Los derechos humanos frente al etnopluralismo

El etnopluralismo niega la validez universal de los derechos humanos fundamentales[1]. Reconocer y garantizar los derechos humanos sería algo que el estado nacional sólo puede garantizar a sus propios ciudadanos, a sus propios nacionales y no a los extranjeros. El derecho no sería  más que una creación cultural y, como tal, parte de una determinada cultura.

Los extranjeros provienen de otras culturas que tienen su propio derecho. Este “derecho propio” es algo que un extranjero lleva siempre consigo cuando -por alguna razón y por un tiempo- se traslada a vivir a otro país. En consecuencia, el derecho -incluídos los derechos fundamentales- no serían igual para todos, sino que estarían sujetos al origen de la persona que determinaría su estatuto jurídico.

En el fondo, volvemos a una suerte de derecho estatutario. De un “estatuto personal” (del que escuché hablar en otro tiempo y en otro lugar[2] y que pensaba que ya estaba superado en y por la historia. Denominaría a sus propugnadorea historiadores diletantes, que poco y nada sabían de Derecho. Planteaban la existencia de un supuesto estatuto personal que acompañaría a la persona sujeto donde quiera que ésta se encontrara.

Armin Pfahl-Traughber[3] explica que, para los etnopluralistas, el concepto de pueblo no se entiende en sentido político, sino sólo en sentido étnico[4]. Racial diría yo… organicista, colectivista y profundamente anti-individualista y anti-liberal. El hombre sólo existiría como parte de un todo organíco. Estamos pues ante un nuevo organicismo. Colectivismo le llama Pfahl-Traughber, ya que el individuo valdría algo sólo en cuanto es parte del colectivo. Por tanto, es lógico que no es el hombre -o la mujer- sujeto de derechos, sino el pueblo al que pertenecen.

O, desde un punto de vista “más metafísico”: el pueblo es el único “sujeto de la historia y que lucha por su autodeterminación”[5]. Para el etnopluralismo, el pueblo es el sujeto de derechos y no la persona individual. Para ellos, no existe el individuo, sino sólo el pueblo, el pueblo en que él nació[6]. Para mí, una persona vale no porque pertenezca a un grupo, sino que vale en sí misma.

Sí, el etnopluralismo desprecia el individualismo. Con esto, me temo que gana muchos puntos en nuestra sociedad, siempre dispuesta a criticarlo; pero, en realidad, sumamente individualista. Peor aún: la persona humana pierde su valor en sí y los hombres tienen tan sólo el mérito que les da el ser miembros del grupo étnico[7]. Como dice Schopenhauer: “la especie más barata de orgullo es el orgullo nacional: de aquel al que faltan cualidades individuales de las que podría estar orgulloso; pero que se aferra a las supuestas cualidades de su nación”[8].

No sólo desprecia el individualismo, sino también rechaza la globalización y especialmente el -por ellos odiado- concepto de humanidad. la citada revista Kontrakultur (ver nota 6) nos explica que, a la humanidad global que sería algo abstracto. La realidad humana sólo existe realmente como parte de una identidad etnocultural, organizada en un pueblo organizado y únicamente puede ser percibida como parte de un colectivo étnico-cultural.

Uno de sus más admirados autores, Carl Schmitt (no entiendo que este autor de los años 20, ha sido y es tan popular en el mundo hispanoparlante) dice claramente que: “quien habla de humanidad, quiere engañar”[9] [10]. El autor de “El Führer protege el Derecho” sostenía la existencia de un pluriverso, esto es, de pueblos cuyos integrantes son relativamente homogéneos. Es lo que yo llamo la trampa de la homogeneidad. Postulaba Schmitt que es inherente a la democracia la existencia una población homogénea y el rechazo y explusión de lo heterogéneo.

Con esto, no se opone diametralmente al pensamiento liberal. Especialmente, a Popper quien postula la sociedad abierta que es lo contrario a la Stammesgesellschaft o sociedad tribal, de clan, raza, estirpe o como quieran llamarla (la traducción es difícil)[11]. En consecuencia, se niega a los miembros de “otras culturas”[12], los mismos derechos fundamentales que tienen los integrantes del propio pueblo.

(En esta línea, se recurre muy comúnmente al pseudo-argumento: los cristianos no pueden construir iglesias en Arabia Saudita, por lo tanto, los musulmanes tampoco las podrían construir mezquitas en “territorio cristiano”. Una de las características fundamentales de la llamada nueva derecha europea es la negación de la libertad religiosa. Es esta una argumentación tan burda que no creo que sea necesario ni siquiera refutarla).

Si pensamos que Schmitt se refiere a personas, a personas humanas, individuales y distintas entre sí, me parece que su discurso cosifica a la gente. Sí, poco queda del ser humano en una sociedad que lo ve simplemente como un componente más. O, más bien -tratándose del “heterogéneo”- como un no-componente que hay que expulsar. Estamos demasiado cerca del totalitarismo del siglo 20 o más bien, entramos de lleno en él.

Para Henning Eichberg[13] -considerado el fundador de la nueva nueva derecha alemana, en los años 1970- no existen los individuos, sino sólo hay alemanes, franceses o israelíes. No hay derechos individuales sino soolamente derechos de la colectividad. El etnopluralismo niega la universalidad de los derechos de la persona, los que no serían más que una construcción artificial de cada pueblo y, por tanto, no universal. Producto cultural, nada más. Sí, como cada pueblo es diferente a todos los otros, y se ha desarrollado de forma diversa a lo largo de la historia y en su propio hábitat o Lebensraum, el derecho no puede ser universal. De acuerdo al etnopluralismo, no puede hablarse de una universalidad de los derechos humanos.

En concreto, toda esta construcción ideológica se traduce en que la AfD[14], el movimiento identitario y los Pegida, exijan que a los refugiados no se les garantice el derecho a asilo político[15]. La CSU de Baviera no va tan lejos; pero con su exigencia de un “contingente” de refugiados cae exactamente en lo mismo. A la vez, que se grita de voz en cuello que los refugiados deben acatar y cumplir el derecho alemán…

Bueno, ¿en qué quedamos…? ¿Se aplica a los refugiados -o a los extranjeros en general- el derecho alemán? ¿Se les garantiza o no sus derechos como personas? ¿Deben cumplir los refugiados el derecho alemán? ¿Los alemanes, también? La respuesta es evidente. Si nos atenemos a lo que claramanente nos dice la Ley Fundamental[16], que garantiza el derecho a asilo a todos los perseguidos, sin distinción alguna, no hay la menor duda de cuál es la respuesta correcta. Un gran SÍ 🙂


[1] Ver mi columna de julio pasado sobre El etnocidio o la muerte del pueblo

[2] A ellos me referí en mi columna ¿En qué se parecen John Boehner y yo? cuando me refiero a los grupos del nacional catolicismo espanol tradicionalista, etc.

[3] Armin Pfahl-Traughber, sociólogo y politólogo alemán, especialista en el tema del extremismo y tendencias similares.

[5] Ver Zur Ideologie des “Ethnopluralismus”: Das Volk als Subjekt “Vielmehr begreift man im kollektivistischen Sinne das ‘Volk’ als Subjekt der Geschichte. Als Triebfeder der historischen Entwicklung gilt der Kampf der ‘Völker’ um ihre “Selbstbestimmung”.

[6] Ver la página Kontrakultur, de tendencia duginista (me refiero a Alexander Dugin, el denominado “ideólogo del Kremlin) pro-Putin Ethnopluralismus und die multipolare Welt: “Anders als eine diffuse Vorstellung von der Gleichheit aller Menschen ist nach ethnopluralistischer Auffassung der Mensch eben kein Wesen welches bindungslos und atomisiert in einer Welt des individualisierten „Nichts“ hineingeworfen wird, sondern immer nur im Zusammenhang mit seinen Bindungskräften betrachtet werden kann, die es aus seiner ethnokulturellen Zugehörigkeit speist.”

[7] Por eso mismo, vemos con demasiada frecuencia, a un montón de patanes que nunca han logrado nada por sí mismos; pero que, como parte del grupo, se sienten superiores a los demás.

[8] La traducción-resumen es mía. El original: “Die wohlfeilste Art des Stolzes hingegen ist der Nationalstolz. Denn er verrät in dem damit Behafteten den Mangel an individuellen Eigenschaften, auf die er stolz sein könnte, indem er sonst nicht zu dem greifen würde, was er mit so vielen Millionen teilt. Wer bedeutende persönliche Vorzüge besitzt, wird vielmehr die Fehler seiner eigenen Nation, da er sie beständig vor Augen hat, am deutlichsten erkennen. Aber jeder erbärmliche Tropf, der nichts in der Welt hat, darauf er stolz sein könnte, ergreift das letzte Mittel, auf die Nation, der er gerade angehört, stolz zu sein. Hieran erholt er sich und ist nun dankbarlich bereit, alle Fehler und Torheiten, die ihr eigen sind, mit Händen und Füßen zu verteidigen”. Hay una traducción en Wikiquote, pero no me parece buena. Mejor es el original alemán, que aparece muchas veces en internet, aquí, por ejemplo.

[9] “Wer Menschheit sagt, will betrügen”. Wikiquote

[10] Recuerdo que el Padre Osvaldo Lira sostenía jocosamente que “nadie ha visto a una señora gorda llamada Humanidad”.

[11] Uno de mis libros favoritos: Die offene Gesellschaft und ihre Feinde (1945). Tengo la edición de 1975.

[12] Como ya no se puede hablar de “razas”, los partidarios del etnopluralismo y de movimientos similares, recurren a la denominación de cultura que reemplaza y la de raza; pero viene a ser lo mismo. Sobre el término “raza”, los invito a leer mi columna Nos guste o no, en realidad todos somos africanos

[13] Sociólogo alemán al que me referí en mi artículo Un fantasma recorre Europa, el fantasma del etnopluralismo

[15] Sobre este tema, ver El universalismo y los refugiados

[16] §16a de la Ley Fundamental.

Alemania oscura, en Dresden

A comienzos de esta semana, tuvó lugar en Dresden, la celebración oficial del aniversario de la Unidad de Alemania. Un aniversario más… same procedure as every year, podríamos decir. Pero, esta vez, no fue así; lamentablemente no fue -como todos los años- una fiesta alegre y pacífica.

Cada año, la festividad central es organizada por un país federal (Land, Bundesland) y esta vez, le tocaba a Sachsen. Lo que no deja de ser super complicado, ya que Sajonia -y especialmente su capital, Dresden- es el lugar de nacimiento y supervivencia de movimientos de extrema derecha radical, como Pegida y otros grupos similares y donde la AfD tiene representación parlamentaria. (Aunque, en realidad, no se necesita la AfD para una política populista de extrema derecha, la democracia cristiana sajona basta para ello).

Junto con la Alemania luminosa que celebraba la Unidad lograda en un proceso pacífico entre los años 1989 y 1990, y que culminó con la llamada Reunificación o Wiedervereinigung (la unión entre la República federal de Alemania y la República democrática alemana, donde tenemos que tomar el adjetivo democrático con beneficio de inventario). Junto a la Alemania luminosa, se hizo presente en Dresden la Alemania oscura.

Sí, con motivo de la Celebración, pudimos observar en vivo y en directo o bien en los múltiples videos que conservan las penosas imágines y los gritos injuriosos, a una turbamulta enardecida que, como río fuera de cauce, afluye por las calles de Dresden, para insultar a los políticos que pasaban frente a ellos en dirección a los actos de celebración. Ahí estaban los representantes de la Alemania oscura: los partidarios de Pegida, los de la nueva derecha, los de la AfD, y quién sabe de qué otro sombrío movimiento (grupos de canaradería, movimiento del 1%, etc.).

La polícía no contuvo a la turba que gritaba -en el dialecto de Honecker y de su camarilla- que los políticos habían traicionado al pueblo. Gritaba e injuriaba a los representantes de la República federal, del estado democrático, liberal y abierto tan detestado por Alemania oscura. Son los mismos que hace algunos meses paseaban por las calles de Dresden con sendas horcas: una horca para la demócrata cristiana Merkel y otra para su vicecanciller socialdemócrata, Sigmar Gabriel.

La verde Claudia Roth trató de conversar con los manifestantes; pero no la dejaron hablar, no la escucharon, quisieron hacerla callar levantando más la voz. Terminaron gritándole que se fuera (hau ab!). Pero siempre hay algunos ingenuos que sostienen que se debe dialogar con la Alemania oscura. ¡Por favor! Si la Alemania oscura no quiere, no puede dialogar. La Alemania oscura es una Alemania gritona, exaltada, intolerante. La intimidación que practican es primitiva; pero lamentablemente es efectiva[1].

Especialmente deplorable es que, al ver a una persona de color que se dirigía a un servicio religioso de acción de gracias por la Unidad alemana, la canallada de extrema derecha comenzó a hacer ruidos que ellos consideran como gritos de un simio y a moverse como ellos creen que se mueven los monos. Igualmente deplorable es que la sobrina de un embajador africano invitado a la celebración, contó que varias personas le habían dicho que ella -debido al color de su piel.- no tenía nada que hacer en Dresden. La señora del ministro de economía comezó a llorar; pero, a quién le importa… Una de las características de la Alemania oscura es su falta absoluta de empatía.

La policía de Sachsen no sólo no hizo nada. Se apostó a lo largo del camino que debían recorrer los políticos; pero sin protegerlos. Por lo que, durante toda esta semana, ha sido sumamente criticada. Y eso que había sido autorizada ninguna manifestación en ese lugar -sí en otro-. Incluso, una unidad les prestó un altavoz y uno de los uniformados les deseó -por parlante- que tuviaran un “día muy exitoso”. Hace algunois meses circulaba un chiste: “¿Cuál es el teléfono de Pegida en Sachsen? -Es el 110”. (El 110 es el número de emergencia de la policía en Alemania).

Antes, se decía que el estado estaba ciego del ojo izquierdo… Eso puede haber sido válido para los anos 60 o 70. Lo que es hoy en día, parece que la policía de Sajonia estuviera totalmente ciega del ojo derecho. Sacha Lobo, conocido columnista de Spiegel cuenta en una de sus columnas que un alto policía sajón, le dijo que él pensaba que una cuarta parte de los policías de Sajonia eran nazi[2]. Si fuera cierto, sería horrible.

Uno de los slogans más suaves que gritaba La turbamulta enardecida, que afluía por la calles de Dresden, era “Merkel muss weg!”[3] esto es: Merkel se tiene que ir. Pero no se tiene que ir a la casa, no simplemente renunciar. Merkel tiene que ser borrada, eliminada del mapa. O, como dice el político de la AfD, Höcke: “a Merkel la tienen que sacar de la cancillería federal con una camisa de fuerza”[4] y su colega del mismo partido von Storch agrega: “…y subirla a un avión para llevársela a Chile”[5].

Me he preguntado muchas veces esta fijación que tiene mucha gente con Chile. ¿Será por los Honecker? ¿Quieren seguir su ejemplo? ¿O por Walter Rauff, el inventor de los buses de exterminio de enfermos psíquicos por medio del gas[6]? Sé que von Storch anunció, en privado, que ella piensa irse a Chile…[7] [8] Los partidarios de Alemania oscura quieren huir de Alemania luminosa. Espero que nunca lleven su oscuridad a Chile.

Es cierto que los manifestantes en Dresden eran pocos… 100, 300… Pero bastaron para echar a perder la fiesta de la Unidad alemana. Esta gente es como el rey Midas pero al revés: todo lo que tocan no se convierte en oro, sino en estiércol. Son pocos; pero están en todas partes. Es gente comprometida. En el lado contrario, veo mucha tibieza, mucha inacción, mucho conformismo y, sobre todo, una gran comodidad.

Los pegidistas y los partidarios de la AfD generalmente es gente de la clase media, que no sufre pobreza; de manera que no se puede decir que el suyo sea un problema social. Más bien creo que padecen de miedo, de envidia y de intolerancia. Es gente que nunca comprendió la democracia posterior a 1945. Los nuevos grupos de Alemania oscura rechacen implícita o explícitamente la Reunificación. Siguen soñando con un Führer, lo que explica su predilección por ej., por Putin, por ellos admirado y al que piden ayuda en sus pancartas. El fin de semana en Dresden, gritaban “Merkel a Siberia, Putin a Berlin”[9]. Aunque esto parezca sátira, no lo es. Por el momento, Alemania oscura llama a ofrecer resistencia a niuestra democracia liberal. Prefieren la democracia iliberal, como la llama el PM húngaro Viktor Orbán. Resistencia o Widerstand[10] -al que llama Kubitschek- fue uno de los slogans más escuchados en Dresden.

Pero no sólo gritaban e injuriaban a los políticos y al público, sino que la turbamulta se ensañaba también con los periodistas. Sí, Alemania oscura ha creado su propio mundo. Leen sus propios medios y rechazan a todos los demás; a la prensa tradicional que descalifican como “prensa de la mentira” (Lügenprese, término empleado tanto por los nazis, como por la extrema derecha de los años 1920-30). Tienen sus propios blogs como “Mundo libre” de los Storch, que no puede ser menos libre y más tendencioso. O un diario como la “Libertad joven”[11], que actúa como bisagra entre la extrema derecha y el conservantismo. Revistas como “El nuevo orden”, donde ciertos católicos (lamentablemente también gente del Opus Dei o cercana) escriben y leen[12]. Y sus propias editoriales como Kopp (entre paréntesis, creado por un policía[13] en retiro para publicar libros sobre OVNIs). Etc., etc.

Así, se han ido encerrando en un mundo paralelo, totalmente extremo, alejado de la realidad que vivimos la gente común y corriente; pero claro, ellos no son común y corriente, sin que creen saber más que los demás. Cuando tú los contradices, siempre te pueden decir que tú estás completamente engañada por Merkel, la CIA o quién sabe por quién. O que los aviones lanzaron demasiadas hormonas de la felicidad y por eso, no puedes pensar críticamente[14]. Sí,para qué les cuento acerca de las teorías de la conspiración en que creen[15]. La conspiranoia abierta o velada es una característica de la Alemania oscura.

Por definición, ellos se consideran dueños de la verdad. Si hasta la consigna de la AfD habla de tener valor para la verdad[16]. Claro, piensan que poseen la verdad completa, que les pertenece y que todos los demás -los de la Alemania luminosa- estamos equivocados. Ellos son los únicos que conocen la verdad, la verdad única que poseen absolutamente. Caen con ello, en un nuevo gnosticismo.

Antes eran los judíos y el capitalismo anglosajón, los culpables de todo. Hoy los culpables de todas las desgracias del pueblo alemán (me pregunto de cuáles) son los refugiados, los extranjeros, la Unión Europea, el capitalismo judío anglo-sajón, la globalización y un gran etcétera.

Sobre su antisemitismo, ellos saben que, atacando a los judíos únicamente se pueden ganar el rechazo de la mayoría y, por ello, sustituyen a los árabes por los judíos. El rechazo a los musulmanes, les abre la puerta al centro de la sociedad[17]. El antisemitismo se las cerraría. De la judeofobia de antes, pasan a la islamofobia. Claro que, cuando tienen la oportunidad, muestran la hilacha y se lanzan también contra los judíos, como ha ocurrido en innumerables ocasiones en los últimos años.

La oscuridad de Alemania va de la mano con el pesimismo cultural: el mundo es malo y va para peor…En esto caen, paradojalmente demasiados cristianos, que olvidan que el mundo es bueno, porque salió de las manos de Dios. Los señores de la oscuridad están convencidos que vendrá una gran crisis, una especie de gran explosión, tipo nuevo big bang y entonces, todo será mejor. Se acabarán los malos o se los llevarán con la camisa de fuerza…

Se creará entonces un cielo nuevo, una tierra nueva, un Occidente nuevo, una Alemania nueva. Estamos frente a una especie de milenarismo secular. Entonces se acabarán los problemas que nos ha traído el parlamentarismo y sobrevendrá una nueva organización política con hombres y alguna mujer, a la cabeza, que realmente sepan lo que es bueno para el pueblo. Sin check and balances y sin parlamentarismo.

Sí, será una democracia nueva, no parlamentaria, con un Führer a la cabeza y muchos plebiscitos que demuestren que el pueblo lo apoya. La televisión e internet serán controlados por ellos que fijarán cuotas de programas patrióticos a los pocos medios privados que se permitan. La educación escolar tendrá por objeto despertar el patriotismo en los educandos. Y no habrá gender, ni homosexualidad, ni menos aún cuota femenina. Cada mujer tendrá, por lo menos tres niños como han anunciado los paladines de la AfD. En esto se parecen mucho al primer ministro turco, Erdogan, quien exigió 3,5 niños por mujer.

Debe ser terrible pertenecer a la Alemania oscura. Creer que vivimos en una dictadura, que hay que combatir, incluso con las armas o mediante actos de sabotaje. Que Merkel es una agente de la CIA o de la internacional judía o islamista, que tiene ojos de reptil… que quiere reemplazar a la población alemana por árabes y otros extranjeros. Que la Unión Europea es una segunda Unión Soviética. Que la globalización es tan mala (en esto coinciden con la extrema izquierda). Que vivimos en un mundo de injusticia, donde no existe el estado de derecho. Que nos domina el lobby homosexual. Que el pueblo va a morir (ver mi columna Etnocidio o la muerte del pueblo).

Debe ser horrible estar convencidos que vivimos en una especie de Mordor, la tierra de la oscuridad, dominada por Sauron. Para ellos, Merkel es Sauron y los refugiados sirios, son los orcos.


[2] Ver columa de Sascha Lobo en Spiegel Die geleugnete Krankheit (La enfermedad negad o la enfermedad que se niega). El columnista dice que, hace algún tiempo, un policía de alto rango le confidenció que una cuarta parte de los policías de Sajonia son nazis” (“Vor einiger Zeit habe ich mit hochrangigen Polizeikräften gesprochen, die sich hinter den Kulissen erstaunlich offen äußern. “Ein Viertel der sächsischen Polizisten sind Nazis”).

[3] Ver el excelente comentario de Thomas Schmid: In Dresden erklang die Sprache des Dritten Reiches (en Dresden suena el lenguaje del tercer reich).

[6] Para matar a los enfermos psíquicos dentro de Alemania, que, según la ideología nacional socialistas, eran improductivos, Rauff ideó un sistema muy “económico”: una manguera que transportaba el anhídrido carbónico desde el tubo de escape hacia el interior del bus, donde habían subido a los enfermos psíquicos. Las ventanas de los buses estaban tapadas o pintadas, para que no se viera lo que ocurría dentro de ellos. La masacre sistemática y organizada desde Berlín, de enfermos mentales fue -como la llama el historiador Götz Aly- un ensayo general del Holocausto. Un pueblo que deja matar a sus propios familiares, no ofrecería resistencia ante el asesinato de millones de judíos.

[7] Y la semana pasada, un profesional alemán de mediana edad y muy simpático conmigo, me dijo que él también pensaba huir a Chile, huyendo de los árabes en Alemania. Yo le comenté que se preparara bien, ya que en Chile existe la comunidad palestina más grande existente en el mundo, fuera de Palestina 😉

[8] Es, por lo demás, una vergüenza inmensa es que esta política populista von Storch tenga una bandera chilena en su oficina y que se fotografíe, en el marco de reuniones políticas, con la bandera de Chile. Si yo fuera embajadora, escribiría, al menos, una nota de protesta.

[9] “Merkel nach Sibirien, Putin nach Berlin”.

[10] Los partidarios de estos grupúscullos muchas veces se equivocan y escriben Wiederstand y no Widerstand, ya que el idioma alemán parece que es algo que no dominan demasiado bien.

[12] La última vez que estuve en mi centro de la Obra en Bonn, tenían encima de la mesa un número de esta revista pseudo-religiosa, dirigida por un dominicano. No creo que esta sea la lectura adecuada para una persona de mentalidad laical y que ama el mundo apasionadamente. Muy por el contrario.

[14] Conspiranoia de los chemtrail

[15] Miren no más, este video de la editorial Kopp: Der kleine Mann beim Kongress des Kopp-Verlags

[16] Mut zur Wahrheit, valentía para la verdad es la consigna de la AfD.

Etnocidio o la muerte del pueblo

La semana pasada, escribí el artículo Un fantasma recorre Europa, el fantasma del etnopluralismo. En él, describo qué es esta corriente denominada etnopluralismo, tan popular entre los grupos de extrema derecha en Europa.

Hoy, me gustaría referirme a lo que Henning Eichberg denomina Volkstod o muerte del pueblo. Según este autor alemán que hoy reniega de la extrema derecha a la que perteneció y cuyas ideas siguen siendo muy importantes para este sector, la pecularidad cultural se vería destruida con la mezcla de etnias. Ni siquiera dice que podría ser una amenaza, sino que habla de destrucción. Ya que conduciría a que el individuo perdiera su identidad y esto llevaría finalmente a la muerte del pueblo.

Hay que aclarar que los nacional socialistas y los neonazis de hoy hablan generalmente de la muerte del pueblo o Volkstod. Y los etnopluralistas o partidarios de la nueva derecha, generalmente, de etnocidio. Aunque en el lenguaje político popular extremo, se utilizan ambos términos.

La “mezcla” de culturas o de razas debe evitarse cualquier costo, ya que llevaría primero a la alienación y luego a su destrucción[1] de la cultura o de la “raza”. Lo de cualquiera sea su costo es algo que me deja pensando en… en hasta donde están dispuestos a llegar.

Según el etnopluralismo, cada “raza” debe permanecer homógenea. Las características “culturales” de una nación o pueblo son fijadas como si fueran cualidades biológicas e inmutables. A mi modo de ver, no hay lugar para el progreso. El etnopluralismo sustituye la voz raza por la voz cultura. Pero, en definiiva, viene a ser lo mismo[2].

Los etnopluralistas rechazan la integración de personas provenientes de otras regiones y de otras culturas. (Si es un pequeño porcentaje que se asimila, no importaría mucho, sería como una gota de agua que se diluye en un balde). Ya que, las culturas o naciones perderían así su identidad y particulturalidad cultural. Es, como dice Liane Bednarz, el apartheid a nivel mundial.

La voz humanidad es detestada por los etnopluramistas. La globalización, aún más… Lo mismo que el universalismo, por eso, niegan la validez universal de los derechos humanos fundamentales, ya que su garantía sólo sería propia de los nacionales y no de los extranjeros provenientes de otras culturas con su propio derecho. Volveríamos a una suerte de derecho estatutario (de estatuto personal escuché hablar a filo-fascistas hace ya décadas[3]). El derecho -creación cultural- es parte de una determinada cultura y no es universal. Sobre este tema, volveré más adelante.

En consecuencia, niegan la igualdad y la hermandad universales. Obviamente, rechazan aquello que nos dice el Vaticano II “la familia humana se va sintiendo y haciendo una única comunidad en el mundo”[4]. El Vaticano II no vale para este tipo de gente que trata de utilizar con frecuencia el cristianismo para sus mezquinos fines.

La Gaudium et Spes contiene 21 veces el concepto “familia humana” en su texto. Y senala claramentesu trascendencia: “La unión de la familia humana cobra sumo vigor y se completa con la unidad, fundada en Cristo, de la familia constituida por los hijos de Dios”[5]. Para los etnopluralistas, esta se la mayor de las herejías. Hago ver que los extremistas y etnopluralistas se acercan a grupos que rechazan al Vaticano II.

El etnopluralismo se llena la boca con la religión cristiana que dice defender; pero, es, en realidad, a lo sumo, un factor propio de una supuesta identidad cultural[6] y un elemento de diferenciación, de separación de otros y no de unidad[7]. El etnopluralismo busca la diferencia y no lo que nos es común, no lo que nos une como seres humanos.

Hay que reconocer que tanto de Benoist como los mayores representantes del etnopluralismo, pertenecen más bien lo que llamamos la derecha esotérica. Pero a los cristianos conservadores que se acercan a estos grupos, parece que eso los tiene sin cuidado. Como hace ver Andreas Püttmann, lo más preocupante de esta alianza es que, por primera vez en Alemania post 1945, los conservadores hacen causa común con la derecha radical[8].

Alain de Benoist -el ideólogo de la nueva derecha francesa setentista y uno de sus máximos líderes, un Dugin francés- considera que “el reconocimiento de las diferencias promueve el respeto al otro como otro, sin forzar la asimilación, sin obligarlo a una fusión de su identidad colectiva en una cultura que le es ajena”[9]. En consecuencia, “defenderse” de los extranjeros o de los inmigrantes, que estos grupos llaman “invasores”, no mezclarse con ellos, sería una reacción natural.

En suma, la actuación política etnoplutalista se centra en las siguientes líneas de acción: 1) separar estrictamente a los pueblos, 2) resguardar su homogeneidad[10] y promover su crecimiento demográfico, para evitar la muerte del pueblo. Es lo que dice Frauke Petry, la dirgente máxima de la llamada Alternativa para Alemania: “La política alemana debe garantizar la supervivencia de su propia gente, de su propia nación” alemana[11]. En otras palabras: queremos niños para la nación, para asegurar su supremacía geopolítica o étnica. Etc.

Los extranjeros sólo producirían problemas psíquicos, aumentarían la criminalidad (¿no es lo que dice Trump con respecto a mexicanos y latinos en general?) y conducirían finalmente a la muerte del pueblo, a un etnocidio cultural (kultureller Ethnozid). La migración, el traspaso de las “fronteras naturales de la cultura” conduciría a la violencia destructiva, a trastornos mentales en las personas y a la criminalidad. La sociedad multicultural sería pues, el comienzo de la muerte del propio pueblo[12].

Los refugiados que llegan hoy a Europa huyendo de cruentas guerras en Siria y Irak no pueden ser recibidos, ya que, de acuerdo al europluralismo, una persona no puede traspasar los límites de su zona cultural sin provocar graves daños. Toda migración contradice la ley natural[13]. A lo sumo, pueden ser internados en campos de internación, hasta que pase la guerra y puedan volver a su país. Pero de integración, nada…[14] Entre paréntesis, ¿saben por qué la ley natural está tan desprestigiada actualmente? Por este tipo de menciones.

A mí me queda muy claro por qué partidos como la AfD rechaza a los refugiados y, en general, a los extranjeros. La NPD quiere enviarlos de regreso y von Storch nos asegura que los refugiados no deben integrarse a la sociedad alemana[15].  Tal como de Benoist nos habló antes contra la asimilación de los inmigrantes.

De Benoist, en su confusión lingüística -en que da a cada palabra un significado totalmente distinto al que tiene- se atreve a sostener que el etnopluralismo significaría la defensa de la pluralidad genética, sin la cual, la especie (se refiere a la especie humana, ya que no puede hablar de la humanidad) moriría[16].

De acuerdo al autor francés, el universalismo y el liberalismo llavarían al etnocidio, ya que, debido a su igualitarismo, a la desaparición de las fronteras, a la eliminación de las diferencias, llevaría a que desaparecieran las etnias[17]. Pienso que una de las características del racismo, la fuente de la cual nace, es precisamente negar la posibilidad de superar las diferencias[18].

Okay, a ver si entendí: si las “razas” se mezclan, moriría la raza o cultura determinada y, en definitiva, toda la especie humana… Raro, porque, en realidad, la endogamia[19] es lo más lejano a una sana pluralidad genética que nos podamos imaginar. Tendré que citar a nuestro ministro Wolfgang Schäuble (muy conservador y muy anti-derecha[20]) quien asegura que cerrar la sociedad a las influencias externas nos llevaría a la degeneración[21].

Yo me pregunto por qué países como Estados Unidos, Canadá, Australia y últimamente Alemania son países triunfadores. Con tanta inmigracióin y tanta mezcla de “culturas” deberían ya estar muertos 😛 [22] Es más, con la mezcla de culturas, etnias, razas, o cómo quieran llamarlas que ha habido desde el comienzo de la existencia humana, ya deberíamos estar todos muertos. Pero ocurre exactamente lo contrario: somo más y -pese al pesimismo cultural que no comparto- somos incluso mejores[23].


[1] “Unter allen Umständen muss verhindert werden, dass sich Kulturen vermischen. Das würde sie erst überfremden, dann vernichten”, Vermischt euch! en taz.

[2] Sobre el etnopluralismo como racismo, ver mi artículo Un fantasma recorre Europa, el fantasma del etnopluralismo

[3] A ellos me referí en mi columna ¿En qué se parecen John Boehner y yo? al hablar de los grupos del grupos del nacional catolicismo espanol tradicionalista, etc.

[4] Gaudium et spes, número 33.

“No hablamos acaso de «familia humana» al referirnos al conjunto de los hombres que viven en el mundo?”, nos decía Juan Pablo II en su Carta a las familias, de 1994.

[5] Gaudium et spes, número 42.

[6] “…wenn man Christsein hauptsächlich als Ordnungsideologie, als einen Identitätsmarker versteht. Also wo das Rechtskonservative, das ja immer sehr ordnungsfixiert ist, das Christliche überwölbt”. Andreas Püttmann, entrevista en Domradio (Radio de la catedral de Colonia), “Irgendwann fällt einem das auf die Füße”.

[7] Invito a quienes lean alemán, a mi columna Das Opus Dei und die AfD (2), a leer lo que cuento sobre el blog Kirchenrecht.

[8] “Wir erleben zum ersten Mal in der Geschichte der Bundesrepublik, dass Konservative gemeinsame Sache mit Rechtsradikalen in einer Partei machen. Das ist auch das Beunruhigende”,  “Irgendwann fällt einem das auf die Füße”, en la radio de la Catedral de Colonia o Domradio..

[9] Wikipedia francesa.

[10] Was bedeutet Ethnopluralismus? en Netz gegen Nazis.

[11] “Die deutsche Politik hat eine Eigenverantwortung, das Überleben des eigenen Volkes, der eigenen Nation sicherzustellen”.

[12] Armin Pfahl-Traughber explica que esta creencia fue desarrollada, ya en los setenta, por el francés de Benoist. Ver. Zur Ideologie des “Ethnopluralismus”: Das Volk als Subjekt, en Netz gegen Nazi.

[13]  Ethnopluralismus, en el glosario de la Brandenburgische Landeszentrale für politische Bildung.

[14] Saludos de la senora von Storch. Me pregunto qué habría pasado si a la familia de su marido, no la hubiéramos recibido e integrado en Chile.

[15] Nota 25 de mi artículo anterior sobre el fantasma del etnopluralismo.

[16] Liane Bednarz, Christoph Giesa: Gefährliche Bürger: Die neue Rechte greift nach der Mitte. Editoial Hanser 2015. Páginas 71 y 72. Los autores explican que de Benoist denomina el etnopluralismo como un anti-racismo diferencializado o como un multiculturalismo moderado (sic).

[17] “Laut de Benoist würde der Universalismus und der Liberalismus zum „Ethnozid, das heißt zum Verschwinden der Ethnien als Ethnien führen”. Reconozco que esta es una cita secundaria, ya que no tengo libros de Benoist a la vista (los tiré a la basura a comienzos de este siglo, de lo que me arrepiento, pues hoy me servirían como objeto de estudio). Ver citas de Alain de Benoist en Indymedia

[18] George M. Fredrickson, en su obra “Rassismus” (Editorial Reclam 2004), hace ver esto. Página 19. Traduzco por “superar”, lo que más propiamente, se llamaría “tender puentes”.

[19] “Se denomina endogamia (del griego ἔνδον endon ‘dentro’, y γάμος gamos, ‘casamiento’) al matrimonio, unión o reproducción entre individuos de ascendencia común; es decir, de una misma familia, linaje o grupo (religioso, étnico, geográfico)”. Gracias a Wikipedia

[20] Penso en el artículo que Liane Bednarz acaba de publicar, titulado Das Konservative muss vor den Rechten geschützt werden (Lo que es cnservador debe ser protegido/separado de lo que es de derecha)

[21] Abschottung würde uns in Inzucht degenerieren lassen. Y otros muchos artículos sobre el tema Inzucht, Schäuble. Recomiendo leer sólo la prensa seria.

[22] Creo que estos etnopluralistas se mueren si saben que el embajador de mi país en Alemania se apellida O’Ryan Schütz. Mi profesora de derecho internacional, Panatt Kyling. O, sin ir más lejos, nuestra ex-miss Universo,. Bolocco Fonck.

[23] Muchas veces nos parece que las cosas andan mal; pero lo que ocurre, en realidad, es que hoy vemos las cosas malas que antes no veíamos: los genocidios, la opresión, la corrupción, la discriminación, la injusticia en general. Hoy la guerra -la agresión, el conflicto armado- no es un medio legítimo… Mientras más vemos, más se agudiza nuestra visión crítica. Es como la lupa de que hablaba Santa Teresa: mientras más avanzamos, más vemos nuestros defectos.

Un fantasma recorre Europa, el fantasma del etnopluralismo

Como toda palabra que contiene en sí la voz pluralismo, el término etnopluralismo suena -en principio- muy bien. Sólo en principio, ya que el etnopluralismo es uno de las ideologías más importantes de la “nueva derecha” europea, con su pléyade de movimientos populistas, extremistas, radicales, ultraconservadores, nacional conservadores, etc. Como pueden ver, el concepto etnopluralismo es, podríamos decir, de amplio espectro.

El etnopluralismo tiene sus orígenes en la ideología nacionalista del siglo 19 y de la primera mitad del 20. Especialmente en la llamada Revolución Conservadora de la década de 1920 en Alemania. En aquel entonces, se creía que sólo grupos humanos homogéneos podían desarrollar una cultura propia y por ello, debería evitarse la “mezcla de razas” que sería la causa de la muerte del pueblo, etnocidio o Volkstod.

Luego de la experiencia nacional socialista, estas ideas se dejaron de lado en Alemania. Sin embargo, esta ideología logró un renacimiento con la llamada Nouvelle Droite o nueva derecha francesa, especialmente liderada por Alain de Benoist[1], quien logró difundir estas ideas entre un público más amplio[2].

Ettimológicamente, la voz etnopluralismo se compone de dos partes: del griego ethnos, esto es, pueblo y del latín pluralis, plural o pluralidad[3]. Con ella, no se designa una especie de multiculturalidad dentro de una sociedad, sino más bien todo lo contrario. Se plantea la necesidad de la homogeneidad dentro de la sociedad. El pluralismo se daría sólamente entre las culturas, razas o sociedades culturales cerradas que estarían obligadas a conservar su identidad[4], en realidad, no podrían hacer otra cosa, ya que, si se mezclaran, morirían. Las cuolturas deben vivir distanciadas unas de otras y no mezclarse[5]. Esta es la condición sine quanon de la convivencia pacífica entre los pueblos.

Tales ideas fueron reimportadas a Alemania, en 1973, por el sociólogo alemán Henning Eichberg (hoy profesor de deporte en una universidad danesa[6]). Después de militar en grupos de la extrema derecha alemana[7], Eichberg habría abandonado este sector dos años después de emigrar a Dinamarca, para acercarse a la izquierda. Hay personas que dudan de esta conversión.

Eichberg acuña el término etnopluralismo y explica que, debido a las diversas condiciones geográficas y climáticas en que viven, los pueblos son muy diferentes entre sí. De ahí nace una pluralidad que es indispensable proteger. Esta particularidad o pecularidad cultural sería destruida con la mezcla de etnias, que conducirían a que el idividuo perdiera su identidad y esto llevaría finalmente a la muerte del pueblo (lo que decíamos más arriba acerca del etnocidio o Volkstod).

Para Eichberg, no existen los individuos en sí, sino sólo existen alemanes, franceses o israelíes. Se reemplaza así los derechos individuales por los derechos de la colectividad. En consecuencia, ell etnopluralismo niega la universalidad de los derechos de la persona. En lo político. su objetivo es reemplazar el sistema parlamentario por una democracia orgánica, de la cual salga un Führer carismático que guíen al pueblo[8]. No sé por qué esto me parece muy conocido…

Una de las mejores definiciones de etnopluralismo, es la del artículo de un joven que salió del colegio el 2015 🙂 Traduzco[9]:

“El llamado etnopluralismo pertenece al núcleo del contenido de la nueva derecha. De acuerdo a él, cada pueblo tiene el derecho a mantener a su sociedad libre de influencias externas. Las características diferenciales no se basan en una clasificación biologista en razas, sino en la pertenencia a una cultura. Las influencias extranjeras se perciben como una amenaza para su propia identidad cultural. Los críticos ven en etnopluralismo un racismo sin razas, ya que en él se hallan elementos esenciales del racismo clásico el que, sin embargo, renuncia a la terminología propia del racismo clásico, como el concepto de raza”.

Sí, los etnopluralistas de hoy ya no hablan más de raza[10], sino que de cultura. que es el concepto con el que sustituyen la voz “raza”. Se habla por tanto, de un racismo sin razas. Es el viejo racismo en nuevos vestidos[11]. Fredrickson explica acertadamente que el concepto de cultura se ha conviertido en equivalente funcional del antiguo de raza[12]. Las características “culturales” de una nación o pueblo son fijadas como si fueran cualidades biológicas e inmutables[13]. Como dice Liane Bednarz, estamos frente a un verdadero Apartheid a nivel mundial[14]. Un apartheid según el cual, las “culturas” deben permanecer homogéneas dentro de sí.

Como dicen los pegidistas (del movimiento Pegida), podemos ir de vacaciones a otros países; pero no debemos mezclarnos con sus habitantes que pertenecen a otra cultura. Todos tienen que quedarse en su habitat natural o Lebensraum. Es un poco el slogan de la NPD alemana: “no estamos contra los extranjeros, amamos a los extranjeros; pero en el extranjero”[15].

El etnopluralismo rechaza ardientemente la globalización. Repudia igualmente las sociedades multiculturales como la norteamericana. Para los etnopluralistas y otros extremistas de derecha europeos, Estados Unidos es el mal supremo.

Asimismo, esto explica el rechazo a los equipos de fútbol europeos multiétnicos (recordemos el tweet de Storch a que el próximo equipo alemán sea uno “nacional”). O el tweet de 4 de julio de 2014[16],  durante el Mundial de fútbol, del periodista Alexander Kissler, en que alaba el equipo de Rusia, por ser -según Kissler- el único que no tiene un equipo multiétnico.

Mientras más homogénea sea una cultura -dicen- será más solidaria y capaz de soportar y de rendir más[17]. Por ello, Björn Höcke se refiere a la sociedad solidaria intacta (intakte Solidargemeinschaft)[18], para referirse a lo que el etnopluralismo desesaría para Alemania: una cultura cerrada. No es la sociedad abierta en que vivimos después de Popper. Höcke señala que la defensa de la diversidad etnocultural tiene la más alta prioridad[19].

Los movimientos de extrema derecha donde se ha desarrollado el etnopluralismo pertenecen al inventario político de los países industrializados de Europa occidental. En ellos, el porcentaje de trabajadores extranjeros llega al 10% aproximadamente[20]. Para reinstaurar una sociedad heterogénea, los inmigrantes deberían regresar al país de donde vinieron. Especialmente grave es esto, considerando que también los hijos, nietos y bisnietos deberían ser repatriados. Personas que nacieron y crecieron en el país, que viven y trabajan en él, tendrían que ser explusados. Si esto no es racismo, no sé cómo llamarlo.

No es posible pasar a ser parte de otra “cultura”, no es posible “cambiar su raza”[21], perdón: su “cultura”. El etnopluralismo es contrario a toda “mezcla”, de manera que rechaza por tanto toda inmigración[22]. Da lo mismo que sea un sólo extranjero o un millón. No se trata de fijar una cuota máxima (al estilo de la Obergrenze de la CSU de Baviera), sino que todo extranjero debe ser rechazado. Por ello, el político de la llamada “Alternativa para Alemania” (en adelante AfD), Höcke exigía ya el 2014 (antes de la división del partido), detener la pérdida de la propia identidad y la defensa de la diversidad etnocultural que, según él, debe tener prioridad absoluta[23].

El etnopluralismo rechaza la integración de personas provenientes de otras regiones y de otras culturas. Ya que, las culturas o naciones perderían así su identidad y su particulturalidad cultural. De tal forma, esta vieja ideología sirve a la extrema derecha que habla de la preservación de la identidad nacional[24]. La política de la AfD Storch ha rechazado pública y abiertamente la integración de los refugiados, dice que no necesitan integrarse a la sociedad y la sociedad no los debe integrar[25].

A diferencia de los neonazis que se consideran superiores a los extranjeros, teóricamente la nueva derecha no considera a otras “culturas” necesariamente inferiores, sino sólo exige que no “se mezclen”[26]. En otras palabras, todos los pueblos serían iguales; pero sólo si permanecen encerrados sobre sí[27]. Sin embargo, en la práctica, se parte de la base de un mayor valor del propio pueblo[28]. Por ello, Michael Miersch llama a esta postura, arrogancia o engreimiento monocultural[29].

Los etnopluralistas toman ideas de la etología (rama de la biología que estudia el comportamiento de los animales en su medio natural[30]) y tratan de traspasar o proyectar las observaciones hechas en el “reino animal”, a la comunidad humana. Según ellos, nuestro comportamiento natural exige que rechacemos al extranjero. Y nuestra solidaridad se limita a nuestro grupo, a nuestra etnia o pueblo o cultura. La xenofobia sería algo totalmente natural y que no se puede contrarrestar[31].

Si el punto de referencia no es el individuo sino que el pueblo al que pertenecemos, no nos puede extrañar que el etnopluralismo sea virulentamente antilberal. Como dice la páginaKontrakultur[32], en un artículo sin firma titulado “El etnopluralismo y el mundo multipolar”[33] (donde se cita a Alexander Dugin, llamado el “ideólogo del Kremlin): “los días del liberalismo están contados”. Y califica al liberalismo como viejo podrido y en proceso de desmoronarse. Su gran pecado habría sido intentar destruir el orden natural de los pueblos[34]. De pasada, ataca al capitalismo, a Occidente y al universalismo[35].

Las palabras del Papa Francisco -quien condensa y resuma la doctrina católica sobre el tema- con motivo de la entrega del Premio Carlo Magno son, para mí, muy claras y contradicen absolutamente la ideología etnopluralista:

“Las raíces de nuestros pueblos, las raíces de Europa se fueron consolidando en el transcurso de su historia, aprendiendo a integrar en síntesis siempre nuevas las culturas más diversas y sin relación aparente entre ellas. La identidad europea es, y siempre ha sido, una identidad dinámica y multicultural (…). El rostro de Europa no se distingue por oponerse a los demás, sino por llevar impresas las características de diversas culturas y la belleza de vencer todo encerramiento”[36].


[1] También conocido por sus pseudónimos Fabrice Laroche oder James Barney, Robert de Herte.

[2] Tengo que confesar que, en algún momento de fines de los 70, encargué los libros de Benoist, un poco por curiosidad, un poco porque conocía a gente en Chile que los idealizaba con entusiasmo, como algo nuevo, una alternativa. Poco después, los tiré a la basura, cuando me di cuenta del bullshit que contenían, de lo que hoy me arrepiento, ya que, como objeto de investigación, serían hoy interesantes, para mí o para estudiosos de la historia de los movimientos de extrema derecha en Europa.

[3] Ethnopluralismus en el glosario de la Bundeszentrale für politische Bildung.

[5] Nada de matrimonios entre miembros de distintas culturas, pueblos o “razas”. En el fondo, se vuelve a la eugenesia que creíamos ya superada por la historia.

[6] Escribe también bajo los pseudónimos Hartwig Singer y Thorsten Sievers.

[7] Su vida en Alemania, de la cual habla abundantemente Wikipedia, está marcada por la participación en actividades políticas de extrema derecha.

[8] Para esta introducción histórica, he segudo, sobre todo el artículo de a Christian Faludi, historiador de la Universidad de Jena, Ethnopluralismus für Fortgeschrittene (etnopluralismo para adelantados).

[9] Florian Bunes, Die Vorboten der rechten Revolution (Los precursores de la revolución de derecha), en Firstlife: “Inhaltlicher Kern der Neuen Rechten ist der sogenannte Ethnopluralismus. Demnach habe jedes Volk das Recht, seine Gesellschaft von fremden Einflüssen freizuhalten. Das Unterscheidungsmerkmal liegt dabei nicht in einer biologistischen Einordnung in Rassen, sondern in der Zugehörigkeit zu einer Kultur. Fremde Einflüsse werden als Gefährdung der eigenen kulturellen Identität wahrgenommen. Kritiker sehen im Ethnopluralismus einen Rassismus ohne Rassen, da wesentliche Merkmale des klassischen Rassismus auch im Ethnopluralismus zu finden seien, dieser jedoch auf historisch vorbelastete Termini wie eben den Rassenbegriff verzichte”.

[10] Sobre el tema “raza”, invito a leer mi columna Nos guste o no, en realidad todos somos africanos

[11] Según Markus Schäfert del Bayerischen Landesamt für Verfassungsschutz: El movimiento identitario es etnopluralista, no es nacionalista. Estamos frente a un racismo en un nuevo envoltorio (“Die IB ist ethnopluralistisch, nicht nationalistisch, unterm Strich haben wir es hier aber mit einem neu verpackten Rassismus zu tun)”. Artículo en Die Welt Die hippen Hetzer

[12] George M. Frederickson, Rassismus, Reclam 2004. Página 194.

[13] George M. Frederickson, Rassismus, Reclam 2004. Epílogo: Racismo al comienzo del siglo 21. Páginas 191 en adelante.

[14] Hass und Ausgrenzung – Sprache als Kampfmittel der neuen Rechten in ARD: “Ein gutes Beispiel dafür ist sowas wie Ethnopluralismus. Das hört sich erst mal nicht so schlimm an, ist aber faktisch eine weltweite Apartheid”.

[15] “Wir sind keine Ausländerfeinde, wir lieben das Fremde – in der Fremde”. Del proyecto escolar de la NPD En otras palabras, esto es lo que esta gente quiere inculcar a los niños.

[16] Lamentablemente, la cuenta de Kissler está cerrada; pero aquí hay otro screenschot.

[17] Was bedeutet Ethnopluralismus? en Netz gegen Nazis.

[18] Björn Höcke, Auf bestem Weg zur Volkspartei, en The European.

[19] Höcke en Björn Höcke, Stefan Scheil und die AfD – ein Doppelinterview (1. Teil), en la revista de Kubitschek, Sezession. “Verteidigung der ethnokulturellen Diversität höchste Priorität”.

[20] Armin Pfahl-Traughber, Zur Ideologie des “Ethnopluralismus”: Das Volk als Subjekt, en Netz gegen Nazis

[21] Ethnopluralismus, en el glosario de la Brandenburgische Landeszentrale für politische Bildung. “Es ist nicht möglich Teil einer anderen Kultur zu werden, so wie es nichtmöglich ist, seine Rasse zu wechseln”.

[22] Liane Bednarz, Wider die Gewöhnung an die Verrohung, en Carta.

[23] Liane Bednarz, Wenn Lucke geht, bleibt Höcke El artículo en The European, es de mayo de 2015. Sólo puedo decir: Lucke se fue o más bien, lo echaron y se quedó Höcke. 

[24] Ethnopluralismus en la página del Verfassungschutz de Nordrhein-Westfalen.

[25] AfD will Flüchtlingen die Integration verweigern en talshow en televisión. Ver, asimismo su video donde lo sostiene: Flüchtlinge müssen nicht integriert werden

[26] Liane Bednarz, Die konservativ-revolutionäre Versuchung (la tentación de la revolución conservadora). Cuaderno 132, páginas 9 y siguientes.

[27] Liane Bednarz, Hass und Ausgrenzung – Sprache als Kampfmittel der neuen Rechten in ARD. “alle Völker sind gleich viel wert, aber nur solange sie unter sich bleiben”. “Ein gutes Beispiel dafür ist sowas wie Ethnopluralismus. Das hört sich erst mal nicht so schlimm an, ist aber faktisch eine weltweite Apartheid. Man sagt nicht mehr, die Deutschen sind die Herrenrasse und alle anderen sind schlechter, sondern man sagt, alle Völker sind gleich viel wert, aber nur solange sie unter sich bleiben”.

[28] Ethnopluralismus en la página del Verfassungschutz de Nordrhein-Westfalen.

[29] “Monokultureller Dünkel”, en su memorable artículo Na dann ohne mich (Entonces, sigan si mí) con el cual el conocido periodista se despidió del blog Achse des Guten (eje del bien) por la línea que había tomado.

[30] Etología en Wikipedia.

[31] Ethnopluralismus en la página del Verfassungschutz de Nordrhein-Westfalen.

[32] El sociólogo Andreas Kemper me dice en un tweet que el responsable de la página es Daniel Fiß de los nacionalies y socialistas de Rostock (Nationalen Sozialisten Rostock). Más información sobre él aquí

[33] Ethnopluralismus und die multipolare Welt Significativo es que el cuadro que “adorna” el artículo es El Garito o sala de juegos, del pintor francés Jean-eug Ne Buland

[34] “Das universalistische Streben des westlichen Liberalismus ist vergleichbar mit einem alten Rentner, der versucht die Alters und Krankheitserscheinungen mittels Faltenlifting und Feierexzesse zu übertünchen. Auch das Grundgerüst der liberalen Postmoderne ist alt, morsch und brüchig. Einzig und allein geopolitische Hegemonieansprüche, versuchen die letzten Machtfetzen vom Schein einer globalen Autorität zu wahren. Innerlich sind die Tage des Liberalismus jedoch gezählt, da in seiner Konsequenz alle natürlichen Ordnungen und Völkergemeinschaften zu zerstören, er schon bald sich selbst auffressen wird. Denn die kapitalistischen Prozesse sind inzwischen zu einem Automatismus geworden, die sich jeglicher menschlicher Kontrolle und Beherrschbarkeit entziehen.”

[35] Mi columna sobre el tema universalismo: El universalismo y los refugiados

Nos guste o no, en realidad todos somos africanos

Hace unos cuatro o cinco años -nada ha cambiado desde entonces- una amiga española[1] nos contó que en España, las agencias de publicidad solicitaban con frecuencia, modelos “tipo europeo”. Nos explicó que esto significa que las y los modelos tenían que ser blanquitos y de rasgos que quienes vivimos en Alemania, llamaríamos más bien, noreuropeos. Incluso nos mostró un aviso en que se llamaba a niños de “tipo europeo”, lo que resulta aún más chocante.

¡Qué cantidad de complejos y de barbaridades pueden caber dentro de la mente humana! Seguro que muchas personas compran la ropa de las o de los modelos y juran que ellas o ellos se ven iguales tan sólo por ponerse esa ropa que se veía tan bien en las fotos de la publicidad. ¿Así funciona el mecanismo publicitario? ¿O no?

Hoy me topé con la foto de perfil de un amigo (digital) peruano en Twitter. Se ve bastante bien; con un tipo igualmente “europeo” y bastante blanco, con rasgos poco menos que eslavos y mirada de artista de Hollywood. No, nada malo en escoger una foto buena para perfil. Sólo una persona masoquista podría elegir una en que se vea mal. Pero… ¿verse bien es verse como se vería una persona del Norte de Europa? De partida, yo que vivo en el Norte de Europa, les aseguro que hay cientos de milles, sino millones de personas de tipo noreuropeo que se ve bastante mal 😉

He visto fotos del amigo peruano en otras redes sociales y realmente se ve mucho más morenito y de un tipo mucho más autóctono que en la foto “lavada” de su perfil de Twitter. ¿Qué quieren que les diga? Se ve mucho mejor morenito y de estilo criollo que en su emblanquecida y estilizada foto de Twitter. Ayer vi en el supermercado a una negrita enblanquecida… ¿No se cansan de imitar a Michel Jackson…?

Recuerdo que hace años, una co-estudiante española en una Universidad alemana estaba sentada a mi lado, era un hermoso día de verano y disfrutábamos del sol y del buen tiempo. Cuando de pronto, ella comenzó a emitir chillidos… Miraba nuestros brazos desnudos (andábamos con poleras o camisas de manga corta)… Y me decía:: “¡tú eres más blanca que yo!”

Según Joaquín García-Huidobro (lo escribió cuando no era tan famoso y escribía “sólo” un blog): “La Ilustración del siglo XVIII tuvo entre sus características el presentar un modelo de hombre mucho más estrecho que el que proponían otros estilos culturales, como por ejemplo el barroco. Para los ilustrados, el modelo de ser humano era el habitante de París, Londres o Berlín. Un hombre de maneras refinadas y espíritu racionalista, de tez blanca y amante de la ciencia”[2]. Sí, probablemente, Joaquín tiene razón y esta es la causa. O una de las causas de los complejos de mis amigos.

Yo no creo que haya seres humanos que, debido a la etnia a la que pertenecen, sean, genética o culturalmente, superiores a otros. No creo que haya gente más tonta sólo por tener tal color de piel, de ojos o de pelo. Creo que hay sociedades que sí te permiten desarrollarte intelectualmente, que te permiten ser más creativa, más creativo; más libre… Mientras más libre, más creativo. Que posibilitan que te desarrolles, que hagas rendir tus talentos, tus capacidades, tus cualidades. En tales sociedades, el patrón cultural “se hereda”, por así decirlo, ya que tu familia, tu colegio, tu ambiente, la sociedad entera, te educa en ese sentido.

Una sociedad buena es una sociedad que te permite pensar por tí misma, por ti mismo, que te invita a que desenvuelvas tu inteligencia, tu capacidad,  tu espíritu, tu intelectualidad, tu entendimiento, tu ingenio, tu personalidad toda. Esta es la única sociedad capaz de progresar como tal, que mejora, que se desarrolla. Y que no se queda anclada en une determinada etapa histórica. En otras palabras, una sociedad abierta.

Hace algunos meses, conversábamos del tema y una amiga doctora en biología nos recomendó un artículo muy bueno que es un resumen para biólogos -entendible también para no-biólogos- de por qué hoy no podemos hablar de razas. En él se nos deja muy claro por qué decimos que las razas humanas no existen. No es que “ya” no existan, es que no han existido nunca. Menos aún existen para que algunas personas se suban sobre los hombros de otras en en una inhumana escala de valor, desarrollo o inteligencia[3] que considera a algunos mejores que a otros. Esto es lo que queremos expresar cuando decimos que todas las personas son iguales en dignidad y derechos[4].

El artículo que nos recomendó la bióloga se titula “Menschenrassen”, esto es, razas humanas[5]. Pienso que leer un artículo de background con respecto al tema “raza” o etnia puede servir un poco para aclarar ideas. Su autor, Ulrich Kattmann, aclara que el concepto “raza”, “race” se usa algunas veces para designar al conjunto de los seres humanos y no pretende hacer una clasificaión entre ellos.

Desde el punto de vista de la biología, todos los seres humanos formamos una especie (Art en alemán; species en inglés), ya que nos podemos “aparear” indistintamente unos con otros. En otras palabras, todos los miembros de la población humana nos podemos reproducir sexualmente con cualquier otro. (El subcontinente sudamericano -y desde hace algunas décadas, también el norteamericano- da felizmente cuenta de esta realidad). Kattmann explica que el término “raza” ha sido sustituido por el de subespecies. Sin embargo, también el concepto de subespecie da problemas hoy en la zoología.

Las prohibiciones de casarse entre gente de diverso “color de piel” o de diferentes orígenes culturales o étnicos, me parece que son una horrible aberración. Los prejuicios y las advertencias de no acercarse mucho a personas de “otra raza” son absolutamente condenables. El llamado etnopluralismo de algunos grupos políticos europeos de hoy en día es igualmente rechazable. Los etnopluralistas rechazan toda sociedad multicultural, que identifican con la decadencia de su propia supuesta cultura. El etnopluralismo postula que las diferentes culturas o etnias (evitan hablar de raza) deben vivir separadas en un determinado territorio (evitan usar el término Lebensraum), sin “mezcla” entre ellas. O sea, podemos ir de visita o como turistas al extranjero; pero no mezclarnos con los extranjeros cuyo país visitamos, ni ellos con nosotros. De ahí su rechazo a los refugiados y a los extranjeros en general[6].

Me gustaría poner pues de manifiesto que el rechazo al término raza -o subespecie- no obedece simplemente a caprichosas razones de political correctness que nos impide utilizar vocablos que antes usábamos sin problema. No, ni siquiera los zoólogos emplean hoy “raza” ya que una raza es muy difícil de delimitar. Siempre que se clasifica en una subespecie, la clasificación es arbitraria, obedece a la voluntad de quien fijó ciertos criterios de clasificación a su voluntad, y tiene por objeto servir a ciertos fines que pueden variar, según quien determine los parámetros de la clasificación.

Los tradicionales criterios de clasificación de las subespecies o razas que forman parte de la “raza humana” son, de acuerdo al biólogo alemán ya citado, todos externos, en el sentido que dicen relación con formas superficiales del cuerpo humano. Estas formas (color de la piel, forma del pelo o del párpado) son características recientes en la historia humana y ofrecen una ventaja selectiva. Incluso muchas de las características son simplemente expresión de una preferencia sexual, esto es, de qué persona considero más atractiva… lo que no ha sido igual a lo largo de la historia. Pienso en las venus prehistóricas que mis amigos de hoy encontrarían sumamente poco y/o nada atractivas.

Por otra parte, las características que han servido de criterio de clasificación en los organigramas en que se nos ha querido meter durante siglos, aparecen tan “mezcladas” en las sociedades realmente existentes, que es difícil decir qué peculiaridad pertenece realmente a qué subespecie. Genes y factores ambientales han tenido igual participación en ello. Hoy, la población de cualquier país tiene tal combinación o riqueza genética que sería imposible realizar una clasificación basándose en características corporales externas.

Llegados a este punto, nos podemos preguntarnos qué nos dice la genética, pues bien, Kattmann hace ver que los estudios revelan que las secuencias de ADN de las personas que viven hoy sobre la tierra son, en un 99,9% idénticas. Agrega: todas las diferencias genéticas concebibles afectan sólo el 1‰ de nuestra sustancia genética[7]. En otras palabras, somos más parecidos de lo que algunos querrían hacernos creer. Nuestras diferencias son meramente externas superficiales y… sin importancia.

Por último, pienso que, en tiempos de migraciones y de refugiados, resulta, por lo menos, ridiculo querer cerrarse y encerrarse frente a los demás… Menos ridículo y más perverso es querer revivir las teorías racistas -sin asidero científico- que tanto daño hicieron durante el siglo 20 y antes. Tampoco me parece aceptable el racismo cotidiano, ese racismo light que algunos intentan justificar, porque “todos lo hacen”. Menos aún, es admisible una prohibición social de casarse con alguien superficialmente distinto[8]. Después de todo, como dice el mismo Kattmann, “nos guste o no nos guste, en realidad somos todos africanos”[9].


[1] Que trabajaba en el rubro de la costura y publicidad… esto es, de la moda 😉

[2] La lección de Evo, en el blog Estagira.

[3] Pienso en el social darwinista social demócrata alemán Thilo Sarrazin.

[4] Artículo 1° de la Constitución política del Estado de Chile, capítulo 1: Bases de la Institucionalidad. Esto es, lo fundamental dentro de lo fundamental. Lo esencial. Cláusula pétrea, esto es irreformable del texto constitucional chileno.

[5] Menschenrassen, en la revista Spektrum, sección Diccionario de Biología.

[6] El etnopluralismo es hoy muy popular entre los movimientos de la derecha (nueva o vieja) extrema en Europa actual.

[7] Kattmann comenta que los humanos nos diferenciamos genéticamente entre nosotros mucho menos de lo que se diferencian los chimpancés, que son genéticamente muchos más distintos entre ellos, de acuerdo a la zona geográfica de la que proceden.

[8] Recuerdo la frase de Escrivá, cuando hablaba de “…blancos, negros, amarillos, de todos los colores, de todas las combinaciones que el amor humano puede hacer”.

[9] Supongo que todos saben que el ser humano proviene originalmente de África, desde donde se expandió por el resto del mundo.