Ateísmo y antisemitismo

Este artículo es el segundo de la serie de distopías que inicié con La ley que prohíbe la religión Está basado en opiniones que recibí en un foro ateo en el que pregunté inocentemente acerca de los argumentos que puede dar el ateísmo frente al antisemitismo. Mi gran y negativa sorpresa fue que la mayoría de los ateos miembros del grupo era más bien antisemita y recurría a las más peregrinas teorías para justificarlo. Las opiniones que doy aquí son las que escribieron en el foro. Escalofriante el potencial antisemita. Háganse Uds. mism@s una idea.

El comienzo 

Uno de los factores que más influyó en la promulgación de la ley europea que prohíbe la religión[1], fue la actitud de la creciente mayoría atea o ateísta en el continente. Me refiero al movimiento autodenominado “ateísta” o del nuevo ateísmo o neo-ateísta. Escogieron este nombre para distinguirse de los antiguos ateos a quienes consideraban muy “tibios”, liberales y “europeos”.

El movimiento llegó de los Estados Unidos, principalmente a través de dos autores (de sus libros y conferencias en youtube), y su auge tuvo lugar, en gran parte gracias a los grupos “ateístas” creados en las redes sociales. El movimiento ateísta surgió con fuerza a comienzos de la década del 2020 y fue uno de los pilares que condujo, una década más tarde, a la prohibición de todas las religiones en Europa. Su lema principal fue “la religión es una fuerza maligna, ideada por personas mentalmente enfermas”[2].

Aproximadamente, en esa misma época, tuvo lugar el resurgimiento del antisemitismo en Europa, que -sostienen algunos- sólo estaba “dormido”, después del gran antisemitismo eliminatorio de mediados del siglo XX en Europa que culminó en el Holocausto, siendo esta una de las causas, por las que consideramos al siglo pasado como uno de los más sombríos, sangrientos y crueles de toda la historia humana[3].

Los comienzos del movimiento “ateísta” fueron suaves, casi blandos. Tibios… Su auge fue paulatino y la mayoría de la población pareció no darse cuenta de su avance social, como una ideología guía del “movimiento prohibitivo” de las religiones en Europa. Su evolución fue de la mano del resurgimiento del antisemitismo, al que primero rechazó tímidamente y luego abrazó sin intentar siquiera ocultar esta especie de simbiosis que se desarrolló entre ambos.

En una primera etapa, el “ateísmo” señalaba que “la solución al conflicto religioso europeo consistiría en superar visiones de mundo irracionales y conceptos conceptuales”[4], con ello, se refería a todas las religiones; pero especialmente al llamado “judaísmo europeo” que pronto se convirtió en blanco de sus embestidas antirreligiosas. La prohibición de todas las religiones traería consigo -soñaban- la ansiada edad de la paz, de la fraternidad y la harmonía entre los seres humanos.

La conspiración

A fines de la década del 2010, los judíos en Europa eran numéricamente muy pocos; pero se les atribuían poderes casi sobrenaturales. Ridículamente sobrenaturales: las teorías sobre su poder rayaban casi en la superstición. Especialmente, en lo relativo al poder econonómico y al control financiero del mundo por parte de los “hebreos”, “israelitas” o “mosaicos”, como les llamaban.

En aquel entonces, la cultura popular -que se hacía cada día más atea militante- comenzó a identificar al demonio pre-islámico Jinn (en inglés) o djinn (en castellano) con el pueblo judío. La creencia en los jinn o djinn se expandió por la sociedad de la mano de los inmigrantes procedentes del mundo árabe y de películas estadounidenses cuyos productores vieron en esta creencia una forma de hacer dinero sobre la base de las supersticiones que pululaban entre jóvenes desarraigados, especialmente en canciones y películas.

Debido al parecido entre ambas voces: djin, jinn y jew, jud o juif (en inglés, alemán y francés) en las canciones que escuchaban los jóvenes, era difícil distinguir si se hablaba de judíos o de demonios. Es más, en los videos de rap y otras corrientes musicales similares, se presentaba al demonio con una estrella de David en la frente o con un anillo con una estrella. El protagonista -generalmente masculino y musculoso- era capaz de matar al demonio jinn o djin o más bien, a dos demonios: uno de ellos vivía en Jerusalén y el otro, en Londres. Este último controlaba las finanzas mundiales. El primero, la política mundial. La relación entre músicos populares y ateístas era una relación de retroalimentación o de acción y reacción recíproca y permamente.

Asimismo, el libro sobre los Sabios de Sión (una falsificación rusa de fines del siglo XIX) se convirtió en un best seller: la mayoría de la gente -e incluso parte de la prensa- aseguraba que el libro era verdadero y que recopilaba un plan judío para dominar al mundo, enriquecerse, sojuzgar y esclavizar a todos los hombres y mujeres. Se trata de 24 protocolos que se atribuyen a los judíos sionistas, encabezados por Theodor Herzl (periodista y escritor que vivió en Viena a fines del siglo XIX), elaborados en un Congreso sionista en Basilea (Suiza) en 1897. En él, el “sionismo internacional” habría trazado las directrices para conquistar el mundo[5]. Este plan es, en realidad, una farsa. Pero a principios de la década de 2020, se lo veía como una confabulación real, una conspiración, según la cual, los judíos planearon conquistar Europa y luego toda la galaxia.

A fines de los años diez y comienzos de los veinte del siglo XXI, campeaban en Europa, todo tipo de teorías conspiranoicas. Se piensa que, probablemente, la existencia de las llamadas fake news o noticias falsas de la época de Donald Trump, fueron el fundamento de la nueva mentalidad de acuerdo a la cual “no se puede creer en nada, ni en nadie, porque todo es mentira y todos los políticos y los medios mienten: lo que dicen unos es falso y lo que dicen otros, también es un embuste”.

De dioses y de demonios

Por tanto, a quienes -como a los ateístas- no creen ni en dioses, ni en demonios, les bastaba escuchar a los conspiranoicos escribir y cantar que los judíos controlaban el mundo, sin necesidad de creer en los jinns o diablos. Hay que reconocer que algunos ateístas sí creían en demonios, eran una minoría influyente y formaban el grupo de los autodenominados ateístas satánicos. Algunos usaban la máscara de Pennywise como su distintivo, tal como otrora la máscara de fue el distintivo de Guy Fawkes fue el distintivo de Anonymous.

La intelectualidad atea no comprendía este juego de retroalimentación. La música en que se cantaba las épicas luchas de nuevos héroes con demonios no era la música que ellos escuchaban. Ellos más bien despreciaban estas corrientes musicales que consideraban propias de las clases más bajas (aunque no lo reconocían abiertamente). De manera que todo este trasvasije de creencias ocurría sin que las capas pensantes de la población se dieran siquiera cuenta de ello. El maridaje ateísmo-antisemitismo tuvo lugar inicialmente, entre los grupos sociales menos intelectuales.

Por su parte, a quienes creían sólo en los demonios y otros seres del mundo inferior, les daba lo mismo que los políticos y dirigentes ateístas no creyeran en demonios. A ellos les bastaba convencerlos de que los judíos controlaban el mundo y sojuzgaban a sus habitantes. Ellosestaban convencidos de que los demonios controlaban a los judíos y a sus “protegidos” o dhimis -usaban la terminología islámica- quienes muchas veces tampoco sabían que, ellos mismos eran dominados por los judíos e indirectamente por los demonios. Incluso había un rap muy popular titulado “Nadie sabe para quien trabaja” que tematizaba esta concomitancia.

Era un lugar común pensar simplemente que los demonios controlaban a los seres humanos. Por algo -decían- en la Biblia se denominaría al diablo el señor del mundo, en contraposición a Dios, que sería el señor del Cielo. Las jerarquías de las iglesias cristianas -especialmente el Papa Valentín[6]– no se cansaban de explicar que esta pseudo hermenéutica bíblica era totalmente incorrecta y que el Padre Celestial es “Señor del cielo y de la tierra”. Tampoco se cansaban de combatir el antisemitismo -tan extraño para el primer Papa chino-; pero pocos escuchaban sus palabras. Menos que nadie, los ateístas.

Otras justificaciones

Paradojalmente, quienes más rechazaban el llamado relativismo como filosofía de la vida y del conocimiento, eran quienes más sostenían que, en realidad, “como todos mienten y no se puede conocer la verdad”. En este panorama, a nadie le puede extrañar que hayan surgido tantos intentos de explicar la compleja realidad, basándose en teorías de la conspiración que pretendían explicar de manera simple el complicado acontecer político, económico, cultural y hasta deportivo del mundo.

El hoy nonagenario profesor checo Jan Mozart, experto en teorías de la conspiración, advirtió a fines del siglo 20, que quienes adhieren a tales teorías, ven la acción del demonio en el mundo, a través de determinados grupos que serían demoníacos e intentarían controlarlo todo[7]. Primero, controlarían ellos mismos el mundo y a través de estos grupos, lo controlaría todo el demonio a quienes, a su vez, los grupos controladores del mundo obedecían.

Algunos sostenían que el mundo no se había vuelto más complejo, sino sólo que a partir de la llegada de internet a nuestra vida diaria, recibíamos tanta información que los pequeños cerebros de la mayoría de la gente común, no estaban preparados para asimilarla y menos aún para entenderla y procesarla. Asimismo, el caudal de noticias negativas (se decía que una buena noticia no era noticia) había producido un síndrome de rechazo a los medios de comuniación habituales. Cada persona se hacía su propio mundo, ya que seguía sólo los canales de información (o de desinformación) que ellos preferían, creándose mundos aparte o paralelos, verdaderas burbujas. Como alguien me dijo en aquella época, luego de que yo la contradije: parece que vivimos en planetas distintos.

Otros planteaban que la sociedad de la información y de la cibernética -muchos ateístas eran informáticos- necesitaba mayor inteligencia y que la religión “se asienta como el moho sobre las bobinas del cerebro y reduce la memoria”, escribía uno de ellos en una revista muy popular de computación que aparecía en varios idiomas. De manera que, para rendir más, es necesario eliminar toda religión.

Tampoco todos los cristianos defendían a los judíos: el antisemitismo se había adueñado de gran parte de los cristianos europeos. En esto, no se diferenciaban de los ateístas, aunque el porcentaje de antisemitas cristiano era menor que entre los ateístas. Ello debido a la actuación de la jeraquía de las iglesias cristianas europeas decididamente pro-judías.

Sin embargo, partiendo del Este de Europa (Polonia, Hungría, Eslovaquia, Chequia, Austria, etc. y el sur de Alemania) se habían expandido viejas teorías originalmente cristianas que habían sobrevivido a los siglos y se ponían nuevamente de moda, según las cuales, los judíos habrían matado a Jesucristo (en quien los cristianos cada vez creían menos, pero era un símbolo de “identidad cultural”) y envenenado pozos de agua.

Asimismo, algunos ateístas más de izquierda (a diferencia de lo que ocurrió en el siglo XX, en el XXI, la mayoría de los ateístas era más bien hoy de extrema derecha) argumentaban: las religiones son la causa del nacionalismo, eliminándola, se acabaría también los movimientos nacionales e incluso se terminaría con el extremismo nacionalista. Sin religión -agregaban- se extinguiría también el antisemitismo, ya que, si no existieran judíos, los antisemitas no habría a quien atacar. Esta última era la explicación más tonta y sin sentido que he leído; pero en grupos ateístas, era muy recurrente.

Las víctimas son culpables

Sí, decían que sin religión, no habría antisemitismo. Mientras más religiosos son los judíos, más odio crean en los demás. Si no son religiosos, no tienen qué temer. Sería muy fácil -proseguían- si los judíos abandonaran su religión, su nacionalismo y su racismo intrínseco, entonces no producirán más odio en su contra. Sus críticos replicaban que esa teoría respondía a la antigua máxima según la cual “las víctimas son las culpables”.

Los ateístas planteaban que, “como muchos ateístas se interesan por las ciencias naturales, si no crees en Dios, generalmente no buscas en la religión la explicación para lo que no entiendes. Sino que sólo confías en las explicaciones científicas naturales”, como explicaba el profesor Guttemberg Tarifa, de un instituto de investigación del sur de España. Por tanto, mientras menos religión, más progreso científico, aseguraba, ya que personas no-religiosas eran más proclives a la reflexión y su cerebro podía desarrollar procesos de pensamiento más largos y complicados. Esto supone que la religión tiene por misión explicar fenómenos científicos que las personas no entienden, lo que ya entonces muchos ponían en duda, ya que ese no sería la finalidad de las creencias religiosas. Pero el profesor Tarifa insitía en que sí lo era.

De manera que, las personas religiosas buscarían en la religión explicaciones para fenónemos naturales. Pienso que esto se aplica a las antiquísimas religiones naturales, de la época prehistórica. Pero no a las grandes religiones monoteístas y trascendentes. La dicotomía fe y razón ha sido -desde hace siglos- objeto de muchas investigaciones y nadie medianamente culto o culta, podría volver a mezclarlas. Sin embargo, a estas alturas, el diálogo se había vuelto imposible.

Algunos ateístas negaban que ellos fueran antisemitas, pues consideraban que el antisemitismo era, por definición, un racismo y ellos no eran racistas. Incluso en sus filas, militaban personas de “raza judía”, explicaban usando esta terminología. Su rechazo -algunos hablaban de odio- se dirigía más bien a la religión judía, la que enmarcaban en el conjunto de “todas las religiones” y decían que no harían una excepción en el caso de la “religión mosaica”. Ésta debía ser eliminada como todas las demás.

Es más, tanto el racismo, como la religión eran expresión de delirio y de fantasías negativas, y por tanto, ambos deberían ser eliminados. Advertían que, si se quiere eliminar todas las otras religiones y no sólo la religión judía, no estaríamos ante un antisemitismo, sino más bien ante una necesidad racional de liberar a la humanidad de lo que ellos llamaban “delirios”.

División binaria del mundo, el estado de Israel y la expulsión

Los ateístas dividían al mundo en forma binaria entre los religiosos y los que no lo son, o sea, ellos. Dentro de los primeros -que había que eliminar- estaban los judíos, al menos los que aún creían en algo. Estamos pues ante un ateísmo eliminatorio del que se deriva como consecuencia natural, un antisemitismo eliminatorio.

En otros tiempos, habríamos hablado de “buenos y de malos”; pero oficialmente, los ateístas rechazaban estas categorías ya que bondad y maldad serían algo propio de las religiones. Los religiosos eran “los otros”, los totalmente diferentes, aquellos que no son como yo y que no puedo admitir como mi igual o un interlocutor válido. Es más, tengo que eliminarlo.

Así, junto con el nuevo ateísmo surgió un nuevo antisemitismo que algunos veían como el renacer del antiguo antisemitismo europeo; pero al que se agregaron aún más y más complejos elementos. Como dije más arriba, el nuevo antisemitismo y el nuevo ateísmo se “aparearon” en un juego de retroalimentación recíproca.

Un pequeño grupo dentro de los adherentes al ateísmo, sostenía que era mejor no condenar a nadie, ni si quiera a los judíos, porque las cosas podían cambiar y ser ellos mismos los perseguidos. Sin embargo, no lograban demasiada resonancia en el movimiento ateísta. Se los criticaba por tener una posición demasiado pragmática y orientada y en la propia conveniencia y no en el bien de la mayoría.

A mediados de la década de 2020, una ex-judía convertida al ateísmo, la profesora de una universidad privada de Budapest, de origen estonio, Helin Vitkin, sostuvo que el antisemitismo tiene tres componentes: “el odio a la religión del judaísmo, el odio a una supuesta ‘raza judía’ y el odio al estado de Israel. Por tanto, la religión es sólo una parte del antisemitismo y bien puede tener otras formas. Una crítica a las acciones del estado de Israel no es antisemitismo. Sin embargo, si la gente quiere abolir por completo el estado de Israel, entonces examinaría más de cerca la motivación”. Su postura fue ampliamente discutida sin llegar a ninguna conclusión, salvo que el estado de Israel se hallaba en peligro.

Los ateístas rechazaban el estado de Israel, por ser -decían- un estado religioso o, al menos, basado en una religión, aunque se vistiera de estado democrático, lo que no sería más que una especie de disfraz. Para ellos, no había diferencia entre el estado de Israel y el de los ayatollas, escribían.

En la política interna de los estados europeos, los ateístas sostienen que los creyentes y especialmente los judíos con su antiquísima religión no están a la altura de la sociedad moderna, son incapaces de vivir en un estado democrático y por tanto, el estado debe ser depurado de ellos. Hoy en día, a fines del 2030, los judíos europeos tienen dos alternativas: o reniegan de su fe o abandonan Europa. Estamos en los umbrales de una nueva expulsión al estilo de la de 1492 en España.  

Marta Salazar, corresponsal en Europa, Berlín 2030. Seguiremos informando sobre el tema.


[1] Informé de ella en mi artículo de 2030 La ley que prohíbe la religión

[3] Aunque algunos niegan que haya sido tan violento. Cfr. La violencia, vencida

[4] La frase y todas las siguientes frase entre comillas, la tomé de un foro de ateístas en internet. Las ideas y las frases que no están entre comillas proceden de ese mismo foro de ateos en la red.

[6] Sobre él, ver mi artículo sobre La ley que prohíbe la religión en Europa.

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Religionsverbotgesetz Eine europäische Dystopie

Hintergrund

Der Prozess, der zu dem umstrittenen europäischen Gesetz von 2030 führte, begann viele Jahrzehnte zuvor. Man kann aber festhalten, dass die entscheidenden Ereignisse, die schließlich zu der Verabschiedung führten, innerhalb von drei Jahren, und zwar ab 2027, stattfanden.

Im Jahr 2027 ereignete sich in Madrid ein islamistischer Terroranschlag von großem Ausmaß mit mehr als 11.000 Toten. Eine Reihe von Explosionen erschütterte die spanische Hauptstadt und berührte Europa und die ganze Welt. Die Terroristen platzierten Tonnen von Sprengstoff in verschiedenen Teilen der Stadt, ohne dass die Geheimdienste den Anschlag verhinderten. Es wird vermutet, dass Geheimdienste – auf hoher Befehlsebene – von Personen der extremen anti-islamischen Rechten unterwandert waren, die einen Angriff der Muslime ausnutzen wollten.

Nach diesem großen Angriff folgten in ganz Europa Aktionen, deren Ziel sowohl die Zurückweisung des Terrorismus der europäischen Muslime als auch die Rache von Gruppen, die sich der islamischen Religion widersetzten. Europäische Muslime distanzierten sich von dem Terror, der angeblich auf ihrer Religion beruhte, und bestanden darauf, dass Terroristen nicht “in ihrem Namen” handeln. Der berühmte und altgediente hashtag #NotInMyName wurde verwendet.

Im Jahr 2028 fand ein weiterer Anschlag in Berlin statt, die den Weg für eine neue Gesetzgebung bahnte. Eine Gruppe von Christen der beiden großen deutschen Konfessionen (katholisch und evangelisch) führte eine koordinierte Aktion durch, bei der mehrere Moscheen in der deutschen Hauptstadt durch Sprengstoffangriffe zerstört wurden. Es gab insgesamt 6.000 Tote und doppel zu viele Verletzte. Dieser Tag ist als Black Friday von Berlin bekannt. Die deutsche Polizei warnte vor der Gefahr; aber er konnte es nicht aufhalten.

Die Gruppe, die das Massaker an den Moscheen am Schwarzen Freitag in Berlin durchführte, war bekannt wie “ad maiorem dei gloriam”-Zelle oder AMDG. Die Aufrufe der Hierarchie der Kirchen zur Gewaltfreiheit lehnten die fanatischen ultrakonservativen Gruppierungen ab.

Christen beider Konfessionen bildeten eine neue identitäre Ökumene. Die katholischen Gruppen beschuldigten Papst Valentin, ein Anti-Papst zu sein. Die fanatischen Evangelikalen, die durch ein Magazin und in sozialen Netzwerken organisiert waren, beschuldigten die evangelischen Bischöfe, Abtrünnige des wahren Glaubens oder Ketzer zu sein. Der neue Glaube – von den Beobachter der Szene neue Ökumene der extremen Rechten, genannt – ist eine Mischung aus katholischen, evangelischen und orthodoxen Elementen mit einem großem traditionalistischen Einfluss.

Am Montag nach dem Black Friday beschlagnahmte die gleiche Gruppe christlicher Extremisten ein Militärfahrzeug – ein Armeeoffizier gehörte zur AMDG-Zelle – und feuerte eine Rakete auf den Bundestag, so dass – obwohl sie behaupten, dass dies nicht ihre Absicht war – zerstörte das Gebäude, fiel auseinander, weil die Rakete an einer Stelle auf dem Dach explodierte, die der Schlüssel zum Erhalt der Konstruktion war. Weil in diesen Augenblicken eine Plenarsitzung des Parlaments stattfand, starben 90% der deutschen Abgeordneten, darunter Bundeskanzler Alexander Pilz. Anschließend hat sich der Bundestag aufgelöst.

Pilz – der aus einer Familie von Russlanddeutschen stammte, die in den 1990er Jahren in das Land eingewandert waren – gehörte einer rechtsextremen Partei an und war der erste Kanzler dieser Richtung in Deutschland nach 1945. Er war jedoch nicht einer der extremsten seiner Partei und hatte eine versöhnliche Haltung gezeigt.

Es gab viele andere Scharmützel zwischen christlichen und muslimischen Gruppen, die leider ganze Stadtteile in verschiedenen europäischen Städten verheerten. Die Konfrontationen erreichten sogar Gruppen der jüdischen Gemeinde, wo auch Verteidigungsgruppen organisiert waren, von denen die wichtigste die so genannten “Makkabäer” war, die sich über ganz Europa ausbreiteten.

Sogar einige europäische Buddhisten schlossen sich dem bewaffneten Kampf an, besonders eine Gruppe, die von einem ehemaligen deutschen Polizisten angeführt wurde, die das Ende des buddhistischen Pazifismus verkündete. In einigen Städten mit reichlich persischer Einwanderung wurden “Zoroastrische Zellen” organisiert. Jesiden schlossen sich sog. “Sportklubs” an, die in allgemeinen “Kinder von Melek Taus” genannt wurden.

Manche sprechen von einem echten Bürgerkrieg religiösen Ursprungs. Die Gewalt nahm in den Städten zwischen den verschiedenen Gruppen und Zellen zu, die sich mit einigen Mafia-Chefs verbündeten. Dies erhöhte das Gefühl von Instabilität und Gewalt der Bürger.

Summa summarum gab es drei entscheidende Ereignisse: das Attentat in Madrid, den schwarzen Freitag in Berlin und die Auflösung des Bundestages. Von diesem Moment an kann gesagt werden, dass ein Punkt ohne Rückkehr erreicht wurde. Viele Leute begannen, die Situation mit dem Dreißigjährigen Krieg zu vergleichen. Bücher und Filme erschienen über diesen alten Krieg der europäischen Konfessionen im 17. Jahrhundert. In ihren Analysen wurden die politischen und wirtschaftlichen Faktoren, die sie verursachten und begleiteten, beiseite gelassen und sich nur auf das religiöse Thema konzentriert. Das erzürnte noch mehr die Geister.

Krieg aller gegen alle

Nach und nach war die Position derer, die behaupteten, dass die Terroranschläge verschiedener religiöser oder antireligiöser Gruppen unerträglich waren und dass Religion nur Gewalt hervorrief, kristallisiert. Es wäre besser, alle Religionen zu verbieten, damit es kein Blutvergießen mehr geben würde. Dies war das Hauptargument für die Verabschiedung des Gesetzes: Es sei besser, keine Religion zu haben, da es unmöglich sei, eine Religion zu bevorzugen. Und eine Gleichheit sei unmöglich. Ohne Religion wären Sicherheit und Frieden gewährleisten. Sicherheit und Frieden seien wichtiger als eine vermeintliche Religionsfreiheit, die nur Ursache von Kriegen, Zerwürfnis und Verfeindung ist.

Das Niveau der gesellschaftlichen Entwicklung in der Mitte des 21. Jahrhunderts ermöglichte, auf die Religionen vollständig zu verzichten. Dass Europa definitiv in die positivistische Ära der Geschichte eingetreten sei, so die These von August Comte, die auf einmal populär wurde. Die vollständigen Werke des französischen Soziologen des 19. Jahrhunderts, der als überzeugter Religionskritiker bekannt ist, erreichten den Status eines europäischen Bestsellers, man sagt, dass sie viele verkauft haben; aber sie lesen wenig…

Der Leviathan von Thomas Hobbes wurde zu dieser Zeit ebenfalls sehr viel verkauft und wurde ebenfalls ein europäischer Bestseller. Die Verleger stritten sich darum, wer die schönste Ausgabe gemacht hatte, und es gab viele Sammler von Leviathan-Büchern ganzen Kontinent. Es gab sogar Ausstellungen von Büchern und Wettbewerben darüber, welche Ausgabe die schönste war. Papierbücher erlebten in dieser Zeit allgemeine eine Renaissance.

Im Jahr 2029 wurde Europa von einem sehr harten Winter heimgesucht, der zu einem Anstieg der Nahrungsmittelpreise führte; Lebensmittel mussten aus anderen Kontinenten importiert werden. Gleichzeitig erhöhte Russland die Gaspreise; Europa war weiter abhängig von russischen Öl. All dies führte zu einer Wirtschaftskrise und zu verarmten Bevölkerungsschichten, insbesondere im Süden und Osten der Europäischen Union, wo sich die Länder mit der höchsten Bevölkerungsdichte konzentrieren und damit diejenigen mit den meisten Stimmen. Das Plündern von großen und kleinen Lebensmittelläden war das tägliche Brot für die hungrige Europäern.

Die Aufrufe von Papst Valentin II. – der erste chinesische Papst in der Geschichte, Lui Yuang Wang ist sein chinesischer Name – zu Toleranz, Liebe und Verständnis wurden von extremen Gruppen von europäischen Christen ignoriert, die die traditionellen Werte des Christentums (besonders die Nächstenliebe) als ein Symbol der Schwäche betrachten. Sogar Valentins Begegnungen mit dem Dalai Lama, der gegen das Gesetz zum Religionsverbot die Europäer umstimmen wollte, erreichten nicht den erwarteten Effekt.

Sonntag für Sonntag wurde in den Kirchen gegen Gewalt und für Verständnis zwischen den Religionen gepredigt. Aber die extremen christlichen Gruppen riefen dazu auf, nicht zur Kirche zu gehen, und organisierten pseudoreligiöse Zeremonien, die im Internet übertragen wurden, wo sie gegen alle Religionen außer ihrer eigenen agitierten. Oder einfach gegen alle Religionen, einschließlich der eigenen. Menschen, die seit ihrer Kindheit nicht zum Gottesdienst gegangen sind, haben den die im Internet übertragenen Zeremomien und Riten gesehen und gehört. Sie hörten den neuen Laienpredigern und ein paar ehemaligen Pastoren zu, die die Amtskirchen als Verräterinnen am Christentum und an der nationalen Identität angriffen. Und an alle anderen Religionen. Andere Religionen organisierten auch Zeremonien im Internet; aber keine waren so erfolgreich wie die der Christen.

Der religiöse Kampf zwischen extremistischen Gruppen in der Gesellschaft war so bitter, dass es den meisten Gläubigen nicht genügte, eine gemäßigte Tendenz zu haben. “Extremisten gewinnen immer”, erklärt der österreichische Analyst Max Jandl.

Die Volksabstimmung

Das Gesetz, das alle Religionen verbietet, wurde Ende 2029 in einer Volksabstimmung angenommen. Das vorgeschlagene Gesetz gewann mit einem niedrigen Ergebnissen von 50,2%. Der Text sagt:

“Jeder religiöse Glaube ist ausnahmslos verboten. Seine Ausübung, Verbreitung, Verteidigung oder jeder Akt der Verehrung wird mit einer Strafe nicht unter zehn Jahren Haft oder der endgültigen Verbannung vom europäischen Kontinent bestraft, abhängig von der Schwere der Übertretung.

“Als Verbreitung eines religiösen Glaubens wird Folgendes angesehen: ein religiöses Buch zu besitzen, wie insbesonder die Bibel, den Koran und den Talmud, sowohl in Teilen als auch in seiner Gesamtheit.

“Innerhalb der nächsten fünf Jahre nach Inkrafttreten dieses Gesetzes werden alle sogenannten heiligen Bücher aller Religionen und Konfessionen konfisziert und vernichtet. Die Aktionen werden sowohl von der Nationalpolizei jedes Landes als auch von der europäischen Bundespolizei durchgeführt. Nur zwei Kopien von jedem der Bücher, die als heilig gelten, werden an den europäischen Universitäten, die es wünschen, hinterlegt. Sie bleiben unter Verschluss, und die Studierenden können nicht darauf zugreifen, es sei denn, sie haben eine schriftliche Genehmigung des jeweiligen Professors, Dozenten oder des Ethikrats der jeweiligen Universität oder Hochschul-Cluster. Einzelheiten werden durch nationales Recht geregelt.

“Die Behörden, die das Internet kontrollieren, müssen alle vorhandenen digitalen Kopien vernichten und den Zugriff auf digitalisierte Bücher in anderen Kontinenten verhindern und die Seiten zensieren, die sie online anzeigen. Ein Verstoß gegen diese beiden letztgenannten Bestimmungen wird wie im ersten Absatz dieses Artikels auch mit einer Haftstrafe nicht unter zehn Jahren Haft oder der lebenslangen Verbannung sanktioniert.

“Jede religiöse oder kultische Handlung ist verboten, sowohl in Bezug auf Geburt, Tod oder Ehe. Der Verstoß gegen diese Bestimmung wird ebenfalls mit zehn Jahren Haft oder lebenslanger Verbannung bestraft.

“Die Indoktrination von Minderjährigen – einschließlich der eigenen Kinder – wird mit dem vorherigen Strafsatz und auch mit dem Verlust der elterlichen Sorge über die eigenen Kinder bestraft. Religiöse Eltern dürfen keinen Kontakt mit ihren Kindern unterhalten. Der Nationalstaat muss die notwendigen Maßnahmen ergreifen, damit Minderjährige im nationalen Patriotismus und im europäischen Suprapatriotismus erzogen werden.

“Dieses Gesetz wird am 1. Januar 2031 vollständig und endgültig in Kraft treten. Der Zeitraum zwischen dem 1. Januar 2030 und dem 31. Dezember 2030 wird als Übergangszeit betrachtet, in der die Staaten der Europäischen Union alle Maßnahmen treffen und alle Gesetze erlassen müssen, damit alle Religionen ab dem 1. Januar 2031 ausnahmslos verboten bleiben”.

Die Verteidiger der Religionen oder der Religionsfreiheit behaupteten während der Kampagne vor der Volksabstimmung, dass sie die große Mehrheit seien und niemals eine Volksabstimmung verlieren würden, die so absurd ist wie die damals vorgeschlagene. Es wird angenommen, dass dieser Umstand – die Zusicherung, dass sie gewinnen würden – viele Anhänger des “Nein zum neuen Gesetz” dazu gebracht hat, nicht zu wählen. Deren Enthaltung steht im Gegensatz zur intensiven Mobilisierung der Befürworter des “Ja zum neuen Gesetz gegen die Religionen”.

Was werden die Religionen tun?

Unsicher ist das Schicksal der Gläubigen der Naturreligionen. Die europäische extreme Rechte beharrt darauf, dass die ursprünglichen Religionen Europas nicht unter das religiöse Verbot fallen, und erwarten daher einen großen Aufschwung in der Verehrung Odins, Mars’ und Afrodite. In Nordeuropa nimmt eine wichtige Bewegung von Menschen, die sich als Druiden betrachten und stolz ihre langen Bärte und seltsamen Kleider durch die Straßen der Städte tragen, Gestalt an. Sogar in Frankreich und Belgien ist der Kult von Asterix und Obelix entstanden (Comicfuguren aus dem 20. Jahrhundert). Es scheint, dass sie nicht wissen, dass der Name des Druiden der Karikatur Miráculix und nicht Ásterix ist. Es wird behauptet, dass das Gesetz nur als Verbot für nicht-europäische Religionen ausgelegt werden sollte.

Die Buddhisten bestehen ihrerseits darauf, dass sie nicht religiös und deshalb von dem neuen Gesetz nicht betroffen sind, da es in ihrem Glauben keinen persönlichen Gott gibt. Ihr Nirvana ist nicht mit dem christlichen Himmel gleichzusetzen. In den meisten europäischen Staaten wird jedoch angenommen, dass das Gesetz auch den Buddhismus verbietet. Es wird gewarnt: unter dem Auftreten des Buddhismus können sich die alten Religionen verbergen.

Papst Valentin ruft Katholiken und Christen im Allgemeinen dazu auf, Menschen nicht zu verurteilen, die dem Gesetz zugestimmt haben, da sie glauben, etwas gutes zu tun und die Gewalt und Gesetzlosigkeit so zu beenden.

Eine weitere Frage ist, wohin sich der Vatikan bewegen wird, wenn jede Religion in Europa verboten ist. Die Vatikanstadt kann als extraterritorial betrachtet werden; aber die Christen aus anderen Kontinenten wird nicht möglich sein, nach Rom zu pilgern. Ebenso wäre es sehr schwierig, eine globale Religion von einer isolierten Exklave aus zu regieren. Der Dalai Lama bietet Tibet als neuen Sitz des Vatikans an. Die chinesischen Behörden sehen diesen Vorschlag positiv – obwohl der Vorschlag aus dem Mund des Dalai Lama kommt -, da sie glauben, ihr Land kann so einen größeren Einfluss in der Welt haben.

Die Deutsche Evangelische Kirche (klein aber reich) wird nach Nord- und Südamerika auswandern. Es wird erwartet, dass sich ihr Kopf im Süden Chiles oder in Argentinien etabliert, was noch nicht entschieden ist. Ihr Mangel an Zentralisierung wird als ein Grund für ihre schwache Opposition gegen extreme und antireligiöse Gruppen innerhalb der Gesellschaft angesehen und eine Ursache des Erfolg der “Ja zum neuen Gesetz gegen die Religionen”-Lagers angesehen. Man hofft, einen Umzug werde das Regieren der evangelischen Kirche und ihr Oberhaupt bestärken.

In einigen Ländern werden Massenveranstaltungen in Fußballstadien und anderen Sportarten organisiert, in denen Tausende von Menschen gemeinsam die Religion ablehnen, zu der sie gehörten.

Der Exodus und seine Auswirkungen auf Wirtschaft und Finanzen

Das Gesetz wird am 1. Januar 2031 in Kraft treten; aber seine unmittelbaren Auswirkungen sind bereits spürbar. Es gibt einen Exodus jüdischer Bürger nach Israel, Nord-, Süd- und Zentralamerika. Große christliche Gruppen fliehen oder bereiten sich darauf vor. Ihre bevorzugten Ziele sind auch Nord- und Südamerika; Indien und Afrika, wo viele von ihnen herkommen, oder ihre Familien und Vorfahren. Muslime flüchten bevorzugt in Länder in Asien und Afrika. Wer zwei Pässe hat, ist in einer vorteilhaften Situation. Im Moment platzt der Schwarzmarkt der gestohlenen Pässe.

Ein großer Geldtransfer begleitet die Auswanderung, was die europäische Wirtschaftskrise weiter verschärft. Dennoch begrüßen die europäischen Staaten die Konfiskation ohne das Recht auf Entschädigung der Vermögenswerte der verschiedenen Kirchen, die in den Gesetzen der meisten Länder festgelegt sind. Auch die Konfiszierung von Synagogen, Moscheen und Kulturzentren. Die Säle der Zeugen Jehovas und vieler anderer. Verlage, Schulen und Universitäten in kirchlicher Trägerschaft, jüdische Gemeinden und muslimischen Gemeindezentren. Alles gehört jetzt zum Staat, der damit ein wenig die Probleme der Wirtschaftskrise zu bewältigen hofft.

Experten sagen, dass mit dem Metall von Glocken und heiligen Gefäßen der Metallpreis weltweit fallen wird. Es wird sogar angenommen, dass seltene Metalle aus religiösen Ornamenten gewonnen werden können, woran eine Mehrheit zweifelt. Der Experte David Eggert glaubt, dass sich die Krise verschärfen wird, da der Goldpreis fallen wird und nicht mehr der sichere Hafen sein kann, ein Zufluchtsort für Anleger, die nicht mehr auf den Euro oder andere instabile Währungen setzen. Wir stehen daher vor einem Feedback-Prozess, der die Krise verschärfen wird und damit Instabilität und Unsicherheit hervorruft.

Die Länder, in die die europäischen Flüchtlinge fliehen, haben Aktionen organisiert, um die besten Köpfe anzuziehen. Für die Jüngsten und die Gesündesten. Die europäischen Häfen und Flughäfen sind voller armer alter Menschen, die Europa nicht verlassen können, weil sie kein Land empfangen will. In einigen Ländern, wie Griechenland, der Türkei und Kroatien, ist die Situation dramatisch. Ältere Menschen aus Nordeuropa, die über etwas mehr Geld verfügen, kaufen sich einfach ein Aufenthaltsvisum in einem Land ihrer Wahl.

Die Kommunistische Partei Chinas kann sich nicht zwischen der Förderung der Einwanderung von Christen, Juden und europäischen Muslimen oder einem Einwanderungsverbot entscheiden. Argumente gibt es in einem und in einem anderen Sinne. Ebenso der Umstand, dass der Papst ein Chinese ist, hat dem Christentum in China einen großen Aufschwung gegeben.

Einige juristische und verfassungsrechtliche Gesichtspunkte

Ein Bereich, der zuvor dem Gesetz widersprach, behauptet, dass “das Gesetz jetzt ein gültiges Gesetz ist” und jeder Widerstand wäre falsch. Da das Gesetzgebungsverfahren bei der Entstehung des neuen Gesetzes erfüllt wurde, kann das neue Gesetz kein ungerechtes Gesetz sein. Es kann überhaupt nur gerechte Gesetze geben. Überlegungen, die über das rein Gesetzliche hinausgehen, gelten für sie als religiös.

Andere versuchen, den Europäischen Gerichtshof für Menschenrechte dazu zu bringen, sich gegen das Gesetz zu entscheiden. Aber der Gerichtshof hat sich bereits für unzuständig erklärt, diese Angelegenheit zu lösen. Kein Professor wagt es, ein Gutachten gegen das Gesetz zu erstellen. Und zwar aus Angst, für das Verbrechen “Verteidigung eines religiösen Glaubens” verurteilt zu werden. Gleiches gilt für Richter aller Instanzen.

Der Versuch, die Anwendung des Rechts nur auf außereuropäische Religionen, insbesondere auf die sogenannten “Semiten” zu beschränken, war bislang weder auf der Ebene der nationalen Gesetzgebung noch der administrativen Hermeneutik erfolgreich, noch wurde sie von irgendeinem Gericht akzeptiert .

Befürworter des Gesetzes leugnen, dass es mit ihm die Religionsfreiheit endet. Im Gegenteil: jetzt werde es die einzige wahre Freiheit geben. Die Freiheit, die “wahre Wahrheit” und nicht eine Religion zu wählen, ist die einzige echte Freiheit.

Die nationalen Gesetze, die in Kürze in Kraft treten, verbieten denjenigen, die bestraft werden bei einer eventuellen Auswanderung aus dem europäischen Territorium, seine Güter und Habe nehmen, die sowieso von den Nationalstaaten konfisziert werden müssen. Es ist erlaubt, nur einen Koffer mit dem Nötigsten für die Reise mitzunehmen. Noch umstritten ist, ob Migranten ihre heiligen Bücher mitnehmen können oder ob sie in Europa bleiben müssen, um eingeäschert zu werden.

Umweltgruppen schlagen vor, den Begriff “Verbrennung der heiligen Bücher” breit zu interpretieren, damit das Papier der Bücher recycelt werden können. So wird die Emission von Kohlendioxid, das die Umwelt schädigt, reduziert.

Einige Leute kündigen an, sie würden untertauchen und ihre religiösen Überzeugungen im Katakomben-Stil auf europäischen Territrorien weiter ausüben. Die große Mehrheit will aber fliehen; sie will nicht nur ihr Hab und Gut, sondern auch vor allem ihre Kultur und ihre heiligen Bücher mitnehmen. In mehreren Ländern wurde eine Steuer auf Auswanderung  und Hindernisse für die Mitnahme von Gütern oder Geld vom Kontinent eingeführt.

Marta Salazar, Korrespondentin in Europa, Berlin 2030. Wir werden weiterhin über das Thema berichten

El Papa en Myanmar y los rohinya

¿Por qué va el Papa a Myanmar? Se preguntaban algunos, si en Myanmar no hay católicos, respondían. Peor aún: después de Myanmar, ¡viaja a Bangladesch!

El Papa Francisco viaja a Myanmar —que antes se llamaba Burma o Birma— y a Bangladesch por el tema de los rohinya. Los rohinya son —según las Naciones Unidas— “la minoría étnica hoy más perseguida en el mundo”, por ello, el viaje del Papa es especialmente “delicado”. Lo que ocurre en Myanmar es un verdadero “modelo” de “limpieza étnica”. Si es que a algo tan deplorable, se le puede llamar “modelo”.

La crisis de los rohinya es la catástrofe étnica —y religiosa— más grande de estos momentos. Myanmar es un estado pluriétnico; sin embargo, se niega a los rohinya la calidad de minoría. Mi opinión es bien clara: hay que defender los derechos de los demás como si fueran propios.

Tal como antes, el Papa Francisco viajó a la isla de Lampedusa —solo, ningún político italiano lo acompañó— viaja hoy a Asia, a apoyar a la minoría musulmana en un país mayoritariamente budista. Generalmente, pensamos que los budistas se lo pasan meditando y no pueden hacer daño a nadie, ni siquiera a una mosca, ya que la mosca puede ser la reencarnación de quién sabe qué ancestro. La “depuración étnica” de los rohinya en Myanmar y también las numerosas acusaciones de abusos sexuales en contra de “maestros” budistas en Europa de hoy, nos demuestran lo contrario.

Después del viaje papal a Lampedusa, los europeos importantes empezaron recién a preocuparse del tema de los refugiados que morían en el Mediterráneo, razón por la que Francisco habló del gran cementerio en que se habría convertido el Mar mediterráno.

El Papa no quiere sucumbir ante la internacional de la indiferencia. Y nos remueve, nos remece para que no caigamos en la trampa del indiferentismo frente a la suerte de los demás, de todos los demás hombres y mujeres. No, no somos partidarios de la ideología según la cual “el hombre es el lobo del hombre”, tampoco creemos en un darwinismo social, de acuerdo al que sobrevivirá el más fuerte, no somos animales salvajes.

No, una persona —cualquiera que sea su etnia o su religión— que sufre o que muere en el mundo, víctima de persecusión religiosa o racial, es un hijo o una hija de Dios. Su muerte está completamente de más y nunca nos deja indiferentes. Un hermano es un hermano, todos somos hijos del mismo Padre celestial, es el mensaje católico desde siempre y para siempre, aunque algunos no quieran oirlo.

Le adviertieron al Papa que no mencionara expresamente la palabra “rohinya”, esto es, la minoría musulmana que Aung San Suu Kyi denomina “inmigrantes ilegales”. Intrusos, los llaman otros. Inmigrantes que, hace muchas generaciones los británicos llevaron a Myanmar a trabajar. Sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos llegaron para trabajar y quedarse en la antigua Birma. De ninguna manera son inmigrantes ilegales. Y aunque lo fueran… ¿Significa esto que no tienen derechos? ¿Significa esto que no hay que respetar su dignidad humana? ¿Sus derechos fundamentales? Para hablar con Juan Pablo II: ¿significa que no son persona? Por algo, Francisco le ha lavado los pies a más de un inmigrante en la Pascua romana, para escándalo de muchos.

El Papa, ayer en su discurso ante las autoridades de gobierno, no los nombró expresamente. Según sabemos, esto se lo habría pedido el clero católico de Myanmar, para no tener ahora ellos mismos problemas, debe ser horroroso vivir así, con ese miedo… Pero todos saben que Francisco se refiere a ellos, a los rohinya. Sí, el Papa Francisco se atreve a ir y entrar en la “cueva de los leones”, como dice el editorial de un diario alemán de hoy, por defender al hombre (me parece escuchar a Juan Pablo II hablar de la defensa del hombre, de todo hombre).

El mensaje papal es claro y es valiente: “el difícil proceso de construir la paz y la reconciliación nacional sólo puede avanzar a través del compromiso con la justicia y el respeto de los derechos humanos”. Los derechos humanos, de esto habla el Papa Francisco, como también habló mucho de ellos, en su momento Juan Pablo II, para escándalo de algunos.

“La sabiduría de los antiguos ha definido la justicia como la voluntad de reconocer a cada uno lo que le es debido, mientras que los antiguos profetas la consideraban como la base de una paz verdadera y duradera”. Francisco no sacaría mucho con citar a Santo Tomás de Aquino, ni a sus escolásticos en Myanmar, por eso, recurre a la expresión “los antiguos” y a su sabiduría.  

“Estas intuiciones, confirmadas por la trágica experiencia de dos guerras mundiales, condujeron a la creación de las Naciones Unidas y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos como fundamento de los esfuerzos de la comunidad internacional para promover la justicia, la paz y el desarrollo humano en todo el mundo y para resolver los conflictos ya no con el uso de la fuerza, sino a través del diálogo”. Fantástico Francisco, puedo decir que estos se han convertido en dos pilares de nuestra civilización global, luego de la hecatombe de mediados del siglo pasado: la ONU —tan vilipendiada por algunos— y la Declaración de los Derechos humanos. El desarrollo, la justicia y la paz, valores absolutamente fundamentales, esenciales, imprescindibles; mal mirados por algunos que los consideran como fruto de nuestra ingenuidad. No, no lo son. Son inherentes al respeto de la dignidad humana.


Luego, se refiere al compromiso de Myanmar “por mantener y aplicar estos principios fundamentales”. Esta es más bien una declaración de intenciones. “El futuro de Myanmar debe ser la paz, una paz basada en el respeto de la dignidad y de los derechos de cada miembro de la sociedad, en el respeto por cada grupo étnico y su identidad, en el respeto por el estado de derecho y un orden democrático que permita a cada individuo y a cada grupo —sin excluir a nadie— ofrecer su contribución legítima al bien común”.

Y luego se refiere al tema de cómo las religiones contribuyen a la paz. O pueden contribuir a la paz, podríamos decir: “En la gran tarea de reconciliación e integración nacional, las comunidades religiosas de Myanmar tienen un papel privilegiado que desempeñar”. Sí, en Myanmar, en todos los países del mundo y en todo el mundo.

“Las diferencias religiosas no deben ser una fuente de división y desconfianza, sino más bien un impulso para la unidad, el perdón, la tolerancia y una sabia construcción de la nación”. Cierto, la tolerancia —en el sentido de aceptación, y más aún, de amor por la diversidad— es una virtud profundamente religiosa. Aunque algunos traten de hacer de la religión una excusa para la exlusión, para la lucha y para la segregación, no lo es.

“Las religiones pueden jugar un papel importante en la cicatrización de heridas emocionales, espirituales y psicológicas de todos los que han sufrido en estos años de conflicto. Inspirándose en esos valores profundamente arraigados, pueden contribuir también a erradicar las causas del conflicto, a construir puentes de diálogo, a buscar la justicia y ser una voz profética en favor de los que sufren. Es un gran signo de esperanza el que los líderes de las diversas tradiciones religiosas de este país, con espíritu de armonía y de respeto mutuo, se esfuercen en trabajar juntos en favor de la paz, para ayudar a los pobres y educar en los auténticos valores humanos y religiosos. Al tratar de construir una cultura del encuentro y la solidaridad, contribuyen al bien común y sientan las bases morales indispensables en vistas de un futuro de esperanza y prosperidad para las generaciones futuras.”

El que tenga oídos, que oiga…

Dawkins, Stein y Francisco

Una amiga mía me contó que los hijos de una amiga suya, le habían contado jocosamente que estaban feliz de que su mamá no fuera musulmana, “porque de serlo, ya se habría hecho volar por los aires con un cinturón explosivo”. Como conozco a la familia, no me puedo reir.

Hannes Stein, en una editorial de Die Welt de estos días, se pregunta si tal vez Dawkins tiene razón, cuando sostiene que la religión es una fuerza maligna, ideada por personas mentalmente enfermas[1]. Aunque el zóologo y ex-militante ateo británico hoy sólo agnóstico[2] (algunos lo llaman el “gran exorcista”) habla de la religión como un virus (esto me recuerda a Carlos Marx y su opio), me parece que más que nada, está desilusionado de Dios, como indica -por otra parte- el nombre original de su libro: “The God Delusion”.  

Claro, no es raro que estemos desilusionados de Dios, por todo lo que pasa en el mundo. El grito ¡Dónde estaba Dios en Auschwitz! resuena en nuestros oídos. Yo escucho también la respuesta: ¡Dónde estaba el hombre en Auschwitz! Y hoy: dónde estamos nosotros hoy cuando cientos de personas mueren en el Mediterráneo, en Yemen, en Myanmnar… ¿Dónde está Dawkins hoy? ¿Habrá hablado ya de los muertos en el mar que huyen de la guerra y de la pobreza extrema, como ha hecho Francisco? ¿Habrá visitado ya campos de refugiados sirios, como ha hecho Francisco? ¿Será necesario o suficiente prohibir las religiones para acabar con las guerras?[3]

La amiga de mi amiga empezó bien, queriendo ser una buena cristiana; pero, con el tiempo, se radicalizó[4]. Y lo hizo de la mano de temas que no son propios de la fe, sino más bien de la cultura, de temas “opinables”. Malas influencias ¿tal vez? Pero todos nos hemos visto a “malas influencias” -también a otras buenas- y no nos hemos radicalizado. Tenemos la libertad para decir que no y tomar nuestras propias decisiones

Me sorprende la cantidad de gente otrora razonable que se ha radicalizado[5] durante los últimos años. Y no me refiero a musulmanes, sino a ateos y a cristianos (incluso a “buenos cristianos”) y a gente que antaño podría haber sido calificada simplemente de conservadora o incluso de liberal-conservadora, un término muy popular a fines de la Guerra Fría y también un poco después. ¿Cómo se ha llegado a esto que vemos en el llamado primer mundo?

Quienes tenemos alguna fe decimos que las religiones siembran la paz. Incluso que el término Islam significa paz. Pero curiosamente, algunos -no todos- de los crímenes, de los genocidios más grandes de la humanidad se han cometido o en nombre de una religión o precisamente en contra de una religión. Y esto, desde las Cruzadas o mucho antes, hasta el actual genocidio de budistas contra los musulmanes Rohinya en Myanmar, pasando por la limpieza racial de serbios cristianos ortodoxos contra musulmanes en la década de 1990, para no mencionar los seis millones de judíos asesinados por alemanes antes y durante la Segunda Guerra… La lista es muy larga.

¿Puede ser la respuesta la supresión de la religión? ¿Será necesaria una ley que prohíba la religión? Como la que plantée en mi columna La ley que prohíbe la religión en Europa. Sin duda, esta no sería la solución. Prohibir la religión sería caer en el mismo fanatismo de los fanáticos religiosos que pretenden totalizar su libertad[6], que creen que “mi libertad” tiene que ser total y a mi pinta y todos tienen que bailar con mi música. Sí, defender la libertad supone defender no sólo mi libertad, sinio también la tuya[7].

La respuesta, la solución a las guerras de religión de la temprana edad moderna es la separación entre la Iglesia y el estado, explica Hannes Stein[8]. Este es un proceso que se inició en el Norte de Europa, luego de la Guerra de los Treinta Años, es cierto que con ella no se terminaron las guerras europeas; pero al menos, desapareció una de sus causas o al menos una de sus excusas.

No obstante, la relación entre lo religioso y lo político en la sociedad va mucho más allá de la relación iglesia-estado[9]. “El elemento religioso nunca debe confundirse con el político. Confundir el poder espiritual con el poder temporal significa someterse uno al otro”[10]. Estamos ante una especie de clericalismo, en que un grupo de laicos se une ecuménicamente y se autoconstituye en mentor intelectual de un movimiento político que dice representar al cristianismo. Yo estoy a favor de respetar irrestrictamente la autonomía de lo político.

Hoy, católicos y protestantes viven puerta a puerta y no se les ocurriría matarse unos a otros por haber sido bautizados en diferentes iglesias[11]. Paulatinamente, durante los siglos XVIII y XIX, los beneficios de una convivencia pacífica se expandieron también a los judíos europeos (y americanos) y a los pocos musulmanes que vivían en estas latitudes (en Polonia y Austria-Hungría, por ej.).

Si este mismo proceso -iniciado por cristianos noreuropeos en países con diversidad confesional- se expandiera a países de África y de Asia, habríamos ganado mucho. Habríamos dado muchos pasos hacia adelante. Siempre hay gente -también en el primer mundo- que quiere volver a la época de las Cruzadas. Lo que tenemos que combatir con todas nuestras fuerzas es un retorno al pasado de divisiones religiosas. Me temo que estamos frente a un enorme peligro latente. Una gran responsabilidad recae sobre nuestros hombros.


[1] Editorial de Die Welt, 24.10.2017, página 3. Online: Religiöser Wahn

[2] Hay que decir, por otra parte que Dawkins no rechaza de plano la existencia de Dios, sólo considera  como muy baja la posibilidad de su existencia. Ver de Alan Posener: Besonders bei Katholiken bin ich skeptisch, en Die Welt de 16.09.2007.

[4] Hace años, en un encuentro con ella, me retó y gritó en público, porque me atreví a defender a la mujer que trabaja fuera de la casa, lo que ella no aceptaba. Según ella, las mujeres deben quedarse en casa cuidando a sus niños.

[6] “…una forma particular de proclamación de la defensa de la “libertad religiosa”. La erosión de la libertad religiosa es claramente una grave amenaza dentro de un secularismo en expansión. Pero debemos evitar que su defensa se presente en los términos fundamentalistas de una “religión en total libertad”, percibida como un desafío virtual directo a la laicidad del estado”. En EVANGELICAL FUNDAMENTALISM AND CATHOLIC INTEGRALISM: A SURPRISING ECUMENISM 

[7] Me temo que el proceso mental es más o menos el descrito por el periodista polaco “Das Justizwesen in Polen wird gleichgeschaltet” en entrevista con la radio alemana DLF: “Die PiS versteht Demokratie rein als ein Wahlergebnis. Sie glauben, wenn sie vom Volk gewählt werden, wenn sie eine Mehrheit haben – sie haben die Mehrheit im Parlament, trotz sie nur 37 Prozent der Stimmen bekommen haben -, aber sie verstehen das so, wenn sie eine Mehrheit haben, dann können sie alles durchsetzen im Parlament. Sie können die Spielregeln im Parlament missbrauchen. Sie können die Justizunabhängigkeit beschränken. Sie können einfach alles. Das ist wirklich ein skurriles, kurioses Verständnis der Demokratie. Und jetzt versuchen sie, die Leute davon zu überzeugen, dass das, was in den Gerichten geschah, sehr falsch war, korrupt war, und somit muss es eine Säuberung geben. Die Gerichte müssen gereinigt werden”.

[8] Editorial de Die Welt, 24.10.2017, página 3. Online: Religiöser Wahn

[9] Joaquín García-Huidobro, “Tentación del poder”, Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile, 1986, pág. 75 y otras muchas páginas.

La ley que prohíbe la religión

Antecentes

El proceso que llevó a la controvertida ley europea de 2030 comenzó muchas décadas antes; pero, se puede decir que los hechos decisivos que llevaron finalmente a su dictación, tuvieron lugar en el lapso de tres años, a partir de 2027.

En efecto, el año 2027 tuvo lugar en Madrid un atentado terrorista islámico de grandes proporciones y más de quince mil muertos. Una serie de explosiones sacudió la capital española conmoviendo a Europa y al mundo entero. Los terroristas colocaron toneladas de explosivos en distintos lugares de la ciudad, sin que los organismos de seguridad e inteligencia pudieran hacer nada para evitarlo. Se sospecha que órganos de inteligencia estarían infiltrados -a alto nivel de mando- por personas de extrema derecha anti-islámica que querían sacar partido de un atentado protagonizado por musulmanes.

A este gran atentado, siguieron -en toda Europa- acciones no sólo de repudio por parte de musulmanes europeos, sino también de venganza por parte de grupos contrarios a la religión islámica. Musulmanes europeos se distanciaron del terror basado supuestamente en su religión e insisten que los terroristas no actúan en “su nombre”. El famoso #NotInMyName

En 2028, tuvo lugar en Berlín, otro de esos hechos que allanó definitivamente el camino hacia la nueva legislación. Un grupo de cristianos procedentes de las dos grandes confesiones existentes en Alemania (católica y evangélica), realizó una acción coordinada en que destruyó, mediante atentados explosivos, varias mezquitas de la capital alemana. Dejando un total de seis mil muertos. Se lo conoce como el Viernes negro de Berlín. La policía advirtió del peligro; pero fue incapaz de impedirlo.

El grupo que protagonizó la masacre de las mezquitas o Viernes negro de Berlín era conocido como Célula ad maiorem dei gloriam o AMDG. Los llamados de la jerarquía de las iglesias, para que sectores fanáticos, generalmente ultraconservadores, dejaran de lado la violencia fueron rechazados de plano. Cristianos de las dos confesiones se unieron en un nuevo ecumenismo más bien identitario. Los grupos católicos que formaban parte de este llamado nuevo ecumenismo de extrema derecha, acusaban al Papa Valentín de ser un anti-Papa. Los evangélicos fanáticos, organizados en torno a una revista y en páginas de redes sociales, acusaban a los obispos evangélicos de ser apóstatas de la fe verdadera o herejes. Su nueva fe es una mezcla de elementos católicos, evangélicos y ortodoxos, con gran influencia lefevbrista o tradicionalista.

El lunes siguiente al Viernes negro, este mismo grupo de extremistas cristianos se adueñó de un vehículo militar -un oficial del Ejército pertenecía a la célula AMDG- y disparó un misil contra el Bundestag, de tal modo que -aunque aseguran que no era su intención- destruyó el edificio, al desmoronarse debido a que el misil explotó en un lugar del techo que era clave para sostenerlo. Como, en esos momentos, se realizaba una sesión plenaria del Parlamento, murió el 90% de los diputados alemanes, incluyendo al canciller Alexander Pilz.

Pilz -que procedia de una familia de alemanes de Rusia que inmigró al país en la década de 1990- pertenecía a un partido de extrema derecha y era el primer canciller de esa tendencia en Alemania; sin embargo, no era de los más extremos de su partido y había mostrado una actitud conciliadora.

Hubo muchas otras escaramuzas entre grupos cristianos y grupos musulmanes, lamentablemente devastaron sectores enteros en diferentes ciudades europeas. Los enfrentamientos alcanzaron incluso a grupos de la comunidad judía, donde también se organizaron grupos de defensa, de ellos el más importante es el llamado “de los Macabeos”, que se extendió por toda Europa. Hasta algunos budistas europeos se sumaron a la lucha armada, especialmente un grupo encabezado por un ex-policía alemán que anunció el fin del pacifismo budista. En algunas ciudades con abundante inmigración persa, se organizaron “células de Zoroastro”. Yesidas se unieron en grupos de camuflados como clubes deportivos, llamados “Hijos de Melek Taus”.

Algunos hablan de una verdadera guerra civil de origen religioso. La violencia aumentó en las ciudades entre los diversos grupos y células que, muchos de ellos, se unieron con alguna mafia. Esto aumentó el sentimiendo de inestabilidad y violencia de los ciudadanos.

En suma, hubo tres acontecimientos cruciales: el de Madrid y el Viernes negro de Berlín y la descruccón del Bundestag. A partir de ese momento, se puede decir que se llegó a un punto de no retorno. Mucha gente comenzó a comparar la situación con la Guerra de los Treinta Años. Aparecieron libros y películas sobre esa antigua guerra de religión europea. En sus análisis, se dejaba de lado los factores políticos y económicos que la ocasionaron y acompañaron, concentrándose únicamente en el tema religioso. Lo que encrispó aún más los ánimos.

Guerra de todos contra todos

Poco a poco, se fue cristalizando la posición de quienes sostenían que los atentados terroristas de diferentes grupos religiosos o anti-religiosos eran ya insoportables y que la religión sólo causaba violencia. Que era mejor prohibir a todas las religiones para que no hubiese más derramamiento de sangre. Este fue el argumento central para la aprobación de la Ley. Algunos decían que era mejor no tener ninguna religión ya que era imposible preferir una sobre otras.

Que el nivel de desarrollo de la sociedad a mediados del siglo 21 permitía prescindir ya totalmente de las religiones, al menos de las tradicionales. Que Europa habóa entrado definitivamente, a la era positivista de la historia, según la tesis de August Comte, que se popularizó. Las obras completas del sociólogo francés del siglo 19, conocido como crítico acérrimo de la religión, alcanzaron el status de best seller europeo, se dice que se vendían mucho; pero se leían poco…

El Leviathan de Tomas Hobbes fue igualmente muy vendido en esta época, convirtiéndose igualmente en un best seller europeo. Las editoriales se peleaban por quién hacía la edición más bonita y surgieron coleccionistas de Leviatanes. E incluso se realizaron exposiciones de libros y concursos acerca de qué ejemplar era el más hermoso.

En el 2029, Europa se vió azotada por un invierno muy duro, que ocasionó un encarecimiento de los alimentos, debiendo ser importados de otros continentes. A su vez, Rusia subió los precios del gas. Todo esto, llevó a una crisis económica y empobreció a vastos sectores de la población, especialmente en el Sur y en el Este de la Unión Europea, que es donde se concentran los países con más densidad poblacional, los que tienen más votos. Saqueos de grandes y de pequeños almacenes era el pan de cada día entre los hambrientos europeos.

Los llamados del Papa Valentín II (el primer Papa chino de la historia; Lui Yuang Wang es su nombre chino) a la tolerancia, al amor y a la compresión fueron desoídos por los grupos extremos de entre los cristianos, quienes consideran los tradicionales valores del cristianismo como símbolo de debilidad. Ni siquiera los encuentros de Valentín con el Dalai Lama, que llamó a votar en contra de la Ley, lograron el efecto de moderación que esperaban.

Domingo a domingo, se predicaba en las iglesias contra la violencia y a favor del entendimiento y el ecumenismo entre las religiones. Pero los grupos extremos llamaban a no ir a la iglesia y organizaban ceremonias pseudo-religiosas que se transmitían por internet, donde se azuzaba contra todas las religiones, salvo la propia. O simplemente contra todas las religiones, incluyendo la propia. Gente que no iba a misa desde su niñez, no se perdía servicio religioso dominguero donde escuchaba a los nuevos predicadores laicos, que atacaban a las iglesias como traidoras al cristianismo y a la identidad nacional. Y a todas las demás religiones. Otras religiones organizaron también ceremonias por internet; pero ninguna tuvo tanto éxito.

Fue tan enconada la lucha religiosa entre grupos extremistas existentes en la sociedad que no bastó que la mayoría de los creyentes fuera de tendencia moderada. “Siempre ganan los extremistas”, explica el analista austriaco Max Jandl.

El plebiscito  

La ley que prohíbe todas las religiones fue votada en un plebisicto a fines del 2029. La propuesta de ley ganó por un escaso 50,20%. El texto dice:

“Queda absolutamente prohibida toda creencia religiosa. Su ejercicio, propagación, defensa de la misma y todo acto de culto será sancionado con entre diez años de prisión y destierro definitivo del territorio europeo, según la gravedad de la infracción.

“Se considera propagación de una creencia religiosa el poseer un libro religioso, como la biblia, el corán, el talmud y todos los otros similares, tanto en parte, como en su totalidad.

“Dentro de los próximos cinco años a partir de la entrada en vigencia de esta ley, se confiscarán e incinerarán todos los llamados libros sagrados, de todas las religiones y confesiones. Labor que será llevada a cabo por la policía nacional de cada país y por la policía federal europea. Sólo se depositarán dos ejemplares de cada uno de los libros considerados sagrados, en las universidades europeas que lo deseen. Allí permanecerán bajo llave y no podrán acceder a ellos los estudiantes, salvo que tengan un permiso especial del catedrático respectivo. Detalles administrativos, serán regulados por la ley nacional.  

“Las autoridades que controlan el internet deberán destruir todos los ejemplares digitales que existan. E impedir el acceso a libros digitalizados en otros continentes, censurando las páginas que los exhiban en línea. Una violación de estas dos últimas disposiciones será igualmente sancionada con entre diez años de prisión y destierro definitivo, como en el primer párrafo de este artículo.

“Se prohíbe toda acción religiosa o de culto, tanto en lo relativo al nacimiento, como a la muerte o al matrimonio. La infracción de esta disposición se sancionará igualmente con diez años de prisión y destierro definitivo.

“El adoctrimamiento de los menores de edad -incluyendo el de los propios hijos- será sancionado con la pena anterior y además con la pérdida de la potestad sobre los hijos que pasará al estado nacional. El estado nacional se encargará de tomar las medidas necesarias para que los menores de edad sean educados en el patriotismo nacional y en el suprapatriotismo europeo. Se deberá decretar la prohibición de que padres religiosos tengan contacto con sus hijos.

“Esta ley entrará completa y definitivamente en vigencia el 1° de enero de 2031. El periodo entre el 1° de enero de 2030 y el 31 de dieciembre de 2030, se considera un periodo transitorio en que los estados a la Unión Europea deberán tomar todas las medidas y promulgar todas las leyes que sean necesarias para que toda religión quede absolutamente proscrita a partir de la primera fecha mencionada en este párrafo”.  

Los defensores de las religiones o de la libertad religiosa sostuvieron durante la campaña previa al plebiscito que ellos eran la gran mayoría y que nunca perderían un plebiscito tan absurdo como el propuesto. Se supone que esta circunstancia -la seguridad de que ganarían- llevó a muchos partidarios del “no a la nueva ley” a no votar. Su abstención contrasta con la intensa movilización de los partidarios del “sí a la nueva ley”.

¿Qué harán las religiones?

Incierta es la suerte de los creyentes de religiones naturales. La extrema derecha europea insiste en que las religiones originarias de Europa no caen bajo la prohibición religiosa, de manera que esperan un gran auge del culto a Odin. Y a otros dioses, Marte, Zeus, etc. En el norte de Europa, ha comenzado a gestarse un importante movimiento de personas que se consideran druidas y muestran con orgullo sus largas barbas y extrañas vestimentas por las calles de las ciudades. Incluso en Francia y Bélgica ha surgido el culto a Ásterix y Óbelix. Parece que no saben que el nombre del druida de la caricatura es Miráculix y no Ásterix. Se dice que la ley debe interpretarse como prohibitiva sólo de las religiones no europeas.

Por su parte, los budistas insisten en que ellos no son religiosos en el sentido que prohíbe la nueva ley, ya que en su fe no existe un dios personal. Y que el Nirvana no es el Cielo. Sin embargo, en la mayoría de los estados europeos, se piensa que la Ley prohíbe también el budismo. Se advierte que tampoco se admitirá que bajo la apariencia de budismo, se oculten las viejas religiones.

Desde Roma, el Papa Valentín llama a los católicos y cristianos en general, a no condenar a las personas partidarias de la Ley, ya que ellos creen hacer algo bueno, porque nadie actúa suponiendo que hace algo malo. Una pregunta adicional es a dónde se trasladará el Vaticano si se prohíbe la religión en Europa. La Ciudad del Vaticano puede considerarse como extraterritorial; pero los peregrinos no podrán acudir a Roma. Asimismo, sería muy difícil gobernar una  religión global desde un exclave aislado. El Dalai Lama ofrece el Tibet como nueva sede del Vaticano. Las autoridades chinas ven con buenos ojos esta proposición -pese a venir del Dalai Lama- ya que piensan que así su país ejercerá mayor influencia en el mundo.

La Iglesia evangélica alemana partirá hacia Norte y Sudamérica. Esta previsto que su cabeza se instale en el sur de Chile o bien en Argentina, lo que aún no está decidido. Esencial -se dice- será reforzar el gobierno y la cabeza de la misma. Su falta de centralizacón es considerada una de las razones de su débil oposición a los grupos extremos y antirreligiosos dentro de la sociedad.

El éxodo y sus efectos en la economía y finanzas

La ley entrará en vigencia el 1° de enero de 2031; pero sus efectos inmediatos ya se dejan sentir. Se oberva un éxodo de ciudadanos judíos a Israel y a Norte, Sud y Centroamérica. Grandes grupos cristianos huyen o se preparan para ello. Sus destinos preferenciales son también América del Norte y del Sur; la India y Africa, de donde proceden muchos de ellos, o sus familias y antepasados. Musulmanes huyen preferentemente a países del Asia y de África. Quien tiene dos pasaportes están en una situación de ventaja. En estos momentos, bulle el mercado negro de pasaportes robados.

Un gran traspaso de dinero acompaña la emigración, lo que agrava aún más la crisis europea. Pero los estados europeos ven con buenos ojos la confiscación sin derecho a indemnización, de los bienes de las distintas iglesias, establecida en las legislaciones de la mayoría de los países. Asimismo, la confiscación de sinagogas y de mezquitas y centros culturales. De salones del reino de los testigos de Jehová y un gran etcétera. Editoriales, colegios y universidades de las iglesias, de las comunidades judías y de las musulmanas pasarán al estado que, con ello, va a poder sobrellevar un poco los problemas causados por la crisis económica. Esto es bien visto por los partidarios de la ley que dicen que ahora sí Europa saldrá adelante, también en lo económico.

Expertos sostienen que con el metal de campanas y vasos sagrados, bajará el precio de los metales en todo el mundo. E incluso, se piensa que tal vez se puedan obtener metales raros de los ornamentos religiosos, lo que una mayoría pone en duda. El experto David Eggert opina que la crisis será agravada, ya que el precio del oro bajará y ya no podrá ser el puerto seguro, refugio de inversionistas que ya no apuestan por el euro o por otras monedas sobremanera inestables. Estamos pues frente a un proceso de retroalimentación de la crisis y de una situación de gran inestabilidad e incertidumbre.

Los países que acogen a los refugiados europeos han organizado verdaderas acciones para atraer a los mejores cerebros. A los más jóvenes y a los menos enfermos. Los puertos y aeropuertos europeos están llenos de ancianos pobres que no pueden dejar Europa, por no tener país alguno que los reciba. La situación es dramática en algunos países, como Grecia, Turquía y Croacia. En tanto que ancianos con más dinero, procedente del Norte de Europa, simplemente, compran una visa de estadía en algún país de su elección.

El Partido comunista chino no se decide entre promover la inmigración de cristianos, judíos y musulmanes europeos o no hacerlo. Argumentos hay en uno y en otro sentido. Asimismo, la circunstancia de que el Papa sea chino, ha dado al cristianismo un gran auge en la nación asiática.    

Algunos aspectos jurídico-constitucionales

Un sector que antes era contrario a la ley sostiene que “la ley es la ley”, ya que fue aprobada de acuerdo a las normas europeas para los plebiscitos y que ellos la aceptan y abandonan la religión. No puede haber una ley injusta, argumentan. En algunos países, se organizan actos multitudinarios en estadios de fútbol y otros deportes, en que miles de personas abjuran colectivamente de la religión a la que pertenecían, cualesquiera que haya sido.

Otros intentan que la Corte europea de derechos humanos decida en contra de la ley. Pero la Corte ya se declaró incompetente para resolver esta materia. Ningún profesor o profesora de prestigio se atreve a elaborar un informe de peritos contra la ley, por temor a ser juzgados por el delito de defensa de alguna creencia religiosa. Lo mismo atañe a jueces de toda instancia.

El intento de restringir la aplicación de la ley sólo a religiones extra-europeas, especialmente a las llamadas “semitas” no ha tenido éxito hasta ahora, ni a nivel de legislación nacional, ni de hermenéutica administrativa, como tampoco ha sido acogida por los tribunales.

Los partidarios de la ley niegan que con ella se termine con la libertad religiosa, puesto que ahora existirá una verdadera libertad, la libertad de escoger la verdad y no la religión. Esta libertad sería la correcta.

Las legislaciones nacionales que entrarán dentro de poco en vigencia, prohíben a los sancionados con la pena de expulsión del territorio europeo, lleven consigo sus bienes que serán confiscados por los estados nacionales. Se admite llevar sólo lo puesto y una maleta con lo indispensable para el viaje hacia el país que los acoge. Un tema muy debatido es si los emigrantes pueden llevar con ellos sus libros sagrados o éstos tienen que permanecer en Europa para ser incinerados.

Un debate adicional es el planteado por grupos ecologistas que proponen interpretar el término “incineración” de los libros sagrados en forma amplia, permitiendo que éstos sean reciclados y con ellos se haga nuevo papel. Por lo demás, se reduce así la emisión de óxido de carbono o anhídrido carbónico que daña el medio ambiente.

Algunos pocos anuncian que entrarán en la clandestinidad y seguirán practicando sus creencias religiosas al estilo catacumba. Pero la gran mayoría, pretende huir llevando con ellos no sólo todo el dinero que puedan, sus hijos y su cultura, sino también sus libros sagrados. En varios países, se ha establecido un impuesto a la emigración y trabas para sacar bienes o dinero del continente.

Marta Salazar, corresponsal en Europa, Berlín 2030. Seguiremos informando sobre el tema…