Popper y el mandamiento del amor al prójimo

Ama a tu prójimo”, dice la Sagrada Escritura y no “Ama a los de tu estirpe“, Karl Popper[1].

En momentos, en que una Europa recibe a refugiados de la guerra de Siria, una minoría muy ruidosa los rechaza e incluso ataca. Incluso y pese a los acuerdos de la Unión Europea, algunos estados del Este del continente, se niegan a acogerlos. Para qué hablar de Trump y su Muslim Ban…[2] Creo que, ante este panorama, puede servir traer un poco a la memoria el pensamiento de Popper. Más aún cuando un sector de quienes los rechaza, recurre a Popper e incluso a la Biblia en su intento de justificar su comportamiento.

La frase es de “La sociedad abierta y sus enemigos”, el libro más conocida de Karl Popper, una obra emblemática del pensamiento democrático y libre del siglo 20. Popper es unpensador liberal agnóstico que, generalmente, no hablaba de religión. Rechazaba, para sí, tanto el “ateísmo arrogante”, como la fe judía o la cristiana[3]. (Venía de una familia de “judíos asimiliados” de Viena).

El filósofo liberal explica que este pensamiento del amor al prójimo y no a la estirpe, a la propia familia, a la nación o a la etnia en la que se nace, es el núcleo de todas las enseñanzas de nuestra civilización. Ningún otro pensamiento ha tenido, en la historia del desarrollo moral de la humanidad, una eficacia más grande que la de esta idea[4].

Kant la recogió en su máxima de la razón práctica: obra de tal manera que la humanidad, tanto de tu persona, como de la persona de los demás, no sea nunca un medio que utilizas, sino un fin[5] [6]. En otras palabras, todo ser humano -incluyéndome a mí misma- es un fin y nunca puede ser usado, nunca nos podemos aprovechar de los demás, ni verlos como un medio para lograr cualquier cosa. No, todas las personas, cada persona es un fin y no un medio, no es una cosa. Este es el principio que debe guiar nuestro actuar.

Popper describe el mandamiento del amor al prójimo como expresión de individualismo en combinación con el altruismo y agrega que esta doctrina central del cristianismo se ha convertido en el fundamento de nuestra civilización occidental[7]. En este sentido, se puede decir que la civilización occidental está fundada en el cristianismo. Soy yo, como individuo, quien actúa; mi actuación es siempre altruista. El altruismo hace que me comporte de manera que mi actuación beneficie o pueda beneficar a otros. Es -por decirlo de una manera fácil- lo contrario del egoísmo. El altruísmo es la palabra no religiosa para designar el amor al prójimo.

Es evidente que el cristianismo que llama a amar al prójimo y no sólo “a los nuestros”. Es lo que se llama al universalismo cristiano[8]. De ninguna manera, el cristianismo puede ser rebajado y utilizado como un elemento de identidad nacional, ni menos aún, en esta misma línea espúrea, usarlo como una barrera que se coloca frente a los demás, Por ej., frente a refugiados, homosexuales, extranjeros o creyentes de otras religiones. O no creyentes.

Siguiendo la idea de Popper, pienso que, en momentos en que algunos (pocos, pero muy bulliciosos) vuelven a rechazar a otras personas, a grupos de personas, hay que actuar como nos recomienda Leon Botstein: dejar de lado la actitud en que sólo se defiende los derechos del propio grupo. Cada uno, cada una de nosotros, tiene que defender los derechos de todos los demás como si fueran los propios derechos. Los derechos de toda persona, aunque sea diferente o perteneza a una minoría[9]. O precisamente por ello[10].

Esta lección de humanidad es la piedra de toque de la civilización occidental. Por el contrario: vociferar por las calles en contra de extranjeros, refugiados, asilados, inmigrantes, de blancos, negros o amarillos no sólo no es occidental, sino que tampoco es civilizado.


[1] “Liebe deinen Nächsten”, sagt die heilige Schrift, und nicht “Liebe deinen Stamm”, Karl Popper. Die offene Gesellschaft und ihre Feinde. Francke Verlag München, 4a. edición, 1975. Pág. 146.

[3] Popper äußerte sich nur selten über Religion. (…) Demnach beschrieb er sich selbst als Agnostiker und lehnte für sich den seiner Ansicht nach arroganten Atheismus ebenso ab wie den jüdischen und den christlichen Glauben. Wikipedia

[4] “Und er ist der Kern aller ethischen Lehren, die aus unserer Zivilisation erwuchsen und sie anregten. Zum Beispiel ist er auch Kants zentrale praktische Lehre (‘Handle so, daß du, die Menschheit sowohl in deiner Person als auch in der Person jedes anderen jederzeit zugleich als Zweck, nie als bloßes Mittel gebrauchst.’). Kein anderer Gedanke hat in der moralischen Entwicklung des Menschen eine so mächtige Wirksamkeit entfaltet”. Págs. 146 y 147.

[5] Idem.

[6] Otras traducciones del llamado imperativo categórico, en Wikipedia: Formulaciones.

[7] Dieser mit dem Altruismus vereinigte Individualismus ist die Grundlage unserer abendländischen Zivilisation geworden. Er ist die zentrale Lehre des Christentums. Pág. 146.

[8] Ver mi columna El universalismo y los refugiados

En su también insigne obra sobre el racismo (“Rassismus”, pág. 68, de 2004. En inglés “Racism. A short History”, Princeton 2002.) George M. Fredrickson hace ver que la finalidad principal del Nuevo Testamento es la Salvación de toda la humanidad. Por otra parte, la creencia en la descendencia de Adán y Eva nos hace hermanos y hermanas. Es muy interesante el capítulo I sobre religión y racismo.

[9] Ver mi columna Y si pasa algo…

[10] No sé por qué pienso en el poema de Martin Niemöller:

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar.

El poema tiene innumerables versiones y variaciones; pero esta es la original

Advertisements

La crítica y el progreso en “La sociedad abierta” de Karl Popper

Crítica

Hace unos días, vi una conferencia en que un intelectual judío alemán de izquierda, le dice a otro intelectual igualmente judío-alemán pero conservador[1]: “antes yo estaba contra el sistema y ahora, me veo defendiédolo”. Sí, tal vez es lo que nos pasa a muchos no conformistas, a personas de espíritu crítico y que lo cuestionábamos todo. Y seguimos cuestionándolo. Pero hoy, parece que hoy -obligados por las circunstancias, defendemos más de lo que criticamos. Rebus sic stantibus, podríamos argumentar…

Como -hace ya muchas décadas- nos hizo ver Karl Popper “hay una diferencia esencial entre la crítica en una sociedad democrática y la critica totalitaria a la sociedad democrática”[2]. O sea, hay que distinguir… distinguir entre los tipos de crítica. Lo que vemos ahora, en nuestro día a día europeo, es una crítica autoritaria a la sociedad liberal. Frente  a esa crítica, que consideramos injusta[3] y sumamente peligrosa, muchos de nosotros, nos vemos en la necesidad de defenderla.

Es cierto que los enemigos de la democracia no son muchos (entre 10 a 15% dependiendo del país); pero, como dice Ovidio, “combate la enfermedad desde un comienzo, no prepares la medicina cuando el mal se ha hecho ya muy fuerte, debido a tu vacilación”[4].

El filósofo liberal continúa: “la crítica de Sócrates era democrática; de hecho, era una crítica del tipo que es necesaria para la supervivencia de la democracia”. Que una crítica sea necesaria para la supervicencia del sistema es algo que soprenderá a algunos. Como me comenta un amigo: la crítica es el motor del progreso. Sin este enfrentarse y pensar críticamente sobre algo, no avanzamos.

Si estamos siempre conformes con lo que tenemos, nunca podremos superarnos, ni llegar más lejos. Permaneceremos siempre en el mismo lugar. No vamos a poder crecer como personas, ni como sociedad, ni mejoraremos el sistema. No progresaremos, no seremos mejores. Es un poco aquello que la sabiduría popular ha acuñado en la frase: “el que no avanza, retrocece”, que no es una frase ni de Lenin, ni de Marx, sino que nada menos que de San Agustín[5].

Que, en una democracia, la oposición es imprescindible, es algo que igualmente se puede derivar -a contrariu sensu- de la premisa de Popper según la cual, los “demócratas que no distinguen entre una crítica amigable y una crítica enemiga de la democracia, están prisioneros del espíritu totalitario”[6]. Yo diría que son pseudo demócratas.

Un verdadero demócrata, una verdadera demócrata, no sólo acepta la crítica y la oposición, como un mal necesario, sino que la promueve, la favorece, la defiende como una institución necesaria, buena e imprescindible. El sistema democrático de gobierno requiere una oposición que hace posible la alternancia en el poder., ya que “la alternancia en el poder es, pues, condición sine qua non de la democracia”[7]. Como se repite tantas veces, para Popper, es la alternancia en el poder llevada a cabo en forma pacífica -o sin derramamiento de sangre- lo que distingue  un sistema democrático de uno que no lo es.  

La oposición tiene que ser, eso sí, responsable, en lo posible constructiva y no destructiva. Capaz y dispuesta a llegar a acuerdos. El adversario político tiene que ser eso, un rival y nunca un enemigo[8]. Algunas veces, estaremos de acuerdo; otras veces, no. Pero nunca se puede perder el respeto por el oponente.

En general, la crítica no va dirigida sólo “al sistema” como tal, sino también, a los partidarios de diversas tendencias políticas dentro de la sociedad plural  y abierta. La crítica es -por así decirlo- intrasistemática, se halla dentro del sistema y no pretende destruirlo. Por lo tanto, la crítica tiene que ser, no sólo tolerada como un mal menor, sino que la podemos tranquilamente fomentarla; promocionar, alabar, elogiar a quienes la hacen, ya por el solo hecho de hacerla, aunque no estemos de acuerdo con ellos.

En otras palabras, es bueno que no estemos todos de acuerdo y que discutamos. El mismo común denominador: el sistema o rayado de la cancha y muchos numeradores diversos al otro lado de la línea divisoria. Esto es lo sano y debería ser lo normal. Ver el mismo objeto desde distintos puntos de vista es enriquecedor: de un lado se le ve cócavo y, desde el otro convexo[9]. De un lado, es un seis, del otro, es un nueve.  “Estamos divididos en el color; pero unidos en lo fundamental”[10].

En esta misma línea, lo que no podemos admitir es la crítica de los intolerantes, de aquellos que quieren destruir, que están en contra del sistema democrático liberal de gobierno. Ello, porque “en nombre de la tolerancia, tenemos que reservarnos el derecho a no tolerar la intolerancia”[11]. Ojo que Popper no dice que no podemos tolerar a los intolerantes, como se traduce muchas veces erróneamente en castellano[12], sino a la intolerancia. A las personas, siempre las tenemos que aceptar. Su maldad, no[13].

No podemos caer en el error de los intolerantes: “Un régimen totalitario naturalmente nunca puede ver cualquier crítica como amigable, ya que cualquier crítica de la autoridad coloca el principio de autoridad en tela de juicio”[14]. Y creo que no es necesario trasportarse idealmente a un régimen totalitario, hay demasiadas personas con mentalidad totalitaria o autoritaria[15].

Los autoritarios de hoy mucho tienen que ver con las personas con mentalidad servil que existieron en el pasado. Sí, aunque ellos hablen, sin parar, de libertad y pretendan levantarse contra supuestas elites que consideran opresoras y a las que, generalmente, ellos mismos pertenecen o han salido de ellas. Lo que temen realmente es perder sus privilegios, su posición excepcional dentro de la sociedad.

Progreso

Popper nos explica que tanto Platón, como los historicistas (Historizisten) creían en la existencia de una ley del destino (Schicksalgesetz) cuya vigencia y rigor no se pueden detener. Según esta ley, a medida que pasa el tiempo, las sociedades decaen, declinan y se desmoronan. Es la ley de la decadencia histórica[16]: el tiempo trae consigo inexorablemente “los males del cambio y de la decadencia”[17]. Le degeneración racial lleva a la decadencia de las costumbres y de ahí a la declinación del estado como tal, hay sólo un paso[18].

El cambio se ve siempre como un mal y como una señal de decadencia. Cualquier semejanza con la realidad actual es pura coincidencia[19]. Platón sostiene que la ley de la declinación, del decaímiento es muy difícil de parar, ya que es una “ley del destino”[20]. Me pregunto cuánto de esto hay en la tendencia actual que denominamos pesimismo cultural [21] [22].

Sin embargo y contradiciendo al historicismo estricto, “Platón es de la opinión que nos es posible romper la ley de hierro del destino y evitar así la decadencia”[23]. En otras palabras, la ley de hierro del destino, según la cual, las sociedades humanas se acercan cada vez más -a medida que pasa el tiempo- a su ruina y que los historicistas reconocen como un proceso inevitable y fatal, puede ser rota, quebrada, detenida… Puede ser detenido el proceso que no sería pues totalmente irrevocable. Platón da una esperanza y ofrece un programa:

El filósofo griego explica que nuestro mundo en movimiento no es ni siquiera real, sino que es una copia de un mundo anterior, perfecto e inamovible que no podemos ver[24]. (Recordemos el mito de la caverna). Si el estado perfecto es el antiguo, el pre-existente, todos los estados -o sistemas políticos- que le sucedieron, son degenerados o, al menos imperfectos[25]. Es más, este estado es real, y no fantástico, ya que, debido a su estabilidad, es de una realidad superior, ya que no está sometido al cambio de la realidad social que es efímera[26].

Debemos detener todo cambio, ya que todo movimiento es malo. Por el contrario, la tranquilidad, el sosiego, el reposo o como se lo quiera llamar, es divino[27]. Para Platón, todo lo que promueva inamovilidad y acreciente el poder del estado, es derecho, es justicia. Popper llama a esto una barbarie, una barbaridad[28].

El ideal platónico es un estado perfecto que no conoce el cambio. Es perfecto precisamente porque no cambia, por eso es el estado ideal que propone fundar[29]. Sostiene que la ley del cambio y la decadencia se puede detener si se evita toda variación, reforma, modificación. Su idea es que el estado permanezca para siempre igual. Que sea un estado petrificado[30] en una edad de oro[31], en una arcadia (utopía romántica e idílica), que durará mil años[32]. Esto de los mil años me parece peligrosamente conocido…[33] 

Para Platón, la perfeccción se encuentra en la falta de movimiento. Las cosas que cambian son imperfectas. Sólo las inamovibles, las inmóviles, las inmutables son perfectas[34]. Pienso que, muy por el contrario, es más que obvio que, si todo tiene que seguir igual, no puede haber avance, ni progreso. Sin movimiento, sin cambio, no hay mejora, desarrollo, ni auge, tampoco ascenso, sólo estagnación, sino retroceso. Ya lo decía San Agustín[35] y lo que el santo africano sostenía respecto a la vida espiritual, se aplica también a la vida social y política, para qué hablar de la económica.

Sí, siempre ha habido personas que se aferran al pasado e ideas como las platónicas les sirven de excusa para justificar su resistencia al normal devenir del tiempo. Gente que ve en todo cambio, algo peligroso, que no ve las oportunidades, sino sólo el mal y pone avisos de “peligro” en todas partes. No distinguen, no disciernen. Temen todo cambio y luchan por mantenerlo todo como está, aduciendo erróneamente, que el mundo debería ser presidido por una especie de ley inmutable[36], por un orden pre-establecido que ellos conocerían. Serían una especie de demiurgos que nos indican lo que tenemos que hacer o no hacer. Permanecen anclados en el pretérito, sin entender el devenir de la historia, ni aceptar, ni reconocer progreso alguno.

Si todo está gobernado por una ley inamovible, entonces, el progreso no sólo está demás, sino que contradice la norma suprema de la inamovilidad. Esto, que parece absurdo es la base de teorías ultraconservadoras, reaccionarias, autoritarias actuales, que no sólo quieren mantener las cosas como están, sino que intentan volver al pasado o hacernos great again, con acento en el again[37].  

Me parece que quienes piensan así, por lo menos carecen en absoluto del don de discernimiento, puesto que no todo cambio es bueno, ni tampoco todo cambio es malo, hay que saber distinguir. Esta capacidad de discernirnimiento es -por otra parte- la quintaesencia del pensamiento conservador, que se diferencia esencialmente de las ideas autoritarias, tradicionalistas, totalitarias o ultraconservadoras a las que nos enfrentamos hoy[38].

Nada tiene que ver con un sano conservadurismo de raíz liberal-conservadora[39], sino que más parece una expresión romántica de una ética tribal[40]. Recordemos que -para Popper- lo contrario de la sociedad abierta, su antónimo es la sociedad tribal[41] (Stammesgesellschaft), basada en los ancestros, en la familia, o más que en la familia, en la tribu, de ahí su nombre. Tal distinción cobra hoy una gran relevancia en Europa, donde grupos autoritarios -una minoría muy bulliciosa- rechaza a quienes desean o se ven obligados -como refugiados de guerra- a integrarse a la sociedad europea[42]. Por tal razón, se ha vuelto a hablar de la sociedad abierta y a releer la obra de Popper.  

Hace dos años encontré el libro de Popper, “La sociedad abierta”, en un anticuario de Celle (en Niedersachsen) por un precio módico. Le he leído, releído y hecho leer, siempre con mucho provecho. Lo recomiendo 🙂

 


[1] Si mal no recuerdo, los intelectuales eran Micha Brumlik y Michael Wolffsohn; pero como no encuentro la cita, prefiero no escribir sus nombres en el texto de este artículo, ya que puede ser que me equivoque.

[2] “Aber es gibt einen grundlegenden Unterschied zwischen einer demokratischen und einer totalitären Kritik an der Demokratie”, pág. 254. En adelante, las citas de Karl R. Popper son de su libro Die offene Gesellschaft und ihre Feinde. Francke Verlag München, 4a. edición, 1975.

[3] Vienen a mi memoria las palabras de Chesterton en 1932: “en este momento la democracia esta siendo atacada y, lo que es más, atacada injustamente”. En Democracia y Capitalismo G. K. CHESTERTON No sin razón, muchos sostienen que vivimos una especie de deja vu, en que regresamos a la década de 1930. Los defensores del autoritarismo actual recurren a los autores de esa época, en quienes se inspiran. Lo que no deja de ser terriblemente significativo.

[4] Principiis obsta. Sero medicina parata, cum mala per longas convaluere moras.

[5] “Avanzad, hermanos míos; examinaos continuamente sin engañaros, sin adularos ni pasaros la mano. Nadie hay contigo en tu interior ante el que te avergüences o te jactes. Allí hay alguien, pero uno al que le agrada la humildad; sea él quien te ponga a prueba. Ponte a prueba también tú mismo. Desagrádete siempre lo que eres si quieres llegar a lo que aún no eres, pues donde hallaste complacencia en ti, allí te quedaste. Mas si has dicho: «Es suficiente», también pereciste. Añade siempre algo, camina continuamente, avanza sin parar; no te pares en el camino, no retrocedas, no te desvíes. Quien no avanza, queda parado; quien vuelve a las cosas de las que se había alejado, retrocede; quien apostata, se desvía. Mejor va un cojo por el camino que un corredor fuera de él. Vueltos al Señor”. Del SERMÓN 169 Traductor: Pío de Luis, OSA

[6] “Demokraten, die nicht den Unterschied zwischen einer freundschaftlichen und einer feindseligen Kritik der Demokratie sehen, sind selbst in totalitärem Geiste befangen”, pág 254.

[10] Cfr. Europa endlich mal lieb haben “In Berlin sagt Silvan Wagenknecht: Wir sind vielleicht in der Farbe getrennt, aber in der Sache vereint”. #pulseofeurope

[11] “Im Namen der Toleranz sollten wir uns das Recht vorbehalten, die Intoleranz nicht zu tolerieren”.

[12] En inglés se refiere a las personas y no a la intolerancia: “We should therefore claim, in the name of tolerance, the right not to tolerate the intolerant”. Lamentable.

[13] El liberalismo de Popper es liberalismo y, de ninguna manera es esa caricatura intolerante y totalitaria de los libertarios que han surgido en algunos países. Me refiero grupos que se hacen pasar por liberales, en circunstancias que son reaccionarios misatrópicos. La dignidad de la persona está en el centro del liberalismo.

[14] “Ein totalitäres Regime kann natürlich überhaupt keine Kritik als freundschaftlich ansehen, denn jede Kritik einer Autorität muß das Autoritätsprinzip selbst in Frage stellen”, pág. 254.

[16] “Gesetz des historischen Verfalls”, pág. 46.

[17] “Übel der Veränderung und des Verfalls”, pág. 46.

[18] Cfr. pág. 46.

[19] “Any resemblance to reality is pure coincidence”, como se dice en las películas 😉

[20] Schicksalgesetz, pág. 47.

[21] “Cultural pessimism arises with the conviction that the culture of a nation, a civilization, or humanity itself is in a process of irreversible decline”, en Wikipedia 

[22] El pesimismo cultural, es una inclinación, una postura o creencia que observo, sin excepción y abundantemente, en los grupos autoritarios actuales. E incluso entre grupúsculos cristianos ultraconservadores, pese a que el pesimismo cultural es lo más contrario al cristianismo que pueda existir. Este convencimiento de que estamos en un proceso irreversible de decadencia.

[23] “Platon war der Ansicht, daß es uns möglich sei, das eherne Schcksalsgesetz zu durchbrechen und den Verfall durch das Anhalten aller Veränderung zu verhindern; dies zeigt, daß seinen historischen Neigungen wohlbestimmte Grenzen gesetz waren”. Pág. 47.

[24] Pág. 124.

[25] “Der vollkommene Staat ist sozusagen der erste Vorfahren, der Ahnherr der späteren Staaten, die gleichsam die degenerierten Nachkommen dieses vollkommenen oder besten oder “idealen’ Staaten darstellen”, pág. 51.

[26] “eines idealen Staates, der nicht bloße Phantasie, noch ein Traum, noch eine ‘Vorstellung in unserem Geiste’ ist, sondern dem angesichts seiner Stabilität höhere Wirklichkeit zukommt als jenen verfallenden, dem Wechsel unterworfenen Gesellschaftsordnungen, die in jedem Augenblick vergehen kännen”, pág. 52.

[27] “Bewegung ist übel, Ruhe göttlich”, pág. 126.

[28] La palabra Barbarei es en alemán mucho más fuerte y significativa que la “barbaridad” en castellano. Pág. 151.

[29] “die Gründung eines Staates zu verwirklichen,der nicht verfällt”, der sich nicht verändert, und der eben deshalb von den Übeln aller anderen Staaten frei ist. Der von den Übeln der Veränderung und des Verfalls freie Staat ist der beste und vollkommenste Staat. Er ist der Staat des goldenen Zeitlaters, das keine Bewegung kannte”. Pág. 46.

[30] “Er ist der zum Stillstand gebrachte, der versteinerte Staat”, pág. 46.

[31] “der Staat des goldenen Zeitalters”, pág. 46.

[32] “Die Prophezeihung der Wiederkehr des Goldenen Zeitalters, eines neuen tausendjähriges Reiches, die wir im ‘Staatsman’ finden”, pág. 46.

[33] Hitler anució oficialmente, el 1° de septiembre de 1933 que el estado que él dirigía, el llamado „Drittes Reich“ (tercer Reino) duraría mil años. Wippermann, Benz y otros, citados en Wikipedia

[34] Pág. 47.

[35] Ver nota 5.

[36] Cfr. pág. 38. O 28 en el ejemplar en GoogleBooks en castellano. “Oft scheint es, als versuchten sie sich über den Verlust einer stabilen Welt zu trösten, indem sie an der Annahme eines unverämderlichen Gesetzes festhalten, das die Veränderung beherrscht”.

[38] En realidad, más conservadores moderados debería levantar su voz frente a la derecha (europea) autoritaria y que intenta imjustamente apropiarse del término conservador. Un buen intento de hacerles frente en: “Die Rechten dürfen sich den Konservativismus nicht aneignen”, en Das Konservative muss vor den Rechten geschützt werden (Lo consevador tiene que ser defendido de la derecha).

[39] Invito a leer mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta Donde escribo conservador, léase autoritario, en el sentido en que lo describí en  Liberales y autoritarios en vez de izquierda y derecha

[40] Popper habla de una “romantische Stammesethik”. Pág. 42.

[41] Cfr. pág 15 en GoogleBooks en castellano.

[42] “quien siente miedo frente al cambio -que actualmente se expresa, sobre todo, en el pluralismo y en la apertura de nuestra sociedad- se encuentra en peligro permanente de ser paralizado por ese miedo (…) En el caso de los conservadores, este ideal positivo se encuentra en el pasado, al menos en el pasado como ellos se lo imaginan. Con su mirada nostálgica y melancólica, dirigida hacia una supuesta edad de oro es lo que reemplaza la esperanza de un mejoramiento de la sociedad”. Ideas del autor liberal Clemens Schneider, en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta 

 

Liberales y autoritarios en vez de izquierda y derecha

Ideólogos de las más diversas tendencias no se han dado aún cuenta de que la diferencia ya no es más entre derecha e izquierda, sino entre liberalismo y autoritarismo[1], Sabine Adler.

No es que la diferencia entre derecha e izquierda haya perdido todo su sentido. No. Pero, a nivel mundial, tiene ahora otro. No se puede comparar lo que llamamos derecha, por ej., en Chile, con lo que se llama derecha en el Norte de Europa.

Después del término de la Guerra fría, la derecha tiene que ser conceptualizada de otra forma, al menos en el primer mundo y en Rusia. Lo que antes llamábamos derecha -la alianza entre conservadores y liberales que hacían frente al mundo totalitario del comunismo- ya no existe.

Para nosotros en Latinoamérica, la “derecha” sigue siendo una alianza entre liberales y conservadores. En Europa, esa unión dejó de existir o se encuentra reducida a su mínima expresión[2]. En Europa, Merkel es la mejor encarnación del mundo conservador. O si prefieren, liberal-conservador del estilo que líderes como Reagan y Thatcher representaron alguna vez.

Pero Merkel -la líder del mundo libre según Politico[3]– es duramente criticada por los conservadores de la antigua escuela, anteriores a la caída del Muro de Berlín, como izquierdista, partidaria del multiculturalismo -que ella misma ha criticado-, socialista y un gran etcétera de calificaciones, todas negativas.

Un sector conservador, pequeño pero influyente -debido a su prestigio social, a sus recursos económicos o a su tradición cristiana, se ha aliado a grupos extremos que ya no podrían calificarse de conservadores, sino más bien como de populistas de derecha o de extrema derecha nacionalista. Tal grupo anatemiza a todos los demás, como izquierdistas, como hombres buenos (para ellos es una ofensa), como liberales de izquierda o simplemente como liberales.

Los parámetros han cambiado y lo han hecho en forma radical. Es por ello que muchos de nosotros, aún cuando mantenemos los mismos principios que hace veinte años, se nos tilda en Europa y otras latitudes, de izquiedistas, incluso de comunistas (esto último, especialmente de parte de españoles que consideran que ser “de derechas” es poco menos o poco más, que ser fascista y postear fotos de Mussolini en Facebook, su medio de expresión preferido).

Hace poco, critiqué la desigualdad del acceso a la educación en Chile, por lo que fui -a mi vez- criticada, como si una especie de darwinismo social fuera lo propio del pensamiento liberal conservador. Lo propio del pensamiento liberal-conservador que yo conocí, es precisamente la igualdad de oportunidades. El que el talento y las virtudes te permitan surgir, triunfar. Las virtudes, el esfuerzo y la constancia y no la cuenta bancaria de tus papás. Es lo que se llama la meritocracia.

Volviendo al tema inicial, izquierda y derecha, esos términos que poco dicen a nivel mundial, sí nos pueden aclarar mucho, a nivel local, ya que son una apropiada orientación dentro de la política local, nacional o regional. Pero es sumamente difícil aplicarlos sin más, a la hora de comparar países o continentes.

Asistimos hoy a espectáculos tan curiosos -por llamarlos de alguna forma suave- como que un ex-comunista soviético y ex-oficial de (des)información de la KGB -encargado de la represión de disidentes- sea el mejor padrino del movimiento de extrema derecha en Europa Oriental. Su patrocinio se implementa en tres niveles: dinero, medios y plataforma cultural pseudo religiosa.

A nivel europeo, encontramos a partidos como Syriza, el Partido socialista de Grecia, populista de izquierda, e integrado por grupúsculos comunistas, ecosocialistas, maoístas e incluso trotzkistas que, en cabezado por Alexis Tsipras, se halla en el gobierno en una extraña alianza con la extrema derecha nacional denominada ANEL, cuyo líder -y ministro de defensa griego- es su vez, aprendiz del ideólogo del Kremlin, Alexander Dugin.

Navid Kermani comenta que el slogan “Primero España” se ha convertido en una consigna de la izquierdista Podemos[4]. Kermani nos dice con razón que la izquierda, que siempre había sido pro-Europea y trans-nacional, parece haber dejado de serlo y que muchos izquierdistas pretenden refugiarse tras las fronteras nacionales, en el nacionalismo. A mi modo de ver, la unión entre socialismo y nacionalismo ha sido siempre deletérea.

Sin ir más lejos, en Alemania, la AfD se nutre de electorado de izquierda y de extrema izquierda. Y una de las líderes del Partido de izquierda -la más importante- sostiene posiciones de extrema derecha frente a los refugiados y a la inmigración, e incluso ha alabado a Trump en el Bundestag… Esto ha llevado a que el líder de la AfD, Alexander Gauland, la invite a dejar el Partido de Izquierda y a pasar a integrar su partido de extrema derecha.

En Alemania, en las Protestas de los días lunes (Montagsdemo) se unen tanto la extrema derecha populista como la extrema izquierda. E igualmente, grupos populistas de ambos extremos, que hacen de diferentes teorías conspiranoicas, una verdadera religión. Es una alianza demencial.

En su discurso ante la Cámara de los Comunes, frente a los atentados terroristas[5] de la semana pasada, la conservadora Theresa May sostiene con admirable firmeza we are not afraid y explica cuáles son los valores democráticos: libertad, libertad de expresión, derechos humanos y estado de derecho[6]. Sí, esos son los valores fundamentales de una sociedad democrática.

Cuando Trump fue elegido Presidente (pese a tener dos millones de votos menos que Clinton), la conservadora Merkel, en una declaración pública, habló de los valores comunes a Occidente, estos son: 1) democracia 2) libertad 3) respeto al derecho (estado de derecho, rule of law, primacía de la ley) 4) respeto a la dignidad de la persona, independiente de su origen, del color de la piel, de su religión, sexo, orientación sexual o lo que piense en política.

Sobre la base, y sólo sobre la base de estos valores, Merkel ofrece al nuevo presidente norteamerciano su colaboración para hacer frente a los grandes desafíos de nuestra época y enumera: 1) la aspiración al bienestar económico y social 2) la política climática, esto es, de protección del clima, están contra el cambio climático 3) la lucha contra el terrorismo, pobreza, hambre y enfermedad 4) el empeño por la paz y la libertad en todo el mundo[7].

Las de May y las de Merkel son las coordenadas en que nos movemos hoy los partidarios de la democracia y de la libertad en el mundo. Quienes defendemos el sistema político y social libre y pluralista, con respeto a los derechos fundamentales y a la dignidad humana. Habría que agregar la alternancia en el poder, piedra fundamental, cimiento del sistema democrático de gobierno.

Quienes adheremos irrestrictamente al mundo libre somos además, más felices, porque podemos interactuar con todo el mundo, sin tantas “trancas” como las que obligan a los partidarios del autoritarismo a indagar primero qué piensa la otra persona para saber si puede o no acercarse a ella. Lamentablemente, el lema de Carl Schmitt sobre los amigos y los enemigos se ha colado hasta en las más elementales relaciones interpersonales[8].

Si postulamos y defendemos nuestro sistema democrático y pluralista de gobierno, con alternancia en el poder y garantía para los derechos fundamentales, sabemos que podemos criticar el sistema. Como hace ver Popper, la critica tiene que ser democrática, ya que “hay una diferencia esencial entre la crítica en una sociedad democrática y la critica totalitaria a la sociedad democrática”[9].

Continúa Popper: “Un régimen totalitario naturalmente nunca puede ver cualquier crítica como amable, ya que cualquier crítica de la autoridad coloca el principio de autoridad en tela de juicio”[10]. Ya, la autoridad… de ahí la denominación autoritarismo. (Un intento de crítica en un sistema totalitario es imposible o trae consecuencias desastrosas a quien la realice, quien no lo crea, pregunte a Navalny y a todos los rusos arrestados ayer por protestar frente al gobierno de Putin).

El filósofo liberal explica: que “la crítica de Sócrates era democrática; de hecho, era una crítica del tipo que es necesaria para la supervivencia de la democracia”[11]. No sé qué piensen ustedes; pero yo estoy convencida que la crítica es el motor del progreso. Y que, en la democracia, la oposición es imprescindible.

Quiero ir un poco más allá y poner de manifiesto que la crítica no va dirigida sólo “al sistema” como tal, sino también, a los partidarios de diversas tendencias políticas dentro de la sociedad pluralista, abierta y variopinta. En una sociedad cerrada, esto es autoritaria, ello no es posible y toda crítica es rechazada con mal humor. O simplemente, se la califica como calumna o difamación, como hacen muchos autoritarios hoy en día. Quienes adhieren al totalitarismo, ven toda crítica o incluso sólo una simple interrogante o cuestionamiento como un terrible vilipendio o una gran ofensa.

Sí, los postulados de Merkel y de May son nuestras coordenadas. Pero estamos abiert@s a más. Tal vez, una de las mayores exigencias de nuestro tiempo, sea, por ej., lograr la igualdad entre hombres y mujeres, tan desprestigiada por los partidarios del autoritarismo[12], como si no fuera una expresión de la igualdad de todos los seres humanos.

Sí, nos abrimos como un abanico, independientemente de si antes, éramos de derecha o de izquierda. La guerra fría ya pasó[13] y con ella, las cartas se han vuelto a mezclar.


[1] “Ideologen unterschiedlicher Couleur haben immer noch nicht erkannt, dass die Gräben längst nicht mehr zwischen Links und Rechts verlaufen, sondern zwischen Liberalen und Autokratie-Anhängern”, Bundestagswahl 2017 Angst vor Fake News, Lügen und Verleumdungen (Elección de Parlamento de 2017. Miedo a las fake news, a las mentiras y a la calumnia).

[2] Invito a leer el artículo de Karen Horn „Ich halte derlei Flirts für einen üblen Fehler“ (Considero que este tipo de flirts son un error muy grande), citado abundantemente en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta, que invito a releer.

[4] “Denken Sie an die Linkenbewegung dort, in Spanien etwa, wo Podemos mit dem Slogan auch auftritt “Spanien zuerst”, en: Navid Kermani “Europa blockiert sich selbst”

[5] El terrorismo es totalmente contrario a la sociedad libre y democrática y lo más parecido al autoritarismo.

[6] “Mr Speaker, yesterday an act of terrorism tried to silence our democracy. But today we meet as normal – as generations have done before us, and as future generations will continue to do – to deliver a simple message: we are not afraid. And our resolve will never waiver in the face of terrorism. And we meet here, in the oldest of all Parliaments, because we know that democracy – and the values it entails – will always prevail.

“Those values – free speech, liberty, human rights and the rule of law – are embodied here in this place, but they are shared by free people around the world. A terrorist came to the place where people of all nationalities and cultures gather to celebrate what it means to be free. And he took out his rage indiscriminately against innocent men, women and children”.

[7] Ver mi artículo de noviembre pasado Merkel frente a Trump: el rayado de la cancha 

[8] Sí, me parece que esta mentalidad del amigo-enemigo, que se extiende en toda la obra schmittiana , ha sido deletérea y ha traído y sigue trayendo, grandes males a las relaciones internacionales, a la política interna de un país o de una región del mundo. De más está decir que una persona adherente del mundo libre, de lo que Sabine Adler llama el liberalismo que hace frente al autoritarismo, jamás podría ser fan de Schmitt. Este para mí, es un criterio de diferenciación esencial. Invito a leer mi columna El nuevo orden según Carl Schmitt

[9] “Aber es gibt einen grundlegenden Unterschied zwischen einer demokratischen und einer totalitären Kritik an der Demokratie”, pág. 254.

[10] “Ein totalitäres Regime kann natürlich überhaupt keine Kritik als freundschaftlich ansehen, denn jede Kritik einer Autorität muß das Autoritätsprinzip selbst in Frage stellen”, pág. 254.

[11] “Die Kritik des Sokrates war demokratisch; in der Tat, sie war eine Kritik von jener Art, die notwendig ist für den Weiterbestand der Demokratie”, pág. 254.

[12] Esta semana, uno de ellos (uno más o menos importante), me mandó a la cocina, a cocinar, en vez de estar debatiendo con él en Twitter. E incluso me llamó (sin saber nada de mí, sólo por mi condición de mujer) una mamá frustrada

[13] Aunque, a algunos les gustaría revivirla: La nueva guerra fría

Nos guste o no, la burka no se puede prohibir

A mí no me gusta la burka; pero me gusta más que no se pueda prohibir.

Cito al ministro del Interior de Alemania Thomas de Maziere, “No se puede prohibir todo lo que reprobamos”[1]. O, para hablar con el vicepresidente de la social democracia, Ralf Stegner, “A mi tampoco me gusta la burka; pero no podemos prohibir todo lo que no nos gusta”[2].

A mí tampoco me gusta, creo que se puede decir mucho en contra de la burka y de cualquier pañuelito que tape la cara en verano (los pasamontañas son sólo para el invierno) y cuando no hay tormenta de arena… Sin embargo, no es el estado (ni la comuna, ni la ciudad, ni casi nadie) quien pueda prohibir una prenda de vestir. Si no estamos de acuerdo, podemos convencer; pero no prohibir. Sensibilizar y educar; pero no sancionar, me parece que es lo correcto..

Cito nuevamente al Papa Benedicto (idealizado hoy en día, por algunos de quienes son partidarios de la prohibición del burka… o de la burka, como deseen llamarla/o). “En lo tocante al burka, no veo razón alguna para una prohibición general. Se afirma que algunas mujeres no llevan el burka de forma libre y voluntaria, y que se trata propiamente de una violacion de la mujer. Por supuesto, con eso no se puede estar de acuerdo. Pero si libre y voluntariamente quieren llevarlo, no sé por qué hay que prohibírselo”[3].

O en mi traducción del aleman: “Los cristianos son/somos tolerantes y, por ende, permitimos a los otros lo que a ellos les parece que es totalmente normal (…). En lo relativo a la burka, no veo ningún motivo para una prohibición general. Se dice que algunas mujeres no la usan en forma voluntaria y esto es, realmente una violación de la mujer. Naturalmente, no podemos estar de acuerdo con ello. Sin embargo, si llevan la burka de manera voluntaria, no sé por qué se la debería prohibir.”[4]

Okay, hay que relativizar esta afirmación. Sí hay un código de vestirse que puede ser sancionado jurídicamente en algunas ocasiones. Por ej., ante un tribunal no se puede usar nada que tape la cara. En manifestaciones, en protestas, en marchas o, en general, en acciones políticas públicas, tampoco. Las leyes anti-máscaras o la prohibición de “enmascararse” son antiguas y han sido -hasta ahora- correctas. Entre paréntesis, una de las leyes anti-máscaras más antigua es norteamericana que se dictó para prohibir que los miembros del ku klux klan se taparan la cara[5].

Pienso que tampoco se debería usar en colegios, ni en universidades, ni en general, en establecimientos educacionales. Creo que los bancos y otras insituciones financieras tiene el perfecto derecho a prohibirlo en sus inmuebles y cajeros automáticos, tal como prohíben que los conductores de motocicletas ingresen con casco a sus edificios. Pero esta prohibición de uso de la burka o de otra forma de taparse la cara, es aceptable, e incluso recomendable por razones de seguridad pública, en determinados inmuebles o en situaciones, en aeropuertos, estaciones de tren, estadios, eventos deportivos (salvo que sean de ski, por el frío), en cuarteles militaresn (salvo que pertenezcas a un comando de fuerzas especiales). También, si manejas auto, es preferible no taparse la cara, por una infinidad de razones.

Algo muy distinto ocurre en parques, plazas, calles, etc. La Corte Europea de derechos humanos sentenció[6] que la prohibición francesa, de 2011, de taparse la cara por parte de mujeres musulmanas, es de acuerdo a derecho, puesto que el no mostrar la cara puede mermar la convivencia, ya que ver la cara de la otra persona juega un papel importante en la interacción social[7]. Esto es sin duda una -por decirlo suavemente- un invento bastante innovador de la Corte, ya que define un objetivo social impreciso que tendría la ley prohibitiva francesa como algo claramente definido[8].

Dos juezas de la Corte (la alemana Angelika Nußberger y la sueca Helena Jäderblom, lo que no deja de ser significativo) expresan en un voto de minoría[9], que la prohibición es iliberal. Recuerdo lo que nos dice Barbara John, en el sentido que, si estamos convencidos de la atractividad de nuestra sociedad, no le daremos tanta importancia a cada costumbre de otras personas, por absurda o sin sentido que nos parezca[10].

Como Uds. pueden suponer es también lo que pienso yo, como expresé ya en mi columna ¡Sácate la burka! Si hubiese una obligación o mandato de convivir permanentemente con los demás, en calles, plazas y parques, llegaríamos al absurdo de prohibir el uso de audífonos mientras caminas por la calle, mientras corres o haces deporte. Por ej. O se prohibiría leer un libro, el diario, una revista, el IPad, hablar por teléfono o hablar con la persona que está a tu lado y no con todas las demás.

Las dos juezas dicen que la democracia implica aceptar la pluralidad, también en la forma de vestirse. Yo diría que la pluralidad dentro de la sociedad “prohíbe” imponer a nadie un dress code determinado, válido para una sociedad determinada. Hacen ver que no hay ninguna razón para suponer que las mujeres que se tapan la cara, sienten desprecio por quienes se encuentran por la calle o pretenden ofenderlos de alguna forma[11].

No hay obligación de comunicarse con nadie, de entablar conversación con desconocidos (como se le inculca tan insistentemente a los niños) por la calle. Es cierto que la comunicación es esencial en nuestra sociedad; pero también es elemental el derecho a no comunicarte, a la vida privada, a ser un outsider[12]. El llamando right to be an outsider 🙂 Nadie tiene el deber de entrar en comunicación, en lugares públicos, en contra de sus deseos, aclara el voto de minoría.

Nuestra sociedad liberal no es un ámbito de sociabilidad[13] ilimitado, sino que es también un lugar donde tienes el derecho a no entablar comunicación con todos. En el fondo, advierten las dos juezas, con la prohibición, se sacrifica un derecho fundamental individual, en aras de un principio abstracto hacen ver Nußberger y Jäderblom.

Si bien es cierto que la convivencia, este “vivir juntos”, requiere la posibilidad de intercambio interpersonal, en que mostrar la cara tiene un papel importante en la interacción humana, no se puede sostener que, a la inversa, la interacción humana sea imposible si no se muestra la cara o toda la cara. Pensemos en casos, perfectamente arraigados en la cultura europea como las actividades de ski y el motociclismo con cascos o el uso de trajes durante el carnaval. Como demuestran estos casos, la gente puede relacionarse sin mirar necesariamente en sí los ojos. Expresa el citado voto de minoría. Como amante de los deportes acuáticos, pienso también en los buzos.

Paradojalmente, en algunos países como Francia y Bélgica, se prohíbe y, en otros, se prentende prohibir el uso de la burka o del Niqab -que usan mujeres provenientes de algunos países musulmanes, no de todos- en calles, plazas y parques, justo en una época en que se generaliza el no cortarse la barba, con lo que también se oculta la cara[14]. Asimismo, los mismos que insisten en prohibir la burka son quienes más critican a GogleEarth y quienes pixean sus casas y edificios y los rostros de los paseantes (lo que no está mal). Y ¿qué me dicen del scanner corporal que te deja virtualmente desnuda al pasar frente a la pantalla en el aeropuerto? De alguna manera, su argumentaicón es inconsistente.

Nußberger y Jäderblom señalan, en su voto de minoría que se coloca así a la mujer -que es la afectada por la medida, lo que es para mí, aún peor- en un gran dilema: o romper con su fe religiosa, con su cultura y su convicción personal o ser fiel a su tradición y quedarse en la casa sin salir. O salir y enfrentar una sanción penal. Las dos juezas sostienen que es preferible la sensibilización y la educación (de paciencia y de comprensión, hablaría yo) y no tantas sanciones, amenazas y prohibiciones.

No sé qué opinen Uds.; pero pienso que la prohibición francesa no ayuda en nada ni a la integración, ni tampoco a la convivencia, a ese vivir juntos que el legislador francés pretende defender. Creo -y lo he visto en muchas amigas mías procedentes de países musulmanes- que nuestra forma de vivir abierta, liberal, tolerante, pluralista, multicultural tiene una fuerza de atracción muy grande, inmensamente más grande que las prohibiciones y las exigencias de asimilación forzada.


[1] “Man kann nicht alles verbieten, was man ablehnt”. No coloco link, porque la cita es super conocida y ha sido ampliamente citada por los medios.

[2] “Mir gefällt das mit der Vollverschleierung auch nicht (…) Aber man kann nun wirklich nicht alles, was einem nicht gefällt, verbieten”. En entrevista con ARD SPD-Vize Stegner: Burka-Verbot nicht grundgesetzkonform

[3] Citado en Benedicto 16 sobre la burka. Agradezco nuevamente a Ljudmila Hribar, por facilitarme el texto del libro en castellano. Ljudmila es la autora del blog JUAN PABLO II, maestro, padre, pastor, amigo….beato, santo! que recomiendo.

[4] En ¡Sácate la burka! Texto original en alemán: “Christen sind tolerant, und insofern lassen sie auch den anderen ihr Selbstverständnis. (…) Was die Burka angeht, sehe ich keinen Grund für ein generelles Verbot. Man sagt, manche Frauen würden die Burka gar nicht freiwillig tragen und sie sei eigentlich eine Vergewaltigung der Frau. Damit kann man natürlich nicht einverstanden sein. Wenn sie sie aber freiwillig tragen wollen, weiss ich nicht, warum man sie ihnen verbieten muss”.

[5] Ver artículo en Wikipedia en castellano

[7] Citado en Die Burka verleiht die Freiheit, Außenseiter zu sein: “Der Gesichtsschleier könne das Zusammenleben beeinträchtigen, weil das offene Gesicht eine wichtige Rolle für die soziale Interaktion spiele”.

[8] Critica Wolfgang Janisch, autor del artículo de la Süddeutsche recién citado: Die Burka verleiht die Freiheit, Außenseiter zu sein

[11] Citado por Maximilian Steinbeis en su artículo del blog de derecho constitucional Burkaverbot: Grundrechtsschutz auf Proportionalitäts-Fläschchen gezogen

[12] “It can hardly be argued that an individual has a right to enter into contact with other people, in public places, against their will. Otherwise such a right would have to be accompanied by a corresponding obligation. This would be incompatible with the spirit of the Convention. While communication is admittedly essential for life in society, the right to respect for private life also comprises the right not to communicate and not to enter into contact with others in public places – the right to be an outsider”. Texto citado por Maximilian Steinbeis en su artículo del blog de derecho constitucional Burkaverbot: Grundrechtsschutz auf Proportionalitäts-Fläschchen gezogen

[13] Raum der Geselligkeit lo denomina Anna von Notz en el Verfassungsblog: Der unendliche Raum der Geselligkeit

[14] Cfr. Jost Müller-Neuhof en Tagesspiegel: Rechts-Kolumne “EinSPRUCH” Kein Recht für Außenseiter

La Alternativa para Alemania (AfD) y los Verdes de la primera época

Muchas veces se compara la Alternative für Deutschland (Alternativa para Alemania o AfD) con los Verdes. Con los Verdes de la primera época, cuando el partido se estaba aún constituyendo. Se dice que los Verdes son hoy un partido aceptado, normal y democrático, que admite el parlamentarismo y que la AfD llegará también a serlo. Sí, llegaría también a serlo si la ayudamos: si aceptamos a sus dirigentes y simpatizantes como partícipes normales del acontecer político y no los “demonizamos” (término empleado con frecuencia[1]).

Se insinúa que los Verdes de la primera época -en su radicalidad y en su extremismo- habrían sido similares a los AfD de hoy. Y que, debido a que fueron aceptados, se habrían convertido en un partido más. Lo mismo ocurriría -opinan estos bien intencionados- con los populistas de derecha de la AfD y grupos cercanos. La AfD podría servir para aglutinarlos a todos y llevarlos así al terreno democrático. Con el  paso del tiempo, se tornarían “normales”, una colectividad política más, serían un partido más, aceptado y aceptable por todos.

Según esta teoría, parece que todos los partidos, nacerían extremos y se irían calmando con el tiempo, siendo aceptados por la población como un actor más del juego político.

Esta es una actitud sumamente relativista. Da como todo lo mismo. Qué más da que un partido sea extremista. Tenemos que darles acogida, no rechazarlos, no demonizarlos y pronto serán un partido integrado en el parlamento y totalmente normal. Y me dicen a mí que soy ingenua 😛

Los relativistas defensores de esta teoría son quienes critican al Comité central de los Católicos alemanes por no invitarlos a su reunión anual que acaba de tener lugar en la ciudad de Leipzig. Dicen que no hay que aislarlos, ni segregarlos, hay que invitarlos a todas partes y hablar con ellos. Con la fuerza del discurso, se irían, lentamente acercando a nosotros y -gracias a alguna extraña fuerza oculta- se convertirán en demócratas.

Yo también creo que el diálogo. pienso que el debate es bueno, que de una discusión abierta puede salir la luz. Sin embargo, tampoco soy ingenua y me baso en mi experiencia. Tengo bastantes amigos (ex-amigos) y conocidos, miembros y simpatizantes (algunos han estado o están en puestos como dirigentes de la AfD) de este partido y otros tantos amigos y conocidos de la nueva derecha y sólo les puedo decir que, por excepción, se puede hablar con ellos, ya que están carcomidos por el fanatismo.

Pienso que la AfD no se puede comparar con los Verdes de la primera época. Andreas Püttmann tiene razón, cuando hace ver que se equivocan quienen lo sostienen, puesto que el partido Verde, pese a trazos de extrema izquierda en un primer período, siempre fue una colectividad antiautoritaria y democrática-liberal, que se insertó, desde un comienzo en la tradición parlamentaria de Alemania.[2].

Por el contario, un partido autoritario, anti-islamista (crecientemente anti-católico) y racista[3], que está en contra de la integración de los refugiados, que los combate (incluso con las armas de fuego, si pudiera[4]) y pretende la asimilación de los extranjeros (voy a buscar mi Dirndl), un partido anti-globalización, que combate la Unión Europea y busca la salvación cerca de Putin, sinceramente, no veo como se pueda integrar en el espectro liberal y democrático de Alemania del siglo 21. Ni a nivel interno, ni menos aún, en el plano internacional.

Un partido -por inexpertos que sean sus dirigentes- que, en gran parte, representa un “pensamiento” (si es que a eso se le puede llamar pensamiento) racista y nacionalista, que compara nuestra democracia con una dictadura es quien realmente “difama” con su odio nuestra sociedad abierta. Un grupo político que difunde teorías de la conspiración y llama a la resistencia contra nuestro sistema político democrático-liberal y occidental, que difunde el odio y que bagateliza el uso de la violencia, es decididamente, de un calibre muy distinto al del que nunca fueron los Verdes en toda su historia[5].

En el fondo, el intento de presentarlos como los nuevos Verdes, es una tentativa de convertir a la nueva derecha en “presentable”, respetable, válido, en algo admisible. Lo que, a todas luces no es.

La AfD y, en general, la llamada nueva derecha en Alemania pretende cambiar Alemania[6]. Y cambiarla en un sentido que a ninguno de nosotros nos puede gustar. Menos que nada a los extranjeros en Alemania. Los extranjeros que son llamados “invasores” o simplemente “bárbaros”, olvidando que, en la época de la invasión del Imperio Romano, los bárbaros eran los llamados “germanos”; pero… ¡a quién le interesa la historia…! Para la AfD, el modelo occidental ha perdido su atractivo. Ellos buscan un nuevo modelo de sociedad.

No se trata de renovar la sociedad, ni de reformarla, ni mejorarla. Esa era la idea de los Verdes y realmente, se puede decir que lo lograron. Hoy todos somos ecologistas y defendemos el medio ambiente. Incluso el Papa Francisco[7]. Se trata más bien de una vuelta atrás. De restringir las libertades y derechos individuales, instaurar un estado autoritatio con un Führer a la cabeza y una democracia no-parlamentaria, donde las decisiones del jefe máximo puedan ser corroboradas por plebiscitos. La exigencia de la AfD de realizar plebiscitos y referenda, tiene poco y nada que ver con la democracia directa o con la democracia de base; pero sí mucho más que ver, con una democracia fingida, en que un líder máximo decide lo que hay que hacer -apoyado por un partido único- y hace corfirmar sus decisiones mediante pseudo elecciones o pseudo plebiscitos. Alemania tiene experiencia con ese sistema…

La nueva derecha en Alemania -de la que la AfD forma parte importante, como su miembro más exitoso- desprecia nuestra forma de vivir, que considera decadente. Difama los partidos políticos que llama partidos antiguos, sistemáticos o de consenso, como si el consenso fuera malo[8]. Ellos serían los disidentes, así se llaman a sí mismos, se comparan con los disidentes de la época soviética. Y comparan la Unión Europea con la Unión soviética… Confunden la democracia con la dictadura. Como twitteó alguna vez el ex-marido de Frauke Petry: si confundes a democracia con la dictadura, la que pierde es la libertad[9].

Pretenden acabar con el por ellos odiado parlamentarismo o régimen parlamentario que exige las coaliciones, precisamente llegar a un consenso, a un acuerdo y hace indispensables los compromisos, incluso con el rival político. Algo que la nueva derecha no aceptaria. Para ellos, todo compromiso es debilidad, para ellos todo es blanco o es negro, los tonos grises no existen. Pese a que su mentalidad es verdaderamente gris.

El autor francés Renaud Camus -todo un dandy- con su tesis del etmopluralismo goza de incomprensible popularidad entre estos grupos. Para él, “los de arriba” han “entregado, sin ofrecer resistencia, nuestro territorio a los invasores”. Los invasores somos los extranjeros. De acuerdo al etnopluralismo, cada pueblo debe permanecer puro, esto es, con poca y nada “mezcla” con “otros pueblos”. En otras palabras, un alemán sólo puede casarse con una alemana y una alemana, sólo con un alemán[10].

En suma, la Alternativa no se puede comparar con los Verdes de la primera época. Ambos idearios e ideales son total y completamente diferentes. El ADN de los verdes era anti-autoritario, profundamente democrático y abierto a todos. El de la AfD es profundamente autoritario, antidemocrático y defiende una sociedad cerrada y encerrada sobre sí misma. La AfD es etnopluralista y parte importante de sus miembros es abiertamente xenófoba o identitaria. La idea o el concepto de la persona humana que subyace en ambos pensamientos es completamente diferente. El concepto de persona humana en la AfD es absolutamente incompatible con el ideal cristiano. El de los Verdes, no.


[1] Una ex-amiga que entonces militaba en la AfD y cuyo marido era dirigente me decía día por medio que nos los demonizara, ni los difamara, ni demonizara a Putin, a quien ella defendía.

[2] Cfr. “Sie verkennen, dass die Öko-Partei, trotz linksradikaler Einsprengsel in der Frühzeit, im Kern einer antiautoritären, liberal-demokratischen Tradition zuzurechnen sind, in die sie parlamentarisch denn auch bald hineinfanden”. Püttmann: Abgrenzen statt annähern

[3] Ver las palabras llenas de desprecio de Gauland sobre el alemán y cristiano Jérôme Boateng, nacido y criado por su mamá alemana en Alemania; pero que, debido a que su papá es ganés, es más morenito que Gauland. Si esto no es racismo, no sé cómo llamarlo, Por otra parte, implica el rechazo de matrimonios entre gente de diversas nacionalidades. Algo propio del etnopluralismo 

No me quiero imaginar lo que siente su mamá cuando escucha este tipo de ataques racistas contra su propio hijo. Pero supongo que esto no les interesa mucho, ya que no he visto gente menos empática que la nueva derecha alemana.

Un resumen en inglés en: AfD provokes anger with racist comments about German national team player Boateng

[4] Ver declaraciones de Petry y von Storch sobre disparar a los refugiados.

[5] Cfr. “Eine in Teilen völkisch-nationalistische bis offen rassistische, Demokratie mit Diktaturvergleichen diffamierende politische Gruppierung, in der Verschwörungstheorien, Widerstandspathos, Hass und Gewaltverharmlosung wabern, ist von anderem Kaliber, als die Grünen es je waren. Sie mag im Bauchladen ihrer Protestanliegen manches Diskutable transportieren, doch das kann die »No-Gos« nicht aufwiegen”. Püttmann: Abgrenzen statt annähern

[6] Sobre la temática la AfD quiere cambiar el país, ver: Liane Bednarz: “Die AfD will ein anderes Land”

[7] Con su encíclica Laudato si.

[8] Les recuerdo el discurso de Petry en la reciende convención del partido en Stuttgart, donde ella hablóa abiertamente del tema. En youtube: https://www.youtube.com/watch?v=JWCTT2KXfLM

[9] Cfr. “Wo Demokratie als Diktatur der Mehrheit verstanden wird, bekommt die Freiheit kein Bein an die Erde” https://twitter.com/sven_petry/status/726650504042954752

[10] En el último curso de retiro del Opus Dei al que asistí. Me chocó ver a una centroamericana hablando durante todo el retiro sobre la AfD, a la cual defendía, ya que su marido pertenecía a ella. Reclamaba, en voz muy alta (pese a que el retiro era en silencio) que se tildara al partido de nazi. Yo pensaba: si la nueva derecha y el etnopluralismo estuviera en el poder, ella no habría podido casarse con su marido alemán. Pero claro, ella sólo repitía lo que escuchaba en su casa.

¡Sácate el kaftán!

En febrero pasado, escribí una columna titulada ¡Sácate la burka!  En ella, contaba de una conversación con una amiga que está a favor de la prohibición del burka… El fin de semana, mi amiga volvió a tocar el tema y a postular que se debe prohibir la burka e incluso el velo islámico. Los kaftanes[1] y en general, toda vestimenta musulmana.

Mi amiga dice que, si una va a Irán -por ej.- tiene que ponerse un velo. Claro, por eso mismo, yo no voy a Irán. No, en serio, estoy consciente que esta respuesta no es solución. Entre paréntesis, si yo fuera a ver al Papa, tampoco me pondría esos velos que he visto que usan las mujeres que lo visitan; iría con pantalones y de cualquier color, como hace Merkel cuando lo visita en Roma[2]. Okay, concedo que ese no es el tema…

Mi primera respuesta es: no es una cuestión de reciprocidad. No respeto los derechos de otra persona porque en su país respeten los míos. Tampoco pido que se respete mis derechos en otras latitudes, tan sólo porque en el mío, se respeten.

El respeto de los derechos de las personas no supone reciprocidad. Sino que es universal. Se basa en una situación de correlación. Hay un universalismo de los derechos fundamentales, al que me referí en El universalismo y los refugiados y que no está sujeto a la reciprocidad.

Mi segunda respuesta: Irán no es mi modelo de país (espero que, en el futuro, las cosas cambien). Que cambien en Irán; pero que no cambien en el mundo occidental, libre, en nuestra sociedad liberal, abierta, tolerante, democrática, etc.

Volviendo al tema de la burka, el velo, el kaftán o los jeans, espero que no cambien en nuestra sociedad que no tiene un código de vestimenta obligatorio. No quiero vestirme ni con un traje de Mao, ni con un uniforme verde oliva, ni que me obliguen a ponerme un velo islámico o a mis hijos, un kaftán. Si quieren ponérselo voluntariamente, son, eso sí libres para hacerlo… Y no solamente durante el carnaval. Por eso, vivimos en una sociedad libre, abierta y respetuosa de las minorías.

Tenemos que tener la seguridad suficiente, el convencimiento, el señorío como para decir, para clamar al cielo, para gritar que en una sociedad abierta como la nuestra, no puede haber un código de vestimenta, no quiero reglamentos para verstirme, rechazo toda dress code (Kleiderordnung) a nivel social, estatal. No quiero que me prohíban usar jeans, hoodies o zapatillas de deporte. Ni que prohíban los pantalones para las mujeres, ni las camisas sin manga, ni que se nos obligue a usar medias en verano. No, eso no es occidental. No es libre. No es lo muestro.

La carta de triunfo de nuestra sociedad es que nadie nos obliga a vestirnos de tal o de cual manera. Podemos usar jeans, corbata (los hombres y también las mujeres), zapatos altos o mocasines bajos, ballerinas, buzos de deporte, pantalones cortos, faldas largas o minis. Nos guiamos por la moda, o no; por la comodidad, por el propio gusto o por lo que nos dé la gana. Una ordenanza para vestirnos de cual o de tal manera sería una claudicación. A mi modo de ver, esto abarca también la educación[3].

Es un poco lo que dice la política Barbara John en entrevista en Die Welt[4]. Si estamos convencidos de la atractividad de nuestra sociedad, no le daremos tanta importancia a cada costumbre de otras personas, por absurda o sin sentido que me parezca. No por la presencia de algunas burkas, se destruye nuestra sociedad, un par de kaftanes no significa que nuestra sociedad abierta esté en peligro. Nosotros estamos por encima de esas nimiedades.

Por supuesto que hay cosas que no se pueden aceptar, como la segregación de la mujer, o los matrimonios obligados. Venga de quién venga…

Yo creo que nuestra forma de vivir abierta, liberal, tolerante, pluralista, multicultural sí tiene una fuerza de atracción muy grande, inmensamente más grande que las prohibiciones y las exigencias de asimilación forzada y por tanto, falsa.

Les hago ver que, a comienzos del siglo 20, en Chile, existían las llamadas drapeadas del manto negro, que parece que era la última moda en Santiago de 1911… aunque más parecen del siglo 14. Estas mujeres de la alta sociedad, usaban algo que yo diría que se parece mucho a la burka, pero dejando la cara -y sólo la cara- libre. Que yo sepa, nadie las obligó a sacarse el drapeado y hoy, en Chile, ya nadie lo usa y está totalmente olvidado. Sí, nuestra liberalidad es más efectiva que cualquier prohibición.

En suma, por lo mismo que nuestra sociedad es una sociedad libre, no puede imponer un código de vestimenta a las personas -ni a quienes integran esa sociedad, ni a los visitantes, turistas, o extranjeros-. Una ordenanza para vestirnos de tal o de cual manera sería una claudicación, una verdadera traición a la libertad. Que Irán se quede con su código de vestimenta, nosotros no lo necesitamos.


[1] Les recuerdo que, antes de la II Guerra y del Holocausto, se hablaba de los Kaftan-Juden, para referirse con odio y desprecio a los judíos especialmente procedentes del Centro y Este de Europa. Que venían llegando -por así decirlo- y aún no se habían asimilado a la cultura alemana.

[2]  Al Papa Francisco, ya cuatro veces.

[3] En alguna ocasión recibí un reto público, por parte de una española, en mi centro de la Obra, porque defendí que las mujeres alemanas se vistieran como quisieran. Ella me refutó abierta y publicamente (ella daba una charla) y me preguntó si yo quería que mi hija se vistiera así… Me quedé pensando: yo quiero que mis hijos se vistan cómo les dé la gana… 

[4] “Bei Muslimen verhalten wir uns wie Pubertierende”

John: Ja, und deshalb sollten wir uns fragen, ob wir wirklich auf jede unwesentliche Eigentümlichkeit, jede Absonderlichkeit, jeden Spleen, die es in allen Kulturen und in allen Religionen gibt, mit der Gesetzesmaschinerie und der gesellschaftlichen Verteufelung reagieren wollen? Was für ein Mangel an Souveränität. Ich bin von der Attraktivität der persönlichen Freiheit, die offene Gesellschaften auszeichnet, überzeugt.

Wenn wir so weitermachen – ängstlich und kleinmütig – und uns auf jeden Normabweichler stürzen, als hätte er Macht und Einfluss, die wesentlichen Werte nur durch seine Anwesenheit und seine Praktiken abzuschaffen, stellen wir uns ein Armutszeugnis aus. Wir verhalten uns wie Pubertierende, unsicher. Dafür gibt es keinen Grund.

Das heißt nicht, dass es keine Abgrenzung geben muss gegenüber bestimmten Praktiken und Verhaltensweisen – etwa wenn Mädchen zwangsverheiratet oder beschnitten werden sollen. Aber wir kommen nicht weiter, wenn wir mit der Lupe nach Abgrenzungen suchen.

Nos guste o no, en realidad todos somos africanos

Hace unos cuatro o cinco años -nada ha cambiado desde entonces- una amiga española[1] nos contó que en España, las agencias de publicidad solicitaban con frecuencia, modelos “tipo europeo”. Nos explicó que esto significa que las y los modelos tenían que ser blanquitos y de rasgos que quienes vivimos en Alemania, llamaríamos más bien, noreuropeos. Incluso nos mostró un aviso en que se llamaba a niños de “tipo europeo”, lo que resulta aún más chocante.

¡Qué cantidad de complejos y de barbaridades pueden caber dentro de la mente humana! Seguro que muchas personas compran la ropa de las o de los modelos y juran que ellas o ellos se ven iguales tan sólo por ponerse esa ropa que se veía tan bien en las fotos de la publicidad. ¿Así funciona el mecanismo publicitario? ¿O no?

Hoy me topé con la foto de perfil de un amigo (digital) peruano en Twitter. Se ve bastante bien; con un tipo igualmente “europeo” y bastante blanco, con rasgos poco menos que eslavos y mirada de artista de Hollywood. No, nada malo en escoger una foto buena para perfil. Sólo una persona masoquista podría elegir una en que se vea mal. Pero… ¿verse bien es verse como se vería una persona del Norte de Europa? De partida, yo que vivo en el Norte de Europa, les aseguro que hay cientos de milles, sino millones de personas de tipo noreuropeo que se ve bastante mal 😉

He visto fotos del amigo peruano en otras redes sociales y realmente se ve mucho más morenito y de un tipo mucho más autóctono que en la foto “lavada” de su perfil de Twitter. ¿Qué quieren que les diga? Se ve mucho mejor morenito y de estilo criollo que en su emblanquecida y estilizada foto de Twitter. Ayer vi en el supermercado a una negrita enblanquecida… ¿No se cansan de imitar a Michel Jackson…?

Recuerdo que hace años, una co-estudiante española en una Universidad alemana estaba sentada a mi lado, era un hermoso día de verano y disfrutábamos del sol y del buen tiempo. Cuando de pronto, ella comenzó a emitir chillidos… Miraba nuestros brazos desnudos (andábamos con poleras o camisas de manga corta)… Y me decía:: “¡tú eres más blanca que yo!”

Según Joaquín García-Huidobro (lo escribió cuando no era tan famoso y escribía “sólo” un blog): “La Ilustración del siglo XVIII tuvo entre sus características el presentar un modelo de hombre mucho más estrecho que el que proponían otros estilos culturales, como por ejemplo el barroco. Para los ilustrados, el modelo de ser humano era el habitante de París, Londres o Berlín. Un hombre de maneras refinadas y espíritu racionalista, de tez blanca y amante de la ciencia”[2]. Sí, probablemente, Joaquín tiene razón y esta es la causa. O una de las causas de los complejos de mis amigos.

Yo no creo que haya seres humanos que, debido a la etnia a la que pertenecen, sean, genética o culturalmente, superiores a otros. No creo que haya gente más tonta sólo por tener tal color de piel, de ojos o de pelo. Creo que hay sociedades que sí te permiten desarrollarte intelectualmente, que te permiten ser más creativa, más creativo; más libre… Mientras más libre, más creativo. Que posibilitan que te desarrolles, que hagas rendir tus talentos, tus capacidades, tus cualidades. En tales sociedades, el patrón cultural “se hereda”, por así decirlo, ya que tu familia, tu colegio, tu ambiente, la sociedad entera, te educa en ese sentido.

Una sociedad buena es una sociedad que te permite pensar por tí misma, por ti mismo, que te invita a que desenvuelvas tu inteligencia, tu capacidad,  tu espíritu, tu intelectualidad, tu entendimiento, tu ingenio, tu personalidad toda. Esta es la única sociedad capaz de progresar como tal, que mejora, que se desarrolla. Y que no se queda anclada en une determinada etapa histórica. En otras palabras, una sociedad abierta.

Hace algunos meses, conversábamos del tema y una amiga doctora en biología nos recomendó un artículo muy bueno que es un resumen para biólogos -entendible también para no-biólogos- de por qué hoy no podemos hablar de razas. En él se nos deja muy claro por qué decimos que las razas humanas no existen. No es que “ya” no existan, es que no han existido nunca. Menos aún existen para que algunas personas se suban sobre los hombros de otras en en una inhumana escala de valor, desarrollo o inteligencia[3] que considera a algunos mejores que a otros. Esto es lo que queremos expresar cuando decimos que todas las personas son iguales en dignidad y derechos[4].

El artículo que nos recomendó la bióloga se titula “Menschenrassen”, esto es, razas humanas[5]. Pienso que leer un artículo de background con respecto al tema “raza” o etnia puede servir un poco para aclarar ideas. Su autor, Ulrich Kattmann, aclara que el concepto “raza”, “race” se usa algunas veces para designar al conjunto de los seres humanos y no pretende hacer una clasificaión entre ellos.

Desde el punto de vista de la biología, todos los seres humanos formamos una especie (Art en alemán; species en inglés), ya que nos podemos “aparear” indistintamente unos con otros. En otras palabras, todos los miembros de la población humana nos podemos reproducir sexualmente con cualquier otro. (El subcontinente sudamericano -y desde hace algunas décadas, también el norteamericano- da felizmente cuenta de esta realidad). Kattmann explica que el término “raza” ha sido sustituido por el de subespecies. Sin embargo, también el concepto de subespecie da problemas hoy en la zoología.

Las prohibiciones de casarse entre gente de diverso “color de piel” o de diferentes orígenes culturales o étnicos, me parece que son una horrible aberración. Los prejuicios y las advertencias de no acercarse mucho a personas de “otra raza” son absolutamente condenables. El llamado etnopluralismo de algunos grupos políticos europeos de hoy en día es igualmente rechazable. Los etnopluralistas rechazan toda sociedad multicultural, que identifican con la decadencia de su propia supuesta cultura. El etnopluralismo postula que las diferentes culturas o etnias (evitan hablar de raza) deben vivir separadas en un determinado territorio (evitan usar el término Lebensraum), sin “mezcla” entre ellas. O sea, podemos ir de visita o como turistas al extranjero; pero no mezclarnos con los extranjeros cuyo país visitamos, ni ellos con nosotros. De ahí su rechazo a los refugiados y a los extranjeros en general[6].

Me gustaría poner pues de manifiesto que el rechazo al término raza -o subespecie- no obedece simplemente a caprichosas razones de political correctness que nos impide utilizar vocablos que antes usábamos sin problema. No, ni siquiera los zoólogos emplean hoy “raza” ya que una raza es muy difícil de delimitar. Siempre que se clasifica en una subespecie, la clasificación es arbitraria, obedece a la voluntad de quien fijó ciertos criterios de clasificación a su voluntad, y tiene por objeto servir a ciertos fines que pueden variar, según quien determine los parámetros de la clasificación.

Los tradicionales criterios de clasificación de las subespecies o razas que forman parte de la “raza humana” son, de acuerdo al biólogo alemán ya citado, todos externos, en el sentido que dicen relación con formas superficiales del cuerpo humano. Estas formas (color de la piel, forma del pelo o del párpado) son características recientes en la historia humana y ofrecen una ventaja selectiva. Incluso muchas de las características son simplemente expresión de una preferencia sexual, esto es, de qué persona considero más atractiva… lo que no ha sido igual a lo largo de la historia. Pienso en las venus prehistóricas que mis amigos de hoy encontrarían sumamente poco y/o nada atractivas.

Por otra parte, las características que han servido de criterio de clasificación en los organigramas en que se nos ha querido meter durante siglos, aparecen tan “mezcladas” en las sociedades realmente existentes, que es difícil decir qué peculiaridad pertenece realmente a qué subespecie. Genes y factores ambientales han tenido igual participación en ello. Hoy, la población de cualquier país tiene tal combinación o riqueza genética que sería imposible realizar una clasificación basándose en características corporales externas.

Llegados a este punto, nos podemos preguntarnos qué nos dice la genética, pues bien, Kattmann hace ver que los estudios revelan que las secuencias de ADN de las personas que viven hoy sobre la tierra son, en un 99,9% idénticas. Agrega: todas las diferencias genéticas concebibles afectan sólo el 1‰ de nuestra sustancia genética[7]. En otras palabras, somos más parecidos de lo que algunos querrían hacernos creer. Nuestras diferencias son meramente externas superficiales y… sin importancia.

Por último, pienso que, en tiempos de migraciones y de refugiados, resulta, por lo menos, ridiculo querer cerrarse y encerrarse frente a los demás… Menos ridículo y más perverso es querer revivir las teorías racistas -sin asidero científico- que tanto daño hicieron durante el siglo 20 y antes. Tampoco me parece aceptable el racismo cotidiano, ese racismo light que algunos intentan justificar, porque “todos lo hacen”. Menos aún, es admisible una prohibición social de casarse con alguien superficialmente distinto[8]. Después de todo, como dice el mismo Kattmann, “nos guste o no nos guste, en realidad somos todos africanos”[9].


[1] Que trabajaba en el rubro de la costura y publicidad… esto es, de la moda 😉

[2] La lección de Evo, en el blog Estagira.

[3] Pienso en el social darwinista social demócrata alemán Thilo Sarrazin.

[4] Artículo 1° de la Constitución política del Estado de Chile, capítulo 1: Bases de la Institucionalidad. Esto es, lo fundamental dentro de lo fundamental. Lo esencial. Cláusula pétrea, esto es irreformable del texto constitucional chileno.

[5] Menschenrassen, en la revista Spektrum, sección Diccionario de Biología.

[6] El etnopluralismo es hoy muy popular entre los movimientos de la derecha (nueva o vieja) extrema en Europa actual.

[7] Kattmann comenta que los humanos nos diferenciamos genéticamente entre nosotros mucho menos de lo que se diferencian los chimpancés, que son genéticamente muchos más distintos entre ellos, de acuerdo a la zona geográfica de la que proceden.

[8] Recuerdo la frase de Escrivá, cuando hablaba de “…blancos, negros, amarillos, de todos los colores, de todas las combinaciones que el amor humano puede hacer”.

[9] Supongo que todos saben que el ser humano proviene originalmente de África, desde donde se expandió por el resto del mundo.

Los judíos tampoco son tontos

Hemos llegado al absurdo que algunos miembros de la comunidad judía en Francia, ven en Marine Le Pen y su Front National a una especie de aliados defensores de los judíos franceses. En circunstancias que el mismo fundador de esa colectividad de extrema derecha, el papá de Marine, Jean-Marie Le Pen, fue, es y sigue siendo, un conocido antisemita y negador del Holocausto, como han sido tradicionalmente los extremistas de derecha europeos.

Esta semana, Alan Posener, uno de los dos periodistas judíos más importantes de Alemania (el otro es Michel Friedman; ambos muy diferentes), publica en su blog una serie de comentarios de lectores aparecidos en un artículo de Junge Freiheit.

Junge Freiheit[1] es un medio bisagra entre el extrema derecha y los ultra conservadores[2]. En los años 90, fue observado por el Verfassungsschutz de Nordrhein-Westfalen y parcialmente por el de Baviera; pero la sentencia del Tribunal Constitucional de 2005, ordenó dejar de observarlo, debido a la garantía constitucional de la libertad de prensa. Algo parecido ocurrió en Baden-Württemberg. Estas observaciones se realizan en Alemania cuando se sabe que algún medio u organización actúa en contra del orden fundamental de libertad y democracia[3].

En los últimos anos, Junge Freiheit se ha acercado a sectores cristianos. Tanto evangelicales (protestantes piestistas y de “iglesias libres”, esto es, que no son evangélicas-luteranas), como a católicos de extrema derecha (los llamados Rechtskatholiken, entre quienes se cuentan bastantes ex-amig@s mi@s). Junge Freiheit anuncia en Kathnet (llamado “la secta”)[4]. En su artículo la derecha religiosa y sus alianzas no-santas[5], Andreas Püttmann cuenta que la publicidad de Junge Freiheit en Kathnet decía: “Jedes Abo eine konservative Revolution”, esto es, cada suscripción es una revolución conservadora. Algunos autores conservadores del espectro católico (de esos que rechazan implícitamente al Papa Francisco) escriben en la Junge Freiheit. (Son los autodenominados “buenos católicos”, como si todos los demás fuéramos malos).

Sí, en esa insana e insanta alianza entre la extrema derecha y el cristianismo ultraconservador europeo[6] -disfrazado algunas veces de conservantismo “valórico” o simplemente nacionalista e incluso de liberalismo (SIC)[7]-, sus representantes o bien son totalmente pro Israel o están completamente en contra.

El fundador de la Junge Freiheit es Dieter Stein, actualmente es su redactor jefe. Hijo de un militar y que siempre ha tenido una tendencia de ultraderecha antidemocrática, como se lee en Wikipedia. Últimamente, Stein ha escrito artículos de contenido cristiano (al menos, lo que él entiende por tal). Por supuesto que siempre con un contenido político, poniendo la fe cristiana al servicio de sus intereses contingentes, de acuerdo a esa forma de clericalismo en que se pone la fe al servicio de la política.

Toda esta introducción para dejar un poco más claro de donde tomó Posener los comentarios de lectores. Su artículo se titula: Was die Leser der „Jungen Freiheit“ so über Juden denken, esto es: lo que los lectores de la Junge Freiheit piensan sobre los judíos. En el artículo en cuestión, Dieter Stein asegura que los judíos habrían abandonado su apoyo al proyecto de sociedad multicultural y que estarían a favor de que Alemania se defienda de la marea extranjera[8]. Ya usar la expresión “marea extranjera” nos da una idea de qué piensa Stein sobre los extranjeros.

Los comentarios de los lectores de este artículo concreto de la Junge Freiheit, son abierta y connotadamente antisemitas y -a mi modo de ver- destilan el mismo odio a los judíos y usan el mismo lenguaje de sus “abuelos y abuelas nazis”[9], para usar el término que el historiador, especialista en antisemitismo, Götz Aly, empleó la semana pasada, en su columna en la Berliner Zeitung. Aly sostiene que gran parte de la crítica a Mark Zuckerberg es antisemita[10] [11].

En el caso de la Junge Freiheit, se trata de conservadores de extrema derecha que están -teóricamente- a favor de Israel. Sin embargo, las opiniones de sus lectores -sin excepción- los delatan como antisemitas. En el fondo, tal como abusan de la fe cristiana para sus fines políticos y utilizan un supuesto gran amor por Israel y por el pueblo judío, para justificar -también con su supuesta defensa de Israel- su odio hacia los musulmanes. Hacia el Islam en general.

Es la vieja y absurda mentalidad -casi matemática- según la cual, el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Yo aconsejaría a todos mis amigos y lectores judíos que no pisen el palito, que no se dejen engañar.

Hemos llegado al absurdo que algunos miembros de la comunidad judía en Francia, ven en Marine Le Pen y su Front National a una especie de aliados defensores de los judíos franceses. En circunstancias que el mismo fundador de esa colectividad de extrema derecha, el papá de Marine, Jean-Marie Le Pen, fue, es y sigue siendo, un conocido antisemita y negador del Holocausto, como han sido tradicionalmente los extremistas de derecha europeos.

Ya el 2012, el arquitecto Salomon Korn, vicepresidente de la Comunidad Judía de Alemania, advertía en entrevista con el Süddeutsche, que ahora que la inmigración musulmana ha aumentado, los judíos somos vistos de manera diferente. “De repente se habla de las ‘raíces judeo-cristiana de Occidente’”, del Abendland, como dicen los ultra conservadores, que no hablan de Westen. (En castellano, existe una sola palabra Occidente, para Abendland y para Westen; pero en alemán, son términos diferentes). Korn prosigue: “como si se tratara de incluir a los judíos en un frente común contra los musulmanes”.

“Tenemos que tomar con mucha cautela algunos de los abrazos que estamos recibiendo de una parte de la sociedad alemana no judía, ya que estos gestos pueden ser motivados funcionalmente”[12]. Tiene razón don Salomón. La entrevista de titula: “Leitkultur ist nah dran an Kulturdiktatur”, esto es: una cultura guía es muy cercana a una dictadura cultural. Leitkultur, esto es, cultura guía, es un lugar común de conservadores y personas de extrema derecha.

En realidad, es lo mismo que advertiría yo a los mismos cristianos: cuidado con los abrazos de oso de los extremistas de derecha y de los ultra conservadores que se fotografían encendiendo velas a santos y besando íconos… ¡Cuidado!

Aún peor que Junge Freiheit -si es que esto es posible- es el blog Politically Incorrect. Antes de seguir adelante, tengo que confesar que conocí a su autor, Stefan Herre, hace muchos años, cuando Ratzinger se convirtió en Papa y Stefan comenzó a escribir su blog (¿Está demás decir que él era fan del Papa Benedicto?). En esa época, él publicaba fotos de sus niños subiendo a los árboles y era muy amable. Yo no habría podido creer, en ese entonces, que su blog se convertiría en la monstruosa máquina de propaganda y de propagación del odio que es ahora.

Leí la primera advertencia acerca de este nuevo rumbo que había tomado PI en un blog liberal, que se hacía ver que PI se había pasado de la raya, ya que sus fans llegaban a los aeropuertos, donde fotografiaban a extranjeros, especialmente musulmanes que llegaban a Alemania. Y los trataban con violencia. Mejor ni imaginarse para qué usaban después las fotos.

Pues bien, PI o PI News, como se llama comúnmente, es una página que se declara fan absoluto de Israel, de Estados Unidos (no de Obama, claro) y de los judíos en general. Tiene banderitas de Israel y norteamericanas. Y hasta una foto del tío Sam…

Sin embargo, como los judíos alemanes no son tontos, en febrero de este año, el Consejo central de los judíos en Alemania declaró claramente que el portal PI News, es tan peligroso como la NPD (partido de extrema derecha de tendencia nacional socialista)[13].

En el diario de Osnabrück, Josef Schuster, presidente del Consejo central de judíos en Alemania, advierte del peligro[14] de las nuevas redes trazadas por el populismo de derecha: un peligro para nuestra sociedad pluralista. Menciona a PI News que -afirma- trabaja conjuntamente con Pegida. PI News combate una supuesta islamización de Alemania y una igualmente supuesta bonhomía (Gutmenschentum) de los alemanes. Es sorprendente que decirle Gutmensch a alguien se ha convertido, para estos sectores, en casi un insulto[15].

PI News respondió a la crítica de los judíos, diciendo que era una difamación (Diffamierung es una palabra igualmente de moda entre la gente extrema. Lo usan mucho los AfD). Agrega que ellos seguirán trabajando para Israel, que es la única democracia en el Medio Oriente, primera línea en la lucha contra la islamización que, cada vez más rápido, avanza en Europa”[16]. Creo que no hace falta comentar…

Recuerdo que hace no mucho, uno de los blogs espanoles más islamófobos que ha existido (la Yihad en Eurabia), a cuyo autor -Carlos A.- también conocí (vivía en Frankfurt) primero tenía igualmente banderitas israelíes y alababa a los judíos sobremanera. Hasta que Carlos se peleó con Augusto (espanol-alemán) y Carlos dijo que él ya no iba a callar más: que los judíos eran tan malos como los musulmanes. Mostró la hilacha…

Volviendo al tema de la multiculturalidad, con que inicié esta columna, en entrevista con la Jüdische Allgemeine[17] (diario judío de Alemania), Josef Schuster hace ver que Alemania es uno de los países más ricos del mundo y tiene la obligación moral de acoger a las personas que han debido huir de sus países. “En otros tiempos, miles de personas debieron abandonar Alemania para salvar su vida. Ahora le toca a Alemania demostrar humanidad”. Nos llama a ponernos del lado de las personas amenazadas por Pegida y toda esa red de extrema derecha. “Tenemos que decir con toda claridad que los musulmanes pertenecen a nuestro país. Minorías religiosas como los musulmanes no son una amenaza para nuestro país, sino que un enriquecimiento”, concluye el dirigente judío.

Pienso que, tenemos que ocuparnos de ellos, de los refugiados, de los inmigrantes (incluso de los del Sur de Europa, donde igualmente campea el antisemitismo). Sobre todo, “llegar antes” y enseñarles que el antisemitismo es contrario absolutamente al orden fundamental de libertad y democracia, que debe ser respetado por todos, también por quienes viven en Alemania desde hace 50 generaciones. La ley los obliga tanto a los “bio-alemanes”, como a los que acaban de llegar.

No se puede ocultar que muchos de los inmigrantes de países árabes –nuestros hermanos refugiados– vienen de un ambiente y han recibido una educación (en los últimos cien años, creo que antes era distinto y que los países musulmanes eran tanto más tolerantes que los cristianos) decididamente anti-israelí. Y esto es lo que tenemos que contrarrestar con toda nuestra fuerza. Lo mismo que tenemos que luchar contra las teorías conspiranoicas en que encontramos unidos, tanto a extremistas islámicos, de derecha, de izquierda y a antisemitas.

A comienzos de este año, Schuster recomendó no pasear con una kippa judía por algún barrió problemático de Berlín. Por problemático, entiende un barrio con un gran porcentaje de musulmanes. No lo recomendó para no provocar[18]. Es un tema de prudencia; pero no deja de ser lamentable que haya tenido que aconsejarlo, ya que, en realidad, no debería haber no-go-areas para nadie dentro de Alemania.

Aiman Mazyek, presidente del Consejo central de los musulmanes en Alemania y el publicista judío Rafael Seligmann, decidieron poner a prueba el consejo de Schuster[19]. Escogieron Kreuzberg. Dieron una vuelta por este barrio, de mayoría musulmana y acabaron en un negocio de dulces turcos. A nadie le llamó la atención, ni el judío, con su kippa, ni el musulmán con su cap de oración. (Lamentablemente, no encuentro videos del paseo; pero sí muchas fotos).

rbb dice que es evidente que no iba a pasar nada, ya que el 90% de todos los delitos con un background antisemita o antimusulmán (islamófobo) son cometidos por personas provenientes de la extrema derecha. Y los extremistas de derecha no viven en Kreuzberg[20]. Tiene razón el rbb.


[1] El medio fue fundado, en los anos 80 por un grupo de estudiantes ultraconservadores (todos hombres) y pertenecientes a Burschenschaften (asociaciones estudiantiles que gozan de pésima fama en Alemania), especialmente importantes fue su relación con la conocida (negativamente)Burschenschaft Danubia de München.

Un amigo mío chileno que, debido a que él integra una Burschenschaft en Chile (donde las Burschenschaften son muy diferentes), conoció, como invitado, la Danubia por dentro. Me contó que en ella efectivamente celebraban Führer-Kneipen… Esto es, “tomateras” (whisky en vasos de cerveza) en honor de Hitler, para “celebrar en cumpleaños del Führer”.

[2] Dándole cabida a autores dudosamente democráticos, los “tontos útiles” ultraconservadores (a la derecha de la CDU y de la CSU) legitiman a autores y a sectores antidemocráticos. Les dan tribuna para darse a conocer. Con ello, asimismo, su revolución extremista gana adeptos entre los grupos ultra conservadores, en el límite de lo que es aceptable en una sociedad pluralista.

[3] Ver: El orden fundamental de libertad y democracia en la Ley fundamental o constitución alemana..

[4] La revolución conservadora no es un tópico que nos pueda dejar despreocupados en Alemania, ya que se entiende por tal, el movimiento pre-nacional socialista de la República de Weimar. Entre ellos se cuentan claros precursores del nacional socialismo, como también personas que se opusieron posteriormente a él; pero que, en definitiva, contribuyeron al triunfo de Hitler.

Ver más sobre la revolución conservadora en mi artículo ¿Una pelea de familia? 

[6] Para Alemania, ver 1) Die Rechtsausleger, de Andreas Püttmann, en Christ und Welt, de junio de este ano. 2) Religiöse Rechte und ihre unheiligen Allianzen (la derecha religiosa y sus alianzas no-santas), del mismo autor, en Cicero. 3) El estudio de Liane Bednarz y Andreas Püttmann,  aparecido como pdf en la Fundación Adenauer, de la CDU: Monitor Religion und Politik: Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen. 4) El libro Gefährliche Bürger (ciudadanos peligrosos) de Liane Bednarz y Christoph Giesa.

[8] “auch die Juden würden inzwischen ihre Unterstützung für Multikulti aufgeben und dafür sein, dass sich Deutschland gegen die Fremdenflut wehrt”.

[9] “unsere Nazi-Opas und -Omas”.

[10] Su artículo en BZ, Die Häme gegen Mark Zuckerberg ist antisemitisch. En castellano: la burla / la malovolencia contra Mark Zuckerberg es antisemita.

[11] Sobre el tema donación de Mark Zuckerberg, recomiendo, de Karen Horn, Besser ohne moralische Überzuckerung: Weshalb der Facebook-Gründer weniger reden und mehr handeln sollte

[12] In dem Maße, in dem die Zuwanderung von Muslimen zugenommen hat, werden Juden anders betrachtet. Plötzlich ist da die Rede von den “christlich-jüdischen Wurzeln des Abendlandes” – so, als ob man die Juden in eine gemeinsame Front gegen die Muslime einbinden müsste. Manche Umarmungen, die wir derzeit von einem Teil der nichtjüdischen deutschen Gesellschaft erfahren, sind mit Vorsicht zu genießen. Solche Gesten könnten auch funktionalistisch motiviert sein. Gewiss: Die Geschichte der Juden in Deutschland reicht 1700 Jahre zurück: aber Verfolgungen, Ausgrenzungen und Massenmord durchziehen diesen Zeitraum bis in die Neuzeit. “Christlich-jüdische Wurzeln” wird man da schwerlich finden. Es gibt natürlich jüdische Wurzeln in diesem Land, vor allem in der Religion, beispielsweise im – aus christlicher Sicht – Alten und Neuen Testament.

[13] Feindbild Islam “Es sind meist Aktivisten des Internetportals Politically Incorrect (PI), das neuerdings zu den Bündnispartnern von Pro Köln gehört. PI ist ein sich proamerikanisch und proisraelisch gebendes Portal, das sich dem Kampf gegen eine »Islamisierung Europas« verschrieben hat”.

Ver también: Wenn Rechte pilgern 

[14] Entrevista con Josef Schuster en la Neue Osnabrücker Zeitung: Gefährlich wie die NPD: Zentralrat der Juden warnt vor „PI News“

[15] Me han dicho varias veces que soy un Gutmensch, una persona buena… Les contesto que prefiero ser una persona buena (Gutmensch) que una mala (Bösmensch).

[16] Das Netzwerk bleibe seiner Linie treu und werde sich auch weiterhin für Israel, „der einzigen Demokratie im Nahen Osten, als Frontlinie im Kampf gegen die immer schneller voranschreitende Islamisierung Europas einsetzen“.

[18] Schuster warnt vor Tragen der Kippa in Problemvierteln Schuster desaconseja la kippa en un barrio problemático.

[19] Les preguntaron en un programa de Phoenix, si ellos estarían dispuestos a hacer la prueba y pasear, cada uno con su respectivo gorro de oración por un barrio problemático de Berlín. El excelente video: “Die neue Intoleranz – Antisemitismus, Islamophobie, Fremdenhass” – Unter den Linden vom 02.03.2015 La nueva intolerancia – antisemitismo, islamofobia, xenofobia”.

Alemania apuñalada

Henriette Reker repartía ayer por la mañana, rosas en una plaza de Colonia-Braunfels. Era el último día de la campaña electoral que la directora de temas sociales de la ciudad de Colonia, en realidad, ya tenía ganada (según las encuestas). Independiente, apoyada por la CDU, la FDP, los Verdes y asociaciones de electores independientes. Se enfrenta al candidado social demócrata. Reker es la candidata de los partidos que la AfD y otros grupos llaman “Altparteien”, esto es, los partidos antiguos; no los nuevos como se autodenimonan ellos.

Al querer entregar una rosa, un hombre le enterró este cuchillo (tenía consigo un segundo cuchillo) en el cuello (y, al parecer, también en el abdomen), hiriendo igualmente a otras personas. Entre ellas, a Anette von Waldow, política liberal (FDP) que recibió dos puñaladas.

El atentado -un verdadero amok- fue perpetrado por un hombre de 44 años, de profesión maestro pintor, pero que no trabaja desde hace años, vive de la ayuda social (sin familia). “Tenía que hacerlo” (Ich musste es tun), “yo los defiendo a todos ustedes” (ich schütze euch alle), “lo hice por la política de los refugiados de Reker” (ich habe das wegen der Flüchtlingspolitik getan), “Merkel, Reker, inundación de refugiados” (Merkel, Reker, Flüchtlingsschwemme).

Flüchtlingsschwemme, Flüchtlingsflut (marea de refugiados) y otros términos similares son propios del vocabulario de los grupos de extrema derecha y que ya han conquistado un porcentaje importante del centro de la sociedad e incluso de grupúsculos “cristianos”. La populista de derecha AfD (la falsa alternativa para Alemania) también emplea esta terminología. Al igual que la NPD.

La frase que aún no hemos podído descrifrar es “yo salvo al mesías” (ich rette den Messias). Lo que sí está claro es el background religioso de esta afirmación. Quién sabe qué blogs pseudo cristianos o qué llamados a defender el occidente cristiano escuchó este maestro pintor, para salir de su timidez y querer salvar a los alemanes de la “marea de refugiados”.

La candidata Reker, como encargada de los temas sociales en el municipio de la ciudad de Colonia, era la responsable de la ayuda para los refugiados. Aunque no estaba trabajando como tal, debido a su candidatura, su apertura frente a los refugiados es indudable y está expresada en su programa. Lo pueden ver aquí en su página

Reker había sido atacada ya desde el insano e insanto blog “politically incorrect” (PI). Con cuyo fundador, me avergüenzo haber tenido contacto blogosférico alguna vez. Evidentemente, no hay link, porque no contribuyo a aumentar su tráfico. Además, tengo responsabilidad con respecto a los links que coloco.

Pienso que, quien siembra el odio, es corresponsable de estos hechos de violencia. Como señalé en Alemania ardiente, también las palabras pueden matar… Quienes están sentados detrás de sus laptops, tablets o iPhones (sin saber siquiera que Steve Jobs era hijo de un refugiado sirio en los EEUU) y, desde allí, siembran un clima de odio y de violencia (y no de paz y alegría) tienen la indudable responsabilidad como autores intelectuales. Como autores intelectuales de graves delitos, como en este caso.

En la conferencia de prensa de ayer en la tarde (del jefe de la policía, del fiscal jefe de Colonia y del alcalde de Colonia; transmitida en directo en internet), la policía y el fiscal señalaron claramente que estamos ante un atentado con una motivación xenofóbica. El odio a los extranjeros -especialmente a los refugiados- fue causa esencial del delito que cometió este hombre de 44 años. Esto, de acuerdo a sus declaraciones, tanto en el lugar y momento de los hechos, como posteriormente,

La nueva derecha, rinde fruto… Los enemigos de la sociedad abierta tienen éxito (relativo) en su campaña de azuzamiento y de odio contra los refugiados y, en general, contra los extranjeros. Cuando ellos dicen que los refugiados y, en general, los extranjeros, tenemos que someternos a la ley alemana, parece que olvidan que quienes no se someten a la ley y el orden son, como en este caso, sus mismos lectores, correligionarios, adeptos o como quieran llamarlos.

La semilla de Pegida (con su horca, reservada para Merkel y Gabriel), la de los antiamericanos, anti-TTIP y su guillotina, la de Pro NRW, de la AfD y de los “camaradas” rinden fruto. Un fruto estéril (contradictio in adiecto), seco, yermo, muerto… Un fruto de muerte, de violencia, de odio, de oscuridad, no es Alemania luminosa, sino ocura, muy oscura. Me pregunto si estos grupos ya se han distanciado del hecho de sangre… Me temo que no. Lo que abundan en internet, son las teorías de la conspiración provenientes de estos grupúsculos.

En el marco de la revolución conservadora, se entiende la incitación a la desobediencia civil de Kubitschek, el llamado a que todo arda, de Höcke. Sí, la convocatoria a que se liquide a los “antiguos políticos” (simbolizado gráficamente en horcas y guillotinas) de los “antiguos partidos”, que se derribe a los traidores al pueblo (Volksverräter, el grito de Pegida, de Hogesa y otros) tiene efecto, un efecto aniquilador. El cataclismo se aproxima, después de él, en el marco de un proceso de palingénesis, renacerá la nueva sociedad libre de plagas y animales dañinos (Schädlinge, como les llaman ellos).

Estos mismos grupúsculos sostienen que se deberían suspender las elecciones de hoy en Colonia. Pienso que no. Que la mejor manera de responder a este ataque a la democracia, es precisamente, que las lecciones tengan lugar hoy, como estaban planeadas.

Sí, tenían razón Bednarz y Giesa cuando nos decían que los ciudadanos preocupados son, en realidad, ciudadanos muy peligrosos. Bajarle el nivel a su peligrosidad, como todo si fuera una simple “pelea de familia” es, por lo menos, irresponsable. Más razones aún para comprar su libro: Gefährliche Bürger.

Alemania luminosa

Esta semana 1, hemos visto como Alemania abandona la neutralidad y toma partido. Es lo que el Presidente alemán, Joachim Gauck denomina la “Alemania luminosa” (Helles Deutschland #hellesdeutschland como hashtag).

En contraposición a Alemania oscura o #dunkeldeutschland, que describe lo que hemos visto en las semanas anteriores en Heidenau (ciudad en el Este de Alemania, en Sajonia) y antes en Tröglitz (igualmente en el Este, en Sajonia-Anhalt).

Algunos critican a Gauck ya que Alemania brillante representaría a Alemania occidental y la Alemania oscura, a Alemania oriental. Gauck -que viene del Este, de Rostock, al Norte de la antigua República democrática alemana- nunca se refirió a Alemania occidental como brillante, y a Alemania oriental como oscura. Esta es una interpretación totalmente errada y destinada sólo a fomentar resentimientos.

Sin embargo, quienes lo plantean, se basan en el desnivel que existe entre la xenofobia a este lado y al otro. Los atentados a hogares de asilados se producen más en el Este. ¿Cuánto más? 50% más. Las cifras del Ministerio federal del Interior para el ano 2014 hablan un lenguaje muy claro: de los 130 atentados racistas, 61 de ellos tuvieron lugar en el Este, esto es, un 47%. Y esto, considerando que en los nuevos Bundesländer vive sólo un 20% de la población total de Alemania.

Según la Fundación Amadeu-Antonio 2, en lo que va de este ano, han tenido lugar 500 ataques contra refugiados. Sin embargo, el racismo y la xenofobia no son únicamente un problema del Este 3. Son un problema de toda Alemania. De todos nosotros. Las razones para que en el Este sea de mayor envergadura son múltiples y tal vez podamos conversar de ellas en otra oportunidad en este blog.

Gauck planteó esta tesis de las dos alemanias de manera más o menos espontánea -aunque probablemente es algo que venía pensando desde hacía mucho tiempo- en una visita a un hogar de refugiados en Berlin-Wilmersdorf 4 (localidad de Berlín que era parte de Berlín occidental, no de Berlín oriental).

La Alemania luminosa es algo que ha irrumpido con mucha fuerza durante los últimos días, sobre todo en München. Donde las imágenes han sido positivamente arrasadoras y casi nos han cegado con su luminosidad. Un joven policía que pone su sombrero a un niño sirio; un hombre mayor y bien vestido que sonríe y saluda a un anciano refugiado que lo mira y le sonríe. Miles de ositos de peluche, millones de sandwichs, billones de botellas de agua… Multitud aplaudiendo a los refugiados que se acercaban a München. Niños sonriendo con nuevos juguetes que desconocidos han puesto en sus manos en la estación central de la capital bávara 5. Una especie de petición de perdón por la muerte de Aylan Kurdi. Un intento de que el bien supere al mal, de que la alegría de llegar a un país que los acoge sea más que la tristeza de dejar el suyo en guerra. 

Parece que queremos mostrar al mundo que hay otra Alemania, una distinta a la de Heidenau, de Tröglitz… y de otras localidades. Y el mundo comtempla boquiabierto las escenas de Alemania… Refugiados con carteles escritos en cartón que dicen “Thank you Germany” o “I ❤ Germany”, “I ❤ Merkel”. 

Una Alemania amable, abierta y agradable, una Alemania solidaria, que se parece más a lo que nos propone el Papa Francisco 6-tan popular por estos lados- que a las antiguas campañas contra los inmigrantes organizadas por la democracia cristiana antigua, por la CDU pre-Merkel. ¿Quién puede olvidar la última de ellas, titulada “Niños y no indios” (“Kinder statt Inder” 7)?

Para mí, es el triunfo definitivo -espero que sea definitivo- de Carl Popper y de su idea de la sociedad abierta, de la open society, de la offene Gesellschaft 8. Para mí, Alemania luminosa es una sociedad abierta y no puede ser de otra forma.

La sociedad abierta no sólo es democrática (democracia representativa y liberal; Viktor Orbán no tiene razón 9, sino que es necesariamente, multicultural en el más amplio sentido de este término. No es una sociedad “homogénea”, sino heterogénea… Pluralista, variopinta, multicolor, como le llamamos en Alemania (bunt).

Alemania luminosa va a sufrir contradicciones y retrocesos. Los retrógrados de siempre -quienes quieren dar vuelta atrás las hojas del calendario- no cederán sin ofrecer resistencia. La resistencia también está presente en sectores más burgueses de la sociedad, que osan disfrazar su intento de regreso al pasado, como cristianismo. Las advertencias sobre la islamización de la sociedad, sobre la imposición de la sharia y del chador… Miedo, miedo miedo… Parecen tener tanto miedo que, correlativamente al aumento de su miedo, pierden su humanidad, su empatía (si es que alguna vez la tuvieron) y hasta su capacidad de pensar, de amar y de escuchar.

Algunos temen que algún refugiado sea, un terrorista (En esto, se parecen a los gobernantes del Golfo, de quienes, en realidad no distan demasiado 10). Algunos me parece que lo esperan, que hasta lo desean, para poder decirnos “ven, teníamos razón, hasta el niño más dulce puede convertirse en un extremista, no los dejemos entrar”. Yo prefiero confiar en la gente, confiar en el hombre y en la mujer. Y no desconfiar de los demás… Nada me asegura que entre mis propios vecinos no vaya a surgir un Breivik 11. Pero tampoco puedo pensar que cada persona con el pelo y la piel claros sea un terrorista en ciernes. Eso sería, por lo menos ridículo.  

Depende de nosotros cuál de las dos alemanias elegimos -y a cuál de las dos contribuimos- la nueva Alemania luminosa, esperanzadora, la sociedad abierta, multicultural, respetuosa, democrática… O la del pasado, la oscura.

Para mí está bien claro: Yo prefiero la luz 🙂

_________________

1 Comienzo esta columna con la frase con que el periodista alemán Michael Miersch empieza sus comentarios semanales en el diario “Die Welt”: “Diese Woche”. Me gusta mucho esta sencillez. 

2 Karte der Gewalt http://www.zeit.de/politik/deutschland/2015-08/gewalt-gegen-fluechtlinge-rassismus-deutschland-anschlaege-koerperverletzung 

3 Es gibt ein West-Bundesland, in dem Ausländerhass so schlimm ist wie in Sachsen http://www.huffingtonpost.de/2015/09/01/bayern-sachsen-auslaender_n_8064118.html 

4 Flüchtlinge in Deutschland: Gauck in Berlin-Wilmersdorf am 26.08.2015 https://www.youtube.com/watch?v=lrdY_xXZMec 

5 “Welcome to Germany” – People applaud and greet migrants with gifts as they arrive in Munich https://www.facebook.com/bbcnews/videos/10153072042347217/?pnref=story 

6 “El papa Francisco llamó a todas las parroquias de Europa a acoger una familia de refugiados” http://www.infobae.com/2015/09/06/1753334-el-papa-francisco-llamo-todas-las-parroquias-europa-acoger-una-familia-refugiados 

7 Ver comienzo de Politische Positionen und Kontroversen https://de.wikipedia.org/wiki/J%C3%BCrgen_R%C3%BCttgers#Politische_Positionen_und_Kontroversen

8 Offene Gesellschaft en Wikipedia https://de.wikipedia.org/wiki/Offene_Gesellschaft

9 Kann eine Demokratie “illiberal” sein? http://www.tagesspiegel.de/politik/kann-eine-demokratie-illiberal-sein-zwist-zwischen-angela-merkel-und-viktor-orban-in-budapest/11317748.html 

10 Imagen de Marian Kamiensky https://twitter.com/MarianKamensky1/status/641560459494170624

11 Anders Behring Breivik https://de.wikipedia.org/wiki/Anders_Behring_Breivik