¡Distánciate!

Maryam Kamil Abdulsalam describe en el Huffington Post[1], su primera reacción después del último atentado de París. Dice que su primer pensamiento al escuchar lo ocurrido fue: “Por favor, que esta vez no sean, de nuevo, musulmanes”. Sin embargo, ella reconoce que este pensamiento es demasiado centrado en sí mismos (en los mismos musulmanes) y carente de empatía. Pienso que muchas veces nuestros primeros pensamientos son así.

La estudiante de derecho de Bonn describe su segunda reacción: distanciarse de inmediato. Con lo que, de alguna manera, culparía o acusaría a otros musulmanes, a quienes no se distancian explícitamente, de haber caído en un islamismo radical. Su tercer pensamiento es: quien se distancia, reconoce una cierta cercanía ideal a los autores del atentado.

Es como la historia del burro y el matrimonio, da lo mismo lo que hagas, siempre estará mal hecho.

A toda la gente que dice que los musulmanes tienen que “distanciarse” de los atentados, les puedo decir que me parece evidente que no puedo pedirle a mi vecina turca (una señora ya mayor, ni a su marido, ambos muy respetables), ni a los parientes musulmanes de las víctimas musulmanas de atentados terroristas en Nigeria, Afganistán, Paquistán, etc., ni al camarero musulmán que salvó la vida de dos mujeres en el bar Carillon durante los atentados de París, ni al policía francés musulmán que arriesgó su vida para que los terroristas no ingresaran al estadio, etc., etc., etc. que se distancien y condenen los actos terroristas. Ellos, con su vida y sus acciones, no tienen relación alguna con el terrorismo. Ni con el islámico, ni con el secular. Pedirles un distanciamiento sería realmente una ofensa, como dice di Lorenzo[2].

Mi amiga Liane Bednarz, escribió un artículo en el blog de Alan Posener, en que pide a los musulmanes honrados/honestos/razonables que levanten su voz ante los atentados de París[3]. Liane reconoce que este rechazo se ha expresado en el hashtag ‪#‎Notinmyname[4]‬. Ella deja muy claro que los musulmanes que no se distancian, no se hacen, en absoluto culpables, ya que ellos no tienen relación alguna con el terror[5]. Pero pide que se distancien, como hace todo el resto de la sociedad alemana. A mi modo de ver, la abogado de München tiene razón[6].

Cihan Süğür, presidente de los estudiantes turco-alemanes, también en el Huffington Post, dice que él no ve la razón para distanciarse[7]. Sostiene que el distanciamiento es veneno para la sociedad, que supone una culpa colectiva y construye una amenaza que no existe. Süğür dice que “ningún cristiano se distanció de Anders Behring Breivik, cuando él, en Oslo, el 2011, mató a 77 jóvenes en nombre del cristianismo”[8].

Yo sí me distancié y lo condené una y otra vez en mi blog, como algo absolutamente no cristiano. Más bien, como anti-cristiano. Tengo 31 artículos con el tag Atentado de Oslo y Utøya[9]. Es evidente que Breivik, Gates of Vienna y su comparsa sí se las dan de muy cristianos y esa es para mí, razón suficiente para distanciarme completa y totalmente de ellos. Pienso que, en este caso, callar no es lo apropiado, callar es colaborar con el mal. Gran pecado de omisión.

En suma, quien quiera distanciarse -musulmán o no- de un atentado terrorista concreto, que lo haga. No se puede obligar a nadie a hacerlo; tampoco se lo puede impedir. No se puede asumir sin más que un no-distanciamiento implica estar de acuerdo. No obstante, me parece que no vale la pena hacer de este debate el debate central. Las víctimas del atentado, la lucha contra el terrorismo, eso es lo central.

Distinto es tener amigos o conocidos que están a favor del terror, del odio y de la violencia.  O cuyos ídolos lo están. En este caso, si yo no les digo nada, si me quedo calladita, para no hacerme problemas y sigo publicando fotos de gatos y de flores… cometo una omisión muy grande y peligrosa.

Ese no decir nada es cobardía y una muy grande. También tenemos que distanciarnos, por ej., de atentados a hogares de refugiados y de la verborrea xenófoba de tantos autores intelectuales de delitos racistas. Es lo que veo, día a día, que pasa en grupúsculos ultraconservadores. Paradojalmente – o no- los mismos grupitos que exigen un distanciamiento de parte de los musulmanes[10].

Es igualmente distinto lo que pasó en enero de este año, cuando alguno de nosotros pusimos #jesuicharlie o #jesuijuif en nuestros perfiles y fuimos criticados por estos mismos grupos que menciono. Decían que, como Charlie había publicado también caricaturas anti-cristianas, eran más o menos culpables de lo que les había pasado. Y por eso, ellos no estaban de acuerdo con nuestro #jesuicharlie. Algunos envolvían su rechazo al hashtag con una especie de defensa de la religión en general. Lo que no puede ser más cínico, ya que son ellos mismos, siempre los primeros en atacar al Islam. Esta posición es una bofetada a las víctimas de los atentados terroristas y es, de todo punto de vista, inaceptable.

Nuestros medios de comunicación[11] deberían -a mi modo de ver- darle mucho más tribuna, mucho más importancia a la condena de los atentados por parte del mundo musulmán. Lo que veo es que, cada vez que algún gremio musulmán condena el terrorismo, el antisemitismo u otra barbaridad, los diarios y revistas apenas le dan la hora. Y menos mal que tenemos internet, porque sin él sabríamos poco y nada acerca de estas declaraciones. Las noticias sensacionalistas parece que tienen más importancia: los sembradores del odio venden más que los sembradores de paz.

Las declaraciones de imames, de predicadores, de dirigentes, de profesores y profesoras universitarios (da lo mismo lo que Rhonheimer diga de ellos[12]) especialistas en Islam, de todo el mundo, de Occidente y de Oriente, del núcleo o de la periferia[13] son importantes y hay que leerlas, reproducirlas, compartirlas, difundirlas. Necesitamos mucho más empeño constante y permanente en combatir el terrorismo, la estupidez, la maldad y la ignorancia.

Me parece que es super necesario que las mismas familias musulmanas (y que sus vecinos y vecinas no musulmanes ayuden y no atornillen al revés con una segregación implícita o explícita) eduquen a sus hijos para que -como decían los hippies- hagan la paz y no la guerra[14]. Para que no se conviertan en otro Ebrahim B.

El libro de Ahmad Mansour, en que el psicólogo árabe se pregunta ¿Por qué tenemos que repensar nuestra lucha contra el extremismo religioso? ha sido ampliamente comentado este último tiempo en los medios de comunicación y puede ser una ayuda[15].

En estos días, circulaba un meme que dice lo siguiente[16]: Una parte de la sociedad exige un claro distanciamiento por parte de grupos de personas frente al terrorismo y a los actos de violencia. En consecuencia, quiero empezar yo:

Me distancio de los cobardes atentados terrorIstas contra los hogares de refugiados y de las amenazas contra las personas que están comprometidas con la ayuda a los refugiados[17]. Me distancio de los mensajes de odio (Hetzbotschaften) de los llamados “partidos populares” y de la radicalización de nuestra sociedad llevada a cabo por fuerzas de extrema derecha. Asimismo, me alejo de la tontería de quienes, preocupados por todo tipo de cosas, siguen ciegamente a estos movimientos”.


[1] Junge Muslimin in Deutschland: Ich habe Angst = Joven musulmana en Alemania: Tengo miedo  http://www.huffingtonpost.de/maryam-kamil-Abdulsalam/eigentlich-wollte-ich-schweigen_b_8597568.html

[2] Ver mi artículo #ParisAttacks Última nota a pie de página.

[4] El hashtag tiene una página propia http://www.isisnotinmyname.com/

[5] Sie machen sich natürlich nicht mitschuldig, wenn sie schweigen, denn sie haben mit dem Terror nichts zu tun.

[6] De alguna manera pienso en el #prayfortrust del que Maryam habla en su blog

[7] Terror: Ich bin Moslem – und distanziere mich nicht http://www.huffingtonpost.de/cihan-sueguer/paris-distanziere-nicht_b_8564728.html

[8] Niemand hat von Christen Distanzierung erwartet, als Anders Behring Breivik 2011 in Oslo 77 junge Menschen im Namen des Christentums ermordete.

[9] Ver nota 7 de mi artículo La prohibición de matar en el Islam

En una época, fui rodeada, verdaderamente sitiada por islamófobos espanoles. A la cabeza del grupo, el deletéro AMDG (ciudadano espanol entonces residente en Alemania). Carlos A., como se llama realmente, fue citado por Breivik, el terrorista de extrema derecha que se las da de caballero cruzado, en su panfleto (me niego a llamarlo pomposamente “manifiesto”) islamófobo y xenófobo, donde Carlos A. fue mencionado creo que cuatro o más veces por Breivik. 

[10] Desde el lado más de izquierda, algunos nos criticaban, ya que solidarizarse con Francia, sería algo así como no solidarizarse con el Líbano, que, en esos días, sufrió un atentado aún mayor. Nada está más lejos de la realidad: la solidaridad no es ni exclusiva, ni excluyente. Es obvio que Francia nos toca muy de cerca, ya que está a corta distancia de Rhenania y estamos emocionalmente muy cercanos a los franceses. Pero esto, de ninguna manera significa que no sentimos también con las víctimas del terrorismo en otras latitudes. El terrorismo es siempre altamente condenable.

A una amiga mía siria (no-musulmana), la criticaron los propios sirios, cuando ella pintó su perfil con los colores franceses, porque ya no le importaría Siria… Por qué no se pintaba la cara con los colores sirios, le preguntaron. Ella se defendió diciendo que solidarizarse con Francia evidentemente no significa no amar a su país (en guerra). Lo mismo se puede decir, mutatis mutandi de Ucrania (cuyos colores también he usado como perfil.

[11] Medios de comunicación que están muy lejos de ser la prensa de la mentira o la Lügenpresse o los medios del political correctness, a que se refieren por igual, extremistas de derecha, de la extrema izquierda, de la nueva derecha, ultraconservadores o populistas de ambos lados, pero especialmente los de derecha los llaman así.

[12] Rhonheimer habla, en el artículo del NZZ citado en un artículo anterior, de “profesores bien pagados en universidades europeas y americanas” (norteamericanas, diría yo). “Meist gutbezahlte Professoren an amerikanischen und europäischen Universitäten”.

[14] Decían “haz el amor y no la guerra”. Yo digo “haz la paz y no la guerra” 😉

[15] Ahmad Mansour: “Generation Allah. Warum wir im Kampf gegen religiösen Extremismus umdenken müssen”. (Generación Alá. ¿Por qué tenemos que repensar nuestra lucha contra el extremismo religioso).

[16] Ein teil der Gesellschaft fordert eine klare Distanzierung von Menschengruppen zu terrorismus und Gewalttaten – Dann mache ich den Anfang: Ich distanziere mich von den feigen Terrorakten auf Flüchtlingsheime und Drohungen gegen Menschen, die sich für den Schütz von Flüchtlingen einsetzen. Ich distanziere mich von Hetzbotschaften sogennanter Volksparteien und einer Radikalisierung unserer Gesellschaft durch rechtsextreme Kräfte. Ferner distanziere ich mich von der Dummheit derjenigen, die aus Sorge um alles Mögliche solchen Bewegungen blind nachrennen.

[17] Se trata de voluntarios y voluntarias de diferentes edades, condición social e ideas políticas y religiosas. A quienes une el deseo de ayudar a los necesitados, en este caso a los refugiados que provienen de regiones en guerra, especialmente Siria e Irak.

La prohibición de matar en el Islam

Ebrahim B. es un ex-guerrillero, que volvió a Alemania desde Siria, luego de desertar del IS[1]. Actualmente, sometido a juicio en el Norte de Alemania. El joven de Wolfsburg  considera que su enrolamiento en esa organización, ha sido el mayor error de su vida. Dió una entrevistas a la televisión alemana, donde cuenta cómo es realmente la vida en el Islamic State. El video más completo es este, aparecido en el programa de televisión Panorama.

En el minuto 26, el joven se pregunta si la gente del Islamic State no conoce el verso del Corán que dice: “si tú matas a un inocente, serás castigado como si hubieras matado a toda la gente del mundo”. En otras traducciones leo: “matado a toda la humanidad”, traducción que me parece más apropiada.

Barack Obama citó este verso, en su discurso de febrero de este año[2]. El presidente norteamericano contradice el intento del Islamic State de fundamentar sus crímenes en el Islam: “clérigos y eruditos musulmanes -respetados no sólo aquí en los Estados Unidos, sino en todo el mundo- aclaran que esta es una interpretación retorcida de su fe. Ellos dejan muy claro lo que el Islam representa. Estamos unidos por/con algunos de estos líderes en la actualidad. Estos líderes religiosos y académicos predican que el Islam llama a la paz, a la justicia y a la tolerancia hacia los demás, que el terrorismo está prohibido: el Corán dice cualquiera que mate a un inocente, es como si hubiera matado a toda la humanidad. Esas son las voces que representan a más de mil millones de personas en todo el mundo”. (La traducción es mía).

No sé si Rhonheimer -que postula que, en el Islam, existe una licencia para matar– conoce este texto del Presidente de los EEUU. O los de Bush citanto este mismo verso del Corán[3].

Personalmente, estoy lejos de pensar ingenuamente que todas las religiones -incluyendo la mía propia- sean instancias sembradoras únicamente de paz, de amor, de luz y de alegría… Después de ver todo lo que he visto, de leer todo lo que he leído y de escuchar todo lo que he escuchado en los últimos años, me temo que estaba equivocada: cada religión, incluso la cristiana, puede conducir también al fanatismo o llevar al odio, a la violencia y a la muerte (Even words can kill). Sí, Breivik y Abdelhamid Abaaoud son una -lamentable, pero muy real- prueba de ello.

La frase citada, del Corán 5,32, dice textualmente: “Por esta razón, prescribimos a los Hijos de Israel que quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad. Nuestros enviados vinieron a ellos con las pruebas claras, pero, a pesar de ellas, muchos cometieron excesos en la tierra”.

Es significativo que este versículo se refiera a los Hijos de Israel. No olvidemos que los musulmanes no niegan la revelación bíblica, no la rechazan, la aceptan. Para ellos, el Antiguo y el Nuevo Testamento siguen vigentes. Moísés, Mahoma y Cristo son sus profetas[4]. La religión del Islam[5] considera que tiene su origen en Abraham. Por eso, se habla de las religiones abrahamíticas, para refrirse a la religión judía, al cristianismo y al Islam. Los musulmanes ven en Moisés (el del Decálogo o Diez Mandamientos, con su prohibició de matar) y en Jesucristo a dos de sus tres más importantes profetas. Mahoma no “derogó” ni el Antiguo, ni el Nuevo Testamento. Él pensaba haberlo llevado a su plenitud. En el mundo del derecho, diríamos que el Islam no derogó las antiguas revelaciones, sólo que la última tiene supremacía.

Tayfun ‏@Demtayy -a quién comozco de Twitter, actual expresión de nuestra inteligencia colectiva- me recomienda varias suras, no sin advertirme que no sirve mucho sólo simplemente enumerarlas[6]. El Corán 17,33 dice “No matéis a nadie que Dios haya prohibido, sino con justo motivo”. Contiene la prohibición de matar, salvo excepciones. Tayfun me explica que las excepciones son dos: cuando se está en una guerra y en defensa propia.

Otros, critican que la prohibición de matar del Corán, se circunscribiría sólo a los creyentes musulmanes. Rhonheimer dice que los musulmanes no tiene la obligación de respetar la vida de los no creyentes, con excepción de los dhimis[7], esto es, de los protegidos -judíos y cristianos- quienes estaríamos obligados a pagar el impuesto al dhimi… Esto me recuerda al impuesto a los judíos que existió durante muchos siglos en Europa.

Si el verso que menciona Ebrahim B. protege realmente a todas las personas o sólo a los musulmanes, es algo sobre lo que yo no puedo decir la última palabra, ya que no soy estudiosa del Islam. Pero si hay tantos musulmanes que nos dicen que sí se refiere a toda la humanidad, ¿quién soy yo para ponerlo en duda?

Aiman Mazyek, presidente del Comité central de los musulmanes en Alemania, dice que el Islamic State está en una cruenta guerra contra la humanidad. Lo que me hace pensar nuevamente en Corán 5,32. Mazyek hace ver que la radicalización de los jóvenes tiene lugar hoy en internet, no en las mezquitas, donde ellos consideran que se enseña un “islam tibio”. Los reclutas del IS en Europa los convencen que en ellas se enseña una religión tibia…

Ebrahim B. lo ratifica en el video, cuando confiesa que los jóvenes guerrilleros no tienen idea del Islam; dice que la religión nunca fue tema para ellos. El joven ex-combatiente se pregunta -y llama a los eventuales candidatos a guerrilleros del IS a preguntarse- ¿por qué su papá u otros hombres, que desde hace treinta años rezan y ayunan, no se enrolan en el IS? ¿Soy yo, más o mejor musulmán, mejor que mi piadoso papá? La respuesta es obvia: no. Como comentaba alguien en Twitter, los jóvenes alemanes que van a pelear a Siria, tienen -en el mejor de los casos- un “Islam For Dummies”, comprado en Amazon antes de partir.

Navid Kermani hace ver, en su memorable discurso en la Paulskirche[8] (Iglesia de San Pablo) en Frankfurt, que el IS expresa una forma de wahhabismo que se impuso en el siglo 19 en Arabia Saudita y que rompió -con gran crueldad- con toda la tradición musulmana anterior, con la piedad popular, con el sufismo, con la poesía.

Al escuchar sus palabras, pienso en el papá de Ebrahim. El wahhabismo rompió con el pasado -más ilustrado que el presente- no sólo en el plano intelectual, sino también en el físico: a partir de la irrupción wahabbista, al asesinato de líderes sufis, se sumó la destrucción de sus monumentos, de sus edificios históricos. Incluso la casa de Mahoma fue destruida y se construyeron baños públicos en su lugar. Es lo mismo que se ve en Palmira hoy, es la lógica consecuencia y continuación por lo iniciado ya en Saudiarabia, explica Kermani.

Sobre los profesores y profesoras de universidades occidentales, aclara el autor alemán que han sido los mismos profesores occidentales (entre ellas, la alemana Annemarie Schimmel) quienes han preservado los escritos sufistas y de religiosidad popular[9]. Dice que el IS no está en guerra contra Occidente, sino que está en guerra contra el Islam. La resistencia a la locura destructora del IS, del wahhabismo-salafismo, se levanta hoy no en los países árabes, otrora núcleo del Islam, sino en su periferia: en Asia, en Sudáfrica, en Irán, en Turquía y no en último término, entre los musulmanes en Occidente que desarrollan un nuevo pensamiento religioso.

En África, el Papa Francisco, esta semana, en un encuentro ecuménico con representantes de diversas religiones, en Kenia, insiste en que, “con demasiada frecuencia, se hace de los jóvenes, extremistas en nombre de una religión”[10]. Dice que el nombre de Dios nunca puede ser utilizado, nunca se puede abusar de él para justificar el odio y la violencia. Frente a los atentados barbáricos del IS en Nairobi el 2013, el Santo Padre llama al diálogo interreligioso. No llama a la guerra… llama al diálogo. Sí, los cristianos somos así. Me imagino qué pasaría si alguien llamara a la guerra santa y nadie acudiera[11].

Hoy en Bangui, la ciudad más grande de la República Central Africana, el Papa Francisco visitó una mezquita y, sin recurrir a lugares comunes, sino con su habitual predilección por romper esquemas, el Santo Padre, dice que cristianos y musulmanes somos hermanos… Bueno, hasta aquí nada nuevo; aunque algunos niegan que lo seamos. “Sabemos bien que los últimos sucesos y la violencia que ha golpeado su país no tienen un fundamento precisamente religioso”. Frase clave en el pensamiento papal y en el pensamiento cristiano. Ojalá la escuche más gente.

Prosigue: “Quien dice que cree en Dios ha de ser también un hombre o una mujer de paz”. No sé qué van a decir los guerrilleros anti-gender ahora que el Papa habla de hombre y de mujer y no sólo de hombre  🙂

Más adelante: “cristianos, musulmanes y seguidores de las religiones tradicionales, han vivido juntos pacíficamente durante muchos años”. Por eso, “tenemos que permanecer unidos para que cese toda acción que, venga de donde venga, desfigura el Rostro de Dios y, en el fondo, tiene como objetivo la defensa a ultranza de intereses particulares, en perjuicio del bien común”. Propone: “Juntos digamos ‘no’ al odio, a la venganza, a la violencia, en particular a la que se comete en nombre de una religión o de Dios. Dios es paz, salam (…). Los animo vivamente a trabajar para que su país sea una casa acogedora para todos sus hijos, sin distinción de etnia, adscripción política o confesión religiosa”[12]. Ese sin distinción es algo que me gusta mucho.

Esto es nuestra responsabilidad, nuestro derecho y nuestro deber, sembrar la paz junto a los musulmanes, dice claramente el Vaticano II. Nostra Aetate número nos “obliga” a ello. Feliz obligación la nuestra. Dichosos los pies del mensajero de la paz (Isaías 52,7).


[1] Me referí a él en julio de este ano, en “El mayor error de mi vida”.

[3] El presidente Bush citó varias veces este verso para llamar a los musulmanes a no hacer la guerra contra los no musulmanes. La noticia en el Tagesspiegel: http://www.tagesspiegel.de/politik/bush-appelliert-an-muslime-in-aller-welt/651608.html

[5] Rhonheimer dice que el Islam es más que una religión. Es un conjunto de reglas de culto, políticas y sociales.

[6] Es ist nicht sehr hilfreich einfach einzelne Suren aufzuzählen, aber: Sure 17 Vers 33; Sure 2 Vers 191-193, Sure 8 Vers 12.

[7] Durante años, el español Carlos Andrés (conocido por su pseudónimo AMDG) autor del blog lamentablemente muy popular en Espana; La Yihad en Eurabia -y de otras páginas maravillosas- me atacó violentamente -después de tratar de ganarme zalameramente para su causa del odio- y me llamaba dhimi. De esto último, puedo estar muy orgullosa, ya que él consideraba a Juan Pablo II igualmente, un dhimi. 

[9] Pienso que, en siglos pasados, fueron los autores musulmanes quienes preservaron la herencia griega y la entregaron a Occidente.

[10] Ver, a modo de ejemplo de esta utilzación, de este abuso, la nota a pie de página número 10 de mi artículo anterior. Lo que cuenta Stefan Zweig.

[11] No sé si saben que el movimiento pacifista de los 60 y 70, tenía el slogan: “Imagínate que llaman a la guerra y nadie acude”.

Rhonheimer y la licencia para matar en el Islam

Después de los atentados del fin de semana en París, se ha vuelto a mencionar el tema de la prohibición -o no prohibición- de matar en el Islam. Todo empezó con un artículo de Martín Rhonheimer en el NZZ: Töten im Namen Allahs, matar en el nombre de Alá.

Antes que nada, tengo que explicar a mis lectores de habla hispana que el NZZ, la Neue Zürcher Zeitung es uno de los medios de comunicación más importantes e influyentes del mundo. Aunque en los países de lengua castellana sea desconocido, lo que es una pena, ya que se pierden algo muy bueno. Como dice su nombre, es un diario de Zürich, leído por la crème de la crème de la sociedad europea.

El artículo del NZZ no quedó sin contestar. En el mismo diario, hubo una serie de artículos que criticaban la posición de Rhonheimer. No vi ninguno que lo apoyara. Es elogiable que el NZZ dé tribuna a gente de opiniones distintas, para lograr un enriquecedor debate e intercambio de ideas.

Hasta ahora, he sido fan de Rhonheimer. Sacerdote católico, de origen judío. Sobre todo, por su idea de que la naturaleza humana es el fundamento de la moral[1]. Incluso  En mi blog sobre Alemania, tengo nueve artículos sobre él, todos positivos. Igualmente, me encantaron algunas discusiones que tuvo con ultraconservadores en la década de los ‘90. Pero debo reconocer que esta vez, en el tema Islam, no estoy de acuerdo con él. Amiga de Platón; pero más amiga de la verdad 😉

En su larga columna en el diario de Zürich, Rhonheimer sostiene que en el Islam no hay ninguna prohibición de matar (Tötungsverbot), como sí existe en el cristianismo. En realidad, habla de la religión judeo-cristiana. De la inexistencia de la prohibición de matar, concluye que los musulmanes no sólo carecen de la prohibición de matar, sino que tienen una licencia para matar a los no musulmanes (Tötungslizenz). (Por ello, no podrían condenar al IS, como dice Katajun Amirpur, citada más adelante).

Esta conclusión me parece un gravísimo error.

La prohibición de matar se halla en el Antiguo Testamento. Sí, el autor se refiere a la religión judeo-cristiana, ya que a nadie se le puede escapar que, en el nuevo, no hay ningún texto del tipo “no matarás”. Expresión de la ley divino positiva que sí existe en el Viejo Testamento. En el Decálogo o los Diez Mandamientos, entregados por Dios a Moisés. De manera que, ¿si yo considerara sólo el NT, podría llegar a la conclusión de que, tampoco los cristianos (salvo por el Decálogo) no tenemos prohibición de matar?

Tengo que reconocer que desconfío del calificativo “judeo-cristiano, por lo que explicó Salomon Korn (dirigente de la comunidad judía en Alemania) en entrevista en el Süddeutsche hace algún tiempo. Lo de judeo-cristiano le parece funcional, esto es, se recurre a este calificativo “como si se tratara de incluir a los judíos en un frente común contra los musulmanes. Tenemos que tomar con mucha cautela algunos de los abrazos que estamos recibiendo”[2].

La verdad es que si Rhonheimer no fuera tan agresivo al formular sus tesis, no me causarían tanto rechazo sus palabras. Me extraña realmente la dureza de este artículo, ya que lo conocía como un hombre menos belicoso. Me temo que esto del Islam hace perder la compostura a demasiados europeos el último tiempo… Gracias a Dios, soy americana. No podemos dejarnos llevar por el apasionamiento. No podemos olvidar que detrás de todo esto hay personas, seres humanos. Y se puede hacer un daño muy grande[3].

En lo que sí tiene razón el profesor Rhonheimer es en que el NT tiene un mandato de amar a todos y de poner la otra mejilla si es necesario. De no defenderse. De no atacar. Mi amigo Vicente Durán Casas ‏@vicdurcas me explicaba en Twitter que “La novedad del NT consiste precisamente en no regirse por leyes como el decálogo sino por el amor al prójimo: mandamiento nuevo”.

A propósito de amor, pienso en el discurso de Navit Kermani al recibir el Premio de la Paz (de las librerías alemanas)[4] , cuando habla de los cristianos sirios enamorados del Islam; pero críticos con su propia fe. Kermani dice que no nos podemos enamorar de nosotros mismos. Pero con lo nuestro, con nosotros mismos podemos/debemos ser críticos[5]. A contrario sensu, Kermani llama a los musulmanes a ser también críticos con el Islam; si no lo son, no lo aman.

Rhonheimer reacciona ante los ataques del Islamic State a los cristianos. De partida, debo aclarar que los ataques del IS no tienen como víctima principal, ni única, a los cristianos, sino a musulmanes, especialmente a musulmanes shiítas (el IS es sunita, al igual que los persas). No hay que olvidar que no hay un sólo Islam y que es absolutamente falso conderar las espúrea interpretación del IS como “la hermenéutica musulmana por excelencia”. Algunos piensan que estamos frente a una Guerra de los 30 años en el mundo musulmán. Espero que, de ser así, esta guerra dure menos que la guerra europea y tenga menos víctimas.

Josef Schuster (presidente del Comité central de los judíos en Alemania) llama, esta semana. a no dejarse provocar[6] y explica que los judíos no están especialmente en peligro. Al menos no en mayor peligro que el resto de la población, diría yo. Schuster dice que judíos son considerados enemigos por el IS; pero no son un objetivo primordial. Continúa: uno de los fines de los terroristas es la desestabilización permanente de la sociedad abierta y democrática. Pero, tal como no podemos permitir que las religiones sean llevadas a enfrentarse unas con otras, tampoco podemos aceptar que no se distinga entre los musulmanes y el terror islamista[7]. Es cierto: de ninguna manera se puede hacer sinónimo musulmán y terrorista.

Igualmente, pienso, con respecto a los cristianos, que no se puede sostener que los únicos atacados por el IS sean los cristianos. Los ataques del IS se dirigen contra musulmanes, yesidas, zoroastrianos, ateos, agnósticos, budistas y contra los mismos miembros del “estado” terrorista. Se dirigen contra personas. No hace falta más que pensar en las drásticas penas a sus propios miembros, sobre todo cuando comienzan a desconfiar de ellos, lo que parece que ocurre con mucha frecuencia[8].

Rhonheimer se refiera a una fatwa de imames británicos contra los crueles asesinatos protagonizados por los teroristas del IS. Critica a los imames porque dice que ellos no tienen razón cuando dicen que, para el Islam, esas muertes son una herejía. ¿No será mucho? Él no es teólogo musulmán, sino teólogo católico. Y descalificando una fatwa para construir su propio discurso antimusulmán me parece que va demasiado lejos. Echo de menos su rigor científico. Es una lástima que no haya un link a la fatwa, podríamos leerla si lo hubiera.

¿Concluye que el asesinato está justificado y ordenado por la misma vida del profeta Mahoma, por el Corán y por la sharia. No sé, pero si yo leo que hay tantos teólogos musulmanes e imames (como el caso de la mencionada fatwa) que sostienen que el asesinato no se justifica en ningún caso. ¿Es como para creerle más a ellos que son musulmanes y estudiosos del Islam, que a un teólogo de otra religión? Además, yo vivo en medio de musulmanes -con quienes me relaciono- y, de ninguna manera puedo decir que se comporten como sanguinarios pashas…

Uno de quienes responde a Rhonheimer es el profesor de Ciencias islámicas de la Universidad de Luzern (Suiza) Andreas Tunger-Zanetti El título de su artículo es “El” Islam no existe («Den» Islam gibt es nicht), en el sentido que no se puede hablar de un solo Islam, de una sola interpretación del Islam[9]. Hay que distinguir. No se puede decir que una sangrienta y retrógrada interpretación realizada por terroristas sea la única hermenéutica posible.

Asimismo, el profesor de Luzern dice que el profesor de Roma generaliza y que, la imagen que presenta de Mahoma, como un sangriento déspota es la visión que se tenía en la Edad Media de él; pero que ya ha sido superada por los estudios y la investigación científica. Me pregunto de dónde tiene Rhonheimer esa visión de Mahoma. Se parece demasiado a la que he visto que tienen espanoles (tengo cierta experiencia con el tema).

Tunger-Zanetti agrega que las religiones cambian. Sí, cambian evolucionan. Nosotros católicos vemos cómo la misma Iglesia católica ha cambiado mucho en el curso de la historia. Pienso que ya  sólo con ver cómo ha cambiado durante el siglo 20 es como subirse a un carrito de la montaña rusa. Cuando leemos lo que Stefan Zweig cuenta de su visita a Vigo, podemos hacernos una idea de cómo en Espana del siglo 20, los mismos sacerdotes católicos llevaban a los jóvenes a inscribirse para luchar en lo que ellos llamaban “la última de las cruzadas”[10].

Rhonheimer dice, en su artículo, que un Islam reformado sólo existe en las cátedras de las universidades occidentales, de Europa y de EEUU, con lo que descalifica a priori cualquier crítica de un académico suizo como Tunger-Zanetti y otros.

Asimismo, señala que sí se cometieron errores entre los cristianos; pero -en su intento de defender a la Iglesia católica y de atacar al Islam, a cómo dé lugar- sostiene que, en el cristianismo, existe la separación entre Iglesia y el estado (dad al César lo que es del César…), de manera que, en realidad, los errores cometidos no serían erroeres del cristianismo, sino del poder temporal, del César. Un poco fácil la argumentación, ¿o no? No sé si interpreto bien sus palabras; pero me parece ver en su artículo una apología algo exagerada del cristianismo. Prefiero recordar que el Papa Juan Pablo II pidió perdón por los pecados (de los hijos) de la Iglesia.

Igualmente, me parece que Rhonheimer alaba los logros de la Ilustración (de raíces cristianas; pero contra la cual la misma Iglesia católica se opuso hasta hace poco; y hay sectores que se siguen oponiendo), de la democracia liberal, del liberalismo, los derechos humanos, como si fueran logros de la Iglesia, de los cristianos. Y pasa por alto que muchos de ellos fueron duramente combatidos como anticristianos (y lo siguen siendo todavía, incluso en Europa del siglo 21). Así, todo lo bueno de nuestra sociedad abierta y liberal sería fruto del cristianismo. No sé qué decir…

La profesora alemana, Katajun Amirpur (mitad persa, mitad alemana), ha escrito bastante sobre el tema. En Distanziert euch!, acusa a Rhonheimer de ser, en el fondo, un islamófobo. En este artículo, la investigadora del Islam, se queja de que la gente que pide a los musulmanes distanciarse de los actos terroristas (el artículo tiene fecha de septiembre de 2014); pero ni se dan cuenta cuando lo hacen[11].

Amirpur dice que algunos, como Rhonheimer, piensan que los musulmanes (profesores universitarios, estudiosos del Islam, imames o simples laicos) no pueden condenar los asesinatos del IS simplemente porque el Corán carece de una prohibición de matar. A mi modo de ver, la estudiosa alemana interpreta al profesor suizo correctamente. Pero, en realidad, me hubiera gustado que Amirpur se hubiera equivocado y Rhonheimer hubiese dicho otra cosa.

Sobre el tema concreto de si el Islam prohíbe o no matar, habrá pronto un nuevo artículo.

Post scriptum: el nuevo artículo es La prohibición de matar en el Islam Invito a leerlo.


[1] Su libro: Natur als Grundlage der Moral. Die personale Struktur des Naturgesetzes bei Thomas von Aquin. Eine Auseinandersetzung mit autonomer und teleologischer Ethik. Innsbruck 1987.

[2] “En la medida en que la inmigración musulmana ha aumentado, los judíos son vistos de manera diferente. De repente se habla de las ‘raíces judeo-cristiana de Occidente’, como si se tratara de incluir a los judíos en un frente común contra los musulmanes.

“Tenemos que tomar con mucha cautela algunos de los abrazos que estamos recibiendo de una parte de la sociedad alemana no judía, ya que estos gestos pueden ser motivados funcionalmente.

“Hay que considerar que la historia de los judios en Alemania se remonta a 1.700 años y está entretejida por la exclusión, la persecución, el asesinato en masa, la ejecución, esto, a través de todo el período y hasta a los tiempos modernos.

“Las raíces judeo-cristianas van a ser muy difíciles de encontrar”.

Traducción mía de una de las respuestas en: “Interview mit Salomon Korn ‘Leitkultur ist nah dran an Kulturdiktatur'”, la cultura guía está muy cerca de una dictadura cultural, 27 de enero de 2012, 09:09.

www.sueddeutsche.de/politik/interview-mit-salomon-korn-leitkultur-ist-nah-dran-an-kulturdiktatur-1.1050817 

[3] Creo que es un imperativo para nosotros los cristianos escuchar y hacer vida lo que nos dice el Vaticano II en Nostra Aetate: “Si en el transcurso de los siglos surgieron no pocas desavenencias y enemistades entre cristianos y musulmanes, el Sagrado Concilio exhorta a todos a que, olvidando lo pasado, procuren y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres”. Propongo actuar en consecuencia.

[4] Video del emotivo discurso completo: https://www.youtube.com/watch?v=5_JAGn74-do 

[6] Nicht aufhetzen lassen! Josef Schuster warnt davor, Terroristen und ihrer Propaganda nachzugeben http://www.juedische-allgemeine.de/article/view/id/23950

[7] “Galten sie gerade auch jüdischen Zielen? Sind Juden besonders gefährdet? Bisher ist nicht ganz eindeutig, ob die Terroristen aus antisemitischen Gründen das Bataclan angriffen. Sicher aber ist, dass Juden und Israel zu den Feinden des IS zählen. Daher ist es verständlich, wenn sich jetzt manch einer besorgt fragt, ob mit den muslimischen Flüchtlingen nicht nur ein friedlicher Islam nach Deutschland kommt, sondern auch extremistische Strömungen und Antisemitismus.

“Eines der Ziele der Terroristen ist eine nachhaltige Erschütterung der offenen, demokratischen Gesellschaften. Doch ebenso wenig, wie wir uns unsere Freiheit nehmen lassen dürfen, ebenso wenig dürfen sich die Religionen jetzt gegeneinander aufhetzen lassen. Wir müssen zwischen den Muslimen und den islamistischen Terroristen unterscheiden. Gerade die Flüchtlinge dürfen wir nicht unter Generalverdacht stellen”.

[8] Entrevista con un ex-guerrillero del Islamic State, Ebrahim B.:  https://www.youtube.com/watch?v=PS5GeEWjHiI

[9] Hace muchísimos años, el entonces secretario de estado del Vaticano, el cardenal Sodano dijo esto mismo. Que no hay un solo Islam, que el Islam es muy diferente en los distintos países islámicos, que poco y nada tiene que ver el Islam en Saudi Arabia con el de Indonesia. Lo leí, en su oportunidad, en Zenit. Si alguien encuentra la cita, le estaría muy agradecida.

[10] “Vigo se hallaba en las manos de la gente de Franco y estaba muy lejos del lugar de la guerra. Sin embargo, en esas pocas horas, pude ver algunas cosas. En la alcaldia, donde flameaba la bandera de Franco, estaban -generalmente, conducidos por sacerdotes- hombres jóvenes en ropas de campesino, en fila, que habían sido traídos desde los pueblos cercanos.

“En un primer momento, no entendí qué pasaba con ellos. Eran trabajadores que se contrataba para algún trabajo de emergencia? Eran desempleados a los que se daba comida en ese lugar? Después de un cuarto de hora, vi salir de la municipalidad a los mismos jóvenes ya transformados. Vestían relucientes uniformes nuevos, fusil y bayoneta, bajo el mando de oficiales, entraban a autos igualmente nuevos y relucientes en los que se alejaban rápidamente por las calles hacia afuera de la ciudad.

“Me estremecí. Dónde ya había visto esto antes? En Italia primero y luego en Alemania (…) Y una vez más me pregunté: ¿quién entrega, quién paga los nuevos uniformes. ¿Quién organiza a estos hombres jóvenes y pobres?” (“Die Welt von Gestern”, la traducción es mía).

[11] En mi artículo #ParisAttacks, me referí a esto, citando al editor de Die Zeit, Giovanni di Lorenzo..