El juez que promocionó la ley que prohíbe la religión

Algunos conocen la ley europea que prohíbe la religión[1] como la Ley Bell, ya que fue el juez del Tribunal alemán, Edmund Bell su principal impulsor y redactor del texto. Un brillante abogado más bien apolítico y tecnócrata, procedente de una familia cristiana y que recibió la mejor de las educaciones que los sectores con más cultura de la sociedad alemana puede dar a sus hijos. Pero que tempranamente se convirtió en militante ateo. Nadie sabe bien por qué.

Cosmopolita, viajó y estudió en varios países. Habla varios idiomas. Fotogénico y carismático pasó de ser un juez sólo conocido en el ambiente jurídico, en uno de los personajes más populares de Europa. Viajó por todo el continente dando charlas para promocionar la ley. Los últimos días, sus charlas fueron verdaderas manifestaciones multitudinarias de propaganda a favor de la misma, en las grandes plazas y avenidas de Europa. Bell habla varios idiomas. Fue propuesto como juez constitucional por la democracia cristiana alemana y por el partido liberal. Esto es, por grupos que defendían la libertad religiosa y que nunca se imaginaron cómo evolucionaría su candidato.

Mientras Bell era la “cara del proyecto”, sus detractores carecían de una sola persona que los representara. Ellos sostenían que eran mayoría y que nunca perderían un plebiscito tan absurdo como el propuesto. Se supone que esta circunstancia -la seguridad de que ganarían- llevó a muchos partidarios del “no a la nueva ley” a no votar. Su abstención contrasta con la intensa movilización de los partidarías del “sí a la nueva ley”.

La sección alemana del partido liberal europeo pidió disculpas públicas por haber propuesto e impulsado la candidatura de Bell como juez del tribunal constitucional, ya que con su apoyo a la Ley de prohibición de creencias religiosas socava una de las libertades individuales más importantes, cuya existencia no era cuestionada desde antes de la época de la Ilustración. Igualmente hizo la democracia cristiana.

Edmund Bell estudió en un colegio católico y nadie pensó que se convertiría en el más acérrimo propulsor de una ley antirreligiosa. Si bien es cierto, él nunca dijo que fuera cristiano, parece que mucha gente “se lo imaginó”. Se lo critica por no ser sincero, ocultar información y, con ello, aprovecharse de las circunstancias.

Sus hermanos fueron entrevistados por medios de comunicación de esos que algunos denostan como medios propios del “mainstream” y criticaron la promotoción de la ley. Es más, es probable que muchos de ellos abandonen Europa debido precisamente a la ley. Su mamá murió poco después de que Bell iniciara su campaña. Algunos sostienen que se suicidó -aunque esto nunca ha quedado claro- por el tema de la ley. Mutatis mutandi, el caso nos recuerda al de Paul Gosar[2] en los Estados Unidos, partidario de Donald Trump, cuyos hermanos, el 2018 llamaron a votar en su contra.

Bell no está casado y lleva una vida personal muy solitaria. La poca gente que lo conoce cuenta que no tiene grandes amigos, sino conocidos, colegas y ahora muchos admiradores y admiradoras…. Sin embargo, puede ser muy divertido y entretenido si está de ánimo, lo que no  ocurre a menudo. El juez Bell tomó vacaciones impagas y se ha hiperfocalizado hacia la campaña en favor de la ley que prohíbe la religión.

Marta Salazar, corresponsal en Europa, Berlín 2030. Seguiremos informando sobre el tema.


[1] También lo pueden leer en alemán en: Religionsverbotgesetz Eine europäische Dystopie

[2] Paul Gosar en Wikipedia. Sobre el tema ver: 6 siblings of Arizona congressman urge voters to boot him from office y abundantes artículos de prensa.

Advertisements