Y si pasa algo…

Durante todos los gobiernos y en todos los países, siempre hay crisis. La crisis pertenece a la naturaleza humana. Es connatural a la sociedad humana. No vivimos en Candyland. La política bien puede ser definida la superación de la crisis. Cuando un gobierno se limita sólo a administrar la crisis, podemos decir que es un mal gobierno. Es evidente que superar una crisis no es un acto instantáneo, sino que, muchas veces, requiera una labor persistente y perseverante por parte de los gobernantes y de los gobernados.

El gobierno de Trump no será una excepción: Trump deberá afrontar crisis. Puede tratarse de una crisis financiera, de una crisis de relaciones internacionales, de una catástrofe natural (como el huracán Katrina) o de un ataque terrorista.

Imaginemos una crisis – de cualquier tipo- durante el gobierno de Trump (que se autodenomina “un genio” y por ende, infalible). Si el nuevo gobierno norteamericano no estuviera en condiciones de controlar o de superar una crisis, no sería poco probable que Trump y su equipo -tan adicto a las teorías de la conspiración- buscará una explicación del tipo “alguien es culpable, alguien pero yo no”. O tal vez la supere, pero igual busque culpables.

Leon Botstein hace ver que el lugar de ese “alguien invisible” puede ser hoy ocupado por inmigrantes mexicanos o latinos en general, por los musulmanes en general o por cualquier persona que proceda de países extranjeros[1]. Por cualquier persona que sea diferente o que pertenezca a una minoría. Explica que Donald Trump nunca ha asumido responsabilidades, tampoco como empresario, no pensemos que las asumirá como presidente.

No sé por qué pienso en Nerón y el incendio de Roma…

Andrés Oppenheimer, en uno de sus libros[2], cuenta que, al preguntarle al entonces sólo empresario -en entrevista para CNN- qué había aprendido de sus fracasos, Trump “reaccionó con enojo”. Y “meneando la cabeza, al punto de sacudir la melena rubia que se cansaba de insistir ante la prensa que no era un peluquín, me dijo: ‘Yo no fracasé para nada'”. Sí, Trump -según él- no comete errores, no fracasa. Si los que fracasan son siempre los otros, siempre se puede culpar a alguien de sus propios descalabros[3].

Qué pasa si durante la presidencia de Trump pasa algo así como un atentado terrorista…[4]. El peligro de sufrirlos es real, han pasado a ser una constante lamentable de nuestra vida moderna. El historiador norteamericano Timothy Snyder teme el gobierno de Trump lo instrumentalice para sus fines.

Igualmente que ante una catástrofe natural o ante una crisis económica, el nuevo gobierno podría sostener que una cierta minoría étnica es culpable del atentado terrorista. O “los musulmanes”, los mexicanos, “los negros”, los chinos,  los europeos, cualquier grupo étnico o político puede convertirse en el culpable de turno. Que culpe a los rusos es altamente improbable, dada su admiración por el presidente Wladimir Putin.

Botstein sostiene que hay que abandonar la actitud en que sólo se defiende los derechos del propio grupo. Cada latino, cada mujer, casa homosexual, cada heterosexual, cada afroamericano, cada judío, etc. tiene que defender los derechos de los demás. Como si fueran propios, diría yo. La premisa pienso que debe ser, conculcar los derechos de los demás equivale a conculcar los míos propios. Defender los derechos fundamentales del otro es defender mis propios derechos. Pienso que esto vale para todo sociedad y para toda circunstancia.

Cuando se ve al mundo como a una amenaza y a algunos países extranjeros como fuente inagotable de enemigos de mi propio país, simplemente, se selecciona “hechos alternativos”, que permitan construir un andamio para sostener mi teoría conspiranoica. “Alejarse de los hechos es dejar de lado la libertad. Si nada es verdad, entonces nadie puede criticar el poder, porque no hay ninguna base sobre la cual hacerlo. Si nada es verdad, entonces todo es espectáculo”[5].

No sé por qué pienso en lo que el Papa Benedicto 16 nos decía sobre la dictadura del relativismo.

Un atentado terrorista en Estados Unidos sería una especie de “incendio del Reichstag”[6]. El suceso que sirvió a Hitler y a los nacional socialistas para culpar a la oposición del atentado incendiario y decretar el estado de excepción, que le permitía cercenar los derechos fundamentales en pos de resguardar la seguridad. Al mismo tiempo que se acababa con la oposición. Este desequilibrio del poder[7] fue el inicio o el paso definitivo hacia la dictadura nacional socialista.

Synder explica que se puede usar esta circunstancia para cambiar radicalmente la política de seguridad en el interior del país. Para restingir las libertades ciudadanas con la excusa de aumentar la seguridad. O para iniciar una guerra. El atentado del 9/11 condujo a una guerra catastrófica y cambió la sociedad norteamericana, sobre todo sus estructuras de seguridad.  

Por supuesto que la historia no se repite; pero la historiografía reconoce ciertos modelos en los sucesos sociales. Hoy, al igual que entonces, se puede culpar a alguien, a algún grupo, qué importa que sea o no verdad, si total, vivimos en una época post-fáctica… “Los americanos no son más sabios que los europeos que vieron la democracia ceder al fascismo, al nazismo o al comunismo. Nuestra única ventaja es que podríamos aprender de su experiencia. Ahora es un buen momento para hacerlo”[8].

El historiador hace ver que si acepto que un atentado terrorista signifique ceder mis derechos fundamentales, es que ya he renunciado a ellos de antemano. Cada atentado terrorista es un delito atroz. Pero el gobierno tiene que encontrar al culpable y, de ninguna manera, puede castigar colectivamente a la sociedad.

Un atentado terrorista es un ataque contra el estado, contra la sociedad, contra el gobierno y no una oportunidad para que el gobierno castigue a la sociedad. Sí, si renuncio a la libertad para defender la seguridad, entonces, habré entregado mi existencia a un ente superior que a la postre, ni siquiera podrá defender mi seguridad, como se ha visto tantas veces en la historia. Últimamente esto sucede en Turquía, en que una libertad ciudadana, un derecho fundamental tras otro es entregado al control del estado en pos de la seguridad y simultáneamente, crece el número de atentados terroristas[9].

Prefiero seguir el ejemplo noruego en que después del atentado de Oslo y Utøya, en vez de renunciar a la forma de vida liberal y democrática, ésta mejoró, fue reforzada, por así decirlo: aumentó en calidad y en cantidad.

Snyder dice que una nación como Alemania, que alguna vez pareció estar destinada a dar forma, luz a todo un siglo cayó en la sombra[10]. Que eso no ocurra con Estados Unidos del siglo 21. Que la sombra no caiga sobre Norteamérica.


[1] Amtseinführung Donald Trumps “Ein Clown, eine Mischung aus Vulgarität, Hass und Ignoranz” Entrevista con Leon Botstein. En la historia, es el lugar que tantas veces ocuparon los judíos.

[2] Andrés Oppenheimer, “Crear o morir”, Random House, Nueva York, 2014.

Ver mi artículo Trump: “…lo que hice fue aprovecharme del sistema legal”

[3] Por ejemplo, Trump detesta la Unión Europea, porque la Unión Europea es -explica él mismo- culpable del fracaso de sus negocios en Irlanda.

[4] En adelante, sigo las reflexiones del historiador norteamericano Timothy Snyder, en entrevista con Hannes Stein: „Das 20. Jahrhundert fällt uns jetzt auf den Kopf“ (El siglo 20 se nos cae en la cabeza o se nos viene encima).

[5] “Believe in truth. To abandon facts is to abandon freedom. If nothing is true, then no one can criticize power, because there is no basis upon which to do so. If nothing is true, then all is spectacle. The biggest wallet pays for the most blinding lights”. What you — yes, you — can do to save America from tyranny 

[6] Reichstagsbrand En Alemania, en febrero de 1933.

[7] “The sudden disaster that requires the end of the balance of power, the end of opposition parties, and so on, is the oldest trick in the Hitlerian book”.  What you — yes, you — can do to save America from tyranny 

[8] “Americans are no wiser than the Europeans who saw democracy yield to fascism, Nazism or communism. Our one advantage is that we might learn from their experience. Now is a good time to do so.” What you — yes, you — can do to save America from tyranny

[9] Algo similar, pero memos dramático ocurre en Francia, donde otros problemas juegan un papel importante, como la formación de verdaderos ghettos donde viven los inmigrantes. Sobre el tema guetos, dice el Papa Francismo en la entrevista del fin de semana en El País de Espana (“El peligro en tiempos de crisis es buscar un salvador que nos devuelva la identidad y nos defienda con muros”): “El problema es integrar. En cambio, cuando no hay integración se crean guetos, y no le echo la culpa a nadie, pero de hecho hay guetos. Que quizás en aquel momento no se dieron cuenta. Pero los chicos que hicieron el desastre en [el aeropuerto de] Zaventem eran belgas, nacieron en Bélgica. Pero vivían en un barrio cerrado de inmigrantes. O sea, es clave el segundo capítulo: la integración”.

[10] “And a nation that had once seemed destined to shape a century fell into the shade”, en Him – His election that November came as a surprise…

El monstruo que come galletas

Elon Musk publicó en Instagram dos fotos. En la primera, se muestra un cohete despegando, con mucho humo a un costado del mismo (al lado izquierdo, en la foto). En la segunda, se ve el mismo cohete; pero en el lugar donde en la foto original vemos humo, aparece un monstruo azul: nada menos que el monstruo que come galletas de Plaza Sésamo[1].

La original imagen me recordó los menos alegres fotomontajes que aparecieron después del atentado a las Torres Gemelas, de 11 de septiembre de 2001. Les llamo fotomontajes, aunque, me temo que demasiada gente -incluso algunos de mis amig@s- creen que se trata de fotos reales, donde se ve la cabeza de un hombre con larga barba y cara de pocos amigos. No sé si será Bin Laden u otro personaje.

Son incontables las teorías de la conspiración que circulan en torno al 9/11. Y es soprendente que tanto gente de derecha, como de izquierda crea a pie juntillas en tales especulaciones. Parece que la estupidez no hace distinción entre sectores políticos. Más encima, me aseguren que ellos están en lo cierto, que saben una verdad que nosotros -ingenuos y enceguecidos por la propaganda norteamericana- no conocemos. Por el contrario, ellos sí conocen la verdad y son tan generosos que están dispuestos a compartirla con nosotros y hacernos partícipes de los conocimientos ocultos que ellos poseen.

Cuando les decimos que aquello en lo que ellos creen no es nada más que una teoría de la conspiración, sin asidero alguno en la realidad de los hechos (por no decir que no son más que patrañas), no es raro que nos acusen de haber caído en las garras de los conjurados o de haber pasado a ser sus agentes[2]. O que sufrimos del síndrome de Estocolmo 😛

Una amiga mía me acusa de haber respirado demasiadas hormonas de la felicidad que lanzan los aviones (de pasajeros, de carga, de todos…) desde el cielo sobre las ciudades, para que nos olvidemos de los problemas de nuestra sociedad y no cuestionemos a la autoridad: ni al gobierno local, ni tampoco al “gobierno mundial”. Esta es una versión de una de llas conspiranoias más populares hoy en día: la conspiranoia del Chemtrail.

Es como esa vieja teoría de la conspiración que existe en Argentina (donde surgió) y en Chile (a donde llegó no hace mucho tiempo), conocida como el Plan Andinia. Para mi sorpresa, compruebo que incluso tiene un artículo bastante largo en Wikipedia. La teoría del Plan Andinia, se basa en la conspiranoia de los Protocolos de los Sabios de Sión[3] que, parece, que en algunos países, no saben que fue una falsificación rusa de principios del siglo 20, que se expandió previo a los nazis y junto con ellos. Mi amigo Joaquín García-Huidobro se refierió al Plan Andinia en su gran artículo de enero de 2012, en El Mercurio No se asusten, es sólo un turista[4].

O como esas historias que te cuentan acerca de la no-llegada del hombre a la luna[5] o de que la tierra es plana y “los de arriba” nos quieren convencer de que es redonda. O aquella según la cual, nuestra elite de políticos y de políticas, a nivel tanto nacional, como mundial, serían no humanos, sino reptioides (reptiles venidos del espacio exterior que habrían adoptado forma humana). Clinton y Merkel serían dos de sus principales representantes. Algunos piensan que Justin Bieber también es un reptiloide. Realmente, no sé si reírme o llorar.

En realidad, la conspiranoia supone una gran soberbía… Los que explican su vida, la vida de los demás y la vida en el mundo de acuerdo a teorías de este estilo caen en lo que yo llamaría una especie de gnosticismo, ya que sólo ellos tendrían acceso a ese conocimiento tan especial de que los demás estamos privados, por tontos o por “vendidos” o engañados.

Ellos son los “iniciados”, los “escogidos”, los “elegidos”, los que saben más, los que tendrían que ser los demiurgos de todos nosotros, de nosotros que somos idiotas que no sabemos nada. Ellos pertenecen a un grupo de personas que es mejor que los demás, ya que ha conocido la verdad, en una nueva revelación de la que ellos participan y nosotros, no. En un foro de Facebook, una señora planteaba este tipo de teorías y agregaba “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Sí, claro, nosotros somos todos ciegos… Sólo ellos pueden ver la claridad. Pucha que somos tontos al no creerles 🙂 La misma señora, asegura que el atentado del 9/11 fue una acción del “servicio secreto de E.U.”, escribe. Hoy en la mañana, escuché a un vendedor de religión zoroastriana comentar que George Michael había muerto porque era “crítico de Israel”.

Esta semana, un amigo y colega mío, me preguntó cómo es posible que, después del atentado de Berlín, haya aparecido, en el lugar de los hechos, un pasaporte. Esto sería muy raro, mi amigo dice que el 9/11 también aparecieron pasaportes en el mismo avión. Le explico a mi amigo y colega abogado (chileno), que no es raro que los terroristas suicidas[6] dejen sus documentos, para que todos sepan que murió como un mártir. Le explico, con paciencia, que el terrorista tunecino de Berlín no tenía pasaporte (por eso, no lo podían expulsar de Alemania) y que lo que la policía encontró fue un papel que le dieron las autoridades alemanas, en que dice que su estadía es sólo “tolerada” en Alemania.

Invierto tiempo y esfuerzo exponiéndole los hechos: lo que se sabe, lo que ha dicho la policía y la Fiscalía federal. En otras palabras, le explico los hechos y no meras suposiciones o raras explicaciones que suponen que alguien recibió una revelación y sabe más que todos los demás (sin siquiera saber alemán). Mi amigo contesta que él cree que el gobierno (en este caso, el gobierno alemán) nos engaña y que, en realidad, inventa la historia o da la explicación que más le conviene, esto es, la del pasaporte. Yo sigo en mi plan de tener harta paciencia con mi amigo y le sigo explicando: que los gobiernos de países con check and balances y donde hay muchas personas que intervienen en cada decisión no pueden engañarse -al menos no fácilmente- entre ellos, ni mentir a la gente. Que Alemania es un estado de derecho -perfectible claro- y no es ni Rusia, ni Cuba, ni Corea del Norte, donde los gobernantes controlan todo y rara vez se sabe la verdad.

Ahí parece que metí la pata, porque mi amigo se enfureció. De manera que hoy es más bien mi ex-amigo ya que, luego de mis intentos de analizar los hechos y explicárselos, me borró de su lista de Facebook. No sin antes aclararme que Merkel no es Obi Wan… Sólo puedo decir: Aló Moscú…?

Resulta que, en el Índice de democracia de la Intelligence Unit del Economist, Alemania está entre las 20 democracias completas (full democracy), donde ocupa el número 13. Entre paréntesis, Rusia está en el lugar 132, Cuba en el 129 y Corea del Norte, en el 167. Los tres países están, según el index, entre los regímenes autoritarios. Pero claro, el culpar a Merkel de un supuesto engaño de su policía implica que ella es una especie de sultán (o de sultana) que resuelve todo ella sola y lo sabe y controla todo. Incluso está detrás de los engaños de la fiscalía federal, que no responde de sus hechos. sino que está solo para llevar a cabo lo que Merkel les dice que tienen que hacer. Pobre Angela, no debe dormir nada decidiendo sobre cada movimiento y sobre “cada hoja que cae” en Alemania… y a lo mejor en toda Europa[7].

Contrariamente a lo que Uds. puedan pensar, mi amigo no es de izquierda, sino que muy por el contrario… Tampoco lo es la otra señora que cité más arriba. Ni mi amiga que cree en la conspiranoia del Chemtrails, ni el zoroastriano. El alemán prepare (del que cuento en la nota 7), menos que nadie… Pero en este enrarecido ambiente postfáctico -en que los hechos no cuentan para nada, sino sólo las suposiciones- parece que se cumple aquel viejo dicho “los extremos se unen”. Estos cuatro ejemplos representan todo ese entorno viciado de una sociedad postfáctica, que no cree en los hechos; pero sí en extrañas y demenciales teorías conspiranoicas con las que se intenta reemplazar la realidad.

En el mundo postfáctico o post verdadero (post-truth se llama en inglés, ) no es que primen los sentimientos sobre los hechos[8], es que se niega los hechos que no concuerdan con la conspiranoia pre-existente, desde la cual interpreto todo lo que ocurre, lo que no ocurre o lo que debería ocurrir, de acuerdo a mi lectura sesgada e ideológica. Para ello, me informo, o más bien, me desinformo a través de las llamadas fake news. Y lo hago de preferencia en medios que forman parte del mundo con el que estoy de acuerdo. Me fabrico mi propio hábitat mediático, tipo Truman show…

El hombre y la mujer postfácticos -a quienes la verdad no les interesa- son tan contradictorios que dicen defender, por ejemplo, la libertad de prensa, al mismo tiempo que se niegan a hablar con periodistas, como se quejaba la periodista alemana Nadine Lindner @ostwestkonflikt[9][10].

Estos representantes de la nueva era populista que se nos viene encima son bastante simplones, ya que interpretan todo desde la monocausalidad: habría una única causa de todos los males. Sintomática es su incapacidad de comprender fenónemos complejos. Da la casualidad que todos los fenónemos humanos son complejos y muy rara vez tienen una sola causa.

Sí, se dice que el populismo consiste en dar una solución fácil a fenómenos complejos. Esta nueva ideología populista y postfáctica es también sectaria, ya que si no están de acuerdo contigo, simplemente, te dejan hablando sola… O bien, te eliminan de su lista de amigos, para encontrarse sólo con quienes piensan (piensan…?) igual que ellos, con sus like-minded. A la vez, es totalizante, porque no admite que podamos estar de acuerdo en algunas cosas y en otras, no. Juegan al todo o nada: o estás totalmente de acuerdo con lo que ellos pregonan, o no tienes derecho a nada.

No aceptan nada que contradiga lo que ellos sostienen. Si alguien lo hace, esa persona está irremediablemente equivocada. No aceptan una opinión distinta y se “ofenden” y/o se hacen las víctimas o acusan a sus contradictores de “difamación”[11]. O sea que, si te atreves a contradecirlos, los “difamas”.

Es paradojal que estos grupúsculos se quejen tanto sobre las elites, sobre “los de arriba”, siendo generalmente, ellos mismos parte de la misma elite social, política o incluso económica. En el fondo, creo que hay un temor, un verdadero miedo a perder sus privilegios.

Pienso que es bueno invertir tiempo y esfuerzo en hablar, debatir, discutir con otras personas que tienen una opinión igual, diferente, parecida, adversa o diversa a la propia. Esto es propio de la verdadera amistad y es parte de la democracia. Por eso, Merkel dice que la democracia cuesta trabajo[12]. Tenemos que admitir que otra persona que piensa distinto, está en todo su derecho ha hacerlo. Hay que tratar de ponerse en su lugar, para saber, para entender por qué piensa, reacciona o actúa así. Esto es lo propio de la sociedad abierta. Como les conté hace algunos meses, aprendí en Chile a decir: yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”[14]. Sin embargo, en estos ambientes postfácticos, de una competencia democrática de ideas, de la que habla el Pdte del Bundestag, Norbert Lammert, no hay nada[13].

Lo que hacen los populistas es precisamente lo contrario. No aceptan una opinión diferente a la que ellos consideran como la única verdadera. No sólo no dan cabida a otro parecer, sino que, llaman difamación u ofensa si expresas tu disenso. Y, en algunos casos (como en dos de los citados más arriba), te borran de su grupo de amigos, que equivale a eliminarte como interlocutor/a válido/a. Así, se van encerrando cada vez más dentro de un grupúsculo donde todos piensan igual que ellos y su propia opinión se va reforzando en un proceso de feedback, de retroalimentación interminable.

Es sintomático de un político populista no dar conferencias de prensa, no enfrentarse a las preguntas a lo mejor un poco difíciles de los periodistas que no son obsecuentes. Por ello, tal vez es que el presidente electo Trump no ha dado aún ninguna conferencia y se limite a expresar su opinión de madrugada y a través de Twitter[15].

Sólo les puedo decir que prefiero reírme con el monstruo de las galletas y encontrar muy divertido a Elon Musk, sabiendo que del humo de su cohete no emerge un personaje de Plaza Sésamo 🙂


[1] Supongo que Elon Musk lo hizo, porque en la primera foto, mdusa009 había comentado -igualmente en tono de broma- que “The left cloud looks like a nose and his mouth”. Y, sobre todo, porque lohman81 comenta: “This one looks more like Beaker!”. Musk subió ambas fotos el 18.11.2015.

Ayer, también en Instagram, pixersize publicó otra foto del mismo despegue, pero con otro monstruo. La pueden ver aquí De manera que el juego sigue 🙂

[2] El 2007, escribí un corto artículo recensión sobre un libro acerca del tema conspiranoia: Wolfgang Wippermann : el eje del mal 

Cuando leo viejos artículos míos, no puedo dejar de sorprenderme acerca de mi estilo de entonces. Prefiero como soy hoy 🙂

[3] Ver mi artículo-recensión sobre Los protocolos de los Sabios de Sión

[4] Ver mi artículo ¿Hay antisemitismo en Chile? Un tema de educación de mayo de 2012.

[5] Recomiendo escuchar el podcast con la entrevista que le hizo el por mí muy admirado Ricardo García Soto @astrovlog a Roderick Bowen @Bowennoticias Episodio 2: Carrera Espacial. ¿Llegó el hombre a la Luna? y la disputa actual por colonizar Marte También está en tu IPad en esta dirección de ITunes.

[6] Anis Amri era un terrorista suicida, que se había ofrecido al IS en calidad de tal. La policía halló su billetera en la cabina del camión, y en ella, estaba el escrito en que se toleraba su permanencia en Alemania ya que, como dije, no se lo podía expulsar de Alemania, ya que su país, Túnez no le daba pasaporte. En el fondo, Túnez no lo quería de vuelta: Anis Amri había sido juzgado en ausencia, por el robo de un camión e iría inmediatamente a la cárcel apenas regresara a su país.

[7] Ayer en la mañana (en DLF), entrevistaban a un survival o prepared alemán que decía que él hacía un curso de supervivencia (algunos hacen negocio con el miedo de los demás), ya que Merkel habría dicho que tendríamos que prepararnos para hacer frente a una posible catástrofe que se avecina. El hombre aludía a la causa de esta catástrofe: los refugiados.

El hecho verdadero es que no fue Merkel la que habló del nuevo plan para enfrentar una catástrofe que tiene y siempre ha tenido el gobierno federal, sino que el Ministerio del Interior dió a conocer ese nuevo plan en el que se nos recomendaba tener conservas y agua en la casa. Nadie nos llamó a construir bunkers, ni a juntar alimento, agua, ni menos que nada armas, ya que el monopolio de la fuerza corresponde al estado. Pero supongo que los hechos no importan…

[8] Esta semana, la historiadora Anne Applebaum @anneapplebaum dice en una excelente entrevista con el Tagesanzeiger de Suiza, refiriéndose a la elección de Trump en EEUU “Gefühle sind in jeder Wahl wichtig, in jedem Land. Was seltsam war bei dieser Wahl, war weniger, dass Fakten nicht zählten” (Los sentimientos son importantes en todo país. Lo extraño de esta elección es que los hechos no cuentan para nada). «Ähnlich wie in den 1930er-Jahren» Ist 2016 der Anfang vom Ende der Demokratie? Wie stoppt man Le Pen? US-Historikerin Anne Applebaum sagt, wie Schlimmes verhindert werden kann (Así como en los años de 1930. Es el 2016 el comienzo del fin de la democracia? Cómo se puede parar a Le Pen? La historiadora estadounidense Anne Applebaum dice cómo se puede evitar esto).

[9] Todas las direcciones que aparecen en este artículo son de Twitter.

[11] Una ex-amiga mía de la AfD se pasaba diciendo a todos los pocos que la contradecían o a ese partido populista que la difamaban a ella o que difamaban al partido. Con el paso del tiempo, ella también me borró de su lista de amig@s.

[12] “Die Demokratie ist anstrengend“, es la frase de Merkel.

[13] Ver columna de opinión de esta semana del democrata cristiano Norbert Lammert, presidente del Parlamento alemán en el FAZ Lammert über Identität Wer sind wir?

[15] A las conferencias de prensa de Putin me referí en mi artículo anterior La Nueva guerra fría En ellas, no se hacen preguntas “incómodas”.

Algo huele mal en Sajonia

Ayer, Martin Modschiedler de la CDU de Sachsen, jefe de la Comisión de Justicia del Landtag, al ser consultado por el suicidio del terrorista sirio Jaber Albakr, respondió -en un tono agresivo- que él amaba a su país, a Sajonia[1] . Me pregunto ¿qué tiene que ver? Si realmente amas a tu país, si cometes la siutiquería de decirlo en público, entonces, tendrías que colaborar por mejorarlo, en vez de ocultar sus errores y de sostener que todo está bien, cuando en realidad, está muy mal[2]. Ningún país puede surgir y mejorar si no reconoce lo que hay que mejorar.

Para que los lectores no-alemanes sepan de qué estoy hablando, les cuento la historia de Jaber al-Bbakr[3]. Un refugiado sirio que llegó a Alemania en febrero del 2015, esto es, antes de la gran oleada de septiembre de 2015. O sea, no le podemos echar la culpa a Merkel… Los refugiados sirios huyen de la guerra y de los bombardeos de Assad, de sus armas químicas y de los aviones rusos.

Su calidad de refugiado fue reconocida por las autoridades alemanas que le dieron autorización para permanecer en Alemania durante tres años. Después de que le concedieron el permiso de estadía, Jaber hizo al menos un viaje a Turquía y -probablemente- otro viaje a Siria. Si lo acogemos como refugiado porque en Siria lo persiguen, es bien raro que justo viaje a Siria.  Y raro es también que en Sajonia, nadie se dé cuenta.

El joven refugiado vivía en la ciudad de Chemnitz (nombre tradicional de la ex-Ciudad de Carlos Marx o Karl-Marx-Stadt). Localidad de Sajonia, en la ex-Alemania oriental, que no se distingue precisamente como un ejemplo de sociedad abierta, sino más bien donde pululan los grupos de extrema derecha xenófobos.

Algún servicio secreto estadounidense (ya sabemos que hay varios) avisó a las autoridades alemanas: Dschaber estaba en contacto con alguien del Islamic State. La policía de Chemnitz envió un comando a detener al joven radicalizado. El comando elaboró un plan: le tenderían una trampa. Le pusieron un cebo para que saliera de su departamento y cuando saliera, lo atraparían. El problema es que جابر البكر‎ se dió cuenta de que lo observaban y no cayó en la trampa, sino que salió arrancando. Se le escapó al super comando policíal sajón[4]. Después de conocer lo ocurrido -porque en un país democrático, no se puede ocultar a la opinión pública los errores de las fuerzas de seguridad- todos movimos la cabeza y nos preguntamos cómo es posible que a un comando de la policía alemana se le escape un joven de 22 años. En el fondo, por no tener un plan B.

En el departamento del joven sirio, fueron encontrados explosivos en abundancia. Se presume que pretendía hacer volar una estación central de trenes o bien un aeropuerto. Después de huir de la policía, el joven sirio andaba suelto, con todo el peligro inmenso que ello significa. Sajonia puso en peligro la seguridad de toda Alemana”[5]. La policía publicó su foto en todas partes. Y la comunidad siria tradujo en seguida los avisos de “Se busca” y los publicó también en todas partes (on line, claro). La policía no atinó a traducir los avisos al árabe, sino hasta mucho después, como se queja Kipping.

A todo esto, Ǧābir había abandonado Chemnitz, en dirección a Leipzig, lo que significa tener que bajarse en por lo menos una estación entre Chemnitz y Leipzig. Si es que no lo llevó alguien en auto. Después, llegar a la estación de Leipzig, siempre llena de gente y de policías. Un camino muy largo, en que nadie lo vió. En otras palabras, viajó en varios trenes y pasó por varias estaciones; pero nadie, ni alemanes -que piensan que todos los extranjeros se ven iguales- ni policías, lo reconocieron; pese a que su cara estaba en todas parte. Para qué hablar de las cámaras de seguridad de la que están llenas las estaciones…

El fugitivo habia enviado un mensaje a una página de sirios en Alemania, pidiendo alojamiento por una noche. Escribió que le habían dado un trabajo en Leipzig. El “sueño del pibe” de los refugiados sirios es tener un trabajo. Un grupo de sirios que vió el mensaje, le dijo que podía alojar con ellos. Fueron a buscar al compatriota a la estación central y lo llevaron a un departamento, donde comieron arroz con cordero. Luego, lo invitaron a otro departamento, porque ese era muy pequeño. La famosa hospitalidad oriental.

A todo esto, los sirios se dieron cuenta que su huésped se veía como el terrorista. Le tomaron una foto y la publicaron en una página de sirios -parece que en Facebook-, donde preguntaron si podía ser el terrorista buscado por la policía. Muchos sirios dieron su opinión y llegaron a la conclusión que sebía ser él.

Al-Bakr quería que le cortaran el pelo, uno de los sirios dijo que él había sido peluquero. Probablemente aprovecharon esa oportunidad para atarlo de pies y de manos entre tres sirios. Llamaron a la policía; pero los sajones no les entendían. Por mi experiencia hay sirios que hablan muy bien inglés y otros no tan bien, pero todos hablan inglés… No sé si los policías de Sachsen hablen ese idioma.

Entonces, aguno(s) de los sirio(s) acudió(eron) personalmente a un cuartel policial, para mostrar a los funcionarios la foto de su celular. Tener un teléfono móvil es una de las cosas que más se critica a los refugiados; esa noche quedó demostrada su utilidad. Entonces, alguno de los policías se dió cuenta de lo que los sirios querían decir. Rápidamente organizaron otro comando; aunque esta vez no habría sido necesario, ya que dos o otros sirios se habían quedado con su prisionero en el departamento y se lo entregaron a la policía “en bandeja”, atado de pies y de manos. Si no hubiera sido por los tres sirios, una bomba de tiempo terrorista pulularía aún por las calles de Europa.

Javir fue conducido a la cárcel… Donde nadie hablaba árabe. Así que él captaba poco y nada. La jueza investigadora advirtió que el joven estaba en peligro de suicidarse; pero más tarde, lo entrevistó una psicóloga -quién sabe en qué idiona o habrán obtenido un traductor- y determinó que había sólo “un poco” de peligro de suicidio. Lo que no deja se ser sorprendente, ya que él planeaba hacerse volar por los aires, o sea, suicidarse.

Se nombró un abogado que lo debería defender: Alexander Hübner[6]. Su “defensor obligado” u obligatorio, ya que en un estado de derecho, hasta el peor de los terroristas tiene derecho a una defensa y el estado tiene el deber de garantizarla. Hübner dice que cuando llegó a verlo, tenía los ojos vendados y estaba muy mal. Pero tranquilo. Que no comía ni tomaba nada, estaba en huelga de hambre[7].

El abogado defensor habló con la administración del lugar de detención y les advirtió que Javir estaba en peligro de suicidio, que había roto la lámpara y un enchufe, buscando modos de suicidarse, y no quería ni beber ni comer. La policía vió, en esta “manipulación” de las fuentes de electricidad de la celda, sólo como un acto de vandalismo. Lo que no deja de ser negativamente sorprendente. La administración penal no vigilaba a Dchabir permanentemente, como creía su abogado; sino primero cada 15 minutos y después, cada media hora. Me imagino que para suicidarse, se necesita menos de 15 ó de 30 minutos.

La noche del miércoles al jueves, un amigo me avisó a medianoche del suicidio de Al-Bakr. Lo primero que pensé fue en su familia, en su mamá, papá, hermanos, en sus amigos, que probablemente no tienen idea de la eventual radicalización. Luego pensé en Oury Jalloh quien murió en una prisión alemana, donde estaba detenido, en Dessau, Sachsen-Anhalt, el 2005. Y nadie sabe todavía cómo pudo haberse suicidado él solo… Katja Kipping cuenta que al menos dos diputados de la democracia cristiana escribieron tweets en que sostenían que no era muy malo que al-Bakr se hubiera colgado, si total, igual se iba a matar en un atentado suicida[8].

Al-Bakr se ahorcó con su camiseta, atándose a los barrotes de su celda. Fue descubierto por una aprendiz que pasaba casualmente y que llamó al médico, quien no lo pudo revivir, sólo comprobar su deceso. Que un joven de 22 añosos se quite la vida es siempre una noticia demasiado mala. Da lo mismo qué planes terroristas había recibido del IS, siempre se puede rectificar. Lo vemos en distintos casos de guerrilleros del IS arrepentidos. Asimismo, hay que considerar que al-Bakr podría haber dado importante información a la policía y a las autoridades en general sobre sus contactos con el IS y sobre eventuales cómplices.

A la mañana siguiente, nos despertaron las declaraciones de los políticos alemanes de todas las tendencias. El tono era “otra vez Sajonia…” Konstantin von Notz (verde) habló de un fiasco[9]. Rico Gebhardt del Partido de Izquierda dice que estamos frente a un fracaso del estado de Sajonia[10]. El demócrata cristiano Bosbach, en una entrevista en Deutschlandfunk[11] sido sumamente comentada, vaticinó que todo sería como siempre: las autoridades de Sajonia dirán que ellos lo hicieron todo bien, que no cometieron ningún error; pero todo terminó en un drama. Yo me pregunto cómo puede terminar mal algo que se hizo absolutamente bien. La conferencia de prensa de ayer a mediados de la mañana, le dió la razón a Bosbach.

Entre tanto, musulmanes fundamentalistas y el IS amenazaron de muerte a los sirios que lograron reducir al terrorista. Pero, según información de ayer en Bild, la policía de Sachsen no les da ninguna protección. En suma, hay algo que no anda bien en Sajonia… o, como diría Hamlet, “Something is rotten in the state of Saxony”[12]. Sí, algo parece podrido en el estado de Sajonia, algo huele mal. O, como dice el político liberal, abogado y ex ministro federal del Interior, Gerhart Rudolf Baum, “Algo no está bien en Sajonia”[13].


[1] “Ich liebe mein Bundesland trotzdem”, Sachsen und der Fall al-Bakr “Der Justizminister trägt die Verantwortung” El CDU Modschiedler dice que en otros lugares de Alemania también se cometen errores… sorry, pero parece que en Sachsen más que en otros.

Tal vez la peor parte de la entrevista es aquella en que la periodista Christine Heuer le pregunta si el ministro de Justicia (su correligionario de la democracia cristiana, Sebastian Gemkow), tiene que renunciar y Modschiedler responde sarcásticamente: “eso no va a revivir al senor al-Bakr. (Original alemán: “Heuer: Einen Rücktritt des Justizministers schließen Sie zu diesem Zeitpunkt noch nicht aus? Modschiedler: Das macht den Herrn al-Bakr übrigens auch nicht wieder lebendig”).

[2] Mutatis mutandi, sus palabras me recuerdan lo que pasaba en la época en que se conocieron los abusos sexuales dentro de la Iglesia católica, en que supuestos defensores de la misma, negaban lo ocurrido. Con ello, hicieron un daño ingente a la Iglesia.

[3] También Dschaber al-Bakr o Ǧābir al-Bakr o bien Dschabir al-Bakr, dependiendo de la transcripción de جابر البكر

[4] De acuerdo a la Constitución alemana, llamada Ley fundamental, las funciones policiales son de comptencia de los países federales (Länder), salvo el caso de la policía federal o Bundespolizei. Esto, en virtud del Art. 30 de la constitución, que dice: Artículo 30 “[Competencia de los Länder] El ejercicio de las competencias estatales y el cumplimiento de las funciones estatales competen a los Länder siempre que la presente Ley Fundamental no disponga o admita una disposición en contrario”.

[5] Ver entrevista a Katja Kipping, del Partido de Izquierda: “Die sächsische Regierung hat richtig Mist gebaut”: “die sächsische Landesregierung hat hier richtig, richtig Mist gebaut und wirklich ist eine richtige Gefahr für die Sicherheit in diesem gesamten Land”. El gobierno de Sajonia cometió un error muy muy grande y con ello pone en peligro la seguridad de todo el país.

[6] De la oficina Israel und Hübner 

[7] Todo esto lo cuenta en entrevista en DLF, donde se le oía muy removido, muy triste…Terrorverdächtiger begeht Selbstmord in JVA Al-Bakrs Anwalt: “Ich bin einigermaßen fassungslos”

[8] Ver Der Fall al-Bakr “Die sächsische Regierung hat richtig Mist gebaut”: “Es gibt mindestens zwei CDU-Abgeordnete, die in Tweets zum Ausdruck gebracht haben, dass sie das gar nicht so schlimm finden, dass es jetzt zu einer Selbsttötung gekommen ist, weil es wäre ja ein Selbstmordattentäter gewesen. Das, finde ich, offenbart ein schreckliches rechtsstaatliches Verständnis und ist außerdem vollkommen blind gegenüber dem Erfordernis, man hätte diese Person gebraucht, um in der Ermittlung und in der Prävention voranzukommen”.

[11] Tod des Terrorverdächtigen al-Bakr “Wir verlieren auch eine wichtige Informationsquelle” (Muerte del sospechoso. Perdemos una importante fuente de información).

“Como será en este caso, no lo sabemos en este momento; pero me temo que será como siempre. En la conferencia de las 11, explicarán que ellos hicieron todo bien, que nadie cometió un error. Sólo el resultado de todo es un drama”. (Original alemán: “Wie es in diesem konkreten Fall war, wissen wir beide im Moment nicht, aber ich fürchte, es wird uns auch um elf Uhr in der Pressekonferenz wiederum erklärt werden, eigentlich ist alles richtig gemacht worden, niemand hat einen Fehler gemacht, nur das Ergebnis ist ein Drama”).

[12] “Something is rotten in the state of Denmark.” Traducción: “Algo está podrido en el estado de Dinamarca”. Gracias a Wikiquote

[13] “Irgendetwas stimmt da nicht in Sachsen”

Baum dice que a sus parientes en Dresden, con motivo de la última celebración de la unidad alemana a la que me referí en mi columa anterior, Alemania oscura, en Dresden, la policía no los dejó pasar a la plaza a saludar a los políticos y permitió sólo que pasara la chusma extremista que los injurió.

La prohibición de matar en el Islam

Ebrahim B. es un ex-guerrillero, que volvió a Alemania desde Siria, luego de desertar del IS[1]. Actualmente, sometido a juicio en el Norte de Alemania. El joven de Wolfsburg  considera que su enrolamiento en esa organización, ha sido el mayor error de su vida. Dió una entrevistas a la televisión alemana, donde cuenta cómo es realmente la vida en el Islamic State. El video más completo es este, aparecido en el programa de televisión Panorama.

En el minuto 26, el joven se pregunta si la gente del Islamic State no conoce el verso del Corán que dice: “si tú matas a un inocente, serás castigado como si hubieras matado a toda la gente del mundo”. En otras traducciones leo: “matado a toda la humanidad”, traducción que me parece más apropiada.

Barack Obama citó este verso, en su discurso de febrero de este año[2]. El presidente norteamericano contradice el intento del Islamic State de fundamentar sus crímenes en el Islam: “clérigos y eruditos musulmanes -respetados no sólo aquí en los Estados Unidos, sino en todo el mundo- aclaran que esta es una interpretación retorcida de su fe. Ellos dejan muy claro lo que el Islam representa. Estamos unidos por/con algunos de estos líderes en la actualidad. Estos líderes religiosos y académicos predican que el Islam llama a la paz, a la justicia y a la tolerancia hacia los demás, que el terrorismo está prohibido: el Corán dice cualquiera que mate a un inocente, es como si hubiera matado a toda la humanidad. Esas son las voces que representan a más de mil millones de personas en todo el mundo”. (La traducción es mía).

No sé si Rhonheimer -que postula que, en el Islam, existe una licencia para matar– conoce este texto del Presidente de los EEUU. O los de Bush citanto este mismo verso del Corán[3].

Personalmente, estoy lejos de pensar ingenuamente que todas las religiones -incluyendo la mía propia- sean instancias sembradoras únicamente de paz, de amor, de luz y de alegría… Después de ver todo lo que he visto, de leer todo lo que he leído y de escuchar todo lo que he escuchado en los últimos años, me temo que estaba equivocada: cada religión, incluso la cristiana, puede conducir también al fanatismo o llevar al odio, a la violencia y a la muerte (Even words can kill). Sí, Breivik y Abdelhamid Abaaoud son una -lamentable, pero muy real- prueba de ello.

La frase citada, del Corán 5,32, dice textualmente: “Por esta razón, prescribimos a los Hijos de Israel que quien matara a una persona que no hubiera matado a nadie ni corrompido en la tierra, fuera como si hubiera matado a toda la Humanidad. Y que quien salvara una vida, fuera como si hubiera salvado las vidas de toda la Humanidad. Nuestros enviados vinieron a ellos con las pruebas claras, pero, a pesar de ellas, muchos cometieron excesos en la tierra”.

Es significativo que este versículo se refiera a los Hijos de Israel. No olvidemos que los musulmanes no niegan la revelación bíblica, no la rechazan, la aceptan. Para ellos, el Antiguo y el Nuevo Testamento siguen vigentes. Moísés, Mahoma y Cristo son sus profetas[4]. La religión del Islam[5] considera que tiene su origen en Abraham. Por eso, se habla de las religiones abrahamíticas, para refrirse a la religión judía, al cristianismo y al Islam. Los musulmanes ven en Moisés (el del Decálogo o Diez Mandamientos, con su prohibició de matar) y en Jesucristo a dos de sus tres más importantes profetas. Mahoma no “derogó” ni el Antiguo, ni el Nuevo Testamento. Él pensaba haberlo llevado a su plenitud. En el mundo del derecho, diríamos que el Islam no derogó las antiguas revelaciones, sólo que la última tiene supremacía.

Tayfun ‏@Demtayy -a quién comozco de Twitter, actual expresión de nuestra inteligencia colectiva- me recomienda varias suras, no sin advertirme que no sirve mucho sólo simplemente enumerarlas[6]. El Corán 17,33 dice “No matéis a nadie que Dios haya prohibido, sino con justo motivo”. Contiene la prohibición de matar, salvo excepciones. Tayfun me explica que las excepciones son dos: cuando se está en una guerra y en defensa propia.

Otros, critican que la prohibición de matar del Corán, se circunscribiría sólo a los creyentes musulmanes. Rhonheimer dice que los musulmanes no tiene la obligación de respetar la vida de los no creyentes, con excepción de los dhimis[7], esto es, de los protegidos -judíos y cristianos- quienes estaríamos obligados a pagar el impuesto al dhimi… Esto me recuerda al impuesto a los judíos que existió durante muchos siglos en Europa.

Si el verso que menciona Ebrahim B. protege realmente a todas las personas o sólo a los musulmanes, es algo sobre lo que yo no puedo decir la última palabra, ya que no soy estudiosa del Islam. Pero si hay tantos musulmanes que nos dicen que sí se refiere a toda la humanidad, ¿quién soy yo para ponerlo en duda?

Aiman Mazyek, presidente del Comité central de los musulmanes en Alemania, dice que el Islamic State está en una cruenta guerra contra la humanidad. Lo que me hace pensar nuevamente en Corán 5,32. Mazyek hace ver que la radicalización de los jóvenes tiene lugar hoy en internet, no en las mezquitas, donde ellos consideran que se enseña un “islam tibio”. Los reclutas del IS en Europa los convencen que en ellas se enseña una religión tibia…

Ebrahim B. lo ratifica en el video, cuando confiesa que los jóvenes guerrilleros no tienen idea del Islam; dice que la religión nunca fue tema para ellos. El joven ex-combatiente se pregunta -y llama a los eventuales candidatos a guerrilleros del IS a preguntarse- ¿por qué su papá u otros hombres, que desde hace treinta años rezan y ayunan, no se enrolan en el IS? ¿Soy yo, más o mejor musulmán, mejor que mi piadoso papá? La respuesta es obvia: no. Como comentaba alguien en Twitter, los jóvenes alemanes que van a pelear a Siria, tienen -en el mejor de los casos- un “Islam For Dummies”, comprado en Amazon antes de partir.

Navid Kermani hace ver, en su memorable discurso en la Paulskirche[8] (Iglesia de San Pablo) en Frankfurt, que el IS expresa una forma de wahhabismo que se impuso en el siglo 19 en Arabia Saudita y que rompió -con gran crueldad- con toda la tradición musulmana anterior, con la piedad popular, con el sufismo, con la poesía.

Al escuchar sus palabras, pienso en el papá de Ebrahim. El wahhabismo rompió con el pasado -más ilustrado que el presente- no sólo en el plano intelectual, sino también en el físico: a partir de la irrupción wahabbista, al asesinato de líderes sufis, se sumó la destrucción de sus monumentos, de sus edificios históricos. Incluso la casa de Mahoma fue destruida y se construyeron baños públicos en su lugar. Es lo mismo que se ve en Palmira hoy, es la lógica consecuencia y continuación por lo iniciado ya en Saudiarabia, explica Kermani.

Sobre los profesores y profesoras de universidades occidentales, aclara el autor alemán que han sido los mismos profesores occidentales (entre ellas, la alemana Annemarie Schimmel) quienes han preservado los escritos sufistas y de religiosidad popular[9]. Dice que el IS no está en guerra contra Occidente, sino que está en guerra contra el Islam. La resistencia a la locura destructora del IS, del wahhabismo-salafismo, se levanta hoy no en los países árabes, otrora núcleo del Islam, sino en su periferia: en Asia, en Sudáfrica, en Irán, en Turquía y no en último término, entre los musulmanes en Occidente que desarrollan un nuevo pensamiento religioso.

En África, el Papa Francisco, esta semana, en un encuentro ecuménico con representantes de diversas religiones, en Kenia, insiste en que, “con demasiada frecuencia, se hace de los jóvenes, extremistas en nombre de una religión”[10]. Dice que el nombre de Dios nunca puede ser utilizado, nunca se puede abusar de él para justificar el odio y la violencia. Frente a los atentados barbáricos del IS en Nairobi el 2013, el Santo Padre llama al diálogo interreligioso. No llama a la guerra… llama al diálogo. Sí, los cristianos somos así. Me imagino qué pasaría si alguien llamara a la guerra santa y nadie acudiera[11].

Hoy en Bangui, la ciudad más grande de la República Central Africana, el Papa Francisco visitó una mezquita y, sin recurrir a lugares comunes, sino con su habitual predilección por romper esquemas, el Santo Padre, dice que cristianos y musulmanes somos hermanos… Bueno, hasta aquí nada nuevo; aunque algunos niegan que lo seamos. “Sabemos bien que los últimos sucesos y la violencia que ha golpeado su país no tienen un fundamento precisamente religioso”. Frase clave en el pensamiento papal y en el pensamiento cristiano. Ojalá la escuche más gente.

Prosigue: “Quien dice que cree en Dios ha de ser también un hombre o una mujer de paz”. No sé qué van a decir los guerrilleros anti-gender ahora que el Papa habla de hombre y de mujer y no sólo de hombre  🙂

Más adelante: “cristianos, musulmanes y seguidores de las religiones tradicionales, han vivido juntos pacíficamente durante muchos años”. Por eso, “tenemos que permanecer unidos para que cese toda acción que, venga de donde venga, desfigura el Rostro de Dios y, en el fondo, tiene como objetivo la defensa a ultranza de intereses particulares, en perjuicio del bien común”. Propone: “Juntos digamos ‘no’ al odio, a la venganza, a la violencia, en particular a la que se comete en nombre de una religión o de Dios. Dios es paz, salam (…). Los animo vivamente a trabajar para que su país sea una casa acogedora para todos sus hijos, sin distinción de etnia, adscripción política o confesión religiosa”[12]. Ese sin distinción es algo que me gusta mucho.

Esto es nuestra responsabilidad, nuestro derecho y nuestro deber, sembrar la paz junto a los musulmanes, dice claramente el Vaticano II. Nostra Aetate número nos “obliga” a ello. Feliz obligación la nuestra. Dichosos los pies del mensajero de la paz (Isaías 52,7).


[1] Me referí a él en julio de este ano, en “El mayor error de mi vida”.

[3] El presidente Bush citó varias veces este verso para llamar a los musulmanes a no hacer la guerra contra los no musulmanes. La noticia en el Tagesspiegel: http://www.tagesspiegel.de/politik/bush-appelliert-an-muslime-in-aller-welt/651608.html

[5] Rhonheimer dice que el Islam es más que una religión. Es un conjunto de reglas de culto, políticas y sociales.

[6] Es ist nicht sehr hilfreich einfach einzelne Suren aufzuzählen, aber: Sure 17 Vers 33; Sure 2 Vers 191-193, Sure 8 Vers 12.

[7] Durante años, el español Carlos Andrés (conocido por su pseudónimo AMDG) autor del blog lamentablemente muy popular en Espana; La Yihad en Eurabia -y de otras páginas maravillosas- me atacó violentamente -después de tratar de ganarme zalameramente para su causa del odio- y me llamaba dhimi. De esto último, puedo estar muy orgullosa, ya que él consideraba a Juan Pablo II igualmente, un dhimi. 

[9] Pienso que, en siglos pasados, fueron los autores musulmanes quienes preservaron la herencia griega y la entregaron a Occidente.

[10] Ver, a modo de ejemplo de esta utilzación, de este abuso, la nota a pie de página número 10 de mi artículo anterior. Lo que cuenta Stefan Zweig.

[11] No sé si saben que el movimiento pacifista de los 60 y 70, tenía el slogan: “Imagínate que llaman a la guerra y nadie acude”.

#ParisAttacks

Esta mañana, el gobierno alemán expresó su preocupación y la necesidad de que, a partir de hoy, y debido a eventuales atentados de extrema derecha, los hogares donde viven los asilados o -como les llamamos ahora- refugiados y las mismas personas de los refugiados, deberían ser resguardados aún mejor[1]. Especialmente, en regiones del Este de Alemania, tipo Sachsen[2]

La semana pasada, una refugiada embarazada (21), procedente de Somalia, fue atacada al salir de un supermercado en Brandeburg (Este de Alemania) por tres niños de 14 y 15 años. Estas son cosas que verdaderamente no pueden pasar en un país civilizado[3]. No es difícil responder de dónde aprendieron estos niños el odio hacia los extranjeros: en sus casas 😦

Es evidente que los grandes ganadores de un atentado terrorista probablemente del IS son: el mismo IS y la extrema derecha europea. Ambos. Ambos por igual. Tanto la extrema derecha neonazi como la más burguesa y tradicional ultra conservadora. Ayer circulaba esta caricatura en Twitter: en que un neonazi y un islamista se dan la mano, felicitándose mutuamente. Hoy, el conocido caricaturista eslovaco, Marian Kamensky sube otra a Facebook, titulada, gran fiesta en París: bailan tomados de las manos, un terrorista islámico, una mujer que representa al Front National francés y un hombre que represente a Pegida. Yo habría agregado un cuarto bailarín, de la AfD; pero esta colectividad está tan unida a Pegida que el hombrecito de Pegida la representa muy bien.

Algunos -y no sólo extremistas de derecha y neonazis, sino también tanto políticos (Söder, Seehofer ambos de la CSU bávara) como algún periodista[4], tratan, desde ayer, de instrumentalizar el terror en desmedro de los refugiados. Lo que es inaceptable. Que los refugiados son culpables del atentado es un argumento intelectualmente débil. Antes de que llegaran los refugiados, había terrorismo islámico. El peligro terrorismo casero es aún mayor.

Hay gente -entre una mezcla entre estupidez e ingenuidad- que piensa que, si se van todos los extranjeros y cerramos las fronteras, todo estará bien y no tendremos ningún problema. No es así. Pero claro: siempre hay alguien a quien podamos culpar de nuestros propios déficits. Recuerdo que antes de que comenzara todo este problema de los refugiados, el chivo expiatorio de Alemania eran los ciudadanos que viven de la ayuda social (los Hartz IV), a quienes se acusaba de todo lo malo que ocurría. Es como cuando haces una mediación y te dicen: si se fuera esa persona de la oficina, todo andaría muy bien. La persona se va y surge un nuevo conflicto y una nueva persona a quien culpar. Un mecanismo psicológico muy antiguo y muy absurdo.

Susanne Marx (@PhotosMarx) escribia ayer sábado en Twitter (traduzco[5]): “Imagínate vivir los 365 del ano con atentados terroristas como el de Paris… Ya sabes por qué las personas huyen”. Creo que, algunas veces, hay que ponerse en el lugar de los demás. Es una muestra mínima de empatía. En alemán, Flüchtlinge (refugiado) viene del verbo flüchten, que significa alejarse de un peligro inminente y se parece mucho a fliehen, a huir.

Ayer, Claus Leggewie, dice en DLF[6] que el objetivo estratégico de los terroristas es desestabilizar el orden occidental. Esto es algo -explica- que ya intentaron también antes otros terroristas. Pero los islamistas pretenden que Europa vuelva a deshacerse en estados nacionales y, sobre todo, intentan que Europa no deje entrar a más refugiados -con frecuencia, musulmanes- que se sustraen así de la tiranía de Al Qaida y del Islamic State. Los musulmanes son las primeras víctimas del terror[7]. Sí, esto de que son las primeras víctmas, recuerdo que lo escuché y leí del gran Otto von Habsburg en varias oportunidades.

Lo que interesa a los terroristas es que los musulmanes -y también los yesidas, los zoroastrianos, los cristianos, los ateos, etc.- se queden en el supuesto califato, como sus súbditos o más, bien, como sus esclavos. Ayer, circulaba en internet un meme que explicaba que los “seres humanos que rezan a Alá son musulmanes; los seres humanos que matan en nombre de Alá, son islamistas; y los seres humanos que huyen de los islamistas, son refugiados”. Toda la razón.

Leggewie hace ver que los terroristas nos atacan en las actividades con las que más nos alegramos: el fútbol, un concierto, en un café, en un restaurant. Propone que hagamos ahora como hizo el gobierno británico después de los atentados de Londres, el 2005, en cuyos afiches se leía: We are not afraid, no tenemos miedo. Decidir ahora que Alemania no aceptara más refugiados, sería desastroso, agrega[8].

Pienso que lo que ahora necesitamos es lo contrario de lo que desean los islamistas y los euro-escépticos: la unión aún mayor de Europa. Y me parece que eso es lo que lograrán los terroristas. En vez de destruir Europa, logran sólo que los europeos se unan aún más.

Lo que sí nos llama la atención es que este nuevo atentado ocurra en Francia, un país con un estado omnipresente, que ejerce un gran control, con una telecommunications data retention (en francés: Conservation des données), con un estado de emergencia desde Charlie Hebdo, con uniformados armados con armas en cada esquina (una amiga estuvo este verano en la Bretaña y me decía que era increíble ver uniformados fuertemente armados patrullar las calles). Algo me lleva a pensar que el control y las escuchas de teléfonos y el control de nuestros mails, no significa más seguridad.

Finalmente, sobre el pasaporte sirio encontrado en el Bataclan. El gobierno griego dice que corresponde a un refugiado sirio. Puedo decirles solamente que lo último en que piensa un terrorista es en llevar consigo su pasaporte (ver esta caricatura). Pero aunque lo hubiera llevado, es super raro que un pasaporte esté incólume en circunstancias que su portador se acaba de hacer volar por los aires. Los servicios de seguridad de los EEUU dijeron hoy que el número del pasaporte no coincide con los números de pasaportes sirios y que la foto del pasaporte, tampoco coincide con la persona que lo portaba. Asimismo, es super raro que el IS envíe a sus milicianos por una ruta sumamente peligrosa, como es la de los refugiados que arriban nadando a una isla griega…

Sobre quienes, una vez más, sostienen que los musulmanes tienen que condenar y distanciarse de este acto terrorista. Sólo puedo decir que ya lo hacen, por ej. el Comité central de musulmanes alemanes y la comunidad de musulmanes británicos. Es cierto, Muslims around the world condemn terrorism after the Paris attacks Pero claro, cuándo quienes se quejan nunca han leído los medios o portales musulmanes, tampoco pueden saber lo que los musulmanes dicen, hacen o piensan. En realidad, no les interesa, no pueden saber si ellos condenan los atentados terroristas o no lo hacen.

Por último, me gustaría citar al redactor jefe de Die Zeit, Giovanni di Lorenzo, en un artículo de enero de este año, Mut ist schnell gesagt, escrito luego de Charlie Hebdo. El conocido periodista, ante las invitaciones a que los musulmanes se distancien del terrorismo, se pregunta si hay algún musulmán razonable que pueda considerar que los atentados de París son buenos, que los pueda alabar. Dice di Lorenzo, con razón, que ya el exigurles un distanciamiento tiene en sí, algo de ofensivo. Y la mayoría de quienes piden un distanciamiento, lo saben[9]. Lo saben y por eso lo hacen.

Me pregunto qué diría mi vecina turca, una señora mayor y muy respetable si le pregunto si ella ya ha condenado el atentado de París. Es como si yo le preguntara a cualquier vasco o descendiente de vascos, si condena a la Eta…O a todo católico, si condena a la católica IRA. Es significativo que mi vecina refugiada siria tiene su perfil de Facebook con los colores franceses, al igual que muchos de nosotros.

Marti Twitter Francia Paris colores


[1] “Angst vor rechtsextremen Übergriffen Bund will Flüchtlinge besser schützen Die am Samstag beschlossene allgemeine Verschärfung der Sicherheitsvorkehrungen geht der Bundesregierung nicht weit genug: Sie befürchtet, dass Rechtsradikale nach den Attentaten von Paris Jagd auf Flüchtlinge machen könnten”. http://www.n-tv.de/politik/Bund-will-Fluechtlinge-besser-schuetzen-article16356481.html

[4] Es el caso del periodista Matussek: https://twitter.com/jep_/status/665476508354551808

[5] “Stell Dir vor, 365 Tage im Jahr ständig Terroranschläge wie in Paris, dann weißt Du warum die Menschen fliehen”.

[7] “Dahinter steht ein strategisches Ziel: Sie möchten die westliche Ordnung destabilisieren. Das wollten andere Terroristen auch schon. Aber sie möchten, dass Europa wieder in Nationalstaaten zerfällt und dass Europa vor allen Dingen keine Flüchtlinge, häufig ja Muslime, mehr hineinlässt, so dass sie sich der Tyrannei von Al Kaida und IS nicht länger entziehen können. Denn immer noch die, die Muslime, sind die Hauptbetroffenen des Terrors”.

[8] …“dass wir jetzt keine Flüchtlinge mehr aufnehmen, das wäre verhängnisvoll”.

[9] “Als ob es einen vernünftigen Muslim geben könnte, der die Mordtaten von Paris gutheißen würde. Schon die Forderung, sich davon zu distanzieren, hat etwas Beleidigendes. Und die allermeisten Nichtmuslime wissen das auch”.