Juan de Matienzo: una exigencia de justicia social

Si yo fuera supersticiosa (no lo soy), diría que es como un saludo de ultrarumba: me refiero al libro “Gobierno del Perú”, de Juan de Matienzo de Peralta, mi abuelo hace once generaciones. Esto es, mi abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo-abuelo. Leo en la genealogía de mi familia que Juan fue “Relator de la Real Chancillería, Oidor y Presidente de la Real Audiencia de Charcas y, luego, de Lima; autor de la obra Gobierno de Perú; colaborador del Virrey Toledo en sus Ordenanzas”. Al parecer, el único de sus libros que que se ha conservado completo a través de los siglos, se puede comprar ahora en Amazon[1] y a un precio relativamente razonable.

Desciendo de su hija, Agustina de Matienzo y Toro, mi abuela hace diez generaciones. De ella se sabe que se casó en 1567[2] con Hernando (Fernando) de Aguirre y Torres y Meneses[3], con el que tuvieron seis hijas: desciendo de Inés de Aguirre y Matienzo, quien “como primogénita y a falta de varón heredó las encomiendas de su padre en La Serena”. Heredó sus bienes sólo porque Agustina y Fernando no tuvieron un hijo hombre… esa sociedad patriarcal.

Sigo leyendo la historia de mi familia: Agustina se trasladó al Norte de Chile en algún momento de la historia y allí se casó con Fernando (o Hernando, los conquistadores no tenían muy claro si escribían con F o H) de Aguirre, hijo del conocido conquistador Francisco de Aguirre de la Rua de Meneses y de María de Torres y Meneses. (Los Meneses parece que abundaban en esa época). Hijo legítimo, habría que aclarar, porque los hijos ilegítimos de Francisco de Aguirre fueron incontables[4].

Un detalle pintoresco de la historia es que “Matienzo, oidor de la Audiencia de Charcas, informó que la orden que llevaba Almendras[5] era traer a Aguirre ‘preso o muerto’”[6]. En otras palabras, el oidor Matienzo ordena a uno de sus subordinados capturar y llevarle “vivo o muerto” a Francisco de Aguirre, esto es, al papá de quien luego será más tarde el suegro de su hija, con quien no parecía tener demasiada condescendencia. Otro detalle pintoresco es que a Fernando de Aguirre en su cargo de “corregidor, le correspondió formar y encabezar la tropa que rechazó al pirata Francis Drake en la bahía de Guayacán (La Herradura) el 19 de diciembre de 1578”[7]. Con lo cual, puedo decir que desciendo de una de las pocas personas que vencieron al pirata inglés.

En realidad, nunca me ha gustado la genealogía, sobre todo porque muchos la utilizan para vanagloriarse de las reales o supuestas glorias de sus antepasados (generalmente más supuestas que reales). Alcurnia, nombre, pedigree… Cosas sin la menor importancia, ni en el pasado, ni en el presente, ni menos, en el futuro.

Sin embargo, tengo que reconocer que algunos de los párrafos de Juan de Matienzo me llenan… no diría que de orgullo, porque no es mérito mío ser su nieta once generaciones después; pero sí de un cierto agradecimiento e incluso, de admiración. Antes que nada, hay que considerar que mi abuelo hace once generaciones, es considerado hoy un proto-economista, esto es, uno de los estudiosos de los fenómenos que hoy se conocen como macro-económicos. Él los vivió -por así decirlo- y los estudió antes de que la economía fuera considerada una ciencia. En Wikipedia se habla sobre su pensamiento económico Y el economista rumano-argentino Oreste Popuescu escribió un libro donde se refiere a sus ideas económicas[8].

El capítulo 11[9] contiene una fuerte crítica a la situación que vivían -o más bien sufrían- los indios en el Perú del siglo XVI.Matienzo habla de los mitayos, esto es, los indios de la mita. La mita era una forma de organización del trabajo que venía de la época de los mayas y consistía en un tributo al estado inca (a los incas) en forma de trabajo. Fue adoptado por los conquistadores europeos, que aprovecharon esta forma pre-existente de organización laboral. Es la llamada ley de hierro de la oligarquía que yo explicaría simplemente con la frase: “los que están arriba siempre lo estarán, aunque haya un cambio de sistema político”. Consecuencialmente, los que están abajo, los mitayos, seguirán abajo, aunque se cambie de sistema. No creo que sea siempre así; pero muchas veces, ha ocurrido en la historia.

Matienzo explica que los mitayos sirven “a los corregidores y a los clerigos de la doctrina y a otros españoles para que los sirvan en su casa”. Los españoles deberían pagarles entre 25 y 30 pesos. El problema es que este dinero no es pagado a los indios mismos, sino a sus caciques, lo que, para él es “grande agravio y rrobo de los caciques”. Obvio, es una especie de esclavitud. Demás está decir que sólo una persona con gran prestigio y autoridad puede criticar el sistema que imperaba en el territorio. Más aún, si era el sistema que imperaba en la minería, de tanta importancia para los europeos.

Matienzo dice que los caciques “de adrede los mudan cada semana por que no cobren nada”. Esto es, para que evitar que se establezca una relación entre el empleador y el empleado, los caciques los cambian semanalmente a los indios de la mita. Esto ocurre tanto cuando trabajan en casas (casas particulares, diríamos hoy) como cuando realizan alguna obra de construcción: “lo mismo hacen quando dan mitayos a sus encomenderos quando hazen casas o alguna iglesia, aunque esta proveydo que no se haga”. En otras palabras, en las construcciones, debería estar prohibido relevar los indios cada semana. Los caciques lo hacen para cobrar ellos el sueldo de los indios de su mita.

“Tambien suelen dar mitayos y repartirlos en algunas ciudades para servicio de los españoles que no tienen Indios”. Dice Matienzo que es muy necesario que se pague a estos mismos mitayos, “aunque se muden cada semana”. Explica que habrá “hartos indios que de su voluntad se alquilen. Sabiendo que el provecho ha de eser para ellos”. En palabras de hoy, si los indios saben que el dinero será para ellos, entonces, tendrán un incentivo para trabajar. Uno de los principios de nuestra actual economía de libre mercado, uno de cuyos principales lemas es precisamente que trabajar debe valer la pena, “ser de provecho” para quién trabaja.

El oídor y presidente de la Audiencia de Charcas propone tres leyes sobre este tema: “1. Que los mitayos (…) se les pague el tiempo que sirviesen a ellos mismos”. Sí, a ellos mismos, por el tiempo efectivamente trabajado, y no a sus caciques, como era la mala costumbre de la época.

“2. (…) que los Indios que se dieren para hazer casas e iglesias se les pague en fin de cada semana lo que fuese tasado por la Justicia a ellos mismos y si las mugeres trabajaren se les pague la mitad”. Este debe ser el origen del gender gap o desigualdad de género en el plano laboral. Interesante es que las mujeres, al parecer, también trabajaban en la construcción, lo que, un par de siglos más tarde, sería impensable. Lo de la fijación del precio “por la justicia” es también muy interesante. La teoría del valor y precio justo”[10] fue un tema que interesó especialmente a Matienzo.

“3. (…) que la Justicia de orden como se den Indios para guarda de los ganados pagandoles sus trabajos a ellos mismos y no a sus caciques”.

4. Que a los indios que sirvan en la minería y en las ciudades “pagándoles si alquiler como a los demás”. Matienzo llama alquiler al sueldo o salario, a la retribución que se debe por el trabajo realizado[11].

En suma, Matienzo propone reformar todo el sistema económico del reino, reemplazando la mita por un orden económico en que el empleador pague directamente al trabajador o a la trabajadora su sueldo (al final de cada semana). Y no que pague a un intermediario que es el cacique, ya que esto es un “gran agravio y un robo” que se hace a los indios pobres, quienes no reciben la correcta retribución por el trabajo realizado, puesto que los caciques indios recurren a un ardid (cambiar a los trabajadores cada semana) para que no les paguen directamente a ellos, sino a sus jefes indios, los caciques.

Si Matienzo viviera hoy, sería un partidario de la libertad económica, de la autonomía individual, de la economía social de mercado; y este corto pero contundente capítulo de su libro, podría llamarse algo así como “una exigencia de justicia”.


[2] Dos primos míos -que no se conocen entre sí- independiente el uno del otro, confeccionaron sendos árboles genealógicos: uno dice que se casaron en Perú y el otro, en La Serena. Esto se explica porque la Capitanía General de Chile era, en esa época, parte del Virreynato del Perú.

[4] Cuando fue amonestado por esta circunstancia, se cuenta que contestó: se hace “más servicio a Dios en hacer mestizos que el pecado que en ello se cometía”. Se imaginan lo desconforme que estoy mi antepasado. Menos mal que hoy vivimos en otros tiempos.

[5] Martín Almendras, un conquistador, de quien se lee en Wikipedia: “Eran más de 100 soldados que venían comandados por Martín de Almendras, pero él fue muerto por los indígenas calchaquíes en Humahuaca”, Segundo gobierno del Tucumán (1563-1567)

[8] El capítulo titulado Juan de Matienzo and Tomás de Mercado, en el libro Studies in the History of Latin American Economic Thought Popuescu escribe sobre la obra de Matienzo: “In order to carry out such a commitment, the work must have been arduous and one assumes that it would have required intense dedication, through many years of effort; much reading and deep meditation (…). But Matienzo had accumulated a great reserve of experience in scientific research carried out the decade before.” (Para llevar a cabo tal compromiso, el trabajo debe haber sido arduo y se supone que habría requerido una intensa dedicación, a través de muchos años de esfuerzo; mucha lectura y meditación profunda (…) Pero Matienzo había acumulado una gran reserva de experiencia en investigación científica llevada a cabo la década anterior.).

[9] Págs 27 y 28.

[10] Teoría del valor y precio justo en el pesamiento de Juan de Matienzo.

[11] Cfr. pág. 26.

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Humboldt en Tenerife o una petición a favor de la libertad humana / Sus ideas sobre economía

En 1799, el gran científico Alexander v. Humboldt pasó poco menos de una semana en la Isla de Tenerife. Seis días, exactamente. Durante esta corta estadía, el último de los sabios universales estudió la isla, su geografía, economía, mentalidad, botánica, agricultura de acuerdo a los conocimientos que él tenía.

No olvidemos que el mitad alemán-mitad francés, Alexander v. Humboldt (no era barón, como algunas veces erróneamente se cree) había estudiado en Alemania formalmente dos “carreras”. A saber, lo que ahora llamaríamos economía (en la Academia de comercio[1], Hamburgo) y lo que hoy llamaríamos ingeniería de minas (en Freiberg). Aparte claro, de todos sus estudios complementarios, más o menos como autodidacta o guiado de la mano de algún gran bortánico.

En su obra “Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente”[2], Humboldt habla de los habitantes de la región costera cercaca a Orotava, en la Isla de Tenerife. (En aquella época el Valle de Orotava tenía un puerto propio, llamado el Puesto de Orotava, que es hoy el Puerto de la Cruz). Alaba a los habitantes de la Costa; pero reconoce que su bienestar material, lamentablemente, no está en armonía con su laboriosidad, ni con la la riqueza de esa tierra[3].

Esto se debe -nos explica Humboldt- a que la tierra no pertenece a los campesinos que la trabajan. Ellos no son sus propietarios. En efecto, debido al sistema feudal imperante, el producto del trabajo le pertenece a los nobles. Este sistema, añade el sabio, con razón, es el que ha hecho infeliz a Europa y que impide que el pueblo de Canarias pueda surgir[4].

Más adelante, Humboldt dice que no se puede juzgar a los isleños (así se denomina a los habitantes de Tenerife) sólo por lo que se puede apreciar en Tenerife mismo, sino por lo que ellos han logrado en los países hacia donde han emigrado, Menciona explícitamente la estepa de Caracas, la región alta de la Cordillera de los Andes y las zonas calurosas de las Filipinas. Dice que en esas regiones, los colonizadores han logrado desarrollar su fuerza y su trabajo, que son su verdadera riqueza[5].

Por el contrario, no lo pueden hacer en Tenerife, donde se enfrentan a barreras insuperables que les impiden desarrollarse[6]. En Tenerife carecen de la libertad de que gozan en los nuevos territorios donde han emigrado. La libertad que -de acuerdo a Humboldt- no es un fin en sí misma, sino una condición o un medio para el desarrollo de la persona[7]. Por otra parte, la libertad es una condición de la propiedad[8] privada.

Obvio, donde hay obstáculos al trabajo, al desarrolo personal,  donde el trabajo no es recompensado, es evidente que no se puede surgir.

Sí, Humboldt tiene razón: en un sistema que no permite a las personas desarrollarse libremente y sin obstáculos, donde el trabajo no conduce a la propiedad y donde se trabaja para sí mismo y no para una tercera persona que no ha adquirido la propiedad, sino que la ha recibido por pertenecer a una cierta casta, en un sistema así, no puede haber progreso individual, ni económico, ni cultural. Ni como persona, diríamos hoy.

Por el contrario, sólo bajo un sistema de respeto al trabajo, a la propiedad privada y que no pone obstáculos, ni barreras al desarrollo individual, donde se premia la laboriosidad… Sólo en un sistema político-económico de tales características, será posible lograr el bienestar. Donde la autoridad permita el desarrollo de la verdadera riqueza humana.

Ese sistema se llama hoy economía social de mercado.


[1] Handelsakademie.

[2] Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents, Editorial Cotta, Stuttgart 1861-1862, 1862.

[3] Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents, Editorial Cotta, Stuttgart 1861-1862, 1862. Citado Alfred Gebauer, Alexander von Humboldt. Seine Woche auf Teneriffa 1799: Beginn der Südamerika-Reise. Sein Leben, sein Wirken. Pág. 59.

[4] Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents, Editorial Cotta, Stuttgart 1861-1862, 1862. Citado Alfred Gebauer, Alexander von Humboldt. Seine Woche auf Teneriffa 1799: Beginn der Südamerika-Reise. Sein Leben, sein Wirken.Pág. 59.

[5] Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents, Editorial Cotta, Stuttgart 1861-1862, 1862. Citado Alfred Gebauer, Alexander von Humboldt. Seine Woche auf Teneriffa 1799: Beginn der Südamerika-Reise. Sein Leben, sein Wirken. Pág. 152.

[6] Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents, Editorial Cotta, Stuttgart 1861-1862, 1862. Citado Alfred Gebauer, Alexander von Humboldt. Seine Woche auf Teneriffa 1799: Beginn der Südamerika-Reise. Sein Leben, sein Wirken. Pág. 152.

[7] “Freiheit nicht als Zweck, sondern vielmehr als Mittel zur Bildung des Menschen”. Cfr. Jens Petersen: Wilhelm von Humboldts Ideen im Lichte der angloamerikanischen Rechtsphilosophie (file:///C:/Users/E6420/Documents/Humbolfd%20wirtschaft.pdf). Pág. 257.

[8] “Freiheit ist zugleich Voraussetzung des Eigentums”. Cfr. Jens Petersen: Wilhelm von Humboldts Ideen im Lichte der angloamerikanischen Rechtsphilosophie (file:///C:/Users/E6420/Documents/Humbolfd%20wirtschaft.pdf). Pág. 65

El universalismo y los refugiados

Se dice que las iglesias (católica y evangélica) tienen una doctrina universalista. O más bien se las critica: sufren de universalismo, que sería la característica de una religión que pretende estar abierta a todos, independientemente de su origen étnico. Su fundamento: el mensaje de salvación fue dirigido a todos los hombres y mujeres, de todos los tiempos, de todas las etnias y sin considerar frontera alguna. Sería lo contrario a las religiones nacionales, tan propias del protestantismo europeo que surgió en la Edad moderna[1].

Quienes están en contra de la política de no cerrar las fronteras a los refugiados, de darles asilo, de acogerlos (temporalmente o para siempre), de continuar garantizándoles un proceso acorde a derecho destinado a determinar si son realmente perseguidos o no…  A todos quienes estamos de acuerdo con ello y somos cristianos, se nos tilda de universalistas.

Se dice incluso que esto lo planteó Uno di Fabio[2], aunque no encuentro ninguna cita del profesor de la Universidad de Bonn que lo corrobore. Se podría pensar que la crítica al universalismo, a la política del gobierno la habría formulado en su Informe[3] elaborado por encargo de los Ministerios bávaros de Interior y de Justicia[4]: Migrationskrise als föderales Verfassungsproblem Pero en su conocido y controvertido Informe[5], no encuentro nada sobre universalismo.

Encuentro sí algo en un evento[6] de la Iglesia evangélica, de noviembre de 2015. En su charla, Di Fabio se refiere al desarrollo histórico durante la Edad moderna. Contrapone el universalismo católico (que califica como una ficción) previo a la Reforma protestante y que ha pervivido en el catolicismo, a la formación de los estados nacionales, Los estados nacionales serían expresión del particularismo antiuniversalista moderno.

Hoy en día, la Iglesia evangélica -al menos en Alemania- es también universalista, como ha sido la Iglesia católica desde siempre[7], en su enseñanza y magisterio. Distinta es la actitud de algunos católicos de corazón particularista. La virtud de la magnanimidad, la generosidad, se enfrenta al vicio del egoísmo y lo supera. Un corazón grande triunfa sobre el corazón de piedra[8]. Cómo se vería Europa particularista, esto es, nacionalista y de fronteras cerradas[9] es algo que prefiero no imaginarme.

El llamado universalismo cristiano -defendido hoy de igual manera por las “dos iglesias”- lleva a que la política del gobierno alemán, de acogida e integración de los refugiados, en un marco de fronteras abiertas, cuenta con el apoyo eclesial irrestricto. Es precisamente lo que el cardenal Marx (Pdte. de la Conferencia episcopal alemana) señalaba en febrero de este año: “Tengo el máximo respeto por la señora Merkel y su política, su valor y su disposición a asumir responsabilidad en una situación difícil. Ella no es ingenua, sino reflexiva. La política significa, no sólo seguir los estados de ánimo -lo que sería más fácil- sino guiarse por objetivos y principios”[10].

Desde altos personeros de la Iglesia, hasta párrocos de pueblo[11], llaman a acoger, ayudar e integrar a los refugiados. Sí, a acoger, ayudar a integrar a todos los refugiados y no sólo a los refugiados cristianos. Por ello son criticados como “universalistas”, término que ha pasado a ser casi una ofensa que se lanza en contra del “enemigo” político.

En efecto, según algunos tendríamos que ayudar -si es que se ayuda a alguien- sólo a los cristianos. Y a los no-cristianos, simplemente no ayudarlos; menos que a nadie, a los musulmanes. Es la postura neo-particularista -permítanme llamarla así- de algunos países del Este de la Zona euro y de algunos cristianos de extrema derecha y/o ultra conservadores o simplemente nacionalistas en Alemania[12] .

Según estas personas, un país debería acoger sólo a las personas de su misma religión y no de otra. A mi modo de ver, proponer algo así es realmente sin sentido, inhumano y absolutamente falto de empatía. Me pregunto qué habría pasado con los judíos que huyeron del Holocausto si no hubieran sido recibidos y acogidos, por ejemplo, en nuestros países americanos de raíces cristianas.

Observo asimismo que los medios de católicos de extrema derecha y/o ultra conservadores, al igual que los medios de esa minoría evangelical que se ha aliado a las fuerzas políticas reaccionarias y xenófobas, pone de manifiesto reales y supuestas persesuciones a cristianos, especialmente en países musulmanes. Pretenden crear así un clima de odio religioso. Me parece que intentan aprovecharse del cristianismo, ultilizarlo para sus mezquinos fines que tienen como objetivo sembrar el odio entre cristianos y musulmanes. Para esto, intentan reiteradamente utilizar a los judíos alemanes, pero la inmensa mayoría de los judíos no caen en la trampra porque los judíos tampoco son tontos.

Esta semana, a propósito de las elecciones en tres Länder el domingo pasado -que llamamos jocosamenta “Super Sunday” (ver mi artículo sobre el tema en Ciudad Liberal, de Chile), el periodista y cientista político Andreas Püttmann[13] fue entrevistado en la radio de la Catedral de Colonia[14].

Sobre la AfD[15], Püttmann dice que esta es una secta de personas con miedo. La Afd es una minoría que ha logrado reunir el elemento de protesta y movilizarlo para que concurra a las urnas. Muchos de sus nuevos electores es gente que generalmente no se ha interesado en la política y por eso, no votaba; que tampoco tiene la capacidad de pensar en forma diferenciada. Con esto último, quiere decir que son simples o simplones… sí, es lo que yo también observo.

La tarea de la Iglesia -continúa Püttmann- es dar testimonio de Jesucristo y, con ello, de la dignidad humana (de humanidad, diría yo). Desde este punto de vista, es una obligación que la Iglesia, que los obispos y las organizaciones de laicos, se distancien con claridad, de su pensamiento racista, de sus fantasías de violencia (por ej., sacar del país con rumbo a Chile a la canciller Merkel, en una camisa de fuerza). Que se distancien del enorme déficit de empatía frente a las personas que sufren. Sí, para un cristiano, el prójimo no es el Volksgenosse, esto es, el camarada nacionalista de la misma etnia. Esto, me parece que es fundamental en el cristianismo. Todos los cristianos tendríamos que dar testimonio en este sentido.

El domigo pasado, en la misa de 18 horas -inmediatamente antes de que se conocieran los resultados de la votación de Super Sunday-, el párroco Wolfgang Picken, dedicó una tercerca parte de su prédica a hablar contra la AfD. De partida, hace ver, con razón, que la Iglesia tiene el perfecto derecho a hablar de política (yo diría que tiene el deber, ver mi artículo La AfD y el Opus Dei[16]). “Tiene que hacerlo y debe hacerlo” explica Picken.

Dice que la AfD, para un cristiano, no es votable. Es antihumana, en el sentido que desprecia a seres humanos (menschenverachtend). No tiene compasión frente a extranjeros y a refugiados. Nuevamente, concluyo: no es universal. Su amor al prójimo es un amor sólo al que pertenece a su grupito y no va más allá. Continúa: la AfD crea un clima de miedo y de odio. Gente que sostiene que se puede disparar a refugiados, ha abandonado la comunidad de los cristianos. Es un mandamiento de la misericordia cristiana levantar la voz y no callar frente a este tipo de cosas[17].

Esta semana -y con esto termino esta columna que, nuevamente, va a ser más larga de lo que me propuse- aparece una entrevista al cardenal Marx en el FAZ, con el interesante título: Señor cardenal: ¿Tenemos que amar a todos?[18]. Es la pregunta clave del llamado universalismo. Los particularistas, los anti-universalistas opinan que debemos amar sólo a los nacionales (nacionalistas) o sólo a los católicos o sólo a los otros cristianos (particularismo religioso).

La respuesta del cardenal arzobispo de München es muy clara: “una preocupación especial por los cristianos es algo que no nos queda bien a nosotros como Iglesia (…). Nosotros no podemos decir: te ayudamos sólo si eres cristiano”[19].

Acerca de un supuesto enfrentamiento entre cristianos y musulmanes, explica Marx, que el gran conflicto -que es instrumentalizado políticamente- tiene lugar entre musulmanes, entre shiitas y sunitas. No hay -aclara- un frente islámico común contra Occidente o contra los cristianos[20]. Pienso que esto deberían oírlo todos aquellos que tejen, creen y progapan teorías de la conspiración del tipo nueva guerra religiosa.

Por último, el cardenal lanza el balón hacia el campo musulmán: sobre el enfrentamiento entre shiítas y sunitas -un tema para los teólogos islámicos- llama a que las autoridades musulmanas a acercase recíprocamente, especialmente las de Irán y Arabia Saudita. Ellos nos deben demostrar que el Islam es realmente una relgión de paz[21].

En otras palabras, si continúan en esto que yo llamo una verdadera guerra civil dentro del Islam, pueden olvidarse de que alguien les crea aquello de que Islam significa paz. Para el mundo islámico, la primera prioridad debería ser acabar definitivamente con estos conflictos internos, similares a los que durante siglos existieron en Europa entre católicos y protestantes. Hoy casi totalmente superados.


[1] Hace pocos días, conversaba con una gran amiga danesa, quien me decía, entre risas: la cabeza de mi Iglesia evangélica es la Reina Margrethe II de Dinamarca.

[2] Lo señaló Patrick Bahners @PBahners en el FAZ Flüchtlinge ins Boot!

[4] Tengo el mail original enviado por dichos ministerios al ministro presidente de Baviera.

[7] Stefan-Ludwig Hoffmann (profesor asociado de la University of California, Berkeley), en una réplica a Di Fabio en un cuaderno de la Fundación Adenauer (Zur Kontingenz der Menschenrechte: Replik auf Udo Di Fabio) comienza diciento que Di Fabio afirma que los derechos humanos o son universales o no son nada (“Die Menschenrechte sind universal – oder sie sind nicht”).

[8] “y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne”, Ez 36,24-28

[9] Así se vería Europa si cerráramos las fronteras: Aniversario de la Caída del Muro

[10] “Kardinal Marx: Ich habe höchsten Respekt vor Frau Merkel und ihrer Politik, ihrem Mut und ihrer Bereitschaft, in dieser schwierigen Situation Verantwortung zu übernehmen. Sie handelt nicht blauäugig, sondern durchdacht. Politik bedeutet eben, nicht nur einfach Stimmungen zu folgen, sondern Zielen und Prinzipien”. En la página de la Conferencia episcopal: Interview von Kardinal Reinhard Marx in der „Passauer Neuen Presse“ vom 6. Februar 2016

[11] Es lo que llevó al párroco de Zorneding, al africano Olivier Ndjimbi-Tshiende, a criticar a políticos social cristianos de su comuna debido a su racismo. Como consecuencia recibió amenazas de muerte que lo obligaron a abandonar la ciudad. Aparte de ofensas de carácter racista hacia el congolés, ofensas públicas y escritas por funcionarios locales de la Unión social cristiana de Baviera (CSU).

El arzobispo de Bamberg, Ludwig Schick, ha recibido también amenazas de muerte debido a su oposición a movimientos xenófobos como Pegida.  

[12] Los llamados católicos de derecha (Rechtskatholiken) y la mitad o probablemente más, de los evangelicales (similares a los llamados fundamentalistas en los EEUU).

[13] @Puettmann_Bonn en Twitter.

[16] Una versión alemana de ese artículo: Distanziere Dich!

[17] Después de volver a la casa, con un amigo, hicimos un resumen de las frases más importantes de la prédica. “Für einen Christen ist die AfD nicht wählbar. Sie ist menschenverachtend. Kein Mitleid mit Fremden und Flüchtlingen. Die AfD schürt ein Klima der Angst und des Hasses. Die Kirche kann und muss sich über Politik äussern. Leute, die von Schießbefehl reden und gegen Flüchtlingen sprechen haben die christliche Gemeinschaft verlassen. Das ist absurd, diabolisch, pervers. Gebot der christlichen Barmherzigkeit: die Stimme erheben und nicht schweigen”.

[19] “Eine besondere Sorge um die Christen steht uns als Kirche nicht nur gut an, sondern wir haben hier einen konkreten seelsorgerlichen Auftrag. Wir können aber nicht sagen: Nur wenn du Christ bist, wird dir geholfen”.

[20] “Der große religiöse Konflikt, der natürlich politisch instrumentalisiert wird, verläuft zwischen Schiiten und Sunniten. Es gibt keine einheitliche islamische Front gegen den Westen oder gegen die Christen”.

[21] “Das ist zunächst ein Thema für islamische Theologen. Wir appellieren an die muslimischen Autoritäten, aufeinander zuzugehen. Das erwarte ich besonders von Iran und von Saudi-Arabien. Das sind sehr stark von der Religion geprägte Staaten. Sie müssen einlösen und klären, was sie immer sagen: dass der Islam eine friedliche Religion ist”.