El monstruo que come galletas

Elon Musk publicó en Instagram dos fotos. En la primera, se muestra un cohete despegando, con mucho humo a un costado del mismo (al lado izquierdo, en la foto). En la segunda, se ve el mismo cohete; pero en el lugar donde en la foto original vemos humo, aparece un monstruo azul: nada menos que el monstruo que come galletas de Plaza Sésamo[1].

La original imagen me recordó los menos alegres fotomontajes que aparecieron después del atentado a las Torres Gemelas, de 11 de septiembre de 2001. Les llamo fotomontajes, aunque, me temo que demasiada gente -incluso algunos de mis amig@s- creen que se trata de fotos reales, donde se ve la cabeza de un hombre con larga barba y cara de pocos amigos. No sé si será Bin Laden u otro personaje.

Son incontables las teorías de la conspiración que circulan en torno al 9/11. Y es soprendente que tanto gente de derecha, como de izquierda crea a pie juntillas en tales especulaciones. Parece que la estupidez no hace distinción entre sectores políticos. Más encima, me aseguren que ellos están en lo cierto, que saben una verdad que nosotros -ingenuos y enceguecidos por la propaganda norteamericana- no conocemos. Por el contrario, ellos sí conocen la verdad y son tan generosos que están dispuestos a compartirla con nosotros y hacernos partícipes de los conocimientos ocultos que ellos poseen.

Cuando les decimos que aquello en lo que ellos creen no es nada más que una teoría de la conspiración, sin asidero alguno en la realidad de los hechos (por no decir que no son más que patrañas), no es raro que nos acusen de haber caído en las garras de los conjurados o de haber pasado a ser sus agentes[2]. O que sufrimos del síndrome de Estocolmo 😛

Una amiga mía me acusa de haber respirado demasiadas hormonas de la felicidad que lanzan los aviones (de pasajeros, de carga, de todos…) desde el cielo sobre las ciudades, para que nos olvidemos de los problemas de nuestra sociedad y no cuestionemos a la autoridad: ni al gobierno local, ni tampoco al “gobierno mundial”. Esta es una versión de una de llas conspiranoias más populares hoy en día: la conspiranoia del Chemtrail.

Es como esa vieja teoría de la conspiración que existe en Argentina (donde surgió) y en Chile (a donde llegó no hace mucho tiempo), conocida como el Plan Andinia. Para mi sorpresa, compruebo que incluso tiene un artículo bastante largo en Wikipedia. La teoría del Plan Andinia, se basa en la conspiranoia de los Protocolos de los Sabios de Sión[3] que, parece, que en algunos países, no saben que fue una falsificación rusa de principios del siglo 20, que se expandió previo a los nazis y junto con ellos. Mi amigo Joaquín García-Huidobro se refierió al Plan Andinia en su gran artículo de enero de 2012, en El Mercurio No se asusten, es sólo un turista[4].

O como esas historias que te cuentan acerca de la no-llegada del hombre a la luna[5] o de que la tierra es plana y “los de arriba” nos quieren convencer de que es redonda. O aquella según la cual, nuestra elite de políticos y de políticas, a nivel tanto nacional, como mundial, serían no humanos, sino reptioides (reptiles venidos del espacio exterior que habrían adoptado forma humana). Clinton y Merkel serían dos de sus principales representantes. Algunos piensan que Justin Bieber también es un reptiloide. Realmente, no sé si reírme o llorar.

En realidad, la conspiranoia supone una gran soberbía… Los que explican su vida, la vida de los demás y la vida en el mundo de acuerdo a teorías de este estilo caen en lo que yo llamaría una especie de gnosticismo, ya que sólo ellos tendrían acceso a ese conocimiento tan especial de que los demás estamos privados, por tontos o por “vendidos” o engañados.

Ellos son los “iniciados”, los “escogidos”, los “elegidos”, los que saben más, los que tendrían que ser los demiurgos de todos nosotros, de nosotros que somos idiotas que no sabemos nada. Ellos pertenecen a un grupo de personas que es mejor que los demás, ya que ha conocido la verdad, en una nueva revelación de la que ellos participan y nosotros, no. En un foro de Facebook, una señora planteaba este tipo de teorías y agregaba “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Sí, claro, nosotros somos todos ciegos… Sólo ellos pueden ver la claridad. Pucha que somos tontos al no creerles 🙂 La misma señora, asegura que el atentado del 9/11 fue una acción del “servicio secreto de E.U.”, escribe. Hoy en la mañana, escuché a un vendedor de religión zoroastriana comentar que George Michael había muerto porque era “crítico de Israel”.

Esta semana, un amigo y colega mío, me preguntó cómo es posible que, después del atentado de Berlín, haya aparecido, en el lugar de los hechos, un pasaporte. Esto sería muy raro, mi amigo dice que el 9/11 también aparecieron pasaportes en el mismo avión. Le explico a mi amigo y colega abogado (chileno), que no es raro que los terroristas suicidas[6] dejen sus documentos, para que todos sepan que murió como un mártir. Le explico, con paciencia, que el terrorista tunecino de Berlín no tenía pasaporte (por eso, no lo podían expulsar de Alemania) y que lo que la policía encontró fue un papel que le dieron las autoridades alemanas, en que dice que su estadía es sólo “tolerada” en Alemania.

Invierto tiempo y esfuerzo exponiéndole los hechos: lo que se sabe, lo que ha dicho la policía y la Fiscalía federal. En otras palabras, le explico los hechos y no meras suposiciones o raras explicaciones que suponen que alguien recibió una revelación y sabe más que todos los demás (sin siquiera saber alemán). Mi amigo contesta que él cree que el gobierno (en este caso, el gobierno alemán) nos engaña y que, en realidad, inventa la historia o da la explicación que más le conviene, esto es, la del pasaporte. Yo sigo en mi plan de tener harta paciencia con mi amigo y le sigo explicando: que los gobiernos de países con check and balances y donde hay muchas personas que intervienen en cada decisión no pueden engañarse -al menos no fácilmente- entre ellos, ni mentir a la gente. Que Alemania es un estado de derecho -perfectible claro- y no es ni Rusia, ni Cuba, ni Corea del Norte, donde los gobernantes controlan todo y rara vez se sabe la verdad.

Ahí parece que metí la pata, porque mi amigo se enfureció. De manera que hoy es más bien mi ex-amigo ya que, luego de mis intentos de analizar los hechos y explicárselos, me borró de su lista de Facebook. No sin antes aclararme que Merkel no es Obi Wan… Sólo puedo decir: Aló Moscú…?

Resulta que, en el Índice de democracia de la Intelligence Unit del Economist, Alemania está entre las 20 democracias completas (full democracy), donde ocupa el número 13. Entre paréntesis, Rusia está en el lugar 132, Cuba en el 129 y Corea del Norte, en el 167. Los tres países están, según el index, entre los regímenes autoritarios. Pero claro, el culpar a Merkel de un supuesto engaño de su policía implica que ella es una especie de sultán (o de sultana) que resuelve todo ella sola y lo sabe y controla todo. Incluso está detrás de los engaños de la fiscalía federal, que no responde de sus hechos. sino que está solo para llevar a cabo lo que Merkel les dice que tienen que hacer. Pobre Angela, no debe dormir nada decidiendo sobre cada movimiento y sobre “cada hoja que cae” en Alemania… y a lo mejor en toda Europa[7].

Contrariamente a lo que Uds. puedan pensar, mi amigo no es de izquierda, sino que muy por el contrario… Tampoco lo es la otra señora que cité más arriba. Ni mi amiga que cree en la conspiranoia del Chemtrails, ni el zoroastriano. El alemán prepare (del que cuento en la nota 7), menos que nadie… Pero en este enrarecido ambiente postfáctico -en que los hechos no cuentan para nada, sino sólo las suposiciones- parece que se cumple aquel viejo dicho “los extremos se unen”. Estos cuatro ejemplos representan todo ese entorno viciado de una sociedad postfáctica, que no cree en los hechos; pero sí en extrañas y demenciales teorías conspiranoicas con las que se intenta reemplazar la realidad.

En el mundo postfáctico o post verdadero (post-truth se llama en inglés, ) no es que primen los sentimientos sobre los hechos[8], es que se niega los hechos que no concuerdan con la conspiranoia pre-existente, desde la cual interpreto todo lo que ocurre, lo que no ocurre o lo que debería ocurrir, de acuerdo a mi lectura sesgada e ideológica. Para ello, me informo, o más bien, me desinformo a través de las llamadas fake news. Y lo hago de preferencia en medios que forman parte del mundo con el que estoy de acuerdo. Me fabrico mi propio hábitat mediático, tipo Truman show…

El hombre y la mujer postfácticos -a quienes la verdad no les interesa- son tan contradictorios que dicen defender, por ejemplo, la libertad de prensa, al mismo tiempo que se niegan a hablar con periodistas, como se quejaba la periodista alemana Nadine Lindner @ostwestkonflikt[9][10].

Estos representantes de la nueva era populista que se nos viene encima son bastante simplones, ya que interpretan todo desde la monocausalidad: habría una única causa de todos los males. Sintomática es su incapacidad de comprender fenónemos complejos. Da la casualidad que todos los fenónemos humanos son complejos y muy rara vez tienen una sola causa.

Sí, se dice que el populismo consiste en dar una solución fácil a fenómenos complejos. Esta nueva ideología populista y postfáctica es también sectaria, ya que si no están de acuerdo contigo, simplemente, te dejan hablando sola… O bien, te eliminan de su lista de amigos, para encontrarse sólo con quienes piensan (piensan…?) igual que ellos, con sus like-minded. A la vez, es totalizante, porque no admite que podamos estar de acuerdo en algunas cosas y en otras, no. Juegan al todo o nada: o estás totalmente de acuerdo con lo que ellos pregonan, o no tienes derecho a nada.

No aceptan nada que contradiga lo que ellos sostienen. Si alguien lo hace, esa persona está irremediablemente equivocada. No aceptan una opinión distinta y se “ofenden” y/o se hacen las víctimas o acusan a sus contradictores de “difamación”[11]. O sea que, si te atreves a contradecirlos, los “difamas”.

Es paradojal que estos grupúsculos se quejen tanto sobre las elites, sobre “los de arriba”, siendo generalmente, ellos mismos parte de la misma elite social, política o incluso económica. En el fondo, creo que hay un temor, un verdadero miedo a perder sus privilegios.

Pienso que es bueno invertir tiempo y esfuerzo en hablar, debatir, discutir con otras personas que tienen una opinión igual, diferente, parecida, adversa o diversa a la propia. Esto es propio de la verdadera amistad y es parte de la democracia. Por eso, Merkel dice que la democracia cuesta trabajo[12]. Tenemos que admitir que otra persona que piensa distinto, está en todo su derecho ha hacerlo. Hay que tratar de ponerse en su lugar, para saber, para entender por qué piensa, reacciona o actúa así. Esto es lo propio de la sociedad abierta. Como les conté hace algunos meses, aprendí en Chile a decir: yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”[14]. Sin embargo, en estos ambientes postfácticos, de una competencia democrática de ideas, de la que habla el Pdte del Bundestag, Norbert Lammert, no hay nada[13].

Lo que hacen los populistas es precisamente lo contrario. No aceptan una opinión diferente a la que ellos consideran como la única verdadera. No sólo no dan cabida a otro parecer, sino que, llaman difamación u ofensa si expresas tu disenso. Y, en algunos casos (como en dos de los citados más arriba), te borran de su grupo de amigos, que equivale a eliminarte como interlocutor/a válido/a. Así, se van encerrando cada vez más dentro de un grupúsculo donde todos piensan igual que ellos y su propia opinión se va reforzando en un proceso de feedback, de retroalimentación interminable.

Es sintomático de un político populista no dar conferencias de prensa, no enfrentarse a las preguntas a lo mejor un poco difíciles de los periodistas que no son obsecuentes. Por ello, tal vez es que el presidente electo Trump no ha dado aún ninguna conferencia y se limite a expresar su opinión de madrugada y a través de Twitter[15].

Sólo les puedo decir que prefiero reírme con el monstruo de las galletas y encontrar muy divertido a Elon Musk, sabiendo que del humo de su cohete no emerge un personaje de Plaza Sésamo 🙂


[1] Supongo que Elon Musk lo hizo, porque en la primera foto, mdusa009 había comentado -igualmente en tono de broma- que “The left cloud looks like a nose and his mouth”. Y, sobre todo, porque lohman81 comenta: “This one looks more like Beaker!”. Musk subió ambas fotos el 18.11.2015.

Ayer, también en Instagram, pixersize publicó otra foto del mismo despegue, pero con otro monstruo. La pueden ver aquí De manera que el juego sigue 🙂

[2] El 2007, escribí un corto artículo recensión sobre un libro acerca del tema conspiranoia: Wolfgang Wippermann : el eje del mal 

Cuando leo viejos artículos míos, no puedo dejar de sorprenderme acerca de mi estilo de entonces. Prefiero como soy hoy 🙂

[3] Ver mi artículo-recensión sobre Los protocolos de los Sabios de Sión

[4] Ver mi artículo ¿Hay antisemitismo en Chile? Un tema de educación de mayo de 2012.

[5] Recomiendo escuchar el podcast con la entrevista que le hizo el por mí muy admirado Ricardo García Soto @astrovlog a Roderick Bowen @Bowennoticias Episodio 2: Carrera Espacial. ¿Llegó el hombre a la Luna? y la disputa actual por colonizar Marte También está en tu IPad en esta dirección de ITunes.

[6] Anis Amri era un terrorista suicida, que se había ofrecido al IS en calidad de tal. La policía halló su billetera en la cabina del camión, y en ella, estaba el escrito en que se toleraba su permanencia en Alemania ya que, como dije, no se lo podía expulsar de Alemania, ya que su país, Túnez no le daba pasaporte. En el fondo, Túnez no lo quería de vuelta: Anis Amri había sido juzgado en ausencia, por el robo de un camión e iría inmediatamente a la cárcel apenas regresara a su país.

[7] Ayer en la mañana (en DLF), entrevistaban a un survival o prepared alemán que decía que él hacía un curso de supervivencia (algunos hacen negocio con el miedo de los demás), ya que Merkel habría dicho que tendríamos que prepararnos para hacer frente a una posible catástrofe que se avecina. El hombre aludía a la causa de esta catástrofe: los refugiados.

El hecho verdadero es que no fue Merkel la que habló del nuevo plan para enfrentar una catástrofe que tiene y siempre ha tenido el gobierno federal, sino que el Ministerio del Interior dió a conocer ese nuevo plan en el que se nos recomendaba tener conservas y agua en la casa. Nadie nos llamó a construir bunkers, ni a juntar alimento, agua, ni menos que nada armas, ya que el monopolio de la fuerza corresponde al estado. Pero supongo que los hechos no importan…

[8] Esta semana, la historiadora Anne Applebaum @anneapplebaum dice en una excelente entrevista con el Tagesanzeiger de Suiza, refiriéndose a la elección de Trump en EEUU “Gefühle sind in jeder Wahl wichtig, in jedem Land. Was seltsam war bei dieser Wahl, war weniger, dass Fakten nicht zählten” (Los sentimientos son importantes en todo país. Lo extraño de esta elección es que los hechos no cuentan para nada). «Ähnlich wie in den 1930er-Jahren» Ist 2016 der Anfang vom Ende der Demokratie? Wie stoppt man Le Pen? US-Historikerin Anne Applebaum sagt, wie Schlimmes verhindert werden kann (Así como en los años de 1930. Es el 2016 el comienzo del fin de la democracia? Cómo se puede parar a Le Pen? La historiadora estadounidense Anne Applebaum dice cómo se puede evitar esto).

[9] Todas las direcciones que aparecen en este artículo son de Twitter.

[11] Una ex-amiga mía de la AfD se pasaba diciendo a todos los pocos que la contradecían o a ese partido populista que la difamaban a ella o que difamaban al partido. Con el paso del tiempo, ella también me borró de su lista de amig@s.

[12] “Die Demokratie ist anstrengend“, es la frase de Merkel.

[13] Ver columna de opinión de esta semana del democrata cristiano Norbert Lammert, presidente del Parlamento alemán en el FAZ Lammert über Identität Wer sind wir?

[15] A las conferencias de prensa de Putin me referí en mi artículo anterior La Nueva guerra fría En ellas, no se hacen preguntas “incómodas”.

Advertisements

La Nueva guerra fría

¿Estaremos realmente frente a una nueva guerra fría? EEUU acaba de declarar persona non grata a 35 diplotámticos rusos y lo mismo casi hizo Rusia[1]. Es muy fácil, muy simple comparar la situación actual frente a Rusia con la Guerra fría que vivimos en la segunda mitad del siglo 20, entre los llamados dos bloques. Pero ¿será una comparación correcta?

Pienso que la mayor diferencia es que Rusia está hoy aislada, sola en el mundo. Hace no mucho tiempo (cuando disentir no era aún tan difícil para los ciudadanos rusos), una periodista de esa nacionalidad posteó en Twitter una foto del embajador ruso ante las Naciones Unidas y en la sala plenaria. La periodista comentó que a su alrededor no había nadie sentado. Agregó que a eso ha conducido la política de Putin: al total aislamiento de su país[2].

Bueno, no exageremos, Rusia tiene algunos aliados de ocasión e incluso permanentes. A veces Irán -interesada en la tecnología atómica rusa-; a veces China[3]… que además, es aliada de todos los que hacen negocios con ella, y de nadie. Se puede decir que China es aliada sólo de sí misma. Anne Applebaum @anneapplebaum hace ver acertadamente que lo que une a las elites rusa y china es su rechazo a las instituciones democráticas y liberales de Europa occidental, de EEUU, de Japón y de donde sea[4].

Al igual que Rusia, China es miembro permanente del Consejo de Seguridad, donde veta animadamente todo tipo de resoluciones, muchas veces, secundando a Rusia, como ha ocurrido reiteradamente en resoluciones sobre Siria. En realidad, China no apoya a Putin, sino que sostiene una política de absoluta no intervención en otros países. Si aceptara una intervención, debería admitir que otros países juzgaran la política interna de China, con sus violaciones a los derechos fundamentales.

Argentina (duranté el régimen de los Kirchner) y Cuba fueron sus aliados hasta hace poco. Hoy siguen siéndolo Venezuela y Nicaragua, países sin peso en el concierto internacional. Pseudo-incondicionalmente. la apoyan Bielorrusia y Kirgistán, a quienes no les queda otra alternativa, como integrantes de la Unión Eurásica, imitación de la Unión Europea, pero comandada desde Moscú. Los únicos aliados incondicionales de Rusia son Abjasia y Osetia del Sur. Regiones que no son reconocidas por (casi) nadie como países independientes. Simplemente, porque no lo son. En derecho, siguen siendo parte de Georgia, pese a su anexión de facto.

Cuba era su aliada, antes de que Obama anunciara el fin del embargo y visitara la isla. Evidentemente que, para los cubanos, EEUU es un millón de veces más atractivo que Rusia. Por mucho que Putin y el Patriarca Kirill inauguren una iglesia ortodoxa tras otra en la isla caribeña: la rígida Ortodoxia y el animismo cubano simplemente, “no pegan”.

Evidentemente, países como Kasajstán y Bielorrusia apoyan a Rusia en foros internacionales; pero hay que reconocer que eso lo hacen muy a regañadientes y porque son parte de la ya mencionada Unión de Eurasia. Entre paréntesis, yo diría que Putin y Lukaschenko son más rivales que aliados y, si se apoyan, es por razones estratégicas y de dependencia económica.

Bien distinta era la situación de la década de los ‘50, ‘60 ó ‘70, durante la primera y en realidad única Guerra fría, cuando regiones enteras integraban el bloque que consideraba a la Unión Soviética como su hermana mayor, su ídolo y ejemplo a seguir. Dentro del bloque se hallaban países como Siria[5], tenerlo presente es indispensable para comprender la terrible y dolorosa crisis actual en Siria.

Por otra parte, a diferencia de lo que ocurría durante la Guerra fría, Rusia tiene hoy muy poco que ofrecer al mundo. De partida, no tiene una ideología que esté interesada en propagar, como antes, cuando la URSS propiciaba la expansión del marxismo y de la revolución universal. Hoy en día, en vez de partidos políticos marxistas, neo-marxistas o filo-marxistas en todo el mundo, que intentan expandir una gran utopía mundial, Rusia mantiene a una gran cohorte de lobbystas, defendiendo los intereses económicos de sus oligarcas y de empresas estatales en diferentes países.

Aunque el número de sus lobbystas está rápidamente disminuyendo y es sustituido por pseudo-preiodistas de medios financiados por el estado ruso o por oligarcas proclives a Putin. Gente más dedicada a la desinformación que a la información[6].

Rusia propaga hoy por el mundo una extraña mezcla entre la nostalgia de la URSS leninista (no olvidemos que Putin considera que la caída de la Unión Soviética es la mayor tragedia, catástrofe geopolítica del siglo 20[7]), el culto a Stalin y la devoción a la Iglesia ortodoxa, aparte de la homofobia, y el llamado familialismo, que disfrazan como defensa de la familia tradicional, con los que se quiere congraciar con grupos de extrema y/o ultra-ultraconservadores de Europa occidental.

La desmembración -disolución de un estado y su reparto entre estados sucesores[8]– de la URSS es, en Rusia actual, un gran trauma, sobre todo para la jerarquía política y para la oligarquía económica. Su lectura consiste en comparar la caída de la URSS con el Tratado de Versailles, que fundó un orden internacional que llevaba en sí el germen de una nueva guerra[9]. Es bien peligrosa esta comparación, porque, en el fondo sirve para justirficar una nueva gran guerra o muchas guerras pequeñas, o escaramuzas, conflictos congelados, anexiones (como la de Crimea, Osetia o Abjasia) o intervenciones como en Siria o en Ucrania.

En la época de la Guerra fría -cuando demócratas y comunistas se enfrentaban por la hegemonía en el mundo- los cristianos eran más bien los enemigos naturales del comunismo soviético. Hoy, demasiados conservadores han pactado con los enemigos de la democracia y se han convertido inexplicablemente, en los más grandes amigos del oficial de la KGB, experto en desinformación Wladimir Putin[10]. Colectividades como la AfD alemana, la FPÖ austriada, el partido de Le Pen en Francia y Orbán en Hungría son sus mejores aliados en las capitales occidentales.

Paradojalmente o no, hoy no necesitamos a los grupos de extrema izquierda -reducidos a la insignificancia- ya que sus banderas son hoy llevadas en alto por grupos de extrema derecha. Incluso, grupúsculos del llamado catolicismo de extrema derecha ha caído en la trampa y admira más a Putin y al Patriarca Kirill (cabeza de la Iglesia ortodoxa, Patriarcado de Moscú) que al Papa Francisco, a quien desprecia abierta o solapadamente.

Por otro lado, para Rusia, la tesis de la nueva Guerra fría es la expresión de una especie de dolor fantasma[11]. Rusia de Putin no es el Imperio soviético, ni tampoco el de los zares y esto le duele mucho, son dolores nostálgico-imperiales.

La semana pasada, en el marco de la larga conferencia de prensa (dura varias horas) que Putin concede año a año, un periodista le preguntó qué se siente ser el hombre más influyente del mundo[12]. De partida, como dice Smirnova, Putin no es el hombre más influyente del mundo. Pienso que la pregunta revela más bien una inconsciente identificación con él. Algo así como: Putin es Rusia o -en el mejor de los casos- la representa y “cada uno de nosotros, los ciudadanos rusos, somos Putin”. “Si él es influyente e importante, también yo lo soy”[13].

En realidad, el único poder que queda a Rusia es su derecho a veto en el Consejo de Seguridad. Derecho que, ni siquiera le es propio, sino que heredó de la URSS[14]. De ahí que Putin use su veto una y otra vez, casi siempre sin sentido… vetando resoluciones, da más o menos lo mismo cuáles. el veto es una demostración de poder.

La profesora Kadri Liik[15] explica que a Rusia le conviene propagar la tesis de una nueva guerra fría[16]. Y por eso, es parte de su estrategia, divulgar la existencia de un sinnúmero de paralelos entre la Guerra fría y la llamada Nueva guerra fría. Esto, por varias razones. Tal vez la que yo considero más banal es que así une a sus ciudadanos en torno a los gobernantes, por aquello que la teoría política alemana llama el sindrome de Galtieri, en que se crea un enemigo o rival externo, para reunir, para aglomerar a la propia población en torno al gobierno, con el fin de defenderse de supuestos ataques exteriores. Ataques que, en realidad, no existen.

Liik hace ver que la supuesta Nueva guerra fría es asimétrica, ya que Rusia y Occidente no están al mismo nivel. Existe en un desnivel, en favor de Occidente, del otrora llamado mundo libre. Pero, como Putin se maneja muy bien en conflictos asimétricos, la tesis de la Nueva guerra fría alarga la vida a su régimen[17]. Aglutina al pueblo ruso en torno a la jerarquía. No sé si se han dado cuenta que desde hace más de un año, apenas hay protestas contra el gobierno en Moscú y otras ciudades. Y los pocos opositores, terminan o en la cárcel o en la tumba, como Nemzow[18].

Por último, una de las mayores diferencias con la Guerra fría de antaño es que en aquel entonces, al menos, los acuerdos internacionales se respetaban. Ambos bloques trataban de antenerse a reglas mínimas de convivencia. Hoy, Rusia de Putin, interpreta las reglas de la forma que más le acomode.

En suma, hay bastantes razones para disentir de la tesis, según la cual, estamos ante una Nueva guerra fría. Pienso que no podemos caer en el juego, no podemos volver atrás en el tiempo; no retrocedamos a los 50, 60, ni a los 70. La cortina de hierro, gracias a Dios, ya cayó, por mucho que algunos intenten levantarla nuevamente. Estoy segura que no lo lograrán. Claro que esto no es automático, depende de nosotros que no lo logren. Estoy segura que el sentido común pesa más que las fantasías de grandeza imperial o de cualquier otro tipo. La paz es el camino.


[1] El ministro del Exterior Sergei Lawrow anunció la expulsión de 35 diplomáticos estadounidenses. Putin lo contradijo (teóricamente) y decidió que no habrá expulsión de norteamericanos. Como dice la periodista alemana Golineh Atai ‏@GolinehAtai, están jugando al Good Cop Bad Cop.  

[2] Lamentablemente no tengo ni screenshot. Ni me acuerdo de su nombre exacto. Sigo a muchos ciudadanos y ciudadanas rusas en Twitter. Confieso que soy rusófila y por eso, me duele aún más lo que ocurre….

[3] Si China firmó un contrato quasi secreto con Rusia para abastecimiento de energía, lo hizo, aprovechándose se Rusia, impuso un precio muy bajo (las partes no han dicho cuál es el precio, es secreto) a Rusia.

[4] Applebaum, en en el Washington Post, China and Russia bring back Cold War tactics, va más allá y plantea una segunda tesis ”But the elites of both of these countries do have one thing in common: They dislike the institutions of liberal democracy as practiced in Europe, the United States, Japan and elsewhere, and they are determined to prevent them from spreading to Moscow or Beijing. These same elites believe that Western media, Western ideas and especially Western capitalism — as opposed to state capitalism — pose a threat to their personal domination of their economies. They want the world to remain safe for their particular form of authoritarian oligarchy, and they are increasingly prepared to pay a high price for it.”

[5] Siria figura en el mapa como uno de los aliados de la URSS durante la Guerra Fría. Ver el artículo La URSS y los paises arabes durante la Guerra Fria, de Olga Ulianova,  “Siria apoyaba a la URSS en todos los temas de la contraposición internacional bipolar”.

“El posicionamiento de Siria, como principal socio soviético en la región en la primera mitad de los setenta, tenia como antecedentes el inicio de cooperación en los años cincuenta y su ampliación en la siguiente década A partir de 1967 se establecen vínculos a nivel de partidos entre el BAAS y el PCUS”.

[6] No deja de ser sorprendente la “noticia difundida hoy por medios rusos”, de acuerdo a la cual, 700 mil alemanes habrían abandonado Alemania, huyendo de la canciller Merkel y de sus refugiados. Citan a Lutz Bachmann, el fundador de Pegida (organización de extrema derecha xenófoba).  

[7] El escritor ruso Sergej Lebedev hace ver que, si la URSS habría subsistido, Putin hubiese llegado -en el mejor de los casos- a ser un general de la KGB en su provincia natal, Leningrando. Nada más. Ver Ende der Sowjetunion vor 25 Jahren Kollaps einer Weltmacht (Fin de la Unión Soviética hace 25 años. El colapso de una potencia mundial).

[8] Ver mi artículo Consideraciones acerca del actual desarrollo de la doctrina de la sucesión de Estados en el derecho internacional, en la Revista de Derecho Público de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Página 28.

[9] Ver, del historiador Michael Stürmer, Geschichte endet nie (la historia no termina nunca), en Die Welt (papel), 28.12.2016. Página 2.

[11] So viel Krise war nie, editorial de Michael Stürmer, de esta semana en Die Welt.

[12] “Estar sentado en el sillón del hombre más influyente del mundo” es la traducción textual. Ver Wie Putin sein fast perfektes Jahr 2016 feiert (Como celebra Putin su año casi perfecto) de la periodista Julia Smirnova, @smirnova_welt en Twitter.

[13] Mutatis mutandi, es lo que promete Trump con su Make America great again. Todos quieren ser grandes, ricos, poderosos e influyentes, como Trump.

[14] En su calidad de una de las potencias ganadoras de la II Guerra.

[15] Senior policy fellow del European Council on Foreign Relations. @KadriLiik en Twitter.

[16] Su artículo “Mit Russland reden, aber wie?” (Hblar con Rusia, pero ¿cómo hacerlo?. En la revista Internationale Politik N° 3 del año 71. Mayo Junio 2016. Páginas 8 y siguientes.

[17] Ver artículo de Liik, página 13 y siguientes.

[18] Boris Jefimowitsch Nemzow asesinado en Moscú en febrero de 2015.

Algo huele mal en Sajonia

Ayer, Martin Modschiedler de la CDU de Sachsen, jefe de la Comisión de Justicia del Landtag, al ser consultado por el suicidio del terrorista sirio Jaber Albakr, respondió -en un tono agresivo- que él amaba a su país, a Sajonia[1] . Me pregunto ¿qué tiene que ver? Si realmente amas a tu país, si cometes la siutiquería de decirlo en público, entonces, tendrías que colaborar por mejorarlo, en vez de ocultar sus errores y de sostener que todo está bien, cuando en realidad, está muy mal[2]. Ningún país puede surgir y mejorar si no reconoce lo que hay que mejorar.

Para que los lectores no-alemanes sepan de qué estoy hablando, les cuento la historia de Jaber al-Bbakr[3]. Un refugiado sirio que llegó a Alemania en febrero del 2015, esto es, antes de la gran oleada de septiembre de 2015. O sea, no le podemos echar la culpa a Merkel… Los refugiados sirios huyen de la guerra y de los bombardeos de Assad, de sus armas químicas y de los aviones rusos.

Su calidad de refugiado fue reconocida por las autoridades alemanas que le dieron autorización para permanecer en Alemania durante tres años. Después de que le concedieron el permiso de estadía, Jaber hizo al menos un viaje a Turquía y -probablemente- otro viaje a Siria. Si lo acogemos como refugiado porque en Siria lo persiguen, es bien raro que justo viaje a Siria.  Y raro es también que en Sajonia, nadie se dé cuenta.

El joven refugiado vivía en la ciudad de Chemnitz (nombre tradicional de la ex-Ciudad de Carlos Marx o Karl-Marx-Stadt). Localidad de Sajonia, en la ex-Alemania oriental, que no se distingue precisamente como un ejemplo de sociedad abierta, sino más bien donde pululan los grupos de extrema derecha xenófobos.

Algún servicio secreto estadounidense (ya sabemos que hay varios) avisó a las autoridades alemanas: Dschaber estaba en contacto con alguien del Islamic State. La policía de Chemnitz envió un comando a detener al joven radicalizado. El comando elaboró un plan: le tenderían una trampa. Le pusieron un cebo para que saliera de su departamento y cuando saliera, lo atraparían. El problema es que جابر البكر‎ se dió cuenta de que lo observaban y no cayó en la trampa, sino que salió arrancando. Se le escapó al super comando policíal sajón[4]. Después de conocer lo ocurrido -porque en un país democrático, no se puede ocultar a la opinión pública los errores de las fuerzas de seguridad- todos movimos la cabeza y nos preguntamos cómo es posible que a un comando de la policía alemana se le escape un joven de 22 años. En el fondo, por no tener un plan B.

En el departamento del joven sirio, fueron encontrados explosivos en abundancia. Se presume que pretendía hacer volar una estación central de trenes o bien un aeropuerto. Después de huir de la policía, el joven sirio andaba suelto, con todo el peligro inmenso que ello significa. Sajonia puso en peligro la seguridad de toda Alemana”[5]. La policía publicó su foto en todas partes. Y la comunidad siria tradujo en seguida los avisos de “Se busca” y los publicó también en todas partes (on line, claro). La policía no atinó a traducir los avisos al árabe, sino hasta mucho después, como se queja Kipping.

A todo esto, Ǧābir había abandonado Chemnitz, en dirección a Leipzig, lo que significa tener que bajarse en por lo menos una estación entre Chemnitz y Leipzig. Si es que no lo llevó alguien en auto. Después, llegar a la estación de Leipzig, siempre llena de gente y de policías. Un camino muy largo, en que nadie lo vió. En otras palabras, viajó en varios trenes y pasó por varias estaciones; pero nadie, ni alemanes -que piensan que todos los extranjeros se ven iguales- ni policías, lo reconocieron; pese a que su cara estaba en todas parte. Para qué hablar de las cámaras de seguridad de la que están llenas las estaciones…

El fugitivo habia enviado un mensaje a una página de sirios en Alemania, pidiendo alojamiento por una noche. Escribió que le habían dado un trabajo en Leipzig. El “sueño del pibe” de los refugiados sirios es tener un trabajo. Un grupo de sirios que vió el mensaje, le dijo que podía alojar con ellos. Fueron a buscar al compatriota a la estación central y lo llevaron a un departamento, donde comieron arroz con cordero. Luego, lo invitaron a otro departamento, porque ese era muy pequeño. La famosa hospitalidad oriental.

A todo esto, los sirios se dieron cuenta que su huésped se veía como el terrorista. Le tomaron una foto y la publicaron en una página de sirios -parece que en Facebook-, donde preguntaron si podía ser el terrorista buscado por la policía. Muchos sirios dieron su opinión y llegaron a la conclusión que sebía ser él.

Al-Bakr quería que le cortaran el pelo, uno de los sirios dijo que él había sido peluquero. Probablemente aprovecharon esa oportunidad para atarlo de pies y de manos entre tres sirios. Llamaron a la policía; pero los sajones no les entendían. Por mi experiencia hay sirios que hablan muy bien inglés y otros no tan bien, pero todos hablan inglés… No sé si los policías de Sachsen hablen ese idioma.

Entonces, aguno(s) de los sirio(s) acudió(eron) personalmente a un cuartel policial, para mostrar a los funcionarios la foto de su celular. Tener un teléfono móvil es una de las cosas que más se critica a los refugiados; esa noche quedó demostrada su utilidad. Entonces, alguno de los policías se dió cuenta de lo que los sirios querían decir. Rápidamente organizaron otro comando; aunque esta vez no habría sido necesario, ya que dos o otros sirios se habían quedado con su prisionero en el departamento y se lo entregaron a la policía “en bandeja”, atado de pies y de manos. Si no hubiera sido por los tres sirios, una bomba de tiempo terrorista pulularía aún por las calles de Europa.

Javir fue conducido a la cárcel… Donde nadie hablaba árabe. Así que él captaba poco y nada. La jueza investigadora advirtió que el joven estaba en peligro de suicidarse; pero más tarde, lo entrevistó una psicóloga -quién sabe en qué idiona o habrán obtenido un traductor- y determinó que había sólo “un poco” de peligro de suicidio. Lo que no deja se ser sorprendente, ya que él planeaba hacerse volar por los aires, o sea, suicidarse.

Se nombró un abogado que lo debería defender: Alexander Hübner[6]. Su “defensor obligado” u obligatorio, ya que en un estado de derecho, hasta el peor de los terroristas tiene derecho a una defensa y el estado tiene el deber de garantizarla. Hübner dice que cuando llegó a verlo, tenía los ojos vendados y estaba muy mal. Pero tranquilo. Que no comía ni tomaba nada, estaba en huelga de hambre[7].

El abogado defensor habló con la administración del lugar de detención y les advirtió que Javir estaba en peligro de suicidio, que había roto la lámpara y un enchufe, buscando modos de suicidarse, y no quería ni beber ni comer. La policía vió, en esta “manipulación” de las fuentes de electricidad de la celda, sólo como un acto de vandalismo. Lo que no deja de ser negativamente sorprendente. La administración penal no vigilaba a Dchabir permanentemente, como creía su abogado; sino primero cada 15 minutos y después, cada media hora. Me imagino que para suicidarse, se necesita menos de 15 ó de 30 minutos.

La noche del miércoles al jueves, un amigo me avisó a medianoche del suicidio de Al-Bakr. Lo primero que pensé fue en su familia, en su mamá, papá, hermanos, en sus amigos, que probablemente no tienen idea de la eventual radicalización. Luego pensé en Oury Jalloh quien murió en una prisión alemana, donde estaba detenido, en Dessau, Sachsen-Anhalt, el 2005. Y nadie sabe todavía cómo pudo haberse suicidado él solo… Katja Kipping cuenta que al menos dos diputados de la democracia cristiana escribieron tweets en que sostenían que no era muy malo que al-Bakr se hubiera colgado, si total, igual se iba a matar en un atentado suicida[8].

Al-Bakr se ahorcó con su camiseta, atándose a los barrotes de su celda. Fue descubierto por una aprendiz que pasaba casualmente y que llamó al médico, quien no lo pudo revivir, sólo comprobar su deceso. Que un joven de 22 añosos se quite la vida es siempre una noticia demasiado mala. Da lo mismo qué planes terroristas había recibido del IS, siempre se puede rectificar. Lo vemos en distintos casos de guerrilleros del IS arrepentidos. Asimismo, hay que considerar que al-Bakr podría haber dado importante información a la policía y a las autoridades en general sobre sus contactos con el IS y sobre eventuales cómplices.

A la mañana siguiente, nos despertaron las declaraciones de los políticos alemanes de todas las tendencias. El tono era “otra vez Sajonia…” Konstantin von Notz (verde) habló de un fiasco[9]. Rico Gebhardt del Partido de Izquierda dice que estamos frente a un fracaso del estado de Sajonia[10]. El demócrata cristiano Bosbach, en una entrevista en Deutschlandfunk[11] sido sumamente comentada, vaticinó que todo sería como siempre: las autoridades de Sajonia dirán que ellos lo hicieron todo bien, que no cometieron ningún error; pero todo terminó en un drama. Yo me pregunto cómo puede terminar mal algo que se hizo absolutamente bien. La conferencia de prensa de ayer a mediados de la mañana, le dió la razón a Bosbach.

Entre tanto, musulmanes fundamentalistas y el IS amenazaron de muerte a los sirios que lograron reducir al terrorista. Pero, según información de ayer en Bild, la policía de Sachsen no les da ninguna protección. En suma, hay algo que no anda bien en Sajonia… o, como diría Hamlet, “Something is rotten in the state of Saxony”[12]. Sí, algo parece podrido en el estado de Sajonia, algo huele mal. O, como dice el político liberal, abogado y ex ministro federal del Interior, Gerhart Rudolf Baum, “Algo no está bien en Sajonia”[13].


[1] “Ich liebe mein Bundesland trotzdem”, Sachsen und der Fall al-Bakr “Der Justizminister trägt die Verantwortung” El CDU Modschiedler dice que en otros lugares de Alemania también se cometen errores… sorry, pero parece que en Sachsen más que en otros.

Tal vez la peor parte de la entrevista es aquella en que la periodista Christine Heuer le pregunta si el ministro de Justicia (su correligionario de la democracia cristiana, Sebastian Gemkow), tiene que renunciar y Modschiedler responde sarcásticamente: “eso no va a revivir al senor al-Bakr. (Original alemán: “Heuer: Einen Rücktritt des Justizministers schließen Sie zu diesem Zeitpunkt noch nicht aus? Modschiedler: Das macht den Herrn al-Bakr übrigens auch nicht wieder lebendig”).

[2] Mutatis mutandi, sus palabras me recuerdan lo que pasaba en la época en que se conocieron los abusos sexuales dentro de la Iglesia católica, en que supuestos defensores de la misma, negaban lo ocurrido. Con ello, hicieron un daño ingente a la Iglesia.

[3] También Dschaber al-Bakr o Ǧābir al-Bakr o bien Dschabir al-Bakr, dependiendo de la transcripción de جابر البكر

[4] De acuerdo a la Constitución alemana, llamada Ley fundamental, las funciones policiales son de comptencia de los países federales (Länder), salvo el caso de la policía federal o Bundespolizei. Esto, en virtud del Art. 30 de la constitución, que dice: Artículo 30 “[Competencia de los Länder] El ejercicio de las competencias estatales y el cumplimiento de las funciones estatales competen a los Länder siempre que la presente Ley Fundamental no disponga o admita una disposición en contrario”.

[5] Ver entrevista a Katja Kipping, del Partido de Izquierda: “Die sächsische Regierung hat richtig Mist gebaut”: “die sächsische Landesregierung hat hier richtig, richtig Mist gebaut und wirklich ist eine richtige Gefahr für die Sicherheit in diesem gesamten Land”. El gobierno de Sajonia cometió un error muy muy grande y con ello pone en peligro la seguridad de todo el país.

[6] De la oficina Israel und Hübner 

[7] Todo esto lo cuenta en entrevista en DLF, donde se le oía muy removido, muy triste…Terrorverdächtiger begeht Selbstmord in JVA Al-Bakrs Anwalt: “Ich bin einigermaßen fassungslos”

[8] Ver Der Fall al-Bakr “Die sächsische Regierung hat richtig Mist gebaut”: “Es gibt mindestens zwei CDU-Abgeordnete, die in Tweets zum Ausdruck gebracht haben, dass sie das gar nicht so schlimm finden, dass es jetzt zu einer Selbsttötung gekommen ist, weil es wäre ja ein Selbstmordattentäter gewesen. Das, finde ich, offenbart ein schreckliches rechtsstaatliches Verständnis und ist außerdem vollkommen blind gegenüber dem Erfordernis, man hätte diese Person gebraucht, um in der Ermittlung und in der Prävention voranzukommen”.

[11] Tod des Terrorverdächtigen al-Bakr “Wir verlieren auch eine wichtige Informationsquelle” (Muerte del sospechoso. Perdemos una importante fuente de información).

“Como será en este caso, no lo sabemos en este momento; pero me temo que será como siempre. En la conferencia de las 11, explicarán que ellos hicieron todo bien, que nadie cometió un error. Sólo el resultado de todo es un drama”. (Original alemán: “Wie es in diesem konkreten Fall war, wissen wir beide im Moment nicht, aber ich fürchte, es wird uns auch um elf Uhr in der Pressekonferenz wiederum erklärt werden, eigentlich ist alles richtig gemacht worden, niemand hat einen Fehler gemacht, nur das Ergebnis ist ein Drama”).

[12] “Something is rotten in the state of Denmark.” Traducción: “Algo está podrido en el estado de Dinamarca”. Gracias a Wikiquote

[13] “Irgendetwas stimmt da nicht in Sachsen”

Baum dice que a sus parientes en Dresden, con motivo de la última celebración de la unidad alemana a la que me referí en mi columa anterior, Alemania oscura, en Dresden, la policía no los dejó pasar a la plaza a saludar a los políticos y permitió sólo que pasara la chusma extremista que los injurió.

Un fantasma recorre Europa, el fantasma del etnopluralismo

Como toda palabra que contiene en sí la voz pluralismo, el término etnopluralismo suena -en principio- muy bien. Sólo en principio, ya que el etnopluralismo es uno de las ideologías más importantes de la “nueva derecha” europea, con su pléyade de movimientos populistas, extremistas, radicales, ultraconservadores, nacional conservadores, etc. Como pueden ver, el concepto etnopluralismo es, podríamos decir, de amplio espectro.

El etnopluralismo tiene sus orígenes en la ideología nacionalista del siglo 19 y de la primera mitad del 20. Especialmente en la llamada Revolución Conservadora de la década de 1920 en Alemania. En aquel entonces, se creía que sólo grupos humanos homogéneos podían desarrollar una cultura propia y por ello, debería evitarse la “mezcla de razas” que sería la causa de la muerte del pueblo, etnocidio o Volkstod.

Luego de la experiencia nacional socialista, estas ideas se dejaron de lado en Alemania. Sin embargo, esta ideología logró un renacimiento con la llamada Nouvelle Droite o nueva derecha francesa, especialmente liderada por Alain de Benoist[1], quien logró difundir estas ideas entre un público más amplio[2].

Ettimológicamente, la voz etnopluralismo se compone de dos partes: del griego ethnos, esto es, pueblo y del latín pluralis, plural o pluralidad[3]. Con ella, no se designa una especie de multiculturalidad dentro de una sociedad, sino más bien todo lo contrario. Se plantea la necesidad de la homogeneidad dentro de la sociedad. El pluralismo se daría sólamente entre las culturas, razas o sociedades culturales cerradas que estarían obligadas a conservar su identidad[4], en realidad, no podrían hacer otra cosa, ya que, si se mezclaran, morirían. Las cuolturas deben vivir distanciadas unas de otras y no mezclarse[5]. Esta es la condición sine quanon de la convivencia pacífica entre los pueblos.

Tales ideas fueron reimportadas a Alemania, en 1973, por el sociólogo alemán Henning Eichberg (hoy profesor de deporte en una universidad danesa[6]). Después de militar en grupos de la extrema derecha alemana[7], Eichberg habría abandonado este sector dos años después de emigrar a Dinamarca, para acercarse a la izquierda. Hay personas que dudan de esta conversión.

Eichberg acuña el término etnopluralismo y explica que, debido a las diversas condiciones geográficas y climáticas en que viven, los pueblos son muy diferentes entre sí. De ahí nace una pluralidad que es indispensable proteger. Esta particularidad o pecularidad cultural sería destruida con la mezcla de etnias, que conducirían a que el idividuo perdiera su identidad y esto llevaría finalmente a la muerte del pueblo (lo que decíamos más arriba acerca del etnocidio o Volkstod).

Para Eichberg, no existen los individuos en sí, sino sólo existen alemanes, franceses o israelíes. Se reemplaza así los derechos individuales por los derechos de la colectividad. En consecuencia, ell etnopluralismo niega la universalidad de los derechos de la persona. En lo político. su objetivo es reemplazar el sistema parlamentario por una democracia orgánica, de la cual salga un Führer carismático que guíen al pueblo[8]. No sé por qué esto me parece muy conocido…

Una de las mejores definiciones de etnopluralismo, es la del artículo de un joven que salió del colegio el 2015 🙂 Traduzco[9]:

“El llamado etnopluralismo pertenece al núcleo del contenido de la nueva derecha. De acuerdo a él, cada pueblo tiene el derecho a mantener a su sociedad libre de influencias externas. Las características diferenciales no se basan en una clasificación biologista en razas, sino en la pertenencia a una cultura. Las influencias extranjeras se perciben como una amenaza para su propia identidad cultural. Los críticos ven en etnopluralismo un racismo sin razas, ya que en él se hallan elementos esenciales del racismo clásico el que, sin embargo, renuncia a la terminología propia del racismo clásico, como el concepto de raza”.

Sí, los etnopluralistas de hoy ya no hablan más de raza[10], sino que de cultura. que es el concepto con el que sustituyen la voz “raza”. Se habla por tanto, de un racismo sin razas. Es el viejo racismo en nuevos vestidos[11]. Fredrickson explica acertadamente que el concepto de cultura se ha conviertido en equivalente funcional del antiguo de raza[12]. Las características “culturales” de una nación o pueblo son fijadas como si fueran cualidades biológicas e inmutables[13]. Como dice Liane Bednarz, estamos frente a un verdadero Apartheid a nivel mundial[14]. Un apartheid según el cual, las “culturas” deben permanecer homogéneas dentro de sí.

Como dicen los pegidistas (del movimiento Pegida), podemos ir de vacaciones a otros países; pero no debemos mezclarnos con sus habitantes que pertenecen a otra cultura. Todos tienen que quedarse en su habitat natural o Lebensraum. Es un poco el slogan de la NPD alemana: “no estamos contra los extranjeros, amamos a los extranjeros; pero en el extranjero”[15].

El etnopluralismo rechaza ardientemente la globalización. Repudia igualmente las sociedades multiculturales como la norteamericana. Para los etnopluralistas y otros extremistas de derecha europeos, Estados Unidos es el mal supremo.

Asimismo, esto explica el rechazo a los equipos de fútbol europeos multiétnicos (recordemos el tweet de Storch a que el próximo equipo alemán sea uno “nacional”). O el tweet de 4 de julio de 2014[16],  durante el Mundial de fútbol, del periodista Alexander Kissler, en que alaba el equipo de Rusia, por ser -según Kissler- el único que no tiene un equipo multiétnico.

Mientras más homogénea sea una cultura -dicen- será más solidaria y capaz de soportar y de rendir más[17]. Por ello, Björn Höcke se refiere a la sociedad solidaria intacta (intakte Solidargemeinschaft)[18], para referirse a lo que el etnopluralismo desesaría para Alemania: una cultura cerrada. No es la sociedad abierta en que vivimos después de Popper. Höcke señala que la defensa de la diversidad etnocultural tiene la más alta prioridad[19].

Los movimientos de extrema derecha donde se ha desarrollado el etnopluralismo pertenecen al inventario político de los países industrializados de Europa occidental. En ellos, el porcentaje de trabajadores extranjeros llega al 10% aproximadamente[20]. Para reinstaurar una sociedad heterogénea, los inmigrantes deberían regresar al país de donde vinieron. Especialmente grave es esto, considerando que también los hijos, nietos y bisnietos deberían ser repatriados. Personas que nacieron y crecieron en el país, que viven y trabajan en él, tendrían que ser explusados. Si esto no es racismo, no sé cómo llamarlo.

No es posible pasar a ser parte de otra “cultura”, no es posible “cambiar su raza”[21], perdón: su “cultura”. El etnopluralismo es contrario a toda “mezcla”, de manera que rechaza por tanto toda inmigración[22]. Da lo mismo que sea un sólo extranjero o un millón. No se trata de fijar una cuota máxima (al estilo de la Obergrenze de la CSU de Baviera), sino que todo extranjero debe ser rechazado. Por ello, el político de la llamada “Alternativa para Alemania” (en adelante AfD), Höcke exigía ya el 2014 (antes de la división del partido), detener la pérdida de la propia identidad y la defensa de la diversidad etnocultural que, según él, debe tener prioridad absoluta[23].

El etnopluralismo rechaza la integración de personas provenientes de otras regiones y de otras culturas. Ya que, las culturas o naciones perderían así su identidad y su particulturalidad cultural. De tal forma, esta vieja ideología sirve a la extrema derecha que habla de la preservación de la identidad nacional[24]. La política de la AfD Storch ha rechazado pública y abiertamente la integración de los refugiados, dice que no necesitan integrarse a la sociedad y la sociedad no los debe integrar[25].

A diferencia de los neonazis que se consideran superiores a los extranjeros, teóricamente la nueva derecha no considera a otras “culturas” necesariamente inferiores, sino sólo exige que no “se mezclen”[26]. En otras palabras, todos los pueblos serían iguales; pero sólo si permanecen encerrados sobre sí[27]. Sin embargo, en la práctica, se parte de la base de un mayor valor del propio pueblo[28]. Por ello, Michael Miersch llama a esta postura, arrogancia o engreimiento monocultural[29].

Los etnopluralistas toman ideas de la etología (rama de la biología que estudia el comportamiento de los animales en su medio natural[30]) y tratan de traspasar o proyectar las observaciones hechas en el “reino animal”, a la comunidad humana. Según ellos, nuestro comportamiento natural exige que rechacemos al extranjero. Y nuestra solidaridad se limita a nuestro grupo, a nuestra etnia o pueblo o cultura. La xenofobia sería algo totalmente natural y que no se puede contrarrestar[31].

Si el punto de referencia no es el individuo sino que el pueblo al que pertenecemos, no nos puede extrañar que el etnopluralismo sea virulentamente antilberal. Como dice la páginaKontrakultur[32], en un artículo sin firma titulado “El etnopluralismo y el mundo multipolar”[33] (donde se cita a Alexander Dugin, llamado el “ideólogo del Kremlin): “los días del liberalismo están contados”. Y califica al liberalismo como viejo podrido y en proceso de desmoronarse. Su gran pecado habría sido intentar destruir el orden natural de los pueblos[34]. De pasada, ataca al capitalismo, a Occidente y al universalismo[35].

Las palabras del Papa Francisco -quien condensa y resuma la doctrina católica sobre el tema- con motivo de la entrega del Premio Carlo Magno son, para mí, muy claras y contradicen absolutamente la ideología etnopluralista:

“Las raíces de nuestros pueblos, las raíces de Europa se fueron consolidando en el transcurso de su historia, aprendiendo a integrar en síntesis siempre nuevas las culturas más diversas y sin relación aparente entre ellas. La identidad europea es, y siempre ha sido, una identidad dinámica y multicultural (…). El rostro de Europa no se distingue por oponerse a los demás, sino por llevar impresas las características de diversas culturas y la belleza de vencer todo encerramiento”[36].


[1] También conocido por sus pseudónimos Fabrice Laroche oder James Barney, Robert de Herte.

[2] Tengo que confesar que, en algún momento de fines de los 70, encargué los libros de Benoist, un poco por curiosidad, un poco porque conocía a gente en Chile que los idealizaba con entusiasmo, como algo nuevo, una alternativa. Poco después, los tiré a la basura, cuando me di cuenta del bullshit que contenían, de lo que hoy me arrepiento, ya que, como objeto de investigación, serían hoy interesantes, para mí o para estudiosos de la historia de los movimientos de extrema derecha en Europa.

[3] Ethnopluralismus en el glosario de la Bundeszentrale für politische Bildung.

[5] Nada de matrimonios entre miembros de distintas culturas, pueblos o “razas”. En el fondo, se vuelve a la eugenesia que creíamos ya superada por la historia.

[6] Escribe también bajo los pseudónimos Hartwig Singer y Thorsten Sievers.

[7] Su vida en Alemania, de la cual habla abundantemente Wikipedia, está marcada por la participación en actividades políticas de extrema derecha.

[8] Para esta introducción histórica, he segudo, sobre todo el artículo de a Christian Faludi, historiador de la Universidad de Jena, Ethnopluralismus für Fortgeschrittene (etnopluralismo para adelantados).

[9] Florian Bunes, Die Vorboten der rechten Revolution (Los precursores de la revolución de derecha), en Firstlife: “Inhaltlicher Kern der Neuen Rechten ist der sogenannte Ethnopluralismus. Demnach habe jedes Volk das Recht, seine Gesellschaft von fremden Einflüssen freizuhalten. Das Unterscheidungsmerkmal liegt dabei nicht in einer biologistischen Einordnung in Rassen, sondern in der Zugehörigkeit zu einer Kultur. Fremde Einflüsse werden als Gefährdung der eigenen kulturellen Identität wahrgenommen. Kritiker sehen im Ethnopluralismus einen Rassismus ohne Rassen, da wesentliche Merkmale des klassischen Rassismus auch im Ethnopluralismus zu finden seien, dieser jedoch auf historisch vorbelastete Termini wie eben den Rassenbegriff verzichte”.

[10] Sobre el tema “raza”, invito a leer mi columna Nos guste o no, en realidad todos somos africanos

[11] Según Markus Schäfert del Bayerischen Landesamt für Verfassungsschutz: El movimiento identitario es etnopluralista, no es nacionalista. Estamos frente a un racismo en un nuevo envoltorio (“Die IB ist ethnopluralistisch, nicht nationalistisch, unterm Strich haben wir es hier aber mit einem neu verpackten Rassismus zu tun)”. Artículo en Die Welt Die hippen Hetzer

[12] George M. Frederickson, Rassismus, Reclam 2004. Página 194.

[13] George M. Frederickson, Rassismus, Reclam 2004. Epílogo: Racismo al comienzo del siglo 21. Páginas 191 en adelante.

[14] Hass und Ausgrenzung – Sprache als Kampfmittel der neuen Rechten in ARD: “Ein gutes Beispiel dafür ist sowas wie Ethnopluralismus. Das hört sich erst mal nicht so schlimm an, ist aber faktisch eine weltweite Apartheid”.

[15] “Wir sind keine Ausländerfeinde, wir lieben das Fremde – in der Fremde”. Del proyecto escolar de la NPD En otras palabras, esto es lo que esta gente quiere inculcar a los niños.

[16] Lamentablemente, la cuenta de Kissler está cerrada; pero aquí hay otro screenschot.

[17] Was bedeutet Ethnopluralismus? en Netz gegen Nazis.

[18] Björn Höcke, Auf bestem Weg zur Volkspartei, en The European.

[19] Höcke en Björn Höcke, Stefan Scheil und die AfD – ein Doppelinterview (1. Teil), en la revista de Kubitschek, Sezession. “Verteidigung der ethnokulturellen Diversität höchste Priorität”.

[20] Armin Pfahl-Traughber, Zur Ideologie des “Ethnopluralismus”: Das Volk als Subjekt, en Netz gegen Nazis

[21] Ethnopluralismus, en el glosario de la Brandenburgische Landeszentrale für politische Bildung. “Es ist nicht möglich Teil einer anderen Kultur zu werden, so wie es nichtmöglich ist, seine Rasse zu wechseln”.

[22] Liane Bednarz, Wider die Gewöhnung an die Verrohung, en Carta.

[23] Liane Bednarz, Wenn Lucke geht, bleibt Höcke El artículo en The European, es de mayo de 2015. Sólo puedo decir: Lucke se fue o más bien, lo echaron y se quedó Höcke. 

[24] Ethnopluralismus en la página del Verfassungschutz de Nordrhein-Westfalen.

[25] AfD will Flüchtlingen die Integration verweigern en talshow en televisión. Ver, asimismo su video donde lo sostiene: Flüchtlinge müssen nicht integriert werden

[26] Liane Bednarz, Die konservativ-revolutionäre Versuchung (la tentación de la revolución conservadora). Cuaderno 132, páginas 9 y siguientes.

[27] Liane Bednarz, Hass und Ausgrenzung – Sprache als Kampfmittel der neuen Rechten in ARD. “alle Völker sind gleich viel wert, aber nur solange sie unter sich bleiben”. “Ein gutes Beispiel dafür ist sowas wie Ethnopluralismus. Das hört sich erst mal nicht so schlimm an, ist aber faktisch eine weltweite Apartheid. Man sagt nicht mehr, die Deutschen sind die Herrenrasse und alle anderen sind schlechter, sondern man sagt, alle Völker sind gleich viel wert, aber nur solange sie unter sich bleiben”.

[28] Ethnopluralismus en la página del Verfassungschutz de Nordrhein-Westfalen.

[29] “Monokultureller Dünkel”, en su memorable artículo Na dann ohne mich (Entonces, sigan si mí) con el cual el conocido periodista se despidió del blog Achse des Guten (eje del bien) por la línea que había tomado.

[30] Etología en Wikipedia.

[31] Ethnopluralismus en la página del Verfassungschutz de Nordrhein-Westfalen.

[32] El sociólogo Andreas Kemper me dice en un tweet que el responsable de la página es Daniel Fiß de los nacionalies y socialistas de Rostock (Nationalen Sozialisten Rostock). Más información sobre él aquí

[33] Ethnopluralismus und die multipolare Welt Significativo es que el cuadro que “adorna” el artículo es El Garito o sala de juegos, del pintor francés Jean-eug Ne Buland

[34] “Das universalistische Streben des westlichen Liberalismus ist vergleichbar mit einem alten Rentner, der versucht die Alters und Krankheitserscheinungen mittels Faltenlifting und Feierexzesse zu übertünchen. Auch das Grundgerüst der liberalen Postmoderne ist alt, morsch und brüchig. Einzig und allein geopolitische Hegemonieansprüche, versuchen die letzten Machtfetzen vom Schein einer globalen Autorität zu wahren. Innerlich sind die Tage des Liberalismus jedoch gezählt, da in seiner Konsequenz alle natürlichen Ordnungen und Völkergemeinschaften zu zerstören, er schon bald sich selbst auffressen wird. Denn die kapitalistischen Prozesse sind inzwischen zu einem Automatismus geworden, die sich jeglicher menschlicher Kontrolle und Beherrschbarkeit entziehen.”

[35] Mi columna sobre el tema universalismo: El universalismo y los refugiados

¿Qué hacer frente a la AfD?

¿Qué hacer frente a la autodenominada Alternativa para Alemania[1]. ¿Cuál es la actitud a tomar frente a la AfD? Sobre todo ahora que (con su 13%) han logrado entrar a varias municipalidades en Hessen y la próxima semana, llegarán a tres parlamentos estaduales en Alemania.

Hay tres actitudes posibles: 1) ignorarlos 2) imitarlos o 3) enfrentarlos.

Desde que surgió la AfD, me he inclinado por la tercera alternativa.

A favor de la primera, han estado quienes piensan que la AfD, al igual que Pegida y todo el movimiento de la llamada “nueva derecha” es un fenómeno pasajero. Como fue el Partido de los Piratas. Ellos (muchos amigos míos, entre ellos[2]) sostienen que la AfD recoge el potencial de protesta; pero que se desintegrará pronto y sus electores volverán a la normalidad de los partidos tradionales. Esto es, a la normalidad de los partidos que aceptan la institucionalidad liberal democrática (con derechos fundamentales y libertad de prensa) y que no quieren sustituirla por otra autoritaria.

El problema de pasarlos en silencio, de no darles la hora, incluso de despreciarlos[3], es que puede pasarnos como ocurre en Francia, en que por años se ignoró al Front National[4], hasta que llegó al 30%, en las últimas encuestas (28% en realidad) y se ha convertido en la primera fuerza electoral[5]. En distintos Länder alemanes, la AfD ha llegado ya al tercer lugar. Las dimensiones de este fenómeno sobrepasan lo que hemos visto hasta ahora. Y no me hablen de “normalidad europea”, comparaciones con los vecinos son malos consuelos[6].

Muchos de mis amigos hacen ver que lo que plantea la AfD es tan descabellado, tan demente, tan “tirado de los pelos” que realmente nos podemos preguntar ¿…y quién va a seguir a esta gente…? ¿Quién va a votar por este partido?[7] El problema es que sí hay gente que los sigue, que vota por ellos y un grupo de esa gente pertenece a los segmentos con más cultura formal de la sociedad. La AfD no es un partido de “proletarios”, como la NPD. La gente de la clase más cultivada cultiva actualmente una especie de othering, esto es: los racistas y extremistas son los otros, nosotros no[8]. La AfD empezó siendo el “partido de los profesores universitarios y conserva esta aura, aunque luego de la ruptura, todos los profesores se han ido[9].

En mi columna El surgimiento de una nueva derecha en Alemania, expliqué que existe en Alemania una peligrosa dinámica del populismo de derecha, que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Se radicaliza sin que sus partidarios se den apenas cuenta de ello, de las posiciones cada vez más drásticas o rígidas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica[10].

La segunda alternativa es imitarlos… Es lo que hace Seehofer de la CSU de Baviera que, de cristiana tiene cada vez menos o más bien, tiene poco y nada[11]. Intentan adelantarlos por la derecha… Esto nunca ha dado los resultados deseados, ya que los electores prefieren el original. El populismo no se puede combatir con más populismo. Esto no resulta en ninguna parte del mundo[12].

La supuesta táctica de imitación o de mimetismo se basa en la famosa frase de FJ Strauß dijo que no se podía admitir un partido a la derecha de la CSU; pero eso, a mi modo de ver, no quiere decir que la CSU tenga que adoptar las banderías de la extrema derecha. Sino impedir el surgimiento de una colectividad en esas coordenadas del espectro político. Emulando sus quejas, sus exigencias y su estilo político, no sólo no impiden que surja un partido a su derecha -a la extrema derecha- sino que lo alimentan.

Es lo que vemos actualmente en Austria, donde el canciller social demócrata cambia, de la noche a la mañana su posición frente a los refugiados y deja sola a Merkel, a quien había apoyado hasta que cedió ante la presión populista del populista FPÖ. Olvida el canciller Faymann que si bien los populistas han llegado al 30% en las encuestas, al tomar sus posiciones, intenta congraciarse con ese 30% dejando de lado el 70% que lo apoyaba a él y a su política de apertura de las fronteras y de ayuda a los refugiados. No es muy inteligente cambiar un 70% por un 30%[13]. Siempre termina ganando el original y no la copia.

La gran diferencia entre Merkel y personas como Faymann, Seehofer, Orbán y otros, es que la canciller alemana lucha por la conservación de la unidad de Europa, como explica Karin Ebensperger en su excelente columna titulada precisamente Angela Merkel y su lucha por la unidad europea. Se puede estar a favor o en contra de las medidas concretas de su gobierno; pero es eologiable que busque la solución europea, común, de todos y no soluciones nacionales, que dejen a otros afuera, como lamentablemente hace Austria y como le gustaría a Seehofer que hiciera Alemania[14].

Admitiendo este tipo de pensamiento populista de derecha o de extrema derecha, terminan creando un mostruo, un Frankenstein, como los mismos Republicanos en los EEUU reconocen lo que ellos mismos han creado: Trump sería su propio monstruo[15]. Le Pen es el monstruo de los franceses. Hoy, los franceses ya no se ríen de Marine Le Pen, ni de su papá (el antisemita y negador del Holocausto), ni de su partido, el Front National o FN. No, como escribió Bourdoiseau el fin de semana[16], hoy los franceses han dejado de reir… Análogamente, los norteamericanos intentan frenar a Trump. El precio de frenarlo es muy alto, como hace ver Kagan: el país -Estados Unidos- puede ser salvado[17], el Partido Repúblicano, ya no[18].  Los errores del pasado pagan hoy la cuenta.

Los Republicanos negaron todo compromiso con el gobierno de Obama. Cualquier intento de lograr un consenso fue interpretado como una traición. Aquí veo una analogía con Alemania, ya que la AfD fustiga duramente el consenso que existe entre los partidos con representación parlamentaria -que ellos llaman “viejos partidos”, la AfD representaría lo nuevo- que buscan el compromiso, lo cual es bastante lógico en un sistema de gobierno democrático, donde hay que lograr un acuerdo para poder sacar los proyectos de ley adelante. Al igual que el tea party y el ala ultra de los republicanos norteamericanos, la AfD rechaza, como una muestra de debilidad, el consenso y el compromiso. Su consigna no es “el más inteligente cede”, sino lo contrario, es el triunfo de la cerrazón.

A mi modo de ver, hay una sola actitud aceptable frente a la AfD alemana: hacerles frente. Es, por otra parte, lo que ha hecho la Iglesia, adviertiendo los obispos, en innumerables ocasiones que es inadmisible que los cristianos apoyen la AfD o que voten por ella[19]. Hubiera preferido que los obispos no hubiesen tenido que levantar su voz en este tema, sino que los cristianos se hubieran dado cuenta solos de la incompatibilidad entre el cristianismo y la ideología populista. Pero parece que no todos son inmunes al virus del populismo.

La única actitud correcta es dar la cara y hacer frente a los partidarios y simpatizantes de la AfD: con argumentos, con razonamientos, con amabilidad. No cayendo en su misma agresividad, ni acritud. Con buen humor, que es algo de lo que los partidarios de estas corrientes generalmente, carecen absolutamente. Aunque, por otra parte, también hay que saber cortar una conversación, cuando los populistas caen en el racismo, en la xenofobia que es parte de su ideología. Sí, hay que ser valiente también para decir: hasta aquí no más; más allá no paso.

No me basta con pensar en que no es la primera colectividad populista de derecha que conoce Alemania, en los 80 existían los Republikanos, después los DVP, los NPD, las asociaciones de camaradería que no son otra cosa que grupos extremistas. Incluso, en los alrededores de Colonia, existe el partido islamófobo Pro-NRW. Sí, pero las dimensiones de la AfD son lo que asusta. Las dimensiones y que haya llegado al centro de la sociedad, incluso que muchos cristianos “rígidos”, como los llama la teóloga Angelika Strube, los apoye[20]. Y otros cristianos contradigan a los obispos como expliqué en mi columna Distanziere Dich!

Como recomienda Karl-Rudolf Korte[21], la forma de enfrentarse al populismo es con ánimo, con confianza, con valentía, mostrando cuáles son las perspectivas de futuro. Es lo que hace Merkel con su “Wir schaffen das” o Lo lograremos[22]. Es a lo que nos llama Liane Bednarz cuando habla de ese optimismo fundamental, esencial o Grundoptmismus[23] que es lo nuestro. Y esto, tanto frente a la crisis del euro -antiguo “tema único” de la AfD- como frente a la crisis de los refugiados -actual tema casi único de la monotemática AfD[24]-. Korte habla de defender apasionadamente la democracia, la democracia pluralista, democrática… y liberal, agregaría yo. Creo que es un buen programa.


[1] El nombre se debe a que, al comienzo de la crisis financiera en la Zona Euro, la canciller Merkel decía con mucha frecuencia que algo era alternativlos, esto es, que no había alternativa a lo que ella proponía. La AfD nació como un partido cuya razón der ser es ser contrario a Merkel. Desde un comienzo, reunió -entre otros- a muchos varones ya mayores que abandonaron la CDU, la democracia cristiana, el partido de Merkel.

[2] Un muy querido amigo mío, me “retaba” porque yo posteaba con frencuencia información sobre la AfD (contraria a la AfD, por supuesto) en Facebook. Desde que Petry -secundada por v. Storch- propuso disparar a los refugiados en la frontera, él hace postea a diario contra la AfD.

[3] Como un “jämmerliche Partei” se le califica con frecuencia.

[4] Ver comentario del artista francés Christophe Bourdoiseau, en el Süddeutsche el fin de semana:Nehmt die AfD endlich ernst – sonst geht es euch wie uns (Tomen la AfD en serio, sino les puede pasar como nos va a nosotros).

[6] Sobre la “normalidad europea”, escribí “No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania”. (En El surgimiento de una nueva derecha en Alemania).

[7] Es un poco lo que ocurre con Ayn Rand y sus libertarios: sus ideas son tan sin sentido que nadie -de entre la gente con más cultura- ha leído el libro de la refugiada rusa sobre Atlas, ni lo ha estudiado; pero sus ideas se expanden, incluso han llegado a un cierto grupo del partido liberal alemán (a los anarco-liberales, que son un grupúsculo mínimo; pero existen). Curiosamente, estos grupos, pese a que su ídolo es una mujer, están generalmente formados sólo por hombres y son bastante machistas.

[8] Columna de Aram Lintzel en taz: Rassismus ohne Rassisten: Creo que su frase: “Queremos odiar y quemar hogares de refugiados, pero al mismo tiempo, seguir siendo personas decentes” (“Die Leute wollen hassen und dabei anständige Männer und Frauen bleiben”) expresa lo que pasa.

[9] Pienso en los más conocidos, el fundador de la AfD, Bernd Lucke y el eterno enemigo del euro, el profesor Starbatty (siempre que escucho su nombre, pienso en el profesor Moriarty).

[11] Menos aún luego de las amenazas de muerte al párroco de Zorneding, una comuna de München, bastante burguesa, esto es, de “gende bien”. Y de que la dirigente del partido en la comuna le llamara “Neger”, porque viene del Congo. Como se pueden imaginar, el párroco hizo sus maletas y se fue. Me da la impresión de que se fue el equivocado…  

[13] Cfr. palabras del escritor austriaco Robert Menasse en Österreich und die Flüchtlinge “Das ist eine unfassbar dumme Politik” (Austria y los refugiados: es una política inconcebiblemente tonta).

[14] En realidad, con cada uno de sus viajes (a ver a Putin, a ver a Orbán) y con sus dichos (en Alemania no impera el derecho sino la injusticia, “Herrschaft des Unrechts”), el Horst bávaro menoscaba y perjudica terriblemente a la propia Alemania.

[15] Ver análisis de Clemens Wergin (en Twitter @clemenswergin) 15 Gründe, warum Donald Trump kaum zu stoppen ist (15 razones por las cuales Donald Trump es imparable).

Teoría de Trump como Frankenstein fue planteas por Robert Kagan en el New Yort Times: Trump is the GOP’s Frankenstein monster. Now he’s strong enough to destroy the party

[16] Ver nota 4.

[17] Circula un chiste en los EEUU, según el cual, da lo mismo lo que hagas, esta elección será histórica En efecto, puedes elegir: la primera mujer (Clinton), el primer judío (Sanders), el primer latino (Rubio), el primer canadiense (Cruz) o votar por el último presidente: Trump. Así está el ánimo en EEUU.

[18] “The party cannot be saved, but the country still can be”.

[19] A esto me referí pero sólo desde un punto de vista, en mi columna Distanziere Dich! 

[20] Rigide Christen anfällig für AfD “Nicht gefeit”. Los cristianos “rígidos” son vulnerables frente a la AfD. No son inmunes a ella. A esta tentación, diría yo. Entrevista aparecida en la Radio de la Catedral de Colonia.

[21] Ver nota 12.

[22] “Eigentlich nur mit Zuversicht, mit Mut, mit Zukunftsperspektiven. Daran hapert es bei den anderen Parteien. Das macht Frau Merkel, aber andere ihr eigentlich nicht nach”.

[24] Los otros temas son Alemania ocupada y dominada desde EEUU, fuente de todo lo malo, al mismo tiempo que su decisión de acercarse a la Rusia de Putin; el gender, la maldad de los homosexuales, la prensa de la mentira o Lügenpresse, la familia alemana (sin extranjeros). Pero en estos momentos, está todo dominado por el tema refugiados.

¿En qué se parecen John Boehner y yo?

El fin de semana, leí que Renunció el republicano John Boehner, que lloró durante el discurso del Papa, y hablan de un ‘efecto Francisco’ 1.En efecto, jefe de la fracción del Partido Republicano en la Cámara de Diputados estadounidense y Speaker de la misma. Descendiente de inmigrantes irlandeses y alemanes, según Wikipedia.

La Nación nos dice que el Papa Francisco remeció a Boehner (fue el remezón final, ya que hacía tiempo que tenía problemas con el ala derecha de su partido, especialmente con el tea party) con “su mensaje de evitar la trampa de la polarización y la radicalización ideológica, para trabajar a favor de las soluciones políticas de quienes esperan una respuesta”. Y más adelante: “el fastidio que viene experimentado Boehner por los sectores de ultra derecha del partido, promotores de bloqueos legislativos y de parálisis de la administración para petardear iniciativas del presidente Barack Obama”.

Mutatis mutandi, es lo que he vivido -más bien sufrido- en Alemania, en una organización católica a la que pertenecía y que acabo de dejar. En Alemania, existe una intelectualidad católica conservadora que muy está imbuida por estos ideales ultra conservadores y la organización de “nutre” de esas aguas, esto es, sus adherentes salen de ahí y no del mundo del trabajo, del mundo del deporte, no vienen del mundo… En tales condiciones, no me extraña que se forme una especie de sociedad paralela. Esta intelectualidad se ha unido insana e insantamente con sectores de extrema derecha y/o de la llamada nueva derecha. Y el ambiente de la organización está empapado de esa atmósfera.  (Ver mi artículo ¿Una pelea de familia?).

Tampoco puedo esperar algo distinto cuando sus miembros leen, por ejemplo, al darwinista social Thilo Sarrazin2. Si alguien está fascinado/a por autores cuyas obras proclaman a los musulmanes (como hace Sarrazin), al gender y a la homosexualidad (como hacen muchos otros) como los grandes problemas de nuestra época (cómo si no hubiera otros problemas, como si no hubiera otros libros) y buscan consuelo y ayuda en Putin (el libro de la veterana pro-Putin Krone-Schmalz también circula entre los miembros de la organización). El tema de la familia es importante, muy importante; pero entre sectores conservadores del cristianismo alemán, se ve a la familia como un absoluto, como una especie de religión. Es esto lo que se llama el familialismo, el familialismo patriarcal y es en lo que, lamentablemente, a mi modo de ver, también han caído los miembros de la organización3.

Cuando yo vivía en Chile, tenía un pololo cercano a grupos del nacional catolicismo espanol, del hispanismo histórico que alaba a Espana tradicionalista sobre manera (revista Verbo, etc). Cuando conocí la organización en Chile, me advirtieron -con mucha razón- que los católicos podíamos tener diferentes opiniones en materia política y que la mentalidad de partido único -de los ultraconservadores del grupo- era algo afortunadamente superado después del Concilio Vaticano II, a cuya enseñanza contribuyó el mensaje del fundador de la organización. Por tanto y en forma consecuente con lo que aprendí, me alejé de estos grupos ultraconservadores. No después de explicarle a uno de sus pensadores (al cura Lira) por qué lo hacía. Y de qué él lo aceptara amable y públicamente.

De manera que la organización a la que pertenecí durante varias décadas (y a la que ingresé siendo estudiante, en Chile), me hizo ver que el catolicismo oficial de partido único ultraconservador, nacionalista y agresivo frente a las minorías -cualesquiera que ellas sean- es un error incompatible con la doctrina católica. Que hay que abrirse “como un abanico” a todos, sin negar la propia fe. (Entre paréntesis, a mi modo de ver, esto es lo esencial del ecumenismo, tan importante para Alemania4).

Y todo, para que después, en Alemania, se me presentara esta misma doctrina “ultra” poco menos que como la gran alternativa católica. Por favor…

Muchas veces, al cuestionar estas cosas, me dijeron que la gente ya cambiaría al recibir la formación adecuada en la organización. Pero lo que yo vi, fue que ocurría exactamente lo contrario: la gente permanecía clerical y mantenía su mentalidad de partido único ultraconservador y la organización se descarrilaba raudamente en esa misma dirección. Una amiga me dijo que no conocían otra cosa, por eso eran tan… tan clericales; pero ya cambiarían. Escribí notas, cartas, hablé con gente, di charlas… Pero me quedé siempre con la impresión de que la gente no podía entender el mensaje laical, el espíritu libérrimo de los hijos e hijas de Dios. Muy por el contrario. Y no se le puede pedir peras al olmo, esto sería una injusticia.

De un tiempo a esta parte, estos grupos “ultras” (uso esta voz en concordancia con lo que expliqué más arriba), tampoco se quedan atrás en la virulencia con que atacan al “enemigo”. El rival político, el contendiente, la persona que piensa distinto, es mirada como enemiga. No se acepta su opinión, se borran sus comentarios en blogs (me ha pasado con personas de la organización), en Facebook (también me ha pasado). Facebook -otrora combatido como peligrosa novedad- se ha convertido hoy un lugar virtual dominado por la tercera edad que añora los tiempos pasados.

Este es un “reduccionismo simplista que divide la realidad en buenos y malos; permítanme usar la expresión: en justos y pecadores” (Cfr: El discurso completo del papa Francisco en el Congreso de EEUU).

De la apertura de mente de que hablaba Jutta Burggraf, nada. De ese “nadie es totalmente blanco, ni totalmente negro, todos somos grises, como los burritos” que le escuché a Jutta, de eso, poco queda. De este amar la libertad, tampoco… (y no sólo la de los taxistas).

Tengo que ser consecuente y defender mi libertad y la libertad de otros. Me permito citar a la comunista alemana de comienzos del siglo 20, Rosa Luxemburg, cuando dice “la libertad es siempre la libertad de quienes piensan distinto que yo (“Freiheit, ist immer die Freiheit des Andersdenkenden”). En varias oportunidades, tuve que defender la libertad y dignididad de otros y, como Uds. saben, yo soy una persona con fuertes o firmes convicciones, no soy liberal nihilista, como se llama muchas veces a personas sin principios. Ni tampoco soy Linksliberal, como me han llamado últimamente.

De Bernardino Bravo, aprendí que había dos formas de clericalismo: uno con preeminencia de la política sobre la religión y otro, con preeminencia de la religión sobre la política. En ambos casos, se usa y abusa de la religión para fines políticos. De Joaquín García-Huidobro, aprendí que esto se llama “La tentación del poder“. Y me prometí a mí misma, hablar, hablar, y escribir y escribir sobre el tema. Lo que no he dejado de hacer durante todos estos años en Alemania.

Teóricamente, la institución a la que pertenecía también estaba en eso y sus ideales se identificaban con defender la libertad de todos a pensar como quisieran en materia temporal. Lo que uno/a ve como cóncavo, era visto, desde el otro lado, como convexo. Teóricamente no más…

Sí, teóricamente, porque en la práctica, las cosas eran diferentes. Soy un Wortmensch, una persona de la palabra y especialmente de la palabra escrita en papel. Leo muchos libros, (casi) todo lo que cae en mis manos. Los libros de la organización los leí, hice apuntes, di charlas… Y vi que la realidad es muy diferente.

Defendí a la organización durante toda mi vida (escribí muchas “cartas al director”, en varios países del mundo). En la época de la película de Dan Brown (yo era la bloguera Maria Magdalena y estaba en la primera línea en Alemania, di una entrevista a un diario suizo muy leído y no escatimé esfuerzos ni horas de sueño, para defender a la organización y su mentalidad laical). Sí, no soy una persona cobarde, ni poco comprometida. Ni tibia…

Sin embargo, tengo que reconocer que perdí la batalla, ya que lo que leí en el papel escrito -como Wortmensch- es totalmente diferente, es casi lo contrario de lo que yo veo en la realidad. La Libertad vivida, de la que hablaba Jutta Burggraf no es tal 5. Se corta con la misma tijera, se iguala, se arrasa. Se cortan las alas a la libertad de expresión, a la libertad de pensamiento. La presión es demasiado grande… De la apertura de mente, lamentablemente, poco vi; de cerrazón, vi mucho más 😦

Sí, la presión es grande cuando eres la única persona y los demás tratan de explicarte que tú estás mal. Puede ser cierto que yo esté mal y los demás bien, es precisamente eso lo que defiendo: que haya muchas opiniones distintas. Pero eso es muy difícil cuando quienes sostienen una opinión (por muy minoritaria que sea dentro de la sociedad6) se consideran portadores de la única verdad católica y de la única interpretación del mundo posible. Hay como un complejo de elegidos, de ser el último bastión de la fe en el mundo.

Pero les aseguro que después de escuchar al Papa Francisco (por lo demás, nada de muy querido en los grupos ultraconservadores alemanes, parece que no todos los papas son el dulce Cristo en la tierra; al igual que muchos de los obispos, en torno a quienes se hacen grupitos, capillitas… y los unos se consideran buenos y los otros malos; cómo era lo de “yo soy de Apolos, yo de Cefas”) no me queda la menor duda de que yo quiero caminar junto a Pedro.

Quiero caminar con la Iglesia y no perderme en tortuosas y absurdas discusiones acerca de la dictadura del mainstream, del control de la prensa por parte de oscuros poderes o del lobby homosexual, de la islamización de occidente, ni contra el Gender (ver mi columna ¡Es el Gender! Y ahora, ¿quién podrá defendernos?), ni contra las nuevas tecnologías (en los años cero, se advertía -en por lo menos, la mitad de las charlas- sobre los peligros de internet), contra los teléfonos celulares, ni contra los microondas (según algunos, supuestos destructores de la familia), contra la educación sexual en los colegios, contra las mamás que trabajan fuera de la casa, contra las guarderías infantiles (sería de “ley natural” que las mamás cuiden a los niños chicos en edad pre-escolar personalmente), en contra, en contra, en contra; peligro, peligro, peligro.

Hay temas inmensa, pero inmesamente más importantes. Estas materias pueden ser para entendidos, para expertos que tengan diversas posiciones; pero no pueden dominarlo todo, no pueden dominar todo el discurso católico, ni las conversaciones de sobremesa y las de mesa, las de pasillo y las del paseo.

Eso no es el quid del cristianismo, eso no es el cristianismo, ni es eso a lo que nos llama el Santo Padre. No puede ser que, de largos discursos y encíclicas se tome -en el mejor de los casos- sólo algún párrafo que nos interese y lo demás, más numeroso, se deje de lado, como si no existiera, se pase en silencio. Estamos ante una verdadera obsesión, ante una especie de fijación freudiana por estos tópicos, que hace que todos los otros asuntos sean dejados de lado. De partida los temas de la protección del medio ambiente (Laudato Si) y del del ecumenismo, tan importante para Alemania y Europa del Norte.

Y todo en tono negativo y de enfrentamiento a la sociedad mayoritaria. Puede ser que haya muchas cosas, muy malas en nuestra sociedad; pero no todas son malas. La “nariz cristiana” consiste en reconocer qué cosas son buenas y no en estar siempre rememorando la historia, recordando glorias pasadas y tiempos mejores, donde todo era fantástico (Ver el extraordinario artículo Sakularitat. Sí, parece que no sólo yo me doy cuenta de lo que pasa).

No, Eva Herman no es lo nuestro. El renegar de nuestro tiempo y añorar tiempos pasados ya es enfermo de por sí; pero añorar la época de Hitler (como la admirada Herman), es más que enfermo. Sin embargo, los defensores y admiradores de la sra. Herman no faltan entre los miembros de la organización, incluso uno (y uno muy importante) se enojó conmigo, en cierta ocasión, por decirle que yo pensaba totalmente distinto a Herman en el tema familia y mujer. Asimismo, se puede estar o no de acuerdo con la tesis de Eva; sin embargo, escribir artículos elogiándola sobremanera (como hizo otro, igualmente importante) y no decir una sola palabra distanciándose de sus alabanzas a la familia y la mujer en la época nacional socialista, me parece, por lo menos, inapropiado. (Eva Herman trabaja hoy para Russia Today7)).

Ninguno de nosotros ha comido la fe con una cucharita, como para imponerla a los demás. Peor aún menos, podemos imponer la propia opinión y hacerla pasar por la fe de la Iglesia. Si algo aprendí de Bernardino Bravo fue a decir; yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”. Pero, como me decía una amiga espanola: dogmatizan en cosas que no tienen importancia y pasan por alto lo que es realmente importante.

Si quiero ser consecuente, no me queda más alternativa que -con gran dolor en el alma- renunciar a la organización, dejarla, abandonarla… Después de más tres décadas es duro. Es un gran sufrimiento; pero yo no tengo vocación de Juana de Arco para sacrificarme… Ni tampoco de inspectora municipal para andar siempre corrigiendo a los demás. No. Prefiero empaparme con la luz de Alemania luminosa, no vivir en una sociedad paralela y llamar hermanos a los refugiados y no estar pensando siempre en que son “moros” que vendrán a imponer la sharia 😉

Sí, me fui; pero no doy gracias a Dios, ni estoy feliz de ello… Tal vez mis nietos (no los tengo y faltan muchos años para que ellos nazcan, pero pienso en el futuro), puedan retomar mi camino. Porque el camino es bueno; pero este tiempo de prueba es -al menos para mí- demasiado largo.

Supongo que todos saben que la organización a la que me refiero es el Opus Dei, cuando recuerdo lo que su fundador nos dice y cuando lo confronto con la realidad, sólo puedo entristecerme profundamente, porque me temo que lo que yo he vivido en Alemania, es exactamente lo contrario a esto que su fundador dice que debería ocurrir: “Desde el mismo momento en que se acercan a la Obra, todos los socios conocen bien la realidad de su libertad individual, de modo que si en algún caso alguno de ellos intentara presionar a los otros imponiendo sus propias opiniones en materia política o servirse de ellos para intereses humanos, los demás se rebelarían y lo expulsarían inmediatamente”8.

_______________

1 Ver video Papa Francisco hace llorar a presidente del Congreso de Estados Unidos John Boehner

Cuando lo cuestioné, me dijeron que era para informarse… yo diría que Sarrazin contribuye más bien a desinformarse.

No me malentiendan, no quiero establacer una especie de nuevo index de libros, nada más lejos de la mentalidad abierta y liberal de mi colegio y mi familia; pero depende de si lees un libro porque estás de acuerdo con él, a priori, y te formas según lo que su autor, su autora te dicen; es muy distinto a si lo lees con espíritu crítico. De esto último, lamentablemente veo poco y nada.

Personas de la organización (como personas privadas) me dicen que no puedo ser fan de Guido Westerwelle por ser homosexual. En esto, pregunté, en su momento a Jutta, quien me tranquilizó y me dijo que no veía problema en ello. Ni partidaria de la FDP (partido liberal alemán). Los chilenos somos muy liberales. Pero mis críticos sí pueden estar a favor de colectividades populistas de ultra derecha, como la AfD (Alternative für Deutschland) o abiertamente xenófobas, como Pegida. Que un miembro de la organización sostenga una “Laudatio” a la más prominente de las promintentes representantes de la nueva Derecha alemana es, para mí, insoportable.

3 Estoy segura que, si esta corriente sigue creciendo, la Iglesia no tardará mucho en hacer ver el error del familialismo y como es, en realidad, contrario a la idea cristiana de la familia. Ya he leído algo sobre el tema, de un obispo alemán. Tal vez, más adelante, pueda escribir sobre ello.

Tomé conscientemente la decisión de dejar la organización durante el mes de septiembre, ya que preferí no imaginarme lo que iban a comentar durante la celebración del sínodo en Roma sobre la familia. Yo preferiría dejar más libre al Espíritu Santo, en el convencimiento de que es Él quien guía a la Iglesia y de que el Sínodo no es un parlamento en que unos y unas estan a favor o son partidarios de tal o cual obispo que representa tal o cual posición.

4 Trabajé con Jutta Burggraf en su libro Conocerse y comprenderse: una introducción al ecumenismo y preparé su versión para la Biblioteca de Autores cristianos.

5 Tuve la inmensa e inmerecida suerte de contribuir también en este libro

6 Me dice mucho que las autoridades alemanas acaben de anunciar que cerrarán una academia de estudios (ultra conservadora), con nivel universitario (en Weilheim-Bierbronen), entre otras razones, porque tiene sólo nueve estudiantes. Evidentemente, es impensable que una universidad pueda tener el nombre de tal con sólo nueve estudiantes. Y es impensable que el futuro del ultraconservantismo alemán dependa de nueve estudiantes.

7 Los grupos ultraconservadores europeos -entre quienes sea alínean demasiados miembros de la organización apoyan hoy denodadamente a Putin, en quienes ven la salvación de la familia y el adalid de la lucha contra los homosexuales. Incluso se acercan al dictador de Bielorrusia, Lukaschenko. Sobre el tema ver (sobre artículos de Hazte oir): 1) Putin, defensor de los cristianos 2) Los Provida felicitan a Putin y organizan un Congreso de las familias en Moscú (Rusia) 3) Hazte oir alaba a Lukaschenko

8 Ver capítulo 2 de Conversaciones, número 28.