¿Será el capitalismo el culpable del patriarcado? ¿O será al verrés?

El lunes pasado, conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. No creo que muchas mujeres puedan asegurar que nunca fueron víctima de violencia. Algunas más, otras menos, todas hemos sufrido alguna vez, violencia física o psíquica por el hecho de ser mujer. El hashtag #metoo es uno que creo que todas podemos suscribir.

En estos aciagos días -ya vamos en la quinta semana- de protestas, marchas, paros, saqueos, incendios y otros actos de vandalismo en Chile, al cabo de los cuales, parece que el país está al borde del precipicio y los violentistas, también. Al menos si le creemos Mario Waissbluth, en su columna de esta semana[1].

Sí, en el convulsionado Chile de hoy, hay quienes sostienen que tienen que seguir con las protestas, ya que su movimiento tiene que continuar presionando, porque sin presión no habría cambio favorable a la mujer, ya que, en un “sistema capitalista”, el patriarcado pervive, ya que el capitalismo “protege” al patriarcado.

De entrada, descalifican a toda mujer que los contradiga, al menos, como “sumisa”. La sumisión es definida “como un cúmulo de comportamientos, costumbres y prácticas sexuales donde una persona accede que otro individuo pueda ejercer poder y dominio sobre este, dentro de un contexto sexual o más genérico, limitado o indefinido en el tiempo”[2]. Sí, es como para no creerlo: si no estás de acuerdo con la revolución molecular permanente y con la presión social callejera, eres una sumisa y tal vez algo más…[3]

Si se lograra la liberación femenina “acabando con el sistema”, hasta yo estaría quemando edificios, ya que yo también soy feminista y estoy a favor y anhelo sin pausa la emancipación de la mujer. Si el triunfo del feminismo, el fin de la pedofilia, de la ebofilia y de todo tipo de abusos sexuales, el fin de la cosificación de la mujer, del maltrato en cu contra, de su discriminación laboral y de todo tipo de aberraciones, dependiera de un cambio del “modelo neoliberal”. ¿Pero será esto así? O ¿será otra quimera de quienes se encuentran en una especie de ensañamiento ideológico permanente?

¿Será el patriarcado un mal protegido por nuestro sistema occidental, establecido en la época de la guerra fría, en el llamado “mundo libre”? ¿Será nuestro modelo “capitalista” y democrático liberal representativo el que propugna y propicia la opresión de la mujer? ¿Será nuestra sociedad democrática liberal la culpable de toda la violencia en contra nuestra? ¿Habrá que acabar con el capitalismo en Chile e instaurar una economía planificada para superar el machismo?

Una tesis es una proposición, un punto de vista que se puede poner en duda, ya que no es una verdad comprobada. Podemos probar una tesis o reprobarla, demostrarla o refutarla. Cuando confrontamos una tesis con la realidad, buscamos evidencia empírica que la afirme o la desvirtúe. Asimismo, ante a cada tesis, se puede formular una antitesis[4]. Ello, de acuerdo al principio de falsabilidad o racionalismo crítico, a cuya formulación Popper contribuyó esencialmente[5].

Como toda tesis, la aseveración de ciertos grupos en Chile de hoy, en el sentido que “el sistema capitalista y liberal-democrático protege el patriarcado” es una tesis que tiene que ser sometida a pruebas que la contradigan. Es lo que denominamos falsabilidad o refutabilidad.

Antes que nada, veamos qué pasa con las sociedades no capitalistas, no liberales y no democráticas. En ellas, debería no existir opresión alguna, cero patriarcado, nada de machismo. Por el contrario, debería reinar la igualdad entre hombre y mujer, y entre transexuales, bisexuale, homosexuales. Sin embargo, ¿existe tal igualdad en países no-capitalistas?

Resulta que el capitalismo surgió en la Edad moderna, por allá por el siglo 18 y llegó a su cúspide a mediados del siglo XX, después del triunfo de los aliados sobre el fascismo y el nacional socialismo en Europa. No creo que nadie pueda sostener que la sociedad anterior a la Edad moderna no eran patriarcados.

Cabe preguntarse si los países europeos anteriores a 1945 eran estados con una sociedad abierta e igualitaria, en los que se había eliminado el patriarcado. Mi respuesta es clara: en Europa occidental, la sociedad anterior a 1945 era una  sociedad mucho más patriarcal, más machista y e inconmensurablemente más cerrada que la actual.

Por el contrario, ha sido precisamente el sistema capitalista y democrático el que, al menos, en Europa y Estados Unidos y Canadá, Australia y Nueva Zelanda, ha dado un gran impulso a la liberación de la mujer. Tal vez porque este es un sistema capaz de corregirse a sí mismo y de perfeccionarse. Un sistema que te premia si lo criticas. Te premia y no te castiga, como ocurre en el caso de estados totalitarios. Te premia, porque hemos aprendido que en la crítica se haya el comienzo de toda mejora. En la crítica que no destruye violentamente, sino que edifica. Esta es mi antítesis.

Volvamos atrás en el tiempo y preguntémonos, si “al otro lado”, al Este de Europa, el reino del socialismo real, existente hasta comienzos de los años 1990, acabó con el sistema patriarcal. Hay que mirar a Rusia y a los demás países soviéticos después de 1919 y a los estados de Europa oriental luego de 1945. La verdad es que en ninguno de ellos se logró una igualdad de género ni nada semejante. Ni entre 1919-1991, ni tampoco entre 1945-1991. Es más, en ellos, cual más cual menos, imperaba el machismo más absoluto.

En el mundo del socialismo real, sólo los varones -aquellos de uniforme militar, con el pecho lleno de condecoraciones de los más diversos colores y tamaños, o vestidos con ternos oscuros, corbata gris y sombrero negro, estilo Al Capone- se adueñaron del espacio político, del poder económico y de la intelectualidad que pusieron a su servicio. Ellos, los varones y sólo ellos, pues ningún espacio dejaron a las mujeres, salvo los jardines infantiles, alguna organización o juvenil, la salud (las enfermeras eran muy importantes en el Este, ya que muchos médicos no había) y las grandes cocinas de las empresas estatales.

Tal vez, la República democrática alemana fue el país del bloque oriental más “liberado”; pero aún en él, esta liberación era de la boca para afuera. Tengo la suerte de ser muy amiga de una profesora emérita que fue llamada a una Universidad muy importante de la ex-RDA luego de la Caída del Muro. En el marco de la Unidad alemana, a ella le tocó reorganizar la facultad en la que trabajaba[6]. Mi amiga es una de las más importantes expertas en gender en Alemania y que, por ello, estudió empíricamente la desigualdad hombre-mujer en la Alemania comunista y su veredicto es sumamente negativo para el sistema socialista. En ese modelo altamente no-capitalista, la igualdad hombre-mujer era una quimera. Y eso, en el país socialista más desarrollado en términos de igualdad de sexos. ¿Te imaginas cómo era en los otros?

La primera mujer que llegó a la cima del poder en un país europeo importante fue Thatcher, primera ministra de un país liberal, democrático y cuna del capitalismo, a la que ella misma inyectó aún más libertad económica y política. La segunda, fue la conservadora Merkel, en un país que algunos critican abiertamente por representar uno de los peores capitalismos: el capitalismo alemán. El francés Felix Guatteri, autor del Manual sobre la Revolución molecular escribe: “hoy es necesario distanciarse del mito de la primacía absoluta del capitalismo alemán y americano”[7].

Hoy, la laborista Jacinda Ardern, encabeza el gobierno neozelandés, es la segunda mujer al frente de un estado que da a luz durante su mandato. Precedida sólo por Benazir Bhutto, de Paquistán. La social demócrata Helle Thorning-Schmidt fue entre 2011 y 2015, primera ministra de Dinamarca. Todos, salvo Paquistán, países claramente “capitalistas” o “neoliberales”, como les llaman en términos despectivos. Yo prefiero llamarlos economía social de mercado o economía libre.

Es más, en el Bloque oriental, de economía planificada y no capitalista, imperaba no sólo el machismo más enconado, sino también una fuerte ñoñería. No sé si se sabe en Chile que los Honecker tuvieron que casarse, ya que su relación era un gran escándalo y habría sido una razón para poner fin a sus respectivas carreras, según les explicó el secretario general del Partido, Walter Ulbricht. Erich Honecker y Margot Feist se conocieron en la fiesta de cumpleaños de Stalin en Moscú, en 1948. Y al casarse, ya tenían una hija Sonja[8].

Okay, me pueden decir, eso es pasado… Pero ¿qué ocurre ahora en los países de economía y régimen político no capitalista? Con Venezuela, con Cuba, países cuyas sociedades son altamente sexualizadas. Iba a contar algunas historias; pero no lo haré por cariño a mis amigas venezolanas y cubanas. (Un amigo me contó que a él, llegando a Cuba, el papá de una joven, se la ofreció por 50 dólares la semana. Conozco muchas historias como esta). La persecución de los “afeminados” (que fueron internados en campos de reeducación sexual) en la época de Fidel Castro en Cuba, es sintomática. Hasta donde se sabe, su hermano Raúl fue el encargado de implementar estas medidas homofóbicas[9].

En países no-capitalistas, como China, Corea del Norte o en Rusia. ¿Creen Uds. que la sociedad es super igualitaria y hay tantos líderes mujeres como hombres? Lamento defraudarlos: no es así. ¿O Uds. han visto que en la plana mayor de la República popular china, haya alguna mujer? ¿O en Rusia, donde un grupo de oligarcas acumula todo el poder económico y político? Donde las mujeres de los oligarcas son, en el mejor de los casos, algo así como un adorno. Entre paréntesis, no sé si saben que, en Rusia, si un marido golpea a su mujer, no puede ni siquiera ser castigado penalmente (salvo que la mate); pero que los besos en la calle son objeto de una multa.

En suma, la tesis, de acuerdo a la cual, el “sistema capitalista” protegería, sería la causa o ampararía al patriarcado es falsa. Por el contrario, en países no-capitalistas, el machismo abunda y no hay forma de criticar al sistema y por lo tanto, de superarlo. Históricamente, en la era pre-capitalista, el patriarcado fue muy fuerte y se puede decir que, con el inicio del sistema liberal en la Edad Moderna, la sociedad patriarcal comenzó a ser superada. Mi tesis: donde más avances se ve en el tema igualdad de la mujer es precisamente en sociedades de economía de mercado y democracia liberal.


[3] Para muestra, un botón: este tweet que me envió alguien, de entrada, que no me conoce y en vez de dialogar.

[4] …esto lo deben saber muy bien los filomarxistas, ya que en el marxismo existe la dináminca tesis-antitesis-síntesis

[5] En su libro “Logik der Forschung” (lógica de la investigación), de 1934 y que él consideró siempre su obra más importante, más que “La sociedad abierta y sus enemigos”.

[6] …en otra ocasión, puedo contarles cómo era espiada por sus nuevos colegas.

[7] “La nueva aristocracia mundial continuará recibiendo el apoyo que le brindan las altas jerarquías de las potencias internacionales. Sin embargo, no se identificará particularmente con ninguna de ellas. Del mismo modo que ayer era necesario acabar con el mito de las doscientas familias, hoy es necesario distanciarse del mito de la primacía absoluta del capitalismo alemán y americano. El objetivo actual no está concentrado en un solo punto. Los focos más virulentos del capitalismo se encuentran tanto en el Este como en el Oeste, así como en los países del Tercer Mundo”, en: Conspirar y respirar ‘La revolución molecular’, seminal texto de Félix Guattari, se lee cuatro décadas después como un sistema universal de lucha social y emancipación

[8] Erich estuvo casado tres veces. La primera cónyuge de Erich Honecker fue una mujer guardia de una cárcel. Después de su muerte debido a un tumor cerebral, Erich se volvió a casar con, Edith Baumann, una funcionaria juvenil del partido, con la que tuvo una hija: Erika. Estando casado con ella, conoció a Margot, en Moscú. Walter Ulbricht, el padre del socialismo de la RDA y secretario general del partido, o sea, el primer hombre del estado, conminó a Honecker a divorciarse de la funcionaria juvenil y a casarse con su amante y madre de su hija, Margot.

[9] Interesante es el artículo publicado en una página de izquierda: Mariela Castro, los homosexuales y la política cubana “La asociación entre los cubanos gays, el afeminamiento y Estados Unidos produjo además el argumento de que los homosexuales eran incapaces de resistir la agresión estadounidense y, por lo tanto, que eran escollos en el proceso de crear al «hombre nuevo» del Che Guevara.”

Die kürzeste und treffendste Beschreibung von Birgit Kelle

Birgit Kelle, die zu der sexuellen Belästigung von Laura Himmelreich durch Rainer Brüderle „Mach doch die Bluse zu schrieb“ und sich bei Diskussionen um den Eklat der Massenbelästigung der Kölner Silvesternacht 2015/16 plötzlich zur Kämpferin der Rechte für Frauen aufspielt. Bei der Tätergruppe handelte es sich ja um Moslems. Sie ist eine typische Vertreterin der neuen Rechten. Genauso ist sie gegen die Ehe für Homosexuelle eingetreten, aber schwingt sich im Zusammenhang mit muslimischer Homophobie zur Kämpferin für Homosexuelle auf.

Diese Zeilen hat eine gute Freundin von mir geschrieben und ich denke, das ist die kürzeste und treffendste Beschreibung der Ehefrau des ehemaligen Bild-Journalisten Klaus Kelle, die ich gelesen habe. Nein, ich denke nicht, dass ich mich mit dem Thema Kelle so viel beschäftigt habe… Aber…In den letzten Wochen haben wir nolens volens zu Haus aber viel zu viele Artikel von Frau Kelle in der Tageszeitung “Die Welt” bekommen und jedes Mal war ich schockiert[1]. “Die Welt” brachte mehrmals innerhalb weniger Wochen Frau Kelle auf unseren Frühstückstisch[2].

Ja, ich kann mich an die Debatte erinnern, als Kelle ihr Buch geschrieben hat. Schon allein der Buchtitel “Dann mach doch die Bluse zu” setzt voraus, dass die Politik-Journalistin, die von einem Politiker an einer Hotelbar belästigt wurde, selbst schuld ist, weil sie ihre Bluse nicht zugeknöpft hat. Ich war nicht dabei, so weiß ich nicht, ob die Journalistin ihr Oberteil bis zum Bauchnabel offen hatte oder nicht. Ich weiß – aus eigener Erfahrung – dass eine Frau nicht “schuld” ist, wenn eine bestimmte Art Männer denkt, dass sie sich ihr gegenüber sexistisch äußern darf / kann.

Mit ihrem Satz “mach doch die Bluse zu”, gab sie damals dem FDP-Politiker Brüderle Recht. Sie hatte ihre Bluse zu offen getragen und das hatte ihm das Recht gegeben, sie sexuell zu belästigen.

Ja, es ist egal was eine Frau trägt, ob Burka oder Bikini, ob Burkini, Tauchanzug, die alte Rüschenbluse oder Blue Jeans… Für manche Leute, scheint sie immer schuld zu sein und Männer provozieren zu wollen oder zu können. Männer, die irgendwie Tiere sind, die nicht anders können… Sorry, aber die große Mehrheit der Männer wird nicht vom Instinkt getrieben und sind keine Sexbessesenen. Das ist eher eine Beleidigung der Männer.

In Zeiten von #metoo ist es besonders wichtig, dies zu betonen. Auf der anderen Seite ist es auch wichtig, nicht die Frauen zu disqualifizieren, die ihre Erfahrung schreiben, als ob alles eine Lüge sei oder ob sie selber schuld seien.

Kelle ging so weit, dass sie behauptet “Die einzige Entschuldigung, die hier fällig ist, wäre die von Rainer Brüderle an seine eigene Frau”[3]. Also, gegenüber der Journalistin, braucht der Politiker sich nicht zu entschuldigen… In der Fantasie von Frau Kelle hat die junge Journalistin den alten Politiker sexuell “provoziert”…

Sie geht noch weiter und schreibt: “dann hätte ein verantwortungsvoller Arbeitgeber seine junge Mitarbeiterin davor bewahren und schützen müssen, anstatt sie dem weiter auszusetzen”[4]. Das ist doch klar… Die Zeitschrift, wo die Journalistin Laura Himmelreich gearbeitet hat, ist auch schuld. Das ist so absurd, wie diese Leute, die meinen, nach einem Amoklauf seien die Opfer schuld weil sie keine Waffen trügen.

Damals kursierte in Deutschland der hashtag #aufschrei und viele haben darüber geschrieben, unter anderem Frau Kelle, die sich so oft in Frauenangelegenheiten einmischt – und zwar gegen die Frau. Ja, damals, in den #aufschrei-Zeiten, die durch den internationalen #metoo ersetzt wurden, wurde in Indien eine Reihe von sehr guten kurzen Filmen über das Thema gedreht. Kurze Videos, die nicht dem Geschmack von Frau Kelle entsprechen. Ich habe mich damals gewünscht, in Deutschland auch solche Kurzfilme zu sehen…

It’s Your Fault https://www.youtube.com/watch?v=8hC0Ng_ajpY


[1] Ja, wir sind seit Jahrzehnten Welt-Abonnenten. Ich kann sagen, dass die Tageszeitung “Die Welt” meine Kinder durch die ganze Schulzeit begleitet hat, vor allem die Ressorts “Welt der Wissenschaft” und danach, “Finanzen”, waren sehr beliebte Teile. Aber wenn Die Welt mehrmals innerhalb weniger Wochen Frau Kelle auf unseren Frühstückstisch bringt, sind wir echt bereit auf diese überregionale Zeitung zu verzichten.

[2] Für mich, ein Grund, mein “Welt-Abonnement zu kündigen.

Meine Freundin und der Bischof – Eine #metoo Geschichte

Vor ein paar Jahren unterhielten sich ein paar Freundinnen bzw. Bekannte bis tief in der Nacht über Gott und die Welt. Ich gehörte auch dazu: wir nahmen alle an einer Tagung irgenwo in der Eifel teil. Als alle anderen sich entschieden hatten, ins Bett zu gehen und unsere gesellige und informelle Runde zu verlassen, öffnete sich eine sehr gute Freundin mir gegenüber.

Sie ist in einem lateinamerikanischen Land gewesen und war dort zu einem Empfang zu Ehren eines deutschen katholischen Bischofs, der wegen seines Engagements für die Armen jenes Landes eine Auszeichnung bekommen hatte. Nach der Zeremonie hat der Bischof, meiner Freundin angeboten, mit seinem Wagen mitzunehmen. Meine Freundin war jung, sozial, politisch und christlich engagiert und hat sofort zugesagt. Die Möglichkeit, mit dem Bischof über die kirchliche Hilfe im Ausland zu sprechen, war für sie – als angehende deutsche Journalistin – eine super Chance.

Im Auto war der Bischof aber nicht mehr an den Fragen meiner Freundin interessiert, sondern viel mehr an ihren Beinen. Sie erzählte mir, er habe sie angefasst. Dann fuhren beide weiter… Oder besser gesagt, sie wurden von einem Fahrer gefahren, und zwar in ein Dorf, wohin die deutsche Hilfe geflossen war. Ich muss meinen deutschen Leser/Innen erklären, dass in Lateinamerika der Fahrer alleine vorne sitzt und die Passagiere hinten.

Meine Freundin erzählte mir, im Dorf war der deutsche Bischof ein Gott. Das Dorf war sozusagen auf ihn und seine Bedürfnisse zugeschnitten, beschrieb sie. Frauen dienten ihn in allen Angelegenheiten und in allen Arten, inklusive Sexdienste. Mit anderen Worten, der Bischof nützte die armen Frauen aus diesem armen Viertel eines armen Landes vollkommen aus. Sie hingen von ihm, ab, denn er hatte das Geld und damit das Sagen. Der Bischof soll nicht wählerisch gewesen hinsichtlich des Alters der Frauen gewesen, erzählte meine Freundin; sowohl eher Erwachsene als auch junge Mädchen mochte er sehr.

Der Bischof war sehr bekannt in Deutschland. Beliebt war er auch wegen seines Engagements für die Armen in Lateinamerika… Was er von armen Frauen als Gegenleistung verlangte, war aber in Deutschland nicht bekannt. Damals sprachen wir nicht darüber. Sexuelle Belästigung war es damals kein Thema, noch weniger wenn es sich um einen Mann handelt, der anscheinend viel Gutes tat. Heute kennen wir das Phänomen der moral licensing.

Absolut schockiert bot ich meiner Freundin meine Hilfe an und schlug vor, den Vatikan darüber zu informieren. Wir könnten einen vertraulichen Brief entweder an den damaligen Kardinal Joseph Ratzinger oder an den Kardinalstaatssekretär Angelo Sodano schicken. Einer unerträgliche Lage sollte ein Ende gesetzt werden, denn der Bischof nützte Frauen aus, die abhängig von ihm waren. Ein klarer Fall von Machtmissbrauch. Er missbrauchte sie und missbraucht seine Mitra, seine Stelle, er missbrauchte die Kirche.

Frauen musste er als Menschen und als Töchter Gottes respektieren. Arme Frauen verdienen nur unsere Zuneigung und unseren Schutz, sagte ich meiner Freundin. Sie sind unsere Schwestern, die zu den Unprivilegierten gehörten. Stelle Dir für einen Moment vor, wir wären dort geboren, an ihrer Stelle. Was hättest Du gemacht? Was hättest du gehofft? Man darf nicht wegsehen. Darüber hinaus schadet der Bischof mit seinen Verhalten der Kirche ungemein. Einfach aus Liebe zur Kirche sollte seinem Behnemen so schnell wie möglich ein Ende gesetzt werden. Und dabei kann der Vatikan helfen, sagte ich.

Nach einigen Tagen meldete sich meine Freundin bei mir und erklärte, sie hat sich entschieden, nichts zu sagen, keinen Brief zu schreiben. Mit niemanden darüber zu reden. Sie hat mit ihrem Mann darüber gesprochen und er meinte, sie sollte nichts tun. Das könne ihr nur schaden.

Bei mir ist eine Welt zusammengebrochen. Ich hätte nie gedacht, dass meine Freundin schweigen würde, nur weil ihr Mann das anordnet. Jahre später war ihr Mann ganz groß bei der AfD (heute ist er Gott sei Dank nicht mehr dabei) und ich verstehe jetzt vieles über Deutschland, was ich damals nicht verstanden habe.

Das lateinamerikanische Land, wo der Bischof sich damals aufhielt, ist heute weiter sehr arm. Der Bischof ist heute vielleicht gestorben… Meine Freundin hat ihre Erfahrung wahrscheinlich verdrängt. Wahrscheinlich verdrängt aber nicht vergessen, denn so etwas kann man nicht vergessen.

Diese Woche habe ich sie angeschrieben (per Twitter, denn wir haben leider seit langem keinen Kontakt mehr) und habe gefragt, ob sie im Rahmen von #metoo[1] über diese Reise mit dem Bischof schreiben könnte… Sie hat nicht reagiert. Ich kann nicht an ihrer Stelle schreiben, ich kann lediglich weitergeben, was sie mir erzählt hat.  


[1] Die #metoo-Bewegung ist von Magazin Time als “Person des Jahres 2017” gekührt worden.