Franzani, Kast y los nazis

A mí me da lo mismo que el papá de José Antonio Kast haya sido nazi o no lo haya sido. A mí lo que me interesa es cómo es José Antonio Kast. Como es él como político, de eso depende si lo apoyo con mi voto, con mi opinión, con mis columnas o no.

Mi papá fue trotzkysta, hizo trabajos para Corea del Norte y lamentablemente contribuyó a difundir la doctrina norcoerana en Latinoamérica[1]. La familia de mi mamá era del Norte, gente radical, bombera y masónica. Pero yo no soy ni radical, ni bombera (aunque me gustaría serlo), ni masónica. Ni tampoco trotzyksta. Mi abuelo paterno era político del partido conservador (o sea, lo contrario de mi abuelo materno), incluso alcalde conservador de su pueblo; pero yo no soy conservadora. Mi mamá era prima en no sé qué grado de Luciano Cruz[2] (el fundador del MIR), pero yo no soy terrorista.

De ninguna manera podemos ser juzgados o alguien se puede formar una opinión sobre nosotros basándonos en cómo fueron nuestros papás, nuestras mamás o nuestros abuelos o antepasados. No nos pueden castigar, ni siquiera medialmente por ello. Hacerlo sería paradojalmente volver a la época de los nazis. Sí, fueron los nacional socialistas quienes, basándose en un supuesto antiguo derecho germánico, crearon el espúreo concepto de la responsabilidad del clan, de la familia, de los antepasados[3]. Es un poco lo que hace la mafia, en que cada uno de los miembros de una familia responde por lo que hacen los demás. Totalmente absurdo. En una sociedad civilizada, la responsabilidad es personal.

La responsabilidad es personal y las opiniones, también. Yo respondo de mis acciones y no de las de mis papás o de mis abuelos. De mis opiniones y no de la de otros. Lo mismo con planteamientos, creencias, dichos y hechos. Tampoco responderé de la de mis hijos ni de la de mis nietos, bisnietos o tataranietos. Uno de mis ancestros -dicen- mató a muchos “moros” en el siglo 15 en España: pero yo defiendo a los musulmanes y combato la islamofobia. No somos responsables de las actuaciones de nuestros antepasados. No heredamos su forma de pensar o actuar.

Si un periodista pregunta a Kast si su papá fue un nazi y Kast sólo le dice que no fue un nazi y que está orgulloso de él, en vez de explicarle lo que explica después en un video que parece que filmó en su casa[4], entonces, tampoco puede quejarse. La labor de un periodista es ser inquisitivo y hacer “preguntas pesadas”. Si no, no sería un buen periodista. Un político no puede reaccionar con desagrado o mal humor o decirle que vaya a “estudiar historia”. Esa es una actitud sobrada con la que no se llega a ninguna parte. En este punto, podrían aprender la humildad de la canciller Merkel, una de las claves de su éxito.

Hay otro video que muestra una mejor respuesta de Kast a una pregunta sobre el tema que le hizo la periodista Patricia Politzer[5]. Le explica que su papá fue reclutado a los 18 años y que su abuelita que lo crió, vivía en una familia judía donde la mamá y los dos hijos fueron asesinados[6]. Kast prosigue que pertenece a un movimiento cuyo fundador estuvo en un campo de concentración[7]. Me pregunto ¿por qué Kast no le contestó así al periodista Franzani? En vez de alterarse tanto.

Hasta donde puedo indagar, el papá de José Antonio fue Michael Martin Kast Schindele y nació el 2 de abril de 1914[8], de manera, debe haber sido reclutado en 1941 ó en 42. Entonces, el político chileno tiene razón cuando explica (lamentablemente no frente al periodista Franzani, sino en privado) que “un joven de 17 ó 18 anos no tiene opción de decir que no va a la guerra, cuando hay un enrolamiento obligatorio, ya que lo fusilan al día siguiente”[9]. Efectivamente, un joven de 17 ó 18 años no tenía ninguna responsabilidad en la guerra de agresión[10] que el gobierno de su país había iniciado.

Es lamentable que no se lo haya explicado al periodista frente a las cámaras y que ahora todo el mundo se lance en contra de Ignacio Franzani que sólo cumplía con su deber profesional haciendo preguntas incisivas. La única explicación es que la mención de un posible pasado “nazi” de su familia sea un trigger, esto es un desencadenante o gatillo psicológico que provoca una reacción de parálisis y/o de defensa en José Antonio. Un mecanismo psicológoco que hace estallar en alguien una reacción que no es la mejor. Sé que a veces es difícil controlarse; pero un político profesional debería saber hacerlo o aprenderlo. Y no quedar virtualmente paralizado o bloqueado.

En suma, me da lo mismo que el papá de José Antonio Kast haya sido nazi o no. A mí lo que me interesa es cómo es José Antonio Kast. O sea, como es él como político, de eso depende si lo apoyo con mi voto, con mis tweets, con mi opinión, con mis columnas o no lo hago.


[2] Mi tatarabuelo Luciano Cruz Ocaranza es nuestro antepasado común.

[3] Ver el artículo sobre la Sippenhaft en Wikipedia.

[4] El video en el tweet de José Antonio Kast, de 25 de junio de 2018.

[6] ¿Habrá sido la empleada de la familia?

[7] Indudablemente se refiere a Schönstatt y a Josef Kentenich.

[9] Ver el video en el tweet de José Antonio Kast, de 25 de junio de 2018.

[10] Sobre la Wehrmacht y los nazis, ver mi artículo El “ejército alemán” y los nazis

Advertisements