El caso Collini y las represalias o diez italianos por un alemán

El Caso Collini[1] es tal vez la mejor película que ha producido Alemania en los últimos años. A mi modo de ver, debería ganar el siguiente Oscar a la mejor “película extranjera”[2]. La cinta ha suscitado una polémica entre mis amigos, conocidos y familiares en torno al tema de las ejecuciones masivas de civiles durante la II Guerra Mundia. En concreto, se trata de saber si las ejecuciones de civiles italianos durante la II Guerra por parte de alemanes y como medida de represalia, eran actos que estaban o no de acuerdo al derecho de la época.  

Muchos repiten una y otra vez que la ejecución de civiles, en regiones ocupadas por Alemania, como medida de castigo frente a los actos de partisanos, en que morían soldados o policías alemanes (o miembros de la SS, cuyo status jurídico no me queda claro) eran “represalias”. Represalias que, comformes con el derecho de la época y por tanto, irrelevantes para el derecho penal. En consecuencia, los alemanes que ordenaron la muerte de civiles como medida de expiación, no pueden ser castigados penalmente, ya que habrían actuado de acuerdo a las normas jurídicas entonces imperantes en derecho internacional.

El supuesto derecho de ese entonces, habría admitido las ejecuciones de civiles como medida de castigo o “represalia”. Los fusilamientos de adultos varones; mujeres y niños[3] quedaban excluídos y eran contrarias a derecho. Las supuestas “represalias” debían, eso sí, ser guiadas por el principio de la proporcionalidad, de manera que tenían que guardar relación o proporción con la “causa” por la que habían sido ordenadas. En consecuencia, se dice que la fórcula “diez italianos por un alemán” habría respetado la proporcionalidad. En otras palabras, la ejecución de diez civiles italianos por cada alemán asesinado por partisanos, habría sido ajustada a derecho.

Aún sin tener especiales conocimientos de derecho humanitario (el que rige durante una guerra), creo que es de sentido común considerar la ejecución de civiles del país enemigo, como algo contrario al derecho, al sentido común, a la justicia, a la razón y a la humanidad. Me parece que es de perogrullo que, bajo ninguna circunstancia se puede asesinar a la población civil como “venganza” por los connacionales caídos en manos de partisanos.

Durante décadas, las ejecuciones de civiles italianos, serbios, griegos y de otras nacionalidades, fueron disfrazadas como medidas de expiación o represalias permitidas[4] por el derecho internacional. En el caso de ciudadanos yugoslavos, la “proporción” no era diez a uno, sino cien o cincuenta a uno. En Yugoslavia, las represalias contra civiles se enfocaron especialmente hacia la población judía, de manera que las supuestas represalias se confunden con el Holocausto.

Es cierto que hubo ejecuciones por parte de tropas aliadas en el sur de Alemania; pero éstas permanecen como excepciones, no como práctica habitual. Contrariamente a lo que ocurría con los fusilamientos de civiles por parte de alemanes, que fueron verdaderas masacres o genocidios. Los aliados occidentales tal vez cometieron errores e incluso crímenes de guerra; pero no estaban guiados por una ideología racista y en sí inhumana como la nacional socialista.

En el Caso Collini, un jefe de batallón[5] de la SS (las fuerzas paramilitares del partido nacional socialista) ordenó ejecutar a diez civiles italianos por cada uno de los “soldados” alemanes muertos, en la explosión de una bomba colocada por partisanos en un local de fiesta muy concurrido por alemanes. Aplicó la mencionada regla “diez italianos por un alemán”, de manera que debían ser fucilados veinte civiles italianos, escogidos al azar.

Como ya mencioné, la única limitación consistía en que no fueran niños. En la película, el jefe de batallón pregunta a uno de los niños quién es su papá y ordena su ejecución obligando al niño a verla. Muchos años más tarde, ambos hombres se vuelven a encontrar. Esta es la trama de la película basada en un libro del abogado y escritor alemán Ferdinand von Schirach, nieto de Baldur von Schirach[6][7], quien fuera jefe de la Juventud nacional socialista[8].

Uno de los rumores que ha circulado durante décadas, es que los tribunales italianos habrían reconocido la supuesta regla matemática de acuerdo a la cual, sólo se podía ejecutar a diez italianos por cada alemán, como ajustada a derecho. Algunos han llegado a sostener que las condenas de militares o funcionarios alemanes tuvieron lugar sólo cuando la normal del 10 x 1 se pasó a llevar. Nada más absurdo. Las condenas tuvieron lugar por el asesinato de civiles, no por haber matado uno o dos civiles italianos “más de la cuenta”. Sostener algo así sólo puede causar repulsión.

Las represalias en el derecho internacional existen, por lo menos, desde la Edad Media. Son medidas más bien de tipo económico, patrimonial y afectan a los bienes del estado enemigo. Las medidas de represalia son actos normalmente contrarios al derecho; pero que deben ser adoptados cuando no hay otra manera de contrarrestar la injusticia que inflinge la contraparte[9]. Por ejemplo, la ocupación francesa de la rica cuenca alemana del río Ruhr en 1923, es considerada como represalia admitida por el derecho internacional. Las represalias tienen lugar entre estados, no afectan directamente a particulares. Menos que nada, los privan de la propia vida.

Pienso que la ejecución de los civiles italianos, griegos o yugoslavos como castigo durante la II Guerra Mundial fue lisa y llanamente un acto de venganza[10] y no una represalia. Wikipedia define las represalias como “todas las medidas coercitivas que un gobierno aplica contra otro estado, sus súbditos y sus bienes, a fin de obligarle a que reconozca el derecho a un litigio, o para conseguir una satisfacción o, en casos extremos, poner en práctica sus pretensiones”[11]. La ejecución de civiles no se ajusta ni siquiera remotamente a la definición.

Asimismo, como señalé, la proporcionalidad es una característica esencial a la represalia, que tiene que ser guiada por el principio de proporcionalidad y, en consecuencia, no puede ser ni extrema, ni excesiva. Sólo puedo constatar que el asesinato de la población del país ocupado no piede ser nunca proporcional a nada. Ni tampoco tiene por finalidad reestablecer el derecho. Ni es una medida económica.

A quienes sostienen que no existía norma escrita que prohibiera matar civiles como represalia por la muerte de soldados, les recuerdo que ya la Convención de Ginebra sobre el trato de los prisioneros de guerra de, 1929, prohibía expresa y textualmente adoptar represalia alguna contra los prisioneros de guerra. Lo que fue codificado luego de la horrible experiencia de la I Guerra Mundial. Yo preguntaría a los defensores de los nazis si a ellos no se les pasa por la mente que, si estaba prohibido adoptar medida alguna contra los soldados enemigos, prisioneros de guerra ¿no creen que más prohibidas aún estaba toda medida contra la población civil?

Es cierto que la protección de la población civil se hallaba establecida en forma rudimentaria en el Tratado de la Haya en sus versiones primero de 1899 y luego de 1907. No parecía necesario establecer la protección de los civiles de manera más estricta, ya que era impensable llegar a un grado de barbarie como al que llegaron las hordas alemanas durante la II Guerra.

La Convención de 1907 contiene un párrafo entero dedicado a regular la ocupación. Su normativa prohíbe el saqueo[12] y la imposición de cualquier multa o pena, en dinero o de otra clase, a la población civil, como sanción frente a las acciones de individuos de quienes la población no puede considerarse en conjunto responsable[13]. Es el caso de las acciones de los partisanos, de las que no se puede responsabilizar a todos los nacionalies del país ocupado. Pero claro, los nazis tenían la idea de la guerra total, una especie de confrontación totalitaria, que no excluía a los civiles.

Es evidente que en 1899 y en 1907, ni siquiera se mencionaba la eventual prohibición de ejecutar a civiles, ya que esta posibilidad no se consideraba en absoluto. En 1899 y en 1907, nadie se imaginaba a lo que llegaría el salvajismo nazi pocas décadas más tarde. Después de la Guerra, en 1949, se firmó, en Ginebra, un nuevo Tratado[14] cuyo objetivo fue que no quedara ninguna duda acerca de la necesidad de la protección incondicional de los civiles durante un conflicto armado.

En suma, aunque algunos sostienen erróneamente -y me atrevería a decir que hoy en día no pueden hacerlo de buena fe- que los fusilamientos de civiles por parte de soldados, policías o SS alemanes durante la II Guerra habrían estado ajustadas al derecho imperante en ese entonces, puedo decir con certeza que eso no fue así. No cabe la menor duda que el Derecho internacional lo prohibía ya en ese entonces, tanto como lo hace hoy. Las ejecuciones no fueron represalias, sino actos de venganza. De barbarie, de salvajismo y de inhumanidad y no tienen perdón.


[2] Aunque muchos alemanes de extrema dereha no lo quieran reconocer, ellos son extranjeros casi en todo el mundo.

[3] Menores de 14 años.

[4] “Sie wurden in der Regel als kriegsvölkerrechtlich angeblich zulässige „Repressalien“ oder „Sühnemaßnahmen“ kaschiert”, Sven Felix Kellerhoff: Geiselerschießungen – ein Freibrief für Morde (Aseinato de rehenes – una licencia para asesinar)

[5] Sturmbannführer

[6] Y bisnieto tanto del fotógrafo de Hitler, Heinrich Hoffmann como del político nazi Fritz Kiehn.

[7] Quienes vieron la serie “The man in the high castle”, recordarán que es uno de los posibles sucesores de Hitler en la cancillería del reino. Invito a leer mi columna El nuevo orden según Carl Schmitt

[8] Reichsjugendführer

[9] “Repressalien sind selbst völkerrechtswidrige Maßnahmen, die nur dann zulässig sind, wenn keine andere Möglichkeit mehr besteht, dem Unrecht eines anderen entgegenzutreten”, Represalie Wikipedia.

[10] Vergeltungsmassnahme, Retaliation.

[12] “Art. 47. El pillaje es formalmente prohibido”.

[13] “Art. 50. Ninguna pena colectiva, pecuniaria o de otra clase podrá imponerse a los habitantes por causa de hechos individuales de que no puedan ser considerados como solidariamente responsables”, Reglamento relativo a las leyes y costumbres de la guerra terrestre (H.IV.R) 18-10-1907 Tratado

[14] IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra.

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#follow #unfollow en Instagram

Me llama la atención que cada día me sigue más gente en Instagram; pero, al mismo tiempo, disminuye el número de mis seguidores. No, no soy fotógrafa profesional; pero mis fotos no son malas y recibo muchos corazones, que son los likes de Instagram. Este fenómeno me recuerda la desaparición de los calcetines en la máquina de lavar. La única diferencia es que, a veces, los calcetines vuelven a aparecer… 🧦

Hay una sola explicación para este extraño fenómeno instagramiano. Y es que la gente que dice seguirte, efectivamente te sigue; pero sólo por un tiempo, por un tiempo limitado, generalmente muy corto; pero lo suficientemente largo para que tú no te des cuenta que ya no te sigue. Es mejor para ellos, que ni siquiera te des cuenta de que ya no te siguen. 

Así es, muchos de tus nuevos followers te siguen y te dejan de seguir después de un breve plazo o -más probable- después de que tú los comienzas a seguir. El proceso es el siguiente: alguien te sigue, tú lo sigues por reciprocidad y después, esa cuenta te deja de seguir.

Es raro, porque algunos de quienes incurren en este extraño comportamiento, tienen buenas fotos -otros no- y pienso que no necesitarían recurrir a una maniobra de este tipo, a una maquinación tan baja. Es probable que tengan un algoritmo que hace el trabajo por ellos. Entre mis ex-seguidores que me han dejado de seguir después de que yo los sigo, hay muchos italianos (generalmente, hombres) y tienen fotos espectaculares, lo que no es difícil viviendo en Italia.

En suma, yo no sigo a toda la gente que me sigue. Pero sí, en virtud del principio de reciprocidad que impera en las redes sociales, “los sigo de vuelta”, por aquello de “tú me sigues, yo te sigo”, que no es mi máxima, sino sólo una cuestión de educación. Es como cuando alguien te habla en la calle o en una reunión, escuchas lo que te dice y eventualmente, le respondes. No haces como si la persona no existiera, eso sería mala educación.

No sigo a todos los que me siguen, porque algunos son realmente son insufribles; pero sí a la mayoría. No sigo a los estudios de tatuajes, ni a los hombres cabeza de músculo, ni a esas mujeres que dan consejos de qué tenemos que comer para ser raquíticas. ¡Qué temas más aburridos! Si es que se puede hablar de “temas”. Obviamente, tampoco sigo a extremistas políticos, religiosos, ni deportivos. (Aunque extremistas hay más en Twitter que en Instagram). Pero, en general, soy muy benévola: sigo a la mayoría de la gente que me sigue, ya que la mayoría de la gente que me sigue tiene buenas fotos.

Hay usuarios de Instagram que tienen en su bio, una advertencia que al comienzo de mi vida en Instagram, yo no entendía. Es algo así como Follow => Follow. Unfollow => Unfollow + Block. Lo que quiere decir: si me sigues, te sigo. Si me dejas de seguir, no sólo te dejo de seguir, sino que además, te bloqueo.

No bloqueo. Hasta ahora no bloqueo; pero he pensado hacerlo. No sé quién administre esas cuentas. A veces son de esas que tienen millones de seguidores. Por muy buenas que sean sus fotos -no siempre lo son- no justifican los millones de seguidores que tienen. Pienso que, probablemente son “comprados”. Sí, este es otro fenómeno de Instagram: hay cuentas que te escriben comentarios bajo tus fotos donde te ofrecen comprar followers. Lo encuentro grotesco. Propio de losers. Pero hay demasiados losers en el mundo.

Pero hay otras cuentas que tienen cien o incluso menos followers y hacen lo mismo: te dejan de seguir después de que los sigues. En tales casos, sólo puedo decirles: son realmente muy, pero muy tontos y además, se van a quedar sin seguidores.  

@martasalazarsanchez en Instagram

Ocho mentiras sobre Venezuela

Sobre Venezuela se cuentan muchas mentiras. A continuación, me voy a referir a algunas de ellas:

Primero: Chávez era bueno. Maduro no lo es. Esto es como aquella historia: el marxismo es bueno; pero fue mal aplicado. O el nacional socialismo es bueno; pero se les ocurrió matar a los judíos y ahí quedó la crema. No, entre Chávez y Maduro no hay solución de continuidad.

El debacle fue iniciado ya en vida de Chávez. La única diferencia es que a Chávez le tocó un alto precio del petróleo y a Maduro, no. Cuando Chávez inició el camino hacia el socialismo del siglo 21, contaba aún con un país que no había sido destruido y cuya población todavía no huía hacia otros países. A Maduro le tocó continuar la des-obra de Chávez y del chavismo. En esto, siguió el mismo camino trazado por su inspirador. (Ese que se la apareció en forma de pajarito).

Segundo: La crisis económica no es consecuencia de la revolución socialista, sino que sería consecuencia de las medidas de castigo norteamericanas. No, la crisis de Venezuela no se debe a una intervención extranjera, ni a una guerra económica, sino que es de origen casero. Es hecha en casa, made in Venezuela[1].

Es evidente que la crisis económica es también consecuencia de la baja del precio del petróleo y esto es algo que escapa al control del gobierno chavista o de gobierno alguno. Sin embargo, hay que preguntarse: ¿por qué los “líderes” socialistas no aprovecharon el alto precio del petróleo para diversificar su economía? Y así, ¿no depender del precio del crudo? (Entre paréntesis, es el mismo problema de Rusia. No es el discípulo más que el maestro).

Y, a propósito de crudo, es una vergüenza que el petróleo crudo venezolano tenga que ser enviado a Estados Unidos y Venezuela, deba comprarlo de ese país ya refinado, porque ellos son incapaces de refinarlo. ¿No querían no seguir dependiendo del país del Norte?

Los chavistas desaprovecharon la bonanza que les deparaba el alto precio del petróleo, para diversificar la economía venezolana: se dejó de producir en el país, que comenzó a depender absolutamente de las importaciones de los bienes más elementales. Emblemática es la falta del papel confort en Venezuela, que llevó al presidente Maduro a sostener que los venezolanos deberían ir menos al baño[2].

Esta es una crisis -no sólo económica- sino que social, política, humanitaria y de abastecimiento… de desabastecimiento, no provocada desde afuera, sino muy “desde adentro”. No sólo por la incapacidad de los gobiernantes, sino que por un proyecto de sociedad que únicamente puede llevar al fracaso[3].

Tercero: los países de la Región apoyan a Maduro. No es cierto, la mayoría de los países latinoamericanos NO apoyan a Maduro. Es más, la mayoría de ellos, reconoció a Guaidó como presidente de Venezuela.

El Grupo de Lima[4] y la Organización de Estados Americanos no sólo no apoyan a Maduro, sino que apoyan abiertamente a su sucesor Juan Guaidó[5]. Con excepción de México[6], gracias a su nuevo presidente, que no es que apoya a Maduro; pero tampoco apoya a Guaidó.

México es un poco como la extrema derecha europea, que no apoya directamente a Maduro; pero sí lo hace indirectamente, al sostener que no hay que “interferir”. No tomar partido por Guaidó y bloquear en consecuencia, igual como bloquea Italia, las decisiones de la Unión Europea sobre Venezuela. La extrema derecha europea hace en esto el juego a sus financistas rusos, tan interesados en conservar a Maduro en el poder. Y se parece mucho al actual gobierno de izquierda mexicano.

Los países de la Región que apoyan a Maduro son Bolivia y Nicaragua (bajo el dominio del matrimonio Ortega). Y en el mundo, son Rusia, China y Corea del Norte. Saquen ustedes mism@s las consecuencias.

Cabe hacer notar que, all regresar a su país, el lunes pasado, Guaidó no pudo ser arrestado por las autoridades gubernamentales, entre otras razones, porque los embajadores o encargados de negocios de la mayoría de los países de la Región y de la Unión Europea[7], estaban en el aeropuerto, para garantizar o asegurar su ingreso libre al país. (Los que sí fueron arrestados, fueron los funcionarios del aeropuerto que no sólo no lo arrestaron, sino que lo recibieron con un “Señor Presidente”). Después de todo, Guaidó es un parlamentario y la inmunidad parlamentaria es un principio esencial de la democracia representativa. ¿Será esto no tener apoyo de la Región Latinoamericana y de los países democráticos de Europa?

Recordemos que los países del Grupo de Lima retiraron o llamaron a consultas (que en la práctica es lo mismo) a sus embajadores en Venezuela, ya que “las elecciones en Venezuela no cumplieron los estándares internaciones de un proceso democrático y libre”[8]. Se refieren nada menos que a las elecciones de 2018, en que supuestamente ganó Maduro.

Asimismo, una de las posibles consecuencias de no poner fin a la crisis de Venezuela es que sí puede desestabilizar a toda la región[9]. Y no sólo por los tres millones de personas que han abandonado Venezuela huyendo[10] de la pobreza, de la violencia y del desabastecimiento. Suma que puede llegar a cinco millones en el curso de este año[11].

Cuarto: Los Estados Unidos quieren apoderarse del petróleo venezolano. Yo creo que no, porque los EEUU ya compran el petróleo venezolano. Quienes realmente han invertido grandes sumas de dinero en las empresas de petróleo venezolano son China y Rusia. De ahí su gran interés en mantener el status quo y a Maduro en el poder.

Ambos países temen perder los préstamos entregados a Venezuela. Préstamos no sólo en el ámbito del petróleo, sino también en el del armamento. El tema armamento es especialmente importante para Rusia -otra economía que sufre por la falta de diversificación y por la caída del precio del petróleo[12]– que ha concedido ingentes créditos a Venezuela para comprar armamento.

Quinto: La ayuda humanitaria está envenenada y los Estados Unidos quieren invadir el país junto con la ayuda humanitaria. Tengo que confesar que -en este punto- no soy imparcial, ya que, desde hace años, he colaborado en el envío de ayuda humanitaria a Venezuela. No sé cómo alguien podría envenenar a la población o invadir un país a través de la ayuda humanitaria. Invadirlo, ¿tal vez mediante un proceso de empequeñecimiento de soldados con las pastillas de Chiquitolina del Chapulín Colorado? ¿O quizás recurran a David Lynch? eek

No dejar ingresar la ayuda humanitaria es un acto de orgullo y de arrogancia extremas por parte de quienes no quieren aceptar donaciones de alimentos y medicinas provenientes del exterior sólo porque vienen “de afuera” y prefieren dejar morir a su propio pueblo que reconocer que se equivocaron y que su equivoación tiene consecuencias nefastas, más que nefastas, deletéreas para su propio pueblo.

Lo peor es que actualmente Venezuela cerró la frontera con Colombia, de manera que no se puede importart nada desde el país vecino; pero tampoco Venezuela puede exportar nada a través de Colombia, lo que significa que deja de recibir las tan necesarias divisas.

Sexto: Juan Guaidó carece de legitimidad. ¡Pero cómo va a carecer de legitimidad, si es el Presidente del Parlamento venezolano! ¿Puede haber más legitimidad?

“La Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela es el órgano unicameral que ejerce el poder legislativo en dicho país de manera constitucional, sin embargo el gobierno de Nicolás Maduro en 2017 asignó dicho poder a la Asamblea Nacional Constituyente mediante decreto oficial, ésto de manera temporal, acción que fue desconocida por el parlamento y parte de la comunidad internacional.​ Está conformada por 167 diputados. Nace después de la aprobación de la Constitución de 1999, reemplazando al anterior Congreso de la República, que era un órgano bicameral”[13].

Si mal no recuerdo, cuando el pueblo venezolano votó a favor de los opositores al chavismo y el parlamento de Venezuela quedó en manos de la oposición -cosa que ocurre frecuentemente en los países democráticos-, entonces Maduro “le quitó” a la Asamblea Nacional todos sus poderes, entregándoselos a una supuesta Asamblea Nacional Constituyente, con “facultades plenipotenciarias”, cuyos miembros fueron designados por el mismo Maduro[14].

Todo esto, lo hizo Maduro mediante un decreto presidencial[15]. En otras palabras: pasó a llevar la Constitución mediante un decreto presidencial…! Me da dolor de estómago sólo al pensar en una barbaridad así. De la pirámide kelseniana de jerarquía normativa[16] parece que nunca escucharon…! No sólo no saben nada de economía, sino tampoco de derecho.

Es evidente que Guaidó es presidente “encargado” -esto es interino o temporal- de Venezuela como representante de la Asamblea, del Parlamento venezolano, elegido por el propio pueblo. De allí proviene su legitimidad. Legitimidad que, de todas maneras, es mayor que la de Maduro[17]. Sobre la supuesta legitimidad de Maduro, recordemos que “Los 14 países del Grupo de Lima desconocieron los resultados en Venezuela y llamaron a consultas a sus embajadores en Caracas”[18].

Séptimo: Maduro es el presidente legítimo y fue elegido democráticamente. Esto es muy relativo. Maduro fue elegido en una elección donde los principales candidatos de la oposición fueron “inhabilitados”. Había miles de presos políticos y la prensa estaba amordazada. “El Gobierno canadiense insistió que no pueden existir una democracia y elecciones libres en un contexto en el que hay prisioneros políticos, limitaciones a la libertad de prensa y arresto domiciliario para dirigentes de la oposición”[19].

“Los principales candidatos de la oposición no pudieron postularse por procesos administrativos y penales en su contra, incluyendo a Henrique Capriles, aspirante en las elecciones de 2012 y 2013, Leopoldo López, condenado a una pena de casi 14 años por las protestas de 2014, así como otros como María Corina Machado y el mayor general Miguel Rodríguez Torres, chavista disidente, hoy también encarcelado”[20].

Con respecto a la elección de Maduro, es importante conocer lo que dijo el Grupo de Lima. Un buen resumen en Wikipedia: “The Lima Group has overtly condemned the presidential elections called for by the Bolivarian government, describing them as unobserved, unjust and undemocratic. Days before the planned election date, the Lima Group – alongside the United States and the European Union – called for the cancellation of the election and prepared for responses should the election be held. Following the election which strengthened President Maduro’s position, the fourteen member nations of the Lima Group recalled their ambassadors from Venezuela”[21].

Como bien dijo el “canciller paraguayo, Eladio Loizaga indicó que las elecciones presidenciales en Venezuela no son “sinónimo de democracia” mientras haya «partidos opositores inhabilitados y presos políticos»”[22]Es cierto, las elecciones democráticas tienen que ser libres e informadas y de libres e informadas, poco y nada hubo en la elección de Maduro como presidente el 2018.

Octava mentira: apoyar a Guaidó llevará a una guerra civil. O al consabido “un millón de muertos”. Sí, este es uno de los más recurridos pseudo-argumentos para sostener que es mejor apoyar a Maduro, porque, de otra forma, habrá derramamiento de sangre y sobrevendrá la inestabilidad.

Entre paréntesis, es la típica argumentación de los ultraconservadores europeos para oponerse a todo cambio en otros países, porque “habrá inestabilidad”. En el fondo, es una manera de perpetuar la injusticia y negarse a aceptar cualquier cambio. Prefieren la tiranía a un intento de cambiar el sistema. En esto se unen la ultra izquierda y la ultra derecha. Con esta forma de pensar, todavía viviríamos en un régimen de monarquía absoluta en Europa. Hitler y Stalin continuarían en el poder. Y Muammar al-Gaddafi seguiría cantando bajo la lluvia[23].

Reitero que es la permanencia de Maduro en el poder es la causa de la inestabilidad, de la violencia y lo que realmente puede llevar a una guerra civil. Si Maduro amara a los pobres, renunciaría[24]. Si Maduro amara a su país, renunciaría y evitaría así, no sólo más muertos, sino la pobreza… Sin el chavismo, Venezuela podría recuperarse económica, social y moralmente.

Tengo que advertir, eso sí, que no se trata de que se vaya Maduro, sino de que se vaya al chavismo. Flaco favor sería que Maduro renunciara; pero que otro chavista ocupara su lugar. Venezuela tiene que volver a la normalidad democrática y dejar ya de experimentar con ideologías políticas pretéritas, pasadas de moda y fracasadas. Para eso, es indispensable el cambio. Un cambio que sí se puede.


[4] Sobre el Grupo de Lima, en Wikipedia.

[5] “During the 2019 Venezuelan presidential crisis, the Representative of Peru in the United Nations Security Council condemned what was described as an “illegitimate socialist regime”, stating “We have received 700,000 Venezuelan refugees and migrants due to the crisis that is the responsibility of Maduro”, 2019 Venezuelan presidential crisis, en Wikipedia.

[6] Me gustaría citar aqui diarios mexicanos; pero técnicamente no se puede hacer. Lo que es absurdo, ya que poner un link no es copiar contenidos.

[7] Emblemático es el caso del embajador alemán en Caracas, que fue declarado persona non grata, por parte del gobierno chavista, después de esta entrevista: Embajadores europeos en Venezuela asisten al aeropuerto internacional para respaldar a Guaidó

[12] Es curioso que un país tan grande como Rusia, tenga una economía que es tan pequeña como la economía de Italia.

[17] Como por lo demás, recalcó esta mañana el parlamentario europeo y ex-presidente (2012-2107) del Comité de Asuntos exteriores del Parlamento europeo, Elmar Brok: Deutscher Botschafter soll Venezuela verlassen Brok: „Guaidó hat als einziger demokratische Legitimation“

[24] Esto lo debería escuchar la señora Barrientos, del Partido de Izquierda, de Alemania, que dió una entrevista en que señaló que Guaidó no quiere volver a Venezuela porque quiera hacer algo bueno para los pobres, sino sólo porque quiere “provocar”. „Er kehrt ja nicht zurück, weil er was Gutes will, gerade für die Armen in Venezuela, sondern weil er provozieren will“, .Barrientos (Die Linke) zu Venezuela Guaidó „kehrt nicht zurück, weil er Gutes will“