Liberales y autoritarios en vez de izquierda y derecha

Ideólogos de las más diversas tendencias no se han dado aún cuenta de que la diferencia ya no es más entre derecha e izquierda, sino entre liberalismo y autoritarismo[1], Sabine Adler.

No es que la diferencia entre derecha e izquierda haya perdido todo su sentido. No. Pero, a nivel mundial, tiene ahora otro. No se puede comparar lo que llamamos derecha, por ej., en Chile, con lo que se llama derecha en el Norte de Europa.

Después del término de la Guerra fría, la derecha tiene que ser conceptualizada de otra forma, al menos en el primer mundo y en Rusia. Lo que antes llamábamos derecha -la alianza entre conservadores y liberales que hacían frente al mundo totalitario del comunismo- ya no existe.

Para nosotros en Latinoamérica, la “derecha” sigue siendo una alianza entre liberales y conservadores. En Europa, esa unión dejó de existir o se encuentra reducida a su mínima expresión[2]. En Europa, Merkel es la mejor encarnación del mundo conservador. O si prefieren, liberal-conservador del estilo que líderes como Reagan y Thatcher representaron alguna vez.

Pero Merkel -la líder del mundo libre según Politico[3]– es duramente criticada por los conservadores de la antigua escuela, anteriores a la caída del Muro de Berlín, como izquierdista, partidaria del multiculturalismo -que ella misma ha criticado-, socialista y un gran etcétera de calificaciones, todas negativas.

Un sector conservador, pequeño pero influyente -debido a su prestigio social, a sus recursos económicos o a su tradición cristiana, se ha aliado a grupos extremos que ya no podrían calificarse de conservadores, sino más bien como de populistas de derecha o de extrema derecha nacionalista. Tal grupo anatemiza a todos los demás, como izquierdistas, como hombres buenos (para ellos es una ofensa), como liberales de izquierda o simplemente como liberales.

Los parámetros han cambiado y lo han hecho en forma radical. Es por ello que muchos de nosotros, aún cuando mantenemos los mismos principios que hace veinte años, se nos tilda en Europa y otras latitudes, de izquiedistas, incluso de comunistas (esto último, especialmente de parte de españoles que consideran que ser “de derechas” es poco menos o poco más, que ser fascista y postear fotos de Mussolini en Facebook, su medio de expresión preferido).

Hace poco, critiqué la desigualdad del acceso a la educación en Chile, por lo que fui -a mi vez- criticada, como si una especie de darwinismo social fuera lo propio del pensamiento liberal conservador. Lo propio del pensamiento liberal-conservador que yo conocí, es precisamente la igualdad de oportunidades. El que el talento y las virtudes te permitan surgir, triunfar. Las virtudes, el esfuerzo y la constancia y no la cuenta bancaria de tus papás. Es lo que se llama la meritocracia.

Volviendo al tema inicial, izquierda y derecha, esos términos que poco dicen a nivel mundial, sí nos pueden aclarar mucho, a nivel local, ya que son una apropiada orientación dentro de la política local, nacional o regional. Pero es sumamente difícil aplicarlos sin más, a la hora de comparar países o continentes.

Asistimos hoy a espectáculos tan curiosos -por llamarlos de alguna forma suave- como que un ex-comunista soviético y ex-oficial de (des)información de la KGB -encargado de la represión de disidentes- sea el mejor padrino del movimiento de extrema derecha en Europa Oriental. Su patrocinio se implementa en tres niveles: dinero, medios y plataforma cultural pseudo religiosa.

A nivel europeo, encontramos a partidos como Syriza, el Partido socialista de Grecia, populista de izquierda, e integrado por grupúsculos comunistas, ecosocialistas, maoístas e incluso trotzkistas que, en cabezado por Alexis Tsipras, se halla en el gobierno en una extraña alianza con la extrema derecha nacional denominada ANEL, cuyo líder -y ministro de defensa griego- es su vez, aprendiz del ideólogo del Kremlin, Alexander Dugin.

Navid Kermani comenta que el slogan “Primero España” se ha convertido en una consigna de la izquierdista Podemos[4]. Kermani nos dice con razón que la izquierda, que siempre había sido pro-Europea y trans-nacional, parece haber dejado de serlo y que muchos izquierdistas pretenden refugiarse tras las fronteras nacionales, en el nacionalismo. A mi modo de ver, la unión entre socialismo y nacionalismo ha sido siempre deletérea.

Sin ir más lejos, en Alemania, la AfD se nutre de electorado de izquierda y de extrema izquierda. Y una de las líderes del Partido de izquierda -la más importante- sostiene posiciones de extrema derecha frente a los refugiados y a la inmigración, e incluso ha alabado a Trump en el Bundestag… Esto ha llevado a que el líder de la AfD, Alexander Gauland, la invite a dejar el Partido de Izquierda y a pasar a integrar su partido de extrema derecha.

En Alemania, en las Protestas de los días lunes (Montagsdemo) se unen tanto la extrema derecha populista como la extrema izquierda. E igualmente, grupos populistas de ambos extremos, que hacen de diferentes teorías conspiranoicas, una verdadera religión. Es una alianza demencial.

En su discurso ante la Cámara de los Comunes, frente a los atentados terroristas[5] de la semana pasada, la conservadora Theresa May sostiene con admirable firmeza we are not afraid y explica cuáles son los valores democráticos: libertad, libertad de expresión, derechos humanos y estado de derecho[6]. Sí, esos son los valores fundamentales de una sociedad democrática.

Cuando Trump fue elegido Presidente (pese a tener dos millones de votos menos que Clinton), la conservadora Merkel, en una declaración pública, habló de los valores comunes a Occidente, estos son: 1) democracia 2) libertad 3) respeto al derecho (estado de derecho, rule of law, primacía de la ley) 4) respeto a la dignidad de la persona, independiente de su origen, del color de la piel, de su religión, sexo, orientación sexual o lo que piense en política.

Sobre la base, y sólo sobre la base de estos valores, Merkel ofrece al nuevo presidente norteamerciano su colaboración para hacer frente a los grandes desafíos de nuestra época y enumera: 1) la aspiración al bienestar económico y social 2) la política climática, esto es, de protección del clima, están contra el cambio climático 3) la lucha contra el terrorismo, pobreza, hambre y enfermedad 4) el empeño por la paz y la libertad en todo el mundo[7].

Las de May y las de Merkel son las coordenadas en que nos movemos hoy los partidarios de la democracia y de la libertad en el mundo. Quienes defendemos el sistema político y social libre y pluralista, con respeto a los derechos fundamentales y a la dignidad humana. Habría que agregar la alternancia en el poder, piedra fundamental, cimiento del sistema democrático de gobierno.

Quienes adheremos irrestrictamente al mundo libre somos además, más felices, porque podemos interactuar con todo el mundo, sin tantas “trancas” como las que obligan a los partidarios del autoritarismo a indagar primero qué piensa la otra persona para saber si puede o no acercarse a ella. Lamentablemente, el lema de Carl Schmitt sobre los amigos y los enemigos se ha colado hasta en las más elementales relaciones interpersonales[8].

Si postulamos y defendemos nuestro sistema democrático y pluralista de gobierno, con alternancia en el poder y garantía para los derechos fundamentales, sabemos que podemos criticar el sistema. Como hace ver Popper, la critica tiene que ser democrática, ya que “hay una diferencia esencial entre la crítica en una sociedad democrática y la critica totalitaria a la sociedad democrática”[9].

Continúa Popper: “Un régimen totalitario naturalmente nunca puede ver cualquier crítica como amable, ya que cualquier crítica de la autoridad coloca el principio de autoridad en tela de juicio”[10]. Ya, la autoridad… de ahí la denominación autoritarismo. (Un intento de crítica en un sistema totalitario es imposible o trae consecuencias desastrosas a quien la realice, quien no lo crea, pregunte a Navalny y a todos los rusos arrestados ayer por protestar frente al gobierno de Putin).

El filósofo liberal explica: que “la crítica de Sócrates era democrática; de hecho, era una crítica del tipo que es necesaria para la supervivencia de la democracia”[11]. No sé qué piensen ustedes; pero yo estoy convencida que la crítica es el motor del progreso. Y que, en la democracia, la oposición es imprescindible.

Quiero ir un poco más allá y poner de manifiesto que la crítica no va dirigida sólo “al sistema” como tal, sino también, a los partidarios de diversas tendencias políticas dentro de la sociedad pluralista, abierta y variopinta. En una sociedad cerrada, esto es autoritaria, ello no es posible y toda crítica es rechazada con mal humor. O simplemente, se la califica como calumna o difamación, como hacen muchos autoritarios hoy en día. Quienes adhieren al totalitarismo, ven toda crítica o incluso sólo una simple interrogante o cuestionamiento como un terrible vilipendio o una gran ofensa.

Sí, los postulados de Merkel y de May son nuestras coordenadas. Pero estamos abiert@s a más. Tal vez, una de las mayores exigencias de nuestro tiempo, sea, por ej., lograr la igualdad entre hombres y mujeres, tan desprestigiada por los partidarios del autoritarismo[12], como si no fuera una expresión de la igualdad de todos los seres humanos.

Sí, nos abrimos como un abanico, independientemente de si antes, éramos de derecha o de izquierda. La guerra fría ya pasó[13] y con ella, las cartas se han vuelto a mezclar.


[1] “Ideologen unterschiedlicher Couleur haben immer noch nicht erkannt, dass die Gräben längst nicht mehr zwischen Links und Rechts verlaufen, sondern zwischen Liberalen und Autokratie-Anhängern”, Bundestagswahl 2017 Angst vor Fake News, Lügen und Verleumdungen (Elección de Parlamento de 2017. Miedo a las fake news, a las mentiras y a la calumnia).

[2] Invito a leer el artículo de Karen Horn „Ich halte derlei Flirts für einen üblen Fehler“ (Considero que este tipo de flirts son un error muy grande), citado abundantemente en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta, que invito a releer.

[4] “Denken Sie an die Linkenbewegung dort, in Spanien etwa, wo Podemos mit dem Slogan auch auftritt “Spanien zuerst”, en: Navid Kermani “Europa blockiert sich selbst”

[5] El terrorismo es totalmente contrario a la sociedad libre y democrática y lo más parecido al autoritarismo.

[6] “Mr Speaker, yesterday an act of terrorism tried to silence our democracy. But today we meet as normal – as generations have done before us, and as future generations will continue to do – to deliver a simple message: we are not afraid. And our resolve will never waiver in the face of terrorism. And we meet here, in the oldest of all Parliaments, because we know that democracy – and the values it entails – will always prevail.

“Those values – free speech, liberty, human rights and the rule of law – are embodied here in this place, but they are shared by free people around the world. A terrorist came to the place where people of all nationalities and cultures gather to celebrate what it means to be free. And he took out his rage indiscriminately against innocent men, women and children”.

[7] Ver mi artículo de noviembre pasado Merkel frente a Trump: el rayado de la cancha 

[8] Sí, me parece que esta mentalidad del amigo-enemigo, que se extiende en toda la obra schmittiana , ha sido deletérea y ha traído y sigue trayendo, grandes males a las relaciones internacionales, a la política interna de un país o de una región del mundo. De más está decir que una persona adherente del mundo libre, de lo que Sabine Adler llama el liberalismo que hace frente al autoritarismo, jamás podría ser fan de Schmitt. Este para mí, es un criterio de diferenciación esencial. Invito a leer mi columna El nuevo orden según Carl Schmitt

[9] “Aber es gibt einen grundlegenden Unterschied zwischen einer demokratischen und einer totalitären Kritik an der Demokratie”, pág. 254.

[10] “Ein totalitäres Regime kann natürlich überhaupt keine Kritik als freundschaftlich ansehen, denn jede Kritik einer Autorität muß das Autoritätsprinzip selbst in Frage stellen”, pág. 254.

[11] “Die Kritik des Sokrates war demokratisch; in der Tat, sie war eine Kritik von jener Art, die notwendig ist für den Weiterbestand der Demokratie”, pág. 254.

[12] Esta semana, uno de ellos (uno más o menos importante), me mandó a la cocina, a cocinar, en vez de estar debatiendo con él en Twitter. E incluso me llamó (sin saber nada de mí, sólo por mi condición de mujer) una mamá frustrada

[13] Aunque, a algunos les gustaría revivirla: La nueva guerra fría

Alemania luminosa

Esta semana 1, hemos visto como Alemania abandona la neutralidad y toma partido. Es lo que el Presidente alemán, Joachim Gauck denomina la “Alemania luminosa” (Helles Deutschland #hellesdeutschland como hashtag).

En contraposición a Alemania oscura o #dunkeldeutschland, que describe lo que hemos visto en las semanas anteriores en Heidenau (ciudad en el Este de Alemania, en Sajonia) y antes en Tröglitz (igualmente en el Este, en Sajonia-Anhalt).

Algunos critican a Gauck ya que Alemania brillante representaría a Alemania occidental y la Alemania oscura, a Alemania oriental. Gauck -que viene del Este, de Rostock, al Norte de la antigua República democrática alemana- nunca se refirió a Alemania occidental como brillante, y a Alemania oriental como oscura. Esta es una interpretación totalmente errada y destinada sólo a fomentar resentimientos.

Sin embargo, quienes lo plantean, se basan en el desnivel que existe entre la xenofobia a este lado y al otro. Los atentados a hogares de asilados se producen más en el Este. ¿Cuánto más? 50% más. Las cifras del Ministerio federal del Interior para el ano 2014 hablan un lenguaje muy claro: de los 130 atentados racistas, 61 de ellos tuvieron lugar en el Este, esto es, un 47%. Y esto, considerando que en los nuevos Bundesländer vive sólo un 20% de la población total de Alemania.

Según la Fundación Amadeu-Antonio 2, en lo que va de este ano, han tenido lugar 500 ataques contra refugiados. Sin embargo, el racismo y la xenofobia no son únicamente un problema del Este 3. Son un problema de toda Alemania. De todos nosotros. Las razones para que en el Este sea de mayor envergadura son múltiples y tal vez podamos conversar de ellas en otra oportunidad en este blog.

Gauck planteó esta tesis de las dos alemanias de manera más o menos espontánea -aunque probablemente es algo que venía pensando desde hacía mucho tiempo- en una visita a un hogar de refugiados en Berlin-Wilmersdorf 4 (localidad de Berlín que era parte de Berlín occidental, no de Berlín oriental).

La Alemania luminosa es algo que ha irrumpido con mucha fuerza durante los últimos días, sobre todo en München. Donde las imágenes han sido positivamente arrasadoras y casi nos han cegado con su luminosidad. Un joven policía que pone su sombrero a un niño sirio; un hombre mayor y bien vestido que sonríe y saluda a un anciano refugiado que lo mira y le sonríe. Miles de ositos de peluche, millones de sandwichs, billones de botellas de agua… Multitud aplaudiendo a los refugiados que se acercaban a München. Niños sonriendo con nuevos juguetes que desconocidos han puesto en sus manos en la estación central de la capital bávara 5. Una especie de petición de perdón por la muerte de Aylan Kurdi. Un intento de que el bien supere al mal, de que la alegría de llegar a un país que los acoge sea más que la tristeza de dejar el suyo en guerra. 

Parece que queremos mostrar al mundo que hay otra Alemania, una distinta a la de Heidenau, de Tröglitz… y de otras localidades. Y el mundo comtempla boquiabierto las escenas de Alemania… Refugiados con carteles escritos en cartón que dicen “Thank you Germany” o “I ❤ Germany”, “I ❤ Merkel”. 

Una Alemania amable, abierta y agradable, una Alemania solidaria, que se parece más a lo que nos propone el Papa Francisco 6-tan popular por estos lados- que a las antiguas campañas contra los inmigrantes organizadas por la democracia cristiana antigua, por la CDU pre-Merkel. ¿Quién puede olvidar la última de ellas, titulada “Niños y no indios” (“Kinder statt Inder” 7)?

Para mí, es el triunfo definitivo -espero que sea definitivo- de Carl Popper y de su idea de la sociedad abierta, de la open society, de la offene Gesellschaft 8. Para mí, Alemania luminosa es una sociedad abierta y no puede ser de otra forma.

La sociedad abierta no sólo es democrática (democracia representativa y liberal; Viktor Orbán no tiene razón 9, sino que es necesariamente, multicultural en el más amplio sentido de este término. No es una sociedad “homogénea”, sino heterogénea… Pluralista, variopinta, multicolor, como le llamamos en Alemania (bunt).

Alemania luminosa va a sufrir contradicciones y retrocesos. Los retrógrados de siempre -quienes quieren dar vuelta atrás las hojas del calendario- no cederán sin ofrecer resistencia. La resistencia también está presente en sectores más burgueses de la sociedad, que osan disfrazar su intento de regreso al pasado, como cristianismo. Las advertencias sobre la islamización de la sociedad, sobre la imposición de la sharia y del chador… Miedo, miedo miedo… Parecen tener tanto miedo que, correlativamente al aumento de su miedo, pierden su humanidad, su empatía (si es que alguna vez la tuvieron) y hasta su capacidad de pensar, de amar y de escuchar.

Algunos temen que algún refugiado sea, un terrorista (En esto, se parecen a los gobernantes del Golfo, de quienes, en realidad no distan demasiado 10). Algunos me parece que lo esperan, que hasta lo desean, para poder decirnos “ven, teníamos razón, hasta el niño más dulce puede convertirse en un extremista, no los dejemos entrar”. Yo prefiero confiar en la gente, confiar en el hombre y en la mujer. Y no desconfiar de los demás… Nada me asegura que entre mis propios vecinos no vaya a surgir un Breivik 11. Pero tampoco puedo pensar que cada persona con el pelo y la piel claros sea un terrorista en ciernes. Eso sería, por lo menos ridículo.  

Depende de nosotros cuál de las dos alemanias elegimos -y a cuál de las dos contribuimos- la nueva Alemania luminosa, esperanzadora, la sociedad abierta, multicultural, respetuosa, democrática… O la del pasado, la oscura.

Para mí está bien claro: Yo prefiero la luz 🙂

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1 Comienzo esta columna con la frase con que el periodista alemán Michael Miersch empieza sus comentarios semanales en el diario “Die Welt”: “Diese Woche”. Me gusta mucho esta sencillez. 

2 Karte der Gewalt http://www.zeit.de/politik/deutschland/2015-08/gewalt-gegen-fluechtlinge-rassismus-deutschland-anschlaege-koerperverletzung 

3 Es gibt ein West-Bundesland, in dem Ausländerhass so schlimm ist wie in Sachsen http://www.huffingtonpost.de/2015/09/01/bayern-sachsen-auslaender_n_8064118.html 

4 Flüchtlinge in Deutschland: Gauck in Berlin-Wilmersdorf am 26.08.2015 https://www.youtube.com/watch?v=lrdY_xXZMec 

5 “Welcome to Germany” – People applaud and greet migrants with gifts as they arrive in Munich https://www.facebook.com/bbcnews/videos/10153072042347217/?pnref=story 

6 “El papa Francisco llamó a todas las parroquias de Europa a acoger una familia de refugiados” http://www.infobae.com/2015/09/06/1753334-el-papa-francisco-llamo-todas-las-parroquias-europa-acoger-una-familia-refugiados 

7 Ver comienzo de Politische Positionen und Kontroversen https://de.wikipedia.org/wiki/J%C3%BCrgen_R%C3%BCttgers#Politische_Positionen_und_Kontroversen

8 Offene Gesellschaft en Wikipedia https://de.wikipedia.org/wiki/Offene_Gesellschaft

9 Kann eine Demokratie “illiberal” sein? http://www.tagesspiegel.de/politik/kann-eine-demokratie-illiberal-sein-zwist-zwischen-angela-merkel-und-viktor-orban-in-budapest/11317748.html 

10 Imagen de Marian Kamiensky https://twitter.com/MarianKamensky1/status/641560459494170624

11 Anders Behring Breivik https://de.wikipedia.org/wiki/Anders_Behring_Breivik