El nuevo orden en el derecho internacional, según Carl Schmitt

En la columna El nuevo orden según Carl Schmitt[1], me preguntaba a cómo sería el nuevo sistema político si los nazis hubieran ganado la guerra. Cómo habría sido el orden estatal interno, el derecho constitucional de un estado regido por los principios del nacional socialismo.

Después de leer el “librito” de Carl Schmitt, “Völkerrechtliche Großraumordnung”[2], me parece que entiendo cómo sería hoy el derecho internacional si los nacional socialistas hubieran ganado la guerra. Aunque, más que de derecho internacional, sería más apropiado hablar de derecho de los grandes espacios o Grossräume. En realidad, el derecho de los estados nacionales habría sido reemplazado por un derecho de las “potencias”, encargadas de decidir acerca del destino de un sinnúmero de países, de protectorados y de ex-países.

Reich y Raum… Reino y espacio son los elementos fundamentales sobre los que se construirá el nuevo derecho internacional, adelanta el autor. Sí, esta es la esencia del nuevo derecho internacional schmittiano[3]. Bernd Rüthers -uno de los mayores conocedores de Carl Schmitt en Alemania- habla del Großraum o gran espacio como el elemento dominante de la futura teoría del derecho internacional[4] o derecho de los pueblos.

De partida, en alemán, lo que en castellano denominamos derecho internacional, se llama Völkerrecht o “derecho de los pueblos”. Esta no es una distinción sin importancia. En lo que podríamos llamar la introducción[5] de su libro, Schmitt hace ver que Völkerrecht viene de Volk, o sea de pueblo, en sentido étnico. Cada pueblo, esto es, cada grupo étnico, tendría un “espacio territorial”. Para eso existe un Raumordnung, esto es, un orden de los espacios territoriales. En la teoría de la época, cada pueblo (en)cerrado sobre sí mismo, desarrolla en ese espacio su propia “cultura”, sin injerencia extranjera.

Más allá del concepto abstracto de estado, imperante al desarrollar sus ideas sobre el nuevo orden mundial, nuestro autor se refiere al concepto de Großraum, como principio del derecho internacional. A él está dedicada su obra “Völkerrechtliche Großraumordnung”, objeto de este artículo. Para Schmitt, sujeto del derecho internacional no es… no son las naciones, sino que es el Großraum, el gran espacio. Su teoría del derecho internacional es pues un intento de centrar la atención en los Großräume o grandes espacios.

Antes que nada, Schmitt nos dice lo que no es un Großraum. Un Großraum no está delimitado por fronteras naturales[6], ni tampoco es expresión de la teoría del equilibrio entre los estados[7]. (Ni de la teoría francesa del espacio vital[8], puedo agregar). Nos explica que la teoría de las fronteras naturales sirvió a Francia como fundamento de su política expansionista[9]; sin embargo, algunos aspectos de esa tesis, cobran nueva luz -dice Schmitt- en la línea de la “ciencia geopolítica” de Karl Haushofer[10].

La mención que Schmitt hace de Karl Haushofer es una mención de carácter positivo. Y esto no deja de ser significativo, puesto que Haushofer es uno de los cuatro autores principales en que se basaron los nazis para elaborar su teoría del Lebensraum o espacio vital. Los otros son Friedrich Ratzel, Alfred Rosenberg y el propio Carl Schmitt[11]. Hay que dejar en claro que el Großraum -como fundamento del nuevo derecho internacional- no es el Lebensraum del nacional socialismo, si bien, las ideas de Schmitt -y también las de Haushofer- fueron tomadas por el nazismo para edificar sobre ellas su deletérea doctrina geopolítica donde el espacio vital tuvo gran importancia.

La teoría de las fronteras naturales sería eminentemente geopolítica y geográfica y por tanto, propia del estado[12], pero inapropiada para un Großraum. De ella se pasa fácilmente a la teoría de lo que el italiano Valli denomina “el derecho de los pueblos a la tierra” o “derecho demográfico”. Este derecho puede explicar la exigencia de territorio para un pueblo cuya demografía aumenta -si se me permite traducir así-; pero no es un principio de derecho internacional en que se pueda basar el gran espacio, aclara Schmitt[13].

En su rebuscado lenguaje, Schmitt define el Großraum o gran espacio como el ámbito de la planificación, organización y actividad humanas, que nace de una tendencia actual de desarrollo que lo abarca todo. Es, “para nosotros” (“für uns”), sobre todo un espacio de poder/rendimiento/producción -o como quieran traducir Leistung- que está conectado/unido/conexo[14]Schmitt usa frases alambicadas, rebuscadas e ininteligibles. No sé si para mostrar superioridad o erudición o las dos cosas. 

Junto al concepto de Großraum, en derecho internacional, hay que considerar el de Reich, esto es, de Reino. Reino es una potencia guía o líder, esto es, que dirige y sostiene a los estados o pueblos dentro de su gran espacio. Las ideas políticas del Reino “irradian” (strahlen) dentro del Großraum. Sin embargo, este último y el Reich no son idénticos. Así como Argentina o Brasil no son parte de los Estados Unidos[15], explica Schmitt, quien dedica un capítulo entero a la llamada doctrina Monroe, como un precedente para justificar su teoría del Großraum[16]. En su análisis, Estados Unidos sería una especie de Reino y América sería su Großraum.  

Dentro del gran espacio, el reino tiene el derecho a intervenir. Al mismo tiempo, impera el principio de no intervención frente a potencias que no pertenecen a ese Großraum (raumfremde Mächte)[17]. Tal como las ideas políticas del reino irradian dentro de su gran espacio, así las ideas políticas de una potencia ajena al Großraum no pueden “irradiar” dentro de un gran espacio que no es el propio[18]. En la práctica, basándose en esta doctrina, habría resultado muy fácil impedir que las ideas de democracia, de liberalismo, de representación política y de libre mercado “irradiaran” hacia Europa.

De acuerdo a este nuevo orden de los grandes espacios y después de que los reinos se hayan dividido la tierra de una manera razonable (sinnvoll), el principio de no intervención desplegará su eficacia ordenadora en el nuevo derecho mundial[19]. Hannes Stein dice acertadamente que estas ideas suenan como sacadas de una película de ciencia ficción. Él se imagina a Tom Cruise que apunta a un alien con una pistola y le advierte que “A partir de aquí, impera para las potencias extranjeras la prohibición de intervención”[20].

Pese a que lo usa y titula así su librito, Schmitt no está conforme con el término Großraum. Aclara que un Reich no es un estado más grande que los demás, como tampoco el Großraum es un espacio pequeño que ha sido agrandado[21]. Adelanta que, cuando el mundo esté repartido entre los grandes espacios, entonces probablemente, se dará al Großraum un nuevo nombre[22]. Porque el Groß Raum no es un gran espacio, en comparación con un espacio pequeño[23], como un país. El Großraum es algo mucho más que eso. Schmitt se vuelve, en este punto, más bien esotérico.

Dice que el concepto de espacio es originalmente técnico, industrial, matemático[24]. Esto ya lo había adelantado en la introducción[25]. Pero él quiere referirse al concepto jurídico de gran espacio -no como simple territorio en que se organiza el derecho[26]– sino que es algo que va más allá, casi místico, diría yo.

A veces se quiere presentar a Schmitt como un representante de la realpolitik, nada más equivocado. Las ideas que el autor expone no son una fría y desgarradora, pero sincera descripción de la realidad. Él no es un nuevo Maquiavelo que explica y analiza lo que ve, sin fijarse en lo que debería ser o sin importarle el political correctness[27]. Él no constata que algo es así, no se adelante a los hechos, no aventura a decirnos lo que él cree que va a pasar, lo que debería ser, lo que será, y él lo encuentra bueno. Sus elucubraciones acerca del Großraum están muy lejos de ser un ejercicio de prospectiva, son el modelo de orden que él nos propone y cree que ya se ha empezado a realizar.

No, lo que él describe en su libro y en otras conferencias que dió sobre el tema antes y después de la publicación de Völkerrechtliche Großraumordnung, es lo que él vaticina que pasará en el mundo, cuando los Reinos se lo hayan repartido e imperen sobre sus respectivos espacios. Lograr este nuevo orden del derecho internacional no es para él algo indiferente, sino este nuevo orden es lo que él considera justo, correcto, a lo que él aspira y lo que, en suma, traerá la paz definitiva… la paz como él la ve.

La suya es una proposición para el futuro, un futuro que empezaba ya a realizarse. Un nuevo orden mundial, que había comenzado inmediatamente antes de la publicación de su obra -en abril de 1939[28]–  cuando Alemania nazi anexó Austria (marzo de 1938) y después, los llamados “Sudetes” (octubre de 1938), invadió Checoslovaquia (marzo de 1939) y después Memel (marzo de 1939).

Para dejarlo muy en claro: sus ideas sobre el orden de los grandes espacios en el derecho internacional fueron expuestas por Schmitt, por primera vez, en una conferencia en la Universidad de Kiel, en marzo de 1939. En ella planteó su tesis acerca de los grandes espacios, como elementos fundamentales del nuevo derecho internacional, publicada en abril de ese año por la misma universidad[29]. Ello ocurrió inmediatamente después de las invasiones y de las anexiones alemanas en el Este[30]. Más oportunismo, imposible.

¿Cómo serían las relaciones internacionales en el nuevo orden? El autor explica que serán los reinos -y no los estados- los creadores (usa la palabra poco alemana de “Kreatoren”) del derecho internacional[31]. Como es evidente, en la teoría schmittiana, los estados no tienen en absoluto derecho a la libre determinación[32]. Como hace ver Rüthers, “la filosofía de los grandes espacios en el derecho internacional es exactamente lo contrario a la autodeterminación de los pueblos”[33].

No es difícil imaginarse que las relaciones internacionales en este nuevo orden serán distintas a las que conocemos. Primero, existirán relaciones de comercio y de otro tipo (sonstiger Austausch) entre los grandes espacios, ya que éstos no serán bloques herméticamente cerrados. Segundo, las relaciones entre los reinos que guían cada Großraum. Tercero, relaciones entre los pueblos que viven en cada Großraum entre ellos. Cuarto, entre los pueblos de diferentes grandes espacios, pero guardando siempre el principio de no intervención de potencias extrañas. Asegura que el concepto de Völkerrecht (derecho internacional) es lo suficientemente elástico, como para comprender todas estas relaciones, tanto dentro de los Großräume, como entre ellos[34].  

Avanzaríamos así, hacia un derecho, que es lo contrario al llamado derecho mundial universalista e imperialista[35]. Así la actuación del Führer ha hecho del pensamiento acerca de nuestro Reich, una realidad histórica y le ha dado un gran futuro[36], concluye el capítulo 5, titulado “El concepto del Reich en el derecho internacional”[37]. La actuación del Führer (Tat des Führers) es, sin lugar a dudas, sus ocupaciones e invasiones y la formulación de la mencionada geopolítica del Lebensraum.

La superación del espacio vacío es el objetivo final de Schmitt[38]. Para hacerlo, se remonta a la llamada teoría del espacio (Raumtheorie)[39]; pero el autor va más allá de ella. En ese espacio vacío, el sujeto que conoce, toma conocimiento del objeto conocido para “localizarlo” (lokalisieren)[40], por “localizar”, entiende “ponerlo en un lugar” o algo así. El espacio es formado en los objetos y en el orden del tiempo y del espacio y es más que un registro en un espacio vacío que viene dado. Se refiere más bien a una situación o a un suceso actuales. Una dimensión profunda y no una categoría espacial meramente formal que merece ser superada[41].

Todo esto es algo incomprensible para los judíos. Ellos no pueden contribuir a esta teoría, como no pueden contribuir a crear nada, dice. Pero han sido el fermento de la disolución de órdenes espaciales concretos[42]. Sí, toda la obra de Schmitt está traspasada por el antisemitismo[43] y por los intentos de “desjudeizar” (entjuden) la ciencia jurídica de un supuesto “espíritu de los judíos”. Ellos serían per se, incapaces de pensar en términos de Großraum.

Soy igualmente incapaz de ello; es más, me causa repulsión tan sólo imaginarme grandes espacios planetarios repartidos entre autodenominados reinos. Grandes espacios continentales compuestos por pueblos sometidos a supuestos reinos líderes y guías. Rechazo la idea de pueblos que carecen de autoderminación, y a cuyos habitantes, les está prohibido pensar por sí mismos o aceptar ideas que sean distintas a las que “irradia” el pueblo guía.

Schmitt habla de grandes espacios concretos y llenos de sentido[44]. Advierte que frente tanto el imperialismo del Occidente capitalista como al imperalismo bolchevique del Este, se halla la sustancia de Europa[45]: una mayoría llena de sentido, en un Großraum concreto y lleno de sentido. En realidad, con esto más bien se refiere a una Europa sometida y controlada por el nacional socialismo. En el fondo, como dice Stein: Europa sería el gran espacio del Reich alemán, el continente estaría sometido a Alemania[46].

Esta es la revolución espacial (Raumrevolution) que había anunciado Hitler[47]. Schmitt habla de las guerras y revoluciones desatadas en la lucha por el nuevo orden[48]. Recordemos que nuestro autor habla reiteradamente del derecho a la guerra como distintivo de la soberanía de un estado y critica el derecho imperante en Europa al momento de elaborar su teoría como un derecho normativista que habría impuesto algo así como un estado no-guerra[49] [50].

Como sabemos, esta revolución del espacio iniciada por el nacional socialismo y alabada y propiciada por Schmitt, tomó otros caminos distintos a una dominación de Europa, convertida en un gran espacio, y dirigida por el Tercer Reich. En defintiva, Europa y el mundo fueron lamentablemente divididos; pero no como lo deseaba el autor[51], sino que el planeta quedó repartido -durante medio siglo- entre el mundo libre y el mundo esclavizado por una potencia basada en otra ideología totalitaria, también procedente de Alemania.  


[2] “Völkerrechtliche Großraumordnung: mit Interventionsverbot für raumfremde Mächte. Ein Beitrag zum Reichsbegriff im Völkerrecht”. Segunda o tercera edición (no me queda claro, ya que en la tapa dice que es la tercera edición; pero en la pág. 4 dice que es la segunda) inalterada de la edición de 1941, 1991. Las citas que sólo contienen páginas, se refieren a esta libro.

[3] Bernd Ruthers, “Entartetes Recht. Rechtslehren und Kronjuristen im Dritten Reich”, segunda edición mejorada, 1989, pág. 143. Cita de artículos de Schmitt en que plantea abiertamente este propósito.  

[4] “‘Großraumprinzip’ als das beherrschende Bauelement einer künftigen Theorie des Völkerrechts”, en “Carl Schmitt im Dritten Reich, Wissenschaft als Zeitgeist-Verstärkung?, 1989, pág. 85.

[5] Allgemeines, pág. 11.

[6] Pág. 17 y 18.

[7] Pág. 16 y 17.

[8] La teoría del espace vital fue una idea guía de la política francesa de expansión colonialista en Argelia. Cfr. Diskussion in Frankreich Las ideas francesas no se pueden comparar ni remotamente con las medidas de aniquilamiento y expansión de los pueblos eslavos, considerados como infrahumanos que llevó a cabo Alemania nazi en el Este y centro de Europa, en los territorios que hoy llamamos Bloodlands (Cfr. Timothy Snyder) y que los nazis consideraban su Lebensraum.

[9] Pág. 18.

[10] Pág. 16 y 17.

[12] Pág. 18

[13] Cfr. págs. 18 y 19.

[14] “Großraum ist ein aus einer umfassenden gegenwärtigen Entwicklungstendenz entstehender Bereich menschlicher Planung, Organisation und Aktivität. Großraum ist für uns vor allem ein zusammenhängender Leistungsraum.” Pág. 14.

[15] Pág. 49.

[16] Capítilo II. “Die Monreodoktrin als der Präzedenzfall eines völkerrechtlichen Großraumprinzips”, págs. 22 y siguientes.

[17] Pág, 48.

[18] Pág. 49.

[19] Pág, 49.

[20] Hannes Stein, “Carl der Kahle”, Die Welt de 26 de julio de 2017, pág. 22.

[21] Cfr. pág. 67.

[22] Cfr, pág. 75.

[23] Cfr. pág. 75.

[24] Pág. 77, 78.

[25] Pág 11 a 13.

[26] Pág. 77.

[27] Schmitt mismo se quería presentar como un Maquiavelo, por lo que llamaba la casa donde vivía en la localidad de Plettenberg, “San Casciano”, el nombre del refugio donde fue desterrado Maquiavelo. En el fondo, una forma de hacerse la víctima, al tiempo que se compara con un famoso de la historia

[28] Cfr. pág. 5. La obra fue publicada primero como artículo y se basa en una conferencia que dió en la Universidad (nórdica) de Kiel, en marzo de 1939. Como libro, apareció recién en 1941.

[29] Cfr. Rüthers, Carl Schmitt im Dritten Reich, cfr. pág. 85

[30] Y un poco antes del Pacto entre Hitler y Stalin en que los dos Führer se repartieron la mitad de Europa, en agosto de 1939. Su consecuencia: la invasión alemana a Polonia es de septiembre de 1939. Y la invasión soviética al Este de Polonia, igualmente, de septiembre de 1939.

[31] Cfr. pág. 65.

[32] Schmitt se refiere a la autodeterminacißon (Selbstbestimmungsrecht) en la introducción, págs. 11 y siguientes.

[33] Rüthers, Carl Schmitt im Dritten Reich, pág. 85.

[34] Cfr. pág. 62.

[35] Cfr. pág. 63.

[36] Cfr. pág. 63.

[37] Pág. 49 en adelante.

[38] Cfr. pág. 79.

[39] Cfr. pág. 77.

[40] Cfr. pág. 80.

[41] Cfr. pág. 80.

[42] Cfr. pág. 79.

[43] Sólo como un ejemplo, puedo citar la conferencia que organizó a comienzos de 1936 titulada “Toda la ciencia jurídica alemana en lucha contra el espíritu judío”, donde participó incluso Hans Frank. “Die Deutsche Rechtswissenschaft im Kampf gegen den jüdischen Geist”, DJZ 1936. Citado por Rüthers. “‘Klassikworte im Umschwung der Epochen’, JZ, pág. 498.  Su antisemitismo no disminuyó después de la guerra.

[44] “sinnerfüllte, konkrete Großräume”. Y lo hace en obras de 1938 y de 1944. Citado por Rüthers, “Entartetes Recht”, pág. 147.

[45] En “Mi Lucha”, Hitler se refería a las dos grandes amenazas sólo aparente contradictorias: el capitalismo internacional y el comunismo soviético, ambos contrarios al “espíritu del pueblo alemán”. Para él, los judíos jugaban en todas las ligas del internacionalismo, cosmopolitismo y universalismo. Cfr. George M. Friedrickson, “Rassismus”, pág. 162.

[46] Cfr. Hannes Stein, “Carl der Kahle”, Die Welt de 26 de julio de 2017, pág. 22.

[47] Cfr. Rüthers, “Entartetes Recht”, págs. 147 y 148.

[48] Ver pág, 65.

[49] Cfr. pág. 70.

[50] El Pacto Briand-Kellogg, de 1928, que nosotros admiramos tanto siendo estudiantes de derecho internacional y que proscribió la guerra como medio de solucionar los conflictos internacionales, supongo que sería para Schmitt -aunque no lo menciona, lo pasa en silencio- lo peor que podía haber.

[51] Cfr. Rüthers, “Entartetes Recht”, pág. 148.

Muslim Ban y hechos alternativos

Las primera semanas de Donald Trump en la Casa Blanca han sido de una marcada hiperactividad. Y no me refiero sólo a su actividad en Twitter. El presidente Trump se comporta tal cual se comportaba el candidato Trump, de manera que las esperanzas que, como presidente dejara el modo “en campaña” y se comportara más sopesadamente, se quedaron en ilusiones incumplidas.

Una de las primeras medidas de Trump, durante sus dos primeras semanas de ejercicio, fue el decreto presidencial (Executive Order 13769), conocido como Muslim Ban. Como dice su nombre, prohibe el ingreso a EEUU de refugiados sirios en forma indefenida, suspende el programa de refugiados durante 120 días y prohíbe el ingreso de personas procedentes de de siete países musulmanes durante 90 días, sólo por el hecho de venir de esos países (Irak, Irán, Siria, Libia, Somalia, Sudán y Yemen). La prohibición afecta incluso y residentes en Estados Unidos y a personas de otras nacionalidades que también tienen nacionalidades de los países prohibidos.

Desde un punto de vista estrictamente jurídico, la medida no dicriminaría formalmente a los creyentes musulmanes, ya que no prohíbe el ingreso a Estados Unidos a creyentes en el Islam en general, sino sólo a personas provenientes de alguno de los siete países de mayoría musulmana mencionados. Sin embargo, la intención del decreto presidencial es clara: prohibir la entrada de musulmanes a EEUU. Esto ya lo había anunciado Trump siendo candidato.

Igualmente, esto se deduce de las declaraciones de Rudy Giuliani. En efecto, el ex alcalde de Nueva York y actualmente asesor de ciberseguridad de la Casa Blanca, en entrevista con Fox News, contó que Trump le preguntó cómo se podría establecer un “Muslim ban”, pero de manera que fuese legal. Y le ordenó que formara una comisión para indagar cuál es “la forma correcta de hacerlo legalmente”. Esto porque en Estados Unidos, como en todos los países civilizados, no se puede conculcar derechos fundamentales debido a la religión. La solución es que la prohibición afecte sólo a algunos países, pero todos musulmanes[1].

En suma, Trump quería impedir la entrada de musulmanes al país, pero como sabía que no podía hacerlo explícitamente, ya que se lo impide la Constitución, la ley y los valores occidentales, le pidió a un equipo encabezado por Giuliani que encontrara una forma de implementar un muslim ban “legal”, a prueba de derecho constitucional. Y la solución fue establecerlo sólo frente a algunos países de mayoría musulmana.

La “justificación” sería el resguardo de la seguridad de los Estados Unidos frente al terrorismo islamista. Curiosamente o no, la prohibición afecta a países de los que nunca uno de sus nacionales ha cometido un atentado terrorista en EEUU y deja fuera a otros, desde donde procedían, por ej., los terroristas del 9/11, como Arabia Saudita donde -se dice- Trump tiene intereses comerciales y/o inversiones, de manera que una medida así sería perjudicial para sus negocios. Así que parece que la consigna no es “America first”, sino “negocios de Trump first”. En realidad, esta es una circunstancia que no se puede comprobar a ciencia cierta. Si Trump realmente se hubiera separado de su imperio de negocios (en un feideicomiso ciego), la pregunta nunca se plantearía.

En esa misma línea, es memorable el intento de su vocera de explicar el muslim ban. En su intento de justificar lo injustificable, en entrevista de 2 de febrero, la vocera de la Casa Blanca, Kellyanne Conway, señaló que el decreto presidencial evitaba el ingreso de terroristas, como los terroristas islámicos que protagonizaron la masacre de Bowling Green[2]. Algún periodista se equivocó y habló de la masacre de Green Day…!!! La vocera dice:

“Yo apuesto a que… sobre eso se informó muy poco… Yo apuesto a que es una información totalmente nueva para la gente que el Presidente Obama fijó una prohibición de ingreso de seis meses a refugiados iraquíes, luego de que dos iraquíes se radicalizaron aquí y planearon la masacre de Bowling Green. De esto no sabe la mayoría de la gente, porquela masacre no fue cubierta”[3] por la prensa.

En otras palabras, dos refugiados iraquíes habrían protagonizado un antentado terrorista, conocido como la masacre de Bowling Green (la tercera ciudad más grande de Kentucky) y nadie habría sabido del hecho, porque la prensa simplemente no informó. It didn’t get covered, dice. Me pregunto por qué los medios pro Trump tampoco informaron de ella.  

La verdad es que la prensa no informó de esta masacre, simplemente, porque esta masacre no existió[4] [5]. Lo de una supuesta prohibición de seis meses durante el gobierno de Obama tampoco es real. Lo único que existió son dos ciudadanos iraquíes residentes en Bowling Green, Kentucky, que admitieron haber usado explosivos improvisados contra soldados estadounidenses en Irak e intentaron enviar armas y dinero a Al Qaeda en Irak y fueron condenados por ello[6]. Recordemos que la misma Conway, un par de días antes, habló por primera vez de alternative facts, esto es, de hechos alternativos en NBC News[7]. Y la masacre se inscribe, sin duda en este ítem.

Por otra parte, con su “It didn’t get covered”, acusa a “los medios” de no haber mencionado la masacre, de no haber realizado una cobertura periodística. Esta es una estrategia que va dirigida directamente a desprestigiar a la prensa tradicional: a los diarios, a las revistas, canales de televisión, a todos quienes tengan una opinión distinta. Se les quita todo el crédito.

El físico Cristián Huepe se refirió a esto en Qué Pasa[8]. Los asesores de Trump “dicen que su asunción fue la más vista del mundo occidental. Imponen una verdad alternativa. En la medida que logren dividir a los grupos, demonizar a la prensa y relativizar a los expertos y a las fuentes de información verdaderas, vendrá eso: los alternative facts. Cada vez más gente prefiere creer en lo que siente que es verdad, sin importar lo que la evidencia muestra”.

Si los medios tradicionales son malos y no son fiables, entonces, yo sólo puedo confiar en los llamados medios alternativos. En Breitbart y otros. Creo que en cada país hay suficientes de estos medios, aunque en algunos, más que en otros. Antes los llamábamos, en el mejor de los casos, prensa amarilla o sensacionalista. Hoy, se han puesto una máscara de seriedad y son leídos o incluso financiados, por los sectores más acaudalados y hasta por quienes tienen más cultura formal. Generalmente, son medios que parten pequeños (algunos de ellos, como blogs[9]) y van creciendo, gracias a que sus lectores, generalmente gente muy comprometida que, casi con un celo apostólico[10] los recomienda y comparte abundantemente[11]. Se crea así gradualmente, una prensa paralela. Me temo que temo que el objetivo final sólo puede ser el fin de la prensa libre, acabar con la libertad de prensa.

Demasiadas veces, me ha tocado estar con gente que sólo conoce las noticias sesgadas o falsas y comentarios de la prensa paralela y su peculiar punto de vista. Con ello se aíslan cada vez más del resto de sus conciudadanos, se enrarecen y pierden paulatinamente contacto con la realidad. Conozco estos grupos[12] y les aseguro que es muy difícil, sino imposible entablar la más básica comunicación con ellos. De partida porque parece que conocen otros hechos muy diferentes a los que conocemos la mayoría de la gente, ellos viven en el mundo de los alternativ facts, de los hechos alternativos. Y esto, desde hace años.

No estamos frente a una diversa apreciación de la realidad, lo que sería un enriquecimiento. No se trata de ver una cosa de otro modo… De ver un 6 desde un lado o un 9 desde el otro[13]. No es un diálogo democrático, un intercambio democráticos de ideas, opiniones y hechos. No. Es algo que va mucho más allá. Es una tergiversación de los hechos para adaptarlos a mi propia opinión -a la opinión de mi grupo-. Huepe habla de counterfactual opinions[14]. Wikipedia describe el pensamiento de este tipo o counterfactual thinking como un “concepto de la psicología que consiste en la tendencia a crear posibles alternativas a los acontecimientos de la vida que ya han ocurrido. Algo que es contrario a lo que realmente sucedió”[15]. Exactamente, el caso de la masacre de Bowling Green que tal vez pudo haber existido, pero no existió[16].

Se van recluyendo cada vez más en un mundo cerrado, sin conexiones con los demás, con los que piensan distinto, que son rechazados. Se aíslan en un proceso muy difícil de detener. Se convencen cada día más que ellos y sólo ellos tienen la razón y no admiten contradicción alguna. Ni preguntas, ni cuestionamiento. De diálogo, nada. Paulatinamente, se convencen a sí mismos de que todos los demás están completamente equivocados y que sólo ellos están en lo cierto, tienen la razón y poseen la verdad. En su universo herméticamente sellado, viven felices -o no tan felices- aplaudiéndose a sí mismos y corroborando a diario su propia opinión, sin aceptar que hecho alguno la contradiga.

Si un hecho les muestra que están equivocados, ese hecho simplemente no existe. Sólo existen los hechos que corroboran, que comprueban su opinión. Una opinión que más parece una fe religiosa o una superstición. Por último, si no encuentran hechos que apoyen sus teorías -muchas veces conspiranoicas- simplemente, los inventan. Los crean. Crean una masacre como la de Bowling Green.

En Europa, también hemos asistido a la “creación de hechos”, como el rapto de Lisa, la menor de edad discapacitada de origen ruso que, en Alemania, habría sido víctima sexual de refugiados… Sobre Lisa habló incluso el ministro del exterior ruso Sergei Lawrow, puesto que sabemos que Rusia dice proteger a sus ciudadanos estén donde estén[17] 😛 En circunstancias que Lisa se había ido de la casa, porque tenía problemas en el colegio y no quería hablar del tema con sus padres. Este es el caso más emblemático de la propaganda rusa en Alemania, tendiente a sembrar el odio contra los extranjeros en la población alemana[18].  

El fenómeno se está abriendo paso rápidamente en Latinoamérica. “Cristián Huepe vino este mes a Chile a dictar una conferencia en el Congreso Futuro. Y lo que vio, en un país consumido por los mayores incendios de su historia, fue un espejo: cadenas de whatsapp culpando a los mapuches, mensajes en Facebook acusando a las forestales de quemar sus propios campos, conspiraciones varias, anuncios de apagones falsos, parlamentarios pagando publicidad contra el gobierno para sacar rédito político, histeria colectiva y mucha gente dispuesta a creerse todo”[19]. Los incendios fueron, “para la gente de derecha, hechos por mapuches e inmigrantes, y para la izquierda, por empresarios”[20] [21].

Hay que ponerse las pilas y sobre todo, ponerse los anteojos para ver la realidad tan como es y no como me gustaría que fuera. Hechos alternativos son o el producto de una distorsión psíquica o simplemente una mentira. Nunca son una alternativa, ni menos que nada una “verdad alternativa” que es un término que se contradice a sí mismo. Una ucronía puede ser entretenida como género literario[22]; pero la ucronía no existe. Los mundos paralelos son muy entretenidos, pero sólo en cuanto a material para hacer películas como Star Wars o Star Trek, no sirven para entender la realidad, simplemente porque no son reales.


[1] De esos países no ha ingresado nadie a EEUU que haya cometido atentados terroristas, a diferencia de una serie de países también musulmanes, pero que son más importantes para los “hombres de negocios” norteamericanos.

[3] “I bet it’s brand new information to people that President Obama had a six-month ban on the Iraqi refugee program after two Iraqis came here to this country, were radicalized and they were the masterminds behind the Bowling Green massacre. It didn’t get covered.”

Trump adviser cites non-existent ‘massacre’ defending ban

[4] Un buen resumen de lo ocurrido, en CNN: Trump adviser cites non-existent ‘massacre’ defending ban

[5] La verdad sobre los dos en el informe del FBI Former Iraqi Terrorists Living in Kentucky Sentenced for Terrorist Activities Gracias a la periodista alemana Birgit Schmeitzner ‏@BSchmeitzner por haberme facilitado el link en Twitter. El informe es de enero de 2013.

[6] “Two Iraqi citizens living in Bowling Green, Kentucky who admitted using improvised explosive devices (IEDs) against U.S. soldiers in Iraq and who attempted to send weapons and money to al Qaeda in Iraq (AQI) for the purpose of killing U.S. soldiers were sentenced today to serve federal prison terms by Senior Judge Thomas B. Russell in U.S. District Court for the Western District of Kentucky”

[9] Por ej., PI News en Alemania, que empetó siendo un blog. Lo conocí desde su nacimiento. Cuando Stefan Herre decidió dejar de lado el trabajo que le significaba su mudanza y empezar a escribir. En aquel entonces sobre el Papa Benedicto, recién elegido.

[10] Muchos de ellos son cristianos y están convencidos que la fe consiste en creer lo que dicen estos medios. En el mundo de habla alemana tenemos a kathnet. katholischesinfo y similares.

[11] generalmente los comparte online. Aunque conozco gente que incluso imprime los artículos y los entrega en papel. Lo he vivido personalmente. O, en el peor de los casos, los copia en un mail y los envía así.

[12] Ver ¿En qué se parecen John Boehner y yo? Donde describo como este “alejamiento del mundo”, de la realidad, conduce a la formación de una sociedad paralela.

[13] Ni tampoco lo que uno/a ve como cóncavo, es visto, desde el otro lado como convexo. El taxista que no amaba la libertad

[14] Gerd Zschaler, Gesa A. Böhme, Michael Seißinger, Cristián Huepe, and Thilo Gross: Early fragmentation in the adaptive voter model on directed networks, en PHYSICAL REVIEW E85, 046107 (13.04.2012). E 85, 046107

[15] “Counterfactual thinking is a concept in psychology that involves the human tendency to create possible alternatives to life events that have already occurred; something that is contrary to what actually happened”.

[17] Lawrow acusó a las autoridades alemanas de haber ocultado la violación de Lisa.

[18] El caso de Lisa, en Wikipedia.

[21] “Tengo amigos chilenos de izquierda que me mandan artículos contra Obama escritos por grupos de neofascistas de Estados Unidos, y no lo saben”. Dice Huepe en la citada entrevista.

[22] Tengo muchas ganas de ver “The man in the high castle”, como les conté en mi columna El nuevo orden según Carl Schmitt

Y si pasa algo…

Durante todos los gobiernos y en todos los países, siempre hay crisis. La crisis pertenece a la naturaleza humana. Es connatural a la sociedad humana. No vivimos en Candyland. La política bien puede ser definida la superación de la crisis. Cuando un gobierno se limita sólo a administrar la crisis, podemos decir que es un mal gobierno. Es evidente que superar una crisis no es un acto instantáneo, sino que, muchas veces, requiera una labor persistente y perseverante por parte de los gobernantes y de los gobernados.

El gobierno de Trump no será una excepción: Trump deberá afrontar crisis. Puede tratarse de una crisis financiera, de una crisis de relaciones internacionales, de una catástrofe natural (como el huracán Katrina) o de un ataque terrorista.

Imaginemos una crisis – de cualquier tipo- durante el gobierno de Trump (que se autodenomina “un genio” y por ende, infalible). Si el nuevo gobierno norteamericano no estuviera en condiciones de controlar o de superar una crisis, no sería poco probable que Trump y su equipo -tan adicto a las teorías de la conspiración- buscará una explicación del tipo “alguien es culpable, alguien pero yo no”. O tal vez la supere, pero igual busque culpables.

Leon Botstein hace ver que el lugar de ese “alguien invisible” puede ser hoy ocupado por inmigrantes mexicanos o latinos en general, por los musulmanes en general o por cualquier persona que proceda de países extranjeros[1]. Por cualquier persona que sea diferente o que pertenezca a una minoría. Explica que Donald Trump nunca ha asumido responsabilidades, tampoco como empresario, no pensemos que las asumirá como presidente.

No sé por qué pienso en Nerón y el incendio de Roma…

Andrés Oppenheimer, en uno de sus libros[2], cuenta que, al preguntarle al entonces sólo empresario -en entrevista para CNN- qué había aprendido de sus fracasos, Trump “reaccionó con enojo”. Y “meneando la cabeza, al punto de sacudir la melena rubia que se cansaba de insistir ante la prensa que no era un peluquín, me dijo: ‘Yo no fracasé para nada'”. Sí, Trump -según él- no comete errores, no fracasa. Si los que fracasan son siempre los otros, siempre se puede culpar a alguien de sus propios descalabros[3].

Qué pasa si durante la presidencia de Trump pasa algo así como un atentado terrorista…[4]. El peligro de sufrirlos es real, han pasado a ser una constante lamentable de nuestra vida moderna. El historiador norteamericano Timothy Snyder teme el gobierno de Trump lo instrumentalice para sus fines.

Igualmente que ante una catástrofe natural o ante una crisis económica, el nuevo gobierno podría sostener que una cierta minoría étnica es culpable del atentado terrorista. O “los musulmanes”, los mexicanos, “los negros”, los chinos,  los europeos, cualquier grupo étnico o político puede convertirse en el culpable de turno. Que culpe a los rusos es altamente improbable, dada su admiración por el presidente Wladimir Putin.

Botstein sostiene que hay que abandonar la actitud en que sólo se defiende los derechos del propio grupo. Cada latino, cada mujer, casa homosexual, cada heterosexual, cada afroamericano, cada judío, etc. tiene que defender los derechos de los demás. Como si fueran propios, diría yo. La premisa pienso que debe ser, conculcar los derechos de los demás equivale a conculcar los míos propios. Defender los derechos fundamentales del otro es defender mis propios derechos. Pienso que esto vale para todo sociedad y para toda circunstancia.

Cuando se ve al mundo como a una amenaza y a algunos países extranjeros como fuente inagotable de enemigos de mi propio país, simplemente, se selecciona “hechos alternativos”, que permitan construir un andamio para sostener mi teoría conspiranoica. “Alejarse de los hechos es dejar de lado la libertad. Si nada es verdad, entonces nadie puede criticar el poder, porque no hay ninguna base sobre la cual hacerlo. Si nada es verdad, entonces todo es espectáculo”[5].

No sé por qué pienso en lo que el Papa Benedicto 16 nos decía sobre la dictadura del relativismo.

Un atentado terrorista en Estados Unidos sería una especie de “incendio del Reichstag”[6]. El suceso que sirvió a Hitler y a los nacional socialistas para culpar a la oposición del atentado incendiario y decretar el estado de excepción, que le permitía cercenar los derechos fundamentales en pos de resguardar la seguridad. Al mismo tiempo que se acababa con la oposición. Este desequilibrio del poder[7] fue el inicio o el paso definitivo hacia la dictadura nacional socialista.

Synder explica que se puede usar esta circunstancia para cambiar radicalmente la política de seguridad en el interior del país. Para restingir las libertades ciudadanas con la excusa de aumentar la seguridad. O para iniciar una guerra. El atentado del 9/11 condujo a una guerra catastrófica y cambió la sociedad norteamericana, sobre todo sus estructuras de seguridad.  

Por supuesto que la historia no se repite; pero la historiografía reconoce ciertos modelos en los sucesos sociales. Hoy, al igual que entonces, se puede culpar a alguien, a algún grupo, qué importa que sea o no verdad, si total, vivimos en una época post-fáctica… “Los americanos no son más sabios que los europeos que vieron la democracia ceder al fascismo, al nazismo o al comunismo. Nuestra única ventaja es que podríamos aprender de su experiencia. Ahora es un buen momento para hacerlo”[8].

El historiador hace ver que si acepto que un atentado terrorista signifique ceder mis derechos fundamentales, es que ya he renunciado a ellos de antemano. Cada atentado terrorista es un delito atroz. Pero el gobierno tiene que encontrar al culpable y, de ninguna manera, puede castigar colectivamente a la sociedad.

Un atentado terrorista es un ataque contra el estado, contra la sociedad, contra el gobierno y no una oportunidad para que el gobierno castigue a la sociedad. Sí, si renuncio a la libertad para defender la seguridad, entonces, habré entregado mi existencia a un ente superior que a la postre, ni siquiera podrá defender mi seguridad, como se ha visto tantas veces en la historia. Últimamente esto sucede en Turquía, en que una libertad ciudadana, un derecho fundamental tras otro es entregado al control del estado en pos de la seguridad y simultáneamente, crece el número de atentados terroristas[9].

Prefiero seguir el ejemplo noruego en que después del atentado de Oslo y Utøya, en vez de renunciar a la forma de vida liberal y democrática, ésta mejoró, fue reforzada, por así decirlo: aumentó en calidad y en cantidad.

Snyder dice que una nación como Alemania, que alguna vez pareció estar destinada a dar forma, luz a todo un siglo cayó en la sombra[10]. Que eso no ocurra con Estados Unidos del siglo 21. Que la sombra no caiga sobre Norteamérica.


[1] Amtseinführung Donald Trumps “Ein Clown, eine Mischung aus Vulgarität, Hass und Ignoranz” Entrevista con Leon Botstein. En la historia, es el lugar que tantas veces ocuparon los judíos.

[2] Andrés Oppenheimer, “Crear o morir”, Random House, Nueva York, 2014.

Ver mi artículo Trump: “…lo que hice fue aprovecharme del sistema legal”

[3] Por ejemplo, Trump detesta la Unión Europea, porque la Unión Europea es -explica él mismo- culpable del fracaso de sus negocios en Irlanda.

[4] En adelante, sigo las reflexiones del historiador norteamericano Timothy Snyder, en entrevista con Hannes Stein: „Das 20. Jahrhundert fällt uns jetzt auf den Kopf“ (El siglo 20 se nos cae en la cabeza o se nos viene encima).

[5] “Believe in truth. To abandon facts is to abandon freedom. If nothing is true, then no one can criticize power, because there is no basis upon which to do so. If nothing is true, then all is spectacle. The biggest wallet pays for the most blinding lights”. What you — yes, you — can do to save America from tyranny 

[6] Reichstagsbrand En Alemania, en febrero de 1933.

[7] “The sudden disaster that requires the end of the balance of power, the end of opposition parties, and so on, is the oldest trick in the Hitlerian book”.  What you — yes, you — can do to save America from tyranny 

[8] “Americans are no wiser than the Europeans who saw democracy yield to fascism, Nazism or communism. Our one advantage is that we might learn from their experience. Now is a good time to do so.” What you — yes, you — can do to save America from tyranny

[9] Algo similar, pero memos dramático ocurre en Francia, donde otros problemas juegan un papel importante, como la formación de verdaderos ghettos donde viven los inmigrantes. Sobre el tema guetos, dice el Papa Francismo en la entrevista del fin de semana en El País de Espana (“El peligro en tiempos de crisis es buscar un salvador que nos devuelva la identidad y nos defienda con muros”): “El problema es integrar. En cambio, cuando no hay integración se crean guetos, y no le echo la culpa a nadie, pero de hecho hay guetos. Que quizás en aquel momento no se dieron cuenta. Pero los chicos que hicieron el desastre en [el aeropuerto de] Zaventem eran belgas, nacieron en Bélgica. Pero vivían en un barrio cerrado de inmigrantes. O sea, es clave el segundo capítulo: la integración”.

[10] “And a nation that had once seemed destined to shape a century fell into the shade”, en Him – His election that November came as a surprise…

Trump: Lo que empezó como una broma, terminó como una pesadilla…

Hace más de un año, aseguraba a mi amigo Esteban Grinberg (@grimpi) que Trump era una broma, que nadie lo tomaría en serio en EEUU, menos aún por las declaraciones que acababa de hacer (en ese entonces, las primeras más conocidas) sobre los latinos en general y sobre los mexicanos, en particular. Trump es un empresario de la televisión, del glamour, casado varias veces con modelos, organizador de concursos de belleza, del Miss Mundo… No se puede tomar en serio a alguien así. Eso creía yo…

Menos que nadie, los norteamericanos lo podían tomar en serio. Ese glorioso pueblo de tantos amigos y amigas inteligentes, abiertos, intelectuales, cultos… Epa! Ahí parece que estuvo el error. Nosotros conocemos sólo a nuestros iguales, a lo que, como yo, tienen un PhD y o son buenos cristianos, muchas veces wasp, otras pocas, latinos o latinas o de raíces asiáticas. Pero parece que olvidamos que EEUU se compone de algo más.

Generalmente se dice que a Trump lo eligieron los red nack o el white trash. De partida, me niego a denominar basura a nadie… Menos aún, a quienes trabajan al sol y lo muestran en su cuello. Puede ser que toda la gente de la clase menos favorecida haya votado por Trump. Pero no fueron los únicos. Al parecer, al igual que en Europa del Norte, las ideas extremas están llegando “a la mitad de la sociedad”, a la clase media, a la gente mejor posicionada socialmente, a quienes ganan más dinero y envían a sus hijos e hijas a mejores colegios. A quienes viven en casas lindas y pueden reunirse los fines de semana alrededor de una mesa bien servida y mantener una conversación fluida e interesante.

Estos grupos no es que estén mal social, cultural o económicamente. No, su voto no es de protesta. Es un voto de miedo. “Cuando los espejismos, la rabia y el miedo hacen lo suyo” comentaba @EstherCroudo. No, ellos no rechazan el nuevo sistema, la elite o el establishment; ellos forman parte de él. Lo que temen es dejar de ser parte de él, que vengan otros y ocupen su lugar, que les quiten su primacía.

Es un poco lo que -en un lenguaje más de izquierda- Butler (Universidad de Berkeley) llama “el temor a perder los privilegios”[1]. No sufren este “corrimiento hacia la extrema derecha” (como aficionada a la astronomía, siempre pienso en el corrimiento hacia el rojo) porque estén en una mala situación. Es por el temor a perder su buena situación, su voto es un voto de temor, de miedo, de rechazo hacia otras personas que ellos sienten como una amenaza. Sienten como tal, aunque no lo sean. Es algo más bien post-fáctico. Que no se basa en hechos concretos, sino en percepciones, es subjetivo, es absolutamente relativista.

La profesora norteamericana, Seyla Benhabib (Universidad de Yale), en la Laudatio de Carolin Emcke, como ganadora del Precio de la Paz de los libreros alemanes 2016, lo expresa muy bien, cuando hace ver que tales sectores desafían el tradicional compromiso americano en favor del internationalismo, en nombre de una vuelta atrás en pos de una  ideología autoritaria, patrlarcal de los descendientes de europeos, que se oponen a los hombres y mujeres de piel más oscura, ya sean inmigrantes mexicanos o refugiados sirios[2].

El tema Trump es más que un tema político, es algo más profundo, cultural. Yo aprendí de Miguel Kast que, en EEUU había dos partidos y que daba lo mismo cuál de los dos estuviera en el poder, el camino de ese gran país, corría por el mismo cauce. No se jugaba una forma de vida en cada elección, como ocurría en ese entonces en la mayoría de los países latinoamericanos. Pero en esta última elección, observamos una radicalización de tal magnitud que pienso que se parece más a una elección en un país de centro o sudamérica de los años 70, que a una elección norteamericana tradicional o típica. Y lo que es peor: como dice Butler: Trump está liberando un odio desenfrenado. Un odio que alcanza y que abrazan sus fans, ya sean norteamericanos o bien, provenientes de otras latitudes[3].

Paradójico es que en Florida haya ganado Trump, debido fundamentalmente a que -por expresarlo de alguna forma- los latinos de ascendencia cubana residentes en el paraíso de los jubilados (de jubilados de todo el mundo) votaron a favor de Clinton, “en menor medida de lo que se esperaba”. Fue, en parte, un castigo a Obama, a los demócratas por la apertura frente a Cuba. Una apertura que no tiene alternativa y que fue impulsada por el mismo Papa Francisco.

Me temo que Clinton confió demasiado en el voto de las minorías y que las minorías parece que no se interesan demasiado por tomar su futuro en sus manos o que están desesperanzadas, que no creen poder cambiar algo[4].

Por el contrario, entre los partidarios de Trump, los loser, los perdedores (relativos) del proceso de globalización sí están ilusamente convencidos de que un millonario como Trump sí los puede hacer ricos a ellos…  Todos seremos millonarios si un millonario es presidente. It’s the economy stupid.

Sí…. Lo que empezó como una broma, terminó como una pesadilla…

A mediados de este año, una amiga mía, profesora de una universidad holandesa y cientista política de nacionalidad norteamericana, me explicaba dos cosas… o más bien, tres: 1) que Trump no era aún siquiera candidato de los republicanos, sino sólo pre-candidato. Ella pensaba que los republicanos, el glorioso partido nunca escogería a un loco como su candidato….

…2) que las elecciones todavía no habían tenido lugar, que ella consideraba que Trump no tenía esperanzas de salir elegido presidente y que 3) ella pensaba que había que votar por un tercer candidato (el suyo era el verde, de la green party) porque, de otra forma, no se rompería nunca ese círculo cerrado de apenas dos partidos que se pelean el poder. Que EEUU necesitaba más pluralismo y diversidad políticas.

Hablando con otra amiga norteamericana que nos visitó este verano, uno de los peores escenarios posibles era que los partidarios de Sanders se negarana votar por Clinton. Incluyendo a su propio hijo. Lo que, al parecer, en definitiva ocurrió, ya que distritos otrora sanderianos se convirtieron el lugares donde ganó Trump. Probablemente o porque los partidarios de Sanders no fueron a votar[5] o porque votaron por Trump, en una manera de expresar su rechazo al establischment político del cual Clinton forma parte. Yo me pregunto si Trump no forma parte del establishment…. o de la oligarquía, si prefieren llamarlo así.

Otro grupo que terminó apoyando a Trump fue el de “las sectas”…. Perdón… de las iglesias o comunidades fundamentalistas, ya que los católicos no hablamos más de sectas. Por lo menos no más, después del Concilio Vaticano II -según me explicó Jutta Burggraf en alguna de nuestras -para mí- enriquecedoras conversaciones. Claro “secta” es un nombre despectivo.

Como quiera que sea, gran parte del “cinturón cristiano” de color blanco -incluyendo a los muchos latinos que se miran al espejo y juran que son blancos- e incluso muchos católicos norteamericanos, haciendo oídos sordos a las palabras del Papa Francisco que se mostró imparablemente anti trumpiano… Muchas de estas personas que viven pensando en el fin del mundo y creen que los 144 mil elegidos son ellos, también eligieron a Trump.

Dicen defender la familia y no perdonan nada a nadie, salvo a Trump. No les importa que tenga cinco hijos de tres mujeres diferentes. (A mí no me importaría yo hago la distinción arendtiana entre público y privado; pero a ellos, sí les importa). Ni que sea un empresario de espectáculos de cierta de dudosa reputación.

Muchos juran que Trump terminará con los abortos en EEUU, lo que él nunca ha prometido. Lo único que anunció es que no designará a jueces de la Corte Suprema a personas que estén en contra del tema armas, ni que estén a favor del aborto. Buena mezcla: no al aborto; pero sí a la muerte por las armas de fuego[6].  A propósito de familia… que Trump ponga a trabajar a todos sus hijos y a su yerno, en puestos políticos claves, me hace recordad en el nepotismo del rumano Ceaușescu[7], de la época del comunismo. Hoy en la mañana, supimos incluso que su ex-cónyuge Ivana (otra modelo, pero ya retirada) asegura que su ex- le prometió la embajada en Praga, en su país de origen.

Cuando salió elegido Trump, comenté en Twitter algo así como “pobre Merkel, entre dos hombres… como Trump y Putin”. En esta misma línea, el New York Times de ayer, publica un muy buen artículo que titulado Donald Trump’s Election Leaves Angela Merkel as the Liberal West’s Last Defender, esto es: la elección de Trump convierte a Merkel en la única defensora de los valores occidentales. Sí, lamentablemente así es. Con esto, La Unión Europea se convierte en un actor aún más importante.

Después de la elección de Trump, Merkel se puede olvidar de la jubilación prematura. Puede dejar completamente de lado sus ganas de irse a la casa y de abandonar la cancillería de Alemania, país que, contrariamente a sus deseos, se ha convertido en el más influyente de Europa. Pienso que Ursula von der Leyen sería una buena sucesora de Merkel, que hay alternativa. Sin embargo, hay algo que sólo Merkel puede hacer: enfrentarse a Putin. Incluso cuando él lleva sus dos perros a las reuniones, precisamente para que Merkel se asuste… La pobre sufre de cinofobia o miedo a los perros, lo que Putin sabe perfectamente.

Fue bien impresionante el rayado de la cancha de Merkel frente a Trump[8] el mismo día que supimos el resultado de la elección[9]. El mismo día en que la mencionada von der Leyen expresó que estábamos en estado de schock. Lo que es, a todas luces, minimizar nuestros sentimientos… Desde la elección de Trump, no he escuchado a ningún político alemán -ni a nadie- repetir lo que decía antes de la elección: que Merkel debe retirarse y dejar su lugar a otra persona, que no repita el error de Kohl.

En su declaración-felicitación-advertencia, Merkel parte diciendo que los Estados Unidos son una antigua democracia y que tanto Alemania como EEUU “están profundamente unidos por valores comunes” y los enumera: 1) democracia 2) libertad 3) respeto al derecho (esto es, estado de derecho, al rule of law, primacía de la ley) 4) respeto a la dignidad de la persona, independiente de su origen, del color de la piel, de su religión, de su sexo, de su orientación sexual o de lo que piense en política. Algo bastante distinto a lo que Trump ha vociferado contra las mujeres, los latinos, etc.

Sobre la base de estos valores, Merkel ofrece al presidente electo una estrecha colaboración. Claro, como dice Christopher Clark, Europa tiene un gran soft power. La partnership con Estados Unidos es y seguirá siendo un pilar fundamental de la política exterior alemana, agrega la canciller.

Y esto, para hacer frente a los grandes desafíos de nuestra época que son: 1.- la aspiración al bienestar económico y social 2.- la política climática, esto es, de protección del clima (contra el cambio climático que Trump niega… ya que dice que es “un invento de los chinos para perjudicar a EEUU”) 3.- La lucha contra el terrorismo, contra la pobreza, el hambre y la enfermedad 4.- el empeño por la paz y la libertad, no sólo en Europa[10], sino en todo el mundo.

A mí me parece que esto que dice Merkel y que ella pone como condiciones, es un buen programa para vivir estos cuatro años de la administración Trump [11].


[1] Judith Butler en entrevista con Die Zeit: “Aquellos que reivindican el privilegio de ser blancos, por ejemplo, también reclaman que son ‘excluidos’ por los migrantes, pero en realidad lo que les preocupa es perder su privilegio. Ese es y tiene que ser el contexto a través del cual entendemos todos estos gestos, movimientos y reclamos verbales.” No sabía que en este periódico aparecen entrevistas en castellano. Esta es una de ellas: ENTREVISTA A JUDITH BUTLER: “TRUMP ESTÁ LIBERANDO UN ODIO DESENFRENADO” 

[2] “Das amerikanische Bekenntnis zum Internationalismus wird gleichzeitig durch die Rückkehr einer autoritären, patriarchalen Ideologie der »weißen Europäischen Abstammung« herausgefordert, die sich offen gegen die braunen und schwarzen Menschen dieser Welt stemmt – seien sie Syrer oder Mexikaner”.

[3] Incluyendo a latinos, como chilenos y argentinos. Incluso gente de tez morena. Revisar mi página principal en Facebook se ha vuelto algo más o menos desagradable, ya que demasiadas personas escriben y postean mensajes en Facebook que antes no habrían escrito, con contenido sexista, machista, de un racismo abierto o escondido, con rabia, con desprecio hacia otros y cosas de un estilo que uds. (no) se pueden imaginar.

[4] O tal vez, no saben ni hablar inglés, como está colombiana, cuyo video se ha hecho viral en internet: Latina a favor de Trom… (quiere decir Trump) Realmente, da vergüenza ajena.

[5] Ver la foto que me envió un amigo desde el aeropuerto de Detroit la semana pasada y que subí aInstagram: Dont vote! And look what wie got…!

[6] Una vez más, recomiendo leer, de Jutta Burrgraf: Ser y parecer defensores de la vida

[10] En concreto, sobre las repercusiones para Europa de la elección de Trump, ver el artículo de Alan Posener: Donald Trump und seine deutschen Freunde, sobre Trump y sus amigos alemanes.

[11] Luego de haber terminado de escribir este artículo, una amiga enlaza un texto en que el autor -el chileno Sergio Urzúa- se pregunta igualmente qué hacer frente a Trump y -en un plano más personal- responde Trump como oportunidad

Historia de un pogromo

Tarabas[1] es uno de mis libros preferidos de uno de mis autores preferidos: Joseph Roth. En él, el autor austro-húngaro, genio de la literatura de habla alemana e inspiración para muchos, describe un pogromo. Ese relato es fundamental en el libro y marca las dos etapas de la vida del protagonista… Marca el término de su primera vida y el paso a una vida de expiación y penitencia. Algo que parece que era común en Rusia de entonces. O en la esfera de influencia de los zares, para hablar más propiamente.

Nikolaus Tarabas proviene de una familia de terratenientes, en la parte rusa de la zona de la frontera entre Rusia y Austria-Hungría. Estudia en Petersburgo, donde se une a un grupo subversivo y debe huir del país, hacia Estados Unidos luego de un atentado al gobernador de Cherson. En un ataque de celos y de rabia mata a su joven enamorada y debe huir nuevamente, esta vez , de Estados Unidos. Vuelve a Rusia y se alista en el ejército; ha empezado la Gran Guerra.

En el colegio, aprendimos que la I Guerra terminó en 1918. Sin embargo, en el frente oriental, debido a la organización de los países que entonces emergieron y al vacío de poder, la guerra se prolongó por más tiempo. En el territorio de la que sería la Unión Soviética, una cruenta guerra civil se extendió hasta que Stalin logró poner relativo orden… hoy, todos sabemos a qué precio.

Muchos de los libros de Roth se ambientan en la frontera, ese territorio a ambos lados de la línea que marcaba el límite entre dos imperios: el de los Habsburgo y el de los Zares. Esa región que me imagino un poco como el lejano oeste; pero en el Este de Europa. Entre Europa occidental y Europa oriental[2].

Por ejemplo, en Job -otra de sus obras maestra- Joseph Roth habla de la vida en la región de la frontera, al lado ruso, especialmente de la vida de los judíos, como en otra de sus obras Hotel Savoy, ambientada en la ciudad de Łódź, hoy Polonia, en aquel entonces, Zarato de Polonia, esto es, en la zona de influencia zarista. La inestabilidad social, política y económica en Łódź es algo que trasciende toda la obra. Impresiona lo que cuenta de las bandas de ex-militares que regresan de Rusia hacia el Occidente y que deambulan sin futuro -me atrevería a decir que también sin pasado- y sin trabajo, pero con hambre. La frontera era -también en Polonia, de donde procede la palabra alemana Grenze[3]– una región en sí.

Roth sitúa la historia de Tarabas -salvo una corta introducción que se desarrolla entre Petersburg y Nueva York- en la frontera. Escribe a Stefan Zweig que tomó la historia de un diario de Ucrania, que le sirvió de inspiración. La palabra pogromo viene del ruso погром y designa el lynchamiento de judíos y la destrucción de sus bienes. Del ruso ha pasado a todos los idiomas y su significado se ha ampliado a otros grupos étnicos.

Muchas veces, nos preguntamos, cómo puede haber ocurrido un pogromo. ¿Qué pasa dentro de la cabeza de las personas que participan en él? ¿Por que se dejan llevar por otros, por quienes lo promueven, lo organizan, lo incitan, por quienes son sus cabecillas? El relato de Roth nos puede servir para entender cómo funciona este mecanismo del odio.

El progromo de la ciudad de Koropta es uno del tipo religioso, esto es, originado en el odio no racial, sino religioso a los judíos. El odio étnico -por ej., el de los nacional socialistas- es históricamente posterior al odio basado en sinrazones religiosas. Hoy existe un antisemitismo político, que se manifiesta en el odio a Israel, a los sionistas o a los políticos judíos que intentan hacer política en sus respectivos países y a quienes se acusa con frecuencia, de representar intereses foráneos o financieros, internacionales o extranjeros. Es una de las teorías de la conspiración más frecuente en nuestro tiempo.

Tarabas había sido nombrado capitán durante la Guerra (durante lo que hoy llamamos I Guerra Mundial). Un hombre fuerte que dirige a los suyos con mano de hierro. Que mata y hace matar. De alguna manera, no quiere aceptar que la guerra ha terminado, que la revolución ha triunfado y que él ya puede volver a su casa. En realidad, no puede volver, porque se aprovechó sexualmente de su prima Maria y su papá le advirtió que, si volvía con vida de la guerra, se tenía que casar con ella.

Su superior inmediato, el general Lakubait, es el abogado del papá de Tarabas. Lakubait -que lo reconoce de inmediato, a diferencia de su propio padre- le da el encargo de seguir en la ciudad donde estaba al término de la guerra, en Koropta y de tomar el mando de la misma con su tropa. Lakubait le instruye para que se deshaga de los soldados no confiables. Esto lo quiere hacer Tarabas emborrachándolos…

Su ayudante Konzew es, en realidad -el único en que el coronel Tarabas confía- es encargado de dar cerveza y otras bebidas alcohólicas en abundancia, a la tropa, dentro del cuartel. Algunos de los soldados, borrachos, deciden desertar y salen del cuartel rumbo a la ciudad misma. Los desertores son aquellos soldados en quienes “no se puede confiar”.

En la ciudad, entran a la posada-restaurant-hotel de un judío llamando Nathan Kristianpoller. Allí se encuentran con otros militares que no han desertado; pero que saben de la deserción y que no hacen nada, esperando que vengan las tropas de Tarabas a arrestarlos (sólo supongo que a arrestarlos). Los dos grupos comienzan a beber juntos y siguen emborrachándose.

El dueño de la posada es el judío Nathan Kristianpoller, una especie de puente entre los judíos y los cristianos. Estaba muy feliz ese día viernes, ya que pensaba que había vuelto la paz a su ciudad, que la guerra se había acabado. Ese viernes habían regresado los campesinos a Koropta y había tenido lugar -por primera vez, después de la guerra- el llamado mercado de los cerdos.

En él, los campesinos vendían sus productos y compraban los que les vendían los judíos. Además, acudían a la posada de Kristianpoller, quien se preparaba para celebrar el sábado (Sabbat o Schabbat,). Quiere escribir una carta a su familia para que regrese a Koropta, ya que se habían refugiado en la localidad de los abuelos, Kyrbitki, huyendo de la guerra. El posadero judío es un buen marido, un hombre bueno y un buen padre de familia, todo lo contrario de Tarabas[4].

En la posada de Nathan Kristianpoller, se reúnen algunos pocos militares que no han desertado y los desertores. Los primeros prestan a los segundos sus armas y comienzan un peligroso juego. Ambos grupos comienzan a disparar (a jugar a la puntería, diríamos hoy). Kristianpoller escucha los disparos, siente un muy mal presagio y huye raudamente por la ventana, escondiéndose en la casa -que estaba a oscuras- del fabricante de cristales, que se igualmente se preparaba para celebrar el sábado.

Uno de los desertores, Ramsin, probablemente ucraniano, toma un trozo de tiza y comienza a dibujar en la pared azul de la posada de Kristianpoller. Dibuja animales, después soldados de diferentes países y luego mujeres. Desnudas o semidesnudas. Los demás se paran detrás de él a observarlo. Quieren que se detenga y que no dibuje a las mujeres; pero al mismo tiempo, quieren que las dibuje. Me imagino que es como una forma de pornografía de principios de siglo 20.

Una vez dibujadas, los soldados y los desertores comienzan a disparar a las figuras con sus pistolas. Ramsin dispara bien; pero los demás no logran dar en el blanco. Dicen que hay un embrujo sobre la pared. Yo diría que estaban demasiado borrachos. Pero claro, ellos creen en los embrujos y en los sortilegios, en las maldiciones y en la magia.

De pronto, la pared donde estaban los dibujos sensuales de las mujeres y donde habían comenzado a disparar con sus rifles, se cae y surge algo que a los soldados les parece que es una imagen de la Virgen María. De piel muy clara y pelo muy negro, coronado con una diadema. Mira con cara amable, pero casi llorando. Típica imagen mariana centro-europea, diría yo. Nada de alegría, más que nada, sufrimiento. Su pecho no se ve, pero los soldados se lo imaginan.

Los soldados y los desertores caen de rodillas ante la imagen. Sienten que alguien lo empuja hacia abajo. Asimismo, cuando caen de rodillas, tienen la impresión de levitar. Se acercan a la imagen, de rodillas o totalmente postrados en el suelo. La tratan de tocar. Es el atardecer y la imagen se desvanece lentamente, al tiempo que cae la noche. Quieren tocarla antes que desaparezca -temen- en la negrura de la noche.

Alguien entona una canción que todos conocen en esa región, por siglos, profundamente cristiana: “María, tu dulce”. Todos comiemzan a cantar. Terminan con esa canción y siguen con otras canciones marianas.

Los campesinos, al ver la imagen, deciden no regresar a sus casas, ubicadas en los pueblos vecinos a Koropta, sino pasar la noche cerca de la imagen descubierta. Entran a la posada, sueltan a sus caballos, se santiguan, alaban a Dios y se llenan de odio contra los judíos. Como si el amor y el odio no fueran antípodas irreconciliables e incompatibles. Parece que recordaran -se los imaginan- los sacrilegios del judío Kristianpoller contra la imagen de la Virgen, contra la Iglesia. Todos los oprobios de todos los judíos contra la Iglesia… Etcétera.

Ramsin -convertido en un líder diabólico- les grita que la posada antes debe haber sido una iglesia y que el judío Kristianpoller tapó -con su cal azulada- la imagen de la Virgen para convertir el templo en un negocio[5]. La ira -no sentida así desde que eran niños- se adueña de ellos. La sangre mezclada con alcohol, con mucho alcohol, hierbe en sus venas. Vociferan contra Kristianpoller y comienzan a buscarlo. Parece que todos los horrores de la guerra no fueran nada en comparación con el supuesto sacrilegio judío. El odio se apodera de soldados y de campesinos. El odio que alimenta las ansias de venganza. Parece que el odio contra los judíos, tapara toda la culpa propia. Alcohol, venganza, odio e ignorancia siempre han ido juntos…

Buscan a Kristianpoller detrás de la taberna, del mostrador, en las habitaciones de los oficiales (Tarabas era uno de los que vivía en la posada), dan vuelta las camas, abren roperos y baúles… Como no lo encuentran en la posada, los soldados van al barrio judío. Los campesinos, armados con mazos, guadañas, fustas, con hoces y cuchillos. Sus herramientas de trabajo convertidas por el odio en instrumentos de venganza y destrucción. Los soldados y los desertores tienen las armas de la guerra.

Vestidos con su ropa de fiesta, con sus caftanes, judíos hombres -ancianos, tullidos, mutilados- venían saliendo de su casa de oración (era viernes en la tarde). Qué contraste el de hombres sanos, fuertes, jóvenes y armados, frente a un grupo de ancianos y lisiados judíos que no se podían defender. ¡Qué desigualdad! Con la poca luz de las lámparas de petróleo, los atacantes veían en el grupo de desvalidos judíos y descendientes del demonio.

El líder de los campesinos era un tal Pasternak, campesino más rico que los demás. Él y Ramsin comenzaron a dar latigazos a los judíos. Una vez reunidos en el centro de la calle, les ordenaron ir a la posada. Allí, los obligaron a arrodillarse ante la supuesta imagen y rezar. Los escupieron y golpearon sin piedad. Su saliva quedó brillando sobre la ropa negra de los judíos. Los judíos tienen que cantar en honor de la Virgen María. Una especie de desagravio por el sacrilegio que habría cometido Kristianpoller al desacralizar la iglesia, la supuesta iglesia convertida en posada.

Los judíos tenían que cantar algo que era teóricamente el Ave María. Ramsin -el desertor convertido en líder- los obligó a postrarse sobre la tierra. Les dice que los van a llevar a sus casas, así que se tienen que levantar. Acosados por soldados, desertores y campesinos que los golpean sin piedad, la masa de judíos indefensos abandona la posada en dirección al barrio judío. Custodiado por la turbamulta enardecida que los sigue golpeando y escupiendo.

Ya en el barrio judío, la turba ordena apagar la pequeña luz de las casas judías y luego volverla a encender, ya que a los judíos les estaba prohibido volver a encender la luz por ser día sábado, de descanso. Algunos campesinos sacaron las velas de los candelabros y encendieron con ellas todos los textiles que se le pasaron por delante.

Mujeres, niños, ancianos y hombres salen huyendo, pero no pueden ir muy lejos. Son golpeados por los soldados, desertores y campesinos. Los niños y las mujeres gritan y lloran, clamando el nombre de sus maridos.  Lo que hacía que soldados y campesinos se rieran a carcajadas. Gritaban: ¿¡Dónde está Kristianpoller!? Los judíos respondían que no lo sabían.

En eso, un soldado con un cuerpo muy grande y fuerte; pero una cabeza tan chica como una nuez, atraído por una bella y joven mujer judía, gritó ¡Esta es la mujer del canalla Kristianpoller? Lo que, evidentemente, era falso; pero daba lo mismo. Alzó un mazo corto de madera y golpeó la cabeza de la joven. Su velo o pañuelo de cabeza blanco quedó lleno de sangre.

La sangre fue una especie de detonante que despertó los deseos imparables de dar golpes, de patear, de herir, de ver más sangre. Soldados y campesinos comenzaron a golpear a cuanto judío había a su alrededor. Daba lo mismo si eran niños, mujeres, ancianos, sanos o enfermos, los atacantes querían ver sangre,  cataratas rojas salían de los cuerpos.

Tarabas estaba terriblemente borracho, por eso, no capta nada cuando le van a avisar al cuartel lo que pasa en la ciudad. Konzew sale con un grupo de soldados e intenta poner orden, en distintos idiomas. Pero es asesinado con el cuchillo de un campesino por Ramsin, el cabecilla de los desertores. El fiel soldado ruso que había peleado valientemente contra alemanes y austriacos es asesinado por un desertor con un cuchillo, en un pogromo.

A todo esto, ya ardían algunas casas de los judíos a ambos lados de la calle. Un soldado hizo una amtorcha con un palo y un pedazo de género (un mantel que había sacado de alguna casa judía). Lo untó en una de las lámparas de petróleo y con él, encendió los tejados de madera de las casas pobres.

El espectáculo de las llamas debe haber sido impresionante, ya que campesinos y soldados cesaron de golpear a los judíos y miraban ensimismados el fuego. Incluso comenzaron a consolar a los judíos y a mostrarles sus propias heridas… Mira, mira las llamas, les ordenaban. Pero ellos sólo veían sus casas destruídas. Los judíos de Koropota -como tantos otros judíos en la historia- no podían entender por qué Dios los castigaba de nuevo. Había muerto el zar y había muerto el faraón; pero a ellos, los seguían castigando los nuevos detentadores del poder.

Finalmente, las balas despiertan a Tarabas, quien sube a su caballo e intenta poner orden e impedir que prosiga el pogromo. Los campesinos abandonan rápidamente la ciudad en dirección a los pueblos cercanos y los desertores huyen. Tarabas ordena a los judíos regresar a las casas que aún no fueron destruidas por el fuego y permanecer dentro de ellas. Pone guardias que las protegen.

El alcohol, el milagro, los cantos, las velas, los rezos, la religión, el deseo, el sexo… Todo ello había movido a la turbamulta ignorante, estúpida y llena de odio a iniciar -una vez más en la historia- un progromo. Otro más. Si alguien se pregunta cómo y qué lleva a tanta gente a participar en sucesos tan irracionales como un progromo, a adherir a algo tan demencial como el antisemitismo, me parece que, para entenderlo, puede servir este relato de Joseph Roth. De alguna manera, toda forma de antisemitismo es un pogromo en cuotas. Y cada pogromo que ha ocurrido en la historia, es una especie de ensayo del Holocausto. Que no se repita.


[1] Original: Tarabas. Ein Gast auf dieser Erde, publicado en un diario antifascista de París, entre enero y marzo de 1934. Y ese mismo año en Amsterdam. Roth había emigado a Francia en enero de 1933. Para variar, no hay artículo en castellano en Wikipedia.

[2] Heinrich August Winkler habla de la formación de Occidente y su delimitación frente a Oriente, bajo la influencia de la Iglesia occidental, frente a la Oriental.

[3] De acuerdo a Adam Krzeminski en diálogo con Heinrich August Winkler. Ver película en youtube Salon InMItte 13 02 2015  Lo confirma Wikipedia: Grenze

[4] Katharina Ochse: Joseph Roths Auseinandersetzung mit dem Antisemitismus, pág 191 y siguientes.

[5] En otra de sus obras, Roth cuenta que la posada “El águila blanca” había estado durante más de 150 años en la familia de Kristianpoller.

¿Qué hacer frente a la AfD?

¿Qué hacer frente a la autodenominada Alternativa para Alemania[1]. ¿Cuál es la actitud a tomar frente a la AfD? Sobre todo ahora que (con su 13%) han logrado entrar a varias municipalidades en Hessen y la próxima semana, llegarán a tres parlamentos estaduales en Alemania.

Hay tres actitudes posibles: 1) ignorarlos 2) imitarlos o 3) enfrentarlos.

Desde que surgió la AfD, me he inclinado por la tercera alternativa.

A favor de la primera, han estado quienes piensan que la AfD, al igual que Pegida y todo el movimiento de la llamada “nueva derecha” es un fenómeno pasajero. Como fue el Partido de los Piratas. Ellos (muchos amigos míos, entre ellos[2]) sostienen que la AfD recoge el potencial de protesta; pero que se desintegrará pronto y sus electores volverán a la normalidad de los partidos tradionales. Esto es, a la normalidad de los partidos que aceptan la institucionalidad liberal democrática (con derechos fundamentales y libertad de prensa) y que no quieren sustituirla por otra autoritaria.

El problema de pasarlos en silencio, de no darles la hora, incluso de despreciarlos[3], es que puede pasarnos como ocurre en Francia, en que por años se ignoró al Front National[4], hasta que llegó al 30%, en las últimas encuestas (28% en realidad) y se ha convertido en la primera fuerza electoral[5]. En distintos Länder alemanes, la AfD ha llegado ya al tercer lugar. Las dimensiones de este fenómeno sobrepasan lo que hemos visto hasta ahora. Y no me hablen de “normalidad europea”, comparaciones con los vecinos son malos consuelos[6].

Muchos de mis amigos hacen ver que lo que plantea la AfD es tan descabellado, tan demente, tan “tirado de los pelos” que realmente nos podemos preguntar ¿…y quién va a seguir a esta gente…? ¿Quién va a votar por este partido?[7] El problema es que sí hay gente que los sigue, que vota por ellos y un grupo de esa gente pertenece a los segmentos con más cultura formal de la sociedad. La AfD no es un partido de “proletarios”, como la NPD. La gente de la clase más cultivada cultiva actualmente una especie de othering, esto es: los racistas y extremistas son los otros, nosotros no[8]. La AfD empezó siendo el “partido de los profesores universitarios y conserva esta aura, aunque luego de la ruptura, todos los profesores se han ido[9].

En mi columna El surgimiento de una nueva derecha en Alemania, expliqué que existe en Alemania una peligrosa dinámica del populismo de derecha, que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Se radicaliza sin que sus partidarios se den apenas cuenta de ello, de las posiciones cada vez más drásticas o rígidas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica[10].

La segunda alternativa es imitarlos… Es lo que hace Seehofer de la CSU de Baviera que, de cristiana tiene cada vez menos o más bien, tiene poco y nada[11]. Intentan adelantarlos por la derecha… Esto nunca ha dado los resultados deseados, ya que los electores prefieren el original. El populismo no se puede combatir con más populismo. Esto no resulta en ninguna parte del mundo[12].

La supuesta táctica de imitación o de mimetismo se basa en la famosa frase de FJ Strauß dijo que no se podía admitir un partido a la derecha de la CSU; pero eso, a mi modo de ver, no quiere decir que la CSU tenga que adoptar las banderías de la extrema derecha. Sino impedir el surgimiento de una colectividad en esas coordenadas del espectro político. Emulando sus quejas, sus exigencias y su estilo político, no sólo no impiden que surja un partido a su derecha -a la extrema derecha- sino que lo alimentan.

Es lo que vemos actualmente en Austria, donde el canciller social demócrata cambia, de la noche a la mañana su posición frente a los refugiados y deja sola a Merkel, a quien había apoyado hasta que cedió ante la presión populista del populista FPÖ. Olvida el canciller Faymann que si bien los populistas han llegado al 30% en las encuestas, al tomar sus posiciones, intenta congraciarse con ese 30% dejando de lado el 70% que lo apoyaba a él y a su política de apertura de las fronteras y de ayuda a los refugiados. No es muy inteligente cambiar un 70% por un 30%[13]. Siempre termina ganando el original y no la copia.

La gran diferencia entre Merkel y personas como Faymann, Seehofer, Orbán y otros, es que la canciller alemana lucha por la conservación de la unidad de Europa, como explica Karin Ebensperger en su excelente columna titulada precisamente Angela Merkel y su lucha por la unidad europea. Se puede estar a favor o en contra de las medidas concretas de su gobierno; pero es eologiable que busque la solución europea, común, de todos y no soluciones nacionales, que dejen a otros afuera, como lamentablemente hace Austria y como le gustaría a Seehofer que hiciera Alemania[14].

Admitiendo este tipo de pensamiento populista de derecha o de extrema derecha, terminan creando un mostruo, un Frankenstein, como los mismos Republicanos en los EEUU reconocen lo que ellos mismos han creado: Trump sería su propio monstruo[15]. Le Pen es el monstruo de los franceses. Hoy, los franceses ya no se ríen de Marine Le Pen, ni de su papá (el antisemita y negador del Holocausto), ni de su partido, el Front National o FN. No, como escribió Bourdoiseau el fin de semana[16], hoy los franceses han dejado de reir… Análogamente, los norteamericanos intentan frenar a Trump. El precio de frenarlo es muy alto, como hace ver Kagan: el país -Estados Unidos- puede ser salvado[17], el Partido Repúblicano, ya no[18].  Los errores del pasado pagan hoy la cuenta.

Los Republicanos negaron todo compromiso con el gobierno de Obama. Cualquier intento de lograr un consenso fue interpretado como una traición. Aquí veo una analogía con Alemania, ya que la AfD fustiga duramente el consenso que existe entre los partidos con representación parlamentaria -que ellos llaman “viejos partidos”, la AfD representaría lo nuevo- que buscan el compromiso, lo cual es bastante lógico en un sistema de gobierno democrático, donde hay que lograr un acuerdo para poder sacar los proyectos de ley adelante. Al igual que el tea party y el ala ultra de los republicanos norteamericanos, la AfD rechaza, como una muestra de debilidad, el consenso y el compromiso. Su consigna no es “el más inteligente cede”, sino lo contrario, es el triunfo de la cerrazón.

A mi modo de ver, hay una sola actitud aceptable frente a la AfD alemana: hacerles frente. Es, por otra parte, lo que ha hecho la Iglesia, adviertiendo los obispos, en innumerables ocasiones que es inadmisible que los cristianos apoyen la AfD o que voten por ella[19]. Hubiera preferido que los obispos no hubiesen tenido que levantar su voz en este tema, sino que los cristianos se hubieran dado cuenta solos de la incompatibilidad entre el cristianismo y la ideología populista. Pero parece que no todos son inmunes al virus del populismo.

La única actitud correcta es dar la cara y hacer frente a los partidarios y simpatizantes de la AfD: con argumentos, con razonamientos, con amabilidad. No cayendo en su misma agresividad, ni acritud. Con buen humor, que es algo de lo que los partidarios de estas corrientes generalmente, carecen absolutamente. Aunque, por otra parte, también hay que saber cortar una conversación, cuando los populistas caen en el racismo, en la xenofobia que es parte de su ideología. Sí, hay que ser valiente también para decir: hasta aquí no más; más allá no paso.

No me basta con pensar en que no es la primera colectividad populista de derecha que conoce Alemania, en los 80 existían los Republikanos, después los DVP, los NPD, las asociaciones de camaradería que no son otra cosa que grupos extremistas. Incluso, en los alrededores de Colonia, existe el partido islamófobo Pro-NRW. Sí, pero las dimensiones de la AfD son lo que asusta. Las dimensiones y que haya llegado al centro de la sociedad, incluso que muchos cristianos “rígidos”, como los llama la teóloga Angelika Strube, los apoye[20]. Y otros cristianos contradigan a los obispos como expliqué en mi columna Distanziere Dich!

Como recomienda Karl-Rudolf Korte[21], la forma de enfrentarse al populismo es con ánimo, con confianza, con valentía, mostrando cuáles son las perspectivas de futuro. Es lo que hace Merkel con su “Wir schaffen das” o Lo lograremos[22]. Es a lo que nos llama Liane Bednarz cuando habla de ese optimismo fundamental, esencial o Grundoptmismus[23] que es lo nuestro. Y esto, tanto frente a la crisis del euro -antiguo “tema único” de la AfD- como frente a la crisis de los refugiados -actual tema casi único de la monotemática AfD[24]-. Korte habla de defender apasionadamente la democracia, la democracia pluralista, democrática… y liberal, agregaría yo. Creo que es un buen programa.


[1] El nombre se debe a que, al comienzo de la crisis financiera en la Zona Euro, la canciller Merkel decía con mucha frecuencia que algo era alternativlos, esto es, que no había alternativa a lo que ella proponía. La AfD nació como un partido cuya razón der ser es ser contrario a Merkel. Desde un comienzo, reunió -entre otros- a muchos varones ya mayores que abandonaron la CDU, la democracia cristiana, el partido de Merkel.

[2] Un muy querido amigo mío, me “retaba” porque yo posteaba con frencuencia información sobre la AfD (contraria a la AfD, por supuesto) en Facebook. Desde que Petry -secundada por v. Storch- propuso disparar a los refugiados en la frontera, él hace postea a diario contra la AfD.

[3] Como un “jämmerliche Partei” se le califica con frecuencia.

[4] Ver comentario del artista francés Christophe Bourdoiseau, en el Süddeutsche el fin de semana:Nehmt die AfD endlich ernst – sonst geht es euch wie uns (Tomen la AfD en serio, sino les puede pasar como nos va a nosotros).

[6] Sobre la “normalidad europea”, escribí “No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania”. (En El surgimiento de una nueva derecha en Alemania).

[7] Es un poco lo que ocurre con Ayn Rand y sus libertarios: sus ideas son tan sin sentido que nadie -de entre la gente con más cultura- ha leído el libro de la refugiada rusa sobre Atlas, ni lo ha estudiado; pero sus ideas se expanden, incluso han llegado a un cierto grupo del partido liberal alemán (a los anarco-liberales, que son un grupúsculo mínimo; pero existen). Curiosamente, estos grupos, pese a que su ídolo es una mujer, están generalmente formados sólo por hombres y son bastante machistas.

[8] Columna de Aram Lintzel en taz: Rassismus ohne Rassisten: Creo que su frase: “Queremos odiar y quemar hogares de refugiados, pero al mismo tiempo, seguir siendo personas decentes” (“Die Leute wollen hassen und dabei anständige Männer und Frauen bleiben”) expresa lo que pasa.

[9] Pienso en los más conocidos, el fundador de la AfD, Bernd Lucke y el eterno enemigo del euro, el profesor Starbatty (siempre que escucho su nombre, pienso en el profesor Moriarty).

[11] Menos aún luego de las amenazas de muerte al párroco de Zorneding, una comuna de München, bastante burguesa, esto es, de “gende bien”. Y de que la dirigente del partido en la comuna le llamara “Neger”, porque viene del Congo. Como se pueden imaginar, el párroco hizo sus maletas y se fue. Me da la impresión de que se fue el equivocado…  

[13] Cfr. palabras del escritor austriaco Robert Menasse en Österreich und die Flüchtlinge “Das ist eine unfassbar dumme Politik” (Austria y los refugiados: es una política inconcebiblemente tonta).

[14] En realidad, con cada uno de sus viajes (a ver a Putin, a ver a Orbán) y con sus dichos (en Alemania no impera el derecho sino la injusticia, “Herrschaft des Unrechts”), el Horst bávaro menoscaba y perjudica terriblemente a la propia Alemania.

[15] Ver análisis de Clemens Wergin (en Twitter @clemenswergin) 15 Gründe, warum Donald Trump kaum zu stoppen ist (15 razones por las cuales Donald Trump es imparable).

Teoría de Trump como Frankenstein fue planteas por Robert Kagan en el New Yort Times: Trump is the GOP’s Frankenstein monster. Now he’s strong enough to destroy the party

[16] Ver nota 4.

[17] Circula un chiste en los EEUU, según el cual, da lo mismo lo que hagas, esta elección será histórica En efecto, puedes elegir: la primera mujer (Clinton), el primer judío (Sanders), el primer latino (Rubio), el primer canadiense (Cruz) o votar por el último presidente: Trump. Así está el ánimo en EEUU.

[18] “The party cannot be saved, but the country still can be”.

[19] A esto me referí pero sólo desde un punto de vista, en mi columna Distanziere Dich! 

[20] Rigide Christen anfällig für AfD “Nicht gefeit”. Los cristianos “rígidos” son vulnerables frente a la AfD. No son inmunes a ella. A esta tentación, diría yo. Entrevista aparecida en la Radio de la Catedral de Colonia.

[21] Ver nota 12.

[22] “Eigentlich nur mit Zuversicht, mit Mut, mit Zukunftsperspektiven. Daran hapert es bei den anderen Parteien. Das macht Frau Merkel, aber andere ihr eigentlich nicht nach”.

[24] Los otros temas son Alemania ocupada y dominada desde EEUU, fuente de todo lo malo, al mismo tiempo que su decisión de acercarse a la Rusia de Putin; el gender, la maldad de los homosexuales, la prensa de la mentira o Lügenpresse, la familia alemana (sin extranjeros). Pero en estos momentos, está todo dominado por el tema refugiados.

El surgimiento de una nueva derecha en Alemania

Es preocupante lo que pasa en Alemania. Tengo que aclarar que la derecha alemana poco y nada tiene que ver con lo que nosotros llamamos derecha en otras latitudes, por ejemplo en Latinoamérica, donde la derecha es más lo que yo llamaría un sector liberal-conservador. Esto es, liberal en lo económico; pero valórico en lo moral: sobre todo valores que tienen que ver con la dignidad, la libertad y la vida de la persona humana.

La nueva derecha que ha surgido en Alemania es autoritaria -no extraña su cercana a Putin[1]-, sufre de euroesceptiscismo que va de la mano de su nacionalismo y su consiguiente oposición a la Unión Europea. Es antiamericana (anti Estados Unidos). Es profundamente antiliberal, es antidemocrática, es familialista, homofóbica, anti-igualitaria, indentitaria, islamofóbica y parte de ella, es antisemita. Y es völkisch, palabra alemana que designa una suerte de predilección por su propio pueblo (en sentido biologista y darwinista), en desmedro de los demás.

Un sector de ella, acepta las consignas del movimiento libertario (mala caricatura del liberalismo), que repite sin entender mucho de qué se trata. Su libertarianismo es más bien un reflejo antiestatista, un rechazo al estado liberal democrático; no al estado autoritario que ellos añoran y proponen.

Cuando Merkel estuvo en Budapest, el entonces nuevo presidente Viktor Orbán dijo -durante la conferencia de prensa conjunta- que él no estaba de acuerdo con la democracia liberal. A lo que Merkel respondió que ella no conocía ninguna otra forma de democracia que la democracia liberal. El ideal orbaniano precisamente es el de un estado autoritario al estilo de Putin, de quien es igualmente su gran aliado. El sistema ruso actual es lo que la ciencia política llama una democracia guiada o bien, una democracia simulada. O simplemente, democratura. Este es el ideal de los sectores de la nueva derecha alemana.

El rechazo al liberalismo va de la mano con el rechazo de la Ilustración y de la cultura que podríamos llamar propia del mundo libre, de Europa Occidental y de los Estados Unidos. La nueva derecha es marcadamente anti-americana, más todavía mientras su Presidente sea Barack Obama. Si el presidente fuera del tea party, es seguro que se le pasa su antiamericanismo.

Hablan de Abendland; pero nunca hablan del Westen, con cuyo sistema político no se identifican. Se identifica más bien con una especie de tercera vía que debería conducir -en su teoría- al famoso cesaropapismo que muchos de ellos anhelan y que -esperan- será realidad en una o dos generaciones. Como dice Höcke (de la AfD), su horizonte temporal no es de la siguiente elección, sino es el largo plazo.

Lo del Westen y el Abendland tengo que explicarlo muy brevemente. Los puntos cardinales son norte, sur, este (Westen) y oeste (Osten). El Oeste es el Occidente, el mundo libre de la época de la Guerra fría. En contraposición al Este, que estaba aglutinado en torno al socialismo, en sus diversas expresiones. Pero, en alemán, existe además el Abendland, en contraposición al Morgenland. Abendland es el concepto usado por Spengler en su “Decadencia de Occidente” que en alemán se llama decadencia del Abendland. Para ellos, Morgenland (país donde sale el sol, Oriente) es el país de los árabes y musulmanes en general[2].

Spengler, al igual que Carl Schmitt , es uno dos de los autores más populares en la intelectualidad de la nueva derecha. Ambos pertenecen a la llamada Revolución conservadora de los años 1920 en Alemania. La nueva derecha trata así de empalmar con la historia alemana inmediatamente anterior a Hitler. Como es obvio, de acuerdo a su pensamiento nacionalista, prefieren que se los identifique con esos autores alemanes y no con la Nueva Derecha francesa de los años 70.

La Revolución conservadora de la época de Weimar fue precursora directa o indirectamente del nacional socialismo. Algunos de sus autores se incorporaron al gobierno de Hitler, temporal o definitivamente. Otros pagaron incluso con sangre su oposición. Fueron detractores y destructores de la democracia de Weimar, partidarios de un gobierno autoritario de contornos poco definidos, enemigos de la democracia liberal y del régimen parlamentario. Anti-igualitarios, elitistas y nacionalistas.

Se puede tener una idea más o menos bueno o más o menos mala de estos políticos y pensadores de la década del 20. En aquel entonces, no sabíamos todo lo que sabemos hoy, en que juzgamos la historia desde nuestra perspectiva a posteriori. Pero intentar resucitar estos autores, recurrir a ellos e incluso usar su terminología para nuestro tiempo, es, por lo menos enfermizo. Nada peor que las personas que se erigen en voceros del pasado. Me pregunto si el pasado hablaría hoy con esa misma voz que le dan los ultraconservadores[3]. Me inclino a pensar que no.

La islamofobia es una de las peores características de la nuena derecha y quizás, la característica que los une a todos en su paupérrima diversidad. Ese odio enfermizo al Islam y a los musulmanes que llevó a terroristas como Breivik a asesinar a 77 personas, después de leer blogs demenciales como gates of vienna o al espanol la yihad de eurabia[4]. Los autores de estos blogs son, a mi modo de ver, autores intelectuales de tales crímenes. Sí, las palabras matan

Al igual que ocurrió hace una década en otros países, en Alemania de hoy, los blogs simplones y las páginas mal escritas reúnen a la masa partidaria de los planteamientos de ultraderecha. Forman así un mundo paralelo, que va de la mano con la descalificación de la prensa, de los grandes diarios y revistas que llama prensa de la mentira o Lügenpresse. Lügenpresse es un término tomado directamente de la verborragia nacional socialista. La descalificación de los medios va de la mano de la descalificación de los periodistas que son incluso atacados físicamente en sus manifestaciones. Para no hablar de los mensajes groseros e hirientes que envían y publican. Si algún periodista tiene un apellido extranjero o la piel más morena, se pueden imaginar lo que escriben en sus mortíferos comentarios

Parte de esta nueva derecha es antisemita. Aunque trata de congraciarse con los judíos y de azuzarlos contra los musulmanes. Pero, como los judíos tampoco son tontos no caen en la trampa. Salomon Korn advierte que se trata de instrumentalizar a los judíos, intentando incluirlos en un frente común contra los musulmanes[5]. Extraña alianza.

Ruth Klüger explicó que si ella, en años anteriores, no había accedido a la invitación del Bundestag[6], lo había hecho este año, motivada por la apertura de las fronteras alemanas, que generosamente recibió a los refugiados sirios que se hallaban en Hungría[7]. Preguntan a la escritora sobreviviente del Holocausto, si no tiene miedo del eventual antisemitismo de los refugiados. Responde que es preferible ayudar a las personas y correr ese riesgo antes de dejarse llevar por el miedo y no ayudarlos. Tiene toda la razón.

Sí, es preocupante lo que pasa en Alemania. No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania.

Pero tampoco podemos olvidar que, dentro de todo lo malo que es el avance de estos grupos, la AfD (Alternativa para Alemania, que no es una alternativa) reúne sólo -y, en el peor de los casos- a un escaso 10% del electorado. Diez por ciento, como máximo. El editor Jakob Augstein, hace ver que el 90% de la gente no está de acuerdo con ese partido[8].

Sería menos preocupante si no existiera una cierta dinámica del extremismo de derecha[9], que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Muchas veces, sin que sus partidarios estén muy conscientes de las posiciones cada vez más drásticas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica.

El avance de estas “ideas” ha ido acompañado de un envenenamiento de la vida política, de la vida pública e incluso de la vida privada. En vez de intercambiar ideas y de contraponerlas, hemos llegado a un punto en que no se puede contradecir en lo más mínimo a los adeptos a la nueva derecha. Si lo haces, arriesgas primero que ellos se autovictimicen (hacerse la víctima es una de las características de estos grupitos) y segundo, que te acusen de difamarlos (Diffamierung, difamación es una de sus palabras preferidas, pertenece al código secreto de estos sectores). Para qué hablar de la delación, de la denuncia (de que muchos de nosotros hemos sido víctimas).

Después te dirán que careces sentido común (gesunder Menschenverstand es otra de las palabras propias del código de los reaccionarios. Carl Schmitt la usaba profusamente; me he dado el trabajo de leer algunos de sus libros). Pueden decirte que eres ingenua, que eres un Gutmensch (ver mi columna Prefiero ser buena persona). Que eres liberal de izquierda, otro concepto que usan para descalificar a sus adversarios. Que eres Verde (como si esto fuera un insulto). O simplemente que tienes demasiadas hormonas de la felicidad.

Sí, estos grupitos sufren de conspiranoia y una de las teorías de la conspiración más frecuente es aquella según la cual, los aviones lanzan en secreto (todos los aviones, también los de pasajeros) hormonas de la felicidad sobre la población (teoría del chemtrail). Así, todos estaríamos felices y no nos preocuparíamos de los problemas reales del mundo. Una amiga mía opina que, a juzgar por la cara de los habitantes de Alemania, deberían lanzar mucho más hormonas de la felicidad 😉

Otra de las características de la nueva derecha es su aparente acercamiento al cristianismo. Aquí llegamos a un capítulo para mí muy doloroso[10]. De la mano de esta supuesta cercanía a la fe cristiana -más bien es una forma de clericalismo, primado de la política sobre la religión- va también su pesimismo cultural[11]. Esa desconfianza en el futuro, salvo en el que ellos nos proponen. Ese rechazo de nuestro tiempo, de nuestra era y de parte de nuestro pasado. Ese esperar que venga una catástrofe muy grande, que haya una especie de big bang después del cual todo sea creado nuevamente. Unos cielos nuevos y una tierra nueva, a la imagen y semejanza de un modelo autoritario de vida y de gobierno. ¿Me pregunto cuánto de milenarismo hay en esta utopía? Yo diría que “some people are actually afraid of being too happy because they think something tragic is going to happen soon. This is known as cherophobia”.

Sí, ha surgido una insana alianza entre grupúsculos cristianos ultraconservadores y grupos políticos de extrema derecha. Esto es algo alarmante -que perjudica enormemente a la Iglesia- y que incluso observo entre mis conocidos desde hace ya tiempo. Este fenómeno fue analizado de manera brillante en el ensayo publicado por la Fundación demócrata cristiana Konrad Adenauer el verano pasado[12].

Cómo podía ser de otra forma si estos grupos políticos de extrema derecha ofrecen a los cristianos ultraconservadores lo que ellos no encuentran en otros partidos: rechazo al aborto, un supuesto fortalecimiento de la familia, pero en el sentido del familialismo. Pocas cosas hay más destructoras de la familia que el familiamismo. Y, sobre todo, un gran rechazo -otro elemento en común con Putin[13]– frente a la homosexualidad en particular y al llamado gender, en general[14].

Jutta Burggrag y Enrique Sueiro expresan con claridad, en su artículo conjunto Ser y parecer defensores de la vida: “defender la vida y, de hecho, atacarla”, parece ser la premisa de estos sectores. No se puede querer defender la vida de quién está aún en el vientre materno; pero atacarla cuando es la vida de un refugiado, por ejemplo[15]. Hay una gran falta de coherencia entre los detractores del aborto que no son siempre, partidarios de la vida. No, “necesitamos una fidelidad creativa a principios comunes, de manera que seamos y parezcamos defensores de la vida, de todas las vidas”.

En esta instrumentalización del cristianismo han caído vastos sectores del movimiento evangelical (protestante) y también los ahora llamados Rechtskatholiken[16] (que yo traduciría como católicos de extrema derecha). Son pocos; pero hacen mucho ruido, tienen muchos medios, poder e influencia. Algunos de ellos tienen incluso -por su apellido o familia- prestigio social[17]. Se enquistan en grupos católicos a los que utilizan, a veces sin que ellos mismos se den ni cuenta. Espero que no se den cuenta, porque si se dan cuenta y lo aceptan sería moralmente mucho peor[18].

Pese a que se autoconsideran la vanguardia, la punta de lanza o el último bastión del cristianismo, se oponen abierta o solapadamente, a la jerarquía de la Iglesia. Se puede decir que se hallan en abierta contradicción frente a la Iglesia en Alemania, que se ha posicionado firme, fuerte y claramente contra estos sectores, por toda su carga xenófoba, totalitaria y anticristiana. Pero están tan fanatizados que están convencidos que su lucha es análoga a la de los rebeldes frente a la estrella de la muerte… (en la nueva película, se habla de la Resistencia frente al Nuevo orden).

A propósito, la nueva derecha, los nuevos adherentes a la Revolución conservadora están convencidos de que ellos ejercen resistencia frente a un sistema de gobierno totalitario que consideran similiar al de la Unión soviética o al de Hitler. Hablan de un quiebre del derecho[19], que justificaría su resistencia[20].

Muchos dce ellos, sostienen que Alemania es un país “ocupado”, que no puede decidir por sí mismo, sino que Obama decide por ellos y Angela Merkel es una marioneta de Obama. Otros van más allá y ven en los ojos de los políticos, ojos de reptiles, de manera que aseguran que los políticos -especialmente Merkel- son robots controlados por fuerzas extrañas y por eso, tienen ojos de reptil 😛

Demás está decir que un tipo de planteamiento del tipo “somos la resistencia a la opresión y llamamos a la desobediencia”es sumamente peligroso. En base a él, se puede justificar cualquier cosa, de partida los ataques a los hogares de refugiados o las puñaladas a la alcaldesa Reker[21].

Pienso que, como dice el arzobispo Koch: “También puede ser una expresión de caridad/misericordia, hablar de manera inequívoca y sin ambigüedades y dejar claro dónde están los límites que no vamos a superar”[22]. Sí, así es. Igualmente, como señalan Giesa y Bednarz en su libro “Ciudadanos peligrosos”[23], es importante volver a respetar los tabúes, hay cosas que simplemente no se aceptan, porque son simplemente inadmisibles. El verde Cem Özdemir comentaba que él explicaba con gusto la política de asilo del gobierno; pero si una persona viene y dice que los asilados son un paquete de basura (Dreckspack), como hizo públicamente el jefe de Pegida, con esa persona no tenemos la menor necesidad de hablar, ni de explicarle nada[24].

Está bien, muy bien que la Iglesia de Erfurt apague sus luces para no servir de escenario a las manifestaciones semanales de la AfD. El obispo y el pueblo cristiano sólo pueden ser consecuentes en esto. Y los fieles cristianos, deberíamos defenderlos[25]. Yo aprendí que había que defender a la Iglesia siempre y en todo lugar. Pero hay demasiada gente que parece haberlo olvidado.  La Iglesia y sus pastores, nuestros pastores, reciben hoy en Alemania, los más virulentos ataques de los nuevos enemigos del cristianismo[26], que se cubren con piel de oveja e intentan presentarse como más cristianos que los mismos pastores. Sólo puedo recordarles -y recordarme a mí misma- que no es el discípulo más que el Maestro.


[1] Los afiches “Putin ayúdanos” en las manifestaciones de Pegida son ya tradicionales.

Asimismo, esta cercanía se explica también debido al financiamiento de la AfD por parte de Rusia. Ver: “AfD bekommt Geld von Netzwerken, die mit Russland im Zusammenhang stehen” 

Moskau und die AfD Lucke: “Hoher Spendeneingang” der letzten Wochen

Ver reportaje del Tagesschau sobre el financiamiento de partidos de extrema derecha en Europa occidental, incluyendo a la AfD: Was Russland mit Europas Rechtsparteien verbindet 

Recién leo en la prensa rusa que Le Pen trata de que Rusia, le conceda un nuevo préstamos, esta vez, por un monto de, por lo menos, 27 millones de euros. Ver Партия Марин Ле Пен «рассматривает возможность» взять еще один русский «кредит» = “El partido de Marine Le Pen está intentando obtener otro crédito de Rusia”. Para las elecciones de 2017. se puede decir que, después del préstamo ruso de fines del 2014, la crítica ya nada importa.

[2] Curiosamente o no, se considera que la cultura espanola es oriental. Dada su influencia árabe.

[3] Ver el análisis del autor liberal Clemens Schneider, en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta

[4] Sobre el autor de este lamentablemente extremadamente exitoso blog espanol (lo que no habla bien de Espana), ver mis artículos sobre Carlos Andrés

[6] Su alocución ante el Bundestag con motivo del Día en que se recuerda a las víctimas del Holcausto es impresionante. Recomiendo verla y escucharla: Prof. Dr. Ruth Klüger zur Gedenkstunde für die Opfer des Nationalsozialismus ( Bundestag, 27.1.2016)

[7] Hungría no quería recibirlos y les dió un trato pésimo. Ellos querían pasar a Alemania y Berlín, de acuerdo con el canciller austriado, aceptó recibirlos, por lo que Hungría los dejó pasar.

Vean como los tratan los policías húngaros: los tienen encerrados y les lanzan los paquetes de alimentos, como si fueran animales. El video fue grabado en secreto: Lager in Ungarn: “Ein Ort für Tiere, nicht für Menschen”

[8] “Wenn Sie zehn Prozent Leute haben, die die AfD wählen, haben Sie 90 Prozent, die die AfD nicht wählen”, en “Angela Merkel hat kein großes Interesse an Integration”

[9] Esta dinámica es un tema del cual se ha llamado mucho la atención. Recomiendo el llamado del Profesor Hajo Funke, sobre cómo defender la democracia frente a la AfD: DEMOKRATIE VERTEIDIGEN. DIE RECHTSRADIKALE AFD STELLEN | EIN APPELL

[10] Cuando tienes una conocida a la que estimas y que, apenas se sube a tu auto, comienza a hablar mal de los musulmanes y a renglón seguido, te dice que ella es partidaria de Pegida. O cuando vas a un retiro y lo único que hace una de las participantes es hablar de la AfD positivamente. Y un gran etcétera. 

Toda separación es siempre dolorosa. Pero, si soy consecuente, no tengo alternativa.

[11] “In der katholischen Zeitschrift „Die neue Ordnung“ etwa wird regelmäßig in scharfem Ton gegen die Bundeskanzlerin polemisiert. Man bemüht dabei den Kulturpessimisten Oswald Spengler, der in den 20er-Jahren des vergangenen Jahrhunderts den Untergang des Abendlandes prognostizierte, und den Staatsrechtler Carl Schmitt, der den Ausnahmezustand so schätzte und die parlamentarische Demokratie für ein misslungenes Regiment von Schwächligen hielt. Die Zeitschrift kritisiert in ihren aktuellen Ausgaben den „Humanitarismus“ ebenso wie den Universalismus, der zugunsten einer neuen Attraktivität des Eigenen relativiert werden müsse”. Cita del emblemático artículo de Thomas Schmid en Die Welt: Neuer deutscher Hass 

Traduzco: “En la revista católica „Die neue Ordnung“ (el nuevo orden) por ejemplo, se polemiza en un tono muy fuerte contra la canciller. Para ello, se recurre a los pesimistas culturales Oswald Spengler, quien, en los anos 20 del siglo pasado, predijo la caída de Occidente. Y se recurre también al constitucionalista Carl Schmitt, quien apreciaba sobremanera el estado de emergencia y sosntenía que la democracia parlamentaria era un régimen fracasado, propio de los débiles. La revista critica, en su actual edición el „humanitarismo“, tal como el universalismo, en virtud de los cuales, se relativiza lo propio”.

Sólo puedo decir que la descripción de Thomas Schmid es benévola para lo que la revista realmente es y propaga.

[12] El ensayo de Liane Bednarz y Andreas Püttmann, aparecido como pdf en la Fundación Adenauer, de la CDU: Monitor Religion und Politik: Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen.

Lamentablemente, no está on line. Y nunca lo estuvo, a diferencia de lo que señaló erróneamente Jürgen Liminski, con cuya señora me unía una relación de amistad que igualmente se malogró, lo que no fue mi responsabilidad: ella me excluyó de su grupo de amigos.

[13] Sobre el acercamiento a Rusia de parte de estos grupos, recomiendo, entre otros muchos: Putins nützliche Idioten, del mismo Andreas Pütmman.

En este acercamiento, me parece que juega un rol importante ese amor incontrolado de cristianos católicos romanos conservadores por la llamada “divina liturgia” que sería -me explicaron- la misa de los ortodoxos, con mucho incienzo, cantos y poca o nada, participación del pueblo.

Los status de algunas personas de estos sectores el fin de semana en Facebook, en que saltaban de alegría por el encuentro del Papa Francisco -a quien no le tienen nada de cariño- con el Patriarca de Rusia, Kyrill, mostraban generalmente al Patriarca harto más que al Papa.

Facebook es la red social preferida por estos grupos ultraconservadores y de extrema derecha, lo que hace desagradable entrar a Facebook-Alemania.

[17] Andreas Kemper se ha referido a la participación de la nobleza alemana en este network.

[18] No cren que este es un fenómeno tan sólo alemán. En España, los hay muy parecidos en la organización hazte oir y en su flilial internacional citizengo.

[20] Götz Kubitschek, por ej., llama a ofrecer resistencia, Widerstand y a la desobediencia civil. Dice, eso sí, que debe ser paífica y sin violencia.

[21] Ver mi columna Alemania apuñalada

Un joven amigo mío, de papá alemán y mamá africana (ella es médico y trabaja como tal), me contaba que a su hermana, un hombre le habían advertido la semana pasada que bajara del bus, porque él no estaba dispuesto a “compartir el bus con una negra”. Esto no habría sido posible antes del surgimiento de Pegida y de la AfD.

[22] “Es kann auch ein Ausdruck von Barmherzigkeit sein, unmissverständlich und eindeutig zu reden und deutlich zu machen, wo Grenzen sind, die wir nicht überschreiten werden, etwa im Hinblick auf die Würde eines jeden Menschen, auch des Flüchtlings”.

[23] Gefährliche Bürger de Liane Bednarz y Christoph Giesa.

[24] Ver mi artículo No, simplemente no

[25] Ver artículo de Liane Bednarz en el FAS, Die Radikalen, sobre todo lo que dice sobre los mails llenos de odio que envían a los obispos que le hacen frente a este movimiento: Eine Flut von Hassmails.

[26] Tradicionales son las pancartas y los gritos llamando a colgar a algún obispo de sus testículos. Amenaza que va más allá de ser un simple chiste de mal gusto. 

Frauke Petry, de la AfD, parece haberse especializado en atacar a la Iglesia. Su recriminación de ayer: “Entre tanto, los funcionarios de las iglesias alemanas (se refiere a obispos y arzobispos) levantan su voz ostensiblemente más para defender más a los musulmanes que a sus propios hermanos en la fe” (“Inzwischen erheben einige Amtsträger der deutschen Kirchen ihre Stimme offenbar mehr für Muslime als für eigene Glaubensbrüder“).

Somos muchos abogados y poetas; pero muy pocos químicos, físicos y biólogos

Aún no he terminado el libro de Bill Bryson, A Short History of Nearly Everything o Una breve historia de casi todo, del 2003. Pero me llama la atención que -hasta ahora- no haya citado a ningún científico con apellido español. En el registro de nombres al final de la obra, tampoco aparece ninguno.

No hay ningún Salazar, ningún Sánchez, ningún Alderete, ni Valdivia, ningún González, Pérez o Gómez. Pese a que España fue una gran potencia (en el siglo 16) y era el Imperio donde no se ponía el sol. Y pese a que los latinoamericanos somos millones e incluso somos una minoría importantísima en los Estados Unidos (en ella, cifro mis esperanzas).

¿Por qué…? Reviso la lista de los Nóbel, buscando apellidos familiares. El primero es Luis Walter Álvarez (estadounidense, abuelo cubano-espanol) recibió en 1968 el Nóbel de química… Uffff, nos salvamos… Los hispanics norteamericanos son nuestra esperanza: Sí se puede, Yes we can!

Descubro otro nombre hispanic: Santiago Ramón y Cajal. Español, Nóbel de Medicina en 1906. Luego, Severo Ochoa, en 1959, español; pero que emigró primero a Alemania y después a los EEUU, donde se nacionalizó. Para volver a Espana en su vejez, a los 80 años. Son personas que no triunfaron en sus países y debieron emigrar. Probablemente, si no hubiesen emigrado, se habrían quedado sin Nóbel.

¿Por qué el matemático y físico mexicano Raúl Rojas González (elegido profesor universitario del año 2015 en Alemania) debió emigrar para triunfar? ¿Por qué no podía haberse quedado en México desarrollando sus robots que juegan fútbol, sus aviones y sus autos no tripulados. En este caso, su auto no tripulado no se llamaría Spirit of Berlin, sino tal vez Espíritu de la Ciudad de México 😉

De los cinco argentinos ganadores de un Nóbel, dos de ellos recibieron el de la Paz y tres, Nóbeles científicos: Houssay (de ascendencia francesa) ganó el de Medicina en 1947. Leloir que nació en París en 1906, el de química en 1970. Ambos investigaron en Argentina y no emigraron al extranjero (salvo para estudios o perfeccionamiento). César Milstein (hijo de ucranianos que habían emigrado a Argentina), recibió el Nóbel de Medicina en 1984. Había emigrado a Gran Bretaña, trabajó toda su vida en la Universidad de Cambridge y se nacionalizó británico.

En Economía, tampoco hay ninguno. ¿Por qué será?

Pero hay más Nóbeles en literatura: empezando por uno -para mí- desconocido: José Echegaray, en 1904. En 1945, nuestra injustamente olvidada Gabriela Mistral, la que quería ser reina, la de los piecesitos de niño azulados de frío… La que defendió a las indias americanas cuando fueron tildadas de “monas” (femenino del mono, esto es, del simio) por una horda de varones españoles, presididos por MIguel de Unamuno [1].

En 1956, Juan Ramón Jiménez, que debió emigrar, en 1936 a América (Estados Unidos, Cuba y  Puerto Rico, donde falleció). En 1971, Pablo Neruda que alababa a las mujeres cuando callaban, porque estaban como ausentes… El colombiano Márquez en 1982[2]. En 1989, el tremendista Celá. El ’90, el diplomático mexicano Octavio Paz. El ’98, Saramago. 2010 Vargas Llosa papá. Contar los Nóbel de la Paz es una tarea que dejo a los lectores.

Claves para entender esta predilección nuestra por las humanidades, en desmedro de la ciencia natural, me parece encontrarla en los libros de nuestro insigne historiador chileno, Jaime Eyzaguirre[3]. A esto, me referí el 2010. Como dije en aquel entonces: “Entre el hidalgo y el gentleman, prefiero al científico“.

Eyzaguirre sostiene (Revista Criterio 2288) que: “El gentleman ‘arquetipo de la nueva cultura, un producto de utilitarismo de Bentham, y del puritanismo, para el cual el éxito económico llega a ser signo de predestinación pone en poseer la materia toda la fuerza de sus sentidos… realiza una búsqueda anhelante… y especuladora de esas riquezas que le darán más prestancia y bienestar. Por eso, el gentleman, a pesar de todos sus estudiados modales, es en el fondo un mercader; mientras el hidalgo, no obstante su raída exterioridad, es un señor. Porque propio del mercader es saber ganar; y propio en cambio del señor, es saber perder” .

Qué tiene de malo ser un “mercader”, un comerciante[4]. No entiendo ese desprecio por el libre comercio. Por el trabajo duro, en que nos ensuciamos las manos y acarreamos sacos de nueces o resmas de papel. Para qué hablar de los artesanos, de quienes trabajan con sus manos. O tal vez con palas… El comercio una a los pueblos. Un pueblo que comercia, se trata, se conoce, de casan entre ellos. El comercio ha sido siempre en la historia, un vehículo de paz. Interrumpido por guerras que generalmente eran ocasionadas por anhelos de dominación política, propios de los gobernantes y no del pueblo comerciante.

Tampoco puedo adherir a la mentalidad errada de despreciar a los loser o perdedores; ni quiero elogiar al perdedor como superior al ganador. De castigar con altanería al que logra algún triunfo. Para mí, no hay nadie que sea perdedor, el “fracasado” no existe. Cada persona sigue su camino y llega a su destino, a veces por rutas escabrosas o en zig-zag.

En mi opinión, la frase de Eyzaguirre tiene que ser vista en el contexto hispanista en que está escrita: en el marco de un elogio ilimitado a España (tradicional) y de desprecio a quienes el historiador considera sus enemigos o al menos, sus rivales en la historia: Alemania y Gran Bretaña, especialmente… Y los Estados Unidos, país que, para los hispanistas, como cabeza del mundo anglosajón, liberal y no católico del siglo 20 era/es/fue su eterno antagonista[5]. El Gentleman sería el ideal británico. El científico, según yo, sería el ideal alemán, francés e incluso, en parte el italiano. Ante todos ellos, los hispanistas trataban de hacer aparecer a lo que ellos consideraben el ideal español del hidalgo, como superior.

El hidalgo podía pensar, podía escribir, ser un literato, un filósofo (si era cura, podía ser teólogo); pero le estaba vedado trabajar con las manos, ser un artesano, un campesino, un maestro… El abolengo, la herencia, los ancentros, era algo que lo hacía infinitamente superior. El self-made-man (¿la self-made-woman no existe?) es más bien considerado en la detestable categoría del “nuevo rico”. Para los hispanistas, triunfa la familia; no el individuo, sospechoso de ser liberal, protestante, etc., etc.

Creo que el problema es profundo y que Joaquín García-Huidobro lo ha entendido muy bien en su libro “Una locura bastante razonable” (la locura razonable es el cristianismo), concretamente, en la pág. 48 se refiere a este tema. Hace un recuento breve de lo que el mundo latino ha descuidado: 1) la liturgia 2) la Biblia y 3) el trabajo.

Es, a propósito del trabajo donde el profesor de la Universidad de Los Andes se refiere a nuestro tema[6]: Una “consideración positiva del trabajo incluye el trabajo manual y el comercio, cosa que era incomprensible en el mundo del Quijote. Una persona tan lúcida como el historiador Jaime Eyzaguirre hace una dura comparación entre el gentleman y el hidalgo, mostrando la superioridad de éste. Sin embargo, cuando se leen atentamente esas páginas de la Fisonomía histórica de Chile[7], cabe apreciar en ellas una dosis importante de esa incomprensión latina por el mundo del norte. El hidalgo no es superior al gentleman, aunque tampoco inferior, como piensan los que se sienten acomplejados de nuestra herencia hispánica. Es simplemente distinto”.

Me parece que es clave la distinción que hace Joaquín entre trabajo manual y comercio y lo que yo llamaría trabajo intelectual o filosófico. Asimismo, pienso que, en un mundo felizmente globalizado, como el nuestro, tantas distinciones entre gentleman o hidalgos, tienen poco o, más bien, nada de sentido y hay que superarlas.

Como escribe Andrés Oppenheimer, en su libro Crear o morir “somos todos  filósofos, sociólogos y poetas” (pag. 55). En otras palabras, en Latinoamérica, tenemos demasiados humanistas; pero muy pocos científicos. El periodista argentino que vive desde los ‘70 en Estados Unidos, continúa: “63% de los dos millones de jóvenes que egresan anualmente de las universidades de Latinoamérica y el Caribe se gradúan en carreras de ciencias sociales y humanidades, mientras que apenas 18% egresan con licenciaturas en ingeniería, ciencias exactas y ciencias naturales”. (pág. 56).

En otras palabras, tenemos demasiados abogados (entre quienes me cuento, aunque soy fanática de la ciencia), muchos periodistas, muchos administradores públicos; pero pocos biólogos, pocos físicos, astrofísicos, astrónomos, geólogos, pocos matemáticos, o químicos, bioquímicos, farmacéuticos y los que hay -digamos las cosas como son- tienen poco prestigio social, lo que en una sociedad clasista, es una marca negativa muy grande. Curiosamente, entre nosotros, los científicos (salvo que sean médicos y ganen mucha plata) son considerados perdedores, mirados como loser, en circunstancias que ellos, realmente deberían ser muy admirados, y considerados los mayores triunfadores.

“La falta de una buena educación en matemáticas, ciencia y tecnología ha contribuido al atraso tecnológico de los países latinoamericanos, a su excesiva dependencia de las exportaciones de materias primas y —en la segunda década del siglo XXI, cuando dejaron de crecer los precios de estas últimas— a su desaceleración económica. Ahora, es cuestión de crear una obsesión nacional por la educación, con especial énfasis en las matemáticas y en las ciencias, para diversificar sus fuentes de ingresos e insertarse en la nueva economía del conocimiento” (pág. 31). Así es: Oppenheimer tiene toda la razón. Fanaticémonos por la ciencia -por lo demás, tan entretenida-, por la matemática, hagamos de Baldor (otro hispanic emigrado a los Estados Unidos) nuestro héroe[8].

Aumentemos las horas de matemáticas en los colegios[9]. Necesariamente, tendremos que disminuir otras. Demos la oportunidad de elegir ramos científiicos, más horas de ellos. Más laboratorios. Cuesta plata; pero es la mejor inversión. Motivemos a los niños en estos temas, hagámoslos investigar, descubrir fósiles. Entusiasmemos a los papás y mamás en estos temas. No todo es responsabilidad del estado, del sistema, del ministro de educación, del colegio; la familia puede hacer mucho bien incentivando a los hijos, nietos y sobrinos en la predilección por la ciencia y la matemática. Que estas no sean sólo actividades para “gringos locos”, sino para todo hijo de vecino. Llevémoslos al museo de historia natural y no sólo al mall.  

Admiremos socialmente a quienes estudian carreras científicas. Olvidemos los antiguos prejuicios venidos con los conquistadores: el hidalgo no es superior a todos los demás. Ni a los comerciantes, ni tampoco a los científicos. Cuando el hijo o la hija de una familia tradicional hispanoamericana (no tenemos que ir muy lejos, me puedo imaginar la escena live en Santiago), anuncie que quiere estudiar bioquímica o astrofísica y toda su familia se alegre, haga una fiesta y la apoye, habremos superado una de las más fuertes barreras: la barrera social. Sí, la barrera social existe, podemos tener los mejores curricula, los mejores profesores, los mejores alumnos; pero no vamos a sacar nada, si no la superamos.

Entre paréntesis, cuando escucho que las mujeres tenemos que estudiar algo facilito, me da dolor de estómago. Es cierto: no podemos ser hidalgas; pero si podemos ser científicas o matemáticas. Incluso astronauta[10]. Pero claro, este es otro tema.


[1] “Más tarde, en 1932, ya famosa e idolatrada, cónsul en Génova, descalificó a Mussolini. Fue despachada de inmediato de su cargo, luego del reclamo oficial del Gobierno italiano. La enviaron a España, y la rebelde, en medio de una comida de intelectuales más o menos regada, alabó la mezcla española-india en Latinoamérica, pero criticó los afanes ultraconservadores de la dictadura de Primo de Rivera. Un escritor fascistoide se burló de ella y, entre copa y copa, le espetó: ‘Lo que sucede es que esta señora no sabe que, si los españoles tomaron indias, fue porque allá no había monas’. Gabriela no pudo contener la ira y recurrió a Miguel de Unamuno en busca de apoyo. El escritor vasco fue aún más cruel con los indígenas, ¡qué mueran!, fue su respuesta. Desde luego la culpable de todo resultó ser la poetisa y de inmediato fue trasladada a Portugal”. Anecdotario de sobre Gabriela Mistral

La “anécdota” (no me gusta que se le llame simplemente “anécdota”, como para quitarle importancia) está recogida en el libro de Volodia Teitelboim: Gabriela Mistral, pública y secreta, en la página 46, el cap. “La Bomba”, sobre la experiencia racista que la ilustre poetisa sufrió en España.

[2] …el de la Saga de los Buendía, donde hay un incesto tras otro, descrito como si fuera lo más normal del mundo.

[3] Fui ayudante de María Angélica Figuera, quien a su vez, fue ayudante de Jaime Eyzaguirre y su sucesora en la cátedra de Historia del Derecho, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

[4] Mi bisabuelo materno era comerciante en el Norte de Chile. Sus ascendientes, mineros, dueños de minas de oro (lamentablemente, todas extinguidas en el siglo 18 ó en el 19). Mi papá, ingeniero comercial de la Universidad de Chile y pequeño empresario. Mi abuelo paterno administraba un fundo o varios en el Sur y -por la casa en que vivía: una manzana completa en medio de la ciudad- deduzco que descendía de una familia de encomenderos. Hay abogados entre mis antecesores: Rodrigo de Rojas y Pleigo, juez oficial de la Real Audiencia de La Serena, por allá por el lejano año de 1620. Diego de Rojas, Hernando Bravo de Villalba (Licenciado en Leyes en la Universidad de Salamanca), o Gaspar de Alderete. Etc.

Uno de mis abuelos de hace n generaciones es el gran Juan de Matienzo de Peralta, quien, además de una notable carrera jurídica, de la que cuenta Wikipedia: oídor y presidente de la Audiencia de Charcas y de Lima, fue un economista… Bueno, un protoeconomista. Se puede comprar libros suyos, incluso en Amazon.

Pero en definitiva: muchos abogados, un protoeconomista y ningún científico.

Se puede decir que el primer científico de mi familia fue mi tío Herbert Wroblewski Cruz, que tuvo la suerte de estudiar en la Deutsche Schule de Santiago y recibir una educación científica y matemática mejor a la chilena de entonces.

[5] Recuerdo los “200 millones de cowboys”, que constituirían la población de los EEUU, como decía el Cura Lira. Hoy son más de 300 millones.

[6] Texto en “Contra un cristianismo manco”, publicado en uno de mis blogs.

[7] La primera edición de esta obra es de julio de 1948 en México. La segunda, de marzo de 1958, en Santiago. La tercera de abril de 1973. Desde entonces, suguen nuevas ediciones casi todos los años o año por medio.

[8] Uno de los libros más populares en mi colegio. Pero claro, décadas después de egresar, me doy cuenta que no estuve en un colegio común y corriente.

[9] En diciembre de 2010, el entonces ministro de educación chileno Joaquín “Lavín anunció una reforma educacional que pretendía reforzar los subsectores de Matemáticas y Lenguaje, por medio del aumento de horas semanales de éstos, para así ayudar al aumento de los resultados en el SIMCE y la PSU.16 Sin embargo, para llevar a cabo este proyecto, anunció el recorte de las horas de Historia de 4 a 3 semanales, lo que generó un fuerte rechazo en un sector de los profesores, además de las Facultades de Historia de diversas universidades,17 y de la Concertación y el Partido Comunista. A pesar de ello, siguió siendo el segundo ministro mejor evaluado, según lo mostrado por varias encuestas. La medida finalmente se revocó”, copiado de Wikipedia.

Sólo puedo decir: lamentablemente, la reforma -era una recomendación de la OECD- no se implementó. A mi modo de ver, Chile no capta todavía lo que significa ser país miembro de la OECD. Espero que lo capte algún día.

[10] La Astronauta italiana Samantha Cristoforetti

¿Por qué será que los defectos que tenemos nosotros mismos, los proyectamos en los demás?

Sí, ¿por qué será que los defectos que tenemos nosotros mismos, los proyectamos en los demás? Si tenemos una nariz my larga, vemos en las demás personas sólo narices largas o sólo narices cortas, que envidiamos. Si estamos conscientes que somos -por ejemplo- avaros, vemos en los demás, sólo codicia, que fustigamos duramente sin darnos cuenta que este vicio también vive en nosotros.

Yo diría que las características principales de la nueva derecha alemana son: anti-democracia liberal, anti-modernidad, anti-feminismo, profunda homofobia, conspiranoia, adherentes al familialismo, no creer en la igualdad de todas las personas, una sociedad étnicamente homogénea.

Los más, se identifican con la Rusia de Putin, su estado ideal, ya que reúne todas esas características (y algunas otras); pero algunos -menos- sostienen que ellos son afines al neoconservadurismo estadounidense o al tea party norteamericano1.

A nivel concreto, estos grupos -cómo podía ser de otra manera- están en contra de los refugiados. Paraojalmente o no, ven en los extranjeros las mismas características descritas y que los afectan a ellos mismos. En otras palabras, ellos ven en los refugiados los mismos defectos que ellos tienen.

Es cierto, tal vez algunos refugiados -que vienen generalmente de otra cultura y les va a costar algún tiempo (no a todos) entender nuestra sociedad abierta- efectivamente pueden ser homofóbicos y anti-feministas, ya que no conocen nuestra sociedad occidental2. Puede que muchos refugiados admiren la sociedad occidental como fuente de prosperidad económica; pero no saben que esta prosperidad económica es ilusoria sin la prosperidad cultural, moral, social y política propia de la open society. Según mi experiencia, los extranjeros, esto lo aprenden bien pronto.

Estas caracerísticas afectan sólo a algunos refugiados, no a todos. Pero, a diferencia de los refugiados, son problemas que aquejan a la totalidad de los populistas (o extremistas) de derecha y a sus aliados (con quienes casi se identifican), ultraconservadores.

Es curioso que los mismos que acusan a los refugiados de vivir en el pasado, vivan ellos mismos tambien en él. Parece que hubiese ina competencia por ser aún más pretéritos.

Algunos refugiados tal vez no hayan conocido otra cosa; pero, de acuerdo a mi experiencia, abrazan con presteza la nueva forma de vida occidental y liberal. Lo que no ocurre con los populistas de derecha quienes siguen viviendo en tiempos añejos, en circunstancias que ellos conocen el presente, un presente que rechazan. Conociendo esta sociedad nuestra, la impugnan con inusitada frivolidad.

Sólo puedo decir: todo tiempo pasado fue… peor 😉

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1 Sobre el tema de los Estados Unidos, aunque hay algunos grupos de extrema derecha que se llaman a sí mismos “transatlánticos” y cantan loas al país del Norte, en general, existe entre ellos (Pegida, AfD, NPD, pro NRW) und profunda aversión hacia EEUU. Cómo podía ser de otra forma si ese país representa y es propagador de las ideas liberales y democráticas en el mundo. A su manera, sí; pero es la doctrina primigenia estadounidense. En esta americafobia, los extremistas de derecha se unen -una vez más- a los islamistas que tanto detestan.

2 Occidental en sentido de Westen y no de Abendland. En alemán, usamos dos palabras: Westen, occidente en el sentido del mundo libre y Abendland, como opuesto al Morgenland, al Oriente, en sentido cultural oposicional.

Dieselgate

Fraude es una acción que resulta contraria a la verdad y a la rectitud. Sí, quién lo iba a pensar… que los alemanes, que son considerados en todo el mundo como personas rectas, minuciosas, meticulosas y escrupulosas pudieran hacer algo así.

Manipular un software para engañar y hacerlo con premediatación y alevosía. Mentir una y otra vez, hacerse los que no saben nada, hasta que, colocados por las autoridades norteamericanas entre la espada y la pared, tienen que confesar el engaño, la estafa, la argucia.

El label “made in Germany” era, hasta ahora -con razón o sin ella- una garantía de calidad. De eso vive Alemania, país exportador por naturaleza. Cuando yo vivía en Chile, había una propaganda que decía “si es alemán, es bueno”. No sé qué queda de esto.

La ingeniería alemana es conocida -eso se dice, al menos en Alemania- como una de las mejores del mundo. Es tan buena que, durante quién sabe cuánto tiempo (el FAZ dice desde el 2005), logró engañar a consumidores y a autoridades acerca de las emisiones de gases de los autos de la Volkswagen (el auto del pueblo).

El trabajo de ingenieros alemanes (según Die Welt, la firma Bosch es la que fabrica el sistema de escape de gases para los vehículos cuestionados) es tan bueno que costó bastante descubir el embuste. Y su descubrimiento fue, no se puede decir que una casualidad; pero los test a los autos tenían la originaria intención de demostrar que la tecnología alemana del medioambiente era estupenda y permitía autos con una bajísima emisión de óxido de nitrógeno.

La artimaña consiste en que, se programa un software con un algoritmo, de manera que reconozca cuando es sometido a un test y no se halla en un camino, carretera, autopista, en la calle. Esto es, en realidad, muy fácil: basta, por ej., con que se acelere sin que el auto se mueva del lugar, lo cual es super fácil de controlar a través del sistema de navegación.

En otras palabras, tú llevas tu Passat o tu Jetta a la prueba de gases y el auto sabe -gracias a un defeat device o dispositivo manipulador- que lo están probando y con ello, deja de emitir la misma cantidad de gases de escape. Emite menos, de manera que pasa la prueba sin mayor dificultad.

Esto es un ardid frente a las autoridades estatales del medio ambiente y también lo es, frente a los compradores de los vehículos. Y a la salud de las personas, ya que los óxidos de nitrógeno son sumamente insanos. Las demandas contra la Volkswagen vendrán pues desde todos los frentes.

Hay once millones de autos con este software manipulador en todo el mundo, según reconoce la misma empresa de Niedersachsen. Y 500 mil en los Estados Unidos, el país donde se descubrió el ardid, gracias al trabajo de una organización no gubernamental, el International Council on Clean Transportation (tanto de la sección alemana, como de la estadounidense), a la Universidad de West Virginia, a la Environmental Protection Agency de ese país y a la US Environmental Protection Agency (EPA).

Los detractores del Tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos dicen que en Europa tenemos criterios más estrictos de protección medioambiental y de protección de todo tipo y que la UE es más rigurosa, los Estados Unidos, menos. Insisten enque los criterios para todo son acá en Europa más altos y mejores. Parece que, en realidad, no es así.

La sección alemana de la ICCT inició todo este proceso, al pedir ayuda a sus colegas norteamericanos, ya que, los alemanes pretendían demostrar que era posible fabricar autos con motor diesel que emitieran menos gases que los permitidos en Europa, ya que las reglas de emisión en Estados Unidos, son más estrictas que las europeas (ver entrevista a Peter Mock, de ICCT-Alemania). A su vez, John German, de ICCT-Estados Unidos, jamás pensó que los autos de la Volkswagen pudieran estar manipulados de manera que mostraran una emisión de gases menor que la real, mediante una triqueñuela. “No teníamos ninguna razón para sospechar” (We had no cause for suspicion; we thought the vehicles would be clean), confiesa German.

Algunos patrioteros dicen que la industria automotriz alemana es de las mejores del mundo y que esto no puede ponerse en duda debido al #dieselgate. Insinúan que “otros también lo hacen”, diría que sobre quienes lo sostienen, recae el onus probandi. Por lo demás, el que todos hagan algo malo, no convierte a esa acción en buena. Alguien dice que ha habido otros escándalos como el del motor de ignición en vehículos de otro fabricante. Sí; pero esos otros errores fueron errores y no producto intencional destinado únicamente a engañar.

Codicia y nada más que codicia… Ganar y ganar vendiendo a costa de mentir y recurrir a una estafa, a una falsificación a una artimaña. Se necesita mucha energía criminal para programar una computadora para que falsifique los resultados de un test, en el que se burla una ley de protección al medio ambiente y a la salud de las personas.

Muchos alemanes se preguntan si este es un ejemplo de nuestra creatividad e innovación, o si ahora, el made in Germany debería ser reemplazado por el fake in Germany.