La Ley Holocausto, Ronen Bergman y la fría respuesta de Morawiecki

“Art. 55a. 1. Quien pública y contrariamente a los hechos asigne responsabilidad a la nación polaca o al estado polaco o corresponsabilidad por los crímenes nazis cometidos por el Tercer Reich (descritos) en el artículo 6 de la Carta del Tribunal Militar Internacional adjunta al Acuerdo Internacional sobre el tema enjuiciamiento y castigo de los principales criminales de guerra del Eje Europeo, firmado en Londres el 8 de agosto de 1945 (Revista de leyes de 1947, artículo 367), o por otros delitos que constituyen crímenes contra la paz, la humanidad o crímenes de guerra, o de otra manera reducir groseramente la responsabilidad de los autores reales estos crímenes, están sujetos a una multa o encarcelamiento de hasta tres años. La sentencia será hecha pública”[1].

Desde que, hace algunos días, publiqué mi primer tweet relativo a la “ley Holocausto” o “nueva ley sobre la verdad histórica única sobre el Holocausto en Polonia”, me he visto enfrentada a una serie de usuarios de esa red social, con pocos o muy pocos seguidores (entre dos y 800) que defiende la ley. Gente desafiante, agresiva, incapaz de dialogar y que recurre incluso al insulto y a la ofensa[2].

Varios de ellos me han echado en cara que defienda a los judíos sin serlo. Esta mañana alguien[3] me preguntó “Why are you so fixed on Jews?” Mi respuesta es muy simple: hay que abandonar la actitud en que sólo se defiende los derechos del propio grupo. Cada uno, cada una de nosotros tiene que defender los derechos de los demás, como si fueran propios. La premisa es: conculcar los derechos de los demás equivale a conculcar los míos propios. Defender los derechos fundamentales del otro es defender mis propios derechos. Pienso que esto vale para todo sociedad y para toda circunstancia[4]. Ama a tu prójimo, nos dice la Escritura, no nos manda Ama sólo a los nacionales de tu país, nos recomienda Carl Popper[5].

Pero vamos por parte, la nueva ley polaca -que ya pasó las dos cámaras y fue firmada rápidamente por el presidente Andrzej Duda, quien la envió para su revisión al Tribunal Constitucional- prevé multas y hasta tres años de cárcel por el uso del término “campos de concentración polacos” o la mención de crímenes efectuados por la “nación polaca” durante el Holocausto.

En realidad, a nadie se le podría ocurrir que los campos de concentrarión, de trabajo o de exterminio del nacional socialismo hayan sido establecidos por el estado polaco. Evidentemente, fueron campos organizados por Alemania nazi en territorio polaco. No olvidemos que, en un primer momento, Alemania se dividió Polonia con la URSS, en el Pacto Hitler-Stalin y luego invadió totalmente Polonia. Si alguien dice alguna vez “campo polaco” es evidente que se refiere a que se encontraba en territorio polaco. Si alguien habla de un campo bielorruso, como Osaritschi o como Maly Trostinez, a nadie se le ocurriría que fueron los bielorrusos quienes los instalaron, sino que simplemente nos referimos a su ubicación geográfica. Hacer de esto un gran drama es más bien ridículo y realmente parece una obsesión.

El texto con que el gobierno polaco anunció que el Parlamento (Sejm) había aprobado la ley afirma que la ley protege el “buen nombre de Polonia”[6]. Continúa “El uso de términos mentirosos como ‘campos de concentración polacos’, ‘campos de exterminio polacos’ o ‘campos de exterminio polacos’ es un delito punible con hasta tres años de prisión”[7]. Realmente no sé qué decir, sólo me consta que los grandes crímenes se han cometido y se siguen cometiendo en nombre de esa antigua mentalidad de la defensa del honor…

Sostener que hay una especie de sucia campaña para denostar la honra, la buena reputación de Polonia es algo que a nadie normal se le podría pasar por la mente. Y es una victimización extrema. Incluso, algunos hablan del “antipolonismo” (palabra inventada por ellos) en contraposición a antisemitismo. OMG! Proponen incluso fundar una “liga antidifamación polaca”, a imitación de la jewish anti defamation league. Pretenden colocarse al mismo nivel que los judíos.

La pregunta es si un gobierno ultra nacionalista (apoyado por sectores abiertamente extremistas) como es el gobierno actual de Polonia[8] prefiere usar la ley para crear un “enemigo externo”: la Unión europea, Israel, Alemania, Gran Bretaña, EEUU, el Occidente que ellos tanto desprecian, “el sionismo internacional”, o quién sabe quién. Polonia contra el mundo, si total, como dicen es “Cristo entre las naciones”. Sorry, pero compararse con el Redentor es como mucho.

Como adelanté, la ley no se queda ahí, sino que, como dice “el presidente de Polonia, Andrzej Duda, … intenta desterrar esta imagen errónea del país mediante una peligrosa medida: penar con multas y hasta tres años de prisión a quienes ‘contrariamente a los hechos’ sostengan públicamente que el país tuvo un rol en el Holocausto, según explicó el gobierno polaco”[9] [10]. (Entre parántesis, recién, en Twitter, me escribe alguien “alemanes y ucranianos mataron a los judíos, los polacos sólo los salvaron”[11]). Estamos frente a una “verdad histórica oficial” como la de la época del comunismo polaco… Perdón, del comunismo en Polonia 😉

Okay, veamos… Si entendí correctamente el texto legal, de lo que se trata es negar que algún polaco, algunos polacos o grupo de ellos (por ej., un pueblito completo o un grupo policial o de otro tipo) haya tenido participación en el Holocausto, entregando o, al menos denunciando a algún judío o a un grupo de ellos, por ej., una familia o partisanos judíos, etc. De “responsabilidad de la nación polaca o del estado polaco o corresponsabilidad por los crímenes nazis” habla la ley.

Hace poco, el vicepresidente… hoy es ex-vicepresidente, porque fue recientemente destituido… El hoy ex-vicepridente del Parlamento europeo, el polaco Ryszard Czarnecki del partido PiS que gobierna en Polonia, llamó szmalcownik a una colega suya, a la diputada polaca Roza Thun, integrante de la fracción de los partidos populares, demócrata cristianos o conservadores en el Parlamento europeo[12]. Szmalcownik se llamaba a los polacos que denunciaban o entregaban judíos a los nazis o extorsionaban a quienes los protegían El diputado va a tener que cuidarse de llamar “colaboradora con los nazis” a una connacional suya, porque le puede caer todo el peso de la nueva ley 😜

Este fin de semana, durante la Conferencia de la Seguridad de München, alguien entendió la ley igual que yo… De acuerdo a su tenor literal, que es muy claro. Luego de los discursos del premier polaco y del canciller austriaco, un periodista israelí se puso de pie y preguntó al primero: “Vengo de Israel. Soy periodista israelí y colaborador del New York Times. Siento ser un poco personal. Mis padres nacieron en Polonia, mi difunta madre y mi padre.

“Mi madre recibió un premio del Ministerio de educación de Polonia cuando tenía cinco años por su buen polaco[13]. Luego comenzó la guerra y perdieron gran parte de sus respectivas familias, porque sus vecinos… sus vecinos polacos, los denunciaron a la Gestapo que tenían judíos en sus manos[14].

“Mi madre pudo salvar a gran parte de su familia porque, durante la noche, escuchó que sus vecinos iban a denunciar que tenían judíos en la vecindad, a las SS, a la mañana siguiente.

“Después de la guerra, mi madre juró que nunca hablaría polaco por el resto de su vida, ni siquiera una palabra. Si entiendo correctamente, después de la promulgación de esta ley, seré considerado un criminal en su país por decir esto. ¿Cuál es el propósito? ¿Cuál es el mensaje que están tratando de transmitir al mundo? Están creando la reacción opuesta y solo estás atrayendo más atención sobre estas atrocidades”[15].

Gracias a Dios, la asamblea reunida en la sala plenaria del hotel Bayerischer Hof hizo algo que nunca hace: aplaudió al periodista, al que se ve en los videos notoriamente removido[16]. Esto me devuelve la confianza en la humanidad. Después de esta escena capaz de poner la piel de gallina a la persona más dura, vino otra escena que -al menos a mí- me puso muy triste, como creo que entristecería a cualquier persona normal que se ponga -como hace habitualmente la gente normal- en la piel del periodista israelí Ronen Bergman[17].

El premier Mateusz Morawiecki trató de arreglar las cosas, pero metió la pata aún más, lo que trató de ser corregido a posteriori por el gobierno polaco, diciendo que no quiso decir lo que dijo. Con Pilatos, le diría: “lo dicho, dicho está”:

Morawiecki: “Es extremadamente importante entender primero que, por supuesto, no será penado ni será considerado un crimen decir que hubo autores polacos, ya que hubo autores judíos, ya que había perpetradores[18] rusos y ucranianos, no solo perpetradores alemanes”[19]. ¿Entendí bien? ¡¿Hubo autores o perpetradores judíos del Holocausto!?

¡¿O sea que judíos fueron autores de su propio genocidio?!  Wow… creo que supera hasta las mayores barbaridades que había leído en Twitter. Es como acusar a las víctimas que han tenido que cavar su propia tumba antes de ser acribillados, de ser coautores de su propia muerte. Por lo demás, esto fue lo que sufrieron los judíos en los bosques de Lituania[20]. No, los judíos no fueron autores de su propio Holocausto. Sostenerlo es abiertamente señal del peor antisemitismo, cultivado, por otra parte, por un revisionismo histórico profundamente antisemita.

La maldad llega a tal extremo que un usuario de Twitter me recomienda una página donde aparecen los supuestos criminales judíos culpables de su propia muerte… Otra persona anuncia en Twitter que Hanna Arendt habló de colaboradores entre las eiltes judías a lo que respondo que “Hanna Arendt spoke about ‘collaborator’, but not about ‘Jewish Holocaust ‘perpetrators'”[21] como hizo el premier polaco el domingo en München.

Esta es gente que -llena de fanatismo- intenta tergiversar la historia para hacerla calzar en su sesgado y tendencioso discurso nacionalista en que polacos se estilizan a sí mismos como víctimas. Como me comenta un amigo, tratan de ponerse al mismo nivel que los judíos; pero olvidan que las víctimas nunca son “perpetrators”. Posener hace ver que “todos los judíos debian morir sin excepción alguna; a diferencia de polacos, lituanos, letonios, estonios, ucranianos, rusos, húngaros, croatas, bosniacos, rumanos, holandeses y franceses y otros que participaron en el asesinato de judíos”[22].

Ronen Bergman, el periodista que se atrevió a formular la pregunta el domingo en München, escribe: “Más tarde, se me acercaron altos funcionarios alemanes de diferentes organizaciones gubernamentales, quienes me agradecieron por decir lo que ellos no pudieron decir”[23].

Y continúa Bergman: “Pero el premier ministro polaco no estaba confundido ni impresionado, y ni siquiera me ofreció ninguna simpatía. Él estaba frente a un hombre con un nudo en la garganta que habla de cómo su familia fue exterminada en el Holocausto, y él me mira como si estuviera examinando algún tipo de molestia”[24].

Sí, así es como me sentí yo misma al ver la transmisión el día domingo…  Me dió entre pena y vergüenza ajena. El premier polaco parece no tener empatía alguna… En München mostró una frialdad castigadora de quien observa desde arriba y despacha con una respuesta impensada a alguien o a algo molesto. En este caso a Ronen Bergman, hijo de Mirian Bergman, una sobreviviente del Holocausto en Polonia…que, decidió no hablar polaco nunca más en su vida, pese a que lo hablaba tan bien que ganó un premio por ello.


[1] Texto de la ley Gracias a @ewa_gontarz por su ayuda para encontrarlo. “Art. 55a. 1. Kto publicznie i wbrew faktom przypisuje Narodowi Polskiemu lub Państwu Polskiemu odpowiedzialność lub współodpowiedzialność za popełnione przez III Rzeszę Niemiecką zbrodnie nazistowskie określone w art. 6 Karty Międzynarodowego Trybunału Wojskowego załączonej do Porozumienia międzynarodowego w przedmiocie ścigania i karania głównych przestępców wojennych Osi Europejskiej, podpisanego w Londynie dnia 8 sierpnia 1945 r. (Dz. U. z 1947 r. poz. 367), lub za inne przestępstwa stanowiące zbrodnie przeciwko pokojowi, ludzkości lub zbrodnie wojenne lub w inny sposób rażąco pomniejsza odpowiedzialność rzeczywistych sprawców tych zbrodni, podlega grzywnie lub karze pozbawienia wolności do lat 3. Wyrok jest podawany do publicznej wiadomości.”.

[2] Llamar hijo de p… (con el perdón de las prostitutas) al historiador Jan T. Gross, por ej. (screenshot del tweet), desde hace tiempo, odiado por nacionalistas extremistas debido a sus exhaustivas investigaciones sobre el antiesemitismo en Polonia.

[3] Uno que se escuda en el anonimato de un número @M307698973

[6] Ustawa chroniąca dobre imię Polski uchwalona o La ley que protege el buen nombre de Polonia pasó.

[7] Ustawa chroniąca dobre imię Polski uchwalona o La ley que protege el buen nombre de Polonia pasó.

[8] Para que no crean que estoy exagerando, una página tan seria como Infobae escribe acertadamente “La decisión no puede entenderse sin recordar el derrotero del PiS, un partido populista de derecha y nacionalista fundado en 2001 que tuvo un breve paso por el gobierno entre 2005 y 2007 antes de imponerse con una notable mayoría en 2015”., Cómo Polonia intenta desligar su responsabilidad en el Holocausto con una insólita ley

[10] “Expresamos nuestra profunda convicción de que los cambios mencionados anteriormente llevarán a la eliminación del discurso público de declaraciones que sugieren la participación, organización o responsabilidad de la nación polaca y del Estado polaco por la comisión de los crímenes del Tercer Reich Alemán”, de Ustawa chroniąca dobre imię Polski uchwalona o La ley que protege el buen nombre de Polonia pasó..

[12] El PiS forma parte de la fracción autodenominada conservadora y reformista, de tendencia nacional-conservadora y populista, de la que forma parte la nacionalista e islamófoba Alternativa para Alemania,

[13] Esto muesta su “asimilación” y el amor al idioma polaco.

[14] Muchos judíos se oucltaron entre polacos, por muchas razones, los polacos podían denunciarlos.

[15] Polish Prime Minister Morawiecki draws ire with claim of Jewish Holocaust ‘perpetrators’ 

Transcripción en  En Polish PM: There were also Jewish perpetrators of the Holocaust 

“I come from Israel. I’m an Israeli journalist and a contributing writer for the New York Times. Sorry for being a little personal. Both my parents were born in Poland—my late mother and my father.

“My mother received a prize from the Polish Ministry of Education when she was five for good polish (“good polish” no lo recoge el artículo de YNet, pero me parece importante por eso lo agrego). Then the war started and they lost much of their (respective) families, because their neighbors—their Polish neighbors—snitched to the Gestapo that they were holding Jews.

“My mother was able to save much of her family because she heard during the night that her neighbors were going to tell that they have Jews in their vicinity to the SS the next morning.

“After the war, my mother swore that she would never speak Polish for the rest of her life, not even a single word. If I understand correctly, after this law is legislated I will be considered a criminal in your country for saying this. What is the purpose? What is the message that you are trying to convey the world? You are creating the opposite reaction and just attracting more attention to these atrocities”.

[16] Incluso lo comenta en su artículo, cuya lectura recomiendo mucho In the name of my mother, the Holocaust survivor: “When I was done, everyone applauded”.

[17] Recomiendo seguirlo en Twitter: @ronenbergman ‏

[18] Aunque Ud. no lo crea… La palabra perpetrador, ra sí existe en castellano.

[19] Morawiecki said, “It’s extremely important to first understand that of course it won’t be punishable or seen as a crime to say that there were Polish perpetrators as there were Jewish perpetrators, as there were Russian and Ukrainian perpetrators, not only German perpetrators. “Polish embassies had to react 260 times in 2017 alone with regards to the expression ‘Polish death camps’ or ‘Polish concentration camps.’ Well, ladies and gentlemen, there were no Polish death camps or concentration camps. There were German Nazi death camps. “The mere fact that we have to explain it today stems from our history. For 50 years after the Second World War—45 to be exact—we couldn’t defend our case. There was no Polish independent state”.

[20] Cfr. Alan Posener, Die unselige Traditionslinie des polnischen Antisemitismus = La non santa tradición del antisemitismo polaco.

[22] “Die Juden sollten ausnahmslos sterben. Das unterscheidet sie von den Polen, Litauern, Letten, Esten, Ukrainern, Russen, den Ungarn, Kroaten, Bosniern, Rumänen, von den Holländern, Franzosen und anderen, die sich am Judenmord beteiligten”. En Die unselige Traditionslinie des polnischen Antisemitismus = La non santa tradición del antisemitismo polaco.

[23] “Later, I was approached by senior German officials from different government organizations, who thanked me for saying what they are unable to say” In the name of my mother, the Holocaust survivor 

[24] But the Polish prime minister was neither confused nor impressed, and didn’t even offer me any sympathy. He is faced by a man with a lump in his throat talking about how his family was exterminated in the Holocaust, and he stares as me at if he is examining some kind of nuisance”. In the name of my mother, the Holocaust survivor

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Ernst Leitz el otro Schindler

Hoy me gustaría copiar aquí otro de los artículos que publiqué hace una eternidad, en La Segunda:

“Con riesgo considerable y en oposición a la política nazi, Ernst Leitz adoptó valientes medidas para trasladar a sus empleados judíos y a otras” personas fuera de Alemania. Son palabras de Abraham Foxman, de la Liga Antidifamación, al entregar a la nieta de Leitz la distinción Courage to Care Award a comienzos de mes.

Entre 1933 y 1943, Ernst Leitz hijo envío a aproximadamente 41 judíos alemanes (con sus familias, llegan a más de cien) a “trabajar” las dependencias de la firma Leica en Francia, Gran Bretaña, Hong Kong y los Estados Unidos.

Hasta ahora, nada se conocía públicamente acerca de la actuación de Ernst Leitz, durante el período nacional socialista. De acuerdo al lema de la familia Leitz, “haz el bien, pero no cuentes nada”, ni Ernst, ni sus hijos, quisieron hablar de ello, actitud muy de acuerdo con la mentalidad alemana de la época.

Gracias a la tenacidad, fundamentalmente de Frank Abraham Smith, rabino norteamericano en Inglaterra, y a la información que recogió el periodista y fotógrafo Norman Lipton, hoy conocemos algo de la valiente actuación de este empresario alemán, propietario de una de las firmas más prestigiosas del mundo en el campo de la óptica.

Hijo de Ernst Leitz padre, fundador de la Leica en la ciudad alemana de Wetzlar en 1869. La preocupación por sus trabajadores fue una constante durante la administración Leitz padre, quien era un brillante empresario con un gran sentido social. En 1885, estableció en la empresa un seguro médico. En 1899, una jubilación para sus trabajadores y un fondo que permitía a sus empleados, construir viviendas. Ya en aquel entonces, la Leica había introducido la jornada de ocho horas.

Leitz hijo asumió la dirección de la empresa en 1920. Miembro del Deutsche Demokratische Partei, partido de orientación liberal, bastante importante durante la República de Weimar. Si hay una colectividad alemana que se enfrentó a los nacional socialistas, fue ésta.

En el directorio del partido, conoció al comerciante Nathan Rosenthal. Pocos días después de la llamada Machtergreifung (1933), Rosenthal relató a Leitz las penurias de su hijo Paul en el colegio, como blanco de la persecusión antisemita… Sin pensarlo dos veces, Ernst Leitz lo contrató como aprendiz en su firma. En 1936, posibilitó que emigrara a los Estados Unidos, como empleado de la dependencia de Leica en Nueva York.

Asimismo, las autoridades nacional socialistas prohibieron a Nathan Rosenthal ejercer su profesión. Leitz arrendó las dependencias de la firma de Rosenthal, para que él y su familia tivieran algunos ingresos, y más tarde, los ayudó a emigrar.

Dieter Türk, uno de los directores de la Leica, escribió una carta de recomendación en beneficio de un comerciante judío pronto a abandonar el país. Ésta cayó en manos de la Gestapo (Geheime Staatspolizei, la policía estatal secreta) y las autoridades quitaron a Türk el permiso de trabajo, lo que significaría la pobreza para él y su familia. Leitz, sin embargo, dispuso que se continuara pagando su sueldo, lo que ocurrió durante el resto del periodo nazi.

En aquel entonces, la Leica, como otras empresas alemanas, recibió trabajadores forzados, que procedían generalmente de países eslavos, a quienes los nazis consideraban como infrahumanos. Los Leitz recibieron ucranianos. La hija de Ernst, Elsie se preocupó de ellos y de que no les faltara nada material, en la medida de lo posible en un país en guerra.

Esta circunstancia, unida a sus intentos (sin éxito) de ayudar a una amiga de origen judío a emigrar a Suiza, le costó cuatro meses de cárcel y probablemente, habría seguido en prisión durante el resto de la guerra, si no hubiese sido porque Ernst hizo lo imposible para que la dejaran en libertad.

Después de la II Guerra, Ernst Leitz supo que los nacional socialistas no se habían atrevido a estatizar su empresa, debido a que sus exportaciones significaban importantes divisas para el país y también a que temían que los trabajadores de la firma defenderían a Leitz por todos los medios. No obstante, habían planeado su expropiación luego de la “victoria final”.

Curiosamente, el acta de las autoridades de la postguerra, en que se comprueba que Leitz no había sido un nazi (en el año 42 tuvo que ingresar al Partido obrero nacional socialista), se perdió. En ella, se documentaban algunas de sus actuaciones que calificaría de heroicas.

Sin embargo, se supone fundadamente que muchos de quienes lo conocieron estaban al tanto de todo lo ocurrido, como insinúa otro liberal, el entonces presidente federal Theodor Heuss, en 1951, en el discurso que pronunció con motivo del cumpleaños número 80 de Ernst Leitz. Heuss hace ver que Leitz “había tomado sobre sí las cargas que se colocaron sobre otros”.

Su vida nos demuestra que, dentro de la sociedad más injusta y en las condiciones más adversas, se prueban los hombres y mujeres libres.

El universalismo y los refugiados

Se dice que las iglesias (católica y evangélica) tienen una doctrina universalista. O más bien se las critica: sufren de universalismo, que sería la característica de una religión que pretende estar abierta a todos, independientemente de su origen étnico. Su fundamento: el mensaje de salvación fue dirigido a todos los hombres y mujeres, de todos los tiempos, de todas las etnias y sin considerar frontera alguna. Sería lo contrario a las religiones nacionales, tan propias del protestantismo europeo que surgió en la Edad moderna[1].

Quienes están en contra de la política de no cerrar las fronteras a los refugiados, de darles asilo, de acogerlos (temporalmente o para siempre), de continuar garantizándoles un proceso acorde a derecho destinado a determinar si son realmente perseguidos o no…  A todos quienes estamos de acuerdo con ello y somos cristianos, se nos tilda de universalistas.

Se dice incluso que esto lo planteó Uno di Fabio[2], aunque no encuentro ninguna cita del profesor de la Universidad de Bonn que lo corrobore. Se podría pensar que la crítica al universalismo, a la política del gobierno la habría formulado en su Informe[3] elaborado por encargo de los Ministerios bávaros de Interior y de Justicia[4]: Migrationskrise als föderales Verfassungsproblem Pero en su conocido y controvertido Informe[5], no encuentro nada sobre universalismo.

Encuentro sí algo en un evento[6] de la Iglesia evangélica, de noviembre de 2015. En su charla, Di Fabio se refiere al desarrollo histórico durante la Edad moderna. Contrapone el universalismo católico (que califica como una ficción) previo a la Reforma protestante y que ha pervivido en el catolicismo, a la formación de los estados nacionales, Los estados nacionales serían expresión del particularismo antiuniversalista moderno.

Hoy en día, la Iglesia evangélica -al menos en Alemania- es también universalista, como ha sido la Iglesia católica desde siempre[7], en su enseñanza y magisterio. Distinta es la actitud de algunos católicos de corazón particularista. La virtud de la magnanimidad, la generosidad, se enfrenta al vicio del egoísmo y lo supera. Un corazón grande triunfa sobre el corazón de piedra[8]. Cómo se vería Europa particularista, esto es, nacionalista y de fronteras cerradas[9] es algo que prefiero no imaginarme.

El llamado universalismo cristiano -defendido hoy de igual manera por las “dos iglesias”- lleva a que la política del gobierno alemán, de acogida e integración de los refugiados, en un marco de fronteras abiertas, cuenta con el apoyo eclesial irrestricto. Es precisamente lo que el cardenal Marx (Pdte. de la Conferencia episcopal alemana) señalaba en febrero de este año: “Tengo el máximo respeto por la señora Merkel y su política, su valor y su disposición a asumir responsabilidad en una situación difícil. Ella no es ingenua, sino reflexiva. La política significa, no sólo seguir los estados de ánimo -lo que sería más fácil- sino guiarse por objetivos y principios”[10].

Desde altos personeros de la Iglesia, hasta párrocos de pueblo[11], llaman a acoger, ayudar e integrar a los refugiados. Sí, a acoger, ayudar a integrar a todos los refugiados y no sólo a los refugiados cristianos. Por ello son criticados como “universalistas”, término que ha pasado a ser casi una ofensa que se lanza en contra del “enemigo” político.

En efecto, según algunos tendríamos que ayudar -si es que se ayuda a alguien- sólo a los cristianos. Y a los no-cristianos, simplemente no ayudarlos; menos que a nadie, a los musulmanes. Es la postura neo-particularista -permítanme llamarla así- de algunos países del Este de la Zona euro y de algunos cristianos de extrema derecha y/o ultra conservadores o simplemente nacionalistas en Alemania[12] .

Según estas personas, un país debería acoger sólo a las personas de su misma religión y no de otra. A mi modo de ver, proponer algo así es realmente sin sentido, inhumano y absolutamente falto de empatía. Me pregunto qué habría pasado con los judíos que huyeron del Holocausto si no hubieran sido recibidos y acogidos, por ejemplo, en nuestros países americanos de raíces cristianas.

Observo asimismo que los medios de católicos de extrema derecha y/o ultra conservadores, al igual que los medios de esa minoría evangelical que se ha aliado a las fuerzas políticas reaccionarias y xenófobas, pone de manifiesto reales y supuestas persesuciones a cristianos, especialmente en países musulmanes. Pretenden crear así un clima de odio religioso. Me parece que intentan aprovecharse del cristianismo, ultilizarlo para sus mezquinos fines que tienen como objetivo sembrar el odio entre cristianos y musulmanes. Para esto, intentan reiteradamente utilizar a los judíos alemanes, pero la inmensa mayoría de los judíos no caen en la trampra porque los judíos tampoco son tontos.

Esta semana, a propósito de las elecciones en tres Länder el domingo pasado -que llamamos jocosamenta “Super Sunday” (ver mi artículo sobre el tema en Ciudad Liberal, de Chile), el periodista y cientista político Andreas Püttmann[13] fue entrevistado en la radio de la Catedral de Colonia[14].

Sobre la AfD[15], Püttmann dice que esta es una secta de personas con miedo. La Afd es una minoría que ha logrado reunir el elemento de protesta y movilizarlo para que concurra a las urnas. Muchos de sus nuevos electores es gente que generalmente no se ha interesado en la política y por eso, no votaba; que tampoco tiene la capacidad de pensar en forma diferenciada. Con esto último, quiere decir que son simples o simplones… sí, es lo que yo también observo.

La tarea de la Iglesia -continúa Püttmann- es dar testimonio de Jesucristo y, con ello, de la dignidad humana (de humanidad, diría yo). Desde este punto de vista, es una obligación que la Iglesia, que los obispos y las organizaciones de laicos, se distancien con claridad, de su pensamiento racista, de sus fantasías de violencia (por ej., sacar del país con rumbo a Chile a la canciller Merkel, en una camisa de fuerza). Que se distancien del enorme déficit de empatía frente a las personas que sufren. Sí, para un cristiano, el prójimo no es el Volksgenosse, esto es, el camarada nacionalista de la misma etnia. Esto, me parece que es fundamental en el cristianismo. Todos los cristianos tendríamos que dar testimonio en este sentido.

El domigo pasado, en la misa de 18 horas -inmediatamente antes de que se conocieran los resultados de la votación de Super Sunday-, el párroco Wolfgang Picken, dedicó una tercerca parte de su prédica a hablar contra la AfD. De partida, hace ver, con razón, que la Iglesia tiene el perfecto derecho a hablar de política (yo diría que tiene el deber, ver mi artículo La AfD y el Opus Dei[16]). “Tiene que hacerlo y debe hacerlo” explica Picken.

Dice que la AfD, para un cristiano, no es votable. Es antihumana, en el sentido que desprecia a seres humanos (menschenverachtend). No tiene compasión frente a extranjeros y a refugiados. Nuevamente, concluyo: no es universal. Su amor al prójimo es un amor sólo al que pertenece a su grupito y no va más allá. Continúa: la AfD crea un clima de miedo y de odio. Gente que sostiene que se puede disparar a refugiados, ha abandonado la comunidad de los cristianos. Es un mandamiento de la misericordia cristiana levantar la voz y no callar frente a este tipo de cosas[17].

Esta semana -y con esto termino esta columna que, nuevamente, va a ser más larga de lo que me propuse- aparece una entrevista al cardenal Marx en el FAZ, con el interesante título: Señor cardenal: ¿Tenemos que amar a todos?[18]. Es la pregunta clave del llamado universalismo. Los particularistas, los anti-universalistas opinan que debemos amar sólo a los nacionales (nacionalistas) o sólo a los católicos o sólo a los otros cristianos (particularismo religioso).

La respuesta del cardenal arzobispo de München es muy clara: “una preocupación especial por los cristianos es algo que no nos queda bien a nosotros como Iglesia (…). Nosotros no podemos decir: te ayudamos sólo si eres cristiano”[19].

Acerca de un supuesto enfrentamiento entre cristianos y musulmanes, explica Marx, que el gran conflicto -que es instrumentalizado políticamente- tiene lugar entre musulmanes, entre shiitas y sunitas. No hay -aclara- un frente islámico común contra Occidente o contra los cristianos[20]. Pienso que esto deberían oírlo todos aquellos que tejen, creen y progapan teorías de la conspiración del tipo nueva guerra religiosa.

Por último, el cardenal lanza el balón hacia el campo musulmán: sobre el enfrentamiento entre shiítas y sunitas -un tema para los teólogos islámicos- llama a que las autoridades musulmanas a acercase recíprocamente, especialmente las de Irán y Arabia Saudita. Ellos nos deben demostrar que el Islam es realmente una relgión de paz[21].

En otras palabras, si continúan en esto que yo llamo una verdadera guerra civil dentro del Islam, pueden olvidarse de que alguien les crea aquello de que Islam significa paz. Para el mundo islámico, la primera prioridad debería ser acabar definitivamente con estos conflictos internos, similares a los que durante siglos existieron en Europa entre católicos y protestantes. Hoy casi totalmente superados.


[1] Hace pocos días, conversaba con una gran amiga danesa, quien me decía, entre risas: la cabeza de mi Iglesia evangélica es la Reina Margrethe II de Dinamarca.

[2] Lo señaló Patrick Bahners @PBahners en el FAZ Flüchtlinge ins Boot!

[4] Tengo el mail original enviado por dichos ministerios al ministro presidente de Baviera.

[7] Stefan-Ludwig Hoffmann (profesor asociado de la University of California, Berkeley), en una réplica a Di Fabio en un cuaderno de la Fundación Adenauer (Zur Kontingenz der Menschenrechte: Replik auf Udo Di Fabio) comienza diciento que Di Fabio afirma que los derechos humanos o son universales o no son nada (“Die Menschenrechte sind universal – oder sie sind nicht”).

[8] “y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne”, Ez 36,24-28

[9] Así se vería Europa si cerráramos las fronteras: Aniversario de la Caída del Muro

[10] “Kardinal Marx: Ich habe höchsten Respekt vor Frau Merkel und ihrer Politik, ihrem Mut und ihrer Bereitschaft, in dieser schwierigen Situation Verantwortung zu übernehmen. Sie handelt nicht blauäugig, sondern durchdacht. Politik bedeutet eben, nicht nur einfach Stimmungen zu folgen, sondern Zielen und Prinzipien”. En la página de la Conferencia episcopal: Interview von Kardinal Reinhard Marx in der „Passauer Neuen Presse“ vom 6. Februar 2016

[11] Es lo que llevó al párroco de Zorneding, al africano Olivier Ndjimbi-Tshiende, a criticar a políticos social cristianos de su comuna debido a su racismo. Como consecuencia recibió amenazas de muerte que lo obligaron a abandonar la ciudad. Aparte de ofensas de carácter racista hacia el congolés, ofensas públicas y escritas por funcionarios locales de la Unión social cristiana de Baviera (CSU).

El arzobispo de Bamberg, Ludwig Schick, ha recibido también amenazas de muerte debido a su oposición a movimientos xenófobos como Pegida.  

[12] Los llamados católicos de derecha (Rechtskatholiken) y la mitad o probablemente más, de los evangelicales (similares a los llamados fundamentalistas en los EEUU).

[13] @Puettmann_Bonn en Twitter.

[16] Una versión alemana de ese artículo: Distanziere Dich!

[17] Después de volver a la casa, con un amigo, hicimos un resumen de las frases más importantes de la prédica. “Für einen Christen ist die AfD nicht wählbar. Sie ist menschenverachtend. Kein Mitleid mit Fremden und Flüchtlingen. Die AfD schürt ein Klima der Angst und des Hasses. Die Kirche kann und muss sich über Politik äussern. Leute, die von Schießbefehl reden und gegen Flüchtlingen sprechen haben die christliche Gemeinschaft verlassen. Das ist absurd, diabolisch, pervers. Gebot der christlichen Barmherzigkeit: die Stimme erheben und nicht schweigen”.

[19] “Eine besondere Sorge um die Christen steht uns als Kirche nicht nur gut an, sondern wir haben hier einen konkreten seelsorgerlichen Auftrag. Wir können aber nicht sagen: Nur wenn du Christ bist, wird dir geholfen”.

[20] “Der große religiöse Konflikt, der natürlich politisch instrumentalisiert wird, verläuft zwischen Schiiten und Sunniten. Es gibt keine einheitliche islamische Front gegen den Westen oder gegen die Christen”.

[21] “Das ist zunächst ein Thema für islamische Theologen. Wir appellieren an die muslimischen Autoritäten, aufeinander zuzugehen. Das erwarte ich besonders von Iran und von Saudi-Arabien. Das sind sehr stark von der Religion geprägte Staaten. Sie müssen einlösen und klären, was sie immer sagen: dass der Islam eine friedliche Religion ist”.