¿Por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Y viceversa

Justus Bender, periodista del prestigioso y conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ), cuenta en su libro[1] que, en eventos de la AfD, varios hombres le contaron que ellos estaban casados con extranjeras. Me quedé pensando: ¿por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Leyendo su libro y escuchando uno de sus podcast[2], me acordé de una chica centroamericana que conocí alguna vez. Tendría unos 30 años, y estaba casada con un alemán que trabajaba en la policía de prisiones. Tenían varios hijos pequeños y estaba esperando uno más[3].

Fue hace pocos años, en el último o penúltimo curso de retiro al que asistí. Ella habló mucho -y eso que el retiro era en silencio- sobre la Alternativa para Alemania (la llamada AfD). Nos advertía a las demás participantes del retiro, en voz alta y fuerte, que “la AfD no es nazi”. Se quejaba que, en la sociedad y en “los medios”, se la calificara como tal. Su marido, nos explicó, era del partido, de la AfD.Nadie en el retiro la contradijo, nadie le pidió que se callara, ya que era un retiro en silencio. 

Como de costumbre, inicié una ronda de preguntas en Twitter. La primera pregunta fue ¿por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Por qué ciertos hombres escogen a mujeres extranjeras, pese a que el partido pretende logar una “Alemania para los alemanes” y se queja de la presencia de extranjeros en las calles de Alemania, como hizo Meuthen en el último congreso del partido en Colonia[4].

Philipp Kurowski? me da una respuesta muy interesante: “Si tú te fijas, sólo están en contra de los hombres extranjeros. ¿Conoces el concepto de androfobia?”[5]. No, la verdad es que no la conocía.La androfobia es s la fobia contra los varones[6], no frente a las mujeres. Linksevangelikal? responde jocosamente: “debemos suponer que, entonces, a las mujeres de la AfD no les gustan ni los hombres, ni las mujeres extranjeros”[7] 🙂

Kurowski? continúa: “nadie, en AfD tiene algo contra las mujeres extranjeras siempre que cuidan a los niños, a los ancianos y a los enfermos y que mimen a sus hombres”. Y agrega que “todas estas son actividades no son propias de las mujeres emancipadas y que trabajan fuera de la casa”[8]. Claro, esos mismos sectores se quejan de la emancipación de la mujer alemana, que ya no es la buena ama de casa, figura tan tradicional en la cultura de Alemania del pasado. 

En esta misma línea de pensamiento y en otro foro, una joven amiga alemana me dice que -para este tipo de hombres- la mujer alemana[9] es una mujer “mala” que castra al hombre y lo exclaviza[10]. En otras palabras, varones a la antigua, partidarios de los roles tradicionales, buscan a mujeres dispuestas a realizar labores tradicionales y las únicas que están dispuestas, son mujeres extranjeras. Lo que yo he visto es que, algunas veces, algunos hombres, piensan que las mujeres extranjeras efectuarán estas labores; pero, en realidad, no lo hacen. Y es aquí donde surgen los problemas[11].

Kurowski continúa explicándome que los hombres extranjeros son vistos como una competencia, tanto en el mercado laboral como en el “mercado matrimonial”. Y agrega que el hecho que sostengan que los hombres extranjeros son “una amenaza contra nuestras mujeres” es una expresión del propio miedo”[12].

El diputado de la AfD en Berlín Andreas Wild[13], responde a otro twittero: “Ud. es todavía joven y cambiará de opinión cuando todas las mujeres atractivas tengan una relación con los migrantes”. Perdón… las mujeres alemanas atractivas… Y las que el diputado de la AfD considera no atractivas… ¿esas mujeres sí pueden irse con los extranjeros? ¿Qué clase de sexismo más horrible es este? Es, por lo menos, el atavismo según el cual “los extranjeros nos quitan las mujeres”. En Twitter, alguien se refiere al sexo-nacionalismo 🙂

Klaus Jarchow? sostiene simplemente que estos hombres necesitan una persona que haga el aseo en su casa, alguien que se encargue de la limpieza…[14]. Después de haber observado a algunos matrimonios -y no sólo con mujeres extranjeras- me temo que Klaus lamentablemente, no está demasiado lejos de la realidad.

Igualmente, en Twitter, virtual_s_i_m? comenta que aquí se mezcla el sexismo con el racismo y ambos se potencian. El rol de la mujer, en sectores de derecha europea, es más bien pasivo. Sí, la mujer sería pasiva y por tanto, inofensiva y sumisa; sólo así no significa un peligro para el hombre que es activo[15].

En una oportunidad, una conocida mía criticaba a una amiga mía extranjeras -que no estaba presente en la conversación- debido a que “salía mucho” y por tanto, no se habría preocupado de sus hijos, ni de su casa y marido…[16]. O sea, mi amiga criticada no era una mujer “para adentro”, “casera” y sumisa, el ideal femenino, para quienes les gustaría volver a la década de 1950. Según la periodista Bettina Hoffmann, la AfD tiene una imagen de la mujer que, en el mejor de los casos, corresponde al siglo pasado[17].

Mi amiga S. me da otra explicación: “es más fácil vivir con alguien que no habla muy bien el idioma. Así, no se pueden ambos comunicar al mismo nivel y no se verá tan fácilmente confrontado con las propias debilidades intelectuales y humanas”. Sí, es cierto, muchas extranjeras no tienen idea de alemán al casarse, algunas nunca lo aprenden, o bien, saben sólo lo suficiente para comprar en el supermercado, cocinar y limpiar. Pero no para leer el diario, ni un libro, ni un buen artículo periodístico. Creen todo lo que les cuenta el marido… Nunca le dirían que su opinión política es errada.

S. continúa: “Además, esas mujeres, muchas veces, tienen problemas con la visa, de manera que quedan en una situación de dependencia. Esa mujer no va a escapar tan fácilmente, y prefiere contenerse, ocultando su situación, para no ponerse en peligro”[18]. Triste realidad…

Hasta ahora, las respuestas han contestado la pregunta ¿por qué hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras? Pero el tema, tiene otra dimensión, que plantea Linksevangelikal?: ¿por qué mujeres extranjeras “se meten” con estos hombres? ¿Por qué se involucran con quienes desprecian lo que me hace lo que soy?[19].

Buena pregunta de Linksevangelikal? quien, nos hace ver que hay mujeres con un background migratorio, como algunas señoras procedentes de Rusia, muchas de ellas tienen también la tendencia política favorable AfD[20]. No olvidemos que incluso hay un importante grupo organizado de ruso-alemanes dentro de ese partido[21]. Justo ayer salió un artículo en el mismo FAZ sobre el tema, titulado “los rusos son los mejores alemanes”[22].

Hay mujeres que piensan que casándose con un “buen cristiano” tienen la vida arreglada. Porque ellas creen que un buen cristiano será un hombre bueno, como muchas veces son los buenos cristianos en sus países: misericordiosos. Me temo que este pueda ser el caso de la centroamericana que menciono más arriba. Pero resulta que ellas no saben que, para algunos europeos, el cristianismo es más bien, una ideología con la que ellos pretenden diferenciarse de los demás. Una barrera frente a otros. Un mecanismo de identificación nacionaliista. Y son lo menos misericordiosos que hay.

Mia amiga O. me dice que puede ser que ellas piensen que con él tienen su futuro económico asegurado. Sí, también puede ser. Y el de su familia en el país de origen, por las remesas de dinero que pueden enviarles a alguna zona montañosa y pobre del planeta.

Mi amiga A. me dice que “porque muchas veces te casas rapido y te das cuenta muy tarde”. También es cierto… Una amiga mía se casó (el matrimonio acabó muy mal y deepués de la separación, todo fue aún peor) luego de dos meses de conocer a una alemán de pelo ya blanco; pero de ojos azules, precisamente porque le gustaban sus ojos azules… Conozco a miles de hombres de ojos azules que no sé si podrían hacer feliz a alguien.

Finalmente, mi amiga S. me habla del fenómeno llamado en inglés Racial Fetishism. De acuerdo a Wikipedia[23], “el fetichismo racial consiste en fetichizar a una persona o a una cultura o grupo étnico que no es el propio”. Un fetiche es, en este sentido, el esteretipo de un cuerpo -también puede ser de una cultura o bien de una forma de ser- que se convierte en objeto de una patológica satisfacción sexual. “El fetichismo racial implica el deseo de una persona de otra cultura a menudo porque son diferentes, y por lo tanto ‘exóticos’”. OMG! Esto lo he visto muchas veces en Alemania. El gran interés por “las mujeres asiáticas, por las mujeres de color y por las latinas, consideradas exóticas, son ejemplos de fetichismo racial”.

El “síndrome del ‘fetichismo asiático’  nace del deseo masculino de dominación y del estereotipo de las mujeres asiáticas como individuos abiertos a la dominación”. Hace un par de días, en Twitter, me interpeló un alemán de extrema derecha que tenía en su perfil, fotos de mujeres tailandesas. Wikipedia continúa explicando: “Ellos ven a las mujeres de su propia raza como demasiado orientadas hacia la carrera y muy fuertes. Las mujeres asiáticas son la antítesis de su percepción de las mujeres” alemanas[24].

Las mujeres de color y las latinas son vistas como hipersexuales. Las mujeres negras representarían la “fiebre de la selva” salvaje. Continúa Wikipedia: las latinas simbolizan la fecundidad y el deseo sexual. Por eso, no es raro que un hombre que quiera tener muchos hijos, busque una latina. No olvidemos que la AfD dice expresamente que cada mujer debería tener, al menos, tres niños. Las latinas son consideradas “un poco díscolas”; pero es preferible una “díscola” a una Emanze, palabra despectiva que describe con desprecio a una mujer emancipada alemana[25]. “Emanze” es un término despectivo lamentablemente, muy usado en Alemania, al igual que el de Rabenmutter o madre desnaturalizada.

Mi amiga S. me dice que el fetichismo racial no es un fenómeno muy estudiado en Alemania, hasta ahora. Pero creo que hacerlo sería sumamente necesario. Muchas veces, se habla del tema, como si fuera algo bueno y demostrara la apertura de los hombres frente a los extranjeros… más bien a las extranjeras. Me temo que de apertura poco y nada hay. De convertir a la mujer en objeto, de eso, hay mucho.

El fetichismo racial no es un tema inocuo, sino uno que ha hecho sufrir a mucha gente, si te casas con alguien que no te ama a ti, sino características raciales de tu cuerpo o de tu cultura (hipersexualidad, fecundidad, incluso ser “buena madre”, mujer sumisa al servicio de su marido), de alguna manera eres considerada intercambiable[26], sobre todo si te han encontrado a través de una agencia o después de unas cortas vacaciones.

Debe ser aún peor si descubres que la imagen que tú tenías de él es igualmente falsa. Y que, en realidad, él desprecia a los extranjeros… Abiertamente o en forma encubierta, Incluyéndote a ti, aunque te necesita. 

Esta columna es una primer intento de respuesta. Si tú tienes más ideas o tesis, te pido que las escribas en el foro de este artículo -aquí abajito- o en Twitter (@MartaSalazar) o bien en la página de mi blog en Facebook


 

[1] Was will die AfD? Eine Partei verändert Deutschland (¿Qué quiere la AfD? Un partido cambia a Alemania?). De la editorial Pantheom, del grupo editorial Random House. 2017. Su cirección en Twitter es @JustusBender

[3] Las circunstancias están un poco “cambiadas”, para -como dicen en las películas- “proteger a los inocentes” 😉

[4] “Gerade in jüngster Zeit aber gehe ich aber sehr bewusst durch die Straßen meines Landes, meiner Stadt. Und wenn ich an einem Samstagmittag im Zentrum meiner Stadt unterwegs bin, mit offenen Augen, wissen Sie, was ich dann sehe? Ich sage das wirklich ohne jede Übertreibung: Ich sehe noch vereinzelt Deutsche”.

[5] Wenn du drauf achtest: Sie haben nur was gegen ausländische Männer. Gibt es den Begriff #Androphobie schon? (Respuesta de @PhiKuro, de 25 de mayo 2017).

[6] Androphobie. Ver significado 1 en Wiktionary “sehr ausgeprägte (krankhafte) Angst oder Abneigung vor Männern”.

[7] “Weiter gedacht: #AfD-Frauen hingegen mögen sowohl keine ausländischen Frauen als auch keine ausländischen Männer, wenn ich das richtig sehe”. (Respuesta de @konvivenz, de 26 de mayo).

[8] “Niemand in der AfD hat etwas dagegen, dass ausländische Frauen hier auf Kinder aufpassen, Alte & Kranke pflegen und Männer “verwöhnen”. Alles Lücken in ihrem traditionellen Weltbild, die durch emanzipierte, berufstätige Frauen hier entstehen”.

[9] Bió-alemán se dice de la persona que procede de una familia originariamente alemana, esto es, sin ascendientes extranjeros.

[10] “…die biodeutsche Frau ist eine böse, entmannende Feministin. Sie verwandelt sich direkt in Gollum und versklavt den Mann”.

[11] Hace años, conocí a una cubana que me contó que su marido la había traído a Alemania para que cuidara a su mamá ya anciana… Lo que ella, en realidad, no quería hacer. La semana pasada un amigo mío casado con una extranjera me contó que, cuando él se casó, su propio papá quería que la nuera cuidara a la suegra.

[12] Nuevamente, el 25 de mayo: “Männer dagegen sind Konkurrenz: auf dem Arbeitsmarkt, auf dem Heiratsmarkt. Die Bdrohung für “unsere Frauen” ist ganz eigene Angst”.

[13] Andreas Wild, MdA @AndreasWildAfD: “Sie sind noch jung. Vielleicht ändern Sie Ihre Meinung, wenn alle für Sie attraktiven Frauen, in einer Beziehung mit Migranten sind” (Tweet de 25 de febrero de 2017).

[14] “Sie brauchten eine “Putze”, nehme ich mal an”. (Respuesta de @Chat_Atkins, de 25 de mayo)..

[15] “Da multipliziert sich Sexismus mit Rassismus. Wo ich dir recht gebe: Frauenbild d Rechten red. Frau auf 1 Rolle, d passiv. Harmlos, unterwürfig ist. Daher passiv u weniger “gefährlich” in Ggsatz zu “aktivem” Mann (zB in d Trope “Frauen wegnehmen”)” (Respuesta de @_S_i_m_X, de 26 de mayo).

[16] Fue una de las tantas “las conversaciones de sobremesa y las de mesa, las de pasillo y las del paseo”. Ver ¿En qué se parecen John Boehner y yo? 

[17] AfD Ein Frauenbild aus dem vorigen Jahrhundert, columna de Bettina Hoffmann.

[18] “Es ist einfacher, mit jemandem zusammenzusein, der die Sprache nicht richtig kann. Da muss man nicht auf Augenhöhe kommunizieren und wird nicht so schnell mit den eigenen intellektuellen und menschlichen Schwächen konfrontiert. Außerdem sind diese Frauen häufig aufgrund von Visumsangelegenheiten in einer Art Abhängigkeitssituation. Die Frau läuft dann nicht so schnell weg und verkneift sich sicher auch viel, um ihre Lage nicht zu gefährden”.

[19] “Warum lassen sich ausländische Frauen auf solche Männer ein? Warum mit Partnern einlassen, die verachten, was mich ausmacht, was ich bin?”.

[20] “Manche Frauen mit Migrationshintergrund haben wohl auch eine gewisse Nähe zur AfD, etwa russlanddeutsche Frauen”.

[21] Organizados, como siempre, en Facebook: Russlanddeutsche in der AfD

[23] Me refiero al artículo en inglé sobre Racial fetishism, que cito en los párrafos siguientes.

[24] Wikipedia se refiere a las norteamericanas; pero, en este caso, veo exactamente el mismo fenómeno.

[25] Recuerdo el caso de un alemán que, me contaron en una convivencia, que se había casado recién con una española y los comentarios de las demás señoras fue “qué bueno, porque con una alemana los hombres, ya no se pueden casar, porque son emancipadas. Pero con una española, las españolas son tan católicas, con ellas sí se puede casar…”. Hago notar que todas las señoras presentes y que se expresaban en tales términos, eran alemanas.

[26] De interchangeable women habla el artículo 5 Signs You’re About to Be Racially Fetishized que me recomendó mi amiga S.


 

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Madre desnaturalizada

En días pasados, me llevé una sorpresa al abrir el diario y leer en su primera página y como titular principal: “Cambio en la tendencia histórica en la natalidad”. Y como subtítulo: “Mujeres tienen más niños. Una de las razones es la creación y expansión de centros preescolares”[1]. Sin duda, fue una sorpresa positiva.

Contrasta esta noticia -respaldada por datos estadísiticos oficiales y por análisis de especialistas en demografía- con lo que escucho desde hace años -décadas- en los ambientes conservadores alemanes. En ellos, se demoniza a lo que en Chile llamaríamos guarderías infantiles[2], como la máxima causa de la decandencia de la familia. Las guarderías infantiles -o centros de educación preescolar- serían inaceptables, ya que es la mamá la que tiene que ocuparse única y exclusivamente de sus hijos y si no lo hace, se convierte en lo que en Alemania se tilda de “madre cuervo” (Rabenmutter), esto es de “madre desnaturalizada”. Como si los cuervos fueran malos padres o, al menos, las cuervas, malas madres.

¿De dónde procede el termino? Hay varias explicaciones; pero tal vez la que lo ha hecho más popular en Alemania, es la traducción que hizo Lutero de un versículo de Job: A saber, “¿Quién prepara para el cuervo su alimento, cuando sus crías claman a Dios, y vagan sin comida?”[3] La traducción católica sería más o menos así: ¿Quién prepara al cuervo su alimento cuando sus polluelos claman a Dios y se agitan hambrientos?[4]. Los conocimientos zoológicos de los autores inspirados que vivieron entre el siglo 5° y 3° antes de Cristo, eran sin duda, escasos, ya que los cuervos, en realidad, son muy buenos padres y alimentan y defienden y cuidan a sus pollitos, como es natural en el “reino animal”.

Una madre cuervo o madre desnaturalizada sería pues “una madre que no cuida de sus crias ni cumple con su papel como madre”[5]. El término se utiliza -en Alemania- especialmente para designar a las mujeres que trabajan y que, en consecuencia, no ponen suficiente atención en el cuidado sus hijos[6]. Según muchas de mis amigas y conocidas, una mamá que lleva a sus niños menores de tres años a una guardería infantil, sería una madre de esta categoría.

Las guarderías o centros preescolares serían un nefasto producto del femimismo que pretende destruir a la familia, quitándole los niños a la mamá. La mujer debería cuidar a sus hijos y al marido. Sería su destino natural, o una especie de “genio de la mujer”, en una extraña intepretación del término de Juan Pablo II. La mujer debe cuidar personalmente -nada de niñeras- y en su casa, a sus pequeños. Este último tiempo, se dice que esto debe ocurrir, al menos, hasta que cumplan los tres años. Ello sería una exigencia de ley natural. Tal cual: de ley natural, es algo que me dijeron en un círculo al que asistí hace pocos años, como una gran verdad de fe que no hay que cuestionar[7].

Pienso que si alguien quiere hacerlo, es libre de ello; pero no puede obligar a las demás, ni puede criticar a quien no lo hace, ni menos aún puede sostener que se trata de una exigencia de la ley natural. Quien lo sostenga, no tiene pero la menor idea del concepto de ley natural. Pienso que sosteniendo este tipo de absurdos es que la llamada ley natural cae en aún mayor descrédito, ya que se la utiliza para ponerle la etiqueta de tal a opiniones personales de gente bien intencionada; pero que, en realidad, adolece de ingente ignorancia.

Hoy en día, las estadísticas de que habla el artículo citado al comienzo, nos dicen que es exactamente al revés: que mientras más se extienden las guarderias o centros preescolares,, más niños nacen. Que hay una causalidad en ello, no única, claro; pero causalidad… Entre paréntesis, pienso que la monocausalidad es algo propio de las mentes limitadas o, al menos, simplonas.

En efecto, por primera vez, después de 35 años en descenso, la generación de mujeres alemanas nacida en 1973, tiene más hijos que sus mamás y que sus abuelas: La tasa de fertilidad (número de niños por mujer) subió a 1,56 niños por mujer. La tendencia va en aumento, hacia los 1,6 niños[8]. Evidentemente que no alcanza a la tasa de reposición generacional que se calcula en 2,1 a 2,4 niños por mujer; pero es un avance.

La demografía es una ciencia absolutamente fascinante. Nos permite estudiar tanto el pasado, como proyectar el futuro. Es una ciencia prospectiva; pero también, histórica. Una de sus más sorprendentes investigaciones es cómo aumentó la población europea luego de la Guerra de los Treinta años, o de la peste que asoló a Europa, por ejemplo. La demografía nos permite vislumbrar cómo será la composición de la población europea el año 2050, tanto desde el punto de vista étnico, como de la edad de los segmentos poblacionales. Y cómo influirá esta circunstancia en nuestras jubilaciones o en el mercado inmobiliario o qué debemos hacer para preparar una nueva política de salud y de educación. Por sólo mencionar algunos ejemplos.

Yo misma, he publicado dos artículos más o menos largos sobre el tema demográfico, en la revista Istmo de México: “El invierno demográfico”, en Istmo, N° 273, año 46, México, 2004. Y, antes: “Explosión demográfica, una inquietud que crece”, en Istmo N° 247, año 41, México 2000. Invito a leerlos (es segundo está on line)..

Sin embargo -como me comentaba una amiga- desde hace algún tiempo  la demografía se ha convertido en una insana obsesión para demasiadas personas en Europa, que ven a la demografía como una forma más de sembrar el odio, o al menos la desconfianza y la envidia entre las personas. Parece que sirviera para poner a un grupo humano contra otro. Para enemistar a la gente… De familia humana, nada…[9]

En esta perspectiva, se entiende el intento de sectores conservadores en el sentido de impulsar u obligar a las mujeres de su propio grupo a tener más y más niños, para ganar una especie de batalla demográfica contra el grupo o contra los grupos humanos que ellos consideran sus enemigos. Por ejemplo cuando un sacerdote católico -lo que hace las cosas aún más dolorosas- escribe sobre “el crecimiento masivo y violento de los musulmanes en desmedro de los cristianos” y de su dinámica reproductiva. Y otro autor se refiere al tipo sexual expansivo de los africanos (sic y más sic)[10] [11], en estos casos, estamos frente a personas que siembran -con sus dichos- el odio y la violencia. Esto no es demografía o, en el mejor de los casos, es su absoluta desnaturalización.

En el fondo, me parece que subyace a esta forma de ver la demografía como arma, esa mentalidad decimomónica de producir más niños para el ejército. O para la “gran nación”, para el rey, para colonizar quién sabe qué territorio. O para usarlos como fuerza de trabajo en sus entonces nacientes industrias o en la agricultura. Ahora, es lo mismo que entonces; pero el fin es el aumento de la religión cristiana o de una supuesta cultura propia y -como tal- superior. (Porque claro, en estos países, todo lo propio se ve como superior).

Volviendo a lo que es fundamental: hoy, nacen más niños en Alemania y eso ocurre, en parte, debido a la existencia de cada vez, más guarderías infantiles o centros de educación preescolar. En otras palabras, nacen más  niños, merced a que más madres y más “desnaturalizadas” envían a sus retoños a las guarderías. Podemos decir que la existencia de más cantidad de estos lugares no ha conducido, ni a la destrucción de la familia, ni ha llevado a que tengamos menos descendencia. Sino más.

Así es, en contra de todas las advertencias de todos los profetas de calamidades, hoy en día, el mayor número de guarderías infantiles, permite que más gente se decida a tener hijos. Y que tengan más niños -me atrevo a decir- de manera “más consciente” que en el pasado, lo que es bueno. A mí me parece que todas estas son razones para alegrarse.


[1] El artículo de Inga Michler, en Die Welt, Historische Trendwende bei Geburten Von Inga Michler 23.09.2016 “Frauen in Deutschland bekommen mehr Kinder. Ein Grund ist der verstärkte Ausbau von Kitas”.

[2] Qué nombre más poco apropiado, ya que supone que no se educa a los niños, sino sólo se los “guarda”, como si los chicos se pudieran “guardar”. No, no se pueden guardar, los niños no son cosas.  

[3] En la traducción luterana de la Biblia: “Wer bereitet den Raben die Speise, wenn seine Jungen zu Gott rufen und fliegen irre, weil sie nicht zu essen haben?”

[6] Wikipedia nos dice que: “Der Begriff wird insbesondere für berufstätige Frauen, die sich angeblich ungenügend um ihre Kinder kümmern, verwendet”.

[7] Cuando consulté sobre una corrección fraterna sobre este punto, me dijeron que era correcto lo que había dicho la persona que había sostenido el círculo. O sea que sería de ley natural no enviar a los niños a la guardería antes de los tres años. Cuando pienso en mis primos y en hijos de amigos chilenos, con Condorito, sólo puedo decir: PLOP! 

Esto lo conté también en ¿En qué se parecen John Boehner y yo?

[9] Ver lo que digo sobre la familia humana en mi artículo sobre el Etnocidio o la muerte del pueblo

[10] Cfr. mi artículo Das Opus Dei und die AfD (2) Notas 21 a 23, acerca de lo que escriben el sacerdote Klaus-Martin Becker (Berlin como “ciudad de turcos”) y otro autor.

Ver, en el blog que alguna vez fundé, Eine Evangelisierung mit Zukunft – Die Personalprälaturen als reale Chance

[11] Recuerdo que, cuando yo estaba en el grupo que debería organizar Hazte Oir – Alemania (se llamaba Misch Dich ein!), un amigo mío viajó a Madrid para conocer cómo funcionaba esta organización en el país ibérico y volvió contando que le habían dicho que ellos querían traer inmigrantes sudamericanos, para aumentar la población europea con católicos.

Esta misma idea -pero referida a mujeres colombianas que él encontraba muy atractivas- la expresó Carlos Andrés, autor de uno de los blogs espanoles más virulentos que ha conocido (la yihad en Eurabia), con foto de supuestas colombianas en su artículo. Carlos fue citado por el terrorista noruego Breivik en su “Manifiesto”. Hazte Oir está en buena compañía…