raíz liberal-conservadora[39], sino que más parece una expresión romántica de una ética tribal[40]. Recordemos que -para Popper- lo contrario de la sociedad abierta, su antónimo es la sociedad tribal[41] (Stammesgesellschaft), basada en los ancestros, en la familia, o más que en la familia, en la tribu, de ahí su nombre. Tal distinción cobra hoy una gran relevancia en Europa, donde grupos autoritarios -una minoría muy bulliciosa- rechaza a quienes desean o se ven obligados -como refugiados de guerra- a integrarse a la sociedad europea[42]. Por tal razón, se ha vuelto a hablar de la sociedad abierta y a releer la obra de Popper.  

Hace dos años encontré el libro de Popper, “La sociedad abierta”, en un anticuario de Celle (en Niedersachsen) por un precio módico. Le he leído, releído y hecho leer, siempre con mucho provecho. Lo recomiendo 🙂

 


[1] Si mal no recuerdo, los intelectuales eran Micha Brumlik y Michael Wolffsohn; pero como no encuentro la cita, prefiero no escribir sus nombres en el texto de este artículo, ya que puede ser que me equivoque.

[2] “Aber es gibt einen grundlegenden Unterschied zwischen einer demokratischen und einer totalitären Kritik an der Demokratie”, pág. 254. En adelante, las citas de Karl R. Popper son de su libro Die offene Gesellschaft und ihre Feinde. Francke Verlag München, 4a. edición, 1975.

[3] Vienen a mi memoria las palabras de Chesterton en 1932: “en este momento la democracia esta siendo atacada y, lo que es más, atacada injustamente”. En Democracia y Capitalismo G. K. CHESTERTON No sin razón, muchos sostienen que vivimos una especie de deja vu, en que regresamos a la década de 1930. Los defensores del autoritarismo actual recurren a los autores de esa época, en quienes se inspiran. Lo que no deja de ser terriblemente significativo.

[4] Principiis obsta. Sero medicina parata, cum mala per longas convaluere moras.

[5] “Avanzad, hermanos míos; examinaos continuamente sin engañaros, sin adularos ni pasaros la mano. Nadie hay contigo en tu interior ante el que te avergüences o te jactes. Allí hay alguien, pero uno al que le agrada la humildad; sea él quien te ponga a prueba. Ponte a prueba también tú mismo. Desagrádete siempre lo que eres si quieres llegar a lo que aún no eres, pues donde hallaste complacencia en ti, allí te quedaste. Mas si has dicho: «Es suficiente», también pereciste. Añade siempre algo, camina continuamente, avanza sin parar; no te pares en el camino, no retrocedas, no te desvíes. Quien no avanza, queda parado; quien vuelve a las cosas de las que se había alejado, retrocede; quien apostata, se desvía. Mejor va un cojo por el camino que un corredor fuera de él. Vueltos al Señor”. Del SERMÓN 169 Traductor: Pío de Luis, OSA

[6] “Demokraten, die nicht den Unterschied zwischen einer freundschaftlichen und einer feindseligen Kritik der Demokratie sehen, sind selbst in totalitärem Geiste befangen”, pág 254.

[10] Cfr. Europa endlich mal lieb haben “In Berlin sagt Silvan Wagenknecht: Wir sind vielleicht in der Farbe getrennt, aber in der Sache vereint”. #pulseofeurope

[11] “Im Namen der Toleranz sollten wir uns das Recht vorbehalten, die Intoleranz nicht zu tolerieren”.

[12] En inglés se refiere a las personas y no a la intolerancia: “We should therefore claim, in the name of tolerance, the right not to tolerate the intolerant”. Lamentable.

[13] El liberalismo de Popper es liberalismo y, de ninguna manera es esa caricatura intolerante y totalitaria de los libertarios que han surgido en algunos países. Me refiero grupos que se hacen pasar por liberales, en circunstancias que son reaccionarios misatrópicos. La dignidad de la persona está en el centro del liberalismo.

[14] “Ein totalitäres Regime kann natürlich überhaupt keine Kritik als freundschaftlich ansehen, denn jede Kritik einer Autorität muß das Autoritätsprinzip selbst in Frage stellen”, pág. 254.

[16] “Gesetz des historischen Verfalls”, pág. 46.

[17] “Übel der Veränderung und des Verfalls”, pág. 46.

[18] Cfr. pág. 46.

[19] “Any resemblance to reality is pure coincidence”, como se dice en las películas 😉

[20] Schicksalgesetz, pág. 47.

[21] “Cultural pessimism arises with the conviction that the culture of a nation, a civilization, or humanity itself is in a process of irreversible decline”, en Wikipedia 

[22] El pesimismo cultural, es una inclinación, una postura o creencia que observo, sin excepción y abundantemente, en los grupos autoritarios actuales. E incluso entre grupúsculos cristianos ultraconservadores, pese a que el pesimismo cultural es lo más contrario al cristianismo que pueda existir. Este convencimiento de que estamos en un proceso irreversible de decadencia.

[23] “Platon war der Ansicht, daß es uns möglich sei, das eherne Schcksalsgesetz zu durchbrechen und den Verfall durch das Anhalten aller Veränderung zu verhindern; dies zeigt, daß seinen historischen Neigungen wohlbestimmte Grenzen gesetz waren”. Pág. 47.

[24] Pág. 124.

[25] “Der vollkommene Staat ist sozusagen der erste Vorfahren, der Ahnherr der späteren Staaten, die gleichsam die degenerierten Nachkommen dieses vollkommenen oder besten oder “idealen’ Staaten darstellen”, pág. 51.

[26] “eines idealen Staates, der nicht bloße Phantasie, noch ein Traum, noch eine ‘Vorstellung in unserem Geiste’ ist, sondern dem angesichts seiner Stabilität höhere Wirklichkeit zukommt als jenen verfallenden, dem Wechsel unterworfenen Gesellschaftsordnungen, die in jedem Augenblick vergehen kännen”, pág. 52.

[27] “Bewegung ist übel, Ruhe göttlich”, pág. 126.

[28] La palabra Barbarei es en alemán mucho más fuerte y significativa que la “barbaridad” en castellano. Pág. 151.

[29] “die Gründung eines Staates zu verwirklichen,der nicht verfällt”, der sich nicht verändert, und der eben deshalb von den Übeln aller anderen Staaten frei ist. Der von den Übeln der Veränderung und des Verfalls freie Staat ist der beste und vollkommenste Staat. Er ist der Staat des goldenen Zeitlaters, das keine Bewegung kannte”. Pág. 46.

[30] “Er ist der zum Stillstand gebrachte, der versteinerte Staat”, pág. 46.

[31] “der Staat des goldenen Zeitalters”, pág. 46.

[32] “Die Prophezeihung der Wiederkehr des Goldenen Zeitalters, eines neuen tausendjähriges Reiches, die wir im ‘Staatsman’ finden”, pág. 46.

[33] Hitler anució oficialmente, el 1° de septiembre de 1933 que el estado que él dirigía, el llamado „Drittes Reich“ (tercer Reino) duraría mil años. Wippermann, Benz y otros, citados en Wikipedia

[34] Pág. 47.

[35] Ver nota 5.

[36] Cfr. pág. 38. O 28 en el ejemplar en GoogleBooks en castellano. “Oft scheint es, als versuchten sie sich über den Verlust einer stabilen Welt zu trösten, indem sie an der Annahme eines unverämderlichen Gesetzes festhalten, das die Veränderung beherrscht”.

[38] En realidad, más conservadores moderados debería levantar su voz frente a la derecha (europea) autoritaria y que intenta imjustamente apropiarse del término conservador. Un buen intento de hacerles frente en: “Die Rechten dürfen sich den Konservativismus nicht aneignen”, en Das Konservative muss vor den Rechten geschützt werden (Lo consevador tiene que ser defendido de la derecha).

[39] Invito a leer mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta Donde escribo conservador, léase autoritario, en el sentido en que lo describí en  Liberales y autoritarios en vez de izquierda y derecha

[40] Popper habla de una “romantische Stammesethik”. Pág. 42.

[41] Cfr. pág 15 en GoogleBooks en castellano.

[42] “quien siente miedo frente al cambio -que actualmente se expresa, sobre todo, en el pluralismo y en la apertura de nuestra sociedad- se encuentra en peligro permanente de ser paralizado por ese miedo (…) En el caso de los conservadores, este ideal positivo se encuentra en el pasado, al menos en el pasado como ellos se lo imaginan. Con su mirada nostálgica y melancólica, dirigida hacia una supuesta edad de oro es lo que reemplaza la esperanza de un mejoramiento de la sociedad”. Ideas del autor liberal Clemens Schneider, en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta 

 

Liberales y autoritarios en vez de izquierda y derecha

Ideólogos de las más diversas tendencias no se han dado aún cuenta de que la diferencia ya no es más entre derecha e izquierda, sino entre liberalismo y autoritarismo[1], Sabine Adler.

No es que la diferencia entre derecha e izquierda haya perdido todo su sentido. No. Pero, a nivel mundial, tiene ahora otro. No se puede comparar lo que llamamos derecha, por ej., en Chile, con lo que se llama derecha en el Norte de Europa.

Después del término de la Guerra fría, la derecha tiene que ser conceptualizada de otra forma, al menos en el primer mundo y en Rusia. Lo que antes llamábamos derecha -la alianza entre conservadores y liberales que hacían frente al mundo totalitario del comunismo- ya no existe.

Para nosotros en Latinoamérica, la “derecha” sigue siendo una alianza entre liberales y conservadores. En Europa, esa unión dejó de existir o se encuentra reducida a su mínima expresión[2]. En Europa, Merkel es la mejor encarnación del mundo conservador. O si prefieren, liberal-conservador del estilo que líderes como Reagan y Thatcher representaron alguna vez.

Pero Merkel -la líder del mundo libre según Politico[3]– es duramente criticada por los conservadores de la antigua escuela, anteriores a la caída del Muro de Berlín, como izquierdista, partidaria del multiculturalismo -que ella misma ha criticado-, socialista y un gran etcétera de calificaciones, todas negativas.

Un sector conservador, pequeño pero influyente -debido a su prestigio social, a sus recursos económicos o a su tradición cristiana, se ha aliado a grupos extremos que ya no podrían calificarse de conservadores, sino más bien como de populistas de derecha o de extrema derecha nacionalista. Tal grupo anatemiza a todos los demás, como izquierdistas, como hombres buenos (para ellos es una ofensa), como liberales de izquierda o simplemente como liberales.

Los parámetros han cambiado y lo han hecho en forma radical. Es por ello que muchos de nosotros, aún cuando mantenemos los mismos principios que hace veinte años, se nos tilda en Europa y otras latitudes, de izquiedistas, incluso de comunistas (esto último, especialmente de parte de españoles que consideran que ser “de derechas” es poco menos o poco más, que ser fascista y postear fotos de Mussolini en Facebook, su medio de expresión preferido).

Hace poco, critiqué la desigualdad del acceso a la educación en Chile, por lo que fui -a mi vez- criticada, como si una especie de darwinismo social fuera lo propio del pensamiento liberal conservador. Lo propio del pensamiento liberal-conservador que yo conocí, es precisamente la igualdad de oportunidades. El que el talento y las virtudes te permitan surgir, triunfar. Las virtudes, el esfuerzo y la constancia y no la cuenta bancaria de tus papás. Es lo que se llama la meritocracia.

Volviendo al tema inicial, izquierda y derecha, esos términos que poco dicen a nivel mundial, sí nos pueden aclarar mucho, a nivel local, ya que son una apropiada orientación dentro de la política local, nacional o regional. Pero es sumamente difícil aplicarlos sin más, a la hora de comparar países o continentes.

Asistimos hoy a espectáculos tan curiosos -por llamarlos de alguna forma suave- como que un ex-comunista soviético y ex-oficial de (des)información de la KGB -encargado de la represión de disidentes- sea el mejor padrino del movimiento de extrema derecha en Europa Oriental. Su patrocinio se implementa en tres niveles: dinero, medios y plataforma cultural pseudo religiosa.

A nivel europeo, encontramos a partidos como Syriza, el Partido socialista de Grecia, populista de izquierda, e integrado por grupúsculos comunistas, ecosocialistas, maoístas e incluso trotzkistas que, en cabezado por Alexis Tsipras, se halla en el gobierno en una extraña alianza con la extrema derecha nacional denominada ANEL, cuyo líder -y ministro de defensa griego- es su vez, aprendiz del ideólogo del Kremlin, Alexander Dugin.

Navid Kermani comenta que el slogan “Primero España” se ha convertido en una consigna de la izquierdista Podemos[4]. Kermani nos dice con razón que la izquierda, que siempre había sido pro-Europea y trans-nacional, parece haber dejado de serlo y que muchos izquierdistas pretenden refugiarse tras las fronteras nacionales, en el nacionalismo. A mi modo de ver, la unión entre socialismo y nacionalismo ha sido siempre deletérea.

Sin ir más lejos, en Alemania, la AfD se nutre de electorado de izquierda y de extrema izquierda. Y una de las líderes del Partido de izquierda -la más importante- sostiene posiciones de extrema derecha frente a los refugiados y a la inmigración, e incluso ha alabado a Trump en el Bundestag… Esto ha llevado a que el líder de la AfD, Alexander Gauland, la invite a dejar el Partido de Izquierda y a pasar a integrar su partido de extrema derecha.

En Alemania, en las Protestas de los días lunes (Montagsdemo) se unen tanto la extrema derecha populista como la extrema izquierda. E igualmente, grupos populistas de ambos extremos, que hacen de diferentes teorías conspiranoicas, una verdadera religión. Es una alianza demencial.

En su discurso ante la Cámara de los Comunes, frente a los atentados terroristas[5] de la semana pasada, la conservadora Theresa May sostiene con admirable firmeza we are not afraid y explica cuáles son los valores democráticos: libertad, libertad de expresión, derechos humanos y estado de derecho[6]. Sí, esos son los valores fundamentales de una sociedad democrática.

Cuando Trump fue elegido Presidente (pese a tener dos millones de votos menos que Clinton), la conservadora Merkel, en una declaración pública, habló de los valores comunes a Occidente, estos son: 1) democracia 2) libertad 3) respeto al derecho (estado de derecho, rule of law, primacía de la ley) 4) respeto a la dignidad de la persona, independiente de su origen, del color de la piel, de su religión, sexo, orientación sexual o lo que piense en política.

Sobre la base, y sólo sobre la base de estos valores, Merkel ofrece al nuevo presidente norteamerciano su colaboración para hacer frente a los grandes desafíos de nuestra época y enumera: 1) la aspiración al bienestar económico y social 2) la política climática, esto es, de protección del clima, están contra el cambio climático 3) la lucha contra el terrorismo, pobreza, hambre y enfermedad 4) el empeño por la paz y la libertad en todo el mundo[7].

Las de May y las de Merkel son las coordenadas en que nos movemos hoy los partidarios de la democracia y de la libertad en el mundo. Quienes defendemos el sistema político y social libre y pluralista, con respeto a los derechos fundamentales y a la dignidad humana. Habría que agregar la alternancia en el poder, piedra fundamental, cimiento del sistema democrático de gobierno.

Quienes adheremos irrestrictamente al mundo libre somos además, más felices, porque podemos interactuar con todo el mundo, sin tantas “trancas” como las que obligan a los partidarios del autoritarismo a indagar primero qué piensa la otra persona para saber si puede o no acercarse a ella. Lamentablemente, el lema de Carl Schmitt sobre los amigos y los enemigos se ha colado hasta en las más elementales relaciones interpersonales[8].

Si postulamos y defendemos nuestro sistema democrático y pluralista de gobierno, con alternancia en el poder y garantía para los derechos fundamentales, sabemos que podemos criticar el sistema. Como hace ver Popper, la critica tiene que ser democrática, ya que “hay una diferencia esencial entre la crítica en una sociedad democrática y la critica totalitaria a la sociedad democrática”[9].

Continúa Popper: “Un régimen totalitario naturalmente nunca puede ver cualquier crítica como amable, ya que cualquier crítica de la autoridad coloca el principio de autoridad en tela de juicio”[10]. Ya, la autoridad… de ahí la denominación autoritarismo. (Un intento de crítica en un sistema totalitario es imposible o trae consecuencias desastrosas a quien la realice, quien no lo crea, pregunte a Navalny y a todos los rusos arrestados ayer por protestar frente al gobierno de Putin).

El filósofo liberal explica: que “la crítica de Sócrates era democrática; de hecho, era una crítica del tipo que es necesaria para la supervivencia de la democracia”[11]. No sé qué piensen ustedes; pero yo estoy convencida que la crítica es el motor del progreso. Y que, en la democracia, la oposición es imprescindible.

Quiero ir un poco más allá y poner de manifiesto que la crítica no va dirigida sólo “al sistema” como tal, sino también, a los partidarios de diversas tendencias políticas dentro de la sociedad pluralista, abierta y variopinta. En una sociedad cerrada, esto es autoritaria, ello no es posible y toda crítica es rechazada con mal humor. O simplemente, se la califica como calumna o difamación, como hacen muchos autoritarios hoy en día. Quienes adhieren al totalitarismo, ven toda crítica o incluso sólo una simple interrogante o cuestionamiento como un terrible vilipendio o una gran ofensa.

Sí, los postulados de Merkel y de May son nuestras coordenadas. Pero estamos abiert@s a más. Tal vez, una de las mayores exigencias de nuestro tiempo, sea, por ej., lograr la igualdad entre hombres y mujeres, tan desprestigiada por los partidarios del autoritarismo[12], como si no fuera una expresión de la igualdad de todos los seres humanos.

Sí, nos abrimos como un abanico, independientemente de si antes, éramos de derecha o de izquierda. La guerra fría ya pasó[13] y con ella, las cartas se han vuelto a mezclar.


[1] “Ideologen unterschiedlicher Couleur haben immer noch nicht erkannt, dass die Gräben längst nicht mehr zwischen Links und Rechts verlaufen, sondern zwischen Liberalen und Autokratie-Anhängern”, Bundestagswahl 2017 Angst vor Fake News, Lügen und Verleumdungen (Elección de Parlamento de 2017. Miedo a las fake news, a las mentiras y a la calumnia).

[2] Invito a leer el artículo de Karen Horn „Ich halte derlei Flirts für einen üblen Fehler“ (Considero que este tipo de flirts son un error muy grande), citado abundantemente en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta, que invito a releer.

[4] “Denken Sie an die Linkenbewegung dort, in Spanien etwa, wo Podemos mit dem Slogan auch auftritt “Spanien zuerst”, en: Navid Kermani “Europa blockiert sich selbst”

[5] El terrorismo es totalmente contrario a la sociedad libre y democrática y lo más parecido al autoritarismo.

[6] “Mr Speaker, yesterday an act of terrorism tried to silence our democracy. But today we meet as normal – as generations have done before us, and as future generations will continue to do – to deliver a simple message: we are not afraid. And our resolve will never waiver in the face of terrorism. And we meet here, in the oldest of all Parliaments, because we know that democracy – and the values it entails – will always prevail.

“Those values – free speech, liberty, human rights and the rule of law – are embodied here in this place, but they are shared by free people around the world. A terrorist came to the place where people of all nationalities and cultures gather to celebrate what it means to be free. And he took out his rage indiscriminately against innocent men, women and children”.

[7] Ver mi artículo de noviembre pasado Merkel frente a Trump: el rayado de la cancha 

[8] Sí, me parece que esta mentalidad del amigo-enemigo, que se extiende en toda la obra schmittiana , ha sido deletérea y ha traído y sigue trayendo, grandes males a las relaciones internacionales, a la política interna de un país o de una región del mundo. De más está decir que una persona adherente del mundo libre, de lo que Sabine Adler llama el liberalismo que hace frente al autoritarismo, jamás podría ser fan de Schmitt. Este para mí, es un criterio de diferenciación esencial. Invito a leer mi columna El nuevo orden según Carl Schmitt

[9] “Aber es gibt einen grundlegenden Unterschied zwischen einer demokratischen und einer totalitären Kritik an der Demokratie”, pág. 254.

[10] “Ein totalitäres Regime kann natürlich überhaupt keine Kritik als freundschaftlich ansehen, denn jede Kritik einer Autorität muß das Autoritätsprinzip selbst in Frage stellen”, pág. 254.

[11] “Die Kritik des Sokrates war demokratisch; in der Tat, sie war eine Kritik von jener Art, die notwendig ist für den Weiterbestand der Demokratie”, pág. 254.

[12] Esta semana, uno de ellos (uno más o menos importante), me mandó a la cocina, a cocinar, en vez de estar debatiendo con él en Twitter. E incluso me llamó (sin saber nada de mí, sólo por mi condición de mujer) una mamá frustrada

[13] Aunque, a algunos les gustaría revivirla: La nueva guerra fría

Holanda, triunfo a lo Pirro

En un primer momento, todos nos alegramos… Fue una alegría de alivio. Geert Wilders no había ganado las elecciones en Holanda. Las había ganado Mark Rutte, el actual primer ministro. Rutte encabeza un gobierno del tipo “gran coalición”, esto es, de partidos que normalmente son contrarios. Su colectividad, el Partido Popular por la Libertad y la Democracia[1] -liberal conservador- se unió el 2012 con el Partido del Trabajo[2], quiere decir, de los trabajadores.

El 2010, Rutte había encabezado un gobierno de coalición entre su partido y la democracia cristiana[3]. Este gobiernode minoría fue tolerado por el partido de Wilders. Wilders y Rutte se conocen desde la época en que ambos militaban en la misma colectividad. Y antes de que Wilders se tiñera el pelo rubio[4] y se lo alisara. Y antes de que se pusiera lentes de contacto de color azul. En ambientes conservadores, yo aprendí que la vida privada de un político se proyecta en lo que es su vida pública. Si esto es verdad, no habla muy bien de Wilders.

Wilders es hijo de un papá holandés y de una mamá “moluca”, como los holandeses han llamado, durante siglos en tono despectivo, a los habitantes de sus colonias de esa región del mundo. Quién sabe qué pasó durante su infancia y juventud, qué experiencias tuvo para convertirse en un aprendiz de ario, cambiando su color de pelo, el de ojos e incoando un gran desprecio por los extranjeros en Holanda. Especialmente, por los extranjeros que más hay: los musulmanes. O personas procedentes de mayoría musulmana -aunque no pertenezcan a esa religión, qué más da… el Muslim Ban de Trump[5], afecta también a personas procedentes de países de mayoría musulmana, sean de fe que sean… o de ninguna. Wilders me recuerda a Bernardo Marx, el personaje de Aldous Huxley en Brave New World. Bernardo tiene la inteligencia de un alpha; pero el especto de un gamma, por lo que sufre lo indecible. Y reacciona rechazando a la sociedad[6].

Todos respiramos con alivio, ya que las penúltimas encuestas daban como ganador a Wilders. Y no a Rutte. Las últimas, sí nos anunciaban que Rutte sería el ganador[7]. Pero tanto las últimas como las penúltimas encuestas, nos anunciaban que los resultados serían muy peleados. Lo único que nos tranquilizaba era que todos los partidos políticos holandeses habían anunciado que no formarían una coalición con el Partdo por la libertad[8], de Geert Wilders[9]. Una de las ventajas del sistema parlamentario es precisamente que una colectividad política no puede gobernar sola, sino que tiene que buscar aliados, pactar y aceptar compromisos. En otras palabras, y a diferencia de Francia con su sistema presidencial, no había peligro de gobierno de extrema derecha en Holanda. Lo que no significa que el peso político de una gran mayoría a favor de la extrema derecha no hubiese sido demasiado grande para cualquier gobierno.  

Ayer, conversando con un amigo holandés, él me decía que había sido Erdogan quien había “salvado” a Rutte. Mi amigo no deja de tener razón. Rutte jugó un poco el juego de la extrema derecha. Primero escribió esa carta a los refugiados en que les decía que, si no aceptaban las reglas holandesas, se tenían que ir del país. Después habló contra el populismo malo, insinuando que el suyo era un populismo aceptable. Y luego, vino el enfrentamiento con la ministra de la familia de Turquía, a la que la policía imedía ingresar al consulado turco, pese a estar a solo 30 metros de la entrada. Esta última medida tomada por el alcalde de Rotterdam, a la sazón, musulmán y de ascendencia marroquí[10].

La prohibición de ingreso al país del ministro de relaciones exteriores turco. Y un gran etcétera. Pero yo pienso que más que lo que hizo o no hizo el gobierno de Rutte y Rutte mismo, lo que más lo ayudó a ganar las elecciones, fue lo que hizo el presidente turco. Erdogan -en uno de sus habituales exabruptos- llamó a los holandeses -a todos los holandeses- no sólo a su gobierno: fascistas, nazis, cobardes y llenos de miedo. Ankara cerró la embajada holandesa en Turquía, prohibió la entrada al embajador holandés al país.

En otras palabras, Erdogan hizo todo lo que él considera correcto para crear un enemigo externo, ante quien los turcos “cierren las filas”. Es el tan conocido síndrome de Galtieri. Y a la vez, como efecto secundario, los holandeses se unen también frente al mandatario extranjeros que los insulta, los trata de nazis -pese a que ellos fueron uno de los países que más sufrió bajo la ocupación alemana durante la II Guerra- y, de hecho, expulsa a su embajador. Sería muy sarcástico hablar de una sitaución en que todos ganan o win win…

Mi amigo holandés me hacía ver que la de Rutte es una victoria a lo Pirro, ya que los dos partidos de gobierno perdieron muchos de los 150 escaños en el Parlamento. Sí, los liberales de Rutte, el VVD, perdió 5,28% de los votos frente a la elección anterior. Y su aliado en el gobierno, la social democracia (PvdA) perdió 19,14%… una verdadera hecatombe. Esto es, de sus 38 asientos en el Parlamento, se quedó sólo con nueve. El Partido Popular por la Libertad y la Democracia, conserva 33 de 41, lo que igualmente no está muy bien; pero es relativamente aceptable.

Con un 21,33% el VVD es el partido con los mejores resultados en la elección parlamentaria de esta semana. Le sigue el partido de Wilders con 13,1%. Luego la democracia cristiana (que en Europa es un partido conservador) con 12,5%. Los liberales de izquierda D66, con 12%. El Partido socialista con 9,2%. Los Verdes de izquierda con 8,9%. La social democracia con 5,7%. La Unión cristiana -esto es, el partido calvinista, obtuvo 3,4%. El Partido por los animales 3,1%. Y los otros, 10,8%.

Sí, en Holanda hay muchos partidos, demasiados. Pero esta es la tendencia en todo el mundo. Lo malo es que en el país naranjo, no hay barrera del 5% bajo la cual, los partidos simplemente no entran al Congreso. En Alemania y otros países, si obtienes menos de un 5% simplemente quedas fuera de la representación y tus votos “se pierden”. Esto no ocurre en Holanda, de manera que el próximo gobierno estará pormado por, al menos tres partidos, sino cuatro. Probablemente, el próximo gobierno será una aliana entre los liberales conservadores, la democracia cristiana (repito que es un partido conservador) y los liberales de izquierda o social liberales.  

Despúes del triunfo de Trump en EEUU y del Brexit, lo que más tememos en Europa es el surgimiento de movimientos de extrema derecha. Tanto Trump, como el Brexit han servido para hacer pensar un poco a los electores de las consecuencias de decisiones políticas radicales. Se habla de un “positivo” efecto Trump. La elección de van der Bellen en Austria -y no de Hofer-, de Rutte en Holanda -y no de Wilders- son una prueba de que los electores europeo-occidentales, por molestos que estén frente a la política tradicional, tampoco se quiere embarcar en una aventura populista europeo-oriental, del tipo Orbán en Hungría o Kaczynski en Polonia… Menos aún en una pesadilla americana del tipo Trump.

La siguiente elección complicada tendrá lugar en Francia, entre abril y mayo…


[1] Volkspartij voor Vrijheid en Democratie (VVD).

[2] Partij van de Arbeid (PvdA).

[3] Christdemokratischen Appell (CDA).

[4] Por lo que, en Holanda, se lo llama jocosamente: el (caballeo) cruzado del agua oxigenada.

[6] Transcribo algunas frases de Huxley sobre Bernardo Marx: “Entrar en contacto con seres de las castas más bajas, era, para Marx, una situación angustiosa”. “Los encuentros con las capas inferiores, le recordaban dolorosamente su propia deficiencia o insuficiencia corporal”. “Todo encuentro con un gamma le humillaba a sí mismo. Se preguntaba si el gamma que tenía frente a él, le trataría con el debido respeto”. En qué caminos enfermizos nos metemos los seres humanos…

[8] Entre paréntesis, es curioso que los movimientos de extrema derecha se autodenominen con tanta frenciencia, colectividades a favor de la libertad. En circunstancias que, en el fondo, son lo menos defensores de las libertades que hay. Yo diría que más bien son exactamente lo contrario.

[9] Partij voor de Vrijheid (PVV).

[10] Hay muchas cronologías de los hechos, pero creo que esta, de Huffington Post, es una de las mejores: Diplomatische Eskalation: Chronologie des Streits zwischen der Türkei und den Niederlanden

Lennart Meri, a once años de su muerte

Puliqué esta frase como columna de opinión en marzo del 2007, en el diario chileno La Segunda. En ese entonces, a sólo un año de la muerte del presidente de Estonia. La guardé en mi blog Columnas en la La Segunda Lennart Meri: El comunismo ha muerto, pero nadie ha visto su cadáver Muchas de mis apreciaciones de entonces, hoy han sido superadas por la historia. No en vano, han pasado diez años desde entonces. 

La frase es de Lennart Meri “El comunismo ha muerto, pero nadie ha visto su cadáver”, fue pronunciada en una conferencia de prensa, en Alemania, en 1990. Meri, fallecido hace un año, el 14 de marzo de 2006, en Tallin. Presidente de Estonia entre 1992 y el 2001.

Como muchos otros estonios, letonios y lituanos, Meri fue deportado a Siberia, en 1941, en trenes- cárcel (vagones con barrotes, como esos en que se traslada a los animales) con su mamá y su hermano.

En una de sus célebres conferencias, que tuvo lugar en Suecia en 1999, hacía ver que “el comunismo es difícil de definir, pero fácil de describir”.

En esa ocasión, Meri explicaba que en aquellos vagones que trasladaban a los deportados del Báltico a los campos de concentración de Siberia y Asia Central, estaba prohibido cantar. Ello se debía -continúa- a que los militares polacos asesinados en Katyn, entonaban cantos cristianos en los vagones que los conducían a la muerte, lo que desmoralizaba a los soldados soviéticos que estuvieron cerca de no cumplir su misión… y atemorizaba a los comunistas. Para que no volviera a ocurrir lo que los católicos polacos habían estado a punto de lograr, las autoridades ateas prohibieron el canto a los luteranos estonios…

Al partir, su papá Georg Meri -diplomático estonio y traductor de Shakespeare- le dijo “cuida a tu mamá y tu hermano, ahora eres el hombre de la casa”, tenía doce años. Fue la última vez que lo vió.

Sí, él y su familia fueron víctima de una de dos ideologías más deletéreas del s. XX. En efecto, Meri explica que los dos estados totalitarios tenían diferentes uniformes, pero sus soldados eran gemelos. No hay mayor diferencia entre el “ser infrahumano” del nacional socialismo y la “nación hostil” (vrazhdebnaya natsiya) del comunismo, entre una represión y la otra. Entre el Führer y el Vozhd, continúa.

Al igual que tantos intelectuales del “otro lado de la cortina de hierro”, Meri comprendió que si su nación quería sobrevivir al totalitarismo, su única oportunidad estaba en la cultura, la palabra escrita y hablada. Así, Meri se convirió en un gran estudioso de la lengua fino-úgrica (también llamada fino-húngara). Él, como otros, no recurrió a las armas; pero en el fondo “la palabra” fue un arma infinitamente más eficaz y más temida que las kalashnikov soviéticas.

Meri fue un patriota estonio, pero no un nacionalista. Además de su propio idioma, hablaba fluidamente otros cinco. Uno de sus alumnos -o debería decir discípulos- el joven politólogo norteamericano Ross Mayfield cuenta que él conoció Chichén Itzá (en la península de Yucatán) gracias a Meri.

Meri -continúa Mayfield- fue uno de los pocos políticos europeos que han sido capaces de mirar más allá de sus propias fronteras nacionales… al margen -digo yo- de toda la locuacidad que exhibe la Unión Europea.

En uno de los períodos más crítico de la historia reciente, cuando estuvimos a punto de presenciar un enfrentamiento armado al Norte de Europa, en 1991, en la antesala de la autodisolución del imperio soviético, Lennart Meri era ministro de relaciones exteriores de la Rep. Socialista soviética de Estonia, país que se había atrevido a declarar su independencia. Se temía que Moscú reaccionara como en 1956 en Hungría y en 1963 en Praga, esto es, con la fuerza de las armas… y de los tanques.

No deja de ser significativo -a la luz de la prohibición de cantar en los vagones-cárcel- que el movimiento que condujo a la independencia estonia se conozca como la revolución cantando (Singing Revolution), precisamente porque el arma estonia era la palabra, la palabra cantada.

Gorbachov advirtió que no se puede detener el curso de la historia (sobre todo si está basada en un acuerdo internacional como el espúreo pacto Hitler-Stalin) y, en contra de la opinión de muchos de sus correligionarios, reconoció la independencia de Estonia y con ello, inició el proceso de desmembración de la URSS, del cual muchos aún no han podido recuperarse, como lo puso de manifiesto el reciente discurso de Wladimir Putin en la 43 Conferencia de Seguridad en München.

Inmediatamente después de la independencia, Lennart Meri, escritor, productor de películas y dramaturgo -al que no le fue permitido dedicarse al estudio de la historia, pues se le consideraba peligroso para la estabilidad política- fue elegido presidente de su país.

La frase de Meri, que sirve de título a esta columna, tiene un significado especial para nosotros en el mundo occidental. Karol Wojtyla (otro sobreviviente de los dos grandes totalitarismos del siglo pasado) escribe en su libro “Memoria e Identidad”, citando a un político occidental: “sabemos que el comunismo cayó al fin a causa de la insuficiencia socioeconómica de su sistema. Pero esto no significa que haya sido desechado realmente como ideología y como filosofía. En ciertos círculos de Occidente se continúa considerando su ocaso como un perjuicio y se lamenta su pérdida”.

Carl Schmitt und seine neue Ordnung

Ich danke dem Schriftsteller, Drehbuchautor und Filmregisseur Helge Hesse (@HesseHelge) für seine Anregung, meinen Artikel El nuevo orden según Carl Schmitt aus dem Spanischen ins Deutsche zu übersetzen.

Ein Freund schlägt mir vor, die Serie “The Man in the High Castle” zu sehen. Er sagt mir, dass es sich um eine TV-Serie handele, die einen alternativen Geschichtsverlauf betreffe, bei dem die Nazis den Krieg gewonnen haben. Es ist eine dystopische Geschichte, basierend auf einem Roman der 1960er Jahre. Also eine Uchronie oder Alternativweltgeschichte. Ich überlege mir für einen Moment: Eigentlich weiß ich, wie eine Welt aussehen würde, in der die Nationalsozialisten den Krieg gewonnen hätten. Ein Führerstaat, ein Staat, der von einem Führer geführt wird. Es gäbe keine Gewaltenteilung, keine checks and balances. Er würde alles ablehnen, was nach liberaler Gesellschaft oder Individualismus riecht. Es wäre der Primat des Kollektivismus.

Ich dachte an den kurzen, aber bekannten Aufsatz von Carl Schmitt aus dem Jahr 1934 “Der Führer schützt das Recht”[1]. Der NS-Staat entspräche ungefähr dem Ideal, das Carl Schmitt dort beschreibt. Veröffentlicht wurde der Aufsatz in der zu dieser Zeit renommiertesten Zeitschrift des deutschen Rechts: in der Deutschen Juristen-Zeitung. Gegründet wurde sie von dem jüdischen Verleger Otto Liebmann, der seinen Verlag – inklusive der Zeitschrift – 1933 verkaufen musste (an den Verlag C.H. Beck[2]).

Schmitt – als Kronjurist der Nazis bekannt – lobt in seinem Artikel übermäßig den Kanzler Adolf Hitler und zitiert seine Rede vom 13. Juli 1934 im Parlament (Reichstag). Der Autor rechtfertigt die Machtergreifung durch die Nationalsozialisten im Januar 1933. Während der 1920er und frühen 30er Jahren war Schmitt ein Vertreter der sog. Konservativen Revolution, die heutzutage die sog. Neue Rechte wieder zu beleben versucht. In der Tat gewinnen rechtsextreme Bewegungen in Europa (besonders in Frankreich und Deutschland) wieder an Bedeutung. Sie ersehnen sich eine Wiederbelebung der Schmitt-Thesen – daher auch ihre aktuelle Bedeutung.

Schmitts vorgeschlagenes neues System, das in vollem Umfang durch den Nationalsozialismus realisiert werden sollte, sollte die parlamentarische und repräsentative Demokratie hinter sich lassen. Es gilt, die “Korruptheit des damaligen Systems” zu überwinden. Der Autor spricht über eine neue Ordnung, die die “Götzen des Liberalismus” für immer vertreiben: “Sie werden uns das Lob und den Beifall der ganzen Welt versprechen, wenn wir wiederum, wie damals im Jahre 1919, niederfallen und unsere politische Existenz den Götzen des Liberalismus opfern”. Eine neue Ära, ein neues Zeitalter sollte damals anfangen.

Die neue Ordnung begann – nach Schmitt – 1933 und sie bestand aus drei Elementen, Dreigliederung der politischen Einheit genannt: Staat, Bewegung und Volk. Die Bewegung war die nationalsozialistische Bewegung, also die Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, wie sie offiziell genannt wird. Alle drei sind in Treue dem Führer untergeordnet. Der Führer wäre so etwas wie der Regierungschef, obwohl Schmitt einen  solchen liberalen Begriff nie verwenden würde…

“Daran, daß die Partei ihre Aufgabe erfüllt, hängt heute nicht weniger als das Schicksal der politischen Einheit des Deutschen Volkes selbst”, erklärt Schmitt. So, kann “der heutige deutsche Staat die Kraft und den Willen haben, Freund und Feind zu unterscheiden”. Schmitt denkt, der Staat müsse immer zwischen Freund und Feind unterscheiden. Das gehöre schließlich zu seinem staatlichen Vorrechten.

Diese Freund-Feind-Mentalität findet man überall in den Werken des Autors. Meiner Meinung nach ist sie sehr schädlich in der Geschichte gewesen und brachte großes Übel in die internationalen Beziehungen und in die Innenpolitik. Dasselbe gilt auch im weiteren Sinne für die zwischenmenschlichen Beziehungen, da die Politik eines Landes sich auch auf das tägliche Leben jedes Einzelnen niederschlägt und nicht am Einzelnen spurlos vorbeizieht.

Ferner entspräche dem Führer die Führung der drei genannten Elemente (Staat, Bewegung, Volk). Die drei haben dem Führer Treue geschworen, sind also zum absoluten Gehorsam gezwungen.

Der Führer ist nicht nur das Haupt des Staates sondern auch der oberste Richter. “Der wahre Führer ist immer auch Richter. Aus dem Führertum fließt das Richtertum. Wer beides voneinander trennen oder gar entgegensetzen will, macht den Richter entweder zum Gegenführer oder zum Werkzeug eines Gegenführers und sucht den Staat mit Hilfe der Justiz aus den Angeln zu heben. Das ist eine oft erprobte Methode nicht nur der Staats-, sondern auch der Rechtszerstörung”. Also keine Gewaltentrennung. Der Führer ist Exekutive und Judikative zugleich.

Sein bekannter Satz: “Der Führer schützt das Recht vor dem schlimmsten Missbrauch, wenn er im Augenblick der Gefahr kraft seines Führertums als oberster Gerichtsherr unmittelbar Recht schafft”. Also, ist der Führer auch Legislative -zumindest “im Augenblick der Gefahr”.

Mithin ist der Führer der Oberste Richter. Er kennt keine Grenzen, weder materieller noch formeller Natur.  Seine Rechtsschöpfung ist eine Art Express-Schaffung. Sie ist auch adhoc und identifiziert sich mit dem Willen des Führers. “Gerichtsherr” nennt Schmitt den Führer. Eigentlich ist das ein lächerlicher Name. Ich frage mich, ob Schmitt mit diesen hochtönenden Bezeichnungen an vergangene vermeintlich glorreiche Tage des Germanentums dachte.

Kurz und gut: Der Führer verkörpert sowohl die Exekutive als auch die Judikative. Von einem Parlament ist verständlicherweise für einen Antiliberalen wie Schmitt keine Rede. Eine gesetzgebende Gewalt wäre überflüssig. Eine gesetzgebende Macht in den Händen eines Parlaments wie in der Weimarer Republik hat einfach keinen Platz in der neuen Ordnung. Wahrscheinlich war sie in seinen Augen, eine Quasselbude[3]. Oder frei nach Hitler, eine Schwatzbude[4].

In einem nationalsozialistischen Staat ist keine Gewaltenteilung notwendig. In der neuen Ordnung des neuen Staates gibt es nur das Volk – das deutsche Volk -, einen Führer und die NS-Partei (Bewegung genannt). Von checks and balances, von gegenseitiger Kontrolle oder einem Gleichgewicht zwischen den staatlichen Mächten ist keine Rede.

Übrigens, dass die direkte Demokratie bei neuen rechtsstehenden Gruppen heute on vogue ist, hat eher mit einer Führer-Demokratie als mit der eher linken Basisdemokratie gemein. Das Volk wird vom Führer geführt;  es bestätigt ständig und unablässig alle Maßnahmen und Befehle des Führers. Das Volk ratifiziert alles direkt in einem Prozess dauerhaften Feedbacks zwischen Volk und Führer.

“In dieser Stunde war ich verantwortlich für das Schicksal der deutschen Nation und damit des Deutschen Volkes oberster Gerichtsherr”, zitiert Schmitt Hitlers Reichstagsrede am 13.07.1934[5]. Wenn der damalige Reichskanzler von “dieser Stunde” spricht, meint er den sog. Röhm-Putsch. Schmit bejaht sofort mit den Wörtern: “Der wahre Führer ist immer auch Richter”.

Im Einklang mit seinem bekannten Satz, wonach “Souverän ist, wer über den Ausnahmezustand entscheidet“[6], behauptet Schmitt, dass der Führer das Recht mehr oder weniger spontan schaffen kann/muss. Alles was der Führer entscheidet, ist richtig und gilt sofort. Das strafrechtliche Prinzip nulla poena sine lege wird auch hier nicht einmal erwähnt.

“Das Richtertum des Führers entspringt derselben Rechtsquelle, der alles Recht jedes Volkes entspringt. In der höchsten Not bewährt sich das höchste Recht und erscheint der höchste Grad richterlich rächender Verwirklichung dieses Rechts. Alles Recht stammt aus dem Lebensrecht des Volkes. Jedes staatliche Gesetz, jedes richterliche Urteil enthält nur soviel Recht, als ihm aus dieser Quelle zufließt”.

Mir war rätselhaft, was Schmitt unter “Lebensrecht des Volkes” versteht. Ich glaube eine Erklärung in seinem Büchlein “Völkerrechtliche Großraumordnung” gefunden zu haben. Dort schreibt er über die Rechtfertigung der natürlichen Grenzen: “Vom Standpunkt des Volkes und der wachsenden Bevölkerung eines Landes aus ist ein anderer Grundsatz, das Recht der Völker auf Raum und Boden, insbesondere das Recht bevölkerungsstarker gegenüber bevölkerungsschwachen Ländern”[7]. Schmitt zitiert einen italienischen “Dante-Forscher”[8], der diesen “Anspruch als das “demographische Recht” bezeichnet. Alles klingt nach “Lebensraum” in der Zeit des Nationalsozialismus.

“Immer wieder erinnert der Führer an den Zusammenbruch des Jahres 1918”. Für Schmitt ist die große Katastrophe nicht der Erste Weltkrieg, sondern das Ende des  Bismarck-Staates, der 1867/1871 gegründet wurde und 1918 endete. “Das starke, von Bismarck gegründete Deutsche Reich ist während des Weltkrieges zusammengebrochen, weil es im entscheidenden Augenblick nicht die Kraft hatte, „von seinen Kriegsartikeln Gebrauch zu machen“. Durch die Denkweise eines liberalen ,Rechtsstaats’ gelähmt, fand eine politisch instinktlose Zivilbürokratie nicht den Mut, Meuterer und Staatsfeinde nach verdientem Recht zu behandeln”. Damit meint er den Aufstand der Matrosen im November 1918.

Wie hätte es anders sein können: die liberale Demokratie trägt die Verantwortung des Zusammenbruchs 1918. Auch die “Zivilbürokratie”… Nicht das Militär, nicht die kriegstreibenden Politiker oder die kriegstreibenden Fürsten. War Deutschland nicht in einen sinnlosen Krieg – die Urkatastrophe des 20. Jahrhunderts[9] – involviert und hat es am Ende diesen Krieg nicht verloren? Das gilt nicht: Nur der Liberalismus ist schuld. Schmitt meint, sowohl das Kaiserreich als auch die Weimarer Republik seien aufgrund der Schwäche des liberalen Staates zusammengebrochen. Eine merkwürdige Auslegung der Geschichte.

Und weiter: “Im Herbst 1917 haben alle in ihrem Rechtsdenken verwirrten deutschen Parlamentarier, und zwar Kapitalisten wie Kommunisten, Klerikale wie Atheisten, in merkwürdiger Einmütigkeit verlangt, daß man das politische Schicksal Deutschlands solchen prozessualen Fiktionen und Verzerrungen ausliefere, und eine geistig hilflose Bürokratie hat damals den politischen Sinn jener „juristischen“ Forderungen nicht einmal gefühlsmäßig empfunden”.

Ja, das Ende des Kaiserreichs ist sein großes Trauma. Und wahrscheinlich war es auch ein Trauma für einen großen Teil der damaligen Bevölkerung. Vermutlich nicht nur Schmitt dachte, dass “In beispielloser Tapferkeit und unter furchtbaren Opfern (…) das Deutsche Volk vier Jahre lang einer ganzen Welt standgehalten (hat)”. Daher rechtfertigt Schmitt, dass der Führer die Weimarer Republik 1933 beendet und einen neuen Staat, eine neue Ordnung, eine neue soziale Einigkeit schaffte. Übrigens sind die “prozessualen Fiktionen und Verzerrungen” seine Definition von Demokratie.

“Der Führer aber macht Ernst mit den Lehren der deutschen Geschichte. Das gibt ihm das Recht und die Kraft, einen neuen Staat und eine neue Ordnung zu begründen”. Diese neue Ordnung des neuen Staates sollte nicht so wie die alte Rechtsordnung sein. Nur Spott übrig hat Schmitt für das “liberale Recht”: “Das Übrige ist kein Recht, sondern ein positives Zwangsnormengeflecht, dessen ein geschickter Verbrecher spottet”. Ja, Schmitt glaubt, 1934 den sog. Methodenstreit der Weimarer Zeit gewonnen zu haben. Er ist der Sieger über Rudolf Smend und Hans Kelsen. Und das genießt er. Schmitt beriet die neuen nationalsozialistischen Machthaber, in dem er sich bei ihnen schamlos einschmeichelte.

Der Sieg sei noch ein Beweis der Schwäche der liberalen Demokratie. Die neue Ordnung braucht keine starke Gesellschaft (Zivilgesellschaft würden wir sie heute nennen), sondern einen deutschen Staat, einen Führer, eine starke NS-Partei und sonst nichts. Keine Gewaltenteilung, kein Parlament, keine Grundrechte, keine alten Gerichte, die vergeblich versucht hatten, den Individualismus zu verteidigen, meint er. Nein, die Gerichte müssen sich der Politik unterwerfen. Es gilt ein Primat der Politik über die Justiz. Um mit Schmitt zu sprechen: “Vorrang der politischen Führung”.

Die Konservative Revolution führt zu den Feinden der offenen Gesellschaft, die den Staat übernahmen. Es ist das Ende der Zivilgesellschaft und der Grundrechte. Ab dann herrscht der Primat des Kollektivismus. In Schmitts Vorstellung handelt es sich um eine neue Ära, von einem neuen Zeitalter schreibt er, das gerade begann. Der  Nationalsozialismus gründet eine antiliberale (iliberal wird dies heute genannt[10]) neue Ordnung, in der die Macht des Führers de facto absolut ist.

Ich weiß nicht, was Ihr darüber denkt. Ich mag diese Schmittsche “neue Ordnung” nicht.


[1] Der Führer schützt das Recht

Die folgenden Zitate ohne Angabe der Publikation beziehen sich auf diesen Aufastz.

[2] “1933 hatte Heinrich Beck vom jüdischen Verleger Otto Liebmann dessen juristischen Verlag gekauft”. Siehe Historikerstreit auf der Buchmesse 

[3] Frei nach Kaiser Wilhelm II., der den Reichstag sowohl “Quasselbude” als auch “Reichsaffenhaus” gennant haben soll.

[4] “Je früher man diese Schwatzbude verbrennt, desto früher wird das deutsche Volk von fremden Einflüssen befreit sein”. In Deutsch und brutal 

[6] Carl Schmitt, Politische Theologie, 9. Auflage 2009, S. 13.

[7] Carl Schmitt, Völkerrechtliche Großraumordnung, 2. Auflage der Ausgabe von 1941; 2009, S. 18..

[8] Gemeint ist der italienische Literaturkritiker Luigi Valli

[9] George F. Kennan nannte den Ersten Weltkrieg “the great seminal catastrophe of this century”.

Muslim Ban y hechos alternativos

Las primera semanas de Donald Trump en la Casa Blanca han sido de una marcada hiperactividad. Y no me refiero sólo a su actividad en Twitter. El presidente Trump se comporta tal cual se comportaba el candidato Trump, de manera que las esperanzas que, como presidente dejara el modo “en campaña” y se comportara más sopesadamente, se quedaron en ilusiones incumplidas.

Una de las primeras medidas de Trump, durante sus dos primeras semanas de ejercicio, fue el decreto presidencial (Executive Order 13769), conocido como Muslim Ban. Como dice su nombre, prohibe el ingreso a EEUU de refugiados sirios en forma indefenida, suspende el programa de refugiados durante 120 días y prohíbe el ingreso de personas procedentes de de siete países musulmanes durante 90 días, sólo por el hecho de venir de esos países (Irak, Irán, Siria, Libia, Somalia, Sudán y Yemen). La prohibición afecta incluso y residentes en Estados Unidos y a personas de otras nacionalidades que también tienen nacionalidades de los países prohibidos.

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, la medida no dicriminaría formalmente a los creyentes musulmanes, ya que no prohíbe el ingreso a Estados Unidos a creyentes en el Islam en general, sino sólo a personas provenientes de alguno de los siete países de mayoría musulmana mencionados. Sin embargo, la intención del decreto presidencial es clara: prohibir la entrada de musulmanes a EEUU. Esto ya lo había anunciado Trump siendo candidato.

Igualmente, esto se deduce de las declaraciones de Rudy Giuliani. En efecto, el ex alcalde de Nueva York y actualmente asesor de ciberseguridad de la Casa Blanca, en entrevista con Fox News, contó que Trump le preguntó cómo se podría establecer un “Muslim ban”, pero de manera que fuese legal. Y le ordenó que formara una comisión para indagar cuál es “la forma correcta de hacerlo legalmente”. Esto porque en Estados Unidos, como en todos los países civilizados, no se puede conculcar derechos fundamentales debido a la religión. La solución es que la prohibición afecte sólo a algunos países, pero todos musulmanes[1].

En suma, Trump quería impedir la entrada de musulmanes al país, pero como sabía que no podía hacerlo explícitamente, ya que se lo impide la Constitución, la ley y los valores occidentales, le pidió a un equipo encabezado por Giuliani que encontrara una forma de implementar un muslim ban “legal”, a prueba de derecho constitucional. Y la solución fue establecerlo sólo frente a algunos países de mayoría musulmana.

La “justificación” sería el resguardo de la seguridad de los Estados Unidos frente al terrorismo islamista. Curiosamente o no, la prohibición afecta a países de los que nunca uno de sus nacionales ha cometido un atentado terrorista en EEUU y deja fuera a otros, desde donde procedían, por ej., los terroristas del 9/11, como Arabia Saudita donde -se dice- Trump tiene intereses comerciales y/o inversiones, de manera que una medida así sería perjudicial para sus negocios. Así que parece que la consigna no es “America first”, sino “negocios de Trump first”. En realidad, esta es una circunstancia que no se puede comprobar a ciencia cierta. Si Trump realmente se hubiera separado de su imperio de negocios (en un feideicomiso ciego), la pregunta nunca se plantearía.

En esa misma línea, es memorable el intento de su vocera de explicar el muslim ban. En su intento de justificar lo injustificable, en entrevista de 2 de febrero, la vocera de la Casa Blanca, Kellyanne Conway, señaló que el decreto presidencial evitaba el ingreso de terroristas, como los terroristas islámicos que protagonizaron la masacre de Bowling Green[2]. Algún periodista se equivocó y habló de la masacre de Green Day…!!! La vocera dice:

“Yo apuesto a que… sobre eso se informó muy poco… Yo apuesto a que es una información totalmente nueva para la gente que el Presidente Obama fijó una prohibición de ingreso de seis meses a refugiados iraquíes, luego de que dos iraquíes se radicalizaron aquí y planearon la masacre de Bowling Green. De esto no sabe la mayoría de la gente, porquela masacre no fue cubierta”[3] por la prensa.

En otras palabras, dos refugiados iraquíes habrían protagonizado un antentado terrorista, conocido como la masacre de Bowling Green (la tercera ciudad más grande de Kentucky) y nadie habría sabido del hecho, porque la prensa simplemente no informó. It didn’t get covered, dice. Me pregunto por qué los medios pro Trump tampoco informaron de ella.  

La verdad es que la prensa no informó de esta masacre, simplemente, porque esta masacre no existió[4] [5]. Lo de una supuesta prohibición de seis meses durante el gobierno de Obama tampoco es real. Lo único que existió son dos ciudadanos iraquíes residentes en Bowling Green, Kentucky, que admitieron haber usado explosivos improvisados contra soldados estadounidenses en Irak e intentaron enviar armas y dinero a Al Qaeda en Irak y fueron condenados por ello[6]. Recordemos que la misma Conway, un par de días antes, habló por primera vez de alternative facts, esto es, de hechos alternativos en NBC News[7]. Y la masacre se inscribe, sin duda en este ítem.

Por otra parte, con su “It didn’t get covered”, acusa a “los medios” de no haber mencionado la masacre, de no haber realizado una cobertura periodística. Esta es una estrategia que va dirigida directamente a desprestigiar a la prensa tradicional: a los diarios, a las revistas, canales de televisión, a todos quienes tengan una opinión distinta. Se les quita todo el crédito.

El físico Cristián Huepe se refirió a esto en Qué Pasa[8]. Los asesores de Trump “dicen que su asunción fue la más vista del mundo occidental. Imponen una verdad alternativa. En la medida que logren dividir a los grupos, demonizar a la prensa y relativizar a los expertos y a las fuentes de información verdaderas, vendrá eso: los alternative facts. Cada vez más gente prefiere creer en lo que siente que es verdad, sin importar lo que la evidencia muestra”.

Si los medios tradicionales son malos y no son fiables, entonces, yo sólo puedo confiar en los llamados medios alternativos. En Breitbart y otros. Creo que en cada país hay suficientes de estos medios, aunque en algunos, más que en otros. Antes los llamábamos, en el mejor de los casos, prensa amarilla o sensacionalista. Hoy, se han puesto una máscara de seriedad y son leídos o incluso financiados, por los sectores más acaudalados y hasta por quienes tienen más cultura formal. Generalmente, son medios que parten pequeños (algunos de ellos, como blogs[9]) y van creciendo, gracias a que sus lectores, generalmente gente muy comprometida que, casi con un celo apostólico[10] los recomienda y comparte abundantemente[11]. Se crea así gradualmente, una prensa paralela. Me temo que temo que el objetivo final sólo puede ser el fin de la prensa libre, acabar con la libertad de prensa.

Demasiadas veces, me ha tocado estar con gente que sólo conoce las noticias sesgadas o falsas y comentarios de la prensa paralela y su peculiar punto de vista. Con ello se aíslan cada vez más del resto de sus conciudadanos, se enrarecen y pierden paulatinamente contacto con la realidad. Conozco estos grupos[12] y les aseguro que es muy difícil, sino imposible entablar la más básica comunicación con ellos. De partida porque parece que conocen otros hechos muy diferentes a los que conocemos la mayoría de la gente, ellos viven en el mundo de los alternativ facts, de los hechos alternativos. Y esto, desde hace años.

No estamos frente a una diversa apreciación de la realidad, lo que sería un enriquecimiento. No se trata de ver una cosa de otro modo… De ver un 6 desde un lado o un 9 desde el otro[13]. No es un diálogo democrático, un intercambio democráticos de ideas, opiniones y hechos. No. Es algo que va mucho más allá. Es una tergiversación de los hechos para adaptarlos a mi propia opinión -a la opinión de mi grupo-. Huepe habla de counterfactual opinions[14]. Wikipedia describe el pensamiento de este tipo o counterfactual thinking como un “concepto de la psicología que consiste en la tendencia a crear posibles alternativas a los acontecimientos de la vida que ya han ocurrido. Algo que es contrario a lo que realmente sucedió”[15]. Exactamente, el caso de la masacre de Bowling Green que tal vez pudo haber existido, pero no existió[16].

Se van recluyendo cada vez más en un mundo cerrado, sin conexiones con los demás, con los que piensan distinto, que son rechazados. Se aíslan en un proceso muy difícil de detener. Se convencen cada día más que ellos y sólo ellos tienen la razón y no admiten contradicción alguna. Ni preguntas, ni cuestionamiento. De diálogo, nada. Paulatinamente, se convencen a sí mismos de que todos los demás están completamente equivocados y que sólo ellos están en lo cierto, tienen la razón y poseen la verdad. En su universo herméticamente sellado, viven felices -o no tan felices- aplaudiéndose a sí mismos y corroborando a diario su propia opinión, sin aceptar que hecho alguno la contradiga.

Si un hecho les muestra que están equivocados, ese hecho simplemente no existe. Sólo existen los hechos que corroboran, que comprueban su opinión. Una opinión que más parece una fe religiosa o una superstición. Por último, si no encuentran hechos que apoyen sus teorías -muchas veces conspiranoicas- simplemente, los inventan. Los crean. Crean una masacre como la de Bowling Green.

En Europa, también hemos asistido a la “creación de hechos”, como el rapto de Lisa, la menor de edad discapacitada de origen ruso que, en Alemania, habría sido víctima sexual de refugiados… Sobre Lisa habló incluso el ministro del exterior ruso Sergei Lawrow, puesto que sabemos que Rusia dice proteger a sus ciudadanos estén donde estén[17] 😛 En circunstancias que Lisa se había ido de la casa, porque tenía problemas en el colegio y no quería hablar del tema con sus padres. Este es el caso más emblemático de la propaganda rusa en Alemania, tendiente a sembrar el odio contra los extranjeros en la población alemana[18].  

El fenómeno se está abriendo paso rápidamente en Latinoamérica. “Cristián Huepe vino este mes a Chile a dictar una conferencia en el Congreso Futuro. Y lo que vio, en un país consumido por los mayores incendios de su historia, fue un espejo: cadenas de whatsapp culpando a los mapuches, mensajes en Facebook acusando a las forestales de quemar sus propios campos, conspiraciones varias, anuncios de apagones falsos, parlamentarios pagando publicidad contra el gobierno para sacar rédito político, histeria colectiva y mucha gente dispuesta a creerse todo”[19]. Los incendios fueron, “para la gente de derecha, hechos por mapuches e inmigrantes, y para la izquierda, por empresarios”[20] [21].

Hay que ponerse las pilas y sobre todo, ponerse los anteojos para ver la realidad tan como es y no como me gustaría que fuera. Hechos alternativos son o el producto de una distorsión psíquica o simplemente una mentira. Nunca son una alternativa, ni menos que nada una “verdad alternativa” que es un término que se contradice a sí mismo. Una ucronía puede ser entretenida como género literario[22]; pero la ucronía no existe. Los mundos paralelos son muy entretenidos, pero sólo en cuanto a material para hacer películas como Star Wars o Star Trek, no sirven para entender la realidad, simplemente porque no son reales.


[1] De esos países no ha ingresado nadie a EEUU que haya cometido atentados terroristas, a diferencia de una serie de países también musulmanes, pero que son más importantes para los “hombres de negocios” norteamericanos.

[3] “I bet it’s brand new information to people that President Obama had a six-month ban on the Iraqi refugee program after two Iraqis came here to this country, were radicalized and they were the masterminds behind the Bowling Green massacre. It didn’t get covered.”

Trump adviser cites non-existent ‘massacre’ defending ban

[4] Un buen resumen de lo ocurrido, en CNN: Trump adviser cites non-existent ‘massacre’ defending ban

[5] La verdad sobre los dos en el informe del FBI Former Iraqi Terrorists Living in Kentucky Sentenced for Terrorist Activities Gracias a la periodista alemana Birgit Schmeitzner ‏@BSchmeitzner por haberme facilitado el link en Twitter. El informe es de enero de 2013.

[6] “Two Iraqi citizens living in Bowling Green, Kentucky who admitted using improvised explosive devices (IEDs) against U.S. soldiers in Iraq and who attempted to send weapons and money to al Qaeda in Iraq (AQI) for the purpose of killing U.S. soldiers were sentenced today to serve federal prison terms by Senior Judge Thomas B. Russell in U.S. District Court for the Western District of Kentucky”

[9] Por ej., PI News en Alemania, que empetó siendo un blog. Lo conocí desde su nacimiento. Cuando Stefan Herre decidió dejar de lado el trabajo que le significaba su mudanza y empezar a escribir. En aquel entonces sobre el Papa Benedicto, recién elegido.

[10] Muchos de ellos son cristianos y están convencidos que la fe consiste en creer lo que dicen estos medios. En el mundo de habla alemana tenemos a kathnet. katholischesinfo y similares.

[11] generalmente los comparte online. Aunque conozco gente que incluso imprime los artículos y los entrega en papel. Lo he vivido personalmente. O, en el peor de los casos, los copia en un mail y los envía así.

[12] Ver ¿En qué se parecen John Boehner y yo? Donde describo como este “alejamiento del mundo”, de la realidad, conduce a la formación de una sociedad paralela.

[13] Ni tampoco lo que uno/a ve como cóncavo, es visto, desde el otro lado como convexo. El taxista que no amaba la libertad

[14] Gerd Zschaler, Gesa A. Böhme, Michael Seißinger, Cristián Huepe, and Thilo Gross: Early fragmentation in the adaptive voter model on directed networks, en PHYSICAL REVIEW E85, 046107 (13.04.2012). E 85, 046107

[15] “Counterfactual thinking is a concept in psychology that involves the human tendency to create possible alternatives to life events that have already occurred; something that is contrary to what actually happened”.

[17] Lawrow acusó a las autoridades alemanas de haber ocultado la violación de Lisa.

[18] El caso de Lisa, en Wikipedia.

[21] “Tengo amigos chilenos de izquierda que me mandan artículos contra Obama escritos por grupos de neofascistas de Estados Unidos, y no lo saben”. Dice Huepe en la citada entrevista.

[22] Tengo muchas ganas de ver “The man in the high castle”, como les conté en mi columna El nuevo orden según Carl Schmitt