Rigoletto, Trump y la imagen de la mujer, en Colonia

La semana pasada, fui a ver Rigoletto -la ópera de Verdi- a Colonia. Les confieso que leí el libreto antes de verla, lo que nunca hago antes de ver una película. Pero una ópera es distinta: aunque el italiano es relativamente fácil de entender, los cantantes generalmente no hablan el idioma en que cantan. En Colonia, Rigoletto era estadounidense; su hija, una cantante armenia; el duque de Mantua, igualmente armenio; el conde de Monterone es alemán; la condesa de Ceprano, española; el conde Ceprano, sudcoreano; al igual que Marullo; la sensual Magdalena es polaca… Y un gran etcétera. Un gran multiculturalismo impera en el mundo de la cultura en Colonia. Un multiculturalismo que es todo lo contrario del etnopluralismo[1].

En la primera escena, se nos muestra el ambiente de la corte del Duque de Mantua. La vejación, la burla, la inhumanidad, el desprecio por los demás, el libertinaje y el abuso sexual imperaban. El aprovecharse sexualmente de las mujeres, el despreciarlas como meros objetos de placer y de seducción. Esto era el pan de cada día, lo habitual en la corte y probablemente en Europa del siglo 19. El libreto fue escrito por un libretista y director italiano y se basa en un drama del francés Victor Hugo[2] (1832), ambos autores ilustrados.

El duque era un hombre sensual, interesado sólo en someter sexualmente a cada mujer que se le pasaba por delante, de sojuzgarla y de llevársela a la cama; pero “por la buena”, sin violencia, convenciéndola. Es una especie de miembro de un grupo de seduction o pick up artist de aquella época. El duque intenta “conquistar” a mujeres hermosas, no las obliga, no las viola, sino que las “conquista” mediante su fingida galantería, se las gana, las seduce.

Hoy en día, la llamada seduction o pickup community es una “comunidad” organizada de hombres, dividida en grupos locales masculinos, cuyos integrantes tienen como finalidad, mediante el uso de métodos psicológicos, neurolingüísticos y de comportamiento, “seducir” sexualmente a la mayor cantidad de mujeres. Usan el “arte de la manipulación”, para lograr su objetivo, que puede ser pasar una noche con ella, lograr una relación algo más larga o incluso, casarse con ella. En el Norte de Europa, la seduction community y la extrema derecha tienen algunos vasos comunicantes; pero este es otro tema.

El duque de Mantua es jefe de gobierno, máxima autoridad política. ¿Se imaginan que un jefe político de hoy se comportase de esa manera? Gracias a Dios vivmos en el siglo 21 y espero que cada día haya menos hombres como él. Hoy en día, existe el #metoo; pero esto no ha sido siempre así. Ni aquellos que se las dan de super desarrollados y defensores de las mujeres, en el primer mundo, nos respetado siempre.

En el libro “Fire and Fury”, de Michael Wolf, sobre Trump, el autor explica que “Trump suele decir que una de las cosas que hace que la vida valga la pena es llevar a las mujeres de sus amigos a la cama”[3],  a la cama de Trump, claro. Al parecer, intentaba convencerlas de que el marido -alguno de los amigos de Trump- no es el que parece ser y que le es infiel a su cónyuge o, al menos, hablaba mal de ella, etc. Puras intrigas e infidelidad, doblez y bajeza. Él invitaba a la mujer a su oficina, desde donde hablaba por teléfono con el marido, estando ella presente y escuchando. En el diálogo, intentaba demostrar que le era infiel a su señora. Más manipulador, imposible. Con un amigo como él, no se necesita enemigos 😦

Como estábamos en Colonia, en medio de todo este libertinaje y abusos sexuales, no se puede dejar de pensar en La noche de año nuevo en Colonia 2016/2017[4]. Aquella noche en que grupos de hombres extranjeros asediaron a mujeres… a mujeres alemanas y extranjeras. Para ellos, mujeres son mujeres, da lo mismo cuál sea su origen. Aquella noche, después de la cual, los sectores más antifeministas y más partidarios del patriarcado, aparentemente se habrían vuelto feministas, tan sólo con la finalidad de atacar a los extranjeros[5].

Se dice que el año pasado (no sé cómo haya sido este año) en Colonia, las autoriedades no habrían dejado pasar a festejar a los hombres que “se veían” como extranjeros. Así que, a los cantantes de ópera que interpretaban a Rigoletto, al duque de Mantua y a otros más, no los habrían dejado pasar… Ni tampoco a la mayoría de sus cortesanos, bajos, morenos. robustos y de barba oscura y ojos profundos. Incluso había cantantes africanos[6] entre el séquito ducal. No habría importado que sean cantantes de ópera famosos, protagonistas de la ópera de la ciudad.

El duque es un verdadero abusador sexual, un seductor que recurre a la mentira, da un nombre falso, miente acerca de su persona, haciéndose pasar por un pobre estudiante. Un pobre estudiante era lo que había escuchado que Gilda quería encontrar para amar. Un pobre pero honrado estudiante, para amarlo de verdad, cantaba la joven. Es esto a lo que precisamente recurren los miembros de la comunidad de seducción: a identificar lo que anhela la mujer que quiere conquistar, lo que desea su “presa”, para ofrecérselo y que ella pise el palito, caiga en sus redes y se convierta en un trofeo más para el cazador.

Pero no sólo el duque de Mantua juega a este horrible juego de seducción, en que sus víctimas son todo tipo de mujeres, incluyendo las casadas con sus cortesanos o con otros nobles, como la esposa de uno de los condes y la hija de otro conde, que es el que maldice a Rigoletto. No, toda su corte es un antro de libertinaje y desenfreno sexual, de burlas y vejaciones más crueles. Los otros cortesanos lo odian por sus burlas y buscan la venganza. Para ellos, no hay olvido ni perdón.

En este ambiente, Rigoletto, el cínico bufón de palacio se convierte en un “comentarista” de las “aventuras amorosas” de su amo el Duque, protegido por el poder de éste. Rigoletto, el payaso jorobado es, para los cánones de la época, un lisiado desfigurado que nunca podrá conquistar a nadie, así opina la “barra brava” integrada por cortesanos y otros nobles. Por eso, causa más sorpresa el descubrimiento de una hermosa que ellos creen amante del bufón. Una amante que, en realidad, era su hija. La ópera tiene un poco de “comedia de enredos” del siglo 20.

El papel de la mujer en la trama sudeuropea es reprobable desde todo punto de vista. Objeto pasivo de los deseos sexuales masculinos, ante quienes ella sólo puede sucumbir. Ingenua, lo cree todo, fácil presa de varones seductores inescrupulosos y manipuladores. Los varones tampoco quedan muy bien en la historia. Aunque no creo que haya sido esta la intención original del autor del libreto. Me viene a la mente la idea de Ashley Judd: la sociedad en que se sojuzga a la mujer es mala, no sólo para la mujer, sino también para el hombre[7]. Una idea que, por lo demás, ya había enunciado claramente Juan Pablo II[8], aunque muchos de sus supuestos partidarios de hoy, ni siquiera quieran escucharlo.

Rigoletto mantiene encerrada a su hija, sólo porque no quiere que el duque la vea, ya que teme que la pueda intentar seducir, lo que -como se pueden imaginar- finalmente ocurre. Buenísimo que hoy podamos salir a la calle libremente, incluso de noche, sin que nadie nos haga recriminaciones. Y si la mujer sale a la calle, parece que ella misma fuera culpable de que le pase lo que le pasa. Después de todo, la que muere es ella, el que sufre es su papá y quien sigue cantanto feliz de la vida es el Duque quien, a mi modo de ver, es el “más culpable” de todos.

Parece que la mujer no fuera dueña de sí misma, sino volátil o, como canta el Duque “La donna è mobile”, que es una de las arias más populares de Verdi. Esto es, “la mujer es cambiante cual pluma al viento cambia de acento y de pensamiento”. Para hablar en el lenguaje bursátil al que estamos más acostumbrados y acostumbradas hoy, podríamos decir: “la mujer es volátil”, no hay que confiar en ella, no está a la altura del varón. Es una forma de culparla a ella, de que el varón se comporte como se comporta: si ella es así, tampoco se merece otro trato. Si me preguntan a mí: horrible forma de ver las cosas, no conduce a nada bueno.

El comportamiento de Gilda y otras mujeres, parece sin embargo, confirmar esta supuesta “mentalidad femenina”. El duque seduce a la condesa de Ceprano -frente a los ojos de su marido- y a la hija del conde de Monterone, que maldice a Rigoletto por “comentar” y burlarse de lo sucedido; Rigoletto cree que esta maledizione es la causa de su ruina. De manera que, como ven, el factor maldición -esto es, superstición- juega también un papel en la trama de la ópera.

Una amiga que también vió la ópera, me comentaba “y así y todo, hay gente que quiere volver al pasado y que sostiene que todo tiempo pasado fue mejor”. Ni mi amiga, ni yo y espero que tampoco l@s lectores de esta columna, piensen que hay que volver atrás. Rigoletto fue estrenada en 1851, hace casi 167 años. No es teatro “medieval”, sino que es una obra moderna, que aún se presenta en los mejores teatros de todo el mundo y donde acude la gente “más culta” de la orbe. Los mismos que critican a otros pueblos como “atrasados”. No digo que no haya que verla, muy por el contrario: ¡véanla! Pero por favor: véanla con ojos, oídos y con mentalidad super crítica.


[1] Sobre el término etnopluralismo, invito a leer mi columna Un fantasma recorre Europa, el fantasma del etnopluralismo

[2] “Le roi s’amuse” o el rey se divierte se llama la obra de Víctor Hugo.

[3] “Trump pflegte zu sagen, eines der Dinge, die das Leben lebenswert machten, sei, die Frauen seiner Freunde ins Bett zu kriegen. Wenn er um die Frau eines Freundes warb, dann würde er versuchen, sie davon zu überzeugen, dass ihr Mann vielleicht nicht der war, den sie glaubte zu kennen. Er würde seine Sekretärin beauftragen, den Freund in sein Büro zu bringen; war er dann da, würde Trump ihn in seine mehr oder weniger ständigen sexuellen Prahlereien verwickeln. ,Hast du noch immer Sex mit deiner Frau? Wie oft? Erzähl mir davon. Du musst jemand Besseren im Bett gehabt haben als deine Frau. Erzähl mir davon. Ich habe Mädchen, die um um drei Uhr aus Los Angeles kommen. Wir können hoch gehen und eine tolle Zeit haben …‘ Und während dieser ganzen Zeit würde Trump die Frau seines Freundes am Telefon haben, so dass sie mithören konnte”. Texto en alemán en Emotional unbehaust

[8] En su Carta apostólica sobre la dignidad y vocación de la mujer, “Mulieris Dignitatem”, de 1988.

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Woelki, el populismo de derecha y otros temas

¡Quien iba a pensar que algún día terminaríamos haciendo la oración con el Stern! Que la revista que antaño tenía fama de ser super anti-clerical, terminaría publicando varias columnas del Cardenal arzobispo de Colonia. Vivimos en un tiempo en que los vientos de cambio soplan super fuerte y es un cambio para bien.

Los cristianos no nos quedamos paralizados en el pasado, sino que avanzamos y no rechazamos lo nuevo sólo por ser nuevo. No nos empecinamos en que todo siga igual. La “nariz católica” significa discernir lo que es bueno y aceptarlo. Al menos, así debería ser. Que la realidad sea distinta -que el sein sea distinto al sollen– es algo que vivimos día a día y que, de alguna forma, pertenece a nuestra naturaleza humana. No hay que alarmarse; pero sí, hay que hacerlo ver… a tiempo y a destiempo.

El domingo pasado -el “primer día de la semana”[1]– el cardenal de Colonia, Rainer Maria Woelki nos explicó, una vez más, porqué la Iglesia está en contra del populismo de derecha[2]. Su columna se lee como una encíclica -aunque mucho más corta-. Contiene directrices para todos los cristianos que nuestro arzobispo expone en forma sistemática[3]. Woelki responde a quienes “en gran número” criticaron su(s) columna(s) anterior(es), pues sostienen “que la Iglesia no debe interferir en asuntos políticos, sino preocuparse sólo de sus cosas”[4]. En otras palabras, la Iglesia no debería meterse en “lo que no le importa”.

En marzo pasado[5], comenté un artículo aparecido en el blog privado de una organización autodenominada católica, ultra-conservadora, de un autor (Schneider se apellida[6]) conocido sólo en el mundillo ultraconservador alemán, quien critica duramente a los obispos de Alemania. Sostiene que ellos se mezclan en política al advertir a sus fieles acerca de los peligros del populismo de derecha, concretamente de uno de sus partidos más emblemáticos, de la AfD (mal llamada Alternativa para Alemania). Para justificar sus dichos, recurre a la enseñanza del fundador del Opus Dei.

(Tengo que explicar a los lectores no familiarizados con la política alemana, que la crítica de los sectores de la extrema derecha católica ultra conservadora -y también de evangélicos semejantes- dice relación con el tema de los refugiados -y de los extranjeros, en general- como asimismo, con su profunda islamofobia).

El cardenal Woelki explica que cuando las iglesias -la católica y la evangélica-luterana- “hablan a favor de los marginados, de la gente que ha debido huir y de los necesitados y exigen una política a su favor”[7], hacen exactamente lo que a la Iglesia le corresponde hacer y no se “meten en política”. Es el “mundo cristiano que acude decididamente en defensa de la dignidad humana y de los derechos fundamentales. En esto, las iglesias hacen totalmente lo que les es propio”[8].

Su tesis fundamental es que el populismo conduce a la falta de solidaridad. Los representantes eclesiásticos levantan su voz, para “hacer frente a una progresiva erosión de la solidaridad en nuestra sociedad”. Alguna gente se siente hoy decepcionada, porque piensa que las privan de oportunidades. El populismo se aprovecha de ellos y promueve la búsqueda de chivos expiatorios. Así, se pone un grupo de personas contra otro[9]. “Esta es una de las razones por las que los obispos se involucran tantas veces en el discurso social -a tiempo y a destiempo- en favor de los pobres, cuando sus derechos son violados y desestimados”[10].

Esto que es obvio para todo cristiano, que reconoce la dimensión social, caritativa, de misericordia de nuestra fe, es algo de lo que reniegan algunos pocos. Parece que su corazón se hubiera enfriado. Que tuvieran un corazón de piedra[11]. Una de las características de estos sectores es su gran falta de empatía. Como dice la abogada alemana y reconocida publicista conservadora Liane Bednarz “es sorprendente la falta de empatía de los cristianos radicales”[12]. De misericordia, de ese sentir con los más desvalidos, con los refugiados, con los que sufren, no hay nada. Como dice la gran pensadora liberal Karen Horn, “tal vez, el fundamento más noble de los principios de mayor relevancia, que nos llevan a acoger a los refugiados, es recordar, una vez más que todos somos hermanos y hermanas”[13].

A mí modo de ver es gravísimo es que los cristianos conservadores -por primera vez en la historia de Alemania posterior a la II Guerra- vayan de la mano con la derecha radical[14]. No contribuye a paliar esta situación el que la gente del Opus Dei-Alemania se niegue a distanciarse de opiniones como la del citado Schneider[15]. La intención de este autor islamófobo es criticar que los obispos -especialmente el hasta hace poco presidente de la Conferencia episcopal- Robert Zollitsch– hayan señalado que el mencionado partido político AfD[16] sea invotable para los católicos.

Los planteamientos de Scheider no son más que una simplificación ridícula del pensamiento del Fundador del Opus Dei[17]. Olvida este autor que Escrivá decía que la fe no era como un sombrero que había que sacarse al entrar a una reunión política. Enseñaba que los cristianos deberíamos ser cristianos de una pieza y no desdoblar esquizofrénicamente nuestra personalidad. Que debíamos ser consecuentes, coherentes con nuestra fe. Que no la podíamos colgar como se cuelga un abrigo al entrar a un edificio. Que la fe hay que vivirla toda, entera, a toda hora y en todo lugar, que no somos cristianos de día domingo, sino de toda la semana y de cuerpo entero.

Asimismo, enseñaba que somos hijos de la Iglesia y que escuchamos todo lo que la Iglesia dice. Y la Iglesia habla también a través de lo que nos dicen los obispos, que son nuestros pastores, a quienes tenemos y debemos fidelidad y obediencia. No hacerlo sería alejarse de la Iglesia, crear una iglesia paralela… tan paralela como las sociedades paralelas en que viven muchos católicos conservadores hoy en Alemania y en otros países de Europa. Los mismos que adolecen de un gran pesimismo cultural que los lleva a ver el mundo como algo malo. Parece que no saben que el mundo es bueno porque salió de las manos de Dios.

La Iglesia tiene un Magisterio político, y está bien que sea así[18]. La Iglesia no se mete en cosas contingentes. Pero la Iglesia tiene el deber y el derecho a guiarnos, a darnos orientaciones, a veces muy concretas, en temas de política, también de política contigente.

Si, la Iglesia -a través de la Conferencia episcopal- pronuncia su deseo de que no ingrese al parlamento un partido que no respeta la dignidad humana de los extranjeros, de los refugiados de Siria o de donde vengan, la escuchamos. Una colectividad política que quiere construir muros, no puede ser alternativa válida para un cristiano. Como dice el Papa Francisco sobre Trump: “Una persona que sólo piensa en la construcción de muros, dondequiera que se encuentren, y no en la construcción de puentes, no es cristiano. Eso no está en el Evangelio”. Lo mismo se aplica a un partido político.

La Iglesia no puede decirnos que votemos por tal o cual partido. Pero sí puede y debe advertirnos que una colectividad contradice los principios, postulados o valores cristianos y, por lo tanto, es invotable[19]. La Iglesia observó tempranamente sobre el peligro de la AfD y de Pegida. Sólo puedo decir que los hechos posteriores le han dado completamente la razón.

En consecuencia, pensé que haría bien la oficina de prensa del Opus Dei en Alemania en distanciarse públicamente de artículos como el de Schneider, que, por lo menos, induce a confusión, sino a craso error. Sería -habría sido- una buena oportunidad para poner de manifiesto que los fieles del Opus Dei son como todos los demás fieles. Que escuchan a sus pastores y no hacen oídos sordos a sus advertencias. Por ello, envié un mail a la Asesoría en Colonia[20]. La respuesta fue lacónica: la oficina de prensa opina que lo que dice Schneider es correcto (“ist korrekt”, me escribieron)[21].

Meses después, el cardenal Woelki se refiere al mismo tema. Él debe saber de qué habla[22]. Nos explica el cardenal con claridad: “esta demarcación [frente a los grupos radicales] no constituye una negativa no-democrática, ni tampoco anti-cristiana. El contenido de nuestra democracia descansa en el respeto a la dignidad humana y en el reconocimiento de los derechos fundamentales. Quién realiza campañas discriminatorias y presenta demandas que afectan la propia esencia de los derechos humanos, haciendo de ellas el centro de su actividad política, se ha posicionado fuera de nuestra democracia”[23].

Luego, se pregunta cómo puede o debe ser el trato que la Iglesia dé a los representantes de estos partidos. Hay que aclarar que hace algunos meses, hubo un gran debate, ya que personeros de la AfD no fueron invitados a la centésima reunión anual de los católicos alemanes en Leipzig, Sajonia[24].

“¿Cómo pueden reaccionar las iglesias, en forma adecuada, al reto del populismo de derecha? ¿Tenemos que conversar con ellos o bien rechazar el diálogo?”[25]. El principio es que no puede haber discusión pública con extremistas, populistas o radicales. No obstante, “los representantes de la Iglesia están siempre abiertos a una conversación personal con en privado”. Sin embargo, “en el espacio público, el diálogo con los populistas de derecha es posible sólo si se respeta la dignidad humana y hay un pleno reconocimiento de los derechos humanos”[26]. Lo que no ocurre, por ello, fue igualmente “correcta” la decisión de no invitar a personeros de estas tendencias a un evento como la reunión de Leipzig. A mi modo de ver, esto sería darles la legitimación que ellos persiguen.

Por otra parte, estos movimientos quieren aparecer como super cristianos, defensores del Occidente, de la cristiandad y de la familia frente a sus presuntos enemigos. Frente a los refugiados, al Islam, al liberalismo, etc. Por eso, debe ser bien terrible que la misma Iglesia a la que ellos pretenden defender les digan que han errado el camino[27].

“Hay que descartar una conversación pública sobre posiciones políticas que implique un ataque a la sustancia misma de los derechos humanos o que signifique discriminación de grupos” de personas. Asismismo, es inaceptable ”una discusión pública con los populistas de derecha, que han hecho suyas posiciones discriminatorias o que han hecho públicas expresiones despreciativas de grupos humanos”[28].

“Por lo tanto, la delimitación frente estas posiciones es una necesidad democrática y un requisito de la responsabilidad mundo del mundo cristiano que acude decididamente en defensa de la dignidad humana y de los derechos fundamentales. En esto, las iglesias están haciendo absolutamente lo que les corresponde”[29].


[1] “El domingo es el primer día de la semana litúrgica en la tradición cristiana, al igual que lo es en otras tradiciones culturales”. Cfr Wikipedia, voz Domingo 

[2] Deswegen sind Kirchen gegen Rechtspopulismus = Por esto, las iglesias están en contra del populismo de derecha. En Stern de 16.10.2016.

[4] “Gerade nach einer stern-Kolumne wie dieser hier, steigt die Anzahl derjenigen, die sich mit dem Hinweis melden, die Kirche solle sich nicht in politische Fragen einmischen und doch besser bei ihrer Sache bleiben”.

[6] Michael Schneider-Flagmeyer. No tiene artículo en Wikipedia. Como muchos ultra-conservadores alemanes, tiene un perfil en Facebook que usa para difundir sus ideas. Facebook-Alemania tiene un ambiente envejecido y enrarecido. Un breve análisis de su crónica de esa red social, me lleva a pensar que se trata de una especie de auto-proclamado predicador laico.  

[7] “Aber genau das tun die Kirchen ja, wenn sie sich äußern und den Einsatz für Menschen am Rande, auf der Flucht und in Not – auch politisch – fordern”.

[8] “ein Erfordernis christlicher Weltverantwortung, die im entschiedenen Eintreten für Menschenwürde und Menschenrechte zum Ausdruck kommt. Da sind die Kirchen ganz bei ihrer Sache”.

[9] “Dort wo Vertreterinnen und Vertreter der Kirchen ihre Stimme erheben, wollen sie einer schleichenden Entsolidarisierung in unserer Gesellschaft entgegentreten. Entsolidarisierung hat immer da ein leichtes Spiel, wo Menschen enttäuscht sind, wo sie sich zu kurz gekommen vorkommen, wo sie sich um Chancen gebracht fühlen, wo man sie zum “Schwarzer-Peter-Spielen” instrumentalisieren kann. Wir erleben in unserem Land zurzeit, was passiert, wenn Menschen an dieser Stelle politisch umworben werden. Populismus schürt Entsolidarisierung und braucht Sündenböcke. Menschen in ihrer Bedürftigkeit – so unterschiedlich diese sein mag – werden gegeneinander ausgespielt”.

[10] “Hier liegt einer der Gründe, weshalb sich Bischöfe immer wieder in den gesellschaftlichen Diskurs einzubringen haben, dort wo die Rechte der Armen aller Art verletzt und missachtet werden – ob das nun gelegen oder ungelegen kommt”.

[11] “…y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne”. Ezequiel 11,19.

[12]  “Frappierend ist der Mangel an Empathie radikaler Christen”.  RADIKALE CHRISTEN IN DEUTSCHLAND “Sie sind zornig, das ist gefährlich”  Cristianos radicales se les llama en alemán a los que se acercan a la derecha radical.

[13] Charity must be the first response to the immigration drama “Perhaps the noblest of these rules, highly relevant right now, is the one reminding us that we are all brothers and sisters”. Ver mi columnaNuestros hermanos los refugiados

[14] Entrevista con Andreas Püttmann en la radio de la catedral de Colonia: “Wir erleben zum ersten Mal in der Geschichte der Bundesrepublik, dass Konservative gemeinsame Sache mit Rechtsradikalen in einer Partei machen”. Experimentamos que, por primera vez en la historia de la República federal de Alemania, conservadores hacen causa común con los radicales de derecha en un mismo partido” político.

[15] Ver mi columna “Distánciate”, Distanziere Dich! 

[17] Más sobre el tema en mi artículo La AfD y el Opus Dei – Una aclaración Hago ver que mi columna se ganó un corazón en Twitter. O sea, no puedo estar tan mal 12801316_1190728670968499_4369236501175716954_n

[18] La libertad de los cristianos en política va por otro lado muy distinto: El taxista que no amaba la libertad

[19] Paradojalmente, la primera persona que me explicó esta línea de argumentación, hace ya años, es un amigo mío del Opus Dei.

[22] ,…entre otras porque se doctoró en una universidad del Opus Dei en Roma. Pontificia Universidad de la Santa Cruz. Ver Wikipedia

[23] “Bei dieser Grenzziehung handelt es sich nicht um eine undemokratische oder gar unchristliche Gesprächsverweigerung. Unsere Demokratie beruht ja inhaltlich auf der Achtung der Menschenwürde und der Anerkennung der Menschenrechte. Wer diskriminierende Kampagnen und Forderungen, die den Wesensgehalt von Menschenrechten tangieren, zum Kern seines politischen Handelns macht, hat sich selbst außerhalb unserer Demokratie positioniert”.

[25] “Wie nun sollen die Kirchen auf die Herausforderung des Rechtspopulismus angemessen reagieren – ist das Gespräch mit Rechtspopulisten zu führen oder soll man sich dem Dialog verweigern?”

[26] “Kirchliche Vertreter sind stets offen für ein persönliches Gespräch mit jedermann im privaten Rahmen. Im öffentlichen Raum ist der Dialog mit Rechtspopulisten allerdings nur unter Achtung der Menschenwürde und mit voller Anerkennung der Menschenrechte denkbar”.

[27] Mutatis mutandi, es lo que también pasa con los judíos. Ver Los judíos tampoco son tontos

[28] “Auszuschließen ist ein öffentliches Gespräch allerdings über politische Positionen, die einen Eingriff in den Wesensgehalt von Menschenrechten bedeuten würden oder mit der Diskriminierung von gesellschaftlichen Gruppen verbunden sind. Genauso ausgeschlossen ist ein öffentliches Gespräch mit Rechtspopulisten, die sich diskriminierende Positionen zu eigen gemacht haben oder die mit Menschen verachtenden Äußerungen in Erscheinung getreten sind”.

[29] “Die Grenzziehung gegenüber solchen Positionen ist daher eine demokratische Notwendigkeit und ein Erfordernis christlicher Weltverantwortung, die im entschiedenen Eintreten für Menschenwürde und Menschenrechte zum Ausdruck kommt. Da sind die Kirchen ganz bei ihrer Sache”.

Femonacionalismo, hombres extranjeros y un poco de publicidad

Hay gente que está convencida que la sociedad alemana -o Europea, según el caso- es una especie de Olimpo, donde se respeta a la mujer. A ella, habrían llegado hombres de las cavernas a violarlas y a acosarlas. Sin embargo, cuando se denuncian diez violaciones por día en el Oktoberfest de München[1]: , cuando las cifras de violaciones no denunciadas que tienen lugar durante ese evento, llega diariamiento a 200[2]. Entonces, ¿de qué Olimpo me están hablando…[3]

Pero claro cuando los culpables del acoso masivo de la Noche de Año nuevo en Colonia[4] son mayoritariamente extranjeros, surge una serie de defensores autóctonos de la mujer, en las filas de la llamada nueva derecha[5] y de los conservadores tradicionales. Ellos salen a defender a la mujer, lo que en realidad, nunca antes habían hecho.

Son los mismos que se ríen a carcajadas en las charlas de Akip Pirincci, cuando este autor, uno de los predilectos de los sectores ultraconservadores (y de Pegida y AfD), llama a las mujeres alemanas como “material de masturbación”[6]. Parece que los señores no se dieran cuenta que Pirincci está hablando de sus propias hijas, sus nietas y eventualmente incluso sus cónyuges.

No sé si llamarlo incoherencia, doble moral o de otra forma. Algo así como maldad o estupidez. Para estos sectores, la suerte o la desgracia de la mujer nunca ha sido un tema importante[7]. Pero claro, si se puede atacar a los extranjeros, a los refugiados, a los musulmanes, ahí están siempre listos para hacerlo. Para eso, todo vale.

Anke Domscheit-Berg tiene razón: hemos estado ocupados con los agresores de la Noche de Año nuevo en Colonia y hemos dejado totalmente de lado a las víctimas[8]. No se trata, en primer término, de los derechos de la mujer y de su protección, sino sólo de los agresores.

Pese a ello y con todo lo repelente que me resulta que los partidarios del llamado femonacionalismo se hayan lanzado sobre los extranjeros para “proteger a sus mujeres” en ese arcaico gesto propio de pueblos de la Antigüedad. Puede ser que la instrumentalización del asoso sexual masivo que tuvo lugar la noche de año nuevo en Colonia sirva al menos, para que las cosas cambien y las nuevas generaciones crezcan más sanamente que las anteriores.

El femonacionalismo es la ultilización o aprovechamiento del feminismo -de la defesa feminista de la mujer- con fines nacionalistas, xenófobos o racistas. Son femonacionalistas quienes sostienen que la propia etnia es la única que trata correctamente a la mujer. Y los extranjeros, no.

Algunos femonacionalistas se basan en un cierto fundamentalismo cristiano y hablan de la dignidad de la mujer[9], como si ésta consistiera solamente en que nos vistiéramos con faldas largas y anchas y que no habláramos con hombres. Perdón, pero, en este punto, son iguales a los fundamentalistas islámicos. Les diría que la dignidad de la mujer parte de la base de que la mujer se haga respetar y que, de niguna manera, el respeto hacia ella, depende de la ropa que lleva puesta o no lleva puesta[10]. En este mismo sentido, la mujer nunca es culpable, ni de que la acosen sexualmente. La dignidad de la mujer y el respeto hacia ella no depende ni de su ropa, ni de su maquillaje, ni del trabajo que realice[11], ni de su actitud, ni de la hora a la que salga de su casa o regrese a ella.

Nadie puede obligar a una mujer a vestirse de tal o cual forma, a ponerse o no ponerse tan o cual prenda. La mujer es absolutamente libre en este sentido. Puede ser una expresión de autodeterminación participar en una manifestación de las desnudas femmes ucranianas, como ponerse un chador. La antigua generación de las feministas intentó darnos instrucciones de cómo vestirnos; pero la nueva generación reconoce la gran riqueza de la pluralidad  y diversidad de la vestimenta. Con el Papa emérito Benedicto, pienso que ni siquiera se puede prohibir la burka[12] ni el birkini.

Por último, la publicidad de mujeres con piernas abiertas en Alemania y otros países de Europa (no todos, en Malta, nunca he visto este tipo de propaganda) es lo menos respetuoso de la mujer que una se pueda imaginar. La mujer no es un adorno masculino, ni un objeto de utilidad social.

No se puede dejar de lado que, a este modelo de mujer corresponde un modelo de hombre. La imagen machista del hombre, la contrapartida de la imagen sexualizada de la mujer, tampoco es buena para él. Esto lo dijo claramente el Papa Juan Pablo II (a ver si alguien puede buscar la cita).

Aunque no hay que creer que la publicidad en que se desprecia a la mujer, se burla de ella, es sólo aquella en que se muestra su popó, sus labios sensuales u otra parte… No las palabras también pueden herir. Hace algún tiempo, una conocida marca de relojes sacó afiches que que se mostraba sólo un reloj y el slogan era: Fast so schön wie eine Frau, tickt aber richtig! Casi tan bello (el reloj) como una mujer; pero hace tic (se comporta) correctamente…

“La mujer, según la publicidad, vale cuando es joven y bella, cuando es una buena ama de casa y cuando cumple su rol de ser objeto sexual”, nos explica la boliviana Lucía Guamán Gavilano[13]. Prosigue: “En gran parte de las publicidades se muestra una violencia hacia la mujer, especialmente simbólica; el hombre tiene poder sobre ella; se transmiten estereotipos basados en la inferioridad de este género; no se presenta participación en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad”.

La publicidad no existiría si tales imágenes o slogans no interesaran a sus destinatarios. Tanto a hombres como, lamentablemente, también a mujeres. No podemos culpar siempre a la publicidad; la publicidad está hecha para las sociedades a las que está dirigida. Si no llegara a los consumiodores, no tendría éxito y sería reemplazada por otra. No culpemos a la publicidad, los responsables somos nosotros.


[1] La abogado Christina Clemm cuenta en un artículo de Die Zeit: Cuando era una mujer joven, a fines de los 80, postuló para trabajar como camarera en la Oktoberfest de München. Nuestro futuro jefe nos instruyó: ‘agarrar el pecho o el popó es parte de la fiesta. No quiero -prosiguió- ninguna cachetada, ni una reacción histérica de parte de Uds.’. No sé si este tipo de instrucciones todavía existe, ya sea en el Oktoberfest o en alguna feria. Que este tipo de puntos de vista no existieran más, sería un progreso”.

Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden? “Als junge Frau Ende der 1980er Jahre hatte ich mich einmal beim Münchner Oktoberfest als Bedienung beworben. Von unserem künftigen Chef wurden wir damals darauf hingewiesen, dass Anfassen an Brust und Po dazugehöre – “ich möchte dann keine Watschen oder so eine hysterische Reaktion von euch sehen!” Ich weiß, dass es solche Anweisungen noch heute gibt, sei es auf dem Oktoberfest oder auf Messen. Wenn solche Ansichten nicht mehr tragbar wären, wäre das ein Fortschritt.”

[3] La primera vez que me acosaron sexualmente fue a bordo de un avión de la Lufthansa y el (mal)hechor fue un ingeniero alemán (los ingenieros alemanes siempre han sido considerados la crème de la crème de la sociedad alemana). Yo tenía 16 años y viajaba a Alemania por intercambio escolar. El ingeniero alemßan sabía que yo era menor de edad. Yo pensaba que era como mis tíos y amigos de mis papás… Pero no, era un hombre machista y sexista incapaz de contenerse.

[6] Gefährliche Bürger: Die neue Rechte greift nach der Mitte, Liane Bednarz, Christoph Giesa, Hanser Literaturverlage 2015, págs. 19 y 20.

[7] Por eso mismo, algunas feministas tematizaron que, en la segunda mitad de la década de los 90, los demócrata cristianos (en Alemania, son los conservadores) hayan votado en contra de la ley que castigaba el delito de violación en el matrimonio. Claro, porque en la sociedad burguesa, la mujer siempre debía estar disponible para el hombre. Siempre tenía que “serle útil”. Publicaron la lista de los diputados que votaron en cotra de la reforma legal. Son los mismos que hoy se levantan como defensores de la mujer frente a los extranjeros, a los refugiados sirios, a los norafricanos… quién sabe quién más que manoseó a mujeres en Colonia.

[9] A este tema me referí en mi artículo del 2013: Mujer, piensa en tu dignidad y hazte respetar

La noche de año nuevo en Colonia y las feministas alemanas

A partir de la horrible Noche de Año nuevo en que hordas de extranjeros borrachos habrían manoseado (incluso se habla de una “violación técnica”) a mujeres alemanas (de nacionalidad alemana, algunas eran de ascendencia extranjera, lo que, en realidad, no importa), parece que hasta los sectores más conservadores se han vuelto feministas. Sí, todos quieren defender a nuestras mujeres frente a los refugiados, que serían todos sexistas.

La semana pasada, mucha gente hacía ver que los mismos grupos que votaron en contra de la ley que castiga la violación en el matrimonio, quienes insinúan o dicen abiertamente que es la mujer la culpable de que la violen (o la acosen) ya que ella “provoca” a los hombres (esto incluso dió origen a un hashtag en Twitter), todoe ellos, ahora se han vuelto feministas y defienden a la mujer.

Por otra parte, acusan a las feministas -entre quienes me cuento- de haberse quedado calladas y de no haber dicho nada sobre el tema, porque los delincuentes habrían sido extranjeros. Sí, es cierto, el feminismo ha defendido tradicionalmente a la mujer y a los extranjeros. Y por eso, me parece que no ha reaccionado de la misma forma en que han reaccionado los sectores más conservadores y la extrema derecha (en su insanta alianza) quienes nunca han sido defensores de la mujer; pero que hoy pretendern convertirse en sus grandes defensores, sólo de la mujer alemana, claro…

Acusan, además, a la prensa de no haber dado antes la información de lo ocurrido en Colonia la noche de ano nuevo. La noticia salió aproximadamente el martes (o el lunes en la noche), no el domingo. ¿Por qué? Acusan a la policía y al gobierno de la ciudad de Colonia y de NRW de haber tapado la información para proteger a los extranjeros.

Extranjeros -refugiados- que serían, de por sí, un montón de violadores que no respetan a la mujer. Esto sería intrínseco a su cultura, inferior y musulmana. Es lo que llamamos el femonacionalismo, esto es, la utilización o aprovechamiento del feminismo -de la defensa feminista de la mujer- con fines nacionalistas, xenófobos o racistas.

Ya… Ahí tenemos la causa de todo: los hombres son norafricanos y por tanto musulmanes. Por eso, ni respetan a la mujer occidental, ni nuestra cultura de emancipación. Dicen los extremistas de derecha y los ultra-conservadores, sus nuevos amigos y aliados.

Vamos por parte… El que la noticia haya llegado a la prensa tan tarde, se debe, a mi modo de ver, en segundo lugar, a que la policía de Colonia emitió, la noche del domingo, un comunicado de prensa, en que dijo que la noche había sido tranquila y pacífica y que todos se habían divertido mucho. Lo que es una falsedad, ya que, la misma policía, había dicho que habían tenido que evacuar la plataforma frente a la catedral de Colonia, ya que algunos de los participantes, en vez de lanzar fuegos artificiales al cielo, se los lanzaban entre ellos. Quienes conozcan Rhenania, podrán entender cómo pasó esto.

Y, en primer lugar, porque ese fin de semana, la prensa y la opinión pública, estuvimos concentrados en la noticia, según la cual y de acuerdo a información de un servicio secreto extranjero, terroristas islámicos habrían planeado un atentado en la estación central de München. Y esa noticia y su cobertura, desplazó a todas las demás.

Vi en directo y completa la conferencia de prensa que dió la alcaldesa de Colonia, el jefe de la policía y otro personero más. Dijeron abiertamente que, según informes de testigos, las hordas masculinas formadas en torno a la estación central se veían como norafricanos o árabes. En ningún momento, esto nadie lo ocultó.

Express (diario amarillista de Colonia) entrevistó a un policía que les pasó un informe propio en que decía que los participantes en los grupos de hombres jóvenes y borrachos serían refugiados que se habrían burlado de la policía rompiendo el papel que les dan las autoridades, para explicar que su asilo está en proceso.

Un colega abogado que estuvo esa noche en Colonia, nos contó que el problema era que habían demasiados borrachos y que los borrachos estaban demasiado borrachos. Explica -y tiene razón- que los musulmanes -si es que eran musulmanes- no están acostumbrados a tomar alcohol.

En el código ético de los periodistas y en instrucciones de la policía alemana “para proteger a los inocentes”, se dice que no se debe informar sin razón de la nacionalidad de delincuentes, sobre todo cuando ellos pertenecen a minorías o grupos discriminados. De manera que tampoco me habría parecido adecuado que hubieran dicho: “se trata de refugiados sirios”. Además, en el momento de la conferencia de prensa no había certeza acerca de quienes acosaron a las mujeres. En realidad, aún no se sabe a ciencia cierta. Tener apariencia de árabe es una descripción un poco vaga.

Lo que sí nos quedó claro a quienes vivimos live la conferencia de prensa es que los grupos de extranjeros estaban allí, que eran alrededor de mil. Lo que dijeron las autoridades es que no se sabía si esos grupos habían sido quienes habían acosado a las mujeres o había sido otra gente. Probablemente, pienso yo, muchos de los acosadores -tal vez no todos- fueron los lamentablemente tan comunes ladrones de la estación central de Colonia, que trataron así de distraer a las mujeres para robarles el celular o la billetera[1]. En las estaciones de trenes de Rhenania, tenemos un grave problema en este sentido. También en la de Bonn, me consta.

Y aquí llegamos a otro tema: el del acosos sexual. El acoso sexual no es delito en Alemania. Esto es algo que lamentamos las feministas; pero que los grupos ultraconservadores y los extremistas de derecha nunca han lamentado.

El acoso sexual no es delito en casi ningún país del mundo… En casi ninguno, con la elogiable cuasi-excepción de Perú que publicó una ley administrativa contra el acoso el año pasado[2]. En Perú, el acoso sexual tampoco es un delito; pero al menos, es una falta, castigada con una sanción, que va de amonestación a la multa. Quién lo hubiera creído: Perú a la cabeza de la defensa de la dignidad de la mujer. ¡Bien!

La abogado penalista, feminista y experta en el tema y que asesora al Ministerio de Justicia (en manos socialdemócratas y antes, liberales) en la modificación de la ley de delitos sexuales, Christina Clemm, habla sobre esto en Die Zeit. La entrevista tiene un título muy significativo:Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden? = ¿Nos hemos convertido en un país feminista de la noche a la manana? Dice Clemm:

“Para explicarlo con un ejemplo: una mujer que se encuentra dentro de una multitud, y que es tocada de pronto en senos, en el trasero entre las piernas e incluso debajo de la ropa, en la vagina no está ante una situación penada por la ley”.

Y prosigue: “Si no hay violencia, ni amenaza y la mujer no se halla en una situación de indefensión. La mujer es rodeada por un grupo de personas. Ella dice que no es divertido y llora; pero los  acosadores se ríen y continúan realizando con sus acciones sexuales. Si los acosadores no aplican violencia adicional. si no sujetan o golpean a la mujer, si no le dicen que la van a matar o le van a pegar, si ella, teóricamente puede irse y si ella -por ej., porque está asustada- no se defiende, esto, en Alemania no es penado por la ley. Estamos ante un vacío legal”.[3]

Concluye: “Después de todo lo que, hasta ahora, sabemos (…)  me parece poco probable que las graves agresiones sexuales, sean delitos en el derecho penal vigente en Alemania. En la ley penal, sólo son castigadas las acciones contra la voluntad de otra persona, cuando han sido realizadas con violencia, amenaza de violencia actual contra la vida o la integridad física o perpetrado mediante el aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad o contra personas incapaces de ofrecer resistencia.[4] Si alguna mujer presenta un hematoma, tal vez sea más fácil probar un delito.

Ya es hora de reformar la legislación relativa a los delitos sexuales en el derecho penal. Hasta ahora, la última reforma propuesta (tímida) ha sido bloqueada en la Cancillería alemana; en otras palabras: en la oficina de la misma Merkel. No por Merkel misma -espero- sino por su partido: la conservadora democracia cristiana. Parece que ahora, después de los lamentables hechos de Colonia, han dejado de bloquear el proyecto. Es lamentable que haya tenido que haber un masivo acoso sexual para que ello suceda.

Los extremistas de derecha van más allá y sostienen que las mismas mujeres alemanas han sido las culpables de su indefensión, ya que -en su lógica infantil- son ellas las mujeres emancipadas las que no quieren ser defendidas y no permiten al hombre que se desarrolle como un potente defensor, según un ideal masculino francamente arcaico. Esto, que suena tan ridículo, es algo que ellos afirman realmente, no se me ocurre a mí[5].

Mucha gente dice que “machismo hay en todas partes” y que, por tanto, no se puede culpar a los extranjeros de él. Es cierto, como dice Sabine Hark, el sexismo se expresa de forma diferente en Marruecos y en Finlandia[6]. Y en Alemania, de otra, diría yo. Pero sigue siendo machismo. El caso de los Pickup-Artist que ha llegado con fuerza a Alemania es uno de los peores ejemplos que nos podamos imaginar[7].

El fin de semana, escuchaba a una feminista que sostenía que decir que violencia sexualizada hay en todas partes, es tanto como decir que no se deje suelto al ladrón, porque robos siempre han existido y seguirán existiendo[8]. Sí y no. Pienso que el machismo, el sexismo y el acoso sexual -una de las más claras expresiones del sexismo y del machismo- sí hay que combatirlo, en todas partes y frente a todos, frente a finlandeses, marrocanos y a alemanes[9].

Lo que no podemos es hacer como si el machismo, el sexismo, el acoso sexual fuesen sólo un problema es países árabes, musulmanes o un tema de los extranjeros en general (los sudeuropeos tienen esa mala fama). Hacerlo equivale a ver el mundo desde nuestra propia imagen de él. Cuando llegaron los guest workers italianos, en la década del 60, igualmente, se decía que ellos violarían a las mujeres alemanas por su distinta manera de entender la familia, la sexualidad, las relaciones hombre-mujer, etc. Hoy el enemigo ya no es “el italiano”, sino “el refugiado”.

Menos aún, podemos aprovecharnos de lo que ha pasado e instrumentalizar a la mujer -que conservadores han tenido descuidada desde siempre- y usarla para justificar el racismo y la xenofobia. Esto es femonacionalismo. Justo los mismos que proponen que la mujer permanezca en la casa, cuidando a sus niños y a su marido y no saque la cabeza fuera de la cocina, ni estudie una profesión[10], los que están en contra de los jardines infantiles. Los mismos partidarios de una sociedad patriarcal parecen haberse vuelto feministas de la noche a la mañana.

En una charla que Jutta Burggraf sostuvo en mi casa y que yo luego traduje al castellano, la teóloga alemana dice[11]: “No necesitamos pensar en las mujeres cubiertas por un velo, como en Arabia Saudita, ni al pueblo africano de los Lyélas, que consideran a las mujeres como la parte más importante de la herencia (…) no necesitamos ir tan lejos. Basta mirar a Europa. ¿Se respeta a la mujer en la sociedad, en las familias?” Jutta responde: “También hoy día se la considera, en innumerables avisos publicitarios, en el cine, en revistas del corazón y en conversaciones de sobremesa, como un ser no muy capaz intelectualmente, como un elemento de decoración y de exhibición, como mero objeto de deseo masculino”. Duras palabras, pero verdaderas. Me pregunto cuánta gente que otrora admiraba a Jutta sería capaz de pronunciar estas frases hoy. Me temo que muy poca o nadie.

“¿No ocurre con cierta frecuencia que un hijo, sólo porque es varón, después de un suculento almuerzo dominical, se siente frente al televisor junto a su padre, mientras las hijas ‘desaparecen’, junto con su madre en dirección a la cocina? ¿O que una joven madre, que trabaja fuera de la casa, se las tenga que arreglar sola con las labores domésticas y más encima sea enjuiciada, pues no se preocuparía lo suficiente de su marido -que trabaja a tiempo parcial- y de sus hijos y que además sea criticada por no tener la casa limpia? ¡Cuántas mujeres casadas, que carecen de ingresos propios deben mendigar de sus maridos un poco de dinero[12] y no tienen acceso a la cuenta bancaria, ni participación en las decisiones pecuniarias de la propia familia! Concedo que estas cuestiones pueden ser superficiales; sin embargo, demuestran cuánta -o cuán poca- comprensión y cariño reciben las mujeres, a menudo, en una situación difícil.” No me digan que no reconocen la realidad alemana…

Evidentemente, no se trata de realizar una competencia por determinar quién es menos feminista y más patriarcal. Probablemente, en Europa occidental sí estamos, en general, más adelantados que en los países árabes. Sí, yo creo que el progreso y me atrevo a hablar así. Basta ver que aquí hay homosexuales… Ups! En esto, tanto musulmanes extremos como ultraconservadores europeos están unidos en contra de los homosexuales. Pero seamos un poco más consecuentes. No es correcto usar a la mujer para combatir a los extranjeros y desprestigiar a los refugiados. Estamos contra el machismo; pero también estamos contra el racismo y la xenofobia.

La escritora alemana Regina Schleheck cuenta que ella estuvo esa noche en la estación central de Colonia. Su artículo (primero apareció en Facebook como una nota en su perfil, donde lo vi por primera vez y lo compartí) en Huffington Post se titula: Ich war in der Kölner Horrornacht am Bahnhof, das habe ich erlebt = Yo estuve en la noche del horror en la estación de Colonia y esto es lo que viví.

Ella cuenta que la estación estaba llena, ya que había gente que caminaba por los rieles, por lo que la Compañía de ferrocarriles no dejaba pasar a los trenes hacia los andenes. (Entre paréntesis, me pregunto, donde estaba la poliicía federal en ese momento, que es la encargada de las estaciones de trenes. Por qué no sacaba a la gente de los rieles). La estación se llenaba cada vez más de personas que no podía abandonarla. Al mismo tiempo, los borrachos pululaban vomitando por la estación.

Schleheck explica que estaba rodeada de hombres, ella piensa que eran, en un 90% de origen árabe (por su apariencia). Los hombres, pese a lo apretado de la multitud, intentaban no acercar mucho sus cuerpos al de ella. En un momento en que “cuerpos venían de todas partes”, los hombres árabes, la cubrieron con sus brazos para protegerla. Trataban de informarse de a dónde iba ella, cuál era su tren, para poder ayudarla. Para mí, eso es humanidad.

Interesante es también leer el relato de la norteamericana Caitlin Duncan en el NYT[13], quien cuenta que, ante al acoso masivo y el intento de robarle, por parte de “juerguistas borrachos”, “dijo haber sido rescatada por un grupo de solicitantes de asilo sirios”. Esto es, por refugiados. Hesham Ahmad Mohammad es uno de ellos, profesor de escuela básica en Alepo, Siria, que se había reunido en Colonia para pasar las vacaciones con otros refugiados sirios repartidos por Alemania. Ella dice que un “desconocido se le acercó, fue un rayo de bondad en la más sombría de las situaciones”.

Me recuerda lo que dice el cardenal Woelki sobre el tema[14], cuando concluye su mensaje en youtube, diciento que “tenemos que reconocer en todos a nuestras hermanas y hermanos, sólo así lograremos iluminar la noche más oscura”[15].

Respondiendo a la pregunta inicial, a mi modo de ver, las feministas alemanas sí hablaron sobre el tema. También yo lo hice en la medida de mis humildes posibilidades. Pero no desde la perspectiva femonacionalista. No, no utilizamos el feminismo, no defendemos a la mujer, la dignidad de la mujer, con fines racistas.

Esto es lo que yo veo que sí hacen los grupos de extrema derecha y ultraconservadores. Para ellos, me parece que la protección de la mujer es lo que menos importa. Lo más importante; lo que más les interesa es sacar provecho político contra los refugiados. Un claro caso de oportunismo.

No, las feministas no se quedaron calladas, no nos quedamos en silencio. Ellas no hablan sólo para desacreditar a los refugiados, sino siempre cuando mujeres u hombres son acosados o abusados. No aprovechamos, ni abusamos de ningún hombre o mujer para transmitir mensajes de odio xenófobo.

Con Marina Weisband (inmigrante judía de Ucrania), sólo puedo decir[16]: “no entiendo cómo se puede aprender tan poco de la historia. Que, de un grupo de personas, tomemos sólo algunos de ellos como ejemplo (negativo), tan sólo porque son horribles y que traspasemos la atrocidad a todo el grupo”[17].

En suma, pienso que es inaceptable instrumentalizar el sufrimiento de las mujeres esa noche del horror -como la llama Schleheck- para fomentar la xenofobia. Como decía alguien en días pasados, “si los alemanes pensamos que estando solos, se solucionarán todos nuestros problemas, nos equivocamos. En ese momento, sólo comenzarían…”

Estamos contra el sexismo, contra la violencia y el acoso sexual -venga de donde venga- y estamos también contra la xenofobia y el racismo…


[1] Testimonio de la estudiante estadounidense Caitlin Duncan en el New York Times In New Year’s Melee in Cologne, a Migrant Was One Woman’s Savior: “One man grabbed my hat, took it off my head,” she began. “Someone else came around the back of me and grabbed me,” she added, “I guess looking for something in my pockets. I turned around, you know, to push him off me because he’s touching me. I turned to get my hat back, put it on; someone else tried to kiss my face and to kiss my neck. I pushed him away and yelled, ‘What’s wrong with you?’”.

 

[3] Um es mit einem Beispiel zu veranschaulichen: Eine Frau*, die sich in einer Menschenmenge befindet, wird plötzlich am Busen, am Hintern, zwischen den Beinen, ja sogar unterhalb der Kleidung an der Scheide angefasst – das ist heute nicht strafbar. Keine Gewalt, keine Drohung, keine schutzlose Lage. Die Frau* wird dann von mehreren Personen umringt. Sie sagt, dass das nicht lustig sei, sie weint, doch die Angreifer lachen und führen sexuelle Handlungen an ihr durch. Wenn die Angreifer keine darüber hinausgehende Gewalt anwenden, wenn sie die angegriffene Frau* also nicht festhalten oder schlagen, wenn sie ihr nicht sagen, dass sie sie töten oder schlagen werden, wenn sie theoretisch gehen könnte und sie sich dennoch – etwa aus Angst – nicht wehrt, nicht geht, dann ist das heute in Deutschland nicht strafbar. Eine Schutzlücke.

[4] Nach dem, was ich bisher an Berichten von Augenzeug_innen und ersten Ermittlungsberichten gehört und gelesen habe, kam es zu gravierenden sexuellen Übergriffen, es scheint mir aber eher unwahrscheinlich, dass hier viele Sexualstraftaten im Sinn des geltenden deutschen Strafgesetzes verübt wurden. Strafbar sind sexuelle Handlungen gegen den Willen der anderen Person nämlich nur dann, wenn sie mit Gewalt, Drohung mit gegenwärtiger Gewalt für Leib oder Leben oder unter Ausnutzung einer schutzlosen Lage verübt werden oder bei widerstandsunfähigen Personen.

[6] Sexismus manifestiert sich in Finnland anders als in Marokko, existieren tut er dennoch in beiden Gesellschaften. En el artículo de Die Zwit, ya enlazado Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden?

[7] El artículo de Wikipedia en alemán: Seduction Community

[9] La primera vez que yo sufrí de acoso sexual fue a bordo de un avión de la Lufthansa, por parte de un respetable ingeniero alemán, a la edad de 16 años. Yo viajaba sola (en un grupo de niños; pero mis compañeros estaban sentados en otra parte del avión).. El “ingeniero alemán” es una figura de culto en Alemania.

[10] Una persona importante de la organización a la que me refiero en mi artículo ¿En qué se parecen John Boehner y yo? me comentó (una vez que se dignó a hablar 5 minutos conmigo, sólo porque mi marido había ido a buscar un trozo de carne en el asado a donde nos habían invitado) que una mujer sólo debería estudiar una profesión fácil que le sirviera después para cuidar a los niños.

[11] Esta y la siguiente cita es del artículo EL FEMINISMO, ¿DESTRUYE LA FAMILIA? JUTTA BURGGRAF, en la revista Humanistas 7, Santiago de Chile. Yo hice la traducción. Pueden leer el original alemán en: Zerstört Der Feminismus die Familie?

[12] Lo de mendigar dinero del marido me lo contó ella personalmente. Se trataba de una amiga suya que se casó, no siendo ya la más joven, dejó su profesión y por lo tanto, no tenía dinero propio y debía mendigarlo al marido que no se lo daba. Al final, ella terminó separándose de su marido. Y esto en Alemania de fines del siglo XX y comienzos del XXI.

[17] Ich verstehe nicht, wie man aus der Geschichte so wenig lernen kann. Dass wir eine Gruppe von Menschen nehmen, uns lauter Beispiele raussuchen, warum einige von denen schrecklich sind und diese Schrecklichkeit auf die ganze Gruppe übertragen.

Alemania apuñalada

Henriette Reker repartía ayer por la mañana, rosas en una plaza de Colonia-Braunfels. Era el último día de la campaña electoral que la directora de temas sociales de la ciudad de Colonia, en realidad, ya tenía ganada (según las encuestas). Independiente, apoyada por la CDU, la FDP, los Verdes y asociaciones de electores independientes. Se enfrenta al candidado social demócrata. Reker es la candidata de los partidos que la AfD y otros grupos llaman “Altparteien”, esto es, los partidos antiguos; no los nuevos como se autodenimonan ellos.

Al querer entregar una rosa, un hombre le enterró este cuchillo (tenía consigo un segundo cuchillo) en el cuello (y, al parecer, también en el abdomen), hiriendo igualmente a otras personas. Entre ellas, a Anette von Waldow, política liberal (FDP) que recibió dos puñaladas.

El atentado -un verdadero amok- fue perpetrado por un hombre de 44 años, de profesión maestro pintor, pero que no trabaja desde hace años, vive de la ayuda social (sin familia). “Tenía que hacerlo” (Ich musste es tun), “yo los defiendo a todos ustedes” (ich schütze euch alle), “lo hice por la política de los refugiados de Reker” (ich habe das wegen der Flüchtlingspolitik getan), “Merkel, Reker, inundación de refugiados” (Merkel, Reker, Flüchtlingsschwemme).

Flüchtlingsschwemme, Flüchtlingsflut (marea de refugiados) y otros términos similares son propios del vocabulario de los grupos de extrema derecha y que ya han conquistado un porcentaje importante del centro de la sociedad e incluso de grupúsculos “cristianos”. La populista de derecha AfD (la falsa alternativa para Alemania) también emplea esta terminología. Al igual que la NPD.

La frase que aún no hemos podído descrifrar es “yo salvo al mesías” (ich rette den Messias). Lo que sí está claro es el background religioso de esta afirmación. Quién sabe qué blogs pseudo cristianos o qué llamados a defender el occidente cristiano escuchó este maestro pintor, para salir de su timidez y querer salvar a los alemanes de la “marea de refugiados”.

La candidata Reker, como encargada de los temas sociales en el municipio de la ciudad de Colonia, era la responsable de la ayuda para los refugiados. Aunque no estaba trabajando como tal, debido a su candidatura, su apertura frente a los refugiados es indudable y está expresada en su programa. Lo pueden ver aquí en su página

Reker había sido atacada ya desde el insano e insanto blog “politically incorrect” (PI). Con cuyo fundador, me avergüenzo haber tenido contacto blogosférico alguna vez. Evidentemente, no hay link, porque no contribuyo a aumentar su tráfico. Además, tengo responsabilidad con respecto a los links que coloco.

Pienso que, quien siembra el odio, es corresponsable de estos hechos de violencia. Como señalé en Alemania ardiente, también las palabras pueden matar… Quienes están sentados detrás de sus laptops, tablets o iPhones (sin saber siquiera que Steve Jobs era hijo de un refugiado sirio en los EEUU) y, desde allí, siembran un clima de odio y de violencia (y no de paz y alegría) tienen la indudable responsabilidad como autores intelectuales. Como autores intelectuales de graves delitos, como en este caso.

En la conferencia de prensa de ayer en la tarde (del jefe de la policía, del fiscal jefe de Colonia y del alcalde de Colonia; transmitida en directo en internet), la policía y el fiscal señalaron claramente que estamos ante un atentado con una motivación xenofóbica. El odio a los extranjeros -especialmente a los refugiados- fue causa esencial del delito que cometió este hombre de 44 años. Esto, de acuerdo a sus declaraciones, tanto en el lugar y momento de los hechos, como posteriormente,

La nueva derecha, rinde fruto… Los enemigos de la sociedad abierta tienen éxito (relativo) en su campaña de azuzamiento y de odio contra los refugiados y, en general, contra los extranjeros. Cuando ellos dicen que los refugiados y, en general, los extranjeros, tenemos que someternos a la ley alemana, parece que olvidan que quienes no se someten a la ley y el orden son, como en este caso, sus mismos lectores, correligionarios, adeptos o como quieran llamarlos.

La semilla de Pegida (con su horca, reservada para Merkel y Gabriel), la de los antiamericanos, anti-TTIP y su guillotina, la de Pro NRW, de la AfD y de los “camaradas” rinden fruto. Un fruto estéril (contradictio in adiecto), seco, yermo, muerto… Un fruto de muerte, de violencia, de odio, de oscuridad, no es Alemania luminosa, sino ocura, muy oscura. Me pregunto si estos grupos ya se han distanciado del hecho de sangre… Me temo que no. Lo que abundan en internet, son las teorías de la conspiración provenientes de estos grupúsculos.

En el marco de la revolución conservadora, se entiende la incitación a la desobediencia civil de Kubitschek, el llamado a que todo arda, de Höcke. Sí, la convocatoria a que se liquide a los “antiguos políticos” (simbolizado gráficamente en horcas y guillotinas) de los “antiguos partidos”, que se derribe a los traidores al pueblo (Volksverräter, el grito de Pegida, de Hogesa y otros) tiene efecto, un efecto aniquilador. El cataclismo se aproxima, después de él, en el marco de un proceso de palingénesis, renacerá la nueva sociedad libre de plagas y animales dañinos (Schädlinge, como les llaman ellos).

Estos mismos grupúsculos sostienen que se deberían suspender las elecciones de hoy en Colonia. Pienso que no. Que la mejor manera de responder a este ataque a la democracia, es precisamente, que las lecciones tengan lugar hoy, como estaban planeadas.

Sí, tenían razón Bednarz y Giesa cuando nos decían que los ciudadanos preocupados son, en realidad, ciudadanos muy peligrosos. Bajarle el nivel a su peligrosidad, como todo si fuera una simple “pelea de familia” es, por lo menos, irresponsable. Más razones aún para comprar su libro: Gefährliche Bürger.