El nuevo orden en el derecho internacional, según Carl Schmitt

En la columna El nuevo orden según Carl Schmitt[1], me preguntaba a cómo sería el nuevo sistema político si los nazis hubieran ganado la guerra. Cómo habría sido el orden estatal interno, el derecho constitucional de un estado regido por los principios del nacional socialismo.

Después de leer el “librito” de Carl Schmitt, “Völkerrechtliche Großraumordnung”[2], me parece que entiendo cómo sería hoy el derecho internacional si los nacional socialistas hubieran ganado la guerra. Aunque, más que de derecho internacional, sería más apropiado hablar de derecho de los grandes espacios o Grossräume. En realidad, el derecho de los estados nacionales habría sido reemplazado por un derecho de las “potencias”, encargadas de decidir acerca del destino de un sinnúmero de países, de protectorados y de ex-países.

Reich y Raum… Reino y espacio son los elementos fundamentales sobre los que se construirá el nuevo derecho internacional, adelanta el autor. Sí, esta es la esencia del nuevo derecho internacional schmittiano[3]. Bernd Rüthers -uno de los mayores conocedores de Carl Schmitt en Alemania- habla del Großraum o gran espacio como el elemento dominante de la futura teoría del derecho internacional[4] o derecho de los pueblos.

De partida, en alemán, lo que en castellano denominamos derecho internacional, se llama Völkerrecht o “derecho de los pueblos”. Esta no es una distinción sin importancia. En lo que podríamos llamar la introducción[5] de su libro, Schmitt hace ver que Völkerrecht viene de Volk, o sea de pueblo, en sentido étnico. Cada pueblo, esto es, cada grupo étnico, tendría un “espacio territorial”. Para eso existe un Raumordnung, esto es, un orden de los espacios territoriales. En la teoría de la época, cada pueblo (en)cerrado sobre sí mismo, desarrolla en ese espacio su propia “cultura”, sin injerencia extranjera.

Más allá del concepto abstracto de estado, imperante al desarrollar sus ideas sobre el nuevo orden mundial, nuestro autor se refiere al concepto de Großraum, como principio del derecho internacional. A él está dedicada su obra “Völkerrechtliche Großraumordnung”, objeto de este artículo. Para Schmitt, sujeto del derecho internacional no es… no son las naciones, sino que es el Großraum, el gran espacio. Su teoría del derecho internacional es pues un intento de centrar la atención en los Großräume o grandes espacios.

Antes que nada, Schmitt nos dice lo que no es un Großraum. Un Großraum no está delimitado por fronteras naturales[6], ni tampoco es expresión de la teoría del equilibrio entre los estados[7]. (Ni de la teoría francesa del espacio vital[8], puedo agregar). Nos explica que la teoría de las fronteras naturales sirvió a Francia como fundamento de su política expansionista[9]; sin embargo, algunos aspectos de esa tesis, cobran nueva luz -dice Schmitt- en la línea de la “ciencia geopolítica” de Karl Haushofer[10].

La mención que Schmitt hace de Karl Haushofer es una mención de carácter positivo. Y esto no deja de ser significativo, puesto que Haushofer es uno de los cuatro autores principales en que se basaron los nazis para elaborar su teoría del Lebensraum o espacio vital. Los otros son Friedrich Ratzel, Alfred Rosenberg y el propio Carl Schmitt[11]. Hay que dejar en claro que el Großraum -como fundamento del nuevo derecho internacional- no es el Lebensraum del nacional socialismo, si bien, las ideas de Schmitt -y también las de Haushofer- fueron tomadas por el nazismo para edificar sobre ellas su deletérea doctrina geopolítica donde el espacio vital tuvo gran importancia.

La teoría de las fronteras naturales sería eminentemente geopolítica y geográfica y por tanto, propia del estado[12], pero inapropiada para un Großraum. De ella se pasa fácilmente a la teoría de lo que el italiano Valli denomina “el derecho de los pueblos a la tierra” o “derecho demográfico”. Este derecho puede explicar la exigencia de territorio para un pueblo cuya demografía aumenta -si se me permite traducir así-; pero no es un principio de derecho internacional en que se pueda basar el gran espacio, aclara Schmitt[13].

En su rebuscado lenguaje, Schmitt define el Großraum o gran espacio como el ámbito de la planificación, organización y actividad humanas, que nace de una tendencia actual de desarrollo que lo abarca todo. Es, “para nosotros” (“für uns”), sobre todo un espacio de poder/rendimiento/producción -o como quieran traducir Leistung- que está conectado/unido/conexo[14]Schmitt usa frases alambicadas, rebuscadas e ininteligibles. No sé si para mostrar superioridad o erudición o las dos cosas. 

Junto al concepto de Großraum, en derecho internacional, hay que considerar el de Reich, esto es, de Reino. Reino es una potencia guía o líder, esto es, que dirige y sostiene a los estados o pueblos dentro de su gran espacio. Las ideas políticas del Reino “irradian” (strahlen) dentro del Großraum. Sin embargo, este último y el Reich no son idénticos. Así como Argentina o Brasil no son parte de los Estados Unidos[15], explica Schmitt, quien dedica un capítulo entero a la llamada doctrina Monroe, como un precedente para justificar su teoría del Großraum[16]. En su análisis, Estados Unidos sería una especie de Reino y América sería su Großraum.  

Dentro del gran espacio, el reino tiene el derecho a intervenir. Al mismo tiempo, impera el principio de no intervención frente a potencias que no pertenecen a ese Großraum (raumfremde Mächte)[17]. Tal como las ideas políticas del reino irradian dentro de su gran espacio, así las ideas políticas de una potencia ajena al Großraum no pueden “irradiar” dentro de un gran espacio que no es el propio[18]. En la práctica, basándose en esta doctrina, habría resultado muy fácil impedir que las ideas de democracia, de liberalismo, de representación política y de libre mercado “irradiaran” hacia Europa.

De acuerdo a este nuevo orden de los grandes espacios y después de que los reinos se hayan dividido la tierra de una manera razonable (sinnvoll), el principio de no intervención desplegará su eficacia ordenadora en el nuevo derecho mundial[19]. Hannes Stein dice acertadamente que estas ideas suenan como sacadas de una película de ciencia ficción. Él se imagina a Tom Cruise que apunta a un alien con una pistola y le advierte que “A partir de aquí, impera para las potencias extranjeras la prohibición de intervención”[20].

Pese a que lo usa y titula así su librito, Schmitt no está conforme con el término Großraum. Aclara que un Reich no es un estado más grande que los demás, como tampoco el Großraum es un espacio pequeño que ha sido agrandado[21]. Adelanta que, cuando el mundo esté repartido entre los grandes espacios, entonces probablemente, se dará al Großraum un nuevo nombre[22]. Porque el Groß Raum no es un gran espacio, en comparación con un espacio pequeño[23], como un país. El Großraum es algo mucho más que eso. Schmitt se vuelve, en este punto, más bien esotérico.

Dice que el concepto de espacio es originalmente técnico, industrial, matemático[24]. Esto ya lo había adelantado en la introducción[25]. Pero él quiere referirse al concepto jurídico de gran espacio -no como simple territorio en que se organiza el derecho[26]– sino que es algo que va más allá, casi místico, diría yo.

A veces se quiere presentar a Schmitt como un representante de la realpolitik, nada más equivocado. Las ideas que el autor expone no son una fría y desgarradora, pero sincera descripción de la realidad. Él no es un nuevo Maquiavelo que explica y analiza lo que ve, sin fijarse en lo que debería ser o sin importarle el political correctness[27]. Él no constata que algo es así, no se adelante a los hechos, no aventura a decirnos lo que él cree que va a pasar, lo que debería ser, lo que será, y él lo encuentra bueno. Sus elucubraciones acerca del Großraum están muy lejos de ser un ejercicio de prospectiva, son el modelo de orden que él nos propone y cree que ya se ha empezado a realizar.

No, lo que él describe en su libro y en otras conferencias que dió sobre el tema antes y después de la publicación de Völkerrechtliche Großraumordnung, es lo que él vaticina que pasará en el mundo, cuando los Reinos se lo hayan repartido e imperen sobre sus respectivos espacios. Lograr este nuevo orden del derecho internacional no es para él algo indiferente, sino este nuevo orden es lo que él considera justo, correcto, a lo que él aspira y lo que, en suma, traerá la paz definitiva… la paz como él la ve.

La suya es una proposición para el futuro, un futuro que empezaba ya a realizarse. Un nuevo orden mundial, que había comenzado inmediatamente antes de la publicación de su obra -en abril de 1939[28]–  cuando Alemania nazi anexó Austria (marzo de 1938) y después, los llamados “Sudetes” (octubre de 1938), invadió Checoslovaquia (marzo de 1939) y después Memel (marzo de 1939).

Para dejarlo muy en claro: sus ideas sobre el orden de los grandes espacios en el derecho internacional fueron expuestas por Schmitt, por primera vez, en una conferencia en la Universidad de Kiel, en marzo de 1939. En ella planteó su tesis acerca de los grandes espacios, como elementos fundamentales del nuevo derecho internacional, publicada en abril de ese año por la misma universidad[29]. Ello ocurrió inmediatamente después de las invasiones y de las anexiones alemanas en el Este[30]. Más oportunismo, imposible.

¿Cómo serían las relaciones internacionales en el nuevo orden? El autor explica que serán los reinos -y no los estados- los creadores (usa la palabra poco alemana de “Kreatoren”) del derecho internacional[31]. Como es evidente, en la teoría schmittiana, los estados no tienen en absoluto derecho a la libre determinación[32]. Como hace ver Rüthers, “la filosofía de los grandes espacios en el derecho internacional es exactamente lo contrario a la autodeterminación de los pueblos”[33].

No es difícil imaginarse que las relaciones internacionales en este nuevo orden serán distintas a las que conocemos. Primero, existirán relaciones de comercio y de otro tipo (sonstiger Austausch) entre los grandes espacios, ya que éstos no serán bloques herméticamente cerrados. Segundo, las relaciones entre los reinos que guían cada Großraum. Tercero, relaciones entre los pueblos que viven en cada Großraum entre ellos. Cuarto, entre los pueblos de diferentes grandes espacios, pero guardando siempre el principio de no intervención de potencias extrañas. Asegura que el concepto de Völkerrecht (derecho internacional) es lo suficientemente elástico, como para comprender todas estas relaciones, tanto dentro de los Großräume, como entre ellos[34].  

Avanzaríamos así, hacia un derecho, que es lo contrario al llamado derecho mundial universalista e imperialista[35]. Así la actuación del Führer ha hecho del pensamiento acerca de nuestro Reich, una realidad histórica y le ha dado un gran futuro[36], concluye el capítulo 5, titulado “El concepto del Reich en el derecho internacional”[37]. La actuación del Führer (Tat des Führers) es, sin lugar a dudas, sus ocupaciones e invasiones y la formulación de la mencionada geopolítica del Lebensraum.

La superación del espacio vacío es el objetivo final de Schmitt[38]. Para hacerlo, se remonta a la llamada teoría del espacio (Raumtheorie)[39]; pero el autor va más allá de ella. En ese espacio vacío, el sujeto que conoce, toma conocimiento del objeto conocido para “localizarlo” (lokalisieren)[40], por “localizar”, entiende “ponerlo en un lugar” o algo así. El espacio es formado en los objetos y en el orden del tiempo y del espacio y es más que un registro en un espacio vacío que viene dado. Se refiere más bien a una situación o a un suceso actuales. Una dimensión profunda y no una categoría espacial meramente formal que merece ser superada[41].

Todo esto es algo incomprensible para los judíos. Ellos no pueden contribuir a esta teoría, como no pueden contribuir a crear nada, dice. Pero han sido el fermento de la disolución de órdenes espaciales concretos[42]. Sí, toda la obra de Schmitt está traspasada por el antisemitismo[43] y por los intentos de “desjudeizar” (entjuden) la ciencia jurídica de un supuesto “espíritu de los judíos”. Ellos serían per se, incapaces de pensar en términos de Großraum.

Soy igualmente incapaz de ello; es más, me causa repulsión tan sólo imaginarme grandes espacios planetarios repartidos entre autodenominados reinos. Grandes espacios continentales compuestos por pueblos sometidos a supuestos reinos líderes y guías. Rechazo la idea de pueblos que carecen de autoderminación, y a cuyos habitantes, les está prohibido pensar por sí mismos o aceptar ideas que sean distintas a las que “irradia” el pueblo guía.

Schmitt habla de grandes espacios concretos y llenos de sentido[44]. Advierte que frente tanto el imperialismo del Occidente capitalista como al imperalismo bolchevique del Este, se halla la sustancia de Europa[45]: una mayoría llena de sentido, en un Großraum concreto y lleno de sentido. En realidad, con esto más bien se refiere a una Europa sometida y controlada por el nacional socialismo. En el fondo, como dice Stein: Europa sería el gran espacio del Reich alemán, el continente estaría sometido a Alemania[46].

Esta es la revolución espacial (Raumrevolution) que había anunciado Hitler[47]. Schmitt habla de las guerras y revoluciones desatadas en la lucha por el nuevo orden[48]. Recordemos que nuestro autor habla reiteradamente del derecho a la guerra como distintivo de la soberanía de un estado y critica el derecho imperante en Europa al momento de elaborar su teoría como un derecho normativista que habría impuesto algo así como un estado no-guerra[49] [50].

Como sabemos, esta revolución del espacio iniciada por el nacional socialismo y alabada y propiciada por Schmitt, tomó otros caminos distintos a una dominación de Europa, convertida en un gran espacio, y dirigida por el Tercer Reich. En defintiva, Europa y el mundo fueron lamentablemente divididos; pero no como lo deseaba el autor[51], sino que el planeta quedó repartido -durante medio siglo- entre el mundo libre y el mundo esclavizado por una potencia basada en otra ideología totalitaria, también procedente de Alemania.  


[2] “Völkerrechtliche Großraumordnung: mit Interventionsverbot für raumfremde Mächte. Ein Beitrag zum Reichsbegriff im Völkerrecht”. Segunda o tercera edición (no me queda claro, ya que en la tapa dice que es la tercera edición; pero en la pág. 4 dice que es la segunda) inalterada de la edición de 1941, 1991. Las citas que sólo contienen páginas, se refieren a esta libro.

[3] Bernd Ruthers, “Entartetes Recht. Rechtslehren und Kronjuristen im Dritten Reich”, segunda edición mejorada, 1989, pág. 143. Cita de artículos de Schmitt en que plantea abiertamente este propósito.  

[4] “‘Großraumprinzip’ als das beherrschende Bauelement einer künftigen Theorie des Völkerrechts”, en “Carl Schmitt im Dritten Reich, Wissenschaft als Zeitgeist-Verstärkung?, 1989, pág. 85.

[5] Allgemeines, pág. 11.

[6] Pág. 17 y 18.

[7] Pág. 16 y 17.

[8] La teoría del espace vital fue una idea guía de la política francesa de expansión colonialista en Argelia. Cfr. Diskussion in Frankreich Las ideas francesas no se pueden comparar ni remotamente con las medidas de aniquilamiento y expansión de los pueblos eslavos, considerados como infrahumanos que llevó a cabo Alemania nazi en el Este y centro de Europa, en los territorios que hoy llamamos Bloodlands (Cfr. Timothy Snyder) y que los nazis consideraban su Lebensraum.

[9] Pág. 18.

[10] Pág. 16 y 17.

[12] Pág. 18

[13] Cfr. págs. 18 y 19.

[14] “Großraum ist ein aus einer umfassenden gegenwärtigen Entwicklungstendenz entstehender Bereich menschlicher Planung, Organisation und Aktivität. Großraum ist für uns vor allem ein zusammenhängender Leistungsraum.” Pág. 14.

[15] Pág. 49.

[16] Capítilo II. “Die Monreodoktrin als der Präzedenzfall eines völkerrechtlichen Großraumprinzips”, págs. 22 y siguientes.

[17] Pág, 48.

[18] Pág. 49.

[19] Pág, 49.

[20] Hannes Stein, “Carl der Kahle”, Die Welt de 26 de julio de 2017, pág. 22.

[21] Cfr. pág. 67.

[22] Cfr, pág. 75.

[23] Cfr. pág. 75.

[24] Pág. 77, 78.

[25] Pág 11 a 13.

[26] Pág. 77.

[27] Schmitt mismo se quería presentar como un Maquiavelo, por lo que llamaba la casa donde vivía en la localidad de Plettenberg, “San Casciano”, el nombre del refugio donde fue desterrado Maquiavelo. En el fondo, una forma de hacerse la víctima, al tiempo que se compara con un famoso de la historia

[28] Cfr. pág. 5. La obra fue publicada primero como artículo y se basa en una conferencia que dió en la Universidad (nórdica) de Kiel, en marzo de 1939. Como libro, apareció recién en 1941.

[29] Cfr. Rüthers, Carl Schmitt im Dritten Reich, cfr. pág. 85

[30] Y un poco antes del Pacto entre Hitler y Stalin en que los dos Führer se repartieron la mitad de Europa, en agosto de 1939. Su consecuencia: la invasión alemana a Polonia es de septiembre de 1939. Y la invasión soviética al Este de Polonia, igualmente, de septiembre de 1939.

[31] Cfr. pág. 65.

[32] Schmitt se refiere a la autodeterminacißon (Selbstbestimmungsrecht) en la introducción, págs. 11 y siguientes.

[33] Rüthers, Carl Schmitt im Dritten Reich, pág. 85.

[34] Cfr. pág. 62.

[35] Cfr. pág. 63.

[36] Cfr. pág. 63.

[37] Pág. 49 en adelante.

[38] Cfr. pág. 79.

[39] Cfr. pág. 77.

[40] Cfr. pág. 80.

[41] Cfr. pág. 80.

[42] Cfr. pág. 79.

[43] Sólo como un ejemplo, puedo citar la conferencia que organizó a comienzos de 1936 titulada “Toda la ciencia jurídica alemana en lucha contra el espíritu judío”, donde participó incluso Hans Frank. “Die Deutsche Rechtswissenschaft im Kampf gegen den jüdischen Geist”, DJZ 1936. Citado por Rüthers. “‘Klassikworte im Umschwung der Epochen’, JZ, pág. 498.  Su antisemitismo no disminuyó después de la guerra.

[44] “sinnerfüllte, konkrete Großräume”. Y lo hace en obras de 1938 y de 1944. Citado por Rüthers, “Entartetes Recht”, pág. 147.

[45] En “Mi Lucha”, Hitler se refería a las dos grandes amenazas sólo aparente contradictorias: el capitalismo internacional y el comunismo soviético, ambos contrarios al “espíritu del pueblo alemán”. Para él, los judíos jugaban en todas las ligas del internacionalismo, cosmopolitismo y universalismo. Cfr. George M. Friedrickson, “Rassismus”, pág. 162.

[46] Cfr. Hannes Stein, “Carl der Kahle”, Die Welt de 26 de julio de 2017, pág. 22.

[47] Cfr. Rüthers, “Entartetes Recht”, págs. 147 y 148.

[48] Ver pág, 65.

[49] Cfr. pág. 70.

[50] El Pacto Briand-Kellogg, de 1928, que nosotros admiramos tanto siendo estudiantes de derecho internacional y que proscribió la guerra como medio de solucionar los conflictos internacionales, supongo que sería para Schmitt -aunque no lo menciona, lo pasa en silencio- lo peor que podía haber.

[51] Cfr. Rüthers, “Entartetes Recht”, pág. 148.

El monstruo que come galletas

Elon Musk publicó en Instagram dos fotos. En la primera, se muestra un cohete despegando, con mucho humo a un costado del mismo (al lado izquierdo, en la foto). En la segunda, se ve el mismo cohete; pero en el lugar donde en la foto original vemos humo, aparece un monstruo azul: nada menos que el monstruo que come galletas de Plaza Sésamo[1].

La original imagen me recordó los menos alegres fotomontajes que aparecieron después del atentado a las Torres Gemelas, de 11 de septiembre de 2001. Les llamo fotomontajes, aunque, me temo que demasiada gente -incluso algunos de mis amig@s- creen que se trata de fotos reales, donde se ve la cabeza de un hombre con larga barba y cara de pocos amigos. No sé si será Bin Laden u otro personaje.

Son incontables las teorías de la conspiración que circulan en torno al 9/11. Y es soprendente que tanto gente de derecha, como de izquierda crea a pie juntillas en tales especulaciones. Parece que la estupidez no hace distinción entre sectores políticos. Más encima, me aseguren que ellos están en lo cierto, que saben una verdad que nosotros -ingenuos y enceguecidos por la propaganda norteamericana- no conocemos. Por el contrario, ellos sí conocen la verdad y son tan generosos que están dispuestos a compartirla con nosotros y hacernos partícipes de los conocimientos ocultos que ellos poseen.

Cuando les decimos que aquello en lo que ellos creen no es nada más que una teoría de la conspiración, sin asidero alguno en la realidad de los hechos (por no decir que no son más que patrañas), no es raro que nos acusen de haber caído en las garras de los conjurados o de haber pasado a ser sus agentes[2]. O que sufrimos del síndrome de Estocolmo 😛

Una amiga mía me acusa de haber respirado demasiadas hormonas de la felicidad que lanzan los aviones (de pasajeros, de carga, de todos…) desde el cielo sobre las ciudades, para que nos olvidemos de los problemas de nuestra sociedad y no cuestionemos a la autoridad: ni al gobierno local, ni tampoco al “gobierno mundial”. Esta es una versión de una de llas conspiranoias más populares hoy en día: la conspiranoia del Chemtrail.

Es como esa vieja teoría de la conspiración que existe en Argentina (donde surgió) y en Chile (a donde llegó no hace mucho tiempo), conocida como el Plan Andinia. Para mi sorpresa, compruebo que incluso tiene un artículo bastante largo en Wikipedia. La teoría del Plan Andinia, se basa en la conspiranoia de los Protocolos de los Sabios de Sión[3] que, parece, que en algunos países, no saben que fue una falsificación rusa de principios del siglo 20, que se expandió previo a los nazis y junto con ellos. Mi amigo Joaquín García-Huidobro se refierió al Plan Andinia en su gran artículo de enero de 2012, en El Mercurio No se asusten, es sólo un turista[4].

O como esas historias que te cuentan acerca de la no-llegada del hombre a la luna[5] o de que la tierra es plana y “los de arriba” nos quieren convencer de que es redonda. O aquella según la cual, nuestra elite de políticos y de políticas, a nivel tanto nacional, como mundial, serían no humanos, sino reptioides (reptiles venidos del espacio exterior que habrían adoptado forma humana). Clinton y Merkel serían dos de sus principales representantes. Algunos piensan que Justin Bieber también es un reptiloide. Realmente, no sé si reírme o llorar.

En realidad, la conspiranoia supone una gran soberbía… Los que explican su vida, la vida de los demás y la vida en el mundo de acuerdo a teorías de este estilo caen en lo que yo llamaría una especie de gnosticismo, ya que sólo ellos tendrían acceso a ese conocimiento tan especial de que los demás estamos privados, por tontos o por “vendidos” o engañados.

Ellos son los “iniciados”, los “escogidos”, los “elegidos”, los que saben más, los que tendrían que ser los demiurgos de todos nosotros, de nosotros que somos idiotas que no sabemos nada. Ellos pertenecen a un grupo de personas que es mejor que los demás, ya que ha conocido la verdad, en una nueva revelación de la que ellos participan y nosotros, no. En un foro de Facebook, una señora planteaba este tipo de teorías y agregaba “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. Sí, claro, nosotros somos todos ciegos… Sólo ellos pueden ver la claridad. Pucha que somos tontos al no creerles 🙂 La misma señora, asegura que el atentado del 9/11 fue una acción del “servicio secreto de E.U.”, escribe. Hoy en la mañana, escuché a un vendedor de religión zoroastriana comentar que George Michael había muerto porque era “crítico de Israel”.

Esta semana, un amigo y colega mío, me preguntó cómo es posible que, después del atentado de Berlín, haya aparecido, en el lugar de los hechos, un pasaporte. Esto sería muy raro, mi amigo dice que el 9/11 también aparecieron pasaportes en el mismo avión. Le explico a mi amigo y colega abogado (chileno), que no es raro que los terroristas suicidas[6] dejen sus documentos, para que todos sepan que murió como un mártir. Le explico, con paciencia, que el terrorista tunecino de Berlín no tenía pasaporte (por eso, no lo podían expulsar de Alemania) y que lo que la policía encontró fue un papel que le dieron las autoridades alemanas, en que dice que su estadía es sólo “tolerada” en Alemania.

Invierto tiempo y esfuerzo exponiéndole los hechos: lo que se sabe, lo que ha dicho la policía y la Fiscalía federal. En otras palabras, le explico los hechos y no meras suposiciones o raras explicaciones que suponen que alguien recibió una revelación y sabe más que todos los demás (sin siquiera saber alemán). Mi amigo contesta que él cree que el gobierno (en este caso, el gobierno alemán) nos engaña y que, en realidad, inventa la historia o da la explicación que más le conviene, esto es, la del pasaporte. Yo sigo en mi plan de tener harta paciencia con mi amigo y le sigo explicando: que los gobiernos de países con check and balances y donde hay muchas personas que intervienen en cada decisión no pueden engañarse -al menos no fácilmente- entre ellos, ni mentir a la gente. Que Alemania es un estado de derecho -perfectible claro- y no es ni Rusia, ni Cuba, ni Corea del Norte, donde los gobernantes controlan todo y rara vez se sabe la verdad.

Ahí parece que metí la pata, porque mi amigo se enfureció. De manera que hoy es más bien mi ex-amigo ya que, luego de mis intentos de analizar los hechos y explicárselos, me borró de su lista de Facebook. No sin antes aclararme que Merkel no es Obi Wan… Sólo puedo decir: Aló Moscú…?

Resulta que, en el Índice de democracia de la Intelligence Unit del Economist, Alemania está entre las 20 democracias completas (full democracy), donde ocupa el número 13. Entre paréntesis, Rusia está en el lugar 132, Cuba en el 129 y Corea del Norte, en el 167. Los tres países están, según el index, entre los regímenes autoritarios. Pero claro, el culpar a Merkel de un supuesto engaño de su policía implica que ella es una especie de sultán (o de sultana) que resuelve todo ella sola y lo sabe y controla todo. Incluso está detrás de los engaños de la fiscalía federal, que no responde de sus hechos. sino que está solo para llevar a cabo lo que Merkel les dice que tienen que hacer. Pobre Angela, no debe dormir nada decidiendo sobre cada movimiento y sobre “cada hoja que cae” en Alemania… y a lo mejor en toda Europa[7].

Contrariamente a lo que Uds. puedan pensar, mi amigo no es de izquierda, sino que muy por el contrario… Tampoco lo es la otra señora que cité más arriba. Ni mi amiga que cree en la conspiranoia del Chemtrails, ni el zoroastriano. El alemán prepare (del que cuento en la nota 7), menos que nadie… Pero en este enrarecido ambiente postfáctico -en que los hechos no cuentan para nada, sino sólo las suposiciones- parece que se cumple aquel viejo dicho “los extremos se unen”. Estos cuatro ejemplos representan todo ese entorno viciado de una sociedad postfáctica, que no cree en los hechos; pero sí en extrañas y demenciales teorías conspiranoicas con las que se intenta reemplazar la realidad.

En el mundo postfáctico o post verdadero (post-truth se llama en inglés, ) no es que primen los sentimientos sobre los hechos[8], es que se niega los hechos que no concuerdan con la conspiranoia pre-existente, desde la cual interpreto todo lo que ocurre, lo que no ocurre o lo que debería ocurrir, de acuerdo a mi lectura sesgada e ideológica. Para ello, me informo, o más bien, me desinformo a través de las llamadas fake news. Y lo hago de preferencia en medios que forman parte del mundo con el que estoy de acuerdo. Me fabrico mi propio hábitat mediático, tipo Truman show…

El hombre y la mujer postfácticos -a quienes la verdad no les interesa- son tan contradictorios que dicen defender, por ejemplo, la libertad de prensa, al mismo tiempo que se niegan a hablar con periodistas, como se quejaba la periodista alemana Nadine Lindner @ostwestkonflikt[9][10].

Estos representantes de la nueva era populista que se nos viene encima son bastante simplones, ya que interpretan todo desde la monocausalidad: habría una única causa de todos los males. Sintomática es su incapacidad de comprender fenónemos complejos. Da la casualidad que todos los fenónemos humanos son complejos y muy rara vez tienen una sola causa.

Sí, se dice que el populismo consiste en dar una solución fácil a fenómenos complejos. Esta nueva ideología populista y postfáctica es también sectaria, ya que si no están de acuerdo contigo, simplemente, te dejan hablando sola… O bien, te eliminan de su lista de amigos, para encontrarse sólo con quienes piensan (piensan…?) igual que ellos, con sus like-minded. A la vez, es totalizante, porque no admite que podamos estar de acuerdo en algunas cosas y en otras, no. Juegan al todo o nada: o estás totalmente de acuerdo con lo que ellos pregonan, o no tienes derecho a nada.

No aceptan nada que contradiga lo que ellos sostienen. Si alguien lo hace, esa persona está irremediablemente equivocada. No aceptan una opinión distinta y se “ofenden” y/o se hacen las víctimas o acusan a sus contradictores de “difamación”[11]. O sea que, si te atreves a contradecirlos, los “difamas”.

Es paradojal que estos grupúsculos se quejen tanto sobre las elites, sobre “los de arriba”, siendo generalmente, ellos mismos parte de la misma elite social, política o incluso económica. En el fondo, creo que hay un temor, un verdadero miedo a perder sus privilegios.

Pienso que es bueno invertir tiempo y esfuerzo en hablar, debatir, discutir con otras personas que tienen una opinión igual, diferente, parecida, adversa o diversa a la propia. Esto es propio de la verdadera amistad y es parte de la democracia. Por eso, Merkel dice que la democracia cuesta trabajo[12]. Tenemos que admitir que otra persona que piensa distinto, está en todo su derecho ha hacerlo. Hay que tratar de ponerse en su lugar, para saber, para entender por qué piensa, reacciona o actúa así. Esto es lo propio de la sociedad abierta. Como les conté hace algunos meses, aprendí en Chile a decir: yo pienso, yo opino y no aseverar simplemente “esto es así y no es de otra forma”[14]. Sin embargo, en estos ambientes postfácticos, de una competencia democrática de ideas, de la que habla el Pdte del Bundestag, Norbert Lammert, no hay nada[13].

Lo que hacen los populistas es precisamente lo contrario. No aceptan una opinión diferente a la que ellos consideran como la única verdadera. No sólo no dan cabida a otro parecer, sino que, llaman difamación u ofensa si expresas tu disenso. Y, en algunos casos (como en dos de los citados más arriba), te borran de su grupo de amigos, que equivale a eliminarte como interlocutor/a válido/a. Así, se van encerrando cada vez más dentro de un grupúsculo donde todos piensan igual que ellos y su propia opinión se va reforzando en un proceso de feedback, de retroalimentación interminable.

Es sintomático de un político populista no dar conferencias de prensa, no enfrentarse a las preguntas a lo mejor un poco difíciles de los periodistas que no son obsecuentes. Por ello, tal vez es que el presidente electo Trump no ha dado aún ninguna conferencia y se limite a expresar su opinión de madrugada y a través de Twitter[15].

Sólo les puedo decir que prefiero reírme con el monstruo de las galletas y encontrar muy divertido a Elon Musk, sabiendo que del humo de su cohete no emerge un personaje de Plaza Sésamo 🙂


[1] Supongo que Elon Musk lo hizo, porque en la primera foto, mdusa009 había comentado -igualmente en tono de broma- que “The left cloud looks like a nose and his mouth”. Y, sobre todo, porque lohman81 comenta: “This one looks more like Beaker!”. Musk subió ambas fotos el 18.11.2015.

Ayer, también en Instagram, pixersize publicó otra foto del mismo despegue, pero con otro monstruo. La pueden ver aquí De manera que el juego sigue 🙂

[2] El 2007, escribí un corto artículo recensión sobre un libro acerca del tema conspiranoia: Wolfgang Wippermann : el eje del mal 

Cuando leo viejos artículos míos, no puedo dejar de sorprenderme acerca de mi estilo de entonces. Prefiero como soy hoy 🙂

[3] Ver mi artículo-recensión sobre Los protocolos de los Sabios de Sión

[4] Ver mi artículo ¿Hay antisemitismo en Chile? Un tema de educación de mayo de 2012.

[5] Recomiendo escuchar el podcast con la entrevista que le hizo el por mí muy admirado Ricardo García Soto @astrovlog a Roderick Bowen @Bowennoticias Episodio 2: Carrera Espacial. ¿Llegó el hombre a la Luna? y la disputa actual por colonizar Marte También está en tu IPad en esta dirección de ITunes.

[6] Anis Amri era un terrorista suicida, que se había ofrecido al IS en calidad de tal. La policía halló su billetera en la cabina del camión, y en ella, estaba el escrito en que se toleraba su permanencia en Alemania ya que, como dije, no se lo podía expulsar de Alemania, ya que su país, Túnez no le daba pasaporte. En el fondo, Túnez no lo quería de vuelta: Anis Amri había sido juzgado en ausencia, por el robo de un camión e iría inmediatamente a la cárcel apenas regresara a su país.

[7] Ayer en la mañana (en DLF), entrevistaban a un survival o prepared alemán que decía que él hacía un curso de supervivencia (algunos hacen negocio con el miedo de los demás), ya que Merkel habría dicho que tendríamos que prepararnos para hacer frente a una posible catástrofe que se avecina. El hombre aludía a la causa de esta catástrofe: los refugiados.

El hecho verdadero es que no fue Merkel la que habló del nuevo plan para enfrentar una catástrofe que tiene y siempre ha tenido el gobierno federal, sino que el Ministerio del Interior dió a conocer ese nuevo plan en el que se nos recomendaba tener conservas y agua en la casa. Nadie nos llamó a construir bunkers, ni a juntar alimento, agua, ni menos que nada armas, ya que el monopolio de la fuerza corresponde al estado. Pero supongo que los hechos no importan…

[8] Esta semana, la historiadora Anne Applebaum @anneapplebaum dice en una excelente entrevista con el Tagesanzeiger de Suiza, refiriéndose a la elección de Trump en EEUU “Gefühle sind in jeder Wahl wichtig, in jedem Land. Was seltsam war bei dieser Wahl, war weniger, dass Fakten nicht zählten” (Los sentimientos son importantes en todo país. Lo extraño de esta elección es que los hechos no cuentan para nada). «Ähnlich wie in den 1930er-Jahren» Ist 2016 der Anfang vom Ende der Demokratie? Wie stoppt man Le Pen? US-Historikerin Anne Applebaum sagt, wie Schlimmes verhindert werden kann (Así como en los años de 1930. Es el 2016 el comienzo del fin de la democracia? Cómo se puede parar a Le Pen? La historiadora estadounidense Anne Applebaum dice cómo se puede evitar esto).

[9] Todas las direcciones que aparecen en este artículo son de Twitter.

[11] Una ex-amiga mía de la AfD se pasaba diciendo a todos los pocos que la contradecían o a ese partido populista que la difamaban a ella o que difamaban al partido. Con el paso del tiempo, ella también me borró de su lista de amig@s.

[12] “Die Demokratie ist anstrengend“, es la frase de Merkel.

[13] Ver columna de opinión de esta semana del democrata cristiano Norbert Lammert, presidente del Parlamento alemán en el FAZ Lammert über Identität Wer sind wir?

[15] A las conferencias de prensa de Putin me referí en mi artículo anterior La Nueva guerra fría En ellas, no se hacen preguntas “incómodas”.

La Nueva guerra fría

¿Estaremos realmente frente a una nueva guerra fría? EEUU acaba de declarar persona non grata a 35 diplotámticos rusos y lo mismo casi hizo Rusia[1]. Es muy fácil, muy simple comparar la situación actual frente a Rusia con la Guerra fría que vivimos en la segunda mitad del siglo 20, entre los llamados dos bloques. Pero ¿será una comparación correcta?

Pienso que la mayor diferencia es que Rusia está hoy aislada, sola en el mundo. Hace no mucho tiempo (cuando disentir no era aún tan difícil para los ciudadanos rusos), una periodista de esa nacionalidad posteó en Twitter una foto del embajador ruso ante las Naciones Unidas y en la sala plenaria. La periodista comentó que a su alrededor no había nadie sentado. Agregó que a eso ha conducido la política de Putin: al total aislamiento de su país[2].

Bueno, no exageremos, Rusia tiene algunos aliados de ocasión e incluso permanentes. A veces Irán -interesada en la tecnología atómica rusa-; a veces China[3]… que además, es aliada de todos los que hacen negocios con ella, y de nadie. Se puede decir que China es aliada sólo de sí misma. Anne Applebaum @anneapplebaum hace ver acertadamente que lo que une a las elites rusa y china es su rechazo a las instituciones democráticas y liberales de Europa occidental, de EEUU, de Japón y de donde sea[4].

Al igual que Rusia, China es miembro permanente del Consejo de Seguridad, donde veta animadamente todo tipo de resoluciones, muchas veces, secundando a Rusia, como ha ocurrido reiteradamente en resoluciones sobre Siria. En realidad, China no apoya a Putin, sino que sostiene una política de absoluta no intervención en otros países. Si aceptara una intervención, debería admitir que otros países juzgaran la política interna de China, con sus violaciones a los derechos fundamentales.

Argentina (duranté el régimen de los Kirchner) y Cuba fueron sus aliados hasta hace poco. Hoy siguen siéndolo Venezuela y Nicaragua, países sin peso en el concierto internacional. Pseudo-incondicionalmente. la apoyan Bielorrusia y Kirgistán, a quienes no les queda otra alternativa, como integrantes de la Unión Eurásica, imitación de la Unión Europea, pero comandada desde Moscú. Los únicos aliados incondicionales de Rusia son Abjasia y Osetia del Sur. Regiones que no son reconocidas por (casi) nadie como países independientes. Simplemente, porque no lo son. En derecho, siguen siendo parte de Georgia, pese a su anexión de facto.

Cuba era su aliada, antes de que Obama anunciara el fin del embargo y visitara la isla. Evidentemente que, para los cubanos, EEUU es un millón de veces más atractivo que Rusia. Por mucho que Putin y el Patriarca Kirill inauguren una iglesia ortodoxa tras otra en la isla caribeña: la rígida Ortodoxia y el animismo cubano simplemente, “no pegan”.

Evidentemente, países como Kasajstán y Bielorrusia apoyan a Rusia en foros internacionales; pero hay que reconocer que eso lo hacen muy a regañadientes y porque son parte de la ya mencionada Unión de Eurasia. Entre paréntesis, yo diría que Putin y Lukaschenko son más rivales que aliados y, si se apoyan, es por razones estratégicas y de dependencia económica.

Bien distinta era la situación de la década de los ‘50, ‘60 ó ‘70, durante la primera y en realidad única Guerra fría, cuando regiones enteras integraban el bloque que consideraba a la Unión Soviética como su hermana mayor, su ídolo y ejemplo a seguir. Dentro del bloque se hallaban países como Siria[5], tenerlo presente es indispensable para comprender la terrible y dolorosa crisis actual en Siria.

Por otra parte, a diferencia de lo que ocurría durante la Guerra fría, Rusia tiene hoy muy poco que ofrecer al mundo. De partida, no tiene una ideología que esté interesada en propagar, como antes, cuando la URSS propiciaba la expansión del marxismo y de la revolución universal. Hoy en día, en vez de partidos políticos marxistas, neo-marxistas o filo-marxistas en todo el mundo, que intentan expandir una gran utopía mundial, Rusia mantiene a una gran cohorte de lobbystas, defendiendo los intereses económicos de sus oligarcas y de empresas estatales en diferentes países.

Aunque el número de sus lobbystas está rápidamente disminuyendo y es sustituido por pseudo-preiodistas de medios financiados por el estado ruso o por oligarcas proclives a Putin. Gente más dedicada a la desinformación que a la información[6].

Rusia propaga hoy por el mundo una extraña mezcla entre la nostalgia de la URSS leninista (no olvidemos que Putin considera que la caída de la Unión Soviética es la mayor tragedia, catástrofe geopolítica del siglo 20[7]), el culto a Stalin y la devoción a la Iglesia ortodoxa, aparte de la homofobia, y el llamado familialismo, que disfrazan como defensa de la familia tradicional, con los que se quiere congraciar con grupos de extrema y/o ultra-ultraconservadores de Europa occidental.

La desmembración -disolución de un estado y su reparto entre estados sucesores[8]– de la URSS es, en Rusia actual, un gran trauma, sobre todo para la jerarquía política y para la oligarquía económica. Su lectura consiste en comparar la caída de la URSS con el Tratado de Versailles, que fundó un orden internacional que llevaba en sí el germen de una nueva guerra[9]. Es bien peligrosa esta comparación, porque, en el fondo sirve para justirficar una nueva gran guerra o muchas guerras pequeñas, o escaramuzas, conflictos congelados, anexiones (como la de Crimea, Osetia o Abjasia) o intervenciones como en Siria o en Ucrania.

En la época de la Guerra fría -cuando demócratas y comunistas se enfrentaban por la hegemonía en el mundo- los cristianos eran más bien los enemigos naturales del comunismo soviético. Hoy, demasiados conservadores han pactado con los enemigos de la democracia y se han convertido inexplicablemente, en los más grandes amigos del oficial de la KGB, experto en desinformación Wladimir Putin[10]. Colectividades como la AfD alemana, la FPÖ austriada, el partido de Le Pen en Francia y Orbán en Hungría son sus mejores aliados en las capitales occidentales.

Paradojalmente o no, hoy no necesitamos a los grupos de extrema izquierda -reducidos a la insignificancia- ya que sus banderas son hoy llevadas en alto por grupos de extrema derecha. Incluso, grupúsculos del llamado catolicismo de extrema derecha ha caído en la trampa y admira más a Putin y al Patriarca Kirill (cabeza de la Iglesia ortodoxa, Patriarcado de Moscú) que al Papa Francisco, a quien desprecia abierta o solapadamente.

Por otro lado, para Rusia, la tesis de la nueva Guerra fría es la expresión de una especie de dolor fantasma[11]. Rusia de Putin no es el Imperio soviético, ni tampoco el de los zares y esto le duele mucho, son dolores nostálgico-imperiales.

La semana pasada, en el marco de la larga conferencia de prensa (dura varias horas) que Putin concede año a año, un periodista le preguntó qué se siente ser el hombre más influyente del mundo[12]. De partida, como dice Smirnova, Putin no es el hombre más influyente del mundo. Pienso que la pregunta revela más bien una inconsciente identificación con él. Algo así como: Putin es Rusia o -en el mejor de los casos- la representa y “cada uno de nosotros, los ciudadanos rusos, somos Putin”. “Si él es influyente e importante, también yo lo soy”[13].

En realidad, el único poder que queda a Rusia es su derecho a veto en el Consejo de Seguridad. Derecho que, ni siquiera le es propio, sino que heredó de la URSS[14]. De ahí que Putin use su veto una y otra vez, casi siempre sin sentido… vetando resoluciones, da más o menos lo mismo cuáles. el veto es una demostración de poder.

La profesora Kadri Liik[15] explica que a Rusia le conviene propagar la tesis de una nueva guerra fría[16]. Y por eso, es parte de su estrategia, divulgar la existencia de un sinnúmero de paralelos entre la Guerra fría y la llamada Nueva guerra fría. Esto, por varias razones. Tal vez la que yo considero más banal es que así une a sus ciudadanos en torno a los gobernantes, por aquello que la teoría política alemana llama el sindrome de Galtieri, en que se crea un enemigo o rival externo, para reunir, para aglomerar a la propia población en torno al gobierno, con el fin de defenderse de supuestos ataques exteriores. Ataques que, en realidad, no existen.

Liik hace ver que la supuesta Nueva guerra fría es asimétrica, ya que Rusia y Occidente no están al mismo nivel. Existe en un desnivel, en favor de Occidente, del otrora llamado mundo libre. Pero, como Putin se maneja muy bien en conflictos asimétricos, la tesis de la Nueva guerra fría alarga la vida a su régimen[17]. Aglutina al pueblo ruso en torno a la jerarquía. No sé si se han dado cuenta que desde hace más de un año, apenas hay protestas contra el gobierno en Moscú y otras ciudades. Y los pocos opositores, terminan o en la cárcel o en la tumba, como Nemzow[18].

Por último, una de las mayores diferencias con la Guerra fría de antaño es que en aquel entonces, al menos, los acuerdos internacionales se respetaban. Ambos bloques trataban de antenerse a reglas mínimas de convivencia. Hoy, Rusia de Putin, interpreta las reglas de la forma que más le acomode.

En suma, hay bastantes razones para disentir de la tesis, según la cual, estamos ante una Nueva guerra fría. Pienso que no podemos caer en el juego, no podemos volver atrás en el tiempo; no retrocedamos a los 50, 60, ni a los 70. La cortina de hierro, gracias a Dios, ya cayó, por mucho que algunos intenten levantarla nuevamente. Estoy segura que no lo lograrán. Claro que esto no es automático, depende de nosotros que no lo logren. Estoy segura que el sentido común pesa más que las fantasías de grandeza imperial o de cualquier otro tipo. La paz es el camino.


[1] El ministro del Exterior Sergei Lawrow anunció la expulsión de 35 diplomáticos estadounidenses. Putin lo contradijo (teóricamente) y decidió que no habrá expulsión de norteamericanos. Como dice la periodista alemana Golineh Atai ‏@GolinehAtai, están jugando al Good Cop Bad Cop.  

[2] Lamentablemente no tengo ni screenshot. Ni me acuerdo de su nombre exacto. Sigo a muchos ciudadanos y ciudadanas rusas en Twitter. Confieso que soy rusófila y por eso, me duele aún más lo que ocurre….

[3] Si China firmó un contrato quasi secreto con Rusia para abastecimiento de energía, lo hizo, aprovechándose se Rusia, impuso un precio muy bajo (las partes no han dicho cuál es el precio, es secreto) a Rusia.

[4] Applebaum, en en el Washington Post, China and Russia bring back Cold War tactics, va más allá y plantea una segunda tesis ”But the elites of both of these countries do have one thing in common: They dislike the institutions of liberal democracy as practiced in Europe, the United States, Japan and elsewhere, and they are determined to prevent them from spreading to Moscow or Beijing. These same elites believe that Western media, Western ideas and especially Western capitalism — as opposed to state capitalism — pose a threat to their personal domination of their economies. They want the world to remain safe for their particular form of authoritarian oligarchy, and they are increasingly prepared to pay a high price for it.”

[5] Siria figura en el mapa como uno de los aliados de la URSS durante la Guerra Fría. Ver el artículo La URSS y los paises arabes durante la Guerra Fria, de Olga Ulianova,  “Siria apoyaba a la URSS en todos los temas de la contraposición internacional bipolar”.

“El posicionamiento de Siria, como principal socio soviético en la región en la primera mitad de los setenta, tenia como antecedentes el inicio de cooperación en los años cincuenta y su ampliación en la siguiente década A partir de 1967 se establecen vínculos a nivel de partidos entre el BAAS y el PCUS”.

[6] No deja de ser sorprendente la “noticia difundida hoy por medios rusos”, de acuerdo a la cual, 700 mil alemanes habrían abandonado Alemania, huyendo de la canciller Merkel y de sus refugiados. Citan a Lutz Bachmann, el fundador de Pegida (organización de extrema derecha xenófoba).  

[7] El escritor ruso Sergej Lebedev hace ver que, si la URSS habría subsistido, Putin hubiese llegado -en el mejor de los casos- a ser un general de la KGB en su provincia natal, Leningrando. Nada más. Ver Ende der Sowjetunion vor 25 Jahren Kollaps einer Weltmacht (Fin de la Unión Soviética hace 25 años. El colapso de una potencia mundial).

[8] Ver mi artículo Consideraciones acerca del actual desarrollo de la doctrina de la sucesión de Estados en el derecho internacional, en la Revista de Derecho Público de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Página 28.

[9] Ver, del historiador Michael Stürmer, Geschichte endet nie (la historia no termina nunca), en Die Welt (papel), 28.12.2016. Página 2.

[11] So viel Krise war nie, editorial de Michael Stürmer, de esta semana en Die Welt.

[12] “Estar sentado en el sillón del hombre más influyente del mundo” es la traducción textual. Ver Wie Putin sein fast perfektes Jahr 2016 feiert (Como celebra Putin su año casi perfecto) de la periodista Julia Smirnova, @smirnova_welt en Twitter.

[13] Mutatis mutandi, es lo que promete Trump con su Make America great again. Todos quieren ser grandes, ricos, poderosos e influyentes, como Trump.

[14] En su calidad de una de las potencias ganadoras de la II Guerra.

[15] Senior policy fellow del European Council on Foreign Relations. @KadriLiik en Twitter.

[16] Su artículo “Mit Russland reden, aber wie?” (Hblar con Rusia, pero ¿cómo hacerlo?. En la revista Internationale Politik N° 3 del año 71. Mayo Junio 2016. Páginas 8 y siguientes.

[17] Ver artículo de Liik, página 13 y siguientes.

[18] Boris Jefimowitsch Nemzow asesinado en Moscú en febrero de 2015.

Alemania oscura, en Dresden

A comienzos de esta semana, tuvó lugar en Dresden, la celebración oficial del aniversario de la Unidad de Alemania. Un aniversario más… same procedure as every year, podríamos decir. Pero, esta vez, no fue así; lamentablemente no fue -como todos los años- una fiesta alegre y pacífica.

Cada año, la festividad central es organizada por un país federal (Land, Bundesland) y esta vez, le tocaba a Sachsen. Lo que no deja de ser super complicado, ya que Sajonia -y especialmente su capital, Dresden- es el lugar de nacimiento y supervivencia de movimientos de extrema derecha radical, como Pegida y otros grupos similares y donde la AfD tiene representación parlamentaria. (Aunque, en realidad, no se necesita la AfD para una política populista de extrema derecha, la democracia cristiana sajona basta para ello).

Junto con la Alemania luminosa que celebraba la Unidad lograda en un proceso pacífico entre los años 1989 y 1990, y que culminó con la llamada Reunificación o Wiedervereinigung (la unión entre la República federal de Alemania y la República democrática alemana, donde tenemos que tomar el adjetivo democrático con beneficio de inventario). Junto a la Alemania luminosa, se hizo presente en Dresden la Alemania oscura.

Sí, con motivo de la Celebración, pudimos observar en vivo y en directo o bien en los múltiples videos que conservan las penosas imágines y los gritos injuriosos, a una turbamulta enardecida que, como río fuera de cauce, afluye por las calles de Dresden, para insultar a los políticos que pasaban frente a ellos en dirección a los actos de celebración. Ahí estaban los representantes de la Alemania oscura: los partidarios de Pegida, los de la nueva derecha, los de la AfD, y quién sabe de qué otro sombrío movimiento (grupos de canaradería, movimiento del 1%, etc.).

La polícía no contuvo a la turba que gritaba -en el dialecto de Honecker y de su camarilla- que los políticos habían traicionado al pueblo. Gritaba e injuriaba a los representantes de la República federal, del estado democrático, liberal y abierto tan detestado por Alemania oscura. Son los mismos que hace algunos meses paseaban por las calles de Dresden con sendas horcas: una horca para la demócrata cristiana Merkel y otra para su vicecanciller socialdemócrata, Sigmar Gabriel.

La verde Claudia Roth trató de conversar con los manifestantes; pero no la dejaron hablar, no la escucharon, quisieron hacerla callar levantando más la voz. Terminaron gritándole que se fuera (hau ab!). Pero siempre hay algunos ingenuos que sostienen que se debe dialogar con la Alemania oscura. ¡Por favor! Si la Alemania oscura no quiere, no puede dialogar. La Alemania oscura es una Alemania gritona, exaltada, intolerante. La intimidación que practican es primitiva; pero lamentablemente es efectiva[1].

Especialmente deplorable es que, al ver a una persona de color que se dirigía a un servicio religioso de acción de gracias por la Unidad alemana, la canallada de extrema derecha comenzó a hacer ruidos que ellos consideran como gritos de un simio y a moverse como ellos creen que se mueven los monos. Igualmente deplorable es que la sobrina de un embajador africano invitado a la celebración, contó que varias personas le habían dicho que ella -debido al color de su piel.- no tenía nada que hacer en Dresden. La señora del ministro de economía comezó a llorar; pero, a quién le importa… Una de las características de la Alemania oscura es su falta absoluta de empatía.

La policía de Sachsen no sólo no hizo nada. Se apostó a lo largo del camino que debían recorrer los políticos; pero sin protegerlos. Por lo que, durante toda esta semana, ha sido sumamente criticada. Y eso que había sido autorizada ninguna manifestación en ese lugar -sí en otro-. Incluso, una unidad les prestó un altavoz y uno de los uniformados les deseó -por parlante- que tuviaran un “día muy exitoso”. Hace algunois meses circulaba un chiste: “¿Cuál es el teléfono de Pegida en Sachsen? -Es el 110”. (El 110 es el número de emergencia de la policía en Alemania).

Antes, se decía que el estado estaba ciego del ojo izquierdo… Eso puede haber sido válido para los anos 60 o 70. Lo que es hoy en día, parece que la policía de Sajonia estuviera totalmente ciega del ojo derecho. Sacha Lobo, conocido columnista de Spiegel cuenta en una de sus columnas que un alto policía sajón, le dijo que él pensaba que una cuarta parte de los policías de Sajonia eran nazi[2]. Si fuera cierto, sería horrible.

Uno de los slogans más suaves que gritaba La turbamulta enardecida, que afluía por la calles de Dresden, era “Merkel muss weg!”[3] esto es: Merkel se tiene que ir. Pero no se tiene que ir a la casa, no simplemente renunciar. Merkel tiene que ser borrada, eliminada del mapa. O, como dice el político de la AfD, Höcke: “a Merkel la tienen que sacar de la cancillería federal con una camisa de fuerza”[4] y su colega del mismo partido von Storch agrega: “…y subirla a un avión para llevársela a Chile”[5].

Me he preguntado muchas veces esta fijación que tiene mucha gente con Chile. ¿Será por los Honecker? ¿Quieren seguir su ejemplo? ¿O por Walter Rauff, el inventor de los buses de exterminio de enfermos psíquicos por medio del gas[6]? Sé que von Storch anunció, en privado, que ella piensa irse a Chile…[7] [8] Los partidarios de Alemania oscura quieren huir de Alemania luminosa. Espero que nunca lleven su oscuridad a Chile.

Es cierto que los manifestantes en Dresden eran pocos… 100, 300… Pero bastaron para echar a perder la fiesta de la Unidad alemana. Esta gente es como el rey Midas pero al revés: todo lo que tocan no se convierte en oro, sino en estiércol. Son pocos; pero están en todas partes. Es gente comprometida. En el lado contrario, veo mucha tibieza, mucha inacción, mucho conformismo y, sobre todo, una gran comodidad.

Los pegidistas y los partidarios de la AfD generalmente es gente de la clase media, que no sufre pobreza; de manera que no se puede decir que el suyo sea un problema social. Más bien creo que padecen de miedo, de envidia y de intolerancia. Es gente que nunca comprendió la democracia posterior a 1945. Los nuevos grupos de Alemania oscura rechacen implícita o explícitamente la Reunificación. Siguen soñando con un Führer, lo que explica su predilección por ej., por Putin, por ellos admirado y al que piden ayuda en sus pancartas. El fin de semana en Dresden, gritaban “Merkel a Siberia, Putin a Berlin”[9]. Aunque esto parezca sátira, no lo es. Por el momento, Alemania oscura llama a ofrecer resistencia a niuestra democracia liberal. Prefieren la democracia iliberal, como la llama el PM húngaro Viktor Orbán. Resistencia o Widerstand[10] -al que llama Kubitschek- fue uno de los slogans más escuchados en Dresden.

Pero no sólo gritaban e injuriaban a los políticos y al público, sino que la turbamulta se ensañaba también con los periodistas. Sí, Alemania oscura ha creado su propio mundo. Leen sus propios medios y rechazan a todos los demás; a la prensa tradicional que descalifican como “prensa de la mentira” (Lügenprese, término empleado tanto por los nazis, como por la extrema derecha de los años 1920-30). Tienen sus propios blogs como “Mundo libre” de los Storch, que no puede ser menos libre y más tendencioso. O un diario como la “Libertad joven”[11], que actúa como bisagra entre la extrema derecha y el conservantismo. Revistas como “El nuevo orden”, donde ciertos católicos (lamentablemente también gente del Opus Dei o cercana) escriben y leen[12]. Y sus propias editoriales como Kopp (entre paréntesis, creado por un policía[13] en retiro para publicar libros sobre OVNIs). Etc., etc.

Así, se han ido encerrando en un mundo paralelo, totalmente extremo, alejado de la realidad que vivimos la gente común y corriente; pero claro, ellos no son común y corriente, sin que creen saber más que los demás. Cuando tú los contradices, siempre te pueden decir que tú estás completamente engañada por Merkel, la CIA o quién sabe por quién. O que los aviones lanzaron demasiadas hormonas de la felicidad y por eso, no puedes pensar críticamente[14]. Sí,para qué les cuento acerca de las teorías de la conspiración en que creen[15]. La conspiranoia abierta o velada es una característica de la Alemania oscura.

Por definición, ellos se consideran dueños de la verdad. Si hasta la consigna de la AfD habla de tener valor para la verdad[16]. Claro, piensan que poseen la verdad completa, que les pertenece y que todos los demás -los de la Alemania luminosa- estamos equivocados. Ellos son los únicos que conocen la verdad, la verdad única que poseen absolutamente. Caen con ello, en un nuevo gnosticismo.

Antes eran los judíos y el capitalismo anglosajón, los culpables de todo. Hoy los culpables de todas las desgracias del pueblo alemán (me pregunto de cuáles) son los refugiados, los extranjeros, la Unión Europea, el capitalismo judío anglo-sajón, la globalización y un gran etcétera.

Sobre su antisemitismo, ellos saben que, atacando a los judíos únicamente se pueden ganar el rechazo de la mayoría y, por ello, sustituyen a los árabes por los judíos. El rechazo a los musulmanes, les abre la puerta al centro de la sociedad[17]. El antisemitismo se las cerraría. De la judeofobia de antes, pasan a la islamofobia. Claro que, cuando tienen la oportunidad, muestran la hilacha y se lanzan también contra los judíos, como ha ocurrido en innumerables ocasiones en los últimos años.

La oscuridad de Alemania va de la mano con el pesimismo cultural: el mundo es malo y va para peor…En esto caen, paradojalmente demasiados cristianos, que olvidan que el mundo es bueno, porque salió de las manos de Dios. Los señores de la oscuridad están convencidos que vendrá una gran crisis, una especie de gran explosión, tipo nuevo big bang y entonces, todo será mejor. Se acabarán los malos o se los llevarán con la camisa de fuerza…

Se creará entonces un cielo nuevo, una tierra nueva, un Occidente nuevo, una Alemania nueva. Estamos frente a una especie de milenarismo secular. Entonces se acabarán los problemas que nos ha traído el parlamentarismo y sobrevendrá una nueva organización política con hombres y alguna mujer, a la cabeza, que realmente sepan lo que es bueno para el pueblo. Sin check and balances y sin parlamentarismo.

Sí, será una democracia nueva, no parlamentaria, con un Führer a la cabeza y muchos plebiscitos que demuestren que el pueblo lo apoya. La televisión e internet serán controlados por ellos que fijarán cuotas de programas patrióticos a los pocos medios privados que se permitan. La educación escolar tendrá por objeto despertar el patriotismo en los educandos. Y no habrá gender, ni homosexualidad, ni menos aún cuota femenina. Cada mujer tendrá, por lo menos tres niños como han anunciado los paladines de la AfD. En esto se parecen mucho al primer ministro turco, Erdogan, quien exigió 3,5 niños por mujer.

Debe ser terrible pertenecer a la Alemania oscura. Creer que vivimos en una dictadura, que hay que combatir, incluso con las armas o mediante actos de sabotaje. Que Merkel es una agente de la CIA o de la internacional judía o islamista, que tiene ojos de reptil… que quiere reemplazar a la población alemana por árabes y otros extranjeros. Que la Unión Europea es una segunda Unión Soviética. Que la globalización es tan mala (en esto coinciden con la extrema izquierda). Que vivimos en un mundo de injusticia, donde no existe el estado de derecho. Que nos domina el lobby homosexual. Que el pueblo va a morir (ver mi columna Etnocidio o la muerte del pueblo).

Debe ser horrible estar convencidos que vivimos en una especie de Mordor, la tierra de la oscuridad, dominada por Sauron. Para ellos, Merkel es Sauron y los refugiados sirios, son los orcos.


[2] Ver columa de Sascha Lobo en Spiegel Die geleugnete Krankheit (La enfermedad negad o la enfermedad que se niega). El columnista dice que, hace algún tiempo, un policía de alto rango le confidenció que una cuarta parte de los policías de Sajonia son nazis” (“Vor einiger Zeit habe ich mit hochrangigen Polizeikräften gesprochen, die sich hinter den Kulissen erstaunlich offen äußern. “Ein Viertel der sächsischen Polizisten sind Nazis”).

[3] Ver el excelente comentario de Thomas Schmid: In Dresden erklang die Sprache des Dritten Reiches (en Dresden suena el lenguaje del tercer reich).

[6] Para matar a los enfermos psíquicos dentro de Alemania, que, según la ideología nacional socialistas, eran improductivos, Rauff ideó un sistema muy “económico”: una manguera que transportaba el anhídrido carbónico desde el tubo de escape hacia el interior del bus, donde habían subido a los enfermos psíquicos. Las ventanas de los buses estaban tapadas o pintadas, para que no se viera lo que ocurría dentro de ellos. La masacre sistemática y organizada desde Berlín, de enfermos mentales fue -como la llama el historiador Götz Aly- un ensayo general del Holocausto. Un pueblo que deja matar a sus propios familiares, no ofrecería resistencia ante el asesinato de millones de judíos.

[7] Y la semana pasada, un profesional alemán de mediana edad y muy simpático conmigo, me dijo que él también pensaba huir a Chile, huyendo de los árabes en Alemania. Yo le comenté que se preparara bien, ya que en Chile existe la comunidad palestina más grande existente en el mundo, fuera de Palestina 😉

[8] Es, por lo demás, una vergüenza inmensa es que esta política populista von Storch tenga una bandera chilena en su oficina y que se fotografíe, en el marco de reuniones políticas, con la bandera de Chile. Si yo fuera embajadora, escribiría, al menos, una nota de protesta.

[9] “Merkel nach Sibirien, Putin nach Berlin”.

[10] Los partidarios de estos grupúscullos muchas veces se equivocan y escriben Wiederstand y no Widerstand, ya que el idioma alemán parece que es algo que no dominan demasiado bien.

[12] La última vez que estuve en mi centro de la Obra en Bonn, tenían encima de la mesa un número de esta revista pseudo-religiosa, dirigida por un dominicano. No creo que esta sea la lectura adecuada para una persona de mentalidad laical y que ama el mundo apasionadamente. Muy por el contrario.

[14] Conspiranoia de los chemtrail

[15] Miren no más, este video de la editorial Kopp: Der kleine Mann beim Kongress des Kopp-Verlags

[16] Mut zur Wahrheit, valentía para la verdad es la consigna de la AfD.

Madre desnaturalizada

En días pasados, me llevé una sorpresa al abrir el diario y leer en su primera página y como titular principal: “Cambio en la tendencia histórica en la natalidad”. Y como subtítulo: “Mujeres tienen más niños. Una de las razones es la creación y expansión de centros preescolares”[1]. Sin duda, fue una sorpresa positiva.

Contrasta esta noticia -respaldada por datos estadísiticos oficiales y por análisis de especialistas en demografía- con lo que escucho desde hace años -décadas- en los ambientes conservadores alemanes. En ellos, se demoniza a lo que en Chile llamaríamos guarderías infantiles[2], como la máxima causa de la decandencia de la familia. Las guarderías infantiles -o centros de educación preescolar- serían inaceptables, ya que es la mamá la que tiene que ocuparse única y exclusivamente de sus hijos y si no lo hace, se convierte en lo que en Alemania se tilda de “madre cuervo” (Rabenmutter), esto es de “madre desnaturalizada”. Como si los cuervos fueran malos padres o, al menos, las cuervas, malas madres.

¿De dónde procede el termino? Hay varias explicaciones; pero tal vez la que lo ha hecho más popular en Alemania, es la traducción que hizo Lutero de un versículo de Job: A saber, “¿Quién prepara para el cuervo su alimento, cuando sus crías claman a Dios, y vagan sin comida?”[3] La traducción católica sería más o menos así: ¿Quién prepara al cuervo su alimento cuando sus polluelos claman a Dios y se agitan hambrientos?[4]. Los conocimientos zoológicos de los autores inspirados que vivieron entre el siglo 5° y 3° antes de Cristo, eran sin duda, escasos, ya que los cuervos, en realidad, son muy buenos padres y alimentan y defienden y cuidan a sus pollitos, como es natural en el “reino animal”.

Una madre cuervo o madre desnaturalizada sería pues “una madre que no cuida de sus crias ni cumple con su papel como madre”[5]. El término se utiliza -en Alemania- especialmente para designar a las mujeres que trabajan y que, en consecuencia, no ponen suficiente atención en el cuidado sus hijos[6]. Según muchas de mis amigas y conocidas, una mamá que lleva a sus niños menores de tres años a una guardería infantil, sería una madre de esta categoría.

Las guarderías o centros preescolares serían un nefasto producto del femimismo que pretende destruir a la familia, quitándole los niños a la mamá. La mujer debería cuidar a sus hijos y al marido. Sería su destino natural, o una especie de “genio de la mujer”, en una extraña intepretación del término de Juan Pablo II. La mujer debe cuidar personalmente -nada de niñeras- y en su casa, a sus pequeños. Este último tiempo, se dice que esto debe ocurrir, al menos, hasta que cumplan los tres años. Ello sería una exigencia de ley natural. Tal cual: de ley natural, es algo que me dijeron en un círculo al que asistí hace pocos años, como una gran verdad de fe que no hay que cuestionar[7].

Pienso que si alguien quiere hacerlo, es libre de ello; pero no puede obligar a las demás, ni puede criticar a quien no lo hace, ni menos aún puede sostener que se trata de una exigencia de la ley natural. Quien lo sostenga, no tiene pero la menor idea del concepto de ley natural. Pienso que sosteniendo este tipo de absurdos es que la llamada ley natural cae en aún mayor descrédito, ya que se la utiliza para ponerle la etiqueta de tal a opiniones personales de gente bien intencionada; pero que, en realidad, adolece de ingente ignorancia.

Hoy en día, las estadísticas de que habla el artículo citado al comienzo, nos dicen que es exactamente al revés: que mientras más se extienden las guarderias o centros preescolares,, más niños nacen. Que hay una causalidad en ello, no única, claro; pero causalidad… Entre paréntesis, pienso que la monocausalidad es algo propio de las mentes limitadas o, al menos, simplonas.

En efecto, por primera vez, después de 35 años en descenso, la generación de mujeres alemanas nacida en 1973, tiene más hijos que sus mamás y que sus abuelas: La tasa de fertilidad (número de niños por mujer) subió a 1,56 niños por mujer. La tendencia va en aumento, hacia los 1,6 niños[8]. Evidentemente que no alcanza a la tasa de reposición generacional que se calcula en 2,1 a 2,4 niños por mujer; pero es un avance.

La demografía es una ciencia absolutamente fascinante. Nos permite estudiar tanto el pasado, como proyectar el futuro. Es una ciencia prospectiva; pero también, histórica. Una de sus más sorprendentes investigaciones es cómo aumentó la población europea luego de la Guerra de los Treinta años, o de la peste que asoló a Europa, por ejemplo. La demografía nos permite vislumbrar cómo será la composición de la población europea el año 2050, tanto desde el punto de vista étnico, como de la edad de los segmentos poblacionales. Y cómo influirá esta circunstancia en nuestras jubilaciones o en el mercado inmobiliario o qué debemos hacer para preparar una nueva política de salud y de educación. Por sólo mencionar algunos ejemplos.

Yo misma, he publicado dos artículos más o menos largos sobre el tema demográfico, en la revista Istmo de México: “El invierno demográfico”, en Istmo, N° 273, año 46, México, 2004. Y, antes: “Explosión demográfica, una inquietud que crece”, en Istmo N° 247, año 41, México 2000. Invito a leerlos (es segundo está on line)..

Sin embargo -como me comentaba una amiga- desde hace algún tiempo  la demografía se ha convertido en una insana obsesión para demasiadas personas en Europa, que ven a la demografía como una forma más de sembrar el odio, o al menos la desconfianza y la envidia entre las personas. Parece que sirviera para poner a un grupo humano contra otro. Para enemistar a la gente… De familia humana, nada…[9]

En esta perspectiva, se entiende el intento de sectores conservadores en el sentido de impulsar u obligar a las mujeres de su propio grupo a tener más y más niños, para ganar una especie de batalla demográfica contra el grupo o contra los grupos humanos que ellos consideran sus enemigos. Por ejemplo cuando un sacerdote católico -lo que hace las cosas aún más dolorosas- escribe sobre “el crecimiento masivo y violento de los musulmanes en desmedro de los cristianos” y de su dinámica reproductiva. Y otro autor se refiere al tipo sexual expansivo de los africanos (sic y más sic)[10] [11], en estos casos, estamos frente a personas que siembran -con sus dichos- el odio y la violencia. Esto no es demografía o, en el mejor de los casos, es su absoluta desnaturalización.

En el fondo, me parece que subyace a esta forma de ver la demografía como arma, esa mentalidad decimomónica de producir más niños para el ejército. O para la “gran nación”, para el rey, para colonizar quién sabe qué territorio. O para usarlos como fuerza de trabajo en sus entonces nacientes industrias o en la agricultura. Ahora, es lo mismo que entonces; pero el fin es el aumento de la religión cristiana o de una supuesta cultura propia y -como tal- superior. (Porque claro, en estos países, todo lo propio se ve como superior).

Volviendo a lo que es fundamental: hoy, nacen más niños en Alemania y eso ocurre, en parte, debido a la existencia de cada vez, más guarderías infantiles o centros de educación preescolar. En otras palabras, nacen más  niños, merced a que más madres y más “desnaturalizadas” envían a sus retoños a las guarderías. Podemos decir que la existencia de más cantidad de estos lugares no ha conducido, ni a la destrucción de la familia, ni ha llevado a que tengamos menos descendencia. Sino más.

Así es, en contra de todas las advertencias de todos los profetas de calamidades, hoy en día, el mayor número de guarderías infantiles, permite que más gente se decida a tener hijos. Y que tengan más niños -me atrevo a decir- de manera “más consciente” que en el pasado, lo que es bueno. A mí me parece que todas estas son razones para alegrarse.


[1] El artículo de Inga Michler, en Die Welt, Historische Trendwende bei Geburten Von Inga Michler 23.09.2016 “Frauen in Deutschland bekommen mehr Kinder. Ein Grund ist der verstärkte Ausbau von Kitas”.

[2] Qué nombre más poco apropiado, ya que supone que no se educa a los niños, sino sólo se los “guarda”, como si los chicos se pudieran “guardar”. No, no se pueden guardar, los niños no son cosas.  

[3] En la traducción luterana de la Biblia: “Wer bereitet den Raben die Speise, wenn seine Jungen zu Gott rufen und fliegen irre, weil sie nicht zu essen haben?”

[6] Wikipedia nos dice que: “Der Begriff wird insbesondere für berufstätige Frauen, die sich angeblich ungenügend um ihre Kinder kümmern, verwendet”.

[7] Cuando consulté sobre una corrección fraterna sobre este punto, me dijeron que era correcto lo que había dicho la persona que había sostenido el círculo. O sea que sería de ley natural no enviar a los niños a la guardería antes de los tres años. Cuando pienso en mis primos y en hijos de amigos chilenos, con Condorito, sólo puedo decir: PLOP! 

Esto lo conté también en ¿En qué se parecen John Boehner y yo?

[9] Ver lo que digo sobre la familia humana en mi artículo sobre el Etnocidio o la muerte del pueblo

[10] Cfr. mi artículo Das Opus Dei und die AfD (2) Notas 21 a 23, acerca de lo que escriben el sacerdote Klaus-Martin Becker (Berlin como “ciudad de turcos”) y otro autor.

Ver, en el blog que alguna vez fundé, Eine Evangelisierung mit Zukunft – Die Personalprälaturen als reale Chance

[11] Recuerdo que, cuando yo estaba en el grupo que debería organizar Hazte Oir – Alemania (se llamaba Misch Dich ein!), un amigo mío viajó a Madrid para conocer cómo funcionaba esta organización en el país ibérico y volvió contando que le habían dicho que ellos querían traer inmigrantes sudamericanos, para aumentar la población europea con católicos.

Esta misma idea -pero referida a mujeres colombianas que él encontraba muy atractivas- la expresó Carlos Andrés, autor de uno de los blogs espanoles más virulentos que ha conocido (la yihad en Eurabia), con foto de supuestas colombianas en su artículo. Carlos fue citado por el terrorista noruego Breivik en su “Manifiesto”. Hazte Oir está en buena compañía…

El surgimiento de una nueva derecha en Alemania

Es preocupante lo que pasa en Alemania. Tengo que aclarar que la derecha alemana poco y nada tiene que ver con lo que nosotros llamamos derecha en otras latitudes, por ejemplo en Latinoamérica, donde la derecha es más lo que yo llamaría un sector liberal-conservador. Esto es, liberal en lo económico; pero valórico en lo moral: sobre todo valores que tienen que ver con la dignidad, la libertad y la vida de la persona humana.

La nueva derecha que ha surgido en Alemania es autoritaria -no extraña su cercana a Putin[1]-, sufre de euroesceptiscismo que va de la mano de su nacionalismo y su consiguiente oposición a la Unión Europea. Es antiamericana (anti Estados Unidos). Es profundamente antiliberal, es antidemocrática, es familialista, homofóbica, anti-igualitaria, indentitaria, islamofóbica y parte de ella, es antisemita. Y es völkisch, palabra alemana que designa una suerte de predilección por su propio pueblo (en sentido biologista y darwinista), en desmedro de los demás.

Un sector de ella, acepta las consignas del movimiento libertario (mala caricatura del liberalismo), que repite sin entender mucho de qué se trata. Su libertarianismo es más bien un reflejo antiestatista, un rechazo al estado liberal democrático; no al estado autoritario que ellos añoran y proponen.

Cuando Merkel estuvo en Budapest, el entonces nuevo presidente Viktor Orbán dijo -durante la conferencia de prensa conjunta- que él no estaba de acuerdo con la democracia liberal. A lo que Merkel respondió que ella no conocía ninguna otra forma de democracia que la democracia liberal. El ideal orbaniano precisamente es el de un estado autoritario al estilo de Putin, de quien es igualmente su gran aliado. El sistema ruso actual es lo que la ciencia política llama una democracia guiada o bien, una democracia simulada. O simplemente, democratura. Este es el ideal de los sectores de la nueva derecha alemana.

El rechazo al liberalismo va de la mano con el rechazo de la Ilustración y de la cultura que podríamos llamar propia del mundo libre, de Europa Occidental y de los Estados Unidos. La nueva derecha es marcadamente anti-americana, más todavía mientras su Presidente sea Barack Obama. Si el presidente fuera del tea party, es seguro que se le pasa su antiamericanismo.

Hablan de Abendland; pero nunca hablan del Westen, con cuyo sistema político no se identifican. Se identifica más bien con una especie de tercera vía que debería conducir -en su teoría- al famoso cesaropapismo que muchos de ellos anhelan y que -esperan- será realidad en una o dos generaciones. Como dice Höcke (de la AfD), su horizonte temporal no es de la siguiente elección, sino es el largo plazo.

Lo del Westen y el Abendland tengo que explicarlo muy brevemente. Los puntos cardinales son norte, sur, este (Westen) y oeste (Osten). El Oeste es el Occidente, el mundo libre de la época de la Guerra fría. En contraposición al Este, que estaba aglutinado en torno al socialismo, en sus diversas expresiones. Pero, en alemán, existe además el Abendland, en contraposición al Morgenland. Abendland es el concepto usado por Spengler en su “Decadencia de Occidente” que en alemán se llama decadencia del Abendland. Para ellos, Morgenland (país donde sale el sol, Oriente) es el país de los árabes y musulmanes en general[2].

Spengler, al igual que Carl Schmitt , es uno dos de los autores más populares en la intelectualidad de la nueva derecha. Ambos pertenecen a la llamada Revolución conservadora de los años 1920 en Alemania. La nueva derecha trata así de empalmar con la historia alemana inmediatamente anterior a Hitler. Como es obvio, de acuerdo a su pensamiento nacionalista, prefieren que se los identifique con esos autores alemanes y no con la Nueva Derecha francesa de los años 70.

La Revolución conservadora de la época de Weimar fue precursora directa o indirectamente del nacional socialismo. Algunos de sus autores se incorporaron al gobierno de Hitler, temporal o definitivamente. Otros pagaron incluso con sangre su oposición. Fueron detractores y destructores de la democracia de Weimar, partidarios de un gobierno autoritario de contornos poco definidos, enemigos de la democracia liberal y del régimen parlamentario. Anti-igualitarios, elitistas y nacionalistas.

Se puede tener una idea más o menos bueno o más o menos mala de estos políticos y pensadores de la década del 20. En aquel entonces, no sabíamos todo lo que sabemos hoy, en que juzgamos la historia desde nuestra perspectiva a posteriori. Pero intentar resucitar estos autores, recurrir a ellos e incluso usar su terminología para nuestro tiempo, es, por lo menos enfermizo. Nada peor que las personas que se erigen en voceros del pasado. Me pregunto si el pasado hablaría hoy con esa misma voz que le dan los ultraconservadores[3]. Me inclino a pensar que no.

La islamofobia es una de las peores características de la nuena derecha y quizás, la característica que los une a todos en su paupérrima diversidad. Ese odio enfermizo al Islam y a los musulmanes que llevó a terroristas como Breivik a asesinar a 77 personas, después de leer blogs demenciales como gates of vienna o al espanol la yihad de eurabia[4]. Los autores de estos blogs son, a mi modo de ver, autores intelectuales de tales crímenes. Sí, las palabras matan

Al igual que ocurrió hace una década en otros países, en Alemania de hoy, los blogs simplones y las páginas mal escritas reúnen a la masa partidaria de los planteamientos de ultraderecha. Forman así un mundo paralelo, que va de la mano con la descalificación de la prensa, de los grandes diarios y revistas que llama prensa de la mentira o Lügenpresse. Lügenpresse es un término tomado directamente de la verborragia nacional socialista. La descalificación de los medios va de la mano de la descalificación de los periodistas que son incluso atacados físicamente en sus manifestaciones. Para no hablar de los mensajes groseros e hirientes que envían y publican. Si algún periodista tiene un apellido extranjero o la piel más morena, se pueden imaginar lo que escriben en sus mortíferos comentarios

Parte de esta nueva derecha es antisemita. Aunque trata de congraciarse con los judíos y de azuzarlos contra los musulmanes. Pero, como los judíos tampoco son tontos no caen en la trampa. Salomon Korn advierte que se trata de instrumentalizar a los judíos, intentando incluirlos en un frente común contra los musulmanes[5]. Extraña alianza.

Ruth Klüger explicó que si ella, en años anteriores, no había accedido a la invitación del Bundestag[6], lo había hecho este año, motivada por la apertura de las fronteras alemanas, que generosamente recibió a los refugiados sirios que se hallaban en Hungría[7]. Preguntan a la escritora sobreviviente del Holocausto, si no tiene miedo del eventual antisemitismo de los refugiados. Responde que es preferible ayudar a las personas y correr ese riesgo antes de dejarse llevar por el miedo y no ayudarlos. Tiene toda la razón.

Sí, es preocupante lo que pasa en Alemania. No podemos hablar cínicamente de una “normalidad europea”. No porque muchos países a nuestro alrededor tengan movimientos ultra conservadores de extrema derecha, nosotros también deberíamos tenerlos. No podemos aceptar esta lógica simplona, menos aún conociendo la historia del siglo 20 en Alemania.

Pero tampoco podemos olvidar que, dentro de todo lo malo que es el avance de estos grupos, la AfD (Alternativa para Alemania, que no es una alternativa) reúne sólo -y, en el peor de los casos- a un escaso 10% del electorado. Diez por ciento, como máximo. El editor Jakob Augstein, hace ver que el 90% de la gente no está de acuerdo con ese partido[8].

Sería menos preocupante si no existiera una cierta dinámica del extremismo de derecha[9], que empieza siendo relativamente moderado, para radicalizarse cada día más. Muchas veces, sin que sus partidarios estén muy conscientes de las posiciones cada vez más drásticas de sus dirigentes o “pensadores” (si es que se puede hablar de pensamiento). Hay una peligrosa inercia del mal en esta dinámica.

El avance de estas “ideas” ha ido acompañado de un envenenamiento de la vida política, de la vida pública e incluso de la vida privada. En vez de intercambiar ideas y de contraponerlas, hemos llegado a un punto en que no se puede contradecir en lo más mínimo a los adeptos a la nueva derecha. Si lo haces, arriesgas primero que ellos se autovictimicen (hacerse la víctima es una de las características de estos grupitos) y segundo, que te acusen de difamarlos (Diffamierung, difamación es una de sus palabras preferidas, pertenece al código secreto de estos sectores). Para qué hablar de la delación, de la denuncia (de que muchos de nosotros hemos sido víctimas).

Después te dirán que careces sentido común (gesunder Menschenverstand es otra de las palabras propias del código de los reaccionarios. Carl Schmitt la usaba profusamente; me he dado el trabajo de leer algunos de sus libros). Pueden decirte que eres ingenua, que eres un Gutmensch (ver mi columna Prefiero ser buena persona). Que eres liberal de izquierda, otro concepto que usan para descalificar a sus adversarios. Que eres Verde (como si esto fuera un insulto). O simplemente que tienes demasiadas hormonas de la felicidad.

Sí, estos grupitos sufren de conspiranoia y una de las teorías de la conspiración más frecuente es aquella según la cual, los aviones lanzan en secreto (todos los aviones, también los de pasajeros) hormonas de la felicidad sobre la población (teoría del chemtrail). Así, todos estaríamos felices y no nos preocuparíamos de los problemas reales del mundo. Una amiga mía opina que, a juzgar por la cara de los habitantes de Alemania, deberían lanzar mucho más hormonas de la felicidad 😉

Otra de las características de la nueva derecha es su aparente acercamiento al cristianismo. Aquí llegamos a un capítulo para mí muy doloroso[10]. De la mano de esta supuesta cercanía a la fe cristiana -más bien es una forma de clericalismo, primado de la política sobre la religión- va también su pesimismo cultural[11]. Esa desconfianza en el futuro, salvo en el que ellos nos proponen. Ese rechazo de nuestro tiempo, de nuestra era y de parte de nuestro pasado. Ese esperar que venga una catástrofe muy grande, que haya una especie de big bang después del cual todo sea creado nuevamente. Unos cielos nuevos y una tierra nueva, a la imagen y semejanza de un modelo autoritario de vida y de gobierno. ¿Me pregunto cuánto de milenarismo hay en esta utopía? Yo diría que “some people are actually afraid of being too happy because they think something tragic is going to happen soon. This is known as cherophobia”.

Sí, ha surgido una insana alianza entre grupúsculos cristianos ultraconservadores y grupos políticos de extrema derecha. Esto es algo alarmante -que perjudica enormemente a la Iglesia- y que incluso observo entre mis conocidos desde hace ya tiempo. Este fenómeno fue analizado de manera brillante en el ensayo publicado por la Fundación demócrata cristiana Konrad Adenauer el verano pasado[12].

Cómo podía ser de otra forma si estos grupos políticos de extrema derecha ofrecen a los cristianos ultraconservadores lo que ellos no encuentran en otros partidos: rechazo al aborto, un supuesto fortalecimiento de la familia, pero en el sentido del familialismo. Pocas cosas hay más destructoras de la familia que el familiamismo. Y, sobre todo, un gran rechazo -otro elemento en común con Putin[13]– frente a la homosexualidad en particular y al llamado gender, en general[14].

Jutta Burggrag y Enrique Sueiro expresan con claridad, en su artículo conjunto Ser y parecer defensores de la vida: “defender la vida y, de hecho, atacarla”, parece ser la premisa de estos sectores. No se puede querer defender la vida de quién está aún en el vientre materno; pero atacarla cuando es la vida de un refugiado, por ejemplo[15]. Hay una gran falta de coherencia entre los detractores del aborto que no son siempre, partidarios de la vida. No, “necesitamos una fidelidad creativa a principios comunes, de manera que seamos y parezcamos defensores de la vida, de todas las vidas”.

En esta instrumentalización del cristianismo han caído vastos sectores del movimiento evangelical (protestante) y también los ahora llamados Rechtskatholiken[16] (que yo traduciría como católicos de extrema derecha). Son pocos; pero hacen mucho ruido, tienen muchos medios, poder e influencia. Algunos de ellos tienen incluso -por su apellido o familia- prestigio social[17]. Se enquistan en grupos católicos a los que utilizan, a veces sin que ellos mismos se den ni cuenta. Espero que no se den cuenta, porque si se dan cuenta y lo aceptan sería moralmente mucho peor[18].

Pese a que se autoconsideran la vanguardia, la punta de lanza o el último bastión del cristianismo, se oponen abierta o solapadamente, a la jerarquía de la Iglesia. Se puede decir que se hallan en abierta contradicción frente a la Iglesia en Alemania, que se ha posicionado firme, fuerte y claramente contra estos sectores, por toda su carga xenófoba, totalitaria y anticristiana. Pero están tan fanatizados que están convencidos que su lucha es análoga a la de los rebeldes frente a la estrella de la muerte… (en la nueva película, se habla de la Resistencia frente al Nuevo orden).

A propósito, la nueva derecha, los nuevos adherentes a la Revolución conservadora están convencidos de que ellos ejercen resistencia frente a un sistema de gobierno totalitario que consideran similiar al de la Unión soviética o al de Hitler. Hablan de un quiebre del derecho[19], que justificaría su resistencia[20].

Muchos dce ellos, sostienen que Alemania es un país “ocupado”, que no puede decidir por sí mismo, sino que Obama decide por ellos y Angela Merkel es una marioneta de Obama. Otros van más allá y ven en los ojos de los políticos, ojos de reptiles, de manera que aseguran que los políticos -especialmente Merkel- son robots controlados por fuerzas extrañas y por eso, tienen ojos de reptil 😛

Demás está decir que un tipo de planteamiento del tipo “somos la resistencia a la opresión y llamamos a la desobediencia”es sumamente peligroso. En base a él, se puede justificar cualquier cosa, de partida los ataques a los hogares de refugiados o las puñaladas a la alcaldesa Reker[21].

Pienso que, como dice el arzobispo Koch: “También puede ser una expresión de caridad/misericordia, hablar de manera inequívoca y sin ambigüedades y dejar claro dónde están los límites que no vamos a superar”[22]. Sí, así es. Igualmente, como señalan Giesa y Bednarz en su libro “Ciudadanos peligrosos”[23], es importante volver a respetar los tabúes, hay cosas que simplemente no se aceptan, porque son simplemente inadmisibles. El verde Cem Özdemir comentaba que él explicaba con gusto la política de asilo del gobierno; pero si una persona viene y dice que los asilados son un paquete de basura (Dreckspack), como hizo públicamente el jefe de Pegida, con esa persona no tenemos la menor necesidad de hablar, ni de explicarle nada[24].

Está bien, muy bien que la Iglesia de Erfurt apague sus luces para no servir de escenario a las manifestaciones semanales de la AfD. El obispo y el pueblo cristiano sólo pueden ser consecuentes en esto. Y los fieles cristianos, deberíamos defenderlos[25]. Yo aprendí que había que defender a la Iglesia siempre y en todo lugar. Pero hay demasiada gente que parece haberlo olvidado.  La Iglesia y sus pastores, nuestros pastores, reciben hoy en Alemania, los más virulentos ataques de los nuevos enemigos del cristianismo[26], que se cubren con piel de oveja e intentan presentarse como más cristianos que los mismos pastores. Sólo puedo recordarles -y recordarme a mí misma- que no es el discípulo más que el Maestro.


[1] Los afiches “Putin ayúdanos” en las manifestaciones de Pegida son ya tradicionales.

Asimismo, esta cercanía se explica también debido al financiamiento de la AfD por parte de Rusia. Ver: “AfD bekommt Geld von Netzwerken, die mit Russland im Zusammenhang stehen” 

Moskau und die AfD Lucke: “Hoher Spendeneingang” der letzten Wochen

Ver reportaje del Tagesschau sobre el financiamiento de partidos de extrema derecha en Europa occidental, incluyendo a la AfD: Was Russland mit Europas Rechtsparteien verbindet 

Recién leo en la prensa rusa que Le Pen trata de que Rusia, le conceda un nuevo préstamos, esta vez, por un monto de, por lo menos, 27 millones de euros. Ver Партия Марин Ле Пен «рассматривает возможность» взять еще один русский «кредит» = “El partido de Marine Le Pen está intentando obtener otro crédito de Rusia”. Para las elecciones de 2017. se puede decir que, después del préstamo ruso de fines del 2014, la crítica ya nada importa.

[2] Curiosamente o no, se considera que la cultura espanola es oriental. Dada su influencia árabe.

[3] Ver el análisis del autor liberal Clemens Schneider, en mi columna Los conservadores de hoy, enemigos de la sociedad abierta

[4] Sobre el autor de este lamentablemente extremadamente exitoso blog espanol (lo que no habla bien de Espana), ver mis artículos sobre Carlos Andrés

[6] Su alocución ante el Bundestag con motivo del Día en que se recuerda a las víctimas del Holcausto es impresionante. Recomiendo verla y escucharla: Prof. Dr. Ruth Klüger zur Gedenkstunde für die Opfer des Nationalsozialismus ( Bundestag, 27.1.2016)

[7] Hungría no quería recibirlos y les dió un trato pésimo. Ellos querían pasar a Alemania y Berlín, de acuerdo con el canciller austriado, aceptó recibirlos, por lo que Hungría los dejó pasar.

Vean como los tratan los policías húngaros: los tienen encerrados y les lanzan los paquetes de alimentos, como si fueran animales. El video fue grabado en secreto: Lager in Ungarn: “Ein Ort für Tiere, nicht für Menschen”

[8] “Wenn Sie zehn Prozent Leute haben, die die AfD wählen, haben Sie 90 Prozent, die die AfD nicht wählen”, en “Angela Merkel hat kein großes Interesse an Integration”

[9] Esta dinámica es un tema del cual se ha llamado mucho la atención. Recomiendo el llamado del Profesor Hajo Funke, sobre cómo defender la democracia frente a la AfD: DEMOKRATIE VERTEIDIGEN. DIE RECHTSRADIKALE AFD STELLEN | EIN APPELL

[10] Cuando tienes una conocida a la que estimas y que, apenas se sube a tu auto, comienza a hablar mal de los musulmanes y a renglón seguido, te dice que ella es partidaria de Pegida. O cuando vas a un retiro y lo único que hace una de las participantes es hablar de la AfD positivamente. Y un gran etcétera. 

Toda separación es siempre dolorosa. Pero, si soy consecuente, no tengo alternativa.

[11] “In der katholischen Zeitschrift „Die neue Ordnung“ etwa wird regelmäßig in scharfem Ton gegen die Bundeskanzlerin polemisiert. Man bemüht dabei den Kulturpessimisten Oswald Spengler, der in den 20er-Jahren des vergangenen Jahrhunderts den Untergang des Abendlandes prognostizierte, und den Staatsrechtler Carl Schmitt, der den Ausnahmezustand so schätzte und die parlamentarische Demokratie für ein misslungenes Regiment von Schwächligen hielt. Die Zeitschrift kritisiert in ihren aktuellen Ausgaben den „Humanitarismus“ ebenso wie den Universalismus, der zugunsten einer neuen Attraktivität des Eigenen relativiert werden müsse”. Cita del emblemático artículo de Thomas Schmid en Die Welt: Neuer deutscher Hass 

Traduzco: “En la revista católica „Die neue Ordnung“ (el nuevo orden) por ejemplo, se polemiza en un tono muy fuerte contra la canciller. Para ello, se recurre a los pesimistas culturales Oswald Spengler, quien, en los anos 20 del siglo pasado, predijo la caída de Occidente. Y se recurre también al constitucionalista Carl Schmitt, quien apreciaba sobremanera el estado de emergencia y sosntenía que la democracia parlamentaria era un régimen fracasado, propio de los débiles. La revista critica, en su actual edición el „humanitarismo“, tal como el universalismo, en virtud de los cuales, se relativiza lo propio”.

Sólo puedo decir que la descripción de Thomas Schmid es benévola para lo que la revista realmente es y propaga.

[12] El ensayo de Liane Bednarz y Andreas Püttmann, aparecido como pdf en la Fundación Adenauer, de la CDU: Monitor Religion und Politik: Unheilige Allianzen: Radikalisierungstendenzen am rechten Rand der Kirchen.

Lamentablemente, no está on line. Y nunca lo estuvo, a diferencia de lo que señaló erróneamente Jürgen Liminski, con cuya señora me unía una relación de amistad que igualmente se malogró, lo que no fue mi responsabilidad: ella me excluyó de su grupo de amigos.

[13] Sobre el acercamiento a Rusia de parte de estos grupos, recomiendo, entre otros muchos: Putins nützliche Idioten, del mismo Andreas Pütmman.

En este acercamiento, me parece que juega un rol importante ese amor incontrolado de cristianos católicos romanos conservadores por la llamada “divina liturgia” que sería -me explicaron- la misa de los ortodoxos, con mucho incienzo, cantos y poca o nada, participación del pueblo.

Los status de algunas personas de estos sectores el fin de semana en Facebook, en que saltaban de alegría por el encuentro del Papa Francisco -a quien no le tienen nada de cariño- con el Patriarca de Rusia, Kyrill, mostraban generalmente al Patriarca harto más que al Papa.

Facebook es la red social preferida por estos grupos ultraconservadores y de extrema derecha, lo que hace desagradable entrar a Facebook-Alemania.

[17] Andreas Kemper se ha referido a la participación de la nobleza alemana en este network.

[18] No cren que este es un fenómeno tan sólo alemán. En España, los hay muy parecidos en la organización hazte oir y en su flilial internacional citizengo.

[20] Götz Kubitschek, por ej., llama a ofrecer resistencia, Widerstand y a la desobediencia civil. Dice, eso sí, que debe ser paífica y sin violencia.

[21] Ver mi columna Alemania apuñalada

Un joven amigo mío, de papá alemán y mamá africana (ella es médico y trabaja como tal), me contaba que a su hermana, un hombre le habían advertido la semana pasada que bajara del bus, porque él no estaba dispuesto a “compartir el bus con una negra”. Esto no habría sido posible antes del surgimiento de Pegida y de la AfD.

[22] “Es kann auch ein Ausdruck von Barmherzigkeit sein, unmissverständlich und eindeutig zu reden und deutlich zu machen, wo Grenzen sind, die wir nicht überschreiten werden, etwa im Hinblick auf die Würde eines jeden Menschen, auch des Flüchtlings”.

[23] Gefährliche Bürger de Liane Bednarz y Christoph Giesa.

[24] Ver mi artículo No, simplemente no

[25] Ver artículo de Liane Bednarz en el FAS, Die Radikalen, sobre todo lo que dice sobre los mails llenos de odio que envían a los obispos que le hacen frente a este movimiento: Eine Flut von Hassmails.

[26] Tradicionales son las pancartas y los gritos llamando a colgar a algún obispo de sus testículos. Amenaza que va más allá de ser un simple chiste de mal gusto. 

Frauke Petry, de la AfD, parece haberse especializado en atacar a la Iglesia. Su recriminación de ayer: “Entre tanto, los funcionarios de las iglesias alemanas (se refiere a obispos y arzobispos) levantan su voz ostensiblemente más para defender más a los musulmanes que a sus propios hermanos en la fe” (“Inzwischen erheben einige Amtsträger der deutschen Kirchen ihre Stimme offenbar mehr für Muslime als für eigene Glaubensbrüder“).