Schmitt y el estado de excepción – Peligrosamente actual

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Gracias a Wikimedia Commons por la imagen. Licencia CC BY-SA 3.0. En Alemania, Frei gem. § 51 UrhG (Zitat).

En mi columna anterior, me referí a los temores que muchos de nosotros tenemos al pensar qué podría ocurrir si Estados Unidos sufre un atentado terrorista, o se enfrenta a una catástrofe natural o a una crisis financiera nacional o internacional. Se tema que el gobierno de Trump culpe de ello, a un grupo étnico, religioso, político, o a cualquier minoría. Que decrete [1] el estado de excepción que le permite restringir los derechos fundamentales

En su artículo publicado en 1934,  “El Führer defiende el derecho”[2], Carl Schmitt -a quien se llama el Jurista de la Corona de la época nazi- plantea la tesis que el Reino alemán, fundado por Bismarck[3] sucumbió -en 1918[4]– porque el estado liberal habría estado paralizado y, en consecuencia, no habría tenido la fuerza para hacer uso de sus artículos de excepción[5]. Esta es la tesis inicial de Schmitt, tomada de un discurso de Hitler que él mismo cita, explica y elogia[6].

Por un momento, podemos pensar que Schmitt podría estar hablando del artículo 48 de la Constitución de Weimar[7], que se refiere a lo que hoy, en derecho constitucional, llamamos “estado de excepción” constitucional. Sin embargo, el entonces profesor de la Escuela superior de comercio de Berlín  y que aspiraba a una cátedra universitaria por todos los medios, se refiere más bien a un concepto diferente.

Según una de sus máximas más conocidas, “soberano es quien decide sobre el estado de excepción”[8]. Con esto, me parece que lo que quiere decir es que quien realmente es soberano no está sujeto a leyes, ni a constituciones, sino que está por sobre ellas y puede tomar las decisiones sin sujetarse a ellas.

Schmitt escribe que, “debido a la forma de pensar de un ‘estado de derecho’[9] liberal, paralizado, la burocracia civil no encontró el valor para darle a los amotinados y a los enemigos del estado lo que ellos merecían”.

En otras palabras, el Reino alemán fundado por el canciller de hierro a fines del siglo 19, no habría sucumbido por haberse embarcado en una guerra sin sentido -en la I Guerra o Gran Gierra, como se la llamana en aquel entonces-, ni por haber arrastrado a otros países tras él.

El Reino alemán habría sucumbido porque el estado de derecho propio del liberalismo se hallaba paralizado, inmóvil, ya que el liberalismo en sí sería “indeciso” e incapaz de reaccionar frente a sus “enemigos”. Schmitt usa la denominación “enemigos del estado” (Staatsfeinde), un término peligrosamente moderno.

El ocaso del Reino alemán habría sido pues la consecuencia de no haber reaccionado con la firmeza de un estado autoritario y no de uno liberal. El pueblo alemán habría resistidodurante cuatro años los ataques de sus enemigos, en una heroicidad sin paralelo. Se refiere a la I Guerra Mundial. Y una camarilla de elite liberal lo habría destruido o permitido su destrucción.

Según Schmitt, sus dirigentes -hoy les llamamos “elite” o simplemente “los de arriba”- habrían fracasado en su lucha contra el envenenamiento del pueblo y la socavación del derecho alemán y del honor del pueblo.

Es evidente que por “derecho alemán”, Schmitt no se refiere al orden jurídico vigente entonces. De manera que el fracaso en la I Guerra es interpretado como consecuencia de la parálisis, las inhibiciones y la indecisión del gobierno liberal durante la guerra. En el fondo, de de no haber restringido lo suficiente los derechos fundamentales.

El Führer, esto es Hitler, interiorizaría en su persona -prosigue el jurista- todas estas advertencias históricas hechas a los gobernantes de ese periodo liberal y que elos no escucharon[10]. Con ello, en una forma que yo llamaría pseudo-mística, el Guía del pueblo -eso significa la voz alemana Führer- posee el derecho y también la fuerza para fundar un nuevo estado y un nuevo orden. Es el guía o conductor del pueblo y además. su juez, pues crea derecho.

Y concluye: el Führer protege el derecho cuando en el momento de peligro, crea el derecho. Esta es la idea que da el nombre al artículo aparecido en una revista jurídica.  

Tres años más tarde, a Hitler y sus nacional socialistas se les presentó la oportunidad y no la desperdiciaron, no fueron “indecisos”, como Schmitt acusa de ser a los liberales. En efecto, en 1933 y con motivo del “incendio del Reichstag”, los nazis culparon a la oposición del atentado incendiario y decretaron el estado de excepción, que les permitó conculcar los derechos fundamentales con la excusa de resguardar la seguridad del pueblo. ¿Les parece conocido?

Se usó un atentado incendiario cuya autoría, hasta ahora, no está clara, para justificar la opresión de los ciudadanos que quedaban así indefensos frente al capricho de un gobierno nacionalista y socialista. Al mismo tiempo, acabaron con la oposición. Este desequilibrio del poder -como lo llama Snyder[11]– fue el inicio o el paso definitivo hacia la dictadura nacional socialista.

No, la historia no se repite; pero reconoce ciertos modelos sociales que pueden volver a presentarse.


[1] Hasta ahora, ha gobernado -como los dictadores- mediante decreto. Executive order se llaman en EEUU.

[2] “Der Führer schützt das Recht”. Pueden encontrar el texto completo, con una corta introducción en esta dirección, que copia el texto original de la revista Deutsche Juristen-Zeitung, cuaderno 15 de 1.08.1934. columnas 945-950.

Asimismo, imagen del texto original en la siguiente dirección Gracias a Wikipedia por enlazarlo.

La revista era la más prestigiosa de la época, fundada por Otto Liebmann, judío y dirigida, además de Liebmann, por los juristas Paul Laband. Melchior Stenglein y Hermann Staub.

[3] En 1871.

[5] Schmitt los llama Kriegsartikel.

[6] Schmitt cita explícitamente el discurso de Hitler en el Parlamento de 13 de julio de 1934.

[8] “Souverän ist, wer über den Ausnahmezustand entscheidet”, en su Teología Política, pág. 3. Con esta frase, Schmitt inicia su libro.

[9] Desconozco porqué en el original Schmitt escribe estado de derecho entre comillas.

[10] Entre paréntesis, realmente, muy poco de liberal tuvieron los gobiernos alemanes entre 1914 y 1918; pero qué importa… los alternative fact ya existían en esa época.

El monstruo que come galletas

Elon Musk publicó en Instagram dos fotos. En la primera, se muestra un cohete despegando, con mucho humo a un costado del mismo (al lado izquierdo, en la foto). En la segunda, se ve el mismo cohete; pero en el lugar donde en la foto original vemos humo, aparece un monstruo azul: nada menos que el monstruo que come galletas de Plaza Sésamo[1].

La original imagen me recordó los menos alegres fotomontajes que aparecieron después del atentado a las Torres Gemelas, de 11 de septiembre de 2001. Les llamo fotomontajes, aunque, me temo que demasiada gente -incluso algunos de mis amig@s- creen que se trata de fotos reales, donde se ve la cabeza de un hombre con larga barba y cara de pocos amigos. No sé si será Bin Laden u otro personaje.

Son incontables las teorías de la conspiración que circulan en torno al 9/11. Y es soprendente que tanto gente de derecha, como de izquierda crea a pie juntillas en tales especulaciones. Parece que la estupidez no hace distinción entre sectores políticos. Más encima, me aseguren que ellos están en lo cierto, que saben una verdad que nosotros -ingenuos y enceguecidos por la propaganda norteamericana- no conocemos. Por el contrario, ellos sí conocen la verdad y son tan generosos que están dispuestos a compartirla con nosotros y hacernos partícipes de los conocimientos ocultos que ellos poseen.

Cuando les decimos que aquello en lo que ellos creen no es nada más que una teoría de la conspiración, sin asidero alguno en la realidad de los hechos (por no decir que no son más que patrañas), no es raro que nos acusen de haber caído en las garras de los conjurados o de haber pasado a ser sus agentes[2]. O que sufrimos del síndrome de Estocolmo 😛

Una amiga mía me acusa de haber respirado demasiadas hormonas de la felicidad que lanzan los aviones (de pasajeros, de carga, de todos…) desde el cielo sobre las ciudades, para que nos olvidemos de los problemas de nuestra sociedad y no cuestionemos a la autoridad: ni al gobierno local, ni tampoco al “gobierno mundial”. Esta es una versión de una de llas conspiranoias más populares hoy en día: la conspiranoia del Chemtrail.

Es como esa vieja teoría de la conspiración que existe en Argentina (donde surgió) y en Chile (a donde llegó no hace mucho tiempo), conocida como el Plan Andinia. Para mi sorpresa, compruebo que incluso tiene un artículo bastante largo en Wikipedia. La teoría del Plan Andinia, se basa en la conspiranoia de los Protocolos de los Sabios de Sión[3] que, parece, que en algunos países, no saben que fue una falsificación rusa de principios del siglo 20, que se expandió previo a los nazis y junto con ellos. Mi amigo Joaquín García-Huidobro se refierió al Plan Andinia en su gran artículo de enero de 2012, en El Mercurio No se asusten, es sólo un turista[4].

O como esas historias que te cuentan acerca de la no-llegada del hombre a la luna[5] o de que la tierra es plana y “los de arriba” nos quieren convencer de que es redonda. O aquella según la cual, nuestra elite de políticos y de políticas, a nivel tanto nacional, como mundial, serían no humanos, sino reptioides (reptiles venidos del espacio exterior que habrían adoptado forma humana). Clinton y Merkel serían dos de sus principales representantes. Algunos piensan que Justin Bieber también es un reptiloide. Realmente, no sé si reírme o llorar.

En realidad, la conspiranoia supone una gran soberbía… Los que explican su vida, la vida de los demás y la vida en el mundo de acuerdo a teorías de este estilo caen en lo que yo llamaría una especie de gnosticismo, ya que sólo ellos tendrían acceso a ese conocimiento tan especial de que los demás estamos privados, por tontos o por “vendidos” o engañados.

Ellos son los “iniciados”, los “escogidos”, los “elegidos”, los que saben más, los que tendrían que ser los demiurgos de todos nosotros, de nosotros que somos idiotas que no sabemos nada. Ellos pertenecen a un grupo de personas que es mejor que los demás, ya que ha conocido la verdad, en una nueva revelación de la que ellos participan y nosotros, no. En un foro de Facebook, una señora planteaba este tipo de teorías y agregaba “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Sí, claro, nosotros somos todos ciegos… Sólo ellos pueden ver la claridad. Pucha que somos tontos al no creerles 🙂 La misma señora, asegura que el atentado del 9/11 fue una acción del “servicio secreto de E.U.”, escribe. Hoy en la mañana, escuché a un vendedor de religión zoroastriana comentar que George Michael había muerto porque era “crítico de Israel”.

Esta semana, un amigo y colega mío, me preguntó cómo es posible que, después del atentado de Berlín, haya aparecido, en el lugar de los hechos, un pasaporte. Esto sería muy raro, mi amigo dice que el 9/11 también aparecieron pasaportes en el mismo avión. Le explico a mi amigo y colega abogado (chileno), que no es raro que los terroristas suicidas[6] dejen sus documentos, para que todos sepan que murió como un mártir. Le explico, con paciencia, que el terrorista tunecino de Berlín no tenía pasaporte (por eso, no lo podían expulsar de Alemania) y que lo que la policía encontró fue un papel que le dieron las autoridades alemanas, en que dice que su estadía es sólo “tolerada” en Alemania.

Invierto tiempo y esfuerzo exponiéndole los hechos: lo que se sabe, lo que ha dicho la policía y la Fiscalía federal. En otras palabras, le explico los hechos y no meras suposiciones o raras explicaciones que suponen que alguien recibió una revelación y sabe más que todos los demás (sin siquiera saber alemán). Mi amigo contesta que él cree que el gobierno (en este caso, el gobierno alemán) nos engaña y que, en realidad, inventa la historia o da la explicación que más le conviene, esto es, la del pasaporte. Yo sigo en mi plan de tener harta paciencia con mi amigo y le sigo explicando: que los gobiernos de países con check and balances y donde hay muchas personas que intervienen en cada decisión no pueden engañarse -al menos no fácilmente- entre ellos, ni mentir a la gente. Que Alemania es un estado de derecho -perfectible claro- y no es ni Rusia, ni Cuba, ni Corea del Norte, donde los gobernantes controlan todo y rara vez se sabe la verdad.

Ahí parece que metí la pata, porque mi amigo se enfureció. De manera que hoy es más bien mi ex-amigo ya que, luego de mis intentos de analizar los hechos y explicárselos, me borró de su lista de Facebook. No sin antes aclararme que Merkel no es Obi Wan… Sólo puedo decir: Aló Moscú…?

Resulta que, en el Índice de democracia de la Intelligence Unit del Economist, Alemania está entre las 20 democracias completas (full democracy), donde ocupa el número 13. Entre paréntesis, Rusia está en el lugar 132, Cuba en el 129 y Corea del Norte, en el 167. Los tres países están, según el index, entre los regímenes autoritarios. Pero claro, el culpar a Merkel de un supuesto engaño de su policía implica que ella es una especie de sultán (o de sultana) que resuelve todo ella sola y lo sabe y controla todo. Incluso está detrás de los engaños de la fiscalía federal, que no responde de sus hechos. sino que está solo para llevar a cabo lo que Merkel les dice que tienen que hacer. Pobre Angela, no debe dormir nada decidiendo sobre cada movimiento y sobre “cada hoja que cae” en Alemania… y a lo mejor en toda Europa[7].

Contrariamente a lo que Uds. puedan pensar, mi amigo no es de izquierda, sino que muy por el contrario… Tampoco lo es la otra señora que cité más arriba. Ni mi amiga que cree en la conspiranoia del Chemtrails, ni el zoroastriano. El alemán prepare (del que cuento en la nota 7), menos que nadie… Pero en este enrarecido ambiente postfáctico -en que los hechos no cuentan para nada, sino sólo las suposiciones- parece que se cumple aquel viejo dicho “los extremos se unen”. Estos cuatro ejemplos representan todo ese entorno viciado de una sociedad postfáctica, que no cree en los hechos; pero sí en extrañas y demenciales teorías conspiranoicas con las que se intenta reemplazar la realidad.

En el mundo postfáctico o post verdadero (post-truth se llama en inglés, ) no es que primen los sentimientos sobre los hechos[8], es que se niega los hechos que no concuerdan con la conspiranoia pre-existente, desde la cual interpreto todo lo que ocurre, lo que no ocurre o lo que debería ocurrir, de acuerdo a mi lectura sesgada e ideológica. Para ello, me informo, o más bien, me desinformo a través de las llamadas fake news. Y lo hago de preferencia en medios que forman parte del mundo con el que estoy de acuerdo. Me fabrico mi propio hábitat mediático, tipo Truman show…

El hombre y la mujer postfácticos -a quienes la verdad no les interesa- son tan contradictorios que dicen defender, por ejemplo, la libertad de prensa, al mismo tiempo que se niegan a hablar con periodistas, como se quejaba la periodista alemana Nadine Lindner @ostwestkonflikt[9][10].

Estos representantes de la nueva era populista que se nos viene encima son bastante simplones, ya que interpretan todo desde la monocausalidad: habría una única causa de todos los males. Sintomática es su incapacidad de comprender fenónemos complejos. Da la casualidad que todos los fenónemos humanos son complejos y muy rara vez tienen una sola causa.

Sí, se dice que el populismo consiste en dar una solución fácil a fenómenos complejos. Esta nueva ideología populista y postfáctica es también sectaria, ya que si no están de acuerdo contigo, simplemente, te dejan hablando sola… O bien, te eliminan de su lista de amigos, para encontrarse sólo con quienes piensan (piensan…?) igual que ellos, con sus like-minded. A la vez, es totalizante, porque no admite que podamos estar de acuerdo en algunas cosas y en otras, no. Juegan al todo o nada: o estás totalmente de acuerdo con lo que ellos pregonan, o no tienes derecho a nada.

No aceptan nada que contradiga lo que ellos sostienen. Si alguien lo hace, esa persona está irremediablemente equivocada. No aceptan una opinión distinta y se “ofenden” y/o se hacen las víctimas o acusan a sus contradictores de “difamación”[11]. O sea que, si te atreves a contradecirlos, los “difamas”.

Es paradojal que estos grupúsculos se quejen tanto sobre las elites, sobre “los de arriba”, siendo generalmente, ellos mismos parte de la misma elite social, política o incluso económica. En el fondo, creo que hay un temor, un verdadero miedo a perder sus privilegios.

Pienso que es bueno invertir tiempo y esfuerzo en hablar, debatir, discutir con otras personas que tienen una opinión igual, diferente, parecida, adversa o diversa a la propia. Esto es propio de la verdadera amistad y es parte de la democracia. Por eso, Merkel dice que la democracia cuesta trabajo[12]. Tenemos que admitir que otra persona que piensa distinto, está en todo su derecho ha hacerlo. Hay que tratar de ponerse en su lugar, para saber, para entender por qué piensa, reacciona o actúa así. Esto es lo propio de la sociedad abierta. Como les conté hace algunos meses, aprendí en Chile a decir: yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”[14]. Sin embargo, en estos ambientes postfácticos, de una competencia democrática de ideas, de la que habla el Pdte del Bundestag, Norbert Lammert, no hay nada[13].

Lo que hacen los populistas es precisamente lo contrario. No aceptan una opinión diferente a la que ellos consideran como la única verdadera. No sólo no dan cabida a otro parecer, sino que, llaman difamación u ofensa si expresas tu disenso. Y, en algunos casos (como en dos de los citados más arriba), te borran de su grupo de amigos, que equivale a eliminarte como interlocutor/a válido/a. Así, se van encerrando cada vez más dentro de un grupúsculo donde todos piensan igual que ellos y su propia opinión se va reforzando en un proceso de feedback, de retroalimentación interminable.

Es sintomático de un político populista no dar conferencias de prensa, no enfrentarse a las preguntas a lo mejor un poco difíciles de los periodistas que no son obsecuentes. Por ello, tal vez es que el presidente electo Trump no ha dado aún ninguna conferencia y se limite a expresar su opinión de madrugada y a través de Twitter[15].

Sólo les puedo decir que prefiero reírme con el monstruo de las galletas y encontrar muy divertido a Elon Musk, sabiendo que del humo de su cohete no emerge un personaje de Plaza Sésamo 🙂


[1] Supongo que Elon Musk lo hizo, porque en la primera foto, mdusa009 había comentado -igualmente en tono de broma- que “The left cloud looks like a nose and his mouth”. Y, sobre todo, porque lohman81 comenta: “This one looks more like Beaker!”. Musk subió ambas fotos el 18.11.2015.

Ayer, también en Instagram, pixersize publicó otra foto del mismo despegue, pero con otro monstruo. La pueden ver aquí De manera que el juego sigue 🙂

[2] El 2007, escribí un corto artículo recensión sobre un libro acerca del tema conspiranoia: Wolfgang Wippermann : el eje del mal 

Cuando leo viejos artículos míos, no puedo dejar de sorprenderme acerca de mi estilo de entonces. Prefiero como soy hoy 🙂

[3] Ver mi artículo-recensión sobre Los protocolos de los Sabios de Sión

[4] Ver mi artículo ¿Hay antisemitismo en Chile? Un tema de educación de mayo de 2012.

[5] Recomiendo escuchar el podcast con la entrevista que le hizo el por mí muy admirado Ricardo García Soto @astrovlog a Roderick Bowen @Bowennoticias Episodio 2: Carrera Espacial. ¿Llegó el hombre a la Luna? y la disputa actual por colonizar Marte También está en tu IPad en esta dirección de ITunes.

[6] Anis Amri era un terrorista suicida, que se había ofrecido al IS en calidad de tal. La policía halló su billetera en la cabina del camión, y en ella, estaba el escrito en que se toleraba su permanencia en Alemania ya que, como dije, no se lo podía expulsar de Alemania, ya que su país, Túnez no le daba pasaporte. En el fondo, Túnez no lo quería de vuelta: Anis Amri había sido juzgado en ausencia, por el robo de un camión e iría inmediatamente a la cárcel apenas regresara a su país.

[7] Ayer en la mañana (en DLF), entrevistaban a un survival o prepared alemán que decía que él hacía un curso de supervivencia (algunos hacen negocio con el miedo de los demás), ya que Merkel habría dicho que tendríamos que prepararnos para hacer frente a una posible catástrofe que se avecina. El hombre aludía a la causa de esta catástrofe: los refugiados.

El hecho verdadero es que no fue Merkel la que habló del nuevo plan para enfrentar una catástrofe que tiene y siempre ha tenido el gobierno federal, sino que el Ministerio del Interior dió a conocer ese nuevo plan en el que se nos recomendaba tener conservas y agua en la casa. Nadie nos llamó a construir bunkers, ni a juntar alimento, agua, ni menos que nada armas, ya que el monopolio de la fuerza corresponde al estado. Pero supongo que los hechos no importan…

[8] Esta semana, la historiadora Anne Applebaum @anneapplebaum dice en una excelente entrevista con el Tagesanzeiger de Suiza, refiriéndose a la elección de Trump en EEUU “Gefühle sind in jeder Wahl wichtig, in jedem Land. Was seltsam war bei dieser Wahl, war weniger, dass Fakten nicht zählten” (Los sentimientos son importantes en todo país. Lo extraño de esta elección es que los hechos no cuentan para nada). «Ähnlich wie in den 1930er-Jahren» Ist 2016 der Anfang vom Ende der Demokratie? Wie stoppt man Le Pen? US-Historikerin Anne Applebaum sagt, wie Schlimmes verhindert werden kann (Así como en los años de 1930. Es el 2016 el comienzo del fin de la democracia? Cómo se puede parar a Le Pen? La historiadora estadounidense Anne Applebaum dice cómo se puede evitar esto).

[9] Todas las direcciones que aparecen en este artículo son de Twitter.

[11] Una ex-amiga mía de la AfD se pasaba diciendo a todos los pocos que la contradecían o a ese partido populista que la difamaban a ella o que difamaban al partido. Con el paso del tiempo, ella también me borró de su lista de amig@s.

[12] “Die Demokratie ist anstrengend“, es la frase de Merkel.

[13] Ver columna de opinión de esta semana del democrata cristiano Norbert Lammert, presidente del Parlamento alemán en el FAZ Lammert über Identität Wer sind wir?

[15] A las conferencias de prensa de Putin me referí en mi artículo anterior La Nueva guerra fría En ellas, no se hacen preguntas “incómodas”.

Algo huele mal en Sajonia

Ayer, Martin Modschiedler de la CDU de Sachsen, jefe de la Comisión de Justicia del Landtag, al ser consultado por el suicidio del terrorista sirio Jaber Albakr, respondió -en un tono agresivo- que él amaba a su país, a Sajonia[1] . Me pregunto ¿qué tiene que ver? Si realmente amas a tu país, si cometes la siutiquería de decirlo en público, entonces, tendrías que colaborar por mejorarlo, en vez de ocultar sus errores y de sostener que todo está bien, cuando en realidad, está muy mal[2]. Ningún país puede surgir y mejorar si no reconoce lo que hay que mejorar.

Para que los lectores no-alemanes sepan de qué estoy hablando, les cuento la historia de Jaber al-Bbakr[3]. Un refugiado sirio que llegó a Alemania en febrero del 2015, esto es, antes de la gran oleada de septiembre de 2015. O sea, no le podemos echar la culpa a Merkel… Los refugiados sirios huyen de la guerra y de los bombardeos de Assad, de sus armas químicas y de los aviones rusos.

Su calidad de refugiado fue reconocida por las autoridades alemanas que le dieron autorización para permanecer en Alemania durante tres años. Después de que le concedieron el permiso de estadía, Jaber hizo al menos un viaje a Turquía y -probablemente- otro viaje a Siria. Si lo acogemos como refugiado porque en Siria lo persiguen, es bien raro que justo viaje a Siria.  Y raro es también que en Sajonia, nadie se dé cuenta.

El joven refugiado vivía en la ciudad de Chemnitz (nombre tradicional de la ex-Ciudad de Carlos Marx o Karl-Marx-Stadt). Localidad de Sajonia, en la ex-Alemania oriental, que no se distingue precisamente como un ejemplo de sociedad abierta, sino más bien donde pululan los grupos de extrema derecha xenófobos.

Algún servicio secreto estadounidense (ya sabemos que hay varios) avisó a las autoridades alemanas: Dschaber estaba en contacto con alguien del Islamic State. La policía de Chemnitz envió un comando a detener al joven radicalizado. El comando elaboró un plan: le tenderían una trampa. Le pusieron un cebo para que saliera de su departamento y cuando saliera, lo atraparían. El problema es que جابر البكر‎ se dió cuenta de que lo observaban y no cayó en la trampa, sino que salió arrancando. Se le escapó al super comando policíal sajón[4]. Después de conocer lo ocurrido -porque en un país democrático, no se puede ocultar a la opinión pública los errores de las fuerzas de seguridad- todos movimos la cabeza y nos preguntamos cómo es posible que a un comando de la policía alemana se le escape un joven de 22 años. En el fondo, por no tener un plan B.

En el departamento del joven sirio, fueron encontrados explosivos en abundancia. Se presume que pretendía hacer volar una estación central de trenes o bien un aeropuerto. Después de huir de la policía, el joven sirio andaba suelto, con todo el peligro inmenso que ello significa. Sajonia puso en peligro la seguridad de toda Alemana”[5]. La policía publicó su foto en todas partes. Y la comunidad siria tradujo en seguida los avisos de “Se busca” y los publicó también en todas partes (on line, claro). La policía no atinó a traducir los avisos al árabe, sino hasta mucho después, como se queja Kipping.

A todo esto, Ǧābir había abandonado Chemnitz, en dirección a Leipzig, lo que significa tener que bajarse en por lo menos una estación entre Chemnitz y Leipzig. Si es que no lo llevó alguien en auto. Después, llegar a la estación de Leipzig, siempre llena de gente y de policías. Un camino muy largo, en que nadie lo vió. En otras palabras, viajó en varios trenes y pasó por varias estaciones; pero nadie, ni alemanes -que piensan que todos los extranjeros se ven iguales- ni policías, lo reconocieron; pese a que su cara estaba en todas parte. Para qué hablar de las cámaras de seguridad de la que están llenas las estaciones…

El fugitivo habia enviado un mensaje a una página de sirios en Alemania, pidiendo alojamiento por una noche. Escribió que le habían dado un trabajo en Leipzig. El “sueño del pibe” de los refugiados sirios es tener un trabajo. Un grupo de sirios que vió el mensaje, le dijo que podía alojar con ellos. Fueron a buscar al compatriota a la estación central y lo llevaron a un departamento, donde comieron arroz con cordero. Luego, lo invitaron a otro departamento, porque ese era muy pequeño. La famosa hospitalidad oriental.

A todo esto, los sirios se dieron cuenta que su huésped se veía como el terrorista. Le tomaron una foto y la publicaron en una página de sirios -parece que en Facebook-, donde preguntaron si podía ser el terrorista buscado por la policía. Muchos sirios dieron su opinión y llegaron a la conclusión que sebía ser él.

Al-Bakr quería que le cortaran el pelo, uno de los sirios dijo que él había sido peluquero. Probablemente aprovecharon esa oportunidad para atarlo de pies y de manos entre tres sirios. Llamaron a la policía; pero los sajones no les entendían. Por mi experiencia hay sirios que hablan muy bien inglés y otros no tan bien, pero todos hablan inglés… No sé si los policías de Sachsen hablen ese idioma.

Entonces, aguno(s) de los sirio(s) acudió(eron) personalmente a un cuartel policial, para mostrar a los funcionarios la foto de su celular. Tener un teléfono móvil es una de las cosas que más se critica a los refugiados; esa noche quedó demostrada su utilidad. Entonces, alguno de los policías se dió cuenta de lo que los sirios querían decir. Rápidamente organizaron otro comando; aunque esta vez no habría sido necesario, ya que dos o otros sirios se habían quedado con su prisionero en el departamento y se lo entregaron a la policía “en bandeja”, atado de pies y de manos. Si no hubiera sido por los tres sirios, una bomba de tiempo terrorista pulularía aún por las calles de Europa.

Javir fue conducido a la cárcel… Donde nadie hablaba árabe. Así que él captaba poco y nada. La jueza investigadora advirtió que el joven estaba en peligro de suicidarse; pero más tarde, lo entrevistó una psicóloga -quién sabe en qué idiona o habrán obtenido un traductor- y determinó que había sólo “un poco” de peligro de suicidio. Lo que no deja se ser sorprendente, ya que él planeaba hacerse volar por los aires, o sea, suicidarse.

Se nombró un abogado que lo debería defender: Alexander Hübner[6]. Su “defensor obligado” u obligatorio, ya que en un estado de derecho, hasta el peor de los terroristas tiene derecho a una defensa y el estado tiene el deber de garantizarla. Hübner dice que cuando llegó a verlo, tenía los ojos vendados y estaba muy mal. Pero tranquilo. Que no comía ni tomaba nada, estaba en huelga de hambre[7].

El abogado defensor habló con la administración del lugar de detención y les advirtió que Javir estaba en peligro de suicidio, que había roto la lámpara y un enchufe, buscando modos de suicidarse, y no quería ni beber ni comer. La policía vió, en esta “manipulación” de las fuentes de electricidad de la celda, sólo como un acto de vandalismo. Lo que no deja de ser negativamente sorprendente. La administración penal no vigilaba a Dchabir permanentemente, como creía su abogado; sino primero cada 15 minutos y después, cada media hora. Me imagino que para suicidarse, se necesita menos de 15 ó de 30 minutos.

La noche del miércoles al jueves, un amigo me avisó a medianoche del suicidio de Al-Bakr. Lo primero que pensé fue en su familia, en su mamá, papá, hermanos, en sus amigos, que probablemente no tienen idea de la eventual radicalización. Luego pensé en Oury Jalloh quien murió en una prisión alemana, donde estaba detenido, en Dessau, Sachsen-Anhalt, el 2005. Y nadie sabe todavía cómo pudo haberse suicidado él solo… Katja Kipping cuenta que al menos dos diputados de la democracia cristiana escribieron tweets en que sostenían que no era muy malo que al-Bakr se hubiera colgado, si total, igual se iba a matar en un atentado suicida[8].

Al-Bakr se ahorcó con su camiseta, atándose a los barrotes de su celda. Fue descubierto por una aprendiz que pasaba casualmente y que llamó al médico, quien no lo pudo revivir, sólo comprobar su deceso. Que un joven de 22 añosos se quite la vida es siempre una noticia demasiado mala. Da lo mismo qué planes terroristas había recibido del IS, siempre se puede rectificar. Lo vemos en distintos casos de guerrilleros del IS arrepentidos. Asimismo, hay que considerar que al-Bakr podría haber dado importante información a la policía y a las autoridades en general sobre sus contactos con el IS y sobre eventuales cómplices.

A la mañana siguiente, nos despertaron las declaraciones de los políticos alemanes de todas las tendencias. El tono era “otra vez Sajonia…” Konstantin von Notz (verde) habló de un fiasco[9]. Rico Gebhardt del Partido de Izquierda dice que estamos frente a un fracaso del estado de Sajonia[10]. El demócrata cristiano Bosbach, en una entrevista en Deutschlandfunk[11] sido sumamente comentada, vaticinó que todo sería como siempre: las autoridades de Sajonia dirán que ellos lo hicieron todo bien, que no cometieron ningún error; pero todo terminó en un drama. Yo me pregunto cómo puede terminar mal algo que se hizo absolutamente bien. La conferencia de prensa de ayer a mediados de la mañana, le dió la razón a Bosbach.

Entre tanto, musulmanes fundamentalistas y el IS amenazaron de muerte a los sirios que lograron reducir al terrorista. Pero, según información de ayer en Bild, la policía de Sachsen no les da ninguna protección. En suma, hay algo que no anda bien en Sajonia… o, como diría Hamlet, “Something is rotten in the state of Saxony”[12]. Sí, algo parece podrido en el estado de Sajonia, algo huele mal. O, como dice el político liberal, abogado y ex ministro federal del Interior, Gerhart Rudolf Baum, “Algo no está bien en Sajonia”[13].


[1] “Ich liebe mein Bundesland trotzdem”, Sachsen und der Fall al-Bakr “Der Justizminister trägt die Verantwortung” El CDU Modschiedler dice que en otros lugares de Alemania también se cometen errores… sorry, pero parece que en Sachsen más que en otros.

Tal vez la peor parte de la entrevista es aquella en que la periodista Christine Heuer le pregunta si el ministro de Justicia (su correligionario de la democracia cristiana, Sebastian Gemkow), tiene que renunciar y Modschiedler responde sarcásticamente: “eso no va a revivir al senor al-Bakr. (Original alemán: “Heuer: Einen Rücktritt des Justizministers schließen Sie zu diesem Zeitpunkt noch nicht aus? Modschiedler: Das macht den Herrn al-Bakr übrigens auch nicht wieder lebendig”).

[2] Mutatis mutandi, sus palabras me recuerdan lo que pasaba en la época en que se conocieron los abusos sexuales dentro de la Iglesia católica, en que supuestos defensores de la misma, negaban lo ocurrido. Con ello, hicieron un daño ingente a la Iglesia.

[3] También Dschaber al-Bakr o Ǧābir al-Bakr o bien Dschabir al-Bakr, dependiendo de la transcripción de جابر البكر

[4] De acuerdo a la Constitución alemana, llamada Ley fundamental, las funciones policiales son de comptencia de los países federales (Länder), salvo el caso de la policía federal o Bundespolizei. Esto, en virtud del Art. 30 de la constitución, que dice: Artículo 30 “[Competencia de los Länder] El ejercicio de las competencias estatales y el cumplimiento de las funciones estatales competen a los Länder siempre que la presente Ley Fundamental no disponga o admita una disposición en contrario”.

[5] Ver entrevista a Katja Kipping, del Partido de Izquierda: “Die sächsische Regierung hat richtig Mist gebaut”: “die sächsische Landesregierung hat hier richtig, richtig Mist gebaut und wirklich ist eine richtige Gefahr für die Sicherheit in diesem gesamten Land”. El gobierno de Sajonia cometió un error muy muy grande y con ello pone en peligro la seguridad de todo el país.

[6] De la oficina Israel und Hübner 

[7] Todo esto lo cuenta en entrevista en DLF, donde se le oía muy removido, muy triste…Terrorverdächtiger begeht Selbstmord in JVA Al-Bakrs Anwalt: “Ich bin einigermaßen fassungslos”

[8] Ver Der Fall al-Bakr “Die sächsische Regierung hat richtig Mist gebaut”: “Es gibt mindestens zwei CDU-Abgeordnete, die in Tweets zum Ausdruck gebracht haben, dass sie das gar nicht so schlimm finden, dass es jetzt zu einer Selbsttötung gekommen ist, weil es wäre ja ein Selbstmordattentäter gewesen. Das, finde ich, offenbart ein schreckliches rechtsstaatliches Verständnis und ist außerdem vollkommen blind gegenüber dem Erfordernis, man hätte diese Person gebraucht, um in der Ermittlung und in der Prävention voranzukommen”.

[11] Tod des Terrorverdächtigen al-Bakr “Wir verlieren auch eine wichtige Informationsquelle” (Muerte del sospechoso. Perdemos una importante fuente de información).

“Como será en este caso, no lo sabemos en este momento; pero me temo que será como siempre. En la conferencia de las 11, explicarán que ellos hicieron todo bien, que nadie cometió un error. Sólo el resultado de todo es un drama”. (Original alemán: “Wie es in diesem konkreten Fall war, wissen wir beide im Moment nicht, aber ich fürchte, es wird uns auch um elf Uhr in der Pressekonferenz wiederum erklärt werden, eigentlich ist alles richtig gemacht worden, niemand hat einen Fehler gemacht, nur das Ergebnis ist ein Drama”).

[12] “Something is rotten in the state of Denmark.” Traducción: “Algo está podrido en el estado de Dinamarca”. Gracias a Wikiquote

[13] “Irgendetwas stimmt da nicht in Sachsen”

Baum dice que a sus parientes en Dresden, con motivo de la última celebración de la unidad alemana a la que me referí en mi columa anterior, Alemania oscura, en Dresden, la policía no los dejó pasar a la plaza a saludar a los políticos y permitió sólo que pasara la chusma extremista que los injurió.

Hacer justicia por la propia mano, en Chile de hoy

En estas semanas, hemos asistido, en Chile, a una discusión muy poco sana. Todo empezó cuando tres delincuentes (aparentemente fueron tres) robaron, de la puerta de una casa, un auto. Al parecer, su conductor se había bajado a cerrar el portón y lo había dejado solo. Nada de malo en ello. Debería ser normal poder dejar tu vehículo de transporte unos minutos frente a tu casa sin que nadie se lo robe.

El papá y el hijo de esa familia (trabajadores, se levantan temprano para ir a trabajar) salieron, en otro auto de la familia, tras los ladrones. (O tras el ladrón, esto es algo que tendrán que aclarar ante un tribunal). Les dieron alcance, les quitaron el auto y salieron persiguiento -a pie- a uno de los delincuentes. Probablemente, al que corría más lento. Le dieron alcance, le pegaron, tiraron al suelo y… Aquí hay dos versiones: probablemente: le pegaron con un fierro o palo en el suelo y lo mataron. Sin querer, claro… No querían matarlo, no era su intención principal. Pero, al parecer, no les importó golpearlo de tal forma que el ladrón murió. Lo mataron por robar un auto.

La otra versión -es la que cuentan el padre y el hijo- es que el delincuente se cayó a una zanja y se golpeó la cabeza. Según las investigaciones periciales, es la versión menos probable. Pero, mientras no haya un veredicto final, no se puede saber si esto es verdad o no. Aunque las pruebas hablan en su contra; pero no se puede descartar.

La jueza descartó de plano el alegato de su abogado en el sentido de que se trataba de un caso de legítima defensa. Es evidente que no es legítima defensa, ya que no se dan las condiciones mínimas para ello. En realidad, se trata de un intento de hacer justicia por su propia mano, de castigar al malhechor que robó el auto.

Una amiga y colega mía comenta acertadamente, en Facebook[1]: “No se trata de delincuentes comunes. Se trata de gente como usted, como yo, que en un arrebato de ira insuperable consideraron que el robo violento de su vehículo merecía la adopción de drásticas medidas”. Sí, tal vez eso sea lo que nos tiene tan agobiados y tratando de justificar lo injustificable:: se trata de GCU o gente como una/o que cometió un homicidio.

Se cree que se trataría de un homicidio simple, esto es, “el homicidio que se comete sin ninguna de las calificantes: premeditación, alevosía, ensañamiento, veneno, premio o promesa remuneratoria”. Su castigo es presidio mayor en su grado medio, esto es, entre diez años y un día a quince años de presidio[2]. Lo que no es menor. Pero veremos, tengo dudas sobre el tipo de homicidio.

Mi amiga y colega nuevamente reflexiona. “Ya liberados del incendio emocional, que iracundo, los llevó a matar, veo en sus rostros la consecuencia de su acción, se puede leer en ellos ese despertar tras el horror…”. Sí, lamentablemente, así es. Cuántas veces nos gustaría tener un reloj de esos que hacen retroceder el tiempo, para reaccionar de otra forma ante acontecimientos que luego lamentamos. Una especie de time-turner o giratiempo, como el de Hermine Granger.

Recuerdo que hace bastantes años (31 me dice mi primo), un ladrón le robó la bicicleta a mi primo. Mi tío -su papá- salió en su auto, persiguió al ladrón y le quitó la bicicleta. A mi tío no se le ocurrió matar al ladron de la bicicleta, obvio… Ni pegarle siquiera. A nadie en su sano juicio se le habría ocurrido castigar él mismo al delincuente. Pese a que le había quitado por la fuerza la bicicleta a un un niño pequeño. Mi tío, menos aún le habría pegado con tanta fuerza hasta llegar a darle muerte. ¿Por qué hoy ocurre esto?

Hace años fui a Chile y me di cuenta que la sociedad había cambiado mucho… Un auto, en Las Condes, con una mujer de esas con pinta de pertenecer al sector llamado ABC1, tenía una calcomanía en inglés pegada en el vidrio que decía: “si tocas mi auto, te rompo la cara”. ¡Y en inglés! ¿De dónde lo habrá traído? Tal vez de la estadía de su marido en una buena universidad norteamericana, donde puede haber hecho un master en economía? Hoy vivimos las consecuencias de esta mentalidad.

Hacer justicia por la propia mano es absolutamente contrario al estado de derecho. Todos esos memes, esos comentarios, las opiniones que vemos y leemos en las redes sociales y que llaman precisamente a castigar directamente al presunto delincuente, sin recurrir a la justicia, que sería desastrosa e injusta ha contribuido a este intento de conculcación del imperio de la ley. Esto, ya que los tribunales no harían bien su trabajo. Las campañas de desprestigio de la justicia han llegado, en Chile, a niveles intolerables.

Al respecto, mi amiga y colega habla acertadamente de “esa manga de hombres y mujeres que usan redes sociales y medios de comunicación para expresar, a diario, las arengas de su propia violencia. Su personal frustración y disgusto. Son los que han ido germinando en la mente de los ciudadanos que no hay justicia. Que es mejor recurrir a la fuerza propia. Que todos los infractores de ley merecen secarse en la cárcel, cualquiera sea el caso en que se vieron involucrados o su edad”.

Es cierto… La preminencia del estado de derecho, del rule of law es uno de los logros más grandes de la sociedad occidental. Es una de las características propias de la sociedad occidental. Hacer justicia por su propia mano, recurrir al lynchamiento del criminal real o presunto es volver a la época de las cavernas.

Karl Popper escribe en su magistral obra acerca de la “Sociedad abierta” (uno de los libros más importantes del siglo 20) que la prevención, que el impedir, que evitar que se cometan delitos dentro de la sociedad nacional -del estado nacional- es un gran logro que anteriormente se consideraba una utopía. Lo que, evidentemente, no quiere decir que no se siga cometiendo delitos; pero que éstos sean perseguidos y castigados ya no es una utopía técnico-social, sino una realidad en las sociedades occidentales[3]. ¡Gracias a Dios!

No contribuye al imperio del derecho, ni menos a la prevención y castigo del delito, que ciudadanos comunes y corrientes, que han sido víctima de un delito, intenten castigar ellos mismos al real o presunto delincuente. No, en un estado de derecho, el mismo estado tiene el monopolio de la fuerza y es el único que puede castigar. No con cualquier pena, sinio con aquella que está fijada en la ley penal que -por otra parte- es anterior al delito. Por aquello denulla poena sine lege, principio fundamental del derecho desde la época de los romanos[4], desarrollada, como hoy la conocemos, durante la Ilustración.

Muchas veces se alaba a Chile por ser el país más occidental[5], esto es, con el estado de derecho más desarrolado de Latinoamérica, donde impera la ley y no la arbitrariedad, ni la supuesta justicia por la propia mano. Al conocer hechos como este, y más aún, al ver la reacción de aprobación de gente con más cultura, me pregunto hacia dónde marca Chile… Hacia adelante o hacia atrás.


[1] Copio frases de su texto, con su autorización; pero sin mencionar su nombre.

[2] Sobre la figura del homicidio en Chile, se puede ver la voz homicidio en la página de la Biblioteca del Congreso.

[3] Karl Popper, Die offene Gesellschaft und ihre Feinde, tomo I, página 219.

[4] Cfr. Digesto, Ulpiano, 15, 16, 131; Paulus 15, 16, 244, etc. También Cícero. Etc.

[5] Ver opinión del historiador alemán, especialista en el tema Occidente, Heinrich August Winkler, en el video de la conferencia que tuvo lugar en Berlín, el 2015. A partir del minuto 21.