La insana e insanta alianza

Hace algunos días, el portavoz de la Unión social cristiana de Baviera en el parlamento bávaro, me preguntó -a través de Twitter y en forma polémica- qué entendía yo por Rechtskatholik. Esto es por católicos de derecha. Le contesté que un católico de derecha -o más bien de extrema derecha- es esa persona que ha caído en la trampa de la llamada alianza nada de santa entre la religión, en una versión ultraconservadora, y el populismo de derecha[1]. Estamos pues, frente a una unión, a un acuerdo tácito de carácter clerical entre un grupo de católicos -y protestantes- ultra conservadores y sectores políticos de extrema derecha.

Esta es una alianza no sólo no-santa, sino que también sumamente insana. Hemos llegado a un punto en que se puede hablar de una unión, no sólo con el populismo de derecha, sino abiertamente, de un acuerdo con la extrema derecha o con la derecha radical o radicalizada. Y que se radicaliza cada vez más, en un movimiento del tipo “un paso atrás, para dar dos adelante”..

Los “grupos políticos de extrema derecha ofrecen a los cristianos ultraconservadores lo que ellos no encuentran en otros partidos: rechazo al aborto, un supuesto fortalecimiento de la familia, pero en el sentido del familialismo (…) sobre todo, un gran rechazo frente a la homosexualidad en particular y al llamado gender[2], en general”.

Su posición anti-aborto parece estar más basada en una política de conservación o aumento de la población nacional, que en una verdadera actitud cristiana de sí a la vida, de defensa de la vida[3]. Su política familiar parece, en general, una política poblacional, más que una forma de promocionar la familia basada en ideales cristianos de amor, caridad, de apertura, comprensión o de cariño. De partida, me parece que pocas cosas hay más destructoras de la familia que el familiamismo[4].

Pero, sobre todo, encuentran en ellos, un aliado en su lucha contra el Islam. No contra el islamismo, contra el salafismo violentista, ni contra el terrorismo islámico. No, para ellos, el islam, o más bien, cada musulmán, cada musulmana, es el enemigo. Los cristianos seríamos las víctimas de los musulmanes[5]. Este hacerse la víctima es, en estos sectores, un argumento. Es más, más de una vez, observo que victimizarse es su único argumento… Perdón, pseudo-argumento[6]. Intentan presentar al Islam como el enemigo de los cristianos. Por eso, se insiste en que los terroristas musulmanes matan cristianos -lo que hacen- pero nada se dice de los musulmanes asesinados por los terroristas islámicos. Otto von Habsburg nos explicó muchas veces, con su gran clarividencia y bondad que las primeras, principales y más numerosas víctimas del terrorismo islámico, son los musulmanes.

Habría un clash of civilizations, un choque de civilizaciones entre el cristianismo -representado por los mismos sectores de la extrema derecha pseudo-cristiana europea- y el mundo musulmán. Al respecto, el cardenal Marx, arzobispo de München y presidente de la Conferencia episcopal de Alemania aclara que él no ve ningún plan de islamización. Explica que los refugiados (rechazados por estos sectores radicales), huyen precisamente de los islamistas que persiguen algo así como lo quie llamaríamos una islamización[7]. “No hay un frente islámico común contra Occidente o contra los cristianos”. ”Acerca de un supuesto enfrentamiento entre cristianos y musulmanes, el gran conflicto, que es instrumentalizado políticamente, tiene lugar entre musulmanes, entre shiitas y sunitas”[8].

En realidad, estos grupos son quienes pretenden crear un clima de odio religioso. Intentan aprovecharse del cristianismo, utilizarlo para sus mezquinos fines que tienen como objetivo sembrar el odio entre cristianos y musulmanes[9] aclara el cardenal Marx. Observo que muchas veces quieren meter a los judíos en su juego del odio, pero ellos “no pisan el palito”, ya que los judíos tampoco son tontos

Es super fácil -y parte de su narcisismo- abajar a los musulmanes al estilo en que lo hace Thilo Sarrazin, intentar quitarles todo su valor, para así aparecer mejor ellos mismos. Subirse encima de los hombros -o más bien de las cabezas, de los cuerpos de los demás- pisotearlos, para estar ellos más alto. Mucho de maniqueísmo hay en esto: todo lo bueno son ellos. Todo lo malo son los demás. Los critícos de afuera, y también los de adentro, están podrídos, dicen.

Aliándose con los cristianos de extrema derecha, los grupos políticos extremistas ganan en este punto, ya que así pueden proseguir su cruzada contra los extranjeros, en general y contra los refugiados, en particular. Olvidan que los refugiados son nuestros hermanos. La inhumanidad es, por ellos, estilizada como una tendencia natural a la autoconservación[10], a la preservación de una raza o cultura como le llaman ahora, para no despertar sospechas nacional socialistas[11].

Pero no crean que estos cristianos aliados de los populistas son meras víctimas de la política de extrema derecha. Para hablar con Carl Schmitt, uno de sus autores favoritos, ellos dan; pero también toman[12]. Son así beneficiarios de la política de los grupos populistas y extremistas, con quienes -en realidad- han teminado identificándose, en una simbiósis altamente reprobable.

El primer reportaje sobre el tema “cristianos de extrema derecha” es de la periodista Veronika Wawatschek[13] de la Radio y televisión de Baviera[14]. En él, explica que, bajo el manto protector de la Iglesia, se ha formado una oposición política extraparlamentaria y contraria a la democracia. Su motor es ell miedo al cambio, a los homosexuales, a los musulmanes, incluso a los judíos. El grupo es numéricamente pequeño; pero muy influyente[15]. Gracias a Dios, el intento de personas “influyentes” para que la radio bávara sacara el podcast de internet no han tenido resultados; pero los artículos en contra de su autora son incontables.

A la desesperación de los católicos alemanes de extrema derecha contribuye la elección del Papa Francisco. Al schock de la renuncia del Papa alemán, se suma la elección del Papa argentino, un hombre que califican como crítico de la Iglesia. Ellos, que han sido valuarte, atalaya, bastión de la defensa de la Iglesia católica, ven ahora aterrados que el mismo Papa hace causa común con los por ellos llamados críticos de la Iglesia, sus enemigos, a quienes ellos combatieron durante tanto tiempo desde la primera línea de la batalla. Se da la paradoja que los católicos pro Papa se hayan hoy en la oposición al Papa actual. De ahí a considerarlo ilegítimo hay un paso.

Sí, Francisco es un shock para ellos, un gran schock. Los antes “católicos fieles a Roma”, ahora se sienten ellos mismos traicionados por el nuevo Papa. La destitución de Tebartz van Elst es -para ellos- un trauma superarable[16]. El nuevo Papa ya no hace lo que ellos consideran correcto. Algunas veces, a ellos les parece que Francisco hace algo bueno, lo autorizan, dan al Pontífice su placet y se felicitan a sí mismos; pero prima la conducta de rechazo, de vergüenza o de pasar en silencio lo que Francisco hace o dice. Para colmo de males, Francisco está “a favor de los refugiados”, no sólo los visita y les lava los pies, también cuando han cometido un delito y están en la cárcel, sino que inicia todo este movimiento de ayuda y acogida a los refugiados con su viaje a Lampedusa[17]. Y después a Lesbos, noticia que los católicos de extrema derecha han pasado en silencio, no dicen nada, la ignoraron por completo.

Los católicos de extrema derecha tiene medios de expresión propios, que están en comunión con los medios de la extrema derecha y con medios de los protestantes de extrema derecha, en un insalubre ecumenismo[18]. Se colocan recíprocamente banners y links y se recomiendan entre ellos. Se entrevistan unos a otros. Se hacen propaganda, invitan y elogian sus eventos, de los cuales también informan con gran encomio. Se puede decir que estos medios, más que informar, desinforman. Forman así un grupo mediático cerrado que, si se abre, lo hace sólo para criticar, o más bien, para lanzar sus dardos envenenados contra los medios pre-existentes y que no pertenecen a su reducido círculo, sino que forman la “prensa de la mentira”, Lügenpresse o prensa de Pinocho. Han configurado una especie de mundo paralelo: tienen sus páginas exclusivas y muchas de ellas cerradas. Foros a los que no puedes entrar, que no puedes ver. Después de años de hablar mal de Facebook, los católicos de derecha alemanes han descubierto esta red social, lo que ha llevado a que Facebook-Alemania se haya  convertido en una verdadera pesadilla.

En este mundo paralelo, no se admite contradicción (la poca que se acepta, debe ser mínima). Se busca la ratificación, la confirmación de sus palabras. En él, es imposible el diálogo. Prima el pensamiento único… de la libertad de los hijos de Dios, queda poco y nada[19]. Consideran la contradicción como censura. Intentan hacer callar o poner un bozal a quien se atreve a contradecirlos. Siendo ellos los primeros en censurar, apartar y excluir a quienes, desde dentro de grupos católicos, se han atrevido a levantar la voz y a decir que no es bueno, asociarse a los extremistas de derecha. Tampoco tienen miedo a la denuncia de tal o cual persona[20].

Están convencidos que la Iglesia va a reducirse, a encogerse, a disminuir el número de sus miembros “de manera saludable”, quedando “adentro” sólo quienes son verdaderamente católicos: según  ellos, sólo ellos mismos. En otras palabras, plantean que se irán de la Iglesia todos quienes no piensan/pensamos como ellos. Ellos serían los únicos verdaderos católicos, poseedores de la fe verdadera. Ni siquiera el Papa -el actual- es tan católico como ellos. Caen así en un elitismo inaceptable. Parece que tuvieran una verdadera fruición en ser minoría exclusiva, ángeles exterminadores que castigan a los demás. Como dice un amigo mío periodista y que conoce el tema, si realmente, pasara esto, la Iglesia, en vez de reducirse a un núcleo saludable, se encogería hasta quedar sólo miembros enfermos.

El Papa Francisco ha hablado reiteradamente del narcisismo dentro de la Iglesia y pienso que son precisamente estos sectores, quienes más lo sufren. Su falta de empatía es aterradora, lo que, para mí, quedó claramente demostrado en la época en que se conocieron los abusos sexuales a menores, los llamados escándalos de pedofilia en colegios e instituciones de la Iglesia. Me atrevo a decir que la carencia de empatía es una de las condiciones indispensables para ser parte de este sector y una de las razones que han llevado a esta insana alianza, ya que la carencia de empatía va de la mano con el rechazo a los refugiados.

El Papa Francisco habla de la teología narcisista y dell llamado “neopelagianismo autorreferencial y prometeico de quienes en el fondo sólo confían en sus propias fuerzas y se sienten superiores a otros por cumplir determinadas normas o por ser inquebrantablemente fieles a cierto estilo católico propio del pasado”[21] [22]. “Es una supuesta seguridad doctrinal o disciplinaria que da lugar a un elitismo narcisista y autoritario, donde en lugar de evangelizar lo que se hace es analizar y clasificar a los demás, y en lugar de facilitar el acceso a la gracia se gastan las energías en controlar. En los dos casos, ni Jesucristo ni los demás interesan verdaderamente. Son manifestaciones de un inmanentismo antropocéntrico. No es posible imaginar que de estas formas desvirtuadas de cristianismo pueda brotar un auténtico dinamismo evangelizador”[23] [24]. No, puesto que son grupos estériiles, sus organizaciones no tienen vitalidad, son infértiles, están envejecidas y sin vocaciones. De lo que generalmente culpan a los demás, a la sociedad, a la modernidad, al liberalismo, a los refugiados, a Merkel… O quién sabe a quién más.

La influencia de la Rusia de Putin[25] es más compleja que manera que podría ser tema de una columna. La preferencia por la liturgia ortodoxa sobre nuestra austera liturgia romana es otro punto que veo comentar entre los católicos de extrema derecha desde hace años. La idea de que “la salvación viene del Este”, no del decadente Occidente. Todo esto ha ido preparando, durante décadas, un ambiente de rechazo a Occidente considerado como Gayropa. La participación en el Congreso de la Familia en Moscú en septiembre de 2014 fue -para mí y para muchos otros- una de las gotas que rebalsó el vaso[26]. Por otra parte, muchos de los medios católicos aliados de la extrema derecha tienen contactos íntimos con Rusia[27].

Luego de haber escuchado y leído defensas de Putin, entre mis amigos y amigas católicos de extrema derecha, de la supuesta superioridad del Patriarca ortodoxo Kirill sobre el Papa Francisco, concluyo que, parece que el tiempo ha pasado en vano y que se pone en duda lo que los historiadores llaman “el largo camino de Alemania hacia Occidente”… Sí, el enemigo común es Gayropa, son los homosexuales[28], es el gender, el liberalismo, la democracia, el parlamentarismo, la tolerancia, los Estados Unidos (el antiamericanismo es un componente muy importante de la nueva ideología de estos grupos ultras), la Unión Europea, el Parlamento europeo.

Karl Popper enseña que, el paso de una sociedad cerrada hacia una sociedad abierta origina grupos reaccionarios que quieren volver a la sociedad cerrada, a la sociedad tribal[29] homogénea, todo lo contrario a una sociedad global, abierta. Pienso que el surgimiento de estos grupos se inscribe dentro de esta rúbrica.

La crítica social es buena y necesaria. A veces, es imprescidible ir contra corriente; pero no siempre. Ir contra corriente no es lo mismo que convertirse en un necio conductor que se mete contra el tránsito[30] y choca a los autos que vienen en su contra y que, al mismo tiempo, les grita que él (o ella) está en la razón y todos los demás, van en sentido incorrecto. Lo que es peor, para hablar con San Mateo: se puede decir, que este tipo de gente “no entra, ni deja entrar”.

Sí, hay que ver qué es lo que está bien y que es lo que está mal en la sociedad. Y tratar de mejorarlo. Pero claro, si le dices esto a los católicos de derecha, te dirán que eres naiv, ingenua, liberal de izquierda y que nuestro mundo europeo es totalmente mal, que vendrá una hecatombe, donde sobrevivirán sólo ellos, que son los únicos que están en la verdad. Sorry, yo no puedo creer que el mundo sea malo; el mundo es bueno, porque salió de las manos de Dios[31]. Lo que está mal en la sociedad, eso lo tratamos de cambiar; por los medios democráticos, dentro del rayado de la cancha. No a través de una hipotética revolución conservadora[32], ridícula y peligrosa. Ni tampoco por medio de desobediencia civil, ni de un supuesto derecho de resistencia[33], como pretenden los sectores extremos en su insanta e insana alianza[34].


[1] En efecto,  febrero pasado, escribía en mi columna El surgimiento de una nueva derecha en Alemania: “ha surgido una insana alianza entre grupúsculos cristianos ultraconservadores y grupos políticos de extrema derecha. Esto es algo alarmante -que perjudica enormemente a la Iglesia- y que incluso observo entre mis conocidos desde hace ya tiempo. Este fenómeno fue analizado de manera brillante en el ensayo publicado por la Fundación demócrata cristiana Konrad Adenauer el verano pasado”. El ensayo al que me refiero es: Andreas Püttmann, Liane Bednarz: “Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen”, Monitor Religion und Politik de la Hauptabteilung Politik und Beratung, Konrad-Adenauer-Stiftung.

[3] Ver Ser y parecer defensores de la vida “Cuánto enriquece tener amigos de otros partidos políticos, otras profesiones, religiones, nacionalidades y culturas. Ser y parecer abierto abre un mar sin orillas. Tratar y querer a la gente más variada amplía la mente y ensancha el corazón. Alguien así recibe mucho y entrega más”. Recomiendo seguir a Enrique Sueiro @eqsueiro en Twitter.

[5] Un amigo apoya a la AfD en Facebook. Le pregunto por qué lo hace. Me contesta que porque a Sven von Storch le rompieron los neumáticos del auto. Reprobable que lo hayan hecho. Pero ¿justifica esto apoyar a la AfD? Me parece que no. Su argumento es el típico argumento victimista.

[6] En este contexto, se inscribe el artículo de Rhonheimer en el NZZ, quien habla de una por él supuesta “licencia para matar en el Islam”, tesis que no tiene asidero. A ella me referí críticamente, en noviembre pasado en mi columna La prohibición de matar en el Islam 

Días más tarde, ne encontré con este “aviso” en la ventana de un centro cultural musulmán, en mi pueblo: La prohibición de matar en el Islam, en una ventana

[7] “Befürchten Sie die Islamisierung Deutschlands? Nein. Dafür bräuchte es eine Strategie, und wer sollte diese betreiben? Der Islam ist keine einheitlich strukturierte Religionsgemeinschaft. Die muslimischen und auch viele christliche Flüchtlinge riskieren die lebensgefährliche Reise, um bei uns in Frieden zu leben. Übrigens fliehen sie oft genau vor den Leuten, denen wir so etwas wie den Versuch einer Islamisierung zuschreiben würden. Nein, auch wenn es sicher Gruppen gibt, die die Not der Menschen ausnutzen wollen – einen globalen Plan zur Islamisierung kann ich nicht erkennen”.

Entrevista con el cardenal Marx en la revista Change, de la Fundación Bertelsmann: “Wir müssen es schaffen!”

[10] Es la idea espresada por Rafael Seligmann: “Inhumanität, die sich als Selbserhaltung stilisiert”, en “Verschwörung gegen die Menschlichkeit”, Jews Voice of Germany, edición en alemán de abril 2016 en papel, página 2 (en inglés -pero sin la misma fuerza que el original alemán: The Plot Against Humanity).

[11] Cfr. “El etnopluralismo postula que las diferentes culturas o etnias (evitan hablar de raza) deben vivir separadas en un determinado territorio (evitan usar el término Lebensraum), sin “mezcla” entre ellas. O sea, podemos ir de visita o como turistas al extranjero; pero no mezclarnos con los extranjeros cuyo país visitamos, ni ellos con nosotros. De ahí su rechazo a los refugiados y a los extranjeros en general”. Nos guste o no, en realidad todos somos africanos

[12] Geben und nehmen.

[13] @PendaAndika en Twitter.

[14] APO von christlich-rechts? Jueves 19.02.2015 (20:03 a 21:00 horas). El Podcast está disponible en Bayern 2.

[15] El sociólogo Andreas Kemper hace ver lo que yo llamaría la nobility connection.

[16] Ver artículo de Bernd Hagenkord, en el blog de Radio Vatikan, de julio de 2014: Scheuklappen-treu “”

[18] NDR hizo un muy buen reportaje sobre el tema: medios de prensa cristianos como plataforma para la AfD: Christliche Medien: Plattform für die AfD?

[19] Esto, lo he sufrido en carne propia. Ver mi artículo autobiográfico ¿En qué se parecen John Boehner y yo? (en alemán: Bye Bye).

[20] Puedo citar el caso de una abogado amiga mía que se atrevió a contradecirlos: personas “influyentes” de estos sectores llamaron incluso a los jefes de la oficina de abogados, para exigir que la echaran del trabajo. Nunca creí que en Alemania del siglo 21 se llegara a esto.

[21] Evangelii Gaudium, número 94.

[22] Los católicos de derecha en Alemania se caracterizan por esa añoranza enfermia del pasado. Como me explicaba Jutta, de la edad de oro del catolicismo alemán, de los años 50 del siglo pasado.

[23] Evangelii Gaudium, número 94.

[24] “Cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico. En el Apocalipsis Jesús dice que está a la puerta y llama. Evidentemente el texto se refiere a que golpea desde fuera la puerta para entrar… Pero pienso en las veces en que Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir. La Iglesia autorreferencial pretende a Jesucristo dentro de sí y no lo deja salir”. El texto es conocido, lo tomo de No a la teología narcisista, dice Francisco

[25] Como rusofila, sólo puedo decir que Putin no es Rusia y que Rusia no es Putin. Cuando hace tiempo, mis amigas rusas me decían que Putin era un muy mal presidente, yo pensaba que exageraban. Ahora creo que mis amigas se quedaron cortas….

[26] Recomiendo de Andreas Püttmann: Putins nützliche Idioten o “los tontos útiles de Putin”.

A este Congreso, realizado en medio de la anexión de Crimea y de la ocupación del Este de Ucrania y en el cual participaron funcionarios del gobierno de Putin y sus oligarcas, asistió también el director de la página española Hazte Oir, quien comentó con gran fruición todo lo que veía y admiraba, en Twitter.

[27] Incluso Gloria TV por ej., tiene un impressum de Moscú: Impressum de Gloria TV

[28] En una entrevista, una de sus máximas representantes, Hedwig von Beverfoerde, explica que, si se enseña a los niños en los colegios que la homosexualidad es okay, entonces van a convertirse (!!!) en homosexuales y no se van a reproducir. Y morirá Europa. Su declaración en: APO von christlich-rechts? (de jueves 19.02.2015, 20:03 a 21:00 horas). El Podcast está disponible en Bayern 2.

[29] Karl R. Popper, “Die offene Gesellschaft und ihre Feinde”, 4a. edición, 1975, pág. 21.

[30] En inglés, en un Wrong-way driving. En alemán: Geisterfahrer.

[31] Escrivá. Es Cristo que pasa, número 183.

[33] Los grupos de extrema derecha cristianos y no cristianos, han llamado a la resistencia. Lo que es super peligroso, ya que pone en peligro el estado de derecho.

[34] Y menos mal que están a aprendiendo que, en alemán, la palabra es Widerstand y no Wiederstand como escribían todavía el año pasado.

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La vieja y la nueva derecha en Alemania ¿Qué nos diría Sebastian Haffner?

Para entender el presente, hay que conocer el pasado. Para pensar el futuro, es indispensable comprender el presente.

Mi primer libro de Sebastian Haffner fue un regalo de Jutta Burggraf: Germany. Jekyll and Hyde, en que Haffner/Pretzel hace un sociograma de la sociedad alemana de la época del nacional socialismo y explica -para el público británico- cómo y por qué el pueblo alemán cayó en las redes del totalitarismo nazi.

Desde ese, mi primer libro, he leído muchos otras obras del pensador alemán. Una de ellas es Anmerkungen zu Hitler[1], traducido al inglés como The Meaning of Hitler, desconozco si hay traducción al castellano[2].

Nuestro autor explica que “la República de Weimar no fue destruida por una crisis económica, ni por el desempleo”. Estos factores contribuyeron a su ruina. Sin embargo, un estado no se desmorona debido a una crisis económica, ni siquiera a un desempleo masivo. Como no ocurrió con los Estados Unidos durante la Gran Depresión entre 1930 y 1933, con sus trece millones de personas sin trabajo.

“La República de Weimar fue destruida por la decidida determinación de la derecha de Weimar de abolir el estado parlamentario en favor de uno estado autoritario cuya concepción no tenían clara”. Sí, la República de Weimar no fue destruida por los nacional socialistas, que la encontraron ya destruida cuando Hitler se convirtió en canciller federal. Hitler y sus nazis se limitaron a sacae del poder a quienes la habían destruido.

Hay que tener presente que el libro en comento es de 1978, esto es, apareció durante la República de Bonn. Su autor explica: “La diferencia más grande entre Bonn y Weimar es que la fuerza -de la derecha alemana que rechazaba el estado- y que destruyó la República de Weimar, no existe más”. Se refieren al estado liberal, parlamentario, democrático, occidental de Weimar.

En otras palabras, la derecha alemana que rechazaba el orden estatal de Weimar -se encuentra, en la República de Bonn- incorporada a las fuerzas políticas constitucionales y que apoyan la existencia de la República que surgió después de la II Guerra.

Haffner explica que la derecha alemana que, en su competencia con Hitler -competencia que finalmente perdió- finalmente se “convirtió” y aceptó el régimen parlamentario de Bonn y la democracia parlamentaria, pluralista y liberal. La misma que había rechazado en Weimar, con terribles consecuencias, ya que algunos de los representantes de la llamada Revolución Conservadora, en su intento de ser oposición, fueron asesinados por los nazis que -por así decirlo- los sobrepararon. Otros se incorporaron al estado nacional socialista sin más.

Haffner habla de una conversión. En otras palabras, la derecha alemana aprendió que era mejor medirse, en el juego de interacción y de cambio entre gobierno y oposición, incluso con partidos de izquierda incorporados todos al juego parlamentario, que intentar competir con un líder populista de un estado autoritario y demagógico. Así, vemos a las fuerzas políticas destructoras de Weimar -antiliberales, antidemocráticas y antiparlamentarias- incorporadas al juego democrático de Bonn.

La derecha alemana pasó pues de ser la competencia del nacional socialismo, a aceptar ser gobierno o ser oposición, en un fair play democrático, cuyas reglas se hallaban establecidas en la Constitución de 1949. ¿Cómo se operó este cambio de los partidarios de la Revolución conservadora, de ser un grupúsculo antiliberal, antidemocrático y antiparlamentario, a incluirse dentro del juego democrático de la Post guerra en Alemania?

Haffner explica: “La fundación de la Unión demócrata cristiana alemana, como una fusión del Zentrum católico y de los antiguos partidos de la derecha, marcan este cambio”. Explica que estamos frente a un verdadero Sinneswandel, que lleva consigo un rechazo o distanciamiento de todo lo anterior. Compara este suceso de importancia secular con la transformación de la Social democracia, desde ser un partido revolucionario a convertirse en uno parlamentario, que acepta el juego democrático.

La República federal tuvo algo de lo que Weimar carecía: una derecha democrática. La República de Bonn no era sólo sostenida por una coalición de centro-izquierda, sino por todo el espectro político. Salvo grupúsculos radicales.

En consecuencia, el camino que -en la década de los 30- abrió paso a Hitler, quedó, cerrado. en Bonn. Y esto, desde su esctructura interna. De manera que Bonn fue un estado democrático mucho más fuerte que Weimar.

Me pregunto cómo analizaría Haffner la situación actual en Alemania, en que, en la República de Berlín, existe une nueva derecha alemana[3], antidemocrática, antiliberal, antiemancipación, antifeminista, autoritaria, anti-americana, anti-internacionalista, anti-OTAN, anti-occidental y pro-Putin. Que, aunque tenga sólo el 10 o 15% del electorado, es muy peligrosa. Ya por la llamada dinámica del extremismo de derecha, que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. A ella me referí en mi artículo de la semana pasada: El surgimiento de una nueva derecha en Alemania


[1] El texto on line, en PDF en Anmerkungen zu HItler

[2] Al parecer, fue traducido al castellano el 2003, bajo el título Anotaciones sobre Hitler.

[3] AfD, Pegida, Sezession y otros.

El surgimiento de una nueva derecha en Alemania

Es preocupante lo que pasa en Alemania. Tengo que aclarar que la derecha alemana poco y nada tiene que ver con lo que nosotros llamamos derecha en otras latitudes, por ejemplo en Latinoamérica, donde la derecha es más lo que yo llamaría un sector liberal-conservador. Esto es, liberal en lo económico; pero valórico en lo moral: sobre todo valores que tienen que ver con la dignidad, la libertad y la vida de la persona humana.

La nueva derecha que ha surgido en Alemania es autoritaria -no extraña su cercana a Putin[1]-, sufre de euroesceptiscismo que va de la mano de su nacionalismo y su consiguiente oposición a la Unión Europea. Es antiamericana (anti Estados Unidos). Es profundamente antiliberal, es antidemocrática, es familialista, homofóbica, anti-igualitaria, indentitaria, islamofóbica y parte de ella, es antisemita. Y es völkisch, palabra alemana que designa una suerte de predilección por su propio pueblo (en sentido biologista y darwinista), en desmedro de los demás.

Un sector de ella, acepta las consignas del movimiento libertario (mala caricatura del liberalismo), que repite sin entender mucho de qué se trata. Su libertarianismo es más bien un reflejo antiestatista, un rechazo al estado liberal democrático; no al estado autoritario que ellos añoran y proponen.

Cuando Merkel estuvo en Budapest, el entonces nuevo presidente Viktor Orbán dijo -durante la conferencia de prensa conjunta- que él no estaba de acuerdo con la democracia liberal. A lo que Merkel respondió que ella no conocía ninguna otra forma de democracia que la democracia liberal. El ideal orbaniano precisamente es el de un estado autoritario al estilo de Putin, de quien es igualmente su gran aliado. El sistema ruso actual es lo que la ciencia política llama una democracia guiada o bien, una democracia simulada. O simplemente, democratura. Este es el ideal de los sectores de la nueva derecha alemana.

El rechazo al liberalismo va de la mano con el rechazo de la Ilustración y de la cultura que podríamos llamar propia del mundo libre, de Europa Occidental y de los Estados Unidos. La nueva derecha es marcadamente anti-americana, más todavía mientras su Presidente sea Barack Obama. Si el presidente fuera del tea party, es seguro que se le pasa su antiamericanismo.

Hablan de Abendland; pero nunca hablan del Westen, con cuyo sistema político no se identifican. Se identifica más bien con una especie de tercera vía que debería conducir -en su teoría- al famoso cesaropapismo que muchos de ellos anhelan y que -esperan- será realidad en una o dos generaciones. Como dice Höcke (de la AfD), su horizonte temporal no es de la siguiente elección, sino es el largo plazo.

Lo del Westen y el Abendland tengo que explicarlo muy brevemente. Los puntos cardinales son norte, sur, este (Westen) y oeste (Osten). El Oeste es el Occidente, el mundo libre de la época de la Guerra fría. En contraposición al Este, que estaba aglutinado en torno al socialismo, en sus diversas expresiones. Pero, en alemán, existe además el Abendland, en contraposición al Morgenland. Abendland es el concepto usado por Spengler en su “Decadencia de Occidente” que en alemán se llama decadencia del Abendland. Para ellos, Morgenland (país donde sale el sol, Oriente) es el país de los árabes y musulmanes en general[2].

Spengler, al igual que Carl Schmitt , es uno dos de los autores más populares en la intelectualidad de la nueva derecha. Ambos pertenecen a la llamada Revolución conservadora de los años 1920 en Alemania. La nueva derecha trata así de empalmar con la historia alemana inmediatamente anterior a Hitler. Como es obvio, de acuerdo a su pensamiento nacionalista, prefieren que se los identifique con esos autores alemanes y no con la Nueva Derecha francesa de los años 70.

La Revolución conservadora de la época de Weimar fue precursora directa o indirectamente del nacional socialismo. Algunos de sus autores se incorporaron al gobierno de Hitler, temporal o definitivamente. Otros pagaron incluso con sangre su oposición. Fueron detractores y destructores de la democracia de Weimar, partidarios de un gobierno autoritario de contornos poco definidos, enemigos de la democracia liberal y del régimen parlamentario. Anti-igualitarios, elitistas y nacionalistas.

Se puede tener una idea más o menos bueno o más o menos mala de estos políticos y pensadores de la década del 20. En aquel entonces, no sabíamos todo lo que sabemos hoy, en que juzgamos la historia desde nuestra perspectiva a posteriori. Pero intentar resucitar estos autores, recurrir a ellos e incluso usar su terminología para nuestro tiempo, es, por lo menos enfermizo. Nada peor que las personas que se erigen en voceros del pasado. Me pregunto si el pasado hablaría hoy con esa misma voz que le dan los ultraconservadores[3]. Me inclino a pensar que no.

La islamofobia es una de las peores características de la nuena derecha y quizás, la característica que los une a todos en su paupérrima diversidad. Ese odio enfermizo al Islam y a los musulmanes que llevó a terroristas como Breivik a asesinar a 77 personas, después de leer blogs demenciales como gates of vienna o al espanol la yihad de eurabia[4]. Los autores de estos blogs son, a mi modo de ver, autores intelectuales de tales crímenes. Sí, las palabras matan

Al igual que ocurrió hace una década en otros países, en Alemania de hoy, los blogs simplones y las páginas mal escritas reúnen a la masa partidaria de los planteamientos de ultraderecha. Forman así un mundo paralelo, que va de la mano con la descalificación de la prensa, de los grandes diarios y revistas que llama prensa de la mentira o Lügenpresse. Lügenpresse es un término tomado directamente de la verborragia nacional socialista. La descalificación de los medios va de la mano de la descalificación de los periodistas que son incluso atacados físicamente en sus manifestaciones. Para no hablar de los mensajes groseros e hirientes que envían y publican. Si algún periodista tiene un apellido extranjero o la piel más morena, se pueden imaginar lo que escriben en sus mortíferos comentarios

Parte de esta nueva derecha es antisemita. Aunque trata de congraciarse con los judíos y de azuzarlos contra los musulmanes. Pero, como los judíos tampoco son tontos no caen en la trampa. Salomon Korn advierte que se trata de instrumentalizar a los judíos, intentando incluirlos en un frente común contra los musulmanes[5]. Extraña alianza.

Ruth Klüger explicó que si ella, en años anteriores, no había accedido a la invitación del Bundestag[6], lo había hecho este año, motivada por la apertura de las fronteras alemanas, que generosamente recibió a los refugiados sirios que se hallaban en Hungría[7]. Preguntan a la escritora sobreviviente del Holocausto, si no tiene miedo del eventual antisemitismo de los refugiados. Responde que es preferible ayudar a las personas y correr ese riesgo antes de dejarse llevar por el miedo y no ayudarlos. Tiene toda la razón.

Sí, es preocupante lo que pasa en Alemania. No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania.

Pero tampoco podemos olvidar que, dentro de todo lo malo que es el avance de estos grupos, la AfD (Alternativa para Alemania, que no es una alternativa) reúne sólo -y, en el peor de los casos- a un escaso 10% del electorado. Diez por ciento, como máximo. El editor Jakob Augstein, hace ver que el 90% de la gente no está de acuerdo con ese partido[8].

Sería menos preocupante si no existiera una cierta dinámica del extremismo de derecha[9], que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Muchas veces, sin que sus partidarios estén muy conscientes de las posiciones cada vez más drásticas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica.

El avance de estas “ideas” ha ido acompañado de un envenenamiento de la vida política, de la vida pública e incluso de la vida privada. En vez de intercambiar ideas y de contraponerlas, hemos llegado a un punto en que no se puede contradecir en lo más mínimo a los adeptos a la nueva derecha. Si lo haces, arriesgas primero que ellos se autovictimicen (hacerse la víctima es una de las características de estos grupitos) y segundo, que te acusen de difamarlos (Diffamierung, difamación es una de sus palabras preferidas, pertenece al código secreto de estos sectores). Para qué hablar de la delación, de la denuncia (de que muchos de nosotros hemos sido víctimas).

Después te dirán que careces sentido común (gesunder Menschenverstand es otra de las palabras propias del código de los reaccionarios. Carl Schmitt la usaba profusamente; me he dado el trabajo de leer algunos de sus libros). Pueden decirte que eres ingenua, que eres un Gutmensch (ver mi columna Prefiero ser buena persona). Que eres liberal de izquierda, otro concepto que usan para descalificar a sus adversarios. Que eres Verde (como si esto fuera un insulto). O simplemente que tienes demasiadas hormonas de la felicidad.

Sí, estos grupitos sufren de conspiranoia y una de las teorías de la conspiración más frecuente es aquella según la cual, los aviones lanzan en secreto (todos los aviones, también los de pasajeros) hormonas de la felicidad sobre la población (teoría del chemtrail). Así, todos estaríamos felices y no nos preocuparíamos de los problemas reales del mundo. Una amiga mía opina que, a juzgar por la cara de los habitantes de Alemania, deberían lanzar mucho más hormonas de la felicidad 😉

Otra de las características de la nueva derecha es su aparente acercamiento al cristianismo. Aquí llegamos a un capítulo para mí muy doloroso[10]. De la mano de esta supuesta cercanía a la fe cristiana -más bien es una forma de clericalismo, primado de la política sobre la religión- va también su pesimismo cultural[11]. Esa desconfianza en el futuro, salvo en el que ellos nos proponen. Ese rechazo de nuestro tiempo, de nuestra era y de parte de nuestro pasado. Ese esperar que venga una catástrofe muy grande, que haya una especie de big bang después del cual todo sea creado nuevamente. Unos cielos nuevos y una tierra nueva, a la imagen y semejanza de un modelo autoritario de vida y de gobierno. ¿Me pregunto cuánto de milenarismo hay en esta utopía? Yo diría que “some people are actually afraid of being too happy because they think something tragic is going to happen soon. This is known as cherophobia”.

Sí, ha surgido una insana alianza entre grupúsculos cristianos ultraconservadores y grupos políticos de extrema derecha. Esto es algo alarmante -que perjudica enormemente a la Iglesia- y que incluso observo entre mis conocidos desde hace ya tiempo. Este fenómeno fue analizado de manera brillante en el ensayo publicado por la Fundación demócrata cristiana Konrad Adenauer el verano pasado[12].

Cómo podía ser de otra forma si estos grupos políticos de extrema derecha ofrecen a los cristianos ultraconservadores lo que ellos no encuentran en otros partidos: rechazo al aborto, un supuesto fortalecimiento de la familia, pero en el sentido del familialismo. Pocas cosas hay más destructoras de la familia que el familiamismo. Y, sobre todo, un gran rechazo -otro elemento en común con Putin[13]– frente a la homosexualidad en particular y al llamado gender, en general[14].

Jutta Burggrag y Enrique Sueiro expresan con claridad, en su artículo conjunto Ser y parecer defensores de la vida: “defender la vida y, de hecho, atacarla”, parece ser la premisa de estos sectores. No se puede querer defender la vida de quién está aún en el vientre materno; pero atacarla cuando es la vida de un refugiado, por ejemplo[15]. Hay una gran falta de coherencia entre los detractores del aborto que no son siempre, partidarios de la vida. No, “necesitamos una fidelidad creativa a principios comunes, de manera que seamos y parezcamos defensores de la vida, de todas las vidas”.

En esta instrumentalización del cristianismo han caído vastos sectores del movimiento evangelical (protestante) y también los ahora llamados Rechtskatholiken[16] (que yo traduciría como católicos de extrema derecha). Son pocos; pero hacen mucho ruido, tienen muchos medios, poder e influencia. Algunos de ellos tienen incluso -por su apellido o familia- prestigio social[17]. Se enquistan en grupos católicos a los que utilizan, a veces sin que ellos mismos se den ni cuenta. Espero que no se den cuenta, porque si se dan cuenta y lo aceptan sería moralmente mucho peor[18].

Pese a que se autoconsideran la vanguardia, la punta de lanza o el último bastión del cristianismo, se oponen abierta o solapadamente, a la jerarquía de la Iglesia. Se puede decir que se hallan en abierta contradicción frente a la Iglesia en Alemania, que se ha posicionado firme, fuerte y claramente contra estos sectores, por toda su carga xenófoba, totalitaria y anticristiana. Pero están tan fanatizados que están convencidos que su lucha es análoga a la de los rebeldes frente a la estrella de la muerte… (en la nueva película, se habla de la Resistencia frente al Nuevo orden).

A propósito, la nueva derecha, los nuevos adherentes a la Revolución conservadora están convencidos de que ellos ejercen resistencia frente a un sistema de gobierno totalitario que consideran similiar al de la Unión soviética o al de Hitler. Hablan de un quiebre del derecho[19], que justificaría su resistencia[20].

Muchos dce ellos, sostienen que Alemania es un país “ocupado”, que no puede decidir por sí mismo, sino que Obama decide por ellos y Angela Merkel es una marioneta de Obama. Otros van más allá y ven en los ojos de los políticos, ojos de reptiles, de manera que aseguran que los políticos -especialmente Merkel- son robots controlados por fuerzas extrañas y por eso, tienen ojos de reptil 😛

Demás está decir que un tipo de planteamiento del tipo “somos la resistencia a la opresión y llamamos a la desobediencia”es sumamente peligroso. En base a él, se puede justificar cualquier cosa, de partida los ataques a los hogares de refugiados o las puñaladas a la alcaldesa Reker[21].

Pienso que, como dice el arzobispo Koch: “También puede ser una expresión de caridad/misericordia, hablar de manera inequívoca y sin ambigüedades y dejar claro dónde están los límites que no vamos a superar”[22]. Sí, así es. Igualmente, como señalan Giesa y Bednarz en su libro “Ciudadanos peligrosos”[23], es importante volver a respetar los tabúes, hay cosas que simplemente no se aceptan, porque son simplemente inadmisibles. El verde Cem Özdemir comentaba que él explicaba con gusto la política de asilo del gobierno; pero si una persona viene y dice que los asilados son un paquete de basura (Dreckspack), como hizo públicamente el jefe de Pegida, con esa persona no tenemos la menor necesidad de hablar, ni de explicarle nada[24].

Está bien, muy bien que la Iglesia de Erfurt apague sus luces para no servir de escenario a las manifestaciones semanales de la AfD. El obispo y el pueblo cristiano sólo pueden ser consecuentes en esto. Y los fieles cristianos, deberíamos defenderlos[25]. Yo aprendí que había que defender a la Iglesia siempre y en todo lugar. Pero hay demasiada gente que parece haberlo olvidado.  La Iglesia y sus pastores, nuestros pastores, reciben hoy en Alemania, los más virulentos ataques de los nuevos enemigos del cristianismo[26], que se cubren con piel de oveja e intentan presentarse como más cristianos que los mismos pastores. Sólo puedo recordarles -y recordarme a mí misma- que no es el discípulo más que el Maestro.


[1] Los afiches “Putin ayúdanos” en las manifestaciones de Pegida son ya tradicionales.

Asimismo, esta cercanía se explica también debido al financiamiento de la AfD por parte de Rusia. Ver: “AfD bekommt Geld von Netzwerken, die mit Russland im Zusammenhang stehen” 

Moskau und die AfD Lucke: “Hoher Spendeneingang” der letzten Wochen

Ver reportaje del Tagesschau sobre el financiamiento de partidos de extrema derecha en Europa occidental, incluyendo a la AfD: Was Russland mit Europas Rechtsparteien verbindet 

Recién leo en la prensa rusa que Le Pen trata de que Rusia, le conceda un nuevo préstamos, esta vez, por un monto de, por lo menos, 27 millones de euros. Ver Партия Марин Ле Пен «рассматривает возможность» взять еще один русский «кредит» = “El partido de Marine Le Pen está intentando obtener otro crédito de Rusia”. Para las elecciones de 2017. se puede decir que, después del préstamo ruso de fines del 2014, la crítica ya nada importa.

[2] Curiosamente o no, se considera que la cultura espanola es oriental. Dada su influencia árabe.

[3] Ver el análisis del autor liberal Clemens Schneider, en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta

[4] Sobre el autor de este lamentablemente extremadamente exitoso blog espanol (lo que no habla bien de Espana), ver mis artículos sobre Carlos Andrés

[6] Su alocución ante el Bundestag con motivo del Día en que se recuerda a las víctimas del Holcausto es impresionante. Recomiendo verla y escucharla: Prof. Dr. Ruth Klüger zur Gedenkstunde für die Opfer des Nationalsozialismus ( Bundestag, 27.1.2016)

[7] Hungría no quería recibirlos y les dió un trato pésimo. Ellos querían pasar a Alemania y Berlín, de acuerdo con el canciller austriado, aceptó recibirlos, por lo que Hungría los dejó pasar.

Vean como los tratan los policías húngaros: los tienen encerrados y les lanzan los paquetes de alimentos, como si fueran animales. El video fue grabado en secreto: Lager in Ungarn: “Ein Ort für Tiere, nicht für Menschen”

[8] “Wenn Sie zehn Prozent Leute haben, die die AfD wählen, haben Sie 90 Prozent, die die AfD nicht wählen”, en “Angela Merkel hat kein großes Interesse an Integration”

[9] Esta dinámica es un tema del cual se ha llamado mucho la atención. Recomiendo el llamado del Profesor Hajo Funke, sobre cómo defender la democracia frente a la AfD: DEMOKRATIE VERTEIDIGEN. DIE RECHTSRADIKALE AFD STELLEN | EIN APPELL

[10] Cuando tienes una conocida a la que estimas y que, apenas se sube a tu auto, comienza a hablar mal de los musulmanes y a renglón seguido, te dice que ella es partidaria de Pegida. O cuando vas a un retiro y lo único que hace una de las participantes es hablar de la AfD positivamente. Y un gran etcétera. 

Toda separación es siempre dolorosa. Pero, si soy consecuente, no tengo alternativa.

[11] “In der katholischen Zeitschrift „Die neue Ordnung“ etwa wird regelmäßig in scharfem Ton gegen die Bundeskanzlerin polemisiert. Man bemüht dabei den Kulturpessimisten Oswald Spengler, der in den 20er-Jahren des vergangenen Jahrhunderts den Untergang des Abendlandes prognostizierte, und den Staatsrechtler Carl Schmitt, der den Ausnahmezustand so schätzte und die parlamentarische Demokratie für ein misslungenes Regiment von Schwächligen hielt. Die Zeitschrift kritisiert in ihren aktuellen Ausgaben den „Humanitarismus“ ebenso wie den Universalismus, der zugunsten einer neuen Attraktivität des Eigenen relativiert werden müsse”. Cita del emblemático artículo de Thomas Schmid en Die Welt: Neuer deutscher Hass 

Traduzco: “En la revista católica „Die neue Ordnung“ (el nuevo orden) por ejemplo, se polemiza en un tono muy fuerte contra la canciller. Para ello, se recurre a los pesimistas culturales Oswald Spengler, quien, en los anos 20 del siglo pasado, predijo la caída de Occidente. Y se recurre también al constitucionalista Carl Schmitt, quien apreciaba sobremanera el estado de emergencia y sosntenía que la democracia parlamentaria era un régimen fracasado, propio de los débiles. La revista critica, en su actual edición el „humanitarismo“, tal como el universalismo, en virtud de los cuales, se relativiza lo propio”.

Sólo puedo decir que la descripción de Thomas Schmid es benévola para lo que la revista realmente es y propaga.

[12] El ensayo de Liane Bednarz y Andreas Püttmann, aparecido como pdf en la Fundación Adenauer, de la CDU: Monitor Religion und Politik: Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen.

Lamentablemente, no está on line. Y nunca lo estuvo, a diferencia de lo que señaló erróneamente Jürgen Liminski, con cuya señora me unía una relación de amistad que igualmente se malogró, lo que no fue mi responsabilidad: ella me excluyó de su grupo de amigos.

[13] Sobre el acercamiento a Rusia de parte de estos grupos, recomiendo, entre otros muchos: Putins nützliche Idioten, del mismo Andreas Pütmman.

En este acercamiento, me parece que juega un rol importante ese amor incontrolado de cristianos católicos romanos conservadores por la llamada “divina liturgia” que sería -me explicaron- la misa de los ortodoxos, con mucho incienzo, cantos y poca o nada, participación del pueblo.

Los status de algunas personas de estos sectores el fin de semana en Facebook, en que saltaban de alegría por el encuentro del Papa Francisco -a quien no le tienen nada de cariño- con el Patriarca de Rusia, Kyrill, mostraban generalmente al Patriarca harto más que al Papa.

Facebook es la red social preferida por estos grupos ultraconservadores y de extrema derecha, lo que hace desagradable entrar a Facebook-Alemania.

[17] Andreas Kemper se ha referido a la participación de la nobleza alemana en este network.

[18] No cren que este es un fenómeno tan sólo alemán. En España, los hay muy parecidos en la organización hazte oir y en su flilial internacional citizengo.

[20] Götz Kubitschek, por ej., llama a ofrecer resistencia, Widerstand y a la desobediencia civil. Dice, eso sí, que debe ser paífica y sin violencia.

[21] Ver mi columna Alemania apuñalada

Un joven amigo mío, de papá alemán y mamá africana (ella es médico y trabaja como tal), me contaba que a su hermana, un hombre le habían advertido la semana pasada que bajara del bus, porque él no estaba dispuesto a “compartir el bus con una negra”. Esto no habría sido posible antes del surgimiento de Pegida y de la AfD.

[22] “Es kann auch ein Ausdruck von Barmherzigkeit sein, unmissverständlich und eindeutig zu reden und deutlich zu machen, wo Grenzen sind, die wir nicht überschreiten werden, etwa im Hinblick auf die Würde eines jeden Menschen, auch des Flüchtlings”.

[23] Gefährliche Bürger de Liane Bednarz y Christoph Giesa.

[24] Ver mi artículo No, simplemente no

[25] Ver artículo de Liane Bednarz en el FAS, Die Radikalen, sobre todo lo que dice sobre los mails llenos de odio que envían a los obispos que le hacen frente a este movimiento: Eine Flut von Hassmails.

[26] Tradicionales son las pancartas y los gritos llamando a colgar a algún obispo de sus testículos. Amenaza que va más allá de ser un simple chiste de mal gusto. 

Frauke Petry, de la AfD, parece haberse especializado en atacar a la Iglesia. Su recriminación de ayer: “Entre tanto, los funcionarios de las iglesias alemanas (se refiere a obispos y arzobispos) levantan su voz ostensiblemente más para defender más a los musulmanes que a sus propios hermanos en la fe” (“Inzwischen erheben einige Amtsträger der deutschen Kirchen ihre Stimme offenbar mehr für Muslime als für eigene Glaubensbrüder“).

Bye bye…

Ja, ich habe das Opus Dei verlassen. Nach über 30 Jahren war es für mich nicht einfach. Als die Leute mich fragten “warum?”, habe geantwortet: wegen der klerikalen Mentalität und der fehlenden laikalen Mentalität. Ich möchte euch ein wenig mehr darüber erzählen. Es fällt mir nicht einfach diese Zeilen zu schreiben. Es ist für micht schmerzhaft. Ich habe mich entschieden, euch das Wesentliche zu erklären[1]. Ich schreibe lieber einen Blogbeitrag. Vielleicht kann ich doch ein wenig helfen.

Tja, man sagt, dass wir Chilenen besonders laikal, säkular seien. Und dass  die chilenischen Mitglieder des Werkes noch laikaler sind. Ich würde sagen, irgendwann – nach 20 Jahren in Deutschland – hatte ich genug von der Einheitsparteimentalität, die ich eingeatmet habe.

Der Gründer des Opus Dei sagte oft: “Ein Gegenstand, der für die einen konkav ist, ist für andere konvex. Vieles hängt vom Blickwinkel ab, und es ist nötig, dass solche Blickwinkel, solche Teilwahrheiten, sich addieren”. Davon, also von dieser Einstellung habe ich leider in meinen deutschen Jahren sehr wenig gesehen. Der Geist des Opus Dei ist ein Geist der Offenheit, der Vielfalt, der Toleranz, des Pluralismus. Ich habe aber sehr lange diesen Geist nicht gesehen…

Wir sind frei, um zu denken, was wir wollen, das hat Escrivá betont. Er sprach von der Freiheit der Kinder Gottes. “In keiner Weise mischt sich das Opus Dei in die rein zeitlichen Belange ein. Wenn jemand dies nicht versteht, dann vielleicht deshalb, weil er die persönliche Freiheit nicht begreift oder weil es ihm an Unterscheidungsvermögen fehlt”. Wie ich diese Zeilen liebe…”[2]. Und wie leid es mir tut, dass diese Freiheit nicht gelebt wird. Ich bin als Freigeist erzogen worden, und ich dachte der Pluralismus sei beim Opus Dei nicht nur toleriert, sondern stark gewollt worden. Keine Intoleranz oder Fanatismus[3]. Und das im vollen Einklang mit dem Vatikanum II.

Ich wurde oft getröstet: “die Leute kommen aus einem klerikalen Milieu, durch unsere Ausbildung werden sie irgendwann aber verstehen”. Ich habe genau das Gegenteil beobachtet. Man kann von Menschen, die in einer absoluten klerikalen Gesellschaft aufgewachsen sind, die Freiheit der Kinder Gottes (in den Bereichen Politik, Kultur, Kunst, Philosophie, Lebensart, usw.) verstehen und leben, nicht verlangen.

Es kann nicht sein, dass jemand aus der Asesoria (Leitung der Frauen) nach Kreuzweingarten (Einkehrhaus) fährt und dort die Damen einlädt, eine Petition gegen die Doppelte Staatsangehörigkeit zu unterschreiben. Das war zu der Zeit der Kampagne “Kinder statt Inder”. Das kann sie in ihrer “Freizeit” tun, aber nicht als Vertreterin der Leitung des Opus Dei in Deutschland nebenbei.

Dass ich andauernd, von Numerarier/Innen Mails zur Unterstützung von Frau von Beverförde und ihrer politischen Anliegen bekommen habe, ist auch nicht in Ordnung.

Als vor kurzem eine meiner Schwestern sagte, dass sie Pegida gut findet, war da für mich eine rote Linie überschritten[4].

Vásquez de Prada erzählt in seinem Buch, dass der Gründer (Dialog mit einem Taxifahrer) sagte, dass wir alle verschiedene Meinungen haben können, wir können darüber reden (debattieren) und uns untereinander überzeugen oder auch nicht. Wenn wir uns nicht gegenzeitig überzeugen, sind wir auch glücklich, bleiben wir weiter befreundet und leben im Frieden Gottes miteinander, auch wenn wir anderer Meinungen sind. In meinen Augen ist das das Fundament der Demokratie. Als ich einen Vortrag gehalten habe, wusste kein Mitglied des Werkes über diese “Anekdote” Bescheid. Über diese pluralistische Haltung habe ich in den letzten Jahren sehr wenig gesehen.

Jahrelang habe ich in der jährlichen Tagung darunter gelitten, dass beim Mittag- und Abendessen, beim Kaffetrinken, Spaziergängen usw. die Themen der Damen vorwiegend kirchlicher Natur waren. Kinder und Küche waren auch beliebt. Für mich super langweilig. Übrigens, als Laienorganisation ist die Geschichte des Werkes nicht die Geschichte seiner Priester. Politik war lange Zeit ja ein Männerthema. Allerdings waren alle auf der konservativen Linie der CDU[5].

Und das bis vor ein paar Jahren… Heute ist die “Merkel-CDU” ja nicht mehr konservativ genug. Anfang der 90er Jahren habe selbst erlebt, was jemandem geschieht, der sich traut, eine andere Meinung zu äußern. Siehe:  “Laden Sie immer Ausländer zu ihren Veranstaltungen ein…!?” (Die Initiative Junge Familien war eine Initiative von Leute aus meinem Zentrum).

In den letzten Jahren wurde das Thema Islam zunehmend für mich ein Problem. Ich habe mehrmals “Nostra Aetate” gelesen und versuche sie zu leben. Jutta Burggraf hatte über die Multi-Kulti-Gesellschaft[6] geschrieben. Ihre Artikel waren und sind für mich ein Leuchtturm. Ich lebe in einem Viertel mit vielen Muslimen, für mich ist das kein abstraktes Thema..

Irgendwann auf meiner jährlichen Tagung behauptete der Priester während des Theologieunterrichts, dass Mohamed seine Verkündigungen direkt vom Teufel  erhalten habe. Das war mir echt zu viel. Ich war die einzige Tagungsteilnehmerin, die sich gemeldet hat und ihm in freundlicher Weise widersprochen hat und die Nostra Aetate erwähnte.

Allmählich fand ich nicht mehr lustig, dass spanische Mitglieder des Werkes mit, denen ich zu tun hatte, andauernd despektierlich über die “Moros” sprachen. Eine aus einem amerikanischen Land stammende Numerarierin hat mir anvertraut, dass sie entsetzt war über alles, was in dem Studienzentrum über Muslime und andere Ausländer gehört hat. Übrigens, sie heißen Muslime und nicht Mohamedaner.

Als jemand mich fragte, ob ich glaube, dass die “Moros” unsauber sind, fand ich das einfach krank. (Als Juristin weiß ich, dass die “Mauren” es eben waren, die das Wasserrecht nach Spanien brachten. Das bedeutet,  die “Mauren” hatten ein Regelwerk über die Wasserbenutzung – unentbehrlich für die Landwirtschaft – an die Spanier weitergegeben).

Dass eine muslimische junge Frau (Grüne) in meinem Zentrum mal war, fand ich gut. Das war leider eine einmalige Sache. Alles was nicht erzkonservativ ist, hat wenig Platz. Das ist nicht richtig, denn das Opus Dei durfte sich nicht mit einer bestimmten politisch-kulturellen Richtung, Lage oder Gruppe identifizieren, sondern sollte pluralistisch, vielfältig und offen für alle sein. “Sich wie ein Fächer öffnen” wo alle einen Platz haben können, sagte der Gründer.

Die Thematik der Ökumene war für mich auch ein Thema. Für die anderen aber keins. Für den Gründer des Opus Dei war die Ökumene auch äußerst wichtig.[7] Jutta Burggraf hatte ein Buch zu diesem Thema geschrieben.[8] An diesem Buch habe ich auch mitgearbeitet.

Aber gerade in Deutschland – dem Land der Reformation – kannte niemand zum Beispiel die “Gemeinsame Erklärung zur lutherisch-katholischen Verständigung in Fragen der Rechtfertigungslehre”. Von interkonfessionellen Dialog war auch nie die Rede[9]. Als ich vorgeschlagen habe, die gemeinsame Erklärung zu lesen, wurde mir gesagt, dass es nicht nötig ist… In diesen ganzen Jahren in Deutschland, habe ich in den “Bildungsmittel” nie über Ökumene gehört, es wurde kein Wort darüber verloren. (Mein Mann wurde durch mich evangelischer Mitarbeiter). Am Anfang meines Lebens in Deutschland wurde mir sogar empfohlen, nicht an evangelischen Gottesdiensten teilzunehmen, meinen Mann dort hin nicht zu begleiten, da “du in diesem Fall mitmachst”.

In den 90er und in den Nullerjahren war in jedem Vortrag die Rede über “die Gefahren des Internets”. Das ist auch sehr typisch für eine alternde Gruppe: Überall vor Gefahren zu warnen und nicht die Chancen zu sehen. Ich habe mich immer dagegen erfolglos gewehrt. Überall sieht man Gefahr, überall ist alles oder vieles negatives… Sorry, aber das ist nicht der Geist des Opus Dei. Das ist nicht laikal, das ist nicht säkular. Das nenne ich eher Kulturpessimismus.

Irgendwann haben aber die deutschen Mitglieder Facebook entdeckt. Wie sich die Leser/innen vorstellen können, äußerte ich meine Meinung zu politischen, kulturellen oder ähnlichen Themen. Die Folge war, dass manche von denen, die mit mir “befreundet” waren, andauernd meine fragende oder kritische Bemerkungen löschten oder mir nicht “besonders nette” Privatnachrichten schickten. Mit anderen Worten, wenn sie nicht mit mir einverstanden waren – das passierte sehr oft -, statt sich öffentlich mit mir zu unterhalten, schickten sie mir Privatnachrichten. Von Streitkultur keine Spur…

 “Aber Gott hat das Opus Dei nicht dazu entstehen lassen, dass die Rechtgläubigkeit in der Kirche bewahrt werde, sondern um den Menschen klar zu machen, dass diese Welt, in der wir leben, gut ist, und dass die Menschen in ihr Gott finden können und sie durch eine gemäße Handhabung der irdischen Wirklichkeiten in Kontakt mit Gott treten”. [10] Mittlerweile habe ich verstanden, dass viele Leute mehr interessiert waren, eben eine vermeintliche Rechtsgläubigkeit zu bewahren, als den Geist des Opus Dei in die Welt zu brigen.

Die Welt der Arbeit, unsere Welt, die Welt von heute, davon war kaum die Rede – obwohl die Heiligung der Arbeit zum Kern des Werkes gehört. (Ich habe in den letzten Jahren einen Vortrag über die Arbeit gehalten, mehr zu diesem Thema habe ich kaum gehört). Die Bezeichnung “das Werk” stammt von dem Begriff Werkstatt und nicht von dem des Netzwerkes, wie irrtümlicherweise manchmal behauptet wird. Das Opus Dei als ein Netzwerk zu sehen, wäre absolut falsch und ein unerlaubtes und unethischer Versuch, eine geisltiche Organisation zu instrumentalisieren.

Es kann nicht nicht sein, wenn die Person, die den Kreis hält, eben nicht aus den Schriften des Gründers oder des Prälaten liest sondern aus der erzkonservativen Zeitschrift “Vatikan” (ist der Name so oder ähnlich?) vorliest bzw. zitiert. Es kann auch nicht sein, dass in einem Kreis über gute und schlechte Bischöfe gesprochen wird. In der Kirche soll es keine Parteien (Kapellchen, “capillitas” nannte sie der Gründer[11]) geben. Wir sind weder von Paulus noch von Apollos, würde ich sagen[12]. Die “katholische Zeitung” für Deutschland “Tagespost” liegt überall in den Häuser ‘rum.  Ich würde sagen, das ist nicht die Lektüre für einen laikalen Mensch.

Beiträge aus Kath.Net – die ich in meinen Zentrum bekommen habe – sind auch nicht die Lektüre eines säkularen Menschen, der mitten in der Welt lebt und seine Zeit liebt. Als ich zum letzten Mal in meinem Zentrum war, lag auf dem Tisch ein Exemplar der Zeitschrift “Die Neue Ordnung”, dessen Chefradakteur Wolfgang Ockenfels auch “Junge Freiheit”[13]-Autor ist. Keine Medien, die wir als Prachtexemplare bezeichnen können in der Verteidigung der Offenheit, der Toleranz und des Pluralismus.

Jutta Burggraf hat sehr viel zum Thema Gender geschrieben. Ich habe für sie darüber recherchiert. Ich bin keine Expertin, weiß aber, worum es geht und habe auch die Schriften von Jutta zum Thema Gender korrigiert.

Aber die Art und Weise, in der heute zum Thema Gender gesprochen wurde finde ich nicht richtig[14]. Ich habe die Meinung von Birgit Kelle in Internet gelesen und ein paar ihrer Vorträge in youtube gesehen[15]. Anfang des Jahres 2015 war sie im Zentrum “Müngersdorf” und hat dort einen Vortrag gehalten und wurde gelesen und hochgelobt. Es ist mein gutes Recht, mit den Ideen von Frau Kelle (auch Autorin der “Jungen Freiheit”) nicht einverstanden zu sein. Das macht aus mir keine Ketzerin oder was ähnliches. Ich bin für die Frauenquote und denke nicht, dass sie “das perfideste Instrument zur Unterdrückung der Frau” sei.

Außerdem denke ich, dass es keine typischen Frauen- bzw. Männerberufe gibt. Ich finde total in Ordnung, dass eine Frau beruflich arbeitet und dass sie und ihr Mann die Kinder in eine KiTa schicken. Ihre abschätzige Facebook-Kommentare über Homosexuelle kann ich nicht teilen[16].

Ich denke auch nicht, dass Jungen und Mädchen, Frauen und Männer so unterschiedlich sind; ich weiß. dass, das eine Art Dogma ist. Ich war in einer gemischten Schule und habe weder Traumata noch andere Probleme. Ich habe meine Kinder “geschlechtsneutral” erzogen und sie sind gut “gelungen”. Übrigens, diese ewigen Diskussionen mit meinen Brüder und Schwester darüber, ob eine verheiratete Frau (eine Single hat ja auch keine Alternative) arbeiten darf oder nicht, sind im 21. Jhdt. absoluter Unsinn.

Das Thema Familie ist wichtig, aber es kann auch nicht sein, dass die Familie eine Art Religion wird. Der Familialismus ist für mich das absolute Gegenteil einer gesunden Familie[17]. Vor einigen Jahren wurde ich zurechtgewiesen weil ich Eva Herman nicht gut fand, weil ich mit ihr  nicht einverstanden war.

Als ich mal etwas wahrscheinlich zu diesem Themenkomplex in einem einfachen Facebook-Status geschrieben habe, wurde ich schroff zurechtgewiesen[18]. Erstaunlicherweise wurde mir nicht gesagt, was ich genau geschrieben haben soll[19]. Nur im allgemeinen etwas gegen Frau Kelle und gegen “die” Russen bzw. Putin… Wie bitte! 😛 [20].

In den letzen Jahren scheint die “Gender-Ideologie” das wichtigste Thema zu sein. Die Gender-Thematik kann Angelegenheit für Spezialisten/innen sein, ist aber nicht wesentlicher Teil des katholischen Glaubens. Sie kann auch nicht die wichtigste Frage sein. Von Gender Mainstreaming will ich wirklich nicht mehr hören. Von einem Mainstream der Medien auch nicht[21].

Es gibt viel Wichtigeres als altbackene Themen und sinnlose Debatten! Papst Franziskus lenkt die Kirche in eine andere Rictung…! Ich möchte keine Zeit und keine Energien mehr verlieren.

Ich denke stark an seine Wörter in “Evangelii Gaudium” 63: “der selbstbezogene und prometheische Neu-Pelagianismus derer, die sich letztlich einzig auf die eigenen Kräfte verlassen und sich den anderen überlegen fühlen, weil sie bestimmte Normen einhalten oder weil sie einem gewissen katholischen Stil der Vergangenheit unerschütterlich treu sind. Es ist eine vermeintliche doktrinelle oder disziplinarische Sicherheit, die Anlass gibt zu einem narzisstischen und autoritären Elitebewusstsein, wo man, anstatt die anderen zu evangelisieren, sie analysiert und bewertet und, anstatt den Zugang zur Gnade zu erleichtern, die Energien im Kontrollieren verbraucht”.

Allmählich wurde die Welt, unsere Welt, unsere Zeit, die Gesellschaft, Europa so schlecht gemacht, dass man sich wie die Rebellen vor dem Todesstern fühlen konnte. Statt eine hoffnungsvolle und optimistische Weltsicht zu verbreiten (wie der Gründer es tat), wurde eine düstere Darstellung der Welt. Weltfremdheit und Kulturpessimismus sind so vorprogrammiert.

Ich hörte immer wieder, wie schlecht unsere Welt ist. Wie kann ich eine Welt lieben, die so schlecht ist. Ja ja, früher war alles besser. Wenn ich meine Zeit nicht liebe, bin ich nicht laikal. “Der säkulare Mensch wehrt sich nicht gegen das Neue. Er weiß, dies gehört dazu, zur Geschichte. Die Geschichte ist der zeitliche Raum, in dem sich die Existenz abspielt. Eine positive Haltung zur jeweiligen geschichtlichen Zeit, mit ihren Bräuchen, ihrer Denkweise, ihren Kulturausprägungen (…) gehört zum Wesen der säkularen Haltung eines konsequent denkenden Christen in der Welt. Denn ‘Gott ist uns in allem gleich geworden außer der Sünde’ “.

Unsere Gesellschaft ist nicht schlecht. Mit Gauck denke ich, “Dies ist ein gutes Deutschland, das beste, das wir jemals hatten”[22]. Ich denke, es gibt schlechte, aber auch gute Dinge in unserer westlichen Gesellschaft, es gehört aber zur “katholischen Nase”, diese Gabe der Unterscheidung zu realisieren.

Manchmal gegen den Strom schwimmen, manchmal aber mit dem Strom. Manchmal ist es gut und notwendig als Christ oder Christin gegen den Strom zu schwimmen, Geisterfahrer/in zu werden, das brauchen wir aber nicht. Eine infantile trotzige Haltung ist nicht unser Weg. Wenn aber alles so schlecht ist, braucht man nichts zu unterscheiden. “Unsere Welt verändert sich ständig, dies gehört zu ihrem Wesen. Wer dies nicht sehen will und immer nach dem Alten fragt, als hätte die Geschichte ihm etwas gestohlen, der ist und denkt nicht säkular”.

Ja, wer die eigene Zeit nicht liebt, liebt auch nicht die Welt. “Die Liebe zur Welt ist nicht statisch zu verstehen. Sie umfängt die Welt in ihrer dynamischen Struktur. Wichtiger Bestandteil der Welt ist ihre Veränderbarkeit”. Die Liebe zur Welt ist wesenstliches Teil des Charisma des Opus Dei. Das wollte leider kaum jemand hören.

Wer sich in eine Art Parallelwelt einkapselt, ist nicht nur nicht attraktiv, sondern verlässt den Weg des Opus Dei. Der Gründer empfiehlt uns unsere Welt zu lieben, die Welt und keine Parallelwelt. Ich liebe die Welt, ich bleibe in der Welt 🙂


[4] Wenn in meinem Kreis darüber gesprochen wird, dass ein Jounalist über ein Kind (Enkelsohn eines Freundes von ihm) behauptet, dass das Kind wie ein “Türkenkind” aussieht und alle lachen darüber (allgemeine Heiterkeit) – das ist zumindest Alltagsrassismus. 

In diesem Moment, dachte ich noch mal an den Escrivá. Er hat Mitglieder des Werkes in Rom stark zurechtgewiesen, als sie über einen Schwarzen lachten, den sie auf einem Foto sahen. Er erklärte ihnen, dass alle Menschen Kinder Gottes sind und man darf niemanden aus rassistischen Gründen auslachen.

Mich hat  besonders schockiert, dass über Jahre hinweg das Buch von Thilo Sarrazin “Deutschland schafft sich ab” erst im Wohnzimmer des Hauses, und danach in Sekretariat zu sehen war. Ich weiß, dieses Buch nicht kritisch gelesen wurde, sondern um “sich zu informieren” – wurde mir erklärt, als ich fragte.

[5] Irgendwann kamen Freunde (Männer) zu mir nach einem Einkehrtag und sprachen begeister von einem Mann, der teilgenommen hat und munter über Ernst Jünger erzählt hat. Er war ein “Jünger-Fan”.

[6] Buch: “Vivir y convivir en una sociedad multicultural”. Meine Kurzrezension in Istmo, México.

[7] “Heiliger Vater, im Werk haben schon immer alle Menschen, ob sie nun katholisch sind oder nicht, einen Platz gefunden, an dem sie sich wohlfühlen; den Ökumenismus habe ich nicht erst von Eurer Heiligkeit gelernt”. Escrivá, Gespräche, 22.

[9] Apropos “Wir beten zu Gott, unserem Vater, dass ein aufrichtiger Dialog unter den Menschen verschiedenen Glaubens wirklichen Frieden und wahre Gerechtigkeit hervorbringe” ist die Allgemeine Gebetsmeinung des Papstes Franziskus für Januar 2016.

[10] Säkularität Immer wenn ich ein Zitat zwischen “Anführungszeichen” schreibe und keine Fußnote schreibe bzw. keinen Link setze, habe ich den Text aus diesem Artikel entnommen.

[11] Als Clique übersetzt, Weg 963.

[12] 1.Korinther 3,5

[13] Die “Junge Freiheit” hat bekannterweise diese unselige Scharnierfunktion zwischen Ultrakonservativismus und Rechtsextremismus. 

[14] Dass ein Priester in einem Theologie-Unterricht den Witz erzählte, “wenn man Claudia Roth sieht, hat man einen guten Grund schwul zu werden” fand ich abartig und unwürdig eines Priesters.

[15] Anfang Januar 2016 in der “Welt” eine Antwort zu Kelles Äußerungen zur Silvesternacht in Köln; Warum wir dieses Mal keinen #aufschrei brauchen. Ich bin mit Hannah Lühmann absolut einverstanden und kann ihren Leitartikel nur empfehlen.

[16] Als ich in Santiago lebte, lernte ich die Liebe und Respekt zu Homosexuellen von einem Mitglied des Opus. Sie war eine Sachbearbeiterin in einer großen Firma, die versucht hat, einer lesbischen Freundin zu helfen. Und sie hat sich sehr geärgert, als die Freundin diskriminiert wurde und ihre Arbeit verlor, weil sie Lesbin war.

[17] Die Seite erziehungstrends . net habe ich vor langer Zeit nicht mehr gelesen. Es lohnt sich wirklich nicht.

[18] Die Person, die mit mir darüber gesprochen hat, hat keinen Facebook-Account. Als ich fragte, wie sie dann meine Status lesen konnte,  antwortete sie: “Ich habe mich mit einem fremden Account angemeldet.” 

[19] Ein Freund von mir kommentierte: “wie bei des spanischen Inquisition, wo du nicht wusstest, was oder wo du etwas falsch gemachat hast, wurdest aber beschuldigt”.

[20] Auf dem Tisch in meinem Zentrum lagen im Wohnzimmer sowohl die Bücher von Kelle und von der Putin-Versteherin Krone-Schmalz.

[21] Dass ein Priester versucht, mich zu überzeugen, dass die Medien “von oben”, von “bösen Kräften” kontrolliert werden, fand ich grausam verschwörungstheoretisch.

La noche de año nuevo en Colonia y las feministas alemanas

A partir de la horrible Noche de Año nuevo en que hordas de extranjeros borrachos habrían manoseado (incluso se habla de una “violación técnica”) a mujeres alemanas (de nacionalidad alemana, algunas eran de ascendencia extranjera, lo que, en realidad, no importa), parece que hasta los sectores más conservadores se han vuelto feministas. Sí, todos quieren defender a nuestras mujeres frente a los refugiados, que serían todos sexistas.

La semana pasada, mucha gente hacía ver que los mismos grupos que votaron en contra de la ley que castiga la violación en el matrimonio, quienes insinúan o dicen abiertamente que es la mujer la culpable de que la violen (o la acosen) ya que ella “provoca” a los hombres (esto incluso dió origen a un hashtag en Twitter), todoe ellos, ahora se han vuelto feministas y defienden a la mujer.

Por otra parte, acusan a las feministas -entre quienes me cuento- de haberse quedado calladas y de no haber dicho nada sobre el tema, porque los delincuentes habrían sido extranjeros. Sí, es cierto, el feminismo ha defendido tradicionalmente a la mujer y a los extranjeros. Y por eso, me parece que no ha reaccionado de la misma forma en que han reaccionado los sectores más conservadores y la extrema derecha (en su insanta alianza) quienes nunca han sido defensores de la mujer; pero que hoy pretendern convertirse en sus grandes defensores, sólo de la mujer alemana, claro…

Acusan, además, a la prensa de no haber dado antes la información de lo ocurrido en Colonia la noche de ano nuevo. La noticia salió aproximadamente el martes (o el lunes en la noche), no el domingo. ¿Por qué? Acusan a la policía y al gobierno de la ciudad de Colonia y de NRW de haber tapado la información para proteger a los extranjeros.

Extranjeros -refugiados- que serían, de por sí, un montón de violadores que no respetan a la mujer. Esto sería intrínseco a su cultura, inferior y musulmana. Es lo que llamamos el femonacionalismo, esto es, la utilización o aprovechamiento del feminismo -de la defensa feminista de la mujer- con fines nacionalistas, xenófobos o racistas.

Ya… Ahí tenemos la causa de todo: los hombres son norafricanos y por tanto musulmanes. Por eso, ni respetan a la mujer occidental, ni nuestra cultura de emancipación. Dicen los extremistas de derecha y los ultra-conservadores, sus nuevos amigos y aliados.

Vamos por parte… El que la noticia haya llegado a la prensa tan tarde, se debe, a mi modo de ver, en segundo lugar, a que la policía de Colonia emitió, la noche del domingo, un comunicado de prensa, en que dijo que la noche había sido tranquila y pacífica y que todos se habían divertido mucho. Lo que es una falsedad, ya que, la misma policía, había dicho que habían tenido que evacuar la plataforma frente a la catedral de Colonia, ya que algunos de los participantes, en vez de lanzar fuegos artificiales al cielo, se los lanzaban entre ellos. Quienes conozcan Rhenania, podrán entender cómo pasó esto.

Y, en primer lugar, porque ese fin de semana, la prensa y la opinión pública, estuvimos concentrados en la noticia, según la cual y de acuerdo a información de un servicio secreto extranjero, terroristas islámicos habrían planeado un atentado en la estación central de München. Y esa noticia y su cobertura, desplazó a todas las demás.

Vi en directo y completa la conferencia de prensa que dió la alcaldesa de Colonia, el jefe de la policía y otro personero más. Dijeron abiertamente que, según informes de testigos, las hordas masculinas formadas en torno a la estación central se veían como norafricanos o árabes. En ningún momento, esto nadie lo ocultó.

Express (diario amarillista de Colonia) entrevistó a un policía que les pasó un informe propio en que decía que los participantes en los grupos de hombres jóvenes y borrachos serían refugiados que se habrían burlado de la policía rompiendo el papel que les dan las autoridades, para explicar que su asilo está en proceso.

Un colega abogado que estuvo esa noche en Colonia, nos contó que el problema era que habían demasiados borrachos y que los borrachos estaban demasiado borrachos. Explica -y tiene razón- que los musulmanes -si es que eran musulmanes- no están acostumbrados a tomar alcohol.

En el código ético de los periodistas y en instrucciones de la policía alemana “para proteger a los inocentes”, se dice que no se debe informar sin razón de la nacionalidad de delincuentes, sobre todo cuando ellos pertenecen a minorías o grupos discriminados. De manera que tampoco me habría parecido adecuado que hubieran dicho: “se trata de refugiados sirios”. Además, en el momento de la conferencia de prensa no había certeza acerca de quienes acosaron a las mujeres. En realidad, aún no se sabe a ciencia cierta. Tener apariencia de árabe es una descripción un poco vaga.

Lo que sí nos quedó claro a quienes vivimos live la conferencia de prensa es que los grupos de extranjeros estaban allí, que eran alrededor de mil. Lo que dijeron las autoridades es que no se sabía si esos grupos habían sido quienes habían acosado a las mujeres o había sido otra gente. Probablemente, pienso yo, muchos de los acosadores -tal vez no todos- fueron los lamentablemente tan comunes ladrones de la estación central de Colonia, que trataron así de distraer a las mujeres para robarles el celular o la billetera[1]. En las estaciones de trenes de Rhenania, tenemos un grave problema en este sentido. También en la de Bonn, me consta.

Y aquí llegamos a otro tema: el del acosos sexual. El acoso sexual no es delito en Alemania. Esto es algo que lamentamos las feministas; pero que los grupos ultraconservadores y los extremistas de derecha nunca han lamentado.

El acoso sexual no es delito en casi ningún país del mundo… En casi ninguno, con la elogiable cuasi-excepción de Perú que publicó una ley administrativa contra el acoso el año pasado[2]. En Perú, el acoso sexual tampoco es un delito; pero al menos, es una falta, castigada con una sanción, que va de amonestación a la multa. Quién lo hubiera creído: Perú a la cabeza de la defensa de la dignidad de la mujer. ¡Bien!

La abogado penalista, feminista y experta en el tema y que asesora al Ministerio de Justicia (en manos socialdemócratas y antes, liberales) en la modificación de la ley de delitos sexuales, Christina Clemm, habla sobre esto en Die Zeit. La entrevista tiene un título muy significativo:Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden? = ¿Nos hemos convertido en un país feminista de la noche a la manana? Dice Clemm:

“Para explicarlo con un ejemplo: una mujer que se encuentra dentro de una multitud, y que es tocada de pronto en senos, en el trasero entre las piernas e incluso debajo de la ropa, en la vagina no está ante una situación penada por la ley”.

Y prosigue: “Si no hay violencia, ni amenaza y la mujer no se halla en una situación de indefensión. La mujer es rodeada por un grupo de personas. Ella dice que no es divertido y llora; pero los  acosadores se ríen y continúan realizando con sus acciones sexuales. Si los acosadores no aplican violencia adicional. si no sujetan o golpean a la mujer, si no le dicen que la van a matar o le van a pegar, si ella, teóricamente puede irse y si ella -por ej., porque está asustada- no se defiende, esto, en Alemania no es penado por la ley. Estamos ante un vacío legal”.[3]

Concluye: “Después de todo lo que, hasta ahora, sabemos (…)  me parece poco probable que las graves agresiones sexuales, sean delitos en el derecho penal vigente en Alemania. En la ley penal, sólo son castigadas las acciones contra la voluntad de otra persona, cuando han sido realizadas con violencia, amenaza de violencia actual contra la vida o la integridad física o perpetrado mediante el aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad o contra personas incapaces de ofrecer resistencia.[4] Si alguna mujer presenta un hematoma, tal vez sea más fácil probar un delito.

Ya es hora de reformar la legislación relativa a los delitos sexuales en el derecho penal. Hasta ahora, la última reforma propuesta (tímida) ha sido bloqueada en la Cancillería alemana; en otras palabras: en la oficina de la misma Merkel. No por Merkel misma -espero- sino por su partido: la conservadora democracia cristiana. Parece que ahora, después de los lamentables hechos de Colonia, han dejado de bloquear el proyecto. Es lamentable que haya tenido que haber un masivo acoso sexual para que ello suceda.

Los extremistas de derecha van más allá y sostienen que las mismas mujeres alemanas han sido las culpables de su indefensión, ya que -en su lógica infantil- son ellas las mujeres emancipadas las que no quieren ser defendidas y no permiten al hombre que se desarrolle como un potente defensor, según un ideal masculino francamente arcaico. Esto, que suena tan ridículo, es algo que ellos afirman realmente, no se me ocurre a mí[5].

Mucha gente dice que “machismo hay en todas partes” y que, por tanto, no se puede culpar a los extranjeros de él. Es cierto, como dice Sabine Hark, el sexismo se expresa de forma diferente en Marruecos y en Finlandia[6]. Y en Alemania, de otra, diría yo. Pero sigue siendo machismo. El caso de los Pickup-Artist que ha llegado con fuerza a Alemania es uno de los peores ejemplos que nos podamos imaginar[7].

El fin de semana, escuchaba a una feminista que sostenía que decir que violencia sexualizada hay en todas partes, es tanto como decir que no se deje suelto al ladrón, porque robos siempre han existido y seguirán existiendo[8]. Sí y no. Pienso que el machismo, el sexismo y el acoso sexual -una de las más claras expresiones del sexismo y del machismo- sí hay que combatirlo, en todas partes y frente a todos, frente a finlandeses, marrocanos y a alemanes[9].

Lo que no podemos es hacer como si el machismo, el sexismo, el acoso sexual fuesen sólo un problema es países árabes, musulmanes o un tema de los extranjeros en general (los sudeuropeos tienen esa mala fama). Hacerlo equivale a ver el mundo desde nuestra propia imagen de él. Cuando llegaron los guest workers italianos, en la década del 60, igualmente, se decía que ellos violarían a las mujeres alemanas por su distinta manera de entender la familia, la sexualidad, las relaciones hombre-mujer, etc. Hoy el enemigo ya no es “el italiano”, sino “el refugiado”.

Menos aún, podemos aprovecharnos de lo que ha pasado e instrumentalizar a la mujer -que conservadores han tenido descuidada desde siempre- y usarla para justificar el racismo y la xenofobia. Esto es femonacionalismo. Justo los mismos que proponen que la mujer permanezca en la casa, cuidando a sus niños y a su marido y no saque la cabeza fuera de la cocina, ni estudie una profesión[10], los que están en contra de los jardines infantiles. Los mismos partidarios de una sociedad patriarcal parecen haberse vuelto feministas de la noche a la mañana.

En una charla que Jutta Burggraf sostuvo en mi casa y que yo luego traduje al castellano, la teóloga alemana dice[11]: “No necesitamos pensar en las mujeres cubiertas por un velo, como en Arabia Saudita, ni al pueblo africano de los Lyélas, que consideran a las mujeres como la parte más importante de la herencia (…) no necesitamos ir tan lejos. Basta mirar a Europa. ¿Se respeta a la mujer en la sociedad, en las familias?” Jutta responde: “También hoy día se la considera, en innumerables avisos publicitarios, en el cine, en revistas del corazón y en conversaciones de sobremesa, como un ser no muy capaz intelectualmente, como un elemento de decoración y de exhibición, como mero objeto de deseo masculino”. Duras palabras, pero verdaderas. Me pregunto cuánta gente que otrora admiraba a Jutta sería capaz de pronunciar estas frases hoy. Me temo que muy poca o nadie.

“¿No ocurre con cierta frecuencia que un hijo, sólo porque es varón, después de un suculento almuerzo dominical, se siente frente al televisor junto a su padre, mientras las hijas ‘desaparecen’, junto con su madre en dirección a la cocina? ¿O que una joven madre, que trabaja fuera de la casa, se las tenga que arreglar sola con las labores domésticas y más encima sea enjuiciada, pues no se preocuparía lo suficiente de su marido -que trabaja a tiempo parcial- y de sus hijos y que además sea criticada por no tener la casa limpia? ¡Cuántas mujeres casadas, que carecen de ingresos propios deben mendigar de sus maridos un poco de dinero[12] y no tienen acceso a la cuenta bancaria, ni participación en las decisiones pecuniarias de la propia familia! Concedo que estas cuestiones pueden ser superficiales; sin embargo, demuestran cuánta -o cuán poca- comprensión y cariño reciben las mujeres, a menudo, en una situación difícil.” No me digan que no reconocen la realidad alemana…

Evidentemente, no se trata de realizar una competencia por determinar quién es menos feminista y más patriarcal. Probablemente, en Europa occidental sí estamos, en general, más adelantados que en los países árabes. Sí, yo creo que el progreso y me atrevo a hablar así. Basta ver que aquí hay homosexuales… Ups! En esto, tanto musulmanes extremos como ultraconservadores europeos están unidos en contra de los homosexuales. Pero seamos un poco más consecuentes. No es correcto usar a la mujer para combatir a los extranjeros y desprestigiar a los refugiados. Estamos contra el machismo; pero también estamos contra el racismo y la xenofobia.

La escritora alemana Regina Schleheck cuenta que ella estuvo esa noche en la estación central de Colonia. Su artículo (primero apareció en Facebook como una nota en su perfil, donde lo vi por primera vez y lo compartí) en Huffington Post se titula: Ich war in der Kölner Horrornacht am Bahnhof, das habe ich erlebt = Yo estuve en la noche del horror en la estación de Colonia y esto es lo que viví.

Ella cuenta que la estación estaba llena, ya que había gente que caminaba por los rieles, por lo que la Compañía de ferrocarriles no dejaba pasar a los trenes hacia los andenes. (Entre paréntesis, me pregunto, donde estaba la poliicía federal en ese momento, que es la encargada de las estaciones de trenes. Por qué no sacaba a la gente de los rieles). La estación se llenaba cada vez más de personas que no podía abandonarla. Al mismo tiempo, los borrachos pululaban vomitando por la estación.

Schleheck explica que estaba rodeada de hombres, ella piensa que eran, en un 90% de origen árabe (por su apariencia). Los hombres, pese a lo apretado de la multitud, intentaban no acercar mucho sus cuerpos al de ella. En un momento en que “cuerpos venían de todas partes”, los hombres árabes, la cubrieron con sus brazos para protegerla. Trataban de informarse de a dónde iba ella, cuál era su tren, para poder ayudarla. Para mí, eso es humanidad.

Interesante es también leer el relato de la norteamericana Caitlin Duncan en el NYT[13], quien cuenta que, ante al acoso masivo y el intento de robarle, por parte de “juerguistas borrachos”, “dijo haber sido rescatada por un grupo de solicitantes de asilo sirios”. Esto es, por refugiados. Hesham Ahmad Mohammad es uno de ellos, profesor de escuela básica en Alepo, Siria, que se había reunido en Colonia para pasar las vacaciones con otros refugiados sirios repartidos por Alemania. Ella dice que un “desconocido se le acercó, fue un rayo de bondad en la más sombría de las situaciones”.

Me recuerda lo que dice el cardenal Woelki sobre el tema[14], cuando concluye su mensaje en youtube, diciento que “tenemos que reconocer en todos a nuestras hermanas y hermanos, sólo así lograremos iluminar la noche más oscura”[15].

Respondiendo a la pregunta inicial, a mi modo de ver, las feministas alemanas sí hablaron sobre el tema. También yo lo hice en la medida de mis humildes posibilidades. Pero no desde la perspectiva femonacionalista. No, no utilizamos el feminismo, no defendemos a la mujer, la dignidad de la mujer, con fines racistas.

Esto es lo que yo veo que sí hacen los grupos de extrema derecha y ultraconservadores. Para ellos, me parece que la protección de la mujer es lo que menos importa. Lo más importante; lo que más les interesa es sacar provecho político contra los refugiados. Un claro caso de oportunismo.

No, las feministas no se quedaron calladas, no nos quedamos en silencio. Ellas no hablan sólo para desacreditar a los refugiados, sino siempre cuando mujeres u hombres son acosados o abusados. No aprovechamos, ni abusamos de ningún hombre o mujer para transmitir mensajes de odio xenófobo.

Con Marina Weisband (inmigrante judía de Ucrania), sólo puedo decir[16]: “no entiendo cómo se puede aprender tan poco de la historia. Que, de un grupo de personas, tomemos sólo algunos de ellos como ejemplo (negativo), tan sólo porque son horribles y que traspasemos la atrocidad a todo el grupo”[17].

En suma, pienso que es inaceptable instrumentalizar el sufrimiento de las mujeres esa noche del horror -como la llama Schleheck- para fomentar la xenofobia. Como decía alguien en días pasados, “si los alemanes pensamos que estando solos, se solucionarán todos nuestros problemas, nos equivocamos. En ese momento, sólo comenzarían…”

Estamos contra el sexismo, contra la violencia y el acoso sexual -venga de donde venga- y estamos también contra la xenofobia y el racismo…


[1] Testimonio de la estudiante estadounidense Caitlin Duncan en el New York Times In New Year’s Melee in Cologne, a Migrant Was One Woman’s Savior: “One man grabbed my hat, took it off my head,” she began. “Someone else came around the back of me and grabbed me,” she added, “I guess looking for something in my pockets. I turned around, you know, to push him off me because he’s touching me. I turned to get my hat back, put it on; someone else tried to kiss my face and to kiss my neck. I pushed him away and yelled, ‘What’s wrong with you?’”.

 

[3] Um es mit einem Beispiel zu veranschaulichen: Eine Frau*, die sich in einer Menschenmenge befindet, wird plötzlich am Busen, am Hintern, zwischen den Beinen, ja sogar unterhalb der Kleidung an der Scheide angefasst – das ist heute nicht strafbar. Keine Gewalt, keine Drohung, keine schutzlose Lage. Die Frau* wird dann von mehreren Personen umringt. Sie sagt, dass das nicht lustig sei, sie weint, doch die Angreifer lachen und führen sexuelle Handlungen an ihr durch. Wenn die Angreifer keine darüber hinausgehende Gewalt anwenden, wenn sie die angegriffene Frau* also nicht festhalten oder schlagen, wenn sie ihr nicht sagen, dass sie sie töten oder schlagen werden, wenn sie theoretisch gehen könnte und sie sich dennoch – etwa aus Angst – nicht wehrt, nicht geht, dann ist das heute in Deutschland nicht strafbar. Eine Schutzlücke.

[4] Nach dem, was ich bisher an Berichten von Augenzeug_innen und ersten Ermittlungsberichten gehört und gelesen habe, kam es zu gravierenden sexuellen Übergriffen, es scheint mir aber eher unwahrscheinlich, dass hier viele Sexualstraftaten im Sinn des geltenden deutschen Strafgesetzes verübt wurden. Strafbar sind sexuelle Handlungen gegen den Willen der anderen Person nämlich nur dann, wenn sie mit Gewalt, Drohung mit gegenwärtiger Gewalt für Leib oder Leben oder unter Ausnutzung einer schutzlosen Lage verübt werden oder bei widerstandsunfähigen Personen.

[6] Sexismus manifestiert sich in Finnland anders als in Marokko, existieren tut er dennoch in beiden Gesellschaften. En el artículo de Die Zwit, ya enlazado Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden?

[7] El artículo de Wikipedia en alemán: Seduction Community

[9] La primera vez que yo sufrí de acoso sexual fue a bordo de un avión de la Lufthansa, por parte de un respetable ingeniero alemán, a la edad de 16 años. Yo viajaba sola (en un grupo de niños; pero mis compañeros estaban sentados en otra parte del avión).. El “ingeniero alemán” es una figura de culto en Alemania.

[10] Una persona importante de la organización a la que me refiero en mi artículo ¿En qué se parecen John Boehner y yo? me comentó (una vez que se dignó a hablar 5 minutos conmigo, sólo porque mi marido había ido a buscar un trozo de carne en el asado a donde nos habían invitado) que una mujer sólo debería estudiar una profesión fácil que le sirviera después para cuidar a los niños.

[11] Esta y la siguiente cita es del artículo EL FEMINISMO, ¿DESTRUYE LA FAMILIA? JUTTA BURGGRAF, en la revista Humanistas 7, Santiago de Chile. Yo hice la traducción. Pueden leer el original alemán en: Zerstört Der Feminismus die Familie?

[12] Lo de mendigar dinero del marido me lo contó ella personalmente. Se trataba de una amiga suya que se casó, no siendo ya la más joven, dejó su profesión y por lo tanto, no tenía dinero propio y debía mendigarlo al marido que no se lo daba. Al final, ella terminó separándose de su marido. Y esto en Alemania de fines del siglo XX y comienzos del XXI.

[17] Ich verstehe nicht, wie man aus der Geschichte so wenig lernen kann. Dass wir eine Gruppe von Menschen nehmen, uns lauter Beispiele raussuchen, warum einige von denen schrecklich sind und diese Schrecklichkeit auf die ganze Gruppe übertragen.

¿En qué se parecen John Boehner y yo?

El fin de semana, leí que Renunció el republicano John Boehner, que lloró durante el discurso del Papa, y hablan de un ‘efecto Francisco’ 1.En efecto, jefe de la fracción del Partido Republicano en la Cámara de Diputados estadounidense y Speaker de la misma. Descendiente de inmigrantes irlandeses y alemanes, según Wikipedia.

La Nación nos dice que el Papa Francisco remeció a Boehner (fue el remezón final, ya que hacía tiempo que tenía problemas con el ala derecha de su partido, especialmente con el tea party) con “su mensaje de evitar la trampa de la polarización y la radicalización ideológica, para trabajar a favor de las soluciones políticas de quienes esperan una respuesta”. Y más adelante: “el fastidio que viene experimentado Boehner por los sectores de ultra derecha del partido, promotores de bloqueos legislativos y de parálisis de la administración para petardear iniciativas del presidente Barack Obama”.

Mutatis mutandi, es lo que he vivido -más bien sufrido- en Alemania, en una organización católica a la que pertenecía y que acabo de dejar. En Alemania, existe una intelectualidad católica conservadora que muy está imbuida por estos ideales ultra conservadores y la organización de “nutre” de esas aguas, esto es, sus adherentes salen de ahí y no del mundo del trabajo, del mundo del deporte, no vienen del mundo… En tales condiciones, no me extraña que se forme una especie de sociedad paralela. Esta intelectualidad se ha unido insana e insantamente con sectores de extrema derecha y/o de la llamada nueva derecha. Y el ambiente de la organización está empapado de esa atmósfera.  (Ver mi artículo ¿Una pelea de familia?).

Tampoco puedo esperar algo distinto cuando sus miembros leen, por ejemplo, al darwinista social Thilo Sarrazin2. Si alguien está fascinado/a por autores cuyas obras proclaman a los musulmanes (como hace Sarrazin), al gender y a la homosexualidad (como hacen muchos otros) como los grandes problemas de nuestra época (cómo si no hubiera otros problemas, como si no hubiera otros libros) y buscan consuelo y ayuda en Putin (el libro de la veterana pro-Putin Krone-Schmalz también circula entre los miembros de la organización). El tema de la familia es importante, muy importante; pero entre sectores conservadores del cristianismo alemán, se ve a la familia como un absoluto, como una especie de religión. Es esto lo que se llama el familialismo, el familialismo patriarcal y es en lo que, lamentablemente, a mi modo de ver, también han caído los miembros de la organización3.

Cuando yo vivía en Chile, tenía un pololo cercano a grupos del nacional catolicismo espanol, del hispanismo histórico que alaba a Espana tradicionalista sobre manera (revista Verbo, etc). Cuando conocí la organización en Chile, me advirtieron -con mucha razón- que los católicos podíamos tener diferentes opiniones en materia política y que la mentalidad de partido único -de los ultraconservadores del grupo- era algo afortunadamente superado después del Concilio Vaticano II, a cuya enseñanza contribuyó el mensaje del fundador de la organización. Por tanto y en forma consecuente con lo que aprendí, me alejé de estos grupos ultraconservadores. No después de explicarle a uno de sus pensadores (al cura Lira) por qué lo hacía. Y de qué él lo aceptara amable y públicamente.

De manera que la organización a la que pertenecí durante varias décadas (y a la que ingresé siendo estudiante, en Chile), me hizo ver que el catolicismo oficial de partido único ultraconservador, nacionalista y agresivo frente a las minorías -cualesquiera que ellas sean- es un error incompatible con la doctrina católica. Que hay que abrirse “como un abanico” a todos, sin negar la propia fe. (Entre paréntesis, a mi modo de ver, esto es lo esencial del ecumenismo, tan importante para Alemania4).

Y todo, para que después, en Alemania, se me presentara esta misma doctrina “ultra” poco menos que como la gran alternativa católica. Por favor…

Muchas veces, al cuestionar estas cosas, me dijeron que la gente ya cambiaría al recibir la formación adecuada en la organización. Pero lo que yo vi, fue que ocurría exactamente lo contrario: la gente permanecía clerical y mantenía su mentalidad de partido único ultraconservador y la organización se descarrilaba raudamente en esa misma dirección. Una amiga me dijo que no conocían otra cosa, por eso eran tan… tan clericales; pero ya cambiarían. Escribí notas, cartas, hablé con gente, di charlas… Pero me quedé siempre con la impresión de que la gente no podía entender el mensaje laical, el espíritu libérrimo de los hijos e hijas de Dios. Muy por el contrario. Y no se le puede pedir peras al olmo, esto sería una injusticia.

De un tiempo a esta parte, estos grupos “ultras” (uso esta voz en concordancia con lo que expliqué más arriba), tampoco se quedan atrás en la virulencia con que atacan al “enemigo”. El rival político, el contendiente, la persona que piensa distinto, es mirada como enemiga. No se acepta su opinión, se borran sus comentarios en blogs (me ha pasado con personas de la organización), en Facebook (también me ha pasado). Facebook -otrora combatido como peligrosa novedad- se ha convertido hoy un lugar virtual dominado por la tercera edad que añora los tiempos pasados.

Este es un “reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; permítanme usar la expresión: en justos y pecadores” (Cfr: El discurso completo del papa Francisco en el Congreso de EEUU).

De la apertura de mente de que hablaba Jutta Burggraf, nada. De ese “nadie es totalmente blanco, ni totalmente negro, todos somos grises, como los burritos” que le escuché a Jutta, de eso, poco queda. De este amar la libertad, tampoco… (y no sólo la de los taxistas).

Tengo que ser consecuente y defender mi libertad y la libertad de otros. Me permito citar a la comunista alemana de comienzos del siglo 20, Rosa Luxemburg, cuando dice “la libertad es siempre la libertad de quienes piensan distinto que yo (“Freiheit, ist immer die Freiheit des Andersdenkenden”). En varias oportunidades, tuve que defender la libertad y dignididad de otros y, como Uds. saben, yo soy una persona con fuertes o firmes convicciones, no soy liberal nihilista, como se llama muchas veces a personas sin principios. Ni tampoco soy Linksliberal, como me han llamado últimamente.

De Bernardino Bravo, aprendí que había dos formas de clericalismo: uno con preeminencia de la política sobre la religión y otro, con preeminencia de la religión sobre la política. En ambos casos, se usa y abusa de la religión para fines políticos. De Joaquín García-Huidobro, aprendí que esto se llama “La tentación del poder“. Y me prometí a mí misma, hablar, hablar, y escribir y escribir sobre el tema. Lo que no he dejado de hacer durante todos estos años en Alemania.

Teóricamente, la institución a la que pertenecía también estaba en eso y sus ideales se identificaban con defender la libertad de todos a pensar como quisieran en materia temporal. Lo que uno/a ve como cóncavo, era visto, desde el otro lado, como convexo. Teóricamente no más…

Sí, teóricamente, porque en la práctica, las cosas eran diferentes. Soy un Wortmensch, una persona de la palabra y especialmente de la palabra escrita en papel. Leo muchos libros, (casi) todo lo que cae en mis manos. Los libros de la organización los leí, hice apuntes, di charlas… Y vi que la realidad es muy diferente.

Defendí a la organización durante toda mi vida (escribí muchas “cartas al director”, en varios países del mundo). En la época de la película de Dan Brown (yo era la bloguera Maria Magdalena y estaba en la primera línea en Alemania, di una entrevista a un diario suizo muy leído y no escatimé esfuerzos ni horas de sueño, para defender a la organización y su mentalidad laical). Sí, no soy una persona cobarde, ni poco comprometida. Ni tibia…

Sin embargo, tengo que reconocer que perdí la batalla, ya que lo que leí en el papel escrito -como Wortmensch- es totalmente diferente, es casi lo contrario de lo que yo veo en la realidad. La Libertad vivida, de la que hablaba Jutta Burggraf no es tal 5. Se corta con la misma tijera, se iguala, se arrasa. Se cortan las alas a la libertad de expresión, a la libertad de pensamiento. La presión es demasiado grande… De la apertura de mente, lamentablemente, poco vi; de cerrazón, vi mucho más 😦

Sí, la presión es grande cuando eres la única persona y los demás tratan de explicarte que tú estás mal. Puede ser cierto que yo esté mal y los demás bien, es precisamente eso lo que defiendo: que haya muchas opiniones distintas. Pero eso es muy difícil cuando quienes sostienen una opinión (por muy minoritaria que sea dentro de la sociedad6) se consideran portadores de la única verdad católica y de la única interpretación del mundo posible. Hay como un complejo de elegidos, de ser el último bastión de la fe en el mundo.

Pero les aseguro que después de escuchar al Papa Francisco (por lo demás, nada de muy querido en los grupos ultraconservadores alemanes, parece que no todos los papas son el dulce Cristo en la tierra; al igual que muchos de los obispos, en torno a quienes se hacen grupitos, capillitas… y los unos se consideran buenos y los otros malos; cómo era lo de “yo soy de Apolos, yo de Cefas”) no me queda la menor duda de que yo quiero caminar junto a Pedro.

Quiero caminar con la Iglesia y no perderme en tortuosas y absurdas discusiones acerca de la dictadura del mainstream, del control de la prensa por parte de oscuros poderes o del lobby homosexual, de la islamización de occidente, ni contra el Gender (ver mi columna ¡Es el Gender! Y ahora, ¿quién podrá defendernos?), ni contra las nuevas tecnologías (en los años cero, se advertía -en por lo menos, la mitad de las charlas- sobre los peligros de internet), contra los teléfonos celulares, ni contra los microondas (según algunos, supuestos destructores de la familia), contra la educación sexual en los colegios, contra las mamás que trabajan fuera de la casa, contra las guarderías infantiles (sería de “ley natural” que las mamás cuiden a los niños chicos en edad pre-escolar personalmente), en contra, en contra, en contra; peligro, peligro, peligro.

Hay temas inmensa, pero inmesamente más importantes. Estas materias pueden ser para entendidos, para expertos que tengan diversas posiciones; pero no pueden dominarlo todo, no pueden dominar todo el discurso católico, ni las conversaciones de sobremesa y las de mesa, las de pasillo y las del paseo.

Eso no es el quid del cristianismo, eso no es el cristianismo, ni es eso a lo que nos llama el Santo Padre. No puede ser que, de largos discursos y encíclicas se tome -en el mejor de los casos- sólo algún párrafo que nos interese y lo demás, más numeroso, se deje de lado, como si no existiera, se pase en silencio. Estamos ante una verdadera obsesión, ante una especie de fijación freudiana por estos tópicos, que hace que todos los otros asuntos sean dejados de lado. De partida los temas de la protección del medio ambiente (Laudato Si) y del del ecumenismo, tan importante para Alemania y Europa del Norte.

Y todo en tono negativo y de enfrentamiento a la sociedad mayoritaria. Puede ser que haya muchas cosas, muy malas en nuestra sociedad; pero no todas son malas. La “nariz cristiana” consiste en reconocer qué cosas son buenas y no en estar siempre rememorando la historia, recordando glorias pasadas y tiempos mejores, donde todo era fantástico (Ver el extraordinario artículo Sakularitat. Sí, parece que no sólo yo me doy cuenta de lo que pasa).

No, Eva Herman no es lo nuestro. El renegar de nuestro tiempo y añorar tiempos pasados ya es enfermo de por sí; pero añorar la época de Hitler (como la admirada Herman), es más que enfermo. Sin embargo, los defensores y admiradores de la sra. Herman no faltan entre los miembros de la organización, incluso uno (y uno muy importante) se enojó conmigo, en cierta ocasión, por decirle que yo pensaba totalmente distinto a Herman en el tema familia y mujer. Asimismo, se puede estar o no de acuerdo con la tesis de Eva; sin embargo, escribir artículos elogiándola sobremanera (como hizo otro, igualmente importante) y no decir una sola palabra distanciándose de sus alabanzas a la familia y la mujer en la época nacional socialista, me parece, por lo menos, inapropiado. (Eva Herman trabaja hoy para Russia Today7)).

Ninguno de nosotros ha comido la fe con una cucharita, como para imponerla a los demás. Peor aún menos, podemos imponer la propia opinión y hacerla pasar por la fe de la Iglesia. Si algo aprendí de Bernardino Bravo fue a decir; yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”. Pero, como me decía una amiga espanola: dogmatizan en cosas que no tienen importancia y pasan por alto lo que es realmente importante.

Si quiero ser consecuente, no me queda más alternativa que -con gran dolor en el alma- renunciar a la organización, dejarla, abandonarla… Después de más tres décadas es duro. Es un gran sufrimiento; pero yo no tengo vocación de Juana de Arco para sacrificarme… Ni tampoco de inspectora municipal para andar siempre corrigiendo a los demás. No. Prefiero empaparme con la luz de Alemania luminosa, no vivir en una sociedad paralela y llamar hermanos a los refugiados y no estar pensando siempre en que son “moros” que vendrán a imponer la sharia 😉

Sí, me fui; pero no doy gracias a Dios, ni estoy feliz de ello… Tal vez mis nietos (no los tengo y faltan muchos años para que ellos nazcan, pero pienso en el futuro), puedan retomar mi camino. Porque el camino es bueno; pero este tiempo de prueba es -al menos para mí- demasiado largo.

Supongo que todos saben que la organización a la que me refiero es el Opus Dei, cuando recuerdo lo que su fundador nos dice y cuando lo confronto con la realidad, sólo puedo entristecerme profundamente, porque me temo que lo que yo he vivido en Alemania, es exactamente lo contrario a esto que su fundador dice que debería ocurrir: “Desde el mismo momento en que se acercan a la Obra, todos los socios conocen bien la realidad de su libertad individual, de modo que si en algún caso alguno de ellos intentara presionar a los otros imponiendo sus propias opiniones en materia política o servirse de ellos para intereses humanos, los demás se rebelarían y lo expulsarían inmediatamente”8.

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1 Ver video Papa Francisco hace llorar a presidente del Congreso de Estados Unidos John Boehner

Cuando lo cuestioné, me dijeron que era para informarse… yo diría que Sarrazin contribuye más bien a desinformarse.

No me malentiendan, no quiero establacer una especie de nuevo index de libros, nada más lejos de la mentalidad abierta y liberal de mi colegio y mi familia; pero depende de si lees un libro porque estás de acuerdo con él, a priori, y te formas según lo que su autor, su autora te dicen; es muy distinto a si lo lees con espíritu crítico. De esto último, lamentablemente veo poco y nada.

Personas de la organización (como personas privadas) me dicen que no puedo ser fan de Guido Westerwelle por ser homosexual. En esto, pregunté, en su momento a Jutta, quien me tranquilizó y me dijo que no veía problema en ello. Ni partidaria de la FDP (partido liberal alemán). Los chilenos somos muy liberales. Pero mis críticos sí pueden estar a favor de colectividades populistas de ultra derecha, como la AfD (Alternative für Deutschland) o abiertamente xenófobas, como Pegida. Que un miembro de la organización sostenga una “Laudatio” a la más prominente de las promintentes representantes de la nueva Derecha alemana es, para mí, insoportable.

3 Estoy segura que, si esta corriente sigue creciendo, la Iglesia no tardará mucho en hacer ver el error del familialismo y como es, en realidad, contrario a la idea cristiana de la familia. Ya he leído algo sobre el tema, de un obispo alemán. Tal vez, más adelante, pueda escribir sobre ello.

Tomé conscientemente la decisión de dejar la organización durante el mes de septiembre, ya que preferí no imaginarme lo que iban a comentar durante la celebración del sínodo en Roma sobre la familia. Yo preferiría dejar más libre al Espíritu Santo, en el convencimiento de que es Él quien guía a la Iglesia y de que el Sínodo no es un parlamento en que unos y unas estan a favor o son partidarios de tal o cual obispo que representa tal o cual posición.

4 Trabajé con Jutta Burggraf en su libro Conocerse y comprenderse: una introducción al ecumenismo y preparé su versión para la Biblioteca de Autores cristianos.

5 Tuve la inmensa e inmerecida suerte de contribuir también en este libro

6 Me dice mucho que las autoridades alemanas acaben de anunciar que cerrarán una academia de estudios (ultra conservadora), con nivel universitario (en Weilheim-Bierbronen), entre otras razones, porque tiene sólo nueve estudiantes. Evidentemente, es impensable que una universidad pueda tener el nombre de tal con sólo nueve estudiantes. Y es impensable que el futuro del ultraconservantismo alemán dependa de nueve estudiantes.

7 Los grupos ultraconservadores europeos -entre quienes sea alínean demasiados miembros de la organización apoyan hoy denodadamente a Putin, en quienes ven la salvación de la familia y el adalid de la lucha contra los homosexuales. Incluso se acercan al dictador de Bielorrusia, Lukaschenko. Sobre el tema ver (sobre artículos de Hazte oir): 1) Putin, defensor de los cristianos 2) Los Provida felicitan a Putin y organizan un Congreso de las familias en Moscú (Rusia) 3) Hazte oir alaba a Lukaschenko

8 Ver capítulo 2 de Conversaciones, número 28.

¡Es el Gender…! Y ahora, ¿quién podrá defendernos…?

Llama la atención que a los católicos alemanes ultraconservadores les interese tanto el tema del gender, que han convertido en centro absoluto de su atención. No entiendo esa fijación freudiana por el tema. Parece que tuvieran un problema con el tema sexo. ¿Será esta la hipersexualización de que ellos mismos hablan?

Más alarmante aún: en esta nueva cruzada contra el gender, este grupo -reducido, pero que hace mucho ruido- se une a sectores nacionalistas y/o populistas de derecha, en una peligrosa e insana1 simbiosis que puede perjudicar mucho a la Iglesia católica en Alemania. De hecho, la está perjudicando…

En momentos en que el Papa Francisco nos llama a ocuparnos de los refugiados, a abrir las puertas y nuestros corazones a nuestros hermanos y hermanas que huyen de la guerra en Siria y luego de la estupenda encíclica Laudato si, en que el Santo Padre no se refiere al gender. En su encíclica anterior, tampoco. En estos momentos, ¿no sería mejor abocarnos a otros temas más trascendentes?

Sin embargo, una parte pequeña pero importante de los católicos alemanes se concentra en pelear denodadamente contra un fantasma: contra la ideología del gender. Incluso su tema favorito antes del gender -denostar a los “mahometanos”- parece haber pasado a un segundo plano.

Aunque, en realidad, ambas obsesiones van de la mano, ya que, en su simbiosis con los populistas de derecha, la política familiar es política considerada política poblacional, que apunta al aumento de la población nacional (no de los extranjeros, menos de los refugiados). La homosexualidad sería el mayor de los obstáculos al aumento de la población alemana (bio-alemana, como le llaman).

No sostengo que la ideología del gender no exista o no haya existido nunca. No es del todo un fantasma. Es una corriente de pensamiento filosófica (que opera bajo el conocido lema: los filósofos han querido entender el mundo, yo quiero cambiarlo 2). La ideología del gender en una versión extrema prácticamente no existe. Sus representantes son pocos y no tienen gran influencia en la sociedad.

La llamada ideología del gender proviene de una rama del feminismo radical que tuvo su apogeo en la mitad del siglo 20 y ejerció influencia en organismos internacionales, durante los años cero del siglo 21. Pero un vistazo a la realidad nos hace ver que no es tan importante; ni el supuesto lobby gay, es tan poderoso como para centrar todos nuestros esfuerzos en el tema. Debería/ Podría ser tan sólo una materia para especialistas.

Lo que veo entre los católicos ultraconservadores me recuerda más bien al llamado síndrome de Galtieri 3, según el cual, se crea un enemigo externo, para reunir, para aglomerar a la propia gente en torno a sí mismo, para defenderse de supuestos ataques. Sí, el victimismo es omnipresente en estos grupos y, a la vez, es parte de la estrategia.

Entré en contacto, por primera vez, con el tema gender, cuando, a comienzos de siglo, colaboré con Jutta Burggraf investigando sobre el tema. De alguna manera, me puedo considerar una experta 😉 La teóloga de Hildesheim concluyó su investigación sobre el Gender con un estupendo artículo que -si mal no recuerdo- yo traduje y ella publicó (en varias versiones) en diferentes lugares: Was bedeutet „Gender“?

La ideología del gender parte de la base de que hay un condicionamiento sexual absoluto de las personas por parte de la sociedad. Y que este condicionamiento se quiere modificar mediante la educación. A la mujer se le habría impuesto, hasta ahora, un modelo de vida que la habría convertido en una verdadera esclava.

Cuando miro a mi alrededor, concluyo que esto, entre nosotros, es más bien cosa del pasado. Lamentablemente, sigue existiendo en algunas sociedades (y en la nuestra, por excepción). No tiene lugar mayormente en Europa occidental. Sin embargo, hay una saludable tendencia, en nuestra sociedad, a hacerla cada vez más justa, de manera que vemos cada injusticia ya que nuestra conciencia es más delicada. Mientras más luz haya, más vemos las motas de polvo, dice Escrivá. Es un poco la llamada paradoja de Tocqueville, según el cual, la reducción de la desigualdad eleva la sensibilidad acerca de su existencia.

Los detractores del gender, parece que caen en la misma trampa de creer que se puede cambiar el sexo mediante la educación, pero que esto ocurre a la inversa, pues temen que una supuesta educación impuesta “desde arriba”, por quién sabe qué fuerzas oscuras y malignas (!), deconstruya la sociedad, la familia y el sexo. La ideología anti-gender en la versión ultraconservadora, es como la misma ideología genderiana; pero invertida. En ambos casos, estamos frente a un determinismo, en mayor o menos medida, biologista.

Burggraf se refiere al proceso de identificación con su propio sexo y distingue entre sexo biológico, sexo psicológico y sexo social. El primero (xx, xy) determina todas las células del cuerpo y la estructura de los órganos reproductivos, tanto internos como externos. El aspecto psicológico dice relación con el reconocimiento (y ocurre tempranamente en la educación del niño, en edad pre-escolar), con el autorreconocimiento de sí misma, de sí mismo, como perteneciente a un determinado sexo. Generalmente, coincide con el sexo biológico. Puede ser enormemente infludo por la cultura y la educación que rodea al niño.

El sexo social, es el que se le atribuya a la persona al nacer. Es el resultado de un proceso histórico-cultural; se refiere a funciones, roles, estereotipos y tipos de comportamiento que, cada sociedad, atribuye a los varones y a las mujeres. Sólo a modo de exposición: una amiga mía eslovaca, al ver a una vecina mía de la edad de mi mamá, manejando auto, se extrañó mucho, ya que en Eslovaquia, las mujeres de esa edad no conducían (ocurrió hace unos 10 anos). No correspondía (sexo social) a una mujer subirse a un auto y manejarlo.

Sí, las sociedades son distintas y en los diferentes países, también hay distintas cosas que hacen las mujeres y otras que no. Por eso, me rebelo contra las imposiciones de los mismos conservadores alemanes a lo que una mujer puede o no hacer. Y si te dicen que eso o aquello, permitido o prohibido, es “de ley natural”, lo encuentro simplemente aberrante. Es mejor dar libertad a niñas y niños para que hagan lo que quieran, en vez de querer determinar los más mínimos detalles de sus preferencias lúdicas. Prefiero que ellas, que ellos decidan.

Retomando el tema, lo más común es que estos “tres sexos”, mencionados más arriba, vayan de la mano y es lo que ocurre en la mayoría de los casos; pero no siempre. Jutta explica que es cierto que hay “hermafroditas”, esto es, niños que nacen con características intersexuales; pero éstos son muy pocos. Yo tuve un cliente intersexual en Chile, cuando hice la práctica judicial en un consultorio de Puente Alto.

Aunque, la neurociencia se ocupa actualmente del tema, posiblemente, nunca se podrá decir a ciencia cierta que algo es típicamente masculino o típicamente femenino, nos explica Burggraf. La cultura juega un rol muy importante en la formación de la personalidad. Quienes venimos de sociedades más abiertas y libres y de padres y educadores que tal vez no se ocuparon tanto de imponernos códigos de comportamientos, creo que nos desarrollamos mejor y tenemos menos prejuicios acerca de lo que puede hacer un hombre o una mujer.

Viendo fotos de juventud de una amiga, a propósito de una, en que ella -a los 16 anos- salía con el pelo muy corto, me contó que, en esa época, ella quería ser hombre y por eso se había cortado el pelo como un chico. Me explicó que quería seguir el camino profesional de su papá y le habían explicado que eso no era posible para una mujer. Sinceramente, no sé si Alemania sea un país tan avanzado 😦

Burggraf comenta que el Papa Juan Pablo II rechazó explíticamente la posición biologista-determinista que postula una distribución de los roles entre los dos sexos de acuerdo a un modelo uniforme y estático y llamó a los hombres a apoyar a la mujer en su proceso de liberación. A veces me pregunto si algunos grupos de católicos aferrados al pasado y que dicen admirar a Juan Pablo II realmente conocen sus escritos o simplemente proyectan sus propias ideas -superadas ya por la historia- a los dos papas anteriores.

“La participación de la mujer en la vida pública y en el mercado laboral es, sin duda, el nuevo desafío para ambos sexos” 4. En este contexto, se puede aceptar la teoría del gender, para cambiar las funciones asignadas a la mujer en el contexto social. Para que pueda hacer más de algunas cosas y tenga que hacer menos de otras 😉 La mujer puede aceptar una cierta diferenciación, siempre y cuando no sea fruto caprichoso o arbitrario.

En suma, se puede interpretar la teoría del gender de una manera mala y también de una buena. La buena es aquella en que se promueve la no discriminación de la mujer (y por favor, no me digan que no existe, que la he vivido en carne propia) y fomenta su participación en la vida de la sociedad.

Este “sentido bueno” del gender es el objetivo de que hablan todos los documentos oficiales sobre el tema y es la línea a seguir, tanto por el gobierno alemán, como por la Unión Europea. Se trata de lograr la igualdad de derechos (Gleichberechtigung) entre hombres y mujeres. Su Gleichstellung, esto es, la igualación, equiparación entre los sexos. Sinceramente, cualquiera que sostenga otra cosa, está llevando a cabo una labor de desinformación.

Es cierto que tal vez haya personas que realmente quieran que, cuando los niños nazcan, no se anote el sexo en el certificado de nacimiento y que los niños puedan decidir si son hombres o mujer por un tiempo determinado y que, cuando sean adultos, también lo puedan decidir arbitrariamente: ser un año hombre; otro año, mujer y después, nuevamente, hombre 🙄 Pero esas personas deben ser una minoría ínfima.

Ladies and gentleman, esas personas -que deben existir en alguna parte- no son una especie de sociedad secreta que pretende dominar el mundo desde la Unión Europea (o cómo la llaman los conspiranoicos: EU-URSS) o desde uno o más gobiernos (el gobierno de Putin sería la excepción). No perdamos el tiempo peleando, como don Quijote, con molinos de viento que no existen.

Es más importante lo que mis amigas espanolas llaman la conciliación, esa hermosa palabra para designar la composición de cosas opuestas, pero que se pueden armonizar, ajustar, congeniar. Unir, reunir… Si hay una cosa que hemos aprendido en nuestros sistemas políticos occidentales, con nuestro soft power, es que la cooperación es preferible a la confrontación.

Por conciliación entienden ellas -me han explicado- la coexistencia de la vida laboral de la mujer con el trabajo de la casa. Sabiendo siempre que, tanto el trabajo doméstico, como la educación de los hijos es labor de los dos, de la mamá y del papá. El papá no ayuda en la casa, sino que trabaja, co-trabaja 5. Como dice Jutta Burggraf, la familia es responsabilidad de ambos y no sólo de la mujer.

Es muy fácil para el hombre desligarse de sus responsabilidades en la educación y en el cuidado de los hijos y de la casa y convertirse en un marido proveedor. Por otra parte, es más fácil para la mujer, regir ella sola sobre los niños y sobre la casa. Es menos grato, menos amable, menos agradable, es sumamente injusto y créanme: ese no es un buen matrimonio.

En suma, pienso que hay temas bastante más importantes de qué preocuparse que el combate contra el fantasma de la ideología del gender. Sí, hay cosas más trascendentes y con más futuro. Mejor, demos vuelta la página.

El título de este post es un homenaje al Chapulín colorado: “¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defenderme/ayudarme?” 😀
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1 Ver Andreas Püttmann, Liane Bednarz: “Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen”, Monitor Religion und Politik de la Hauptabteilung Politik und Beratung de la Konrad-Adenauer-Stiftung.

2 Die Philosophen haben die Welt nur verschieden interpretiert; es kömmt drauf an, sie zu verändern, Karl Marx: 11 Tesis sobre Feuerbach https://de.wikiquote.org/wiki/Karl_Marx#Grabinschrift

3 Leopoldo Fortunato Galtieri Castelli fue el general y presidente argentino que condujo a su país a la Guerra de las Malvinas para unir (aglutinar) a su pueblo desunido en torno al gobierno, frente a un enemigo externo. https://de.wikipedia.org/wiki/Leopoldo_Galtieri

4 “Das Mitwirken der Frau in der Öffentlichkeit und am Arbeitsmarkt ist zweifellos ein Fortschritt, der neue Herausforderungen an beide Geschlechter stellt” http://juttaburggraf.blogspot.de/2007/03/was-bedeutet-gender.html

5 Recomiendo el excelente artículo del psicólogo Alberto Soler Yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas de casa