Femonacionalismo, hombres extranjeros y un poco de publicidad

Hay gente que está convencida que la sociedad alemana -o Europea, según el caso- es una especie de Olimpo, donde se respeta a la mujer. A ella, habrían llegado hombres de las cavernas a violarlas y a acosarlas. Sin embargo, cuando se denuncian diez violaciones por día en el Oktoberfest de München[1]: , cuando las cifras de violaciones no denunciadas que tienen lugar durante ese evento, llega diariamiento a 200[2]. Entonces, ¿de qué Olimpo me están hablando…[3]

Pero claro cuando los culpables del acoso masivo de la Noche de Año nuevo en Colonia[4] son mayoritariamente extranjeros, surge una serie de defensores autóctonos de la mujer, en las filas de la llamada nueva derecha[5] y de los conservadores tradicionales. Ellos salen a defender a la mujer, lo que en realidad, nunca antes habían hecho.

Son los mismos que se ríen a carcajadas en las charlas de Akip Pirincci, cuando este autor, uno de los predilectos de los sectores ultraconservadores (y de Pegida y AfD), llama a las mujeres alemanas como “material de masturbación”[6]. Parece que los señores no se dieran cuenta que Pirincci está hablando de sus propias hijas, sus nietas y eventualmente incluso sus cónyuges.

No sé si llamarlo incoherencia, doble moral o de otra forma. Algo así como maldad o estupidez. Para estos sectores, la suerte o la desgracia de la mujer nunca ha sido un tema importante[7]. Pero claro, si se puede atacar a los extranjeros, a los refugiados, a los musulmanes, ahí están siempre listos para hacerlo. Para eso, todo vale.

Anke Domscheit-Berg tiene razón: hemos estado ocupados con los agresores de la Noche de Año nuevo en Colonia y hemos dejado totalmente de lado a las víctimas[8]. No se trata, en primer término, de los derechos de la mujer y de su protección, sino sólo de los agresores.

Pese a ello y con todo lo repelente que me resulta que los partidarios del llamado femonacionalismo se hayan lanzado sobre los extranjeros para “proteger a sus mujeres” en ese arcaico gesto propio de pueblos de la Antigüedad. Puede ser que la instrumentalización del asoso sexual masivo que tuvo lugar la noche de año nuevo en Colonia sirva al menos, para que las cosas cambien y las nuevas generaciones crezcan más sanamente que las anteriores.

El femonacionalismo es la ultilización o aprovechamiento del feminismo -de la defesa feminista de la mujer- con fines nacionalistas, xenófobos o racistas. Son femonacionalistas quienes sostienen que la propia etnia es la única que trata correctamente a la mujer. Y los extranjeros, no.

Algunos femonacionalistas se basan en un cierto fundamentalismo cristiano y hablan de la dignidad de la mujer[9], como si ésta consistiera solamente en que nos vistiéramos con faldas largas y anchas y que no habláramos con hombres. Perdón, pero, en este punto, son iguales a los fundamentalistas islámicos. Les diría que la dignidad de la mujer parte de la base de que la mujer se haga respetar y que, de niguna manera, el respeto hacia ella, depende de la ropa que lleva puesta o no lleva puesta[10]. En este mismo sentido, la mujer nunca es culpable, ni de que la acosen sexualmente. La dignidad de la mujer y el respeto hacia ella no depende ni de su ropa, ni de su maquillaje, ni del trabajo que realice[11], ni de su actitud, ni de la hora a la que salga de su casa o regrese a ella.

Nadie puede obligar a una mujer a vestirse de tal o cual forma, a ponerse o no ponerse tan o cual prenda. La mujer es absolutamente libre en este sentido. Puede ser una expresión de autodeterminación participar en una manifestación de las desnudas femmes ucranianas, como ponerse un chador. La antigua generación de las feministas intentó darnos instrucciones de cómo vestirnos; pero la nueva generación reconoce la gran riqueza de la pluralidad  y diversidad de la vestimenta. Con el Papa emérito Benedicto, pienso que ni siquiera se puede prohibir la burka[12] ni el birkini.

Por último, la publicidad de mujeres con piernas abiertas en Alemania y otros países de Europa (no todos, en Malta, nunca he visto este tipo de propaganda) es lo menos respetuoso de la mujer que una se pueda imaginar. La mujer no es un adorno masculino, ni un objeto de utilidad social.

No se puede dejar de lado que, a este modelo de mujer corresponde un modelo de hombre. La imagen machista del hombre, la contrapartida de la imagen sexualizada de la mujer, tampoco es buena para él. Esto lo dijo claramente el Papa Juan Pablo II (a ver si alguien puede buscar la cita).

Aunque no hay que creer que la publicidad en que se desprecia a la mujer, se burla de ella, es sólo aquella en que se muestra su popó, sus labios sensuales u otra parte… No las palabras también pueden herir. Hace algún tiempo, una conocida marca de relojes sacó afiches que que se mostraba sólo un reloj y el slogan era: Fast so schön wie eine Frau, tickt aber richtig! Casi tan bello (el reloj) como una mujer; pero hace tic (se comporta) correctamente…

“La mujer, según la publicidad, vale cuando es joven y bella, cuando es una buena ama de casa y cuando cumple su rol de ser objeto sexual”, nos explica la boliviana Lucía Guamán Gavilano[13]. Prosigue: “En gran parte de las publicidades se muestra una violencia hacia la mujer, especialmente simbólica; el hombre tiene poder sobre ella; se transmiten estereotipos basados en la inferioridad de este género; no se presenta participación en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad”.

La publicidad no existiría si tales imágenes o slogans no interesaran a sus destinatarios. Tanto a hombres como, lamentablemente, también a mujeres. No podemos culpar siempre a la publicidad; la publicidad está hecha para las sociedades a las que está dirigida. Si no llegara a los consumiodores, no tendría éxito y sería reemplazada por otra. No culpemos a la publicidad, los responsables somos nosotros.


[1] La abogado Christina Clemm cuenta en un artículo de Die Zeit: Cuando era una mujer joven, a fines de los 80, postuló para trabajar como camarera en la Oktoberfest de München. Nuestro futuro jefe nos instruyó: ‘agarrar el pecho o el popó es parte de la fiesta. No quiero -prosiguió- ninguna cachetada, ni una reacción histérica de parte de Uds.’. No sé si este tipo de instrucciones todavía existe, ya sea en el Oktoberfest o en alguna feria. Que este tipo de puntos de vista no existieran más, sería un progreso”.

Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden? “Als junge Frau Ende der 1980er Jahre hatte ich mich einmal beim Münchner Oktoberfest als Bedienung beworben. Von unserem künftigen Chef wurden wir damals darauf hingewiesen, dass Anfassen an Brust und Po dazugehöre – “ich möchte dann keine Watschen oder so eine hysterische Reaktion von euch sehen!” Ich weiß, dass es solche Anweisungen noch heute gibt, sei es auf dem Oktoberfest oder auf Messen. Wenn solche Ansichten nicht mehr tragbar wären, wäre das ein Fortschritt.”

[3] La primera vez que me acosaron sexualmente fue a bordo de un avión de la Lufthansa y el (mal)hechor fue un ingeniero alemán (los ingenieros alemanes siempre han sido considerados la crème de la crème de la sociedad alemana). Yo tenía 16 años y viajaba a Alemania por intercambio escolar. El ingeniero alemßan sabía que yo era menor de edad. Yo pensaba que era como mis tíos y amigos de mis papás… Pero no, era un hombre machista y sexista incapaz de contenerse.

[6] Gefährliche Bürger: Die neue Rechte greift nach der Mitte, Liane Bednarz, Christoph Giesa, Hanser Literaturverlage 2015, págs. 19 y 20.

[7] Por eso mismo, algunas feministas tematizaron que, en la segunda mitad de la década de los 90, los demócrata cristianos (en Alemania, son los conservadores) hayan votado en contra de la ley que castigaba el delito de violación en el matrimonio. Claro, porque en la sociedad burguesa, la mujer siempre debía estar disponible para el hombre. Siempre tenía que “serle útil”. Publicaron la lista de los diputados que votaron en cotra de la reforma legal. Son los mismos que hoy se levantan como defensores de la mujer frente a los extranjeros, a los refugiados sirios, a los norafricanos… quién sabe quién más que manoseó a mujeres en Colonia.

[9] A este tema me referí en mi artículo del 2013: Mujer, piensa en tu dignidad y hazte respetar

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¿Qué hacer frente a la AfD?

¿Qué hacer frente a la autodenominada Alternativa para Alemania[1]. ¿Cuál es la actitud a tomar frente a la AfD? Sobre todo ahora que (con su 13%) han logrado entrar a varias municipalidades en Hessen y la próxima semana, llegarán a tres parlamentos estaduales en Alemania.

Hay tres actitudes posibles: 1) ignorarlos 2) imitarlos o 3) enfrentarlos.

Desde que surgió la AfD, me he inclinado por la tercera alternativa.

A favor de la primera, han estado quienes piensan que la AfD, al igual que Pegida y todo el movimiento de la llamada “nueva derecha” es un fenómeno pasajero. Como fue el Partido de los Piratas. Ellos (muchos amigos míos, entre ellos[2]) sostienen que la AfD recoge el potencial de protesta; pero que se desintegrará pronto y sus electores volverán a la normalidad de los partidos tradionales. Esto es, a la normalidad de los partidos que aceptan la institucionalidad liberal democrática (con derechos fundamentales y libertad de prensa) y que no quieren sustituirla por otra autoritaria.

El problema de pasarlos en silencio, de no darles la hora, incluso de despreciarlos[3], es que puede pasarnos como ocurre en Francia, en que por años se ignoró al Front National[4], hasta que llegó al 30%, en las últimas encuestas (28% en realidad) y se ha convertido en la primera fuerza electoral[5]. En distintos Länder alemanes, la AfD ha llegado ya al tercer lugar. Las dimensiones de este fenómeno sobrepasan lo que hemos visto hasta ahora. Y no me hablen de “normalidad europea”, comparaciones con los vecinos son malos consuelos[6].

Muchos de mis amigos hacen ver que lo que plantea la AfD es tan descabellado, tan demente, tan “tirado de los pelos” que realmente nos podemos preguntar ¿…y quién va a seguir a esta gente…? ¿Quién va a votar por este partido?[7] El problema es que sí hay gente que los sigue, que vota por ellos y un grupo de esa gente pertenece a los segmentos con más cultura formal de la sociedad. La AfD no es un partido de “proletarios”, como la NPD. La gente de la clase más cultivada cultiva actualmente una especie de othering, esto es: los racistas y extremistas son los otros, nosotros no[8]. La AfD empezó siendo el “partido de los profesores universitarios y conserva esta aura, aunque luego de la ruptura, todos los profesores se han ido[9].

En mi columna El surgimiento de una nueva derecha en Alemania, expliqué que existe en Alemania una peligrosa dinámica del populismo de derecha, que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Se radicaliza sin que sus partidarios se den apenas cuenta de ello, de las posiciones cada vez más drásticas o rígidas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica[10].

La segunda alternativa es imitarlos… Es lo que hace Seehofer de la CSU de Baviera que, de cristiana tiene cada vez menos o más bien, tiene poco y nada[11]. Intentan adelantarlos por la derecha… Esto nunca ha dado los resultados deseados, ya que los electores prefieren el original. El populismo no se puede combatir con más populismo. Esto no resulta en ninguna parte del mundo[12].

La supuesta táctica de imitación o de mimetismo se basa en la famosa frase de FJ Strauß dijo que no se podía admitir un partido a la derecha de la CSU; pero eso, a mi modo de ver, no quiere decir que la CSU tenga que adoptar las banderías de la extrema derecha. Sino impedir el surgimiento de una colectividad en esas coordenadas del espectro político. Emulando sus quejas, sus exigencias y su estilo político, no sólo no impiden que surja un partido a su derecha -a la extrema derecha- sino que lo alimentan.

Es lo que vemos actualmente en Austria, donde el canciller social demócrata cambia, de la noche a la mañana su posición frente a los refugiados y deja sola a Merkel, a quien había apoyado hasta que cedió ante la presión populista del populista FPÖ. Olvida el canciller Faymann que si bien los populistas han llegado al 30% en las encuestas, al tomar sus posiciones, intenta congraciarse con ese 30% dejando de lado el 70% que lo apoyaba a él y a su política de apertura de las fronteras y de ayuda a los refugiados. No es muy inteligente cambiar un 70% por un 30%[13]. Siempre termina ganando el original y no la copia.

La gran diferencia entre Merkel y personas como Faymann, Seehofer, Orbán y otros, es que la canciller alemana lucha por la conservación de la unidad de Europa, como explica Karin Ebensperger en su excelente columna titulada precisamente Angela Merkel y su lucha por la unidad europea. Se puede estar a favor o en contra de las medidas concretas de su gobierno; pero es eologiable que busque la solución europea, común, de todos y no soluciones nacionales, que dejen a otros afuera, como lamentablemente hace Austria y como le gustaría a Seehofer que hiciera Alemania[14].

Admitiendo este tipo de pensamiento populista de derecha o de extrema derecha, terminan creando un mostruo, un Frankenstein, como los mismos Republicanos en los EEUU reconocen lo que ellos mismos han creado: Trump sería su propio monstruo[15]. Le Pen es el monstruo de los franceses. Hoy, los franceses ya no se ríen de Marine Le Pen, ni de su papá (el antisemita y negador del Holocausto), ni de su partido, el Front National o FN. No, como escribió Bourdoiseau el fin de semana[16], hoy los franceses han dejado de reir… Análogamente, los norteamericanos intentan frenar a Trump. El precio de frenarlo es muy alto, como hace ver Kagan: el país -Estados Unidos- puede ser salvado[17], el Partido Repúblicano, ya no[18].  Los errores del pasado pagan hoy la cuenta.

Los Republicanos negaron todo compromiso con el gobierno de Obama. Cualquier intento de lograr un consenso fue interpretado como una traición. Aquí veo una analogía con Alemania, ya que la AfD fustiga duramente el consenso que existe entre los partidos con representación parlamentaria -que ellos llaman “viejos partidos”, la AfD representaría lo nuevo- que buscan el compromiso, lo cual es bastante lógico en un sistema de gobierno democrático, donde hay que lograr un acuerdo para poder sacar los proyectos de ley adelante. Al igual que el tea party y el ala ultra de los republicanos norteamericanos, la AfD rechaza, como una muestra de debilidad, el consenso y el compromiso. Su consigna no es “el más inteligente cede”, sino lo contrario, es el triunfo de la cerrazón.

A mi modo de ver, hay una sola actitud aceptable frente a la AfD alemana: hacerles frente. Es, por otra parte, lo que ha hecho la Iglesia, adviertiendo los obispos, en innumerables ocasiones que es inadmisible que los cristianos apoyen la AfD o que voten por ella[19]. Hubiera preferido que los obispos no hubiesen tenido que levantar su voz en este tema, sino que los cristianos se hubieran dado cuenta solos de la incompatibilidad entre el cristianismo y la ideología populista. Pero parece que no todos son inmunes al virus del populismo.

La única actitud correcta es dar la cara y hacer frente a los partidarios y simpatizantes de la AfD: con argumentos, con razonamientos, con amabilidad. No cayendo en su misma agresividad, ni acritud. Con buen humor, que es algo de lo que los partidarios de estas corrientes generalmente, carecen absolutamente. Aunque, por otra parte, también hay que saber cortar una conversación, cuando los populistas caen en el racismo, en la xenofobia que es parte de su ideología. Sí, hay que ser valiente también para decir: hasta aquí no más; más allá no paso.

No me basta con pensar en que no es la primera colectividad populista de derecha que conoce Alemania, en los 80 existían los Republikanos, después los DVP, los NPD, las asociaciones de camaradería que no son otra cosa que grupos extremistas. Incluso, en los alrededores de Colonia, existe el partido islamófobo Pro-NRW. Sí, pero las dimensiones de la AfD son lo que asusta. Las dimensiones y que haya llegado al centro de la sociedad, incluso que muchos cristianos “rígidos”, como los llama la teóloga Angelika Strube, los apoye[20]. Y otros cristianos contradigan a los obispos como expliqué en mi columna Distanziere Dich!

Como recomienda Karl-Rudolf Korte[21], la forma de enfrentarse al populismo es con ánimo, con confianza, con valentía, mostrando cuáles son las perspectivas de futuro. Es lo que hace Merkel con su “Wir schaffen das” o Lo lograremos[22]. Es a lo que nos llama Liane Bednarz cuando habla de ese optimismo fundamental, esencial o Grundoptmismus[23] que es lo nuestro. Y esto, tanto frente a la crisis del euro -antiguo “tema único” de la AfD- como frente a la crisis de los refugiados -actual tema casi único de la monotemática AfD[24]-. Korte habla de defender apasionadamente la democracia, la democracia pluralista, democrática… y liberal, agregaría yo. Creo que es un buen programa.


[1] El nombre se debe a que, al comienzo de la crisis financiera en la Zona Euro, la canciller Merkel decía con mucha frecuencia que algo era alternativlos, esto es, que no había alternativa a lo que ella proponía. La AfD nació como un partido cuya razón der ser es ser contrario a Merkel. Desde un comienzo, reunió -entre otros- a muchos varones ya mayores que abandonaron la CDU, la democracia cristiana, el partido de Merkel.

[2] Un muy querido amigo mío, me “retaba” porque yo posteaba con frencuencia información sobre la AfD (contraria a la AfD, por supuesto) en Facebook. Desde que Petry -secundada por v. Storch- propuso disparar a los refugiados en la frontera, él hace postea a diario contra la AfD.

[3] Como un “jämmerliche Partei” se le califica con frecuencia.

[4] Ver comentario del artista francés Christophe Bourdoiseau, en el Süddeutsche el fin de semana:Nehmt die AfD endlich ernst – sonst geht es euch wie uns (Tomen la AfD en serio, sino les puede pasar como nos va a nosotros).

[6] Sobre la “normalidad europea”, escribí “No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania”. (En El surgimiento de una nueva derecha en Alemania).

[7] Es un poco lo que ocurre con Ayn Rand y sus libertarios: sus ideas son tan sin sentido que nadie -de entre la gente con más cultura- ha leído el libro de la refugiada rusa sobre Atlas, ni lo ha estudiado; pero sus ideas se expanden, incluso han llegado a un cierto grupo del partido liberal alemán (a los anarco-liberales, que son un grupúsculo mínimo; pero existen). Curiosamente, estos grupos, pese a que su ídolo es una mujer, están generalmente formados sólo por hombres y son bastante machistas.

[8] Columna de Aram Lintzel en taz: Rassismus ohne Rassisten: Creo que su frase: “Queremos odiar y quemar hogares de refugiados, pero al mismo tiempo, seguir siendo personas decentes” (“Die Leute wollen hassen und dabei anständige Männer und Frauen bleiben”) expresa lo que pasa.

[9] Pienso en los más conocidos, el fundador de la AfD, Bernd Lucke y el eterno enemigo del euro, el profesor Starbatty (siempre que escucho su nombre, pienso en el profesor Moriarty).

[11] Menos aún luego de las amenazas de muerte al párroco de Zorneding, una comuna de München, bastante burguesa, esto es, de “gende bien”. Y de que la dirigente del partido en la comuna le llamara “Neger”, porque viene del Congo. Como se pueden imaginar, el párroco hizo sus maletas y se fue. Me da la impresión de que se fue el equivocado…  

[13] Cfr. palabras del escritor austriaco Robert Menasse en Österreich und die Flüchtlinge “Das ist eine unfassbar dumme Politik” (Austria y los refugiados: es una política inconcebiblemente tonta).

[14] En realidad, con cada uno de sus viajes (a ver a Putin, a ver a Orbán) y con sus dichos (en Alemania no impera el derecho sino la injusticia, “Herrschaft des Unrechts”), el Horst bávaro menoscaba y perjudica terriblemente a la propia Alemania.

[15] Ver análisis de Clemens Wergin (en Twitter @clemenswergin) 15 Gründe, warum Donald Trump kaum zu stoppen ist (15 razones por las cuales Donald Trump es imparable).

Teoría de Trump como Frankenstein fue planteas por Robert Kagan en el New Yort Times: Trump is the GOP’s Frankenstein monster. Now he’s strong enough to destroy the party

[16] Ver nota 4.

[17] Circula un chiste en los EEUU, según el cual, da lo mismo lo que hagas, esta elección será histórica En efecto, puedes elegir: la primera mujer (Clinton), el primer judío (Sanders), el primer latino (Rubio), el primer canadiense (Cruz) o votar por el último presidente: Trump. Así está el ánimo en EEUU.

[18] “The party cannot be saved, but the country still can be”.

[19] A esto me referí pero sólo desde un punto de vista, en mi columna Distanziere Dich! 

[20] Rigide Christen anfällig für AfD “Nicht gefeit”. Los cristianos “rígidos” son vulnerables frente a la AfD. No son inmunes a ella. A esta tentación, diría yo. Entrevista aparecida en la Radio de la Catedral de Colonia.

[21] Ver nota 12.

[22] “Eigentlich nur mit Zuversicht, mit Mut, mit Zukunftsperspektiven. Daran hapert es bei den anderen Parteien. Das macht Frau Merkel, aber andere ihr eigentlich nicht nach”.

[24] Los otros temas son Alemania ocupada y dominada desde EEUU, fuente de todo lo malo, al mismo tiempo que su decisión de acercarse a la Rusia de Putin; el gender, la maldad de los homosexuales, la prensa de la mentira o Lügenpresse, la familia alemana (sin extranjeros). Pero en estos momentos, está todo dominado por el tema refugiados.

El surgimiento de una nueva derecha en Alemania

Es preocupante lo que pasa en Alemania. Tengo que aclarar que la derecha alemana poco y nada tiene que ver con lo que nosotros llamamos derecha en otras latitudes, por ejemplo en Latinoamérica, donde la derecha es más lo que yo llamaría un sector liberal-conservador. Esto es, liberal en lo económico; pero valórico en lo moral: sobre todo valores que tienen que ver con la dignidad, la libertad y la vida de la persona humana.

La nueva derecha que ha surgido en Alemania es autoritaria -no extraña su cercana a Putin[1]-, sufre de euroesceptiscismo que va de la mano de su nacionalismo y su consiguiente oposición a la Unión Europea. Es antiamericana (anti Estados Unidos). Es profundamente antiliberal, es antidemocrática, es familialista, homofóbica, anti-igualitaria, indentitaria, islamofóbica y parte de ella, es antisemita. Y es völkisch, palabra alemana que designa una suerte de predilección por su propio pueblo (en sentido biologista y darwinista), en desmedro de los demás.

Un sector de ella, acepta las consignas del movimiento libertario (mala caricatura del liberalismo), que repite sin entender mucho de qué se trata. Su libertarianismo es más bien un reflejo antiestatista, un rechazo al estado liberal democrático; no al estado autoritario que ellos añoran y proponen.

Cuando Merkel estuvo en Budapest, el entonces nuevo presidente Viktor Orbán dijo -durante la conferencia de prensa conjunta- que él no estaba de acuerdo con la democracia liberal. A lo que Merkel respondió que ella no conocía ninguna otra forma de democracia que la democracia liberal. El ideal orbaniano precisamente es el de un estado autoritario al estilo de Putin, de quien es igualmente su gran aliado. El sistema ruso actual es lo que la ciencia política llama una democracia guiada o bien, una democracia simulada. O simplemente, democratura. Este es el ideal de los sectores de la nueva derecha alemana.

El rechazo al liberalismo va de la mano con el rechazo de la Ilustración y de la cultura que podríamos llamar propia del mundo libre, de Europa Occidental y de los Estados Unidos. La nueva derecha es marcadamente anti-americana, más todavía mientras su Presidente sea Barack Obama. Si el presidente fuera del tea party, es seguro que se le pasa su antiamericanismo.

Hablan de Abendland; pero nunca hablan del Westen, con cuyo sistema político no se identifican. Se identifica más bien con una especie de tercera vía que debería conducir -en su teoría- al famoso cesaropapismo que muchos de ellos anhelan y que -esperan- será realidad en una o dos generaciones. Como dice Höcke (de la AfD), su horizonte temporal no es de la siguiente elección, sino es el largo plazo.

Lo del Westen y el Abendland tengo que explicarlo muy brevemente. Los puntos cardinales son norte, sur, este (Westen) y oeste (Osten). El Oeste es el Occidente, el mundo libre de la época de la Guerra fría. En contraposición al Este, que estaba aglutinado en torno al socialismo, en sus diversas expresiones. Pero, en alemán, existe además el Abendland, en contraposición al Morgenland. Abendland es el concepto usado por Spengler en su “Decadencia de Occidente” que en alemán se llama decadencia del Abendland. Para ellos, Morgenland (país donde sale el sol, Oriente) es el país de los árabes y musulmanes en general[2].

Spengler, al igual que Carl Schmitt , es uno dos de los autores más populares en la intelectualidad de la nueva derecha. Ambos pertenecen a la llamada Revolución conservadora de los años 1920 en Alemania. La nueva derecha trata así de empalmar con la historia alemana inmediatamente anterior a Hitler. Como es obvio, de acuerdo a su pensamiento nacionalista, prefieren que se los identifique con esos autores alemanes y no con la Nueva Derecha francesa de los años 70.

La Revolución conservadora de la época de Weimar fue precursora directa o indirectamente del nacional socialismo. Algunos de sus autores se incorporaron al gobierno de Hitler, temporal o definitivamente. Otros pagaron incluso con sangre su oposición. Fueron detractores y destructores de la democracia de Weimar, partidarios de un gobierno autoritario de contornos poco definidos, enemigos de la democracia liberal y del régimen parlamentario. Anti-igualitarios, elitistas y nacionalistas.

Se puede tener una idea más o menos bueno o más o menos mala de estos políticos y pensadores de la década del 20. En aquel entonces, no sabíamos todo lo que sabemos hoy, en que juzgamos la historia desde nuestra perspectiva a posteriori. Pero intentar resucitar estos autores, recurrir a ellos e incluso usar su terminología para nuestro tiempo, es, por lo menos enfermizo. Nada peor que las personas que se erigen en voceros del pasado. Me pregunto si el pasado hablaría hoy con esa misma voz que le dan los ultraconservadores[3]. Me inclino a pensar que no.

La islamofobia es una de las peores características de la nuena derecha y quizás, la característica que los une a todos en su paupérrima diversidad. Ese odio enfermizo al Islam y a los musulmanes que llevó a terroristas como Breivik a asesinar a 77 personas, después de leer blogs demenciales como gates of vienna o al espanol la yihad de eurabia[4]. Los autores de estos blogs son, a mi modo de ver, autores intelectuales de tales crímenes. Sí, las palabras matan

Al igual que ocurrió hace una década en otros países, en Alemania de hoy, los blogs simplones y las páginas mal escritas reúnen a la masa partidaria de los planteamientos de ultraderecha. Forman así un mundo paralelo, que va de la mano con la descalificación de la prensa, de los grandes diarios y revistas que llama prensa de la mentira o Lügenpresse. Lügenpresse es un término tomado directamente de la verborragia nacional socialista. La descalificación de los medios va de la mano de la descalificación de los periodistas que son incluso atacados físicamente en sus manifestaciones. Para no hablar de los mensajes groseros e hirientes que envían y publican. Si algún periodista tiene un apellido extranjero o la piel más morena, se pueden imaginar lo que escriben en sus mortíferos comentarios

Parte de esta nueva derecha es antisemita. Aunque trata de congraciarse con los judíos y de azuzarlos contra los musulmanes. Pero, como los judíos tampoco son tontos no caen en la trampa. Salomon Korn advierte que se trata de instrumentalizar a los judíos, intentando incluirlos en un frente común contra los musulmanes[5]. Extraña alianza.

Ruth Klüger explicó que si ella, en años anteriores, no había accedido a la invitación del Bundestag[6], lo había hecho este año, motivada por la apertura de las fronteras alemanas, que generosamente recibió a los refugiados sirios que se hallaban en Hungría[7]. Preguntan a la escritora sobreviviente del Holocausto, si no tiene miedo del eventual antisemitismo de los refugiados. Responde que es preferible ayudar a las personas y correr ese riesgo antes de dejarse llevar por el miedo y no ayudarlos. Tiene toda la razón.

Sí, es preocupante lo que pasa en Alemania. No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania.

Pero tampoco podemos olvidar que, dentro de todo lo malo que es el avance de estos grupos, la AfD (Alternativa para Alemania, que no es una alternativa) reúne sólo -y, en el peor de los casos- a un escaso 10% del electorado. Diez por ciento, como máximo. El editor Jakob Augstein, hace ver que el 90% de la gente no está de acuerdo con ese partido[8].

Sería menos preocupante si no existiera una cierta dinámica del extremismo de derecha[9], que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Muchas veces, sin que sus partidarios estén muy conscientes de las posiciones cada vez más drásticas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica.

El avance de estas “ideas” ha ido acompañado de un envenenamiento de la vida política, de la vida pública e incluso de la vida privada. En vez de intercambiar ideas y de contraponerlas, hemos llegado a un punto en que no se puede contradecir en lo más mínimo a los adeptos a la nueva derecha. Si lo haces, arriesgas primero que ellos se autovictimicen (hacerse la víctima es una de las características de estos grupitos) y segundo, que te acusen de difamarlos (Diffamierung, difamación es una de sus palabras preferidas, pertenece al código secreto de estos sectores). Para qué hablar de la delación, de la denuncia (de que muchos de nosotros hemos sido víctimas).

Después te dirán que careces sentido común (gesunder Menschenverstand es otra de las palabras propias del código de los reaccionarios. Carl Schmitt la usaba profusamente; me he dado el trabajo de leer algunos de sus libros). Pueden decirte que eres ingenua, que eres un Gutmensch (ver mi columna Prefiero ser buena persona). Que eres liberal de izquierda, otro concepto que usan para descalificar a sus adversarios. Que eres Verde (como si esto fuera un insulto). O simplemente que tienes demasiadas hormonas de la felicidad.

Sí, estos grupitos sufren de conspiranoia y una de las teorías de la conspiración más frecuente es aquella según la cual, los aviones lanzan en secreto (todos los aviones, también los de pasajeros) hormonas de la felicidad sobre la población (teoría del chemtrail). Así, todos estaríamos felices y no nos preocuparíamos de los problemas reales del mundo. Una amiga mía opina que, a juzgar por la cara de los habitantes de Alemania, deberían lanzar mucho más hormonas de la felicidad 😉

Otra de las características de la nueva derecha es su aparente acercamiento al cristianismo. Aquí llegamos a un capítulo para mí muy doloroso[10]. De la mano de esta supuesta cercanía a la fe cristiana -más bien es una forma de clericalismo, primado de la política sobre la religión- va también su pesimismo cultural[11]. Esa desconfianza en el futuro, salvo en el que ellos nos proponen. Ese rechazo de nuestro tiempo, de nuestra era y de parte de nuestro pasado. Ese esperar que venga una catástrofe muy grande, que haya una especie de big bang después del cual todo sea creado nuevamente. Unos cielos nuevos y una tierra nueva, a la imagen y semejanza de un modelo autoritario de vida y de gobierno. ¿Me pregunto cuánto de milenarismo hay en esta utopía? Yo diría que “some people are actually afraid of being too happy because they think something tragic is going to happen soon. This is known as cherophobia”.

Sí, ha surgido una insana alianza entre grupúsculos cristianos ultraconservadores y grupos políticos de extrema derecha. Esto es algo alarmante -que perjudica enormemente a la Iglesia- y que incluso observo entre mis conocidos desde hace ya tiempo. Este fenómeno fue analizado de manera brillante en el ensayo publicado por la Fundación demócrata cristiana Konrad Adenauer el verano pasado[12].

Cómo podía ser de otra forma si estos grupos políticos de extrema derecha ofrecen a los cristianos ultraconservadores lo que ellos no encuentran en otros partidos: rechazo al aborto, un supuesto fortalecimiento de la familia, pero en el sentido del familialismo. Pocas cosas hay más destructoras de la familia que el familiamismo. Y, sobre todo, un gran rechazo -otro elemento en común con Putin[13]– frente a la homosexualidad en particular y al llamado gender, en general[14].

Jutta Burggrag y Enrique Sueiro expresan con claridad, en su artículo conjunto Ser y parecer defensores de la vida: “defender la vida y, de hecho, atacarla”, parece ser la premisa de estos sectores. No se puede querer defender la vida de quién está aún en el vientre materno; pero atacarla cuando es la vida de un refugiado, por ejemplo[15]. Hay una gran falta de coherencia entre los detractores del aborto que no son siempre, partidarios de la vida. No, “necesitamos una fidelidad creativa a principios comunes, de manera que seamos y parezcamos defensores de la vida, de todas las vidas”.

En esta instrumentalización del cristianismo han caído vastos sectores del movimiento evangelical (protestante) y también los ahora llamados Rechtskatholiken[16] (que yo traduciría como católicos de extrema derecha). Son pocos; pero hacen mucho ruido, tienen muchos medios, poder e influencia. Algunos de ellos tienen incluso -por su apellido o familia- prestigio social[17]. Se enquistan en grupos católicos a los que utilizan, a veces sin que ellos mismos se den ni cuenta. Espero que no se den cuenta, porque si se dan cuenta y lo aceptan sería moralmente mucho peor[18].

Pese a que se autoconsideran la vanguardia, la punta de lanza o el último bastión del cristianismo, se oponen abierta o solapadamente, a la jerarquía de la Iglesia. Se puede decir que se hallan en abierta contradicción frente a la Iglesia en Alemania, que se ha posicionado firme, fuerte y claramente contra estos sectores, por toda su carga xenófoba, totalitaria y anticristiana. Pero están tan fanatizados que están convencidos que su lucha es análoga a la de los rebeldes frente a la estrella de la muerte… (en la nueva película, se habla de la Resistencia frente al Nuevo orden).

A propósito, la nueva derecha, los nuevos adherentes a la Revolución conservadora están convencidos de que ellos ejercen resistencia frente a un sistema de gobierno totalitario que consideran similiar al de la Unión soviética o al de Hitler. Hablan de un quiebre del derecho[19], que justificaría su resistencia[20].

Muchos dce ellos, sostienen que Alemania es un país “ocupado”, que no puede decidir por sí mismo, sino que Obama decide por ellos y Angela Merkel es una marioneta de Obama. Otros van más allá y ven en los ojos de los políticos, ojos de reptiles, de manera que aseguran que los políticos -especialmente Merkel- son robots controlados por fuerzas extrañas y por eso, tienen ojos de reptil 😛

Demás está decir que un tipo de planteamiento del tipo “somos la resistencia a la opresión y llamamos a la desobediencia”es sumamente peligroso. En base a él, se puede justificar cualquier cosa, de partida los ataques a los hogares de refugiados o las puñaladas a la alcaldesa Reker[21].

Pienso que, como dice el arzobispo Koch: “También puede ser una expresión de caridad/misericordia, hablar de manera inequívoca y sin ambigüedades y dejar claro dónde están los límites que no vamos a superar”[22]. Sí, así es. Igualmente, como señalan Giesa y Bednarz en su libro “Ciudadanos peligrosos”[23], es importante volver a respetar los tabúes, hay cosas que simplemente no se aceptan, porque son simplemente inadmisibles. El verde Cem Özdemir comentaba que él explicaba con gusto la política de asilo del gobierno; pero si una persona viene y dice que los asilados son un paquete de basura (Dreckspack), como hizo públicamente el jefe de Pegida, con esa persona no tenemos la menor necesidad de hablar, ni de explicarle nada[24].

Está bien, muy bien que la Iglesia de Erfurt apague sus luces para no servir de escenario a las manifestaciones semanales de la AfD. El obispo y el pueblo cristiano sólo pueden ser consecuentes en esto. Y los fieles cristianos, deberíamos defenderlos[25]. Yo aprendí que había que defender a la Iglesia siempre y en todo lugar. Pero hay demasiada gente que parece haberlo olvidado.  La Iglesia y sus pastores, nuestros pastores, reciben hoy en Alemania, los más virulentos ataques de los nuevos enemigos del cristianismo[26], que se cubren con piel de oveja e intentan presentarse como más cristianos que los mismos pastores. Sólo puedo recordarles -y recordarme a mí misma- que no es el discípulo más que el Maestro.


[1] Los afiches “Putin ayúdanos” en las manifestaciones de Pegida son ya tradicionales.

Asimismo, esta cercanía se explica también debido al financiamiento de la AfD por parte de Rusia. Ver: “AfD bekommt Geld von Netzwerken, die mit Russland im Zusammenhang stehen” 

Moskau und die AfD Lucke: “Hoher Spendeneingang” der letzten Wochen

Ver reportaje del Tagesschau sobre el financiamiento de partidos de extrema derecha en Europa occidental, incluyendo a la AfD: Was Russland mit Europas Rechtsparteien verbindet 

Recién leo en la prensa rusa que Le Pen trata de que Rusia, le conceda un nuevo préstamos, esta vez, por un monto de, por lo menos, 27 millones de euros. Ver Партия Марин Ле Пен «рассматривает возможность» взять еще один русский «кредит» = “El partido de Marine Le Pen está intentando obtener otro crédito de Rusia”. Para las elecciones de 2017. se puede decir que, después del préstamo ruso de fines del 2014, la crítica ya nada importa.

[2] Curiosamente o no, se considera que la cultura espanola es oriental. Dada su influencia árabe.

[3] Ver el análisis del autor liberal Clemens Schneider, en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta

[4] Sobre el autor de este lamentablemente extremadamente exitoso blog espanol (lo que no habla bien de Espana), ver mis artículos sobre Carlos Andrés

[6] Su alocución ante el Bundestag con motivo del Día en que se recuerda a las víctimas del Holcausto es impresionante. Recomiendo verla y escucharla: Prof. Dr. Ruth Klüger zur Gedenkstunde für die Opfer des Nationalsozialismus ( Bundestag, 27.1.2016)

[7] Hungría no quería recibirlos y les dió un trato pésimo. Ellos querían pasar a Alemania y Berlín, de acuerdo con el canciller austriado, aceptó recibirlos, por lo que Hungría los dejó pasar.

Vean como los tratan los policías húngaros: los tienen encerrados y les lanzan los paquetes de alimentos, como si fueran animales. El video fue grabado en secreto: Lager in Ungarn: “Ein Ort für Tiere, nicht für Menschen”

[8] “Wenn Sie zehn Prozent Leute haben, die die AfD wählen, haben Sie 90 Prozent, die die AfD nicht wählen”, en “Angela Merkel hat kein großes Interesse an Integration”

[9] Esta dinámica es un tema del cual se ha llamado mucho la atención. Recomiendo el llamado del Profesor Hajo Funke, sobre cómo defender la democracia frente a la AfD: DEMOKRATIE VERTEIDIGEN. DIE RECHTSRADIKALE AFD STELLEN | EIN APPELL

[10] Cuando tienes una conocida a la que estimas y que, apenas se sube a tu auto, comienza a hablar mal de los musulmanes y a renglón seguido, te dice que ella es partidaria de Pegida. O cuando vas a un retiro y lo único que hace una de las participantes es hablar de la AfD positivamente. Y un gran etcétera. 

Toda separación es siempre dolorosa. Pero, si soy consecuente, no tengo alternativa.

[11] “In der katholischen Zeitschrift „Die neue Ordnung“ etwa wird regelmäßig in scharfem Ton gegen die Bundeskanzlerin polemisiert. Man bemüht dabei den Kulturpessimisten Oswald Spengler, der in den 20er-Jahren des vergangenen Jahrhunderts den Untergang des Abendlandes prognostizierte, und den Staatsrechtler Carl Schmitt, der den Ausnahmezustand so schätzte und die parlamentarische Demokratie für ein misslungenes Regiment von Schwächligen hielt. Die Zeitschrift kritisiert in ihren aktuellen Ausgaben den „Humanitarismus“ ebenso wie den Universalismus, der zugunsten einer neuen Attraktivität des Eigenen relativiert werden müsse”. Cita del emblemático artículo de Thomas Schmid en Die Welt: Neuer deutscher Hass 

Traduzco: “En la revista católica „Die neue Ordnung“ (el nuevo orden) por ejemplo, se polemiza en un tono muy fuerte contra la canciller. Para ello, se recurre a los pesimistas culturales Oswald Spengler, quien, en los anos 20 del siglo pasado, predijo la caída de Occidente. Y se recurre también al constitucionalista Carl Schmitt, quien apreciaba sobremanera el estado de emergencia y sosntenía que la democracia parlamentaria era un régimen fracasado, propio de los débiles. La revista critica, en su actual edición el „humanitarismo“, tal como el universalismo, en virtud de los cuales, se relativiza lo propio”.

Sólo puedo decir que la descripción de Thomas Schmid es benévola para lo que la revista realmente es y propaga.

[12] El ensayo de Liane Bednarz y Andreas Püttmann, aparecido como pdf en la Fundación Adenauer, de la CDU: Monitor Religion und Politik: Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen.

Lamentablemente, no está on line. Y nunca lo estuvo, a diferencia de lo que señaló erróneamente Jürgen Liminski, con cuya señora me unía una relación de amistad que igualmente se malogró, lo que no fue mi responsabilidad: ella me excluyó de su grupo de amigos.

[13] Sobre el acercamiento a Rusia de parte de estos grupos, recomiendo, entre otros muchos: Putins nützliche Idioten, del mismo Andreas Pütmman.

En este acercamiento, me parece que juega un rol importante ese amor incontrolado de cristianos católicos romanos conservadores por la llamada “divina liturgia” que sería -me explicaron- la misa de los ortodoxos, con mucho incienzo, cantos y poca o nada, participación del pueblo.

Los status de algunas personas de estos sectores el fin de semana en Facebook, en que saltaban de alegría por el encuentro del Papa Francisco -a quien no le tienen nada de cariño- con el Patriarca de Rusia, Kyrill, mostraban generalmente al Patriarca harto más que al Papa.

Facebook es la red social preferida por estos grupos ultraconservadores y de extrema derecha, lo que hace desagradable entrar a Facebook-Alemania.

[17] Andreas Kemper se ha referido a la participación de la nobleza alemana en este network.

[18] No cren que este es un fenómeno tan sólo alemán. En España, los hay muy parecidos en la organización hazte oir y en su flilial internacional citizengo.

[20] Götz Kubitschek, por ej., llama a ofrecer resistencia, Widerstand y a la desobediencia civil. Dice, eso sí, que debe ser paífica y sin violencia.

[21] Ver mi columna Alemania apuñalada

Un joven amigo mío, de papá alemán y mamá africana (ella es médico y trabaja como tal), me contaba que a su hermana, un hombre le habían advertido la semana pasada que bajara del bus, porque él no estaba dispuesto a “compartir el bus con una negra”. Esto no habría sido posible antes del surgimiento de Pegida y de la AfD.

[22] “Es kann auch ein Ausdruck von Barmherzigkeit sein, unmissverständlich und eindeutig zu reden und deutlich zu machen, wo Grenzen sind, die wir nicht überschreiten werden, etwa im Hinblick auf die Würde eines jeden Menschen, auch des Flüchtlings”.

[23] Gefährliche Bürger de Liane Bednarz y Christoph Giesa.

[24] Ver mi artículo No, simplemente no

[25] Ver artículo de Liane Bednarz en el FAS, Die Radikalen, sobre todo lo que dice sobre los mails llenos de odio que envían a los obispos que le hacen frente a este movimiento: Eine Flut von Hassmails.

[26] Tradicionales son las pancartas y los gritos llamando a colgar a algún obispo de sus testículos. Amenaza que va más allá de ser un simple chiste de mal gusto. 

Frauke Petry, de la AfD, parece haberse especializado en atacar a la Iglesia. Su recriminación de ayer: “Entre tanto, los funcionarios de las iglesias alemanas (se refiere a obispos y arzobispos) levantan su voz ostensiblemente más para defender más a los musulmanes que a sus propios hermanos en la fe” (“Inzwischen erheben einige Amtsträger der deutschen Kirchen ihre Stimme offenbar mehr für Muslime als für eigene Glaubensbrüder“).

¡Sácate la burka!

El fin de semana, una amiga nos decía que ella estaba a favor de la prohibición del burka (en alemán es la burka, femenino; en castellano, el burka, masculino).

Mi amiga dice que la burka no es una exigencia del Islam. En consecuencia, su uso no estaría garantizado por el derecho a la libertad religiosa, ni a la libertad de culto.

Al parecer, la burka, en efecto, no sería parte del Islam. La mejor prueba de ello es que sólo mujeres de algunos países musulmanes la usa y otras, de otros países. no. Las mujeres afganas (la burka provendría de la cultura pashtuna; las pakistanas y, según observo, las mujeres que vienen del Golfo Pérsico).

Sin embargo, si un sector de la población, en un concreto grupo religioso, de una cierta tendencia o procedente de un determinado lugar geográfico, considera que la burka sí es una exigencia de su fe religiosa, me parece que va a ser difícil sostener que, en el caso de ese grupo de la población, la burka no es un elemento religioso y que no debe/puede ser respetado como tal.

Es como si se prohibiera el rezo del Santo Rosario, porque en algunos países no se usa rezar el rosario. De partida en la mitad de la Cristiandad, que es protestante y por tanto, nada tiene que ver con el rosario.

Mi amiga dice que el uso del burka no es voluntario, sino que las mujeres son obligadas a ello. Supongo que usar burka es, para ellas, tanto como -para mí y otras muchas mujeres que viven en países fríos- usar abrigo con capucha en el invierno.

Siempre he pensado que la burka es la típica vestimenta adecuada para soportar las tormentas de arena en algún desierto del mundo. ¿Por qué no se usa la burka en Chile?[1] Porque en el desierto de Atacama, no hay beduinos que deambulen por el mismo, cabalgando sobre camellos[2].

Es indudable que obligar a una  mujer -o a un hombre- a usar burka es inadmisible. El Papa Benedicto lo dejó muy en claro en el libro-entrevista concedida a Peter Seewald y que apareció el año 2010.

Hoy en día, los grupos ultra-conservadores añoran al antiguo Papa, que contraponen al nuevo con el que están muy disgustados. Pero estos grupos olvidan cómo criticaron a Benedicto, por ej., cuando habló sobre la burka. Con su mirada nostálgica y melancólica, dirigida hacia una supuesta edad de oro, idealizan al Papa anterior al que hacen hablar con su propia voz.”[3]. Ellos hablan con una voz que definitivamente no es la de Benedicto.

Al comienzo de la página 75 del libro “Licht der Welt” o Luz del mundo, Benedicto 16, en “conversación con Peter Seewald”, responde al periodista bávaro, acerca de la prohibición de usar la burka en Francia, gran tema a comienzos de esta década (pág. 74)[4].

Christen sind tolerant, und insofern lassen sie auch den anderen ihr Selbstverständnis. (…) Was die Burka angeht, sehe ich keinen Grund für ein generelles Verbot. Man sagt, manche Frauen würden die Burka gar nicht freiwillig tragen und sie sei eigentlich eine Vergewaltigung der Frau. Damit kann man natürlich nicht einverstanden sein. Wenn sie sie aber freiwillig tragen wollen, weiss ich nicht, warum man sie ihnen verbieten muss.

No sé si el libro fue traducido al castellano. Mi traducción:

Los cristianos son/somos tolerantes y, por ende, permitimos a los otros lo que a ellos les parece que es totalmente normal (…). En lo relativo a la burka, no veo ningún motivo para una prohibición general. Se dice que algunas mujeres no la usan en forma voluntaria y esto es, realmente una violación de la mujer. Naturalmente, no podemos estar de acuerdo con ello. Sin embargo, si llevan la burka de manera voluntaria, no sé por qué se la debería prohibir.

Hasta aquí el Papa Benedicto.

Yo aprendí en la universidad (primer año de derecho en la Univ. de Chile) que hay tres tipos de normas que reglan nuestro comportamiento: la norma jurídica, la norma social y la norma moral. En ese orden, desde la exterioridad hasta la interioridad.

La norma social puede “obligar” a la mujer a usar burka. Es cierto; pero, en ese caso, sólo un cambio social puede liberarla de esta “obligación”. Es lo mismo que ocurría antes con las minifaldas o con las faldas largas o con el traje de baño “entero” o con el bikini. Para no hablar del burkini 😉

Moralmente, podemos decir que es inadmisible que se la obligue a usar burka. Pero sería igualmente inmoral, obligarla a no usarla.

Nos queda sólo la norma jurídica, propia del poder estatal. ¿Se atrevería alguien a proponer que la policía debería preguntar a todas las mujeres que vea con burka por la calle, si la obligaron a ponérsela o lo hace volluntariamente? ¿Tendría alguna practibilidad, tendría algún sentido, una medida semejante? No sé qué opinen Uds.; pero a mí me parece que no.

La inmensa mayoría contestaría que lo hace voluntariamente. ¿Qué haríamos con quienes dicen que fueron obligadas? ¿Les pasaríamos a ellas una multa? ¿Las obligaríamos a sacarse la burka en la calle? Y si tienen un bikini debajo, lo que pasa muchas veces, según me contó un amigo musulmán.

Distinto es que se prohiba la burka no en forma general, sino por ej., al ingresar a un banco, análogamente a como ocurre con los conductores de motos, que no pueden entrar con casco al banco. Se podría prohibir ir al colegio con burka, prohibición que afectaría tanto a profesoras (salvo que sean profesoras visitantes), como a alumnas[5]. Pero esta última es una medida que tendría ser primero estudiada por los abogados a quienes corresponda probar la juridicidad de las normas relativas a colegios. (Sobre el caso, no de la burka, sino del velo, invito a leer el artículo de Joaquín García-Huidobro de 2005: El otro fundamentalismo).

Lo del banco es más o menos claro; pese a que frecuentemente veo mujeres con burka en mi banco y nadie les dice nada, lo que habla muy bien de la tolerancia en mi ciudad. Como dije en mi artículo anterior, vivo en una localidad donde hay una gran población musulmana. Un porcentaje de ella está compuesta por “turistas de la medicina” que provienen generalmente, de “países con burka”, por decirlo de alguna manera y que se vienen a hacer tratamientos médicos a Alemania. Asimismo, me atrevo a decir que es más peligroso -para el banco- un hombre que no se saca el casco al entrar, que una clienta con burka.

Un caso un poco distinto es de quienes entran a las 4 AM a un cajero automático con la cara cubierta.

Igualmente, se puede prohibir ingresar a los estadios o participar en manifestaciones con la cara tapada. En este caso, me parece que es obligación del poder estatal asegurar la paz durante un evento deportivo. Aunque es poco probable que una mujer con burka asista a un partido de fútbol. Que participe en una manifestación política es más posible. Estas legítimas medidas de seguridad ya existen en Alemania.

Opinable es también si se puede o no se debe manejar con burka. Se podría pensar en la obligación de destaparse la cara durante el manejo[6]. Se verían entonces, como las monjitas católicas hoy.

En el plano privado, es evidente que podría prohibir -más bien, impedir- que entre a mi casa, una persona con bikini, con burka o con burkini. O un hombre con traje de baño estilo tanga. O una mujer vestida como dómina (tuve una amiga que era dómina) o un hombre con un t-shirt del Che Guevara, de Donald Trump, con la svástica o con símbolos de algún grupo de camaradería neonazi[7]. Etc., etc., etc.

Les prometo que no se lo prohibiría, ni a un hombre con la camisa abierta hasta más allá del tercer botón, o uno que use guayabera o zoquetes con sandalias. Aunque ninguna de estas pintas me gustan en absoluto; pero yo no soy nadie para imponer mi gusto a los demás. Ni siquiera con la noble intención de defender la estética.

Si soy responsable de una empresa, puedo pedirle a mis empleados y empleadas que respeten el dresscode de la misma. (El dresscode bancario más conocido es tal vez, el del UBS que levantó bastante polémica igualmente por allá por el 2010). Pero no puedo obligarlos a vestirse de tal o cual manera, cuando no están en servicio. Cuando no están trabajando, que se vistan como les dé la gana.

Lo que no puedo hacer es, por ej., si tengo un negocio, es discriminar a personas o a grupos y no atender a señoras con burka. Como tampoco puedo discriminar a mamás o papás (generalmente son mamás) con niños o a personas de tez más morena o a gente de color. Gracias a Dios, el apartheid ya pasó de moda. Es dudoso que la prohibición de usar jeans en establecimientos de la gastronomía se pudiera cumplir hoy en día.

En la época de los 60, 70, los jeans eran muy mal mirados en Alemania y se impedía entrar a algunos restaurants u hoteles a jóvenes con pantalones norteamericanos que llamaban no jeans, en inglés, sino despectivamente “Nähte-Hosen”. Hoy en día, tengo amigos y amigas alemanes que no usan jeans… A mí me habrían expulsado de esos establecimientos.

A mí no me gustan las burkas. Pienso, con mi amiga, que la burka da una imagen de la mujer que no es buena. Como feminista, me gustaría que no existiera. Salvo en el caso de una tormenta de arena, proco probable en nuestras latitudes. Pero yo no soy nadie para imponer mi punto de vista a las demás personas; menos que nadie, a las demás mujeres. No quiero reemplazar una forma de opresión de la mujer, por otra. Preferiría que ellas decidieran, siempre y en todo lugar, tanto en Saudi Arabia, como en Alemania; en Afganistán y en Francia.

Menos que nada, puedo pedirle al estado que obligue a la mujer -o a un hombre- a vestirse de cierta forma que a mí me parece más o menos adecuada. Eso ocurría en la China de Mao, donde todos estaban obligados a vestirse con el famoso “traje de Mao” y ocurre hoy en algunos países donde religión y poder político están en las manos de las mismas personas. En estados fundamentalistas. En occidente queremos respetar la dignidad y la libertad de la mujer, de manera que no podemos obligarla a nada.

Pienso que cada uno, cada una, debería vestirse como quiera y que no puede, no debe haber una prohibición o un mandato de naturaleza jurídica de ninguna especie en este sentido. Distinta es la influencia de las normas moral y social mencionadas. El estado no puede/ no debe inmiscuirse en la vida privada: ni a favor de alguna prenda de vestir, ni en contra. En esto, tiene que haber plena libertad. Querer revocar esta absoluta libertad sería un grave retroceso.


[2] En algún momento de la historia, se intentó introduirlos, experimento que falló por la extrema aridez del desierto. Pero sí sobreviven sus parientes camélidos americanos, la vicuña y el guanaco..

[3] “El pasado, del cual hablan y escriben los temerosos conservadores no es otra cosa que una momia sin vida y sin existencia, a la que el conservador da su propia voz”.  Ver Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta

[4] Tengo a la vista el libro: “Benedikt XVI. Licht der Welt. Der Papst, die Kirche und die Zeichen der Zeit. Ein Gesprächt mit Peter Seewald”, Herder, 2a. edición 2010.

[5] No creo eso sí, que sea necesario que ocurra como a Dorothea Bucca, profesora de la Universidad de Bolognia, en el siglo 14, que debía taparse la cabeza y el cuerpo y dictar su cátedra desde una especie de confesionario, para que sus alumnos no la vieran, ya que su belleza podía perturbarlos.http://3.bp.blogspot.com/-S0CLJrLV6qI/UEQPL64PAlI/AAAAAAAAAL4/4Z27pZSxZpE/s1600/universidade-de-bolonha.jpg

[6] Se verían entonces como las mujeres chilenas -de Santiago- de la clase alta saliendo de la catedral a quienes me referí en este artículo: Las drapeadas del manto negro de espumilla y también Ir a misa en 1911

[7] Neonazis alemanes. Generalmente, de la clase con menos cultura formal e informal.

Prefiero ser buena persona

Yo también soy una buena persona, un Gutmensch. Me lo han dicho repetidas veces durante los últimos dos o tres años[1]. No, no necesitan felicitarme por ello… La voz Gutmensch se ha convertido -en el vocabulario de la insana e insanta alianza entre extremistas de derecha y ultraconservadores cristianos- en un insulto, en un disparate, en una grosería, en una palabra llena de odio.

Ayer, esta palabra fue “coronada” como la no-palabra (Unwort) del año 2015[2]. Las razones que dió el jurado: “como Gutmenschen son específicamente insultados quienes trabajan ad honorem ayudando a los refugiados y quienes se oponen a los ataques a los hogares de refugiados. Con las palabras Gutmensch, Gutbürger (buen ciudadano) o bonhomía (Gutmenschentum), tolerancia y disponibilidad a ayudar (Hilfsbereitschaft[3]) se califica por igual, como ingenuo, tonto y que no tiene idea del mundo (weltfremd), como dominado por el síndrome de los que quieren ayudar (Helfersyndrom) o como expresión de imperialismo moral” [4].

Se descalifica, más bien… Sí, este párrafo me hace pensar en Donald Trump, más que en John Boehner (ver mi columna ¿En qué se parecen John Boehner y yo?).

Ya el 2011, Gutmensch fue una de las palabras del año[5], “con el término Gutmensch, especialmente en foros de internet, se ataca de tal manera -con sorna y malicia- el ideal ético de la persona buena (des „guten Menschen“) para difamar a quienes no piensan como ellos, sin considerar sus argumentos y para descalificarlos como ingenuos”[6].

El Slaby Grossmann[7], considerado el mejor diccionario castellano-alemán no tiene la palabra (al menos, la edición que yo tengo, del tiempo del colegio). Tampoco está en el anexo. Así que voy a tener que explicárselas yo.

Gutmensch se compone de dos palabras (el idioma alemán aglutina), de gut, bueno, buena y Mensch, ser humano, hombre y mujer. En suma, Gutmensch designa a un hombre, a una mujer buenos.

Hasta donde yo sé, ser bueno, es bueno… Esto es, ser bueno no es malo. Yo no soy relativista. Por ello, cuando me “insultan” diciendo que soy un Gutmensch, les respondo que prefiero ser una buena persona a ser una mala persona, en alemán: lieber Gutmensch als Bösmensch 😉

Si ser una buena persona fuera algo malo, querría decir que estamos muy mal. Como escribió alguien en algún editorial hace pocos meses, significaría que nuestra sociedad está podrida. Gracias a Dios, la mayoría de los alemanes de hoy, son Gutmenschen, que ayudan a los demás (especialmente a los refugiados[8]). Nuestra sociedad no está podrida, ni son una mayoría quienes califican, descalifican como “hombres buenos” a los demás. (Como tampoco son una mayoría quienes se “informan” leyendo a Sarrazin[9]).

A fines del año 2015, alguien me comentaba que Alemania era hoy, ayudando a los refugiados, más cristiana que nunca. No deja de tener razón. A comienzos del 2016 y pese a las reacciones al acoso sexual de año nuevo en Colonia, me parece que esto sigue siendo así.

¿Quienes son las personas que descalifican a los demás, como si ser una persona que pasa por la vida haciendo el bien[10], fuese una persona mala? Para responder a esta pregunta, propongo continuar leyendo el comunicado de prensa: “El concepto de “buena persona” (Gutmensch) no florece solamente en el sector del populismo de derecha como un concepto de lucha, sino también entre los periodistas de medios importantes, como una crítica generalizada a un conformismo del bien”[11] y cita un artículo del Handelsblatt.

Ellos piensan que sólo ellos conocen la verdad y son realistas; todos los demás, seríamos ingenuos (tendríamos “mentalidad de boy scout”, diríamos en Chile y Argentina). Hace algunas semanas, una amiga (con esas amigas…) me dijo que yo tenía demasiadas hormonas de la felicidad[12], otro tópico de los extremistas ultraconservadores que va por la misma línea de los Gutmenschen.

En suma, este de la buena persona (Gutmensch) es un concepto utilizado especialmente por sectores de extrema derecha populista y ultraconservadora[13], por describirla de alguna manera. Incluso, por el ultraconservadurismo “cristiano”, por los llamados Evangelikalen (protestantes y que nadie toma mucho en cuenta) y los católicos de derecha (Rechtskatholiken) que son una especie de nacionalcatólicos alemanes, un grupo pequeño, pero que se hace notar.

Cuál triste paradoja, la Asociación de periodistas alemanes nos explica[14] que, por primera vez, la palabra fue usada para designar a los partidarios del Cardinal von Galen, el León de Münster, quien luchó contra el exterminio de la vida sin valor (lebensunwerten Lebens) , esto es, contra el asesinato de discapacitados[15] mental y físicamente realizado por los nacional socialistas[16].

En el documento que cito (de 2006), la Asociación de periodistas alemanes hace ver que Hitler, en sus discursos y en “Mi lucha” también usaba el prefijo gut (bueno) de manera peyorativa. Para él,  gente bien intencionada y de buen carácter (gutmütige Menschen) son los enemigos del pueblo alemán[17].

El término buen hombre, buena mujer, buena persona ha sido secuestrado por la extrema derecha, con una intención precisa: denunciar como un principiante tonto e ingenuo a quienes no estén de acuerdo con ellos y su lógica propia de “matones de colegio” (así les llama el diario alemán taz[18]). Las buenas personas nos dejaríamos llevar por nuestros sentimientos y no seríamos racionales. Sólo ellos son racionales.

Se ha convertido en un concepto de lucha extremista que se utiliza de manera inflacionaria para denunciar a quienes propongan diferenciar, a quienes sean empáticos o intenten actuar de forma razonable. Quienes (des)califican así a otras personas lo hacen desde una perspectiva de supuesta superioridad de quien ve más allá y conoce las causas de lo que ocurre y lo puede explicar. Los hombres y mujeres buenos, no lo podríamos explicar. No sé si les ha tocado interactuar con gente así… A mí, sí.

“Noble es el hombre, servicial y bueno”, escribió Goethe al inicio de su poema Das Göttliche[19] en 1873. No puede haber mayor contraposición… Prefiero a Goethe.


[1] “Antifa” (antifascista), “Linksliberal” (liberal de izquierda) e incluso comunista son igualmente vocablos usados por ese tipo de personas.

[3] Se podría hablar de altruísmo, de generosidad y los cristianos hablaríamos de magnanimidad.

[4] Als „Gutmenschen“ wurden 2015 insbesondere diejenigen beschimpft, die sich ehrenamtlich in der Flüchtlingshilfe engagieren oder die sich gegen Angriffe auf Flüchtlingsheime stellen. Mit dem Vorwurf „Gutmensch“, „Gutbürger“ oder „Gutmenschentum“ werden Toleranz und Hilfsbereitschaft pauschal als naiv, dumm und weltfremd, als Helfersyndrom oder moralischer Imperialismus diffamiert.

[6] Mit dem Ausdruck Gutmensch wird insbesondere in Internet-Foren das ethische Ideal des „guten Menschen“ in hämischer Weise aufgegriffen, um Andersdenkende pauschal und ohne Ansehung ihrer Argumente zu diffamieren und als naiv abzuqualifizieren.

[7] “Diccionario de las lenguas española y alemana en dos tomos”.

[9] Ver la nota a pie de página número 2 de mi columna sobre John Boehner

[10] Recuerdo lo que dice Forja 1.054 “…Y así, saborearás la alegría del buen hijo de Dios, que pasa por la tierra con errores, pero haciendo el bien.”

[11] Der Ausdruck „Gutmensch“ floriert dabei nicht mehr nur im rechtspopulistischen Lager als Kampfbegriff, sondern wird auch von Journalisten in Leitmedien als Pauschalkritik an einem „Konformismus des Guten“ benutzt.

[12] Según una muy popular (en Alemania) teoría de la conspiración, el gobierno mundial nos arrojaría oxitocina desde los aviones, para que siempre estemos felices, no nos demos cuenta de lo que “los de arriba” hacen con nosotros y no protestemos. Sólo un puñado de elegidos -no me cuento entre ellos- se da realmente cuenta de lo que pasa.    

[15] No me gusta la palabra “discapacitados”; pero me temo que es la que se usa oficialmente. La escribo de manera “provisoria” y para que se entienda la traducción.

[16] Erstmals findet sich das Wort als Bezeichnung für die Anhänger von Kardinal Graf Galen, der gegen die Vernichtung lebensunwerten Lebens , also die Tötung körperlich und geistig Behinderter durch die Nationalsozialisten (schließlich mit Erfolg) gekämpft haben.

[17] Adolf Hitler hat in seinen Reden und in Mein Kampf ebenfalls die Vorsilbe gut als abwertend verwendet. So sind für ihn gutmeinende und gutmütige Menschen diejenigen, die den Feinden des deutschen Volkes.

La prohibición de matar en el Islam

Ebrahim B. es un ex-guerrillero, que volvió a Alemania desde Siria, luego de desertar del IS[1]. Actualmente, sometido a juicio en el Norte de Alemania. El joven de Wolfsburg  considera que su enrolamiento en esa organización, ha sido el mayor error de su vida. Dió una entrevistas a la televisión alemana, donde cuenta cómo es realmente la vida en el Islamic State. El video más completo es este, aparecido en el programa de televisión Panorama.

En el minuto 26, el joven se pregunta si la gente del Islamic State no conoce el verso del Corán que dice: “si tú matas a un inocente, serás castigado como si hubieras matado a toda la gente del mundo”. En otras traducciones leo: “matado a toda la humanidad”, traducción que me parece más apropiada.

Barack Obama citó este verso, en su discurso de febrero de este año[2]. El presidente norteamericano contradice el intento del Islamic State de fundamentar sus crímenes en el Islam: “clérigos y eruditos musulmanes -respetados no sólo aquí en los Estados Unidos, sino en todo el mundo- aclaran que esta es una interpretación retorcida de su fe. Ellos dejan muy claro lo que el Islam representa. Estamos unidos por/con algunos de estos líderes en la actualidad. Estos líderes religiosos y académicos predican que el Islam llama a la paz, a la justicia y a la tolerancia hacia los demás, que el terrorismo está prohibido: el Corán dice cualquiera que mate a un inocente, es como si hubiera matado a toda la humanidad. Esas son las voces que representan a más de mil millones de personas en todo el mundo”. (La traducción es mía).

No sé si Rhonheimer -que postula que, en el Islam, existe una licencia para matar– conoce este texto del Presidente de los EEUU. O los de Bush citanto este mismo verso del Corán[3].

Personalmente, estoy lejos de pensar ingenuamente que todas las religiones -incluyendo la mía propia- sean instancias sembradoras únicamente de paz, de amor, de luz y de alegría… Después de ver todo lo que he visto, de leer todo lo que he leído y de escuchar todo lo que he escuchado en los últimos años, me temo que estaba equivocada: cada religión, incluso la cristiana, puede conducir también al fanatismo o llevar al odio, a la violencia y a la muerte (Even words can kill). Sí, Breivik y Abdelhamid Abaaoud son una -lamentable, pero muy real- prueba de ello.

La frase citada, del Corán 5,32, dice textualmente: “Por esta razón, prescribimos a los Hijos de Israel que quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad. Nuestros enviados vinieron a ellos con las pruebas claras, pero, a pesar de ellas, muchos cometieron excesos en la tierra”.

Es significativo que este versículo se refiera a los Hijos de Israel. No olvidemos que los musulmanes no niegan la revelación bíblica, no la rechazan, la aceptan. Para ellos, el Antiguo y el Nuevo Testamento siguen vigentes. Moísés, Mahoma y Cristo son sus profetas[4]. La religión del Islam[5] considera que tiene su origen en Abraham. Por eso, se habla de las religiones abrahamíticas, para refrirse a la religión judía, al cristianismo y al Islam. Los musulmanes ven en Moisés (el del Decálogo o Diez Mandamientos, con su prohibició de matar) y en Jesucristo a dos de sus tres más importantes profetas. Mahoma no “derogó” ni el Antiguo, ni el Nuevo Testamento. Él pensaba haberlo llevado a su plenitud. En el mundo del derecho, diríamos que el Islam no derogó las antiguas revelaciones, sólo que la última tiene supremacía.

Tayfun ‏@Demtayy -a quién comozco de Twitter, actual expresión de nuestra inteligencia colectiva- me recomienda varias suras, no sin advertirme que no sirve mucho sólo simplemente enumerarlas[6]. El Corán 17,33 dice “No matéis a nadie que Dios haya prohibido, sino con justo motivo”. Contiene la prohibición de matar, salvo excepciones. Tayfun me explica que las excepciones son dos: cuando se está en una guerra y en defensa propia.

Otros, critican que la prohibición de matar del Corán, se circunscribiría sólo a los creyentes musulmanes. Rhonheimer dice que los musulmanes no tiene la obligación de respetar la vida de los no creyentes, con excepción de los dhimis[7], esto es, de los protegidos -judíos y cristianos- quienes estaríamos obligados a pagar el impuesto al dhimi… Esto me recuerda al impuesto a los judíos que existió durante muchos siglos en Europa.

Si el verso que menciona Ebrahim B. protege realmente a todas las personas o sólo a los musulmanes, es algo sobre lo que yo no puedo decir la última palabra, ya que no soy estudiosa del Islam. Pero si hay tantos musulmanes que nos dicen que sí se refiere a toda la humanidad, ¿quién soy yo para ponerlo en duda?

Aiman Mazyek, presidente del Comité central de los musulmanes en Alemania, dice que el Islamic State está en una cruenta guerra contra la humanidad. Lo que me hace pensar nuevamente en Corán 5,32. Mazyek hace ver que la radicalización de los jóvenes tiene lugar hoy en internet, no en las mezquitas, donde ellos consideran que se enseña un “islam tibio”. Los reclutas del IS en Europa los convencen que en ellas se enseña una religión tibia…

Ebrahim B. lo ratifica en el video, cuando confiesa que los jóvenes guerrilleros no tienen idea del Islam; dice que la religión nunca fue tema para ellos. El joven ex-combatiente se pregunta -y llama a los eventuales candidatos a guerrilleros del IS a preguntarse- ¿por qué su papá u otros hombres, que desde hace treinta años rezan y ayunan, no se enrolan en el IS? ¿Soy yo, más o mejor musulmán, mejor que mi piadoso papá? La respuesta es obvia: no. Como comentaba alguien en Twitter, los jóvenes alemanes que van a pelear a Siria, tienen -en el mejor de los casos- un “Islam For Dummies”, comprado en Amazon antes de partir.

Navid Kermani hace ver, en su memorable discurso en la Paulskirche[8] (Iglesia de San Pablo) en Frankfurt, que el IS expresa una forma de wahhabismo que se impuso en el siglo 19 en Arabia Saudita y que rompió -con gran crueldad- con toda la tradición musulmana anterior, con la piedad popular, con el sufismo, con la poesía.

Al escuchar sus palabras, pienso en el papá de Ebrahim. El wahhabismo rompió con el pasado -más ilustrado que el presente- no sólo en el plano intelectual, sino también en el físico: a partir de la irrupción wahabbista, al asesinato de líderes sufis, se sumó la destrucción de sus monumentos, de sus edificios históricos. Incluso la casa de Mahoma fue destruida y se construyeron baños públicos en su lugar. Es lo mismo que se ve en Palmira hoy, es la lógica consecuencia y continuación por lo iniciado ya en Saudiarabia, explica Kermani.

Sobre los profesores y profesoras de universidades occidentales, aclara el autor alemán que han sido los mismos profesores occidentales (entre ellas, la alemana Annemarie Schimmel) quienes han preservado los escritos sufistas y de religiosidad popular[9]. Dice que el IS no está en guerra contra Occidente, sino que está en guerra contra el Islam. La resistencia a la locura destructora del IS, del wahhabismo-salafismo, se levanta hoy no en los países árabes, otrora núcleo del Islam, sino en su periferia: en Asia, en Sudáfrica, en Irán, en Turquía y no en último término, entre los musulmanes en Occidente que desarrollan un nuevo pensamiento religioso.

En África, el Papa Francisco, esta semana, en un encuentro ecuménico con representantes de diversas religiones, en Kenia, insiste en que, “con demasiada frecuencia, se hace de los jóvenes, extremistas en nombre de una religión”[10]. Dice que el nombre de Dios nunca puede ser utilizado, nunca se puede abusar de él para justificar el odio y la violencia. Frente a los atentados barbáricos del IS en Nairobi el 2013, el Santo Padre llama al diálogo interreligioso. No llama a la guerra… llama al diálogo. Sí, los cristianos somos así. Me imagino qué pasaría si alguien llamara a la guerra santa y nadie acudiera[11].

Hoy en Bangui, la ciudad más grande de la República Central Africana, el Papa Francisco visitó una mezquita y, sin recurrir a lugares comunes, sino con su habitual predilección por romper esquemas, el Santo Padre, dice que cristianos y musulmanes somos hermanos… Bueno, hasta aquí nada nuevo; aunque algunos niegan que lo seamos. “Sabemos bien que los últimos sucesos y la violencia que ha golpeado su país no tienen un fundamento precisamente religioso”. Frase clave en el pensamiento papal y en el pensamiento cristiano. Ojalá la escuche más gente.

Prosigue: “Quien dice que cree en Dios ha de ser también un hombre o una mujer de paz”. No sé qué van a decir los guerrilleros anti-gender ahora que el Papa habla de hombre y de mujer y no sólo de hombre  🙂

Más adelante: “cristianos, musulmanes y seguidores de las religiones tradicionales, han vivido juntos pacíficamente durante muchos años”. Por eso, “tenemos que permanecer unidos para que cese toda acción que, venga de donde venga, desfigura el Rostro de Dios y, en el fondo, tiene como objetivo la defensa a ultranza de intereses particulares, en perjuicio del bien común”. Propone: “Juntos digamos ‘no’ al odio, a la venganza, a la violencia, en particular a la que se comete en nombre de una religión o de Dios. Dios es paz, salam (…). Los animo vivamente a trabajar para que su país sea una casa acogedora para todos sus hijos, sin distinción de etnia, adscripción política o confesión religiosa”[12]. Ese sin distinción es algo que me gusta mucho.

Esto es nuestra responsabilidad, nuestro derecho y nuestro deber, sembrar la paz junto a los musulmanes, dice claramente el Vaticano II. Nostra Aetate número nos “obliga” a ello. Feliz obligación la nuestra. Dichosos los pies del mensajero de la paz (Isaías 52,7).


[1] Me referí a él en julio de este ano, en “El mayor error de mi vida”.

[3] El presidente Bush citó varias veces este verso para llamar a los musulmanes a no hacer la guerra contra los no musulmanes. La noticia en el Tagesspiegel: http://www.tagesspiegel.de/politik/bush-appelliert-an-muslime-in-aller-welt/651608.html

[5] Rhonheimer dice que el Islam es más que una religión. Es un conjunto de reglas de culto, políticas y sociales.

[6] Es ist nicht sehr hilfreich einfach einzelne Suren aufzuzählen, aber: Sure 17 Vers 33; Sure 2 Vers 191-193, Sure 8 Vers 12.

[7] Durante años, el español Carlos Andrés (conocido por su pseudónimo AMDG) autor del blog lamentablemente muy popular en Espana; La Yihad en Eurabia -y de otras páginas maravillosas- me atacó violentamente -después de tratar de ganarme zalameramente para su causa del odio- y me llamaba dhimi. De esto último, puedo estar muy orgullosa, ya que él consideraba a Juan Pablo II igualmente, un dhimi. 

[9] Pienso que, en siglos pasados, fueron los autores musulmanes quienes preservaron la herencia griega y la entregaron a Occidente.

[10] Ver, a modo de ejemplo de esta utilzación, de este abuso, la nota a pie de página número 10 de mi artículo anterior. Lo que cuenta Stefan Zweig.

[11] No sé si saben que el movimiento pacifista de los 60 y 70, tenía el slogan: “Imagínate que llaman a la guerra y nadie acude”.

Rhonheimer y la licencia para matar en el Islam

Después de los atentados del fin de semana en París, se ha vuelto a mencionar el tema de la prohibición -o no prohibición- de matar en el Islam. Todo empezó con un artículo de Martín Rhonheimer en el NZZ: Töten im Namen Allahs, matar en el nombre de Alá.

Antes que nada, tengo que explicar a mis lectores de habla hispana que el NZZ, la Neue Zürcher Zeitung es uno de los medios de comunicación más importantes e influyentes del mundo. Aunque en los países de lengua castellana sea desconocido, lo que es una pena, ya que se pierden algo muy bueno. Como dice su nombre, es un diario de Zürich, leído por la crème de la crème de la sociedad europea.

El artículo del NZZ no quedó sin contestar. En el mismo diario, hubo una serie de artículos que criticaban la posición de Rhonheimer. No vi ninguno que lo apoyara. Es elogiable que el NZZ dé tribuna a gente de opiniones distintas, para lograr un enriquecedor debate e intercambio de ideas.

Hasta ahora, he sido fan de Rhonheimer. Sacerdote católico, de origen judío. Sobre todo, por su idea de que la naturaleza humana es el fundamento de la moral[1]. Incluso  En mi blog sobre Alemania, tengo nueve artículos sobre él, todos positivos. Igualmente, me encantaron algunas discusiones que tuvo con ultraconservadores en la década de los ‘90. Pero debo reconocer que esta vez, en el tema Islam, no estoy de acuerdo con él. Amiga de Platón; pero más amiga de la verdad 😉

En su larga columna en el diario de Zürich, Rhonheimer sostiene que en el Islam no hay ninguna prohibición de matar (Tötungsverbot), como sí existe en el cristianismo. En realidad, habla de la religión judeo-cristiana. De la inexistencia de la prohibición de matar, concluye que los musulmanes no sólo carecen de la prohibición de matar, sino que tienen una licencia para matar a los no musulmanes (Tötungslizenz). (Por ello, no podrían condenar al IS, como dice Katajun Amirpur, citada más adelante).

Esta conclusión me parece un gravísimo error.

La prohibición de matar se halla en el Antiguo Testamento. Sí, el autor se refiere a la religión judeo-cristiana, ya que a nadie se le puede escapar que, en el nuevo, no hay ningún texto del tipo “no matarás”. Expresión de la ley divino positiva que sí existe en el Viejo Testamento. En el Decálogo o los Diez Mandamientos, entregados por Dios a Moisés. De manera que, ¿si yo considerara sólo el NT, podría llegar a la conclusión de que, tampoco los cristianos (salvo por el Decálogo) no tenemos prohibición de matar?

Tengo que reconocer que desconfío del calificativo “judeo-cristiano, por lo que explicó Salomon Korn (dirigente de la comunidad judía en Alemania) en entrevista en el Süddeutsche hace algún tiempo. Lo de judeo-cristiano le parece funcional, esto es, se recurre a este calificativo “como si se tratara de incluir a los judíos en un frente común contra los musulmanes. Tenemos que tomar con mucha cautela algunos de los abrazos que estamos recibiendo”[2].

La verdad es que si Rhonheimer no fuera tan agresivo al formular sus tesis, no me causarían tanto rechazo sus palabras. Me extraña realmente la dureza de este artículo, ya que lo conocía como un hombre menos belicoso. Me temo que esto del Islam hace perder la compostura a demasiados europeos el último tiempo… Gracias a Dios, soy americana. No podemos dejarnos llevar por el apasionamiento. No podemos olvidar que detrás de todo esto hay personas, seres humanos. Y se puede hacer un daño muy grande[3].

En lo que sí tiene razón el profesor Rhonheimer es en que el NT tiene un mandato de amar a todos y de poner la otra mejilla si es necesario. De no defenderse. De no atacar. Mi amigo Vicente Durán Casas ‏@vicdurcas me explicaba en Twitter que “La novedad del NT consiste precisamente en no regirse por leyes como el decálogo sino por el amor al prójimo: mandamiento nuevo”.

A propósito de amor, pienso en el discurso de Navit Kermani al recibir el Premio de la Paz (de las librerías alemanas)[4] , cuando habla de los cristianos sirios enamorados del Islam; pero críticos con su propia fe. Kermani dice que no nos podemos enamorar de nosotros mismos. Pero con lo nuestro, con nosotros mismos podemos/debemos ser críticos[5]. A contrario sensu, Kermani llama a los musulmanes a ser también críticos con el Islam; si no lo son, no lo aman.

Rhonheimer reacciona ante los ataques del Islamic State a los cristianos. De partida, debo aclarar que los ataques del IS no tienen como víctima principal, ni única, a los cristianos, sino a musulmanes, especialmente a musulmanes shiítas (el IS es sunita, al igual que los persas). No hay que olvidar que no hay un sólo Islam y que es absolutamente falso conderar las espúrea interpretación del IS como “la hermenéutica musulmana por excelencia”. Algunos piensan que estamos frente a una Guerra de los 30 años en el mundo musulmán. Espero que, de ser así, esta guerra dure menos que la guerra europea y tenga menos víctimas.

Josef Schuster (presidente del Comité central de los judíos en Alemania) llama, esta semana. a no dejarse provocar[6] y explica que los judíos no están especialmente en peligro. Al menos no en mayor peligro que el resto de la población, diría yo. Schuster dice que judíos son considerados enemigos por el IS; pero no son un objetivo primordial. Continúa: uno de los fines de los terroristas es la desestabilización permanente de la sociedad abierta y democrática. Pero, tal como no podemos permitir que las religiones sean llevadas a enfrentarse unas con otras, tampoco podemos aceptar que no se distinga entre los musulmanes y el terror islamista[7]. Es cierto: de ninguna manera se puede hacer sinónimo musulmán y terrorista.

Igualmente, pienso, con respecto a los cristianos, que no se puede sostener que los únicos atacados por el IS sean los cristianos. Los ataques del IS se dirigen contra musulmanes, yesidas, zoroastrianos, ateos, agnósticos, budistas y contra los mismos miembros del “estado” terrorista. Se dirigen contra personas. No hace falta más que pensar en las drásticas penas a sus propios miembros, sobre todo cuando comienzan a desconfiar de ellos, lo que parece que ocurre con mucha frecuencia[8].

Rhonheimer se refiera a una fatwa de imames británicos contra los crueles asesinatos protagonizados por los teroristas del IS. Critica a los imames porque dice que ellos no tienen razón cuando dicen que, para el Islam, esas muertes son una herejía. ¿No será mucho? Él no es teólogo musulmán, sino teólogo católico. Y descalificando una fatwa para construir su propio discurso antimusulmán me parece que va demasiado lejos. Echo de menos su rigor científico. Es una lástima que no haya un link a la fatwa, podríamos leerla si lo hubiera.

¿Concluye que el asesinato está justificado y ordenado por la misma vida del profeta Mahoma, por el Corán y por la sharia. No sé, pero si yo leo que hay tantos teólogos musulmanes e imames (como el caso de la mencionada fatwa) que sostienen que el asesinato no se justifica en ningún caso. ¿Es como para creerle más a ellos que son musulmanes y estudiosos del Islam, que a un teólogo de otra religión? Además, yo vivo en medio de musulmanes -con quienes me relaciono- y, de ninguna manera puedo decir que se comporten como sanguinarios pashas…

Uno de quienes responde a Rhonheimer es el profesor de Ciencias islámicas de la Universidad de Luzern (Suiza) Andreas Tunger-Zanetti El título de su artículo es “El” Islam no existe («Den» Islam gibt es nicht), en el sentido que no se puede hablar de un solo Islam, de una sola interpretación del Islam[9]. Hay que distinguir. No se puede decir que una sangrienta y retrógrada interpretación realizada por terroristas sea la única hermenéutica posible.

Asimismo, el profesor de Luzern dice que el profesor de Roma generaliza y que, la imagen que presenta de Mahoma, como un sangriento déspota es la visión que se tenía en la Edad Media de él; pero que ya ha sido superada por los estudios y la investigación científica. Me pregunto de dónde tiene Rhonheimer esa visión de Mahoma. Se parece demasiado a la que he visto que tienen espanoles (tengo cierta experiencia con el tema).

Tunger-Zanetti agrega que las religiones cambian. Sí, cambian evolucionan. Nosotros católicos vemos cómo la misma Iglesia católica ha cambiado mucho en el curso de la historia. Pienso que ya  sólo con ver cómo ha cambiado durante el siglo 20 es como subirse a un carrito de la montaña rusa. Cuando leemos lo que Stefan Zweig cuenta de su visita a Vigo, podemos hacernos una idea de cómo en Espana del siglo 20, los mismos sacerdotes católicos llevaban a los jóvenes a inscribirse para luchar en lo que ellos llamaban “la última de las cruzadas”[10].

Rhonheimer dice, en su artículo, que un Islam reformado sólo existe en las cátedras de las universidades occidentales, de Europa y de EEUU, con lo que descalifica a priori cualquier crítica de un académico suizo como Tunger-Zanetti y otros.

Asimismo, señala que sí se cometieron errores entre los cristianos; pero -en su intento de defender a la Iglesia católica y de atacar al Islam, a cómo dé lugar- sostiene que, en el cristianismo, existe la separación entre Iglesia y el estado (dad al César lo que es del César…), de manera que, en realidad, los errores cometidos no serían erroeres del cristianismo, sino del poder temporal, del César. Un poco fácil la argumentación, ¿o no? No sé si interpreto bien sus palabras; pero me parece ver en su artículo una apología algo exagerada del cristianismo. Prefiero recordar que el Papa Juan Pablo II pidió perdón por los pecados (de los hijos) de la Iglesia.

Igualmente, me parece que Rhonheimer alaba los logros de la Ilustración (de raíces cristianas; pero contra la cual la misma Iglesia católica se opuso hasta hace poco; y hay sectores que se siguen oponiendo), de la democracia liberal, del liberalismo, los derechos humanos, como si fueran logros de la Iglesia, de los cristianos. Y pasa por alto que muchos de ellos fueron duramente combatidos como anticristianos (y lo siguen siendo todavía, incluso en Europa del siglo 21). Así, todo lo bueno de nuestra sociedad abierta y liberal sería fruto del cristianismo. No sé qué decir…

La profesora alemana, Katajun Amirpur (mitad persa, mitad alemana), ha escrito bastante sobre el tema. En Distanziert euch!, acusa a Rhonheimer de ser, en el fondo, un islamófobo. En este artículo, la investigadora del Islam, se queja de que la gente que pide a los musulmanes distanciarse de los actos terroristas (el artículo tiene fecha de septiembre de 2014); pero ni se dan cuenta cuando lo hacen[11].

Amirpur dice que algunos, como Rhonheimer, piensan que los musulmanes (profesores universitarios, estudiosos del Islam, imames o simples laicos) no pueden condenar los asesinatos del IS simplemente porque el Corán carece de una prohibición de matar. A mi modo de ver, la estudiosa alemana interpreta al profesor suizo correctamente. Pero, en realidad, me hubiera gustado que Amirpur se hubiera equivocado y Rhonheimer hubiese dicho otra cosa.

Sobre el tema concreto de si el Islam prohíbe o no matar, habrá pronto un nuevo artículo.

Post scriptum: el nuevo artículo es La prohibición de matar en el Islam Invito a leerlo.


[1] Su libro: Natur als Grundlage der Moral. Die personale Struktur des Naturgesetzes bei Thomas von Aquin. Eine Auseinandersetzung mit autonomer und teleologischer Ethik. Innsbruck 1987.

[2] “En la medida en que la inmigración musulmana ha aumentado, los judíos son vistos de manera diferente. De repente se habla de las ‘raíces judeo-cristiana de Occidente’, como si se tratara de incluir a los judíos en un frente común contra los musulmanes.

“Tenemos que tomar con mucha cautela algunos de los abrazos que estamos recibiendo de una parte de la sociedad alemana no judía, ya que estos gestos pueden ser motivados funcionalmente.

“Hay que considerar que la historia de los judios en Alemania se remonta a 1.700 años y está entretejida por la exclusión, la persecución, el asesinato en masa, la ejecución, esto, a través de todo el período y hasta a los tiempos modernos.

“Las raíces judeo-cristianas van a ser muy difíciles de encontrar”.

Traducción mía de una de las respuestas en: “Interview mit Salomon Korn ‘Leitkultur ist nah dran an Kulturdiktatur'”, la cultura guía está muy cerca de una dictadura cultural, 27 de enero de 2012, 09:09.

www.sueddeutsche.de/politik/interview-mit-salomon-korn-leitkultur-ist-nah-dran-an-kulturdiktatur-1.1050817 

[3] Creo que es un imperativo para nosotros los cristianos escuchar y hacer vida lo que nos dice el Vaticano II en Nostra Aetate: “Si en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el Sagrado Concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres”. Propongo actuar en consecuencia.

[4] Video del emotivo discurso completo: https://www.youtube.com/watch?v=5_JAGn74-do 

[6] Nicht aufhetzen lassen! Josef Schuster warnt davor, Terroristen und ihrer Propaganda nachzugeben http://www.juedische-allgemeine.de/article/view/id/23950

[7] “Galten sie gerade auch jüdischen Zielen? Sind Juden besonders gefährdet? Bisher ist nicht ganz eindeutig, ob die Terroristen aus antisemitischen Gründen das Bataclan angriffen. Sicher aber ist, dass Juden und Israel zu den Feinden des IS zählen. Daher ist es verständlich, wenn sich jetzt manch einer besorgt fragt, ob mit den muslimischen Flüchtlingen nicht nur ein friedlicher Islam nach Deutschland kommt, sondern auch extremistische Strömungen und Antisemitismus.

“Eines der Ziele der Terroristen ist eine nachhaltige Erschütterung der offenen, demokratischen Gesellschaften. Doch ebenso wenig, wie wir uns unsere Freiheit nehmen lassen dürfen, ebenso wenig dürfen sich die Religionen jetzt gegeneinander aufhetzen lassen. Wir müssen zwischen den Muslimen und den islamistischen Terroristen unterscheiden. Gerade die Flüchtlinge dürfen wir nicht unter Generalverdacht stellen”.

[8] Entrevista con un ex-guerrillero del Islamic State, Ebrahim B.:  https://www.youtube.com/watch?v=PS5GeEWjHiI

[9] Hace muchísimos años, el entonces secretario de estado del Vaticano, el cardenal Sodano dijo esto mismo. Que no hay un solo Islam, que el Islam es muy diferente en los distintos países islámicos, que poco y nada tiene que ver el Islam en Saudi Arabia con el de Indonesia. Lo leí, en su oportunidad, en Zenit. Si alguien encuentra la cita, le estaría muy agradecida.

[10] “Vigo se hallaba en las manos de la gente de Franco y estaba muy lejos del lugar de la guerra. Sin embargo, en esas pocas horas, pude ver algunas cosas. En la alcaldia, donde flameaba la bandera de Franco, estaban -generalmente, conducidos por sacerdotes- hombres jóvenes en ropas de campesino, en fila, que habían sido traídos desde los pueblos cercanos.

“En un primer momento, no entendí qué pasaba con ellos. Eran trabajadores que se contrataba para algún trabajo de emergencia? Eran desempleados a los que se daba comida en ese lugar? Después de un cuarto de hora, vi salir de la municipalidad a los mismos jóvenes ya transformados. Vestían relucientes uniformes nuevos, fusil y bayoneta, bajo el mando de oficiales, entraban a autos igualmente nuevos y relucientes en los que se alejaban rápidamente por las calles hacia afuera de la ciudad.

“Me estremecí. Dónde ya había visto esto antes? En Italia primero y luego en Alemania (…) Y una vez más me pregunté: ¿quién entrega, quién paga los nuevos uniformes. ¿Quién organiza a estos hombres jóvenes y pobres?” (“Die Welt von Gestern”, la traducción es mía).

[11] En mi artículo #ParisAttacks, me referí a esto, citando al editor de Die Zeit, Giovanni di Lorenzo..

¿En qué se parecen John Boehner y yo?

El fin de semana, leí que Renunció el republicano John Boehner, que lloró durante el discurso del Papa, y hablan de un ‘efecto Francisco’ 1.En efecto, jefe de la fracción del Partido Republicano en la Cámara de Diputados estadounidense y Speaker de la misma. Descendiente de inmigrantes irlandeses y alemanes, según Wikipedia.

La Nación nos dice que el Papa Francisco remeció a Boehner (fue el remezón final, ya que hacía tiempo que tenía problemas con el ala derecha de su partido, especialmente con el tea party) con “su mensaje de evitar la trampa de la polarización y la radicalización ideológica, para trabajar a favor de las soluciones políticas de quienes esperan una respuesta”. Y más adelante: “el fastidio que viene experimentado Boehner por los sectores de ultra derecha del partido, promotores de bloqueos legislativos y de parálisis de la administración para petardear iniciativas del presidente Barack Obama”.

Mutatis mutandi, es lo que he vivido -más bien sufrido- en Alemania, en una organización católica a la que pertenecía y que acabo de dejar. En Alemania, existe una intelectualidad católica conservadora que muy está imbuida por estos ideales ultra conservadores y la organización de “nutre” de esas aguas, esto es, sus adherentes salen de ahí y no del mundo del trabajo, del mundo del deporte, no vienen del mundo… En tales condiciones, no me extraña que se forme una especie de sociedad paralela. Esta intelectualidad se ha unido insana e insantamente con sectores de extrema derecha y/o de la llamada nueva derecha. Y el ambiente de la organización está empapado de esa atmósfera.  (Ver mi artículo ¿Una pelea de familia?).

Tampoco puedo esperar algo distinto cuando sus miembros leen, por ejemplo, al darwinista social Thilo Sarrazin2. Si alguien está fascinado/a por autores cuyas obras proclaman a los musulmanes (como hace Sarrazin), al gender y a la homosexualidad (como hacen muchos otros) como los grandes problemas de nuestra época (cómo si no hubiera otros problemas, como si no hubiera otros libros) y buscan consuelo y ayuda en Putin (el libro de la veterana pro-Putin Krone-Schmalz también circula entre los miembros de la organización). El tema de la familia es importante, muy importante; pero entre sectores conservadores del cristianismo alemán, se ve a la familia como un absoluto, como una especie de religión. Es esto lo que se llama el familialismo, el familialismo patriarcal y es en lo que, lamentablemente, a mi modo de ver, también han caído los miembros de la organización3.

Cuando yo vivía en Chile, tenía un pololo cercano a grupos del nacional catolicismo espanol, del hispanismo histórico que alaba a Espana tradicionalista sobre manera (revista Verbo, etc). Cuando conocí la organización en Chile, me advirtieron -con mucha razón- que los católicos podíamos tener diferentes opiniones en materia política y que la mentalidad de partido único -de los ultraconservadores del grupo- era algo afortunadamente superado después del Concilio Vaticano II, a cuya enseñanza contribuyó el mensaje del fundador de la organización. Por tanto y en forma consecuente con lo que aprendí, me alejé de estos grupos ultraconservadores. No después de explicarle a uno de sus pensadores (al cura Lira) por qué lo hacía. Y de qué él lo aceptara amable y públicamente.

De manera que la organización a la que pertenecí durante varias décadas (y a la que ingresé siendo estudiante, en Chile), me hizo ver que el catolicismo oficial de partido único ultraconservador, nacionalista y agresivo frente a las minorías -cualesquiera que ellas sean- es un error incompatible con la doctrina católica. Que hay que abrirse “como un abanico” a todos, sin negar la propia fe. (Entre paréntesis, a mi modo de ver, esto es lo esencial del ecumenismo, tan importante para Alemania4).

Y todo, para que después, en Alemania, se me presentara esta misma doctrina “ultra” poco menos que como la gran alternativa católica. Por favor…

Muchas veces, al cuestionar estas cosas, me dijeron que la gente ya cambiaría al recibir la formación adecuada en la organización. Pero lo que yo vi, fue que ocurría exactamente lo contrario: la gente permanecía clerical y mantenía su mentalidad de partido único ultraconservador y la organización se descarrilaba raudamente en esa misma dirección. Una amiga me dijo que no conocían otra cosa, por eso eran tan… tan clericales; pero ya cambiarían. Escribí notas, cartas, hablé con gente, di charlas… Pero me quedé siempre con la impresión de que la gente no podía entender el mensaje laical, el espíritu libérrimo de los hijos e hijas de Dios. Muy por el contrario. Y no se le puede pedir peras al olmo, esto sería una injusticia.

De un tiempo a esta parte, estos grupos “ultras” (uso esta voz en concordancia con lo que expliqué más arriba), tampoco se quedan atrás en la virulencia con que atacan al “enemigo”. El rival político, el contendiente, la persona que piensa distinto, es mirada como enemiga. No se acepta su opinión, se borran sus comentarios en blogs (me ha pasado con personas de la organización), en Facebook (también me ha pasado). Facebook -otrora combatido como peligrosa novedad- se ha convertido hoy un lugar virtual dominado por la tercera edad que añora los tiempos pasados.

Este es un “reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; permítanme usar la expresión: en justos y pecadores” (Cfr: El discurso completo del papa Francisco en el Congreso de EEUU).

De la apertura de mente de que hablaba Jutta Burggraf, nada. De ese “nadie es totalmente blanco, ni totalmente negro, todos somos grises, como los burritos” que le escuché a Jutta, de eso, poco queda. De este amar la libertad, tampoco… (y no sólo la de los taxistas).

Tengo que ser consecuente y defender mi libertad y la libertad de otros. Me permito citar a la comunista alemana de comienzos del siglo 20, Rosa Luxemburg, cuando dice “la libertad es siempre la libertad de quienes piensan distinto que yo (“Freiheit, ist immer die Freiheit des Andersdenkenden”). En varias oportunidades, tuve que defender la libertad y dignididad de otros y, como Uds. saben, yo soy una persona con fuertes o firmes convicciones, no soy liberal nihilista, como se llama muchas veces a personas sin principios. Ni tampoco soy Linksliberal, como me han llamado últimamente.

De Bernardino Bravo, aprendí que había dos formas de clericalismo: uno con preeminencia de la política sobre la religión y otro, con preeminencia de la religión sobre la política. En ambos casos, se usa y abusa de la religión para fines políticos. De Joaquín García-Huidobro, aprendí que esto se llama “La tentación del poder“. Y me prometí a mí misma, hablar, hablar, y escribir y escribir sobre el tema. Lo que no he dejado de hacer durante todos estos años en Alemania.

Teóricamente, la institución a la que pertenecía también estaba en eso y sus ideales se identificaban con defender la libertad de todos a pensar como quisieran en materia temporal. Lo que uno/a ve como cóncavo, era visto, desde el otro lado, como convexo. Teóricamente no más…

Sí, teóricamente, porque en la práctica, las cosas eran diferentes. Soy un Wortmensch, una persona de la palabra y especialmente de la palabra escrita en papel. Leo muchos libros, (casi) todo lo que cae en mis manos. Los libros de la organización los leí, hice apuntes, di charlas… Y vi que la realidad es muy diferente.

Defendí a la organización durante toda mi vida (escribí muchas “cartas al director”, en varios países del mundo). En la época de la película de Dan Brown (yo era la bloguera Maria Magdalena y estaba en la primera línea en Alemania, di una entrevista a un diario suizo muy leído y no escatimé esfuerzos ni horas de sueño, para defender a la organización y su mentalidad laical). Sí, no soy una persona cobarde, ni poco comprometida. Ni tibia…

Sin embargo, tengo que reconocer que perdí la batalla, ya que lo que leí en el papel escrito -como Wortmensch- es totalmente diferente, es casi lo contrario de lo que yo veo en la realidad. La Libertad vivida, de la que hablaba Jutta Burggraf no es tal 5. Se corta con la misma tijera, se iguala, se arrasa. Se cortan las alas a la libertad de expresión, a la libertad de pensamiento. La presión es demasiado grande… De la apertura de mente, lamentablemente, poco vi; de cerrazón, vi mucho más 😦

Sí, la presión es grande cuando eres la única persona y los demás tratan de explicarte que tú estás mal. Puede ser cierto que yo esté mal y los demás bien, es precisamente eso lo que defiendo: que haya muchas opiniones distintas. Pero eso es muy difícil cuando quienes sostienen una opinión (por muy minoritaria que sea dentro de la sociedad6) se consideran portadores de la única verdad católica y de la única interpretación del mundo posible. Hay como un complejo de elegidos, de ser el último bastión de la fe en el mundo.

Pero les aseguro que después de escuchar al Papa Francisco (por lo demás, nada de muy querido en los grupos ultraconservadores alemanes, parece que no todos los papas son el dulce Cristo en la tierra; al igual que muchos de los obispos, en torno a quienes se hacen grupitos, capillitas… y los unos se consideran buenos y los otros malos; cómo era lo de “yo soy de Apolos, yo de Cefas”) no me queda la menor duda de que yo quiero caminar junto a Pedro.

Quiero caminar con la Iglesia y no perderme en tortuosas y absurdas discusiones acerca de la dictadura del mainstream, del control de la prensa por parte de oscuros poderes o del lobby homosexual, de la islamización de occidente, ni contra el Gender (ver mi columna ¡Es el Gender! Y ahora, ¿quién podrá defendernos?), ni contra las nuevas tecnologías (en los años cero, se advertía -en por lo menos, la mitad de las charlas- sobre los peligros de internet), contra los teléfonos celulares, ni contra los microondas (según algunos, supuestos destructores de la familia), contra la educación sexual en los colegios, contra las mamás que trabajan fuera de la casa, contra las guarderías infantiles (sería de “ley natural” que las mamás cuiden a los niños chicos en edad pre-escolar personalmente), en contra, en contra, en contra; peligro, peligro, peligro.

Hay temas inmensa, pero inmesamente más importantes. Estas materias pueden ser para entendidos, para expertos que tengan diversas posiciones; pero no pueden dominarlo todo, no pueden dominar todo el discurso católico, ni las conversaciones de sobremesa y las de mesa, las de pasillo y las del paseo.

Eso no es el quid del cristianismo, eso no es el cristianismo, ni es eso a lo que nos llama el Santo Padre. No puede ser que, de largos discursos y encíclicas se tome -en el mejor de los casos- sólo algún párrafo que nos interese y lo demás, más numeroso, se deje de lado, como si no existiera, se pase en silencio. Estamos ante una verdadera obsesión, ante una especie de fijación freudiana por estos tópicos, que hace que todos los otros asuntos sean dejados de lado. De partida los temas de la protección del medio ambiente (Laudato Si) y del del ecumenismo, tan importante para Alemania y Europa del Norte.

Y todo en tono negativo y de enfrentamiento a la sociedad mayoritaria. Puede ser que haya muchas cosas, muy malas en nuestra sociedad; pero no todas son malas. La “nariz cristiana” consiste en reconocer qué cosas son buenas y no en estar siempre rememorando la historia, recordando glorias pasadas y tiempos mejores, donde todo era fantástico (Ver el extraordinario artículo Sakularitat. Sí, parece que no sólo yo me doy cuenta de lo que pasa).

No, Eva Herman no es lo nuestro. El renegar de nuestro tiempo y añorar tiempos pasados ya es enfermo de por sí; pero añorar la época de Hitler (como la admirada Herman), es más que enfermo. Sin embargo, los defensores y admiradores de la sra. Herman no faltan entre los miembros de la organización, incluso uno (y uno muy importante) se enojó conmigo, en cierta ocasión, por decirle que yo pensaba totalmente distinto a Herman en el tema familia y mujer. Asimismo, se puede estar o no de acuerdo con la tesis de Eva; sin embargo, escribir artículos elogiándola sobremanera (como hizo otro, igualmente importante) y no decir una sola palabra distanciándose de sus alabanzas a la familia y la mujer en la época nacional socialista, me parece, por lo menos, inapropiado. (Eva Herman trabaja hoy para Russia Today7)).

Ninguno de nosotros ha comido la fe con una cucharita, como para imponerla a los demás. Peor aún menos, podemos imponer la propia opinión y hacerla pasar por la fe de la Iglesia. Si algo aprendí de Bernardino Bravo fue a decir; yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”. Pero, como me decía una amiga espanola: dogmatizan en cosas que no tienen importancia y pasan por alto lo que es realmente importante.

Si quiero ser consecuente, no me queda más alternativa que -con gran dolor en el alma- renunciar a la organización, dejarla, abandonarla… Después de más tres décadas es duro. Es un gran sufrimiento; pero yo no tengo vocación de Juana de Arco para sacrificarme… Ni tampoco de inspectora municipal para andar siempre corrigiendo a los demás. No. Prefiero empaparme con la luz de Alemania luminosa, no vivir en una sociedad paralela y llamar hermanos a los refugiados y no estar pensando siempre en que son “moros” que vendrán a imponer la sharia 😉

Sí, me fui; pero no doy gracias a Dios, ni estoy feliz de ello… Tal vez mis nietos (no los tengo y faltan muchos años para que ellos nazcan, pero pienso en el futuro), puedan retomar mi camino. Porque el camino es bueno; pero este tiempo de prueba es -al menos para mí- demasiado largo.

Supongo que todos saben que la organización a la que me refiero es el Opus Dei, cuando recuerdo lo que su fundador nos dice y cuando lo confronto con la realidad, sólo puedo entristecerme profundamente, porque me temo que lo que yo he vivido en Alemania, es exactamente lo contrario a esto que su fundador dice que debería ocurrir: “Desde el mismo momento en que se acercan a la Obra, todos los socios conocen bien la realidad de su libertad individual, de modo que si en algún caso alguno de ellos intentara presionar a los otros imponiendo sus propias opiniones en materia política o servirse de ellos para intereses humanos, los demás se rebelarían y lo expulsarían inmediatamente”8.

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1 Ver video Papa Francisco hace llorar a presidente del Congreso de Estados Unidos John Boehner

Cuando lo cuestioné, me dijeron que era para informarse… yo diría que Sarrazin contribuye más bien a desinformarse.

No me malentiendan, no quiero establacer una especie de nuevo index de libros, nada más lejos de la mentalidad abierta y liberal de mi colegio y mi familia; pero depende de si lees un libro porque estás de acuerdo con él, a priori, y te formas según lo que su autor, su autora te dicen; es muy distinto a si lo lees con espíritu crítico. De esto último, lamentablemente veo poco y nada.

Personas de la organización (como personas privadas) me dicen que no puedo ser fan de Guido Westerwelle por ser homosexual. En esto, pregunté, en su momento a Jutta, quien me tranquilizó y me dijo que no veía problema en ello. Ni partidaria de la FDP (partido liberal alemán). Los chilenos somos muy liberales. Pero mis críticos sí pueden estar a favor de colectividades populistas de ultra derecha, como la AfD (Alternative für Deutschland) o abiertamente xenófobas, como Pegida. Que un miembro de la organización sostenga una “Laudatio” a la más prominente de las promintentes representantes de la nueva Derecha alemana es, para mí, insoportable.

3 Estoy segura que, si esta corriente sigue creciendo, la Iglesia no tardará mucho en hacer ver el error del familialismo y como es, en realidad, contrario a la idea cristiana de la familia. Ya he leído algo sobre el tema, de un obispo alemán. Tal vez, más adelante, pueda escribir sobre ello.

Tomé conscientemente la decisión de dejar la organización durante el mes de septiembre, ya que preferí no imaginarme lo que iban a comentar durante la celebración del sínodo en Roma sobre la familia. Yo preferiría dejar más libre al Espíritu Santo, en el convencimiento de que es Él quien guía a la Iglesia y de que el Sínodo no es un parlamento en que unos y unas estan a favor o son partidarios de tal o cual obispo que representa tal o cual posición.

4 Trabajé con Jutta Burggraf en su libro Conocerse y comprenderse: una introducción al ecumenismo y preparé su versión para la Biblioteca de Autores cristianos.

5 Tuve la inmensa e inmerecida suerte de contribuir también en este libro

6 Me dice mucho que las autoridades alemanas acaben de anunciar que cerrarán una academia de estudios (ultra conservadora), con nivel universitario (en Weilheim-Bierbronen), entre otras razones, porque tiene sólo nueve estudiantes. Evidentemente, es impensable que una universidad pueda tener el nombre de tal con sólo nueve estudiantes. Y es impensable que el futuro del ultraconservantismo alemán dependa de nueve estudiantes.

7 Los grupos ultraconservadores europeos -entre quienes sea alínean demasiados miembros de la organización apoyan hoy denodadamente a Putin, en quienes ven la salvación de la familia y el adalid de la lucha contra los homosexuales. Incluso se acercan al dictador de Bielorrusia, Lukaschenko. Sobre el tema ver (sobre artículos de Hazte oir): 1) Putin, defensor de los cristianos 2) Los Provida felicitan a Putin y organizan un Congreso de las familias en Moscú (Rusia) 3) Hazte oir alaba a Lukaschenko

8 Ver capítulo 2 de Conversaciones, número 28.

¿Una pelea de familia?

Sí, a primera vista parece una pelea de familia 1. O más bien, de familias. Es un quiebre en la no muy numerosa “familia liberal-conservadora” alemana. Asimismo, un sector de los cristianos alemanes parece haber sido seducido por la tentación clerical nacionalista, originando otro quiebre dentro de la “familia cristiana”.

En el último tiempo, muchos de nosotros, hemos experimentado, la segregación por razones políticas (y culturales) de personas que considerábamos amigos, conocidos o, incluso, “hermanos en la fe” (es más chiste que melodrama). De este punto de vista, no puedo de dejar de reconocer que el comentarista del FAZ, tiene razón: estamos, de alguna forma, frente a un quiebre familiar.

Sin embargo, aun cuando lo que está ocurriendo (no se puede hablar en pasado, estamos en modus live) se pueda considerar un mero “quiebre familiar” no quiere decir que no tengamos que preocuparnos… Toda la sociedad (y no sólo liberales, liberal-conservadores, conservadores o cristianos) debería preocuparse, y mucho.

En realidad, estamos frente a una grieta dentro de toda la sociedad: una fisura que comenzó con Sarrazin 2, quien abrió de par en par las puertas 3 a un pensamiento darwinista social que creíamos ya superado. Si bien es cierto que los decididos partidarios de Sarrazin, de la AfD o quienes se hallan al margen derecho del cristianismo alemán, son pocos, esto no quiere decir que, el día de manaña, no puedan convertirse en muchos. En general, todos los grandes (grandes en número) movimientos han comenzado pequeños. Principiis obsta, en la frase de Ovidio o, como decimos en alemán: Wehret den Anfängen!

En este sentido, entiendo el libro de Liane Bednarz y Christoph Giesa como un manifiesto, como una declaración, como un llamado. Gefährliche Bürger nos remece y nos despierta.

En un año en que la AfD logra ingresar a varios parlamentos estaduales (Brandenburg, Sachsen, Thüringen y Bremen), cuando arrecia Pegida, Legida, Dügida, Hogesa…Y pro-nrw invade mi ciudad con su propaganda xenófoba… Cuando amigas mías me cuentan con orgullo que leen a Sarrazin (para informarse, me explican; yo les diría que Sarrazín sirve sólo para desinformarse). Cuando otra de mis conocidas me confiesa orgullosa que es simpatizante de Pegida… Cuando una amiga me invita a su casa y me muestra videos de youtube de contenido islamófobo (e incluso, uno en que se alaba a un criminal de guerra nazi) que a ella le parecen bien.

Cuando todo esto ocurre en la vida análoga 4 y no bajo el amparo del anonimato de la red. Ni en Facebook, ese lugar en que se concentra cada vez más la old angry people. Lo que ocurre en las redes sociales es expresión de la realidad, de lo que pasa en la realidad análoga. Se puede decir que cada sociedad tiene las redes sociales que se merece.

(Si bien es cierto que hay una cirta tergiversación y la red no refleja fielmente la realidad social, ya que lógicamente aparecen más comentarios de gente que no tiene nada que hacer o que no hace lo que debería. Sin olvidar que existen los robots y las brigadas de activistas pagados por algún oligarca).

Hoy en día, muchos de los comentarios de odio en Facebook no provienen de anónimos… Ni de de una cuenta fake o sin un nombre verdadero o con un pseudónimo. Hemos llegado a un punto en que quienes están tan convencidos de poseer la verdad -el ser una minoría les autoconcede un aura de “elegidos” y de iluminados, ya que son los únicos que realmente entienden lo que pasa a nuestro alrededor- derraman todo su odio en las redes sociales, sin importarles siquiera ocultar su nombre. Claro, ellos son “los buenos” y se sienten como héroes al escribir bajo su verdadera personalidad 5.

Cuando todo esto no ocurre en barrios socio-económicamente conflictivos, sino en el centro de nuestra sociedad burguesa, académica, donde la mayoría somos Herr o Frau Dr. Entonces, no me cabe duda que la nueva derecha ha llegado al centro de la sociedad. Puedo cerrar los ojos a la realidad o insistir en que no es lo que no puede ser; pero con eso, no ganamos nada.

A veces, me siento trasladada a la época en que Ernst Hanfstaengl invitaba a la burguesía alemana a su casa de München para presentarle a Adolf Hitler y a otros jerarcas del “movimiento”. Pienso en la amistad entre Hitler y la familia del acaudalado editor bávaro, en la admiración por parte de su cónyuge, Katharina Wilhelmina Heine. Una admiración correspondida por Hitler. Hanfstaengl y Katharina abrieron de par en par las puertas al nacional socialismo y le permitieron así relacionarse con lo más granado de la sociedad alemana, y recaudar fondos, cuando el “movimiento” era aún pequeño.

Mi lema es prefiero ser como Fritz Gerlich y no como Ernst Hanfstaengl. El empresario bávaro es el típico representante de la burguesía pudiente que abrió las puertas de su casa al nacional socialismo y con ello, hizo posible que empresarios e intelectuales -que si bien no eran nacional socialistas- por diversas razones, generalmente de conveniencia y oportunismo, pactaran una insana alianza con el nazismo. Gerlich fue un periodista que luchó contra el naciente nacional socialismo, advirtiendo de su peligro, cual profeta en el desierto y terminó pagando con su vida, y sin que ningún poderoso lo defendiera.

Los nuevos portavoces de esta amalgama medio nacional, medio pseudo-liberal, ultra-conservadora, nacional conservadora se consideran a sí mismos herederos de la llamada “Revolución conservadora” de los años 20 en Alemania. Su crítica y desprecio a la república liberal de Weimar es análoga a la crítica que vemos hoy frente a la República federal. Es cierto que los autores de la Revolución conservadora no eran nacional socialistas; sin embargo, fueron quienes les prepararon el camino.

En 1934, el profesor Carl Schmitt -hoy en día, es el más popular de los representantes de la Revolución Conservadora- escribe en la Deutsche Juristen-Zeitung, su conocido artículo “Der Führer schützt das Recht” (el Führer protege el derecho) contribuye, de manera decisiva, a cimentar todo lo que vendrá después. Asimismo, abre las puertas de la Universidad a Hitler y lo justifica ante los juristas y profesores de Derecho. Ante la intelectualidad alemana, para quien Hitler pasa a ser aceptable. Que después -por las razones que sea- Schmitt haya caído en desgracia frente a los nacional socialistas o éstos frente a él, es un problema posterior: Schmitt ya les había abierto las puertas de par en par.

Como dice Bednarz en su entrevista en swr2, los autores de la Revolución conservadora fueron precursores del nacional socialismo. Yo diría que, nolens volens, fueron pioneros, abrieron el camino. Fueron o “tontos últiles” o bien demasiado ingenuos para darse cuenta de lo que hacían. Es curioso que los actuales representantes de la nueva derecha nos traten a quienes les hacemos frente, permanentemente de naiv… A ver quién es realmente ingenuo/a…

Para comprender el quiebre de la familia liberal, me gustaría comentar dos ejemplos: de Horn y de Miersch.

En julio de este año, Karen Horn se ve obligada a renunciar a la presidencia de la Sociedad von Hayek. Ella y otros miembros (cerca de 50) explican las razones de su renuncia en la declaración Austritte aus der Friedrich A. von Hayek-Gesellschaft. En ella, @karenilsehorn describe como una sociedad de estudios, se ha convertido en un biotopo de personas que piensan todos lo mismo (los llamados Gleichgesinnte) y que se dedican a probar la pureza de la línea de pensamiento de otros y de mantenerlos dentro de ella. Pienso que esto, de liberal, no tiene nada.

Al mismo tiempo que ellos mismos, se “columpian” cada vez más arriba, mediente consignas 6. Esto de columpiarse cada vez más alto, se puede traducir mejor al castellano como radicalizarse mutuamente cada vez más. En castellano, no decimos que se sube, sino que se baja hasta debajo de la tierra misma, donde se hallan las raíces: es la radicalización. Las consignas de que habla Horn son cada vez más radicales, en esto consiste ese columpiarse hacia arriba.

Horn habla, en una de sus columnas en el FAZ, de infiltración reaccionaria dentro del liberalismo 7. Esta extraña infiltración es algo que yo veo, desde hace por lo menos diez, años en el ambiente autodenominado liberal (yo dudo que lo sea; es más, lo niego) de países como Argentina y Espana, con su peculiar predilección por Ayn Rand, por el anarco capitalismo, por el movimiento libertario, con su aversión engermiza frente al estado. Su admiración por Rand va de la mano de sus predicciones apocalípticas: vendrá una revolución del tipo acabodelmundo, que destruirá y que limpiará -el viejo leit motiv de la lluvia purificadora- nuestra decadente sociedad occidental, después de la cual, sobrevivirán sólo los más capaces que -como podía ser de otra forma- son ellos mismos: los “preparados”.

Michael Miersch  y su retiro de la página Achse des Guten o Eje del bien 8, es un ejemplo de este peculiar vuelco de un sector de la intelectualidad alemana. En el artículo en que explica su retiro (Na dann ohne mich), @MMiersch dice que lo que ve actualmente en la página co-fundada por él, nada tiene que ver con el espíritu liberal, abierto e ilustrado (relativo a la Ilustración) que los inspiró . Diría también que ya no es una página divertida, juguetona, lúdica. Ha perdido su liviandad y con ella, su atractivo. Es una página inundada más bien de lectores del tipo old angry man.

Desde que comenzaron a llegar los partidarios de la AfD -atraídos por el pesimismo cultural en que se había encaminado- la página empezó a llenarse de comentarios de odio. Miersch habla de innumerables mensajes llenos de amenazas contra él, contra los musulmanes, los homosexuales y contra todos los que no sean como los autores de los comentarios. Agrega que él no cree que la Unión Europea actúe como la Unión Soviética, ni que el euro haya causado la mayor destrucción de Europa desde la II Guerra Mundial, temas recurrentes en los comentarios. Dice muchas otras cosas, recomiendo que Uds. mismos las lean.

A propósito de la AfD, después de la convención de este partido en julio de este año y de la expulsión de Lücke, la colectividad sajona ha bajado a menos del 4% a nivel federal en las preferencias de los electores, con lo cual, esperamos que el Todopoderoso nos ahorre un partido de extrema derecha en el Bundestag. Que tenerlo sería “normalidad europea”, no me convence, ni tampoco me consuela. Por donde quiera que se lo vea, sería un mal.

Alexander Häusler habla de la brecha populista de derecha (rechtspopulistische Lücke) 9. Las personas que tienen un enfoque de extrema derecha, autoritario, etc., en Alemania, no han votado necesariamente -a diferencia de lo que ocurre en otros países- por un partido de esta tendencia, sino que sus votos se van hacia otras colectividades 10. Esto fue así, hasta que surgió la AfD que, como era un “partido de profesores universitarios”, era salonfähig o socialmente aceptable. Es cierto: para mis amigos y conocidos, la NPD es invotable… Pero algunos de ellos, son partidarios, simpatizantes, militantes o incluso han sido candidatos de la AfD.

Por último, me gustaría referirme muy brevemente a la familia cristiana. Parte pequeña, pero influyente, se ha aliado en una insana cohabitación con los sectores de la nueva derecha política. Veronika Wawatschek (@PendaAndika) se ha referido al tema en su análisis (es periodismo radial, por eso, podcast) APO von christlich-rechts?

Autores cristianos escriben en órganos bisagra entre la extrema derecha y sectores ultra conservadores. Escriben, reciben premios y elogian. Es mucho más que “estar a solo un contacto de distancia”. ¿Qué los une…? Los unen los anti-temas. Están en contra de la homosexualidad, del gender 11, del feminismo, de los musulmanes, del trabajo de la mujer fuera de la casa, de las guarderías infantiles, de la familia moderna, de la Unión Europea. Y, por qué no decirlo: del mismo Papa Francisco (abierta o sutlmente. Pero en grupos cerrados en internet, la crítica al Papa es muy fuerte).

No, no son enteramente negativos, están también a favor de algunos temas: a favor del familialismo que, a mi ver, es lo más contrario a una familia sana. En el familialismo, la familia se convierte en una especie de religión, generalmente una familia muy cerrada, una “familia burgo”, donde pueden entrar sólo quienes ellos consideran sus iguales. Todo lo contrario de una familia abierta, alegre y multicolor. También están a favor de Putin 12, elogiado por ellos mismos, como el gran defensor de la familia y del aumento de la población.

Ambos grupos, gustan de encerrarse sobre sí mismos, creando sociedades paralelas. Viven con miedo al mundo, del cual huyen, creando mundillos paralelos. Se reúnen entre ellos, se “informan” sólo en sus propios medios (con el tiempo, tienen medios comunes), páginas especializadas en algún tema (editoriales propias que aprovechan para vender sus propios libros y revistas) y blogs (generalmente, con page rank 0). Unidos en la conspiranoia, que es otro tema común. Este grupo de cristianos se ha alejado de la familia cristiana del siglo 21, para regresar a una senda que calificaría más bien como de nacional catolicismo, un clericalismo en que la política prima sobre la religión y la utiliza.

Un amigo me comentaba en días pasados que antes, los “locos del pueblo” eran sólo eso: locos. Los demás habitantes del pueblo no les daban mucho la hora. Ahora, para los locos del pueblo es mucho más fácil encontrar a personas como ellos: en internet, encuentran a otros locos de otros pueblos. Se juntan en pueblos virtuales. Allí pueden ver los videos que les gustan, leer los blogs que confirman sus temores conspiranoicos y los medios que los nutren de información sobre OVNIs, sobre periodistas vendidos, sobre chemtrail, sobre la maldad intrínseca de Frau Merkel, la ingenuidad de los Gutmenschen, y sobre otros temas que confirman que nos dominan las fuerzas del mal, de lo que sólo ellos se dan cuenta. Los demás no les creemos, somos ingenuos y vivimos en la más absoluta ignorancia, ya que -desde arriba- nos han suministrado demasiadas hormonas de la felicidad, con lo que nos anestesian, como me dijo una amiga mía que había pasado conmigo (…no es broma).

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1 Patrick Bahners habla de un… “den Hautgout eines Familienkrachs”, en su artículo del FAZ “Netzpatrouille gegen rechte Agitatoren?”. Lamentablemente, la recensión no aparece más en la página del diario; pero sí la encuentro en la página de Bücher.de: http://www.buecher.de/shop/deutschland/gefaehrliche-buerger/bednarz-liane-giesa-christoph/products_products/detail/prod_id/42716890/

2 Liane Bednarz: Antwort an die Kritiker – Eine Replik auf Alan Poseners und Patrick Bahners‘ Besprechungen von „Gefährliche Bürger“ 

3 Gefährliche Bürger. Die neue Rechte greift nach der Mitte Fremdenfeindlichkeit in Deutschland Gespräch mit der Autorin Liane Bednarz http://www.swr.de/swr2/gefaehrliche-buerger-die-rechte-greift-zur-mitte/-/id=7576/did=15994566/nid=7576/1jvpe9w/index.html

4 Me parece que la crítica de Bahners, en el sentido de que los autores han sobrevalorado lo que ven en la red, no es acertada. Lo que Bednarz y Giesa han visto en internet (Facebook, Twitter y otros) es reflejo de lo que yo veo en la misma sociedad. Las redes sociales son, en un país, expresión, de lo que piensa y de cómo actúa su población en la vida análoga. Lamentablemente, los autores no exageran.

5 Cfr, Bednarz, Giesa: “Gefährliche Bürger”, págs, 36 y siguiente.

Recomiendo también -aunque no es exactamente el caso que comento- el artículo de Zeit “Zu Besuch beim Leser : Ohnmacht macht wütend” http://www.zeit.de/wirtschaft/2011-08/euro-kritik-leser/komplettansicht  En que se cuenta la visita de un redactor de ese diario, a un lector que había escrito comentarios de los que aquí hablamos.

6 “ich habe es nie gern gesehen, wenn Leute vor allem danach streben, sich in einem Biotop gleichgesinnter Ideologen zu bewegen, andere hart auf Linientreue zu testen und einander mit einfachen, möglichst scharfen Parolen hochzuschaukeln”.

7 En “Die rechte Flanke der Liberalen”, aparecido el en el FAZ, donde no está más online. Lo pueden leer en http://de.scribd.com/doc/278103419/Die-Rechte-Flanke-Der-Liberalen#scribd

8 Bednarz/Giesa narran el caso Miersch en las páginas 115 y 169 de su libro.

En la siguiente edición del mismo -estoy segura que habrá una- sería recomendable que incluyeran también el tema Horn, Hayek-Gesellschaft. Liane Bednarz se refirió a él en su excelente artículo “Sarrazins Früchte – Die Petry-AfD und der Rechtsrutsch im Bürgertum” http://www.carta.info/78901/sarrazins-fruechte-die-petry-afd-und-der-rechtsrutsch-im-buergertum/

9 Bedroht eine neue Rechte unsere Demokratie? https://www.youtube.com/watch?v=Pl0oIdeWuBo A partir del minuto 47.

10 Cfr. Armin Pfahl-Traughber, “Rechtsextremismus in der Bundesrepublik”, págs. 95 y siguiente

11 Ver mi columna de 12 de septiembre: ¡Es el Gender…! Y ahora, ¿quién podrá defendernos…? https://columnasemanalmartasalazar.wordpress.com/2015/09/12/es-el-gender-y-ahora-quien-podra-defendernos/

12 Recomiendo, de Andreas Püttmann: 1) Unfreie Radikale http://www.christundwelt.de/detail/artikel/unfreie-radikale/
y 2) Putins nützliche Idioten http://www.christundwelt.de/detail/artikel/putins-nuetzliche-idioten/

¡Es el Gender…! Y ahora, ¿quién podrá defendernos…?

Llama la atención que a los católicos alemanes ultraconservadores les interese tanto el tema del gender, que han convertido en centro absoluto de su atención. No entiendo esa fijación freudiana por el tema. Parece que tuvieran un problema con el tema sexo. ¿Será esta la hipersexualización de que ellos mismos hablan?

Más alarmante aún: en esta nueva cruzada contra el gender, este grupo -reducido, pero que hace mucho ruido- se une a sectores nacionalistas y/o populistas de derecha, en una peligrosa e insana1 simbiosis que puede perjudicar mucho a la Iglesia católica en Alemania. De hecho, la está perjudicando…

En momentos en que el Papa Francisco nos llama a ocuparnos de los refugiados, a abrir las puertas y nuestros corazones a nuestros hermanos y hermanas que huyen de la guerra en Siria y luego de la estupenda encíclica Laudato si, en que el Santo Padre no se refiere al gender. En su encíclica anterior, tampoco. En estos momentos, ¿no sería mejor abocarnos a otros temas más trascendentes?

Sin embargo, una parte pequeña pero importante de los católicos alemanes se concentra en pelear denodadamente contra un fantasma: contra la ideología del gender. Incluso su tema favorito antes del gender -denostar a los “mahometanos”- parece haber pasado a un segundo plano.

Aunque, en realidad, ambas obsesiones van de la mano, ya que, en su simbiosis con los populistas de derecha, la política familiar es política considerada política poblacional, que apunta al aumento de la población nacional (no de los extranjeros, menos de los refugiados). La homosexualidad sería el mayor de los obstáculos al aumento de la población alemana (bio-alemana, como le llaman).

No sostengo que la ideología del gender no exista o no haya existido nunca. No es del todo un fantasma. Es una corriente de pensamiento filosófica (que opera bajo el conocido lema: los filósofos han querido entender el mundo, yo quiero cambiarlo 2). La ideología del gender en una versión extrema prácticamente no existe. Sus representantes son pocos y no tienen gran influencia en la sociedad.

La llamada ideología del gender proviene de una rama del feminismo radical que tuvo su apogeo en la mitad del siglo 20 y ejerció influencia en organismos internacionales, durante los años cero del siglo 21. Pero un vistazo a la realidad nos hace ver que no es tan importante; ni el supuesto lobby gay, es tan poderoso como para centrar todos nuestros esfuerzos en el tema. Debería/ Podría ser tan sólo una materia para especialistas.

Lo que veo entre los católicos ultraconservadores me recuerda más bien al llamado síndrome de Galtieri 3, según el cual, se crea un enemigo externo, para reunir, para aglomerar a la propia gente en torno a sí mismo, para defenderse de supuestos ataques. Sí, el victimismo es omnipresente en estos grupos y, a la vez, es parte de la estrategia.

Entré en contacto, por primera vez, con el tema gender, cuando, a comienzos de siglo, colaboré con Jutta Burggraf investigando sobre el tema. De alguna manera, me puedo considerar una experta 😉 La teóloga de Hildesheim concluyó su investigación sobre el Gender con un estupendo artículo que -si mal no recuerdo- yo traduje y ella publicó (en varias versiones) en diferentes lugares: Was bedeutet „Gender“?

La ideología del gender parte de la base de que hay un condicionamiento sexual absoluto de las personas por parte de la sociedad. Y que este condicionamiento se quiere modificar mediante la educación. A la mujer se le habría impuesto, hasta ahora, un modelo de vida que la habría convertido en una verdadera esclava.

Cuando miro a mi alrededor, concluyo que esto, entre nosotros, es más bien cosa del pasado. Lamentablemente, sigue existiendo en algunas sociedades (y en la nuestra, por excepción). No tiene lugar mayormente en Europa occidental. Sin embargo, hay una saludable tendencia, en nuestra sociedad, a hacerla cada vez más justa, de manera que vemos cada injusticia ya que nuestra conciencia es más delicada. Mientras más luz haya, más vemos las motas de polvo, dice Escrivá. Es un poco la llamada paradoja de Tocqueville, según el cual, la reducción de la desigualdad eleva la sensibilidad acerca de su existencia.

Los detractores del gender, parece que caen en la misma trampa de creer que se puede cambiar el sexo mediante la educación, pero que esto ocurre a la inversa, pues temen que una supuesta educación impuesta “desde arriba”, por quién sabe qué fuerzas oscuras y malignas (!), deconstruya la sociedad, la familia y el sexo. La ideología anti-gender en la versión ultraconservadora, es como la misma ideología genderiana; pero invertida. En ambos casos, estamos frente a un determinismo, en mayor o menos medida, biologista.

Burggraf se refiere al proceso de identificación con su propio sexo y distingue entre sexo biológico, sexo psicológico y sexo social. El primero (xx, xy) determina todas las células del cuerpo y la estructura de los órganos reproductivos, tanto internos como externos. El aspecto psicológico dice relación con el reconocimiento (y ocurre tempranamente en la educación del niño, en edad pre-escolar), con el autorreconocimiento de sí misma, de sí mismo, como perteneciente a un determinado sexo. Generalmente, coincide con el sexo biológico. Puede ser enormemente infludo por la cultura y la educación que rodea al niño.

El sexo social, es el que se le atribuya a la persona al nacer. Es el resultado de un proceso histórico-cultural; se refiere a funciones, roles, estereotipos y tipos de comportamiento que, cada sociedad, atribuye a los varones y a las mujeres. Sólo a modo de exposición: una amiga mía eslovaca, al ver a una vecina mía de la edad de mi mamá, manejando auto, se extrañó mucho, ya que en Eslovaquia, las mujeres de esa edad no conducían (ocurrió hace unos 10 anos). No correspondía (sexo social) a una mujer subirse a un auto y manejarlo.

Sí, las sociedades son distintas y en los diferentes países, también hay distintas cosas que hacen las mujeres y otras que no. Por eso, me rebelo contra las imposiciones de los mismos conservadores alemanes a lo que una mujer puede o no hacer. Y si te dicen que eso o aquello, permitido o prohibido, es “de ley natural”, lo encuentro simplemente aberrante. Es mejor dar libertad a niñas y niños para que hagan lo que quieran, en vez de querer determinar los más mínimos detalles de sus preferencias lúdicas. Prefiero que ellas, que ellos decidan.

Retomando el tema, lo más común es que estos “tres sexos”, mencionados más arriba, vayan de la mano y es lo que ocurre en la mayoría de los casos; pero no siempre. Jutta explica que es cierto que hay “hermafroditas”, esto es, niños que nacen con características intersexuales; pero éstos son muy pocos. Yo tuve un cliente intersexual en Chile, cuando hice la práctica judicial en un consultorio de Puente Alto.

Aunque, la neurociencia se ocupa actualmente del tema, posiblemente, nunca se podrá decir a ciencia cierta que algo es típicamente masculino o típicamente femenino, nos explica Burggraf. La cultura juega un rol muy importante en la formación de la personalidad. Quienes venimos de sociedades más abiertas y libres y de padres y educadores que tal vez no se ocuparon tanto de imponernos códigos de comportamientos, creo que nos desarrollamos mejor y tenemos menos prejuicios acerca de lo que puede hacer un hombre o una mujer.

Viendo fotos de juventud de una amiga, a propósito de una, en que ella -a los 16 anos- salía con el pelo muy corto, me contó que, en esa época, ella quería ser hombre y por eso se había cortado el pelo como un chico. Me explicó que quería seguir el camino profesional de su papá y le habían explicado que eso no era posible para una mujer. Sinceramente, no sé si Alemania sea un país tan avanzado 😦

Burggraf comenta que el Papa Juan Pablo II rechazó explíticamente la posición biologista-determinista que postula una distribución de los roles entre los dos sexos de acuerdo a un modelo uniforme y estático y llamó a los hombres a apoyar a la mujer en su proceso de liberación. A veces me pregunto si algunos grupos de católicos aferrados al pasado y que dicen admirar a Juan Pablo II realmente conocen sus escritos o simplemente proyectan sus propias ideas -superadas ya por la historia- a los dos papas anteriores.

“La participación de la mujer en la vida pública y en el mercado laboral es, sin duda, el nuevo desafío para ambos sexos” 4. En este contexto, se puede aceptar la teoría del gender, para cambiar las funciones asignadas a la mujer en el contexto social. Para que pueda hacer más de algunas cosas y tenga que hacer menos de otras 😉 La mujer puede aceptar una cierta diferenciación, siempre y cuando no sea fruto caprichoso o arbitrario.

En suma, se puede interpretar la teoría del gender de una manera mala y también de una buena. La buena es aquella en que se promueve la no discriminación de la mujer (y por favor, no me digan que no existe, que la he vivido en carne propia) y fomenta su participación en la vida de la sociedad.

Este “sentido bueno” del gender es el objetivo de que hablan todos los documentos oficiales sobre el tema y es la línea a seguir, tanto por el gobierno alemán, como por la Unión Europea. Se trata de lograr la igualdad de derechos (Gleichberechtigung) entre hombres y mujeres. Su Gleichstellung, esto es, la igualación, equiparación entre los sexos. Sinceramente, cualquiera que sostenga otra cosa, está llevando a cabo una labor de desinformación.

Es cierto que tal vez haya personas que realmente quieran que, cuando los niños nazcan, no se anote el sexo en el certificado de nacimiento y que los niños puedan decidir si son hombres o mujer por un tiempo determinado y que, cuando sean adultos, también lo puedan decidir arbitrariamente: ser un año hombre; otro año, mujer y después, nuevamente, hombre 🙄 Pero esas personas deben ser una minoría ínfima.

Ladies and gentleman, esas personas -que deben existir en alguna parte- no son una especie de sociedad secreta que pretende dominar el mundo desde la Unión Europea (o cómo la llaman los conspiranoicos: EU-URSS) o desde uno o más gobiernos (el gobierno de Putin sería la excepción). No perdamos el tiempo peleando, como don Quijote, con molinos de viento que no existen.

Es más importante lo que mis amigas espanolas llaman la conciliación, esa hermosa palabra para designar la composición de cosas opuestas, pero que se pueden armonizar, ajustar, congeniar. Unir, reunir… Si hay una cosa que hemos aprendido en nuestros sistemas políticos occidentales, con nuestro soft power, es que la cooperación es preferible a la confrontación.

Por conciliación entienden ellas -me han explicado- la coexistencia de la vida laboral de la mujer con el trabajo de la casa. Sabiendo siempre que, tanto el trabajo doméstico, como la educación de los hijos es labor de los dos, de la mamá y del papá. El papá no ayuda en la casa, sino que trabaja, co-trabaja 5. Como dice Jutta Burggraf, la familia es responsabilidad de ambos y no sólo de la mujer.

Es muy fácil para el hombre desligarse de sus responsabilidades en la educación y en el cuidado de los hijos y de la casa y convertirse en un marido proveedor. Por otra parte, es más fácil para la mujer, regir ella sola sobre los niños y sobre la casa. Es menos grato, menos amable, menos agradable, es sumamente injusto y créanme: ese no es un buen matrimonio.

En suma, pienso que hay temas bastante más importantes de qué preocuparse que el combate contra el fantasma de la ideología del gender. Sí, hay cosas más trascendentes y con más futuro. Mejor, demos vuelta la página.

El título de este post es un homenaje al Chapulín colorado: “¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defenderme/ayudarme?” 😀
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1 Ver Andreas Püttmann, Liane Bednarz: “Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen”, Monitor Religion und Politik de la Hauptabteilung Politik und Beratung de la Konrad-Adenauer-Stiftung.

2 Die Philosophen haben die Welt nur verschieden interpretiert; es kömmt drauf an, sie zu verändern, Karl Marx: 11 Tesis sobre Feuerbach https://de.wikiquote.org/wiki/Karl_Marx#Grabinschrift

3 Leopoldo Fortunato Galtieri Castelli fue el general y presidente argentino que condujo a su país a la Guerra de las Malvinas para unir (aglutinar) a su pueblo desunido en torno al gobierno, frente a un enemigo externo. https://de.wikipedia.org/wiki/Leopoldo_Galtieri

4 “Das Mitwirken der Frau in der Öffentlichkeit und am Arbeitsmarkt ist zweifellos ein Fortschritt, der neue Herausforderungen an beide Geschlechter stellt” http://juttaburggraf.blogspot.de/2007/03/was-bedeutet-gender.html

5 Recomiendo el excelente artículo del psicólogo Alberto Soler Yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas de casa