El racismo y la megalomanía del asesino de Hanau

El asesino de Hanau no es sólo un racista, es también un conspiranoico antiamericano y a la vez, admirador de Trump, de quien está convencido que esbozó su estrategia política del “America first”. Además, es un sexista y un célibe involuntario. Y un demente en sentido coloquial de la palabra, no en sentido técnico, ya que el ingeniero comercial de 42 años es ética y jurídicamente responsable de sus actos y, si estuviera vivo, pasaría el resto de sus años en  la cárcel y no en un hospital psiquiátrico.

El  homicida múltiple describió sus planteamientos en un panfleto que él llama pomposamente “manifiesto” y que publicó previamente al atentado, en internet. Su escrito es un panfleto al estilo que inició el noruego Breivik[1]. Esta “costumbre” fue continuada por el asesino neozelandés de Christchurch[2] y más tarde el terrorista alemán de Halle. Más que de planteamientos, se trata más bien de la enumeración de estupideces o de un vistazo al interior de la ideología conspiranoica y demencial de un racista. Los panfletos de Breivik y de Christchurch son menos infantiles y algo más elaborados que el de Tobias Rathjen, el asesino que mató a nueve personas y dejó heridas a otras seis, una de ellas, de gravedad.

Tendría muchas cosas que decir sobre él; pero me voy a centrar sólo en tres aspectos: su paranoia persecutoria y su racismo y lo que él mismo titula el “tema mujer”.

T. escribe que se percató que era espiado a los pocos días de vida (a los 5, 8 ó 12 días, dice), cuando él tomó consciencia de sí mismo, explica. Entre paréntesis, sus dichos me recuerdan la teoría según la cual una persona es persona sólo cuando toma consciencia de sí misma y no antes. En el panfleto, dibuja a sus papás bañándolo en el baño de su casa, ambos sonríen. Lo que contrasta con lo que sabemos de su papá: los vecinos contaron que era conocido como el horror del vecindario por su agresividad y mal genio. El panfleto incluye varios dibujos muy simples hechos por su mismo autor.

Más adelante asegura que él es la persona más joven que se ha dado cuenta que era espiado y en otra parte, dice que él es el único que se ha percatado de ello. Asimismo, cree que él es el único que ha hablado con la gente del servicio secreto. En otras palabras, hablaba solo. Y que, por todo ello, debe ser considerado un genio. Sin duda, un caso más de megalomanía y narcisismo, características de su personalidad.

Esta organización secreta que lo espía no es ni el BND[3], ni a CIA, ni la NSA, aclara. Es un servicio secreto que no tiene nombre y que está sobre todos los otros servicios secretos. ¿No aparece en una novela de Tom Clancy un servicio de inteligencia que está sobre los demás, pero cuya existencia nadie conoce? Si no hubiera cometido tantos crímenes, diría simplemente que “vió mucha televisión”. Los agentes de este servicio secreto no usan cámaras, ni interfieren teléfonos, sino que hacen algo más refinado: se introducen dentro de nuestro cerebro. Leen nuestros pensamientos y nos dan órdenes.

Este original servicio secreto sólo vigila a los alemanes. Y probablemente es de los norteamericanos. Se pregunta ¿por qué Estados Unidos quiere espiar a todos y cada uno de los alemanes? Y contesta: puede deberse a dos razones: al pasado nacionalsocialista o al espionaje soviético (supongo que esto último habría ocurrido durante la guerra fría).

Explica que él no se ha casado y que nunca ha tenido una novia. Esto se debe a que él es muy exigente acerca de cómo tiene que verse una mujer. En la universidad, había una estudiante que reunía las características que él exigía. En el panfleto, hay un dibujo suyo, en un aula de la Universidad de Bayreuth en que aparece ella mirándolo embelesada y llena de admiración (algo así como el sueño del egómano). Pero lamentablemente para él, el romance no prosperó, debido a que los padres de ella contactaron al servicio secreto para que lo espiara e impidieran una relación entre ambos. Claro, siempre puedes culpar al servicio secreto de todo lo que tú eres incapaz de lograr. Es la típica actitud del loser.  

Su panfleto está dirigido “a todo el pueblo alemán”, como escribe al inicio del mismo. Hay un video en inglés, dirigido a los norteamericanos. Les advierte que ellos también son espiados por una extraña supraorganización super secreta que puede leer pensamientos, inyectar ideas en la mente de las personas y obligarlas a actuar como ellos quieran. Actualmente, Alemania ha pedido información a la CIA acerca de un viaje que T. hizo a los EEUU en noviembre de 2018.

Cuando una persona sufre de delirio de persecución, cree que es permanentemente espiada. “Esta afección se vive con mucha ansiedad y puede llegar a envolver todos los pensamientos o aspectos de la vida cotidiana del paciente, condicionando su relación con cualquier otra persona”[4]. Es sin duda el caso del entonces estudiante de economía de la prestigiosa universidad bávara. La inteligencia formal no salva a nadie de la maldad ni de caer en una nueva banalización del mal.

Cuenta que en 1999, conversaba de todo esto con un compañero del banco, con quien hacía un aprendizaje. Le comentaba: “imagínate que estamos aquí conversando y el servicio secreto sabe todo lo que hablamos. Ellos también saben que, a algunos kilómetros de distancia, extranjeros cometen delitos contra alemanes y no lo impiden. Esto es una traición”. Y continúa: “el enemigo interno puede estar dentro del mismo pueblo” alemán[5]. Esta dicción me recuerda fuertemente a Carl Schmitt[6], siempre presente de alguna u otra manera en las teorías de extrema derecha.

La conversación entre dos hombres jóvenes y bien situados (T. tenía entonces 22 años) giró en torno a la criminalidad de “los extranjeros”. Ambos sentían una gran aversión hacia ciertos grupos humanos, ya que habían tenido “malas experiencias” con ellos. Se trata de “peleas camino al colegio”, de robos o de cosas que pasaron en la discoteque donde parece que “los extranjeros” trataban de conocer a mujeres[7], lo que a ellos no les gustaba[8].

En su grupo de conocidos o en la prensa, se comentaba entonces acerca de ataques con cuchillos y de peleas de cinco extranjeros contra un alemán, escribe. Frente a estas “malas experiencias”, T. dice que él nunca ha tenido malas experiencias con alemanes. Entonces, se pregunta por qué esta gente está en Alemania, en su país en el momento en que él viene al mundo. Por simple instinto, esta gente es rechazable, afirma.

Sobre este punto, hay que decir que los “extranjeros” o personas pertenecientes a “otro pueblo”, como dice él, no son tales, sino que se trata de alemanes que tienen ascendientes que llegaron de otras latitudes, como por otra parte, es el caso de la gran mayoría de los alemanes. Tobias no adolece de xenofobia, lo suyo es lisa y llanamente, racismo.

Por el contrario, “en Alemania ha surgido y ha crecido lo más bueno y lo más bello que se puede encontrar en el mundo”, agrega. Parece que T. no escuchó hablar nunca de la I Guerra Mundial, ni de la II, ni del Holocausto, ni del nacionalsocialismo, ni tampoco del marxismo, ni de la eutanasia nazi. Aunque leyendo el resto del panfleto, me parece que es probable que considere todas estas barbaridades como algo bueno.

“Es imposible enumerar todos los logros de la ciencia”, que se deben a Alemania, continúa. Me pregunto cuántos de estos logros corresponden a científicos alemanes de religión judía, a quienes él dudo que considere alemanes, aunque no se refiere expresamente al tema. No quiero adelantar nada; pero propone exterminar a toda la población israelí, ya que sería parte del grupo de países que no contribuye en nada a la resolución de lo que él llama el “enigma de la vida”.

Me pregunto qué aprendió cuando niño en su casa. Leí que su papá le prohibía jugar o juntarse con “extranjeros” y me parece algo lamentablemente muy creíble. Este comportamiento no era extraño en Alemania en generaciones pasadas y entre los boomer[9] de hoy[10]. Paradojalmente, este tipo de hombres se enamora de extranjeras, que son las únicas que los soportan.

Según él, el objetivo de la humanidad es uno solo: resolver el “enigma de la vida” que consistente en saber cómo surgió el universo y la vida sobre la tierra. Cómo nació la humanidad, de dónde venimos y hacia dónde vamos, o más bien, hacia dónde nos llevan. En otras palabras, se trata de una investigación o exploración total y sistemática “científica y espiritual”. Esta tarea demorará dos mil, cinco mil o 300 mil años, advierte. Ni siquiera se sabe si el hombre logrará su fin, si realmente podrá dilucidarlo todo, porque tal vez, los humanos no somos una especie triunfadora[11]. En esto de la “especie triunfadora” hay una gran dosis de darwinismo social.

Si la humanidad no lo logra, entonces habría que aprovechar un bucle de tiempo, regresar al pasado, muchos miles de millones de años antes de la aparición del hombre sobre la tierra y destruir el planeta, ya que no podemos permitir que miles de millones de seres humanos sufran tanto. Su visión de mundo y de los seres humanos es terriblemente negativa. T. piensa que, algún día, la humanidad podrá viajar en el tiempo y que, si no resuelve el enigma, tiene que volver al pasado y aniquilar la tierra antes de que surjan los seres humanos.

T. tiene una relación muy pesimista y altamente negativa frente al mundo y frente a los hombres y más aún, frente a las mujeres. Ya en una de las primeras páginas de sus elucubraciones, dice que las personas no son amables unas con otras y que el enemigo del hombre es el mismo hombre. Los extremistas sufren generalmente de misantropía y culpan a los demás de todo lo malo que les pasa, sin asumir su responsabilidad.

Hay pueblos que son incapaces de desarrollarse y de contribuir a la solución del “enigma de la vida”. En ese caso, es legítimo que se los aniquile por completo, es más: hay que hacerlo. Esta tarea corresponde, sobre todo, a los Estados Unidos. Para eso, tiene que permanecer como número uno en el mundo. T. desarrolla una estrategia para que los EEUU no pierda su primer puesto. Cabe hacer notar que los enemigos mayores de los EEUU son China y… México[12].

Volviendo al tema de los pueblos “llenos de idiotas” y de criminales, dice que es imposible que todos vengan a Alemania a desarrollarse tan bien como ha hecho el pueblo alemán, y que, como seguirán igual de tontos y con gobiernos corruptos, hay que aniquilarlos. Sí, su racismo no es el racismo de los etnopluralistas[13] que consideran que todos deben seguir donde están y no mezclarse. Su racismo es eliminatorio, como el de los nazis.

Los siguientes “pueblos” (en realidad, son países) no contribuirán para nada a “resolver el enigma”, de manera que debe ser exterminados: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Israel, Siria, Jordania, Líbano, la completa península saudita, Turquía, Irak, Irán, Kazajstán, Turkmenistán, Uzbekistán, India,  Afganistán, Bangladesh, Vietnam, Laos, Camboya y Filipinas. Como comenta alguien en Twitter: quiere aniquilar la región del planeta que fue cuna de la civilización.

La anterior sería la “gran limpieza”; pero hay otra que es una limpieza más fina: la del resto de los estados africanos, y de Sud- y Centroamérica y el Caribe y naturalmente, la del propio pueblo alemán. Aclara que no todo quien tiene un pasaporte alemán es de “raza pura” ni es valioso. Llegados a este punto, sólo puedo decir… El doctor Mengele manda saludos.

Dice que le gustaría tener un botón para apretar y así eliminar a todos esos millones de personas sin sufrimiento. Un poco de empatía parece que le quedaba… Y agrega que, según el “ciclo de la vida”, él mismo podría ser en otra vida, la persona que desea aniquilar hoy. O sea que cree en la reencarnación. Los extremistas de derecha son generalmente bastante esotéricos. Explica que, aunque se trate de muchos miles de millones de humanos, es necesario exterminarlos, para poder alcanzar el fin último de la humanidad: la solución del enigma.

Ese mismo 19 de febrero, por la noche, el asesino de Hanau inició la limpieza que postula en su panfleto, asesinando a nueve personas, incluyendo a su propia mamá[14] de 72 años (al papá, ingeniero comercial como él, lo dejó vivo). Claro, en su ideología racista, él tenía legitimación para hacerlo, Después de todo, con esas muertes, contribuyó a la solución del enigma de la humanidad.


[1] Ver mi antigua recopilación de videos A un año de los atentados terroristas de Oslo y Utøya Recomiendo también, ver la película noruega 22 de julio, en imdb

[3] Bundesnachrichtendienst, es el servicio de inteligencia de Alemania en el exterior.

[5] “Dieser innere Feind, kann man selbst sein oder eben das eigene Volk”.

[7] “los hombres extranjeros son vistos como una competencia, tanto en el mercado laboral como en el “mercado matrimonial”. Y agrega que el hecho que sostengan que los hombres extranjeros son “una amenaza contra nuestras mujeres” es una expresión del propio miedo”, en ¿Por qué algunos hombres de la AfD se casan con mujeres extranjeras?

[8] Acerca de este arcaísmo de querer a las mujeres para sí, ver La noche de año nuevo en Colonia y las feministas alemanas

[9] En Alemania, las personas nacidas entre 1955 bis 1969.

[10] La suegra de una amiga checa le prohibió a mi amiga que permitiera jugar a sus hijos con niños PoC que habían llegado al vecindario. Mi amiga lo primero que hizo, fue llevarlos a jugar juntos 😉

[11] Siegerspezie.

[12] En su megalomanía, T. piensa que a él se le ocurrió construir el Muro y el servicio secreto dió la idea a Trump.

[14] No se sabe si la mató antes o después de salir de la casa a matar… Tampoco se sabe por qué la mató. Yo había pensado que tal vez ella intentó impedir que saliera de la casa con tres armas de fuego a matar inocentes. Pero los vecinos piensan que ella sufría de demencia. Algunos piensan que él no quería dejarla sola con el papá, o sea, con su marido, que no la cuidaría. Quién sabe qué drama se oculta tras tanto odio.

Femonacionalismo, hombres extranjeros y un poco de publicidad

Hay gente que está convencida que la sociedad alemana -o Europea, según el caso- es una especie de Olimpo, donde se respeta a la mujer. A ella, habrían llegado hombres de las cavernas a violarlas y a acosarlas. Sin embargo, cuando se denuncian diez violaciones por día en el Oktoberfest de München[1]: , cuando las cifras de violaciones no denunciadas que tienen lugar durante ese evento, llega diariamiento a 200[2]. Entonces, ¿de qué Olimpo me están hablando…[3]

Pero claro cuando los culpables del acoso masivo de la Noche de Año nuevo en Colonia[4] son mayoritariamente extranjeros, surge una serie de defensores autóctonos de la mujer, en las filas de la llamada nueva derecha[5] y de los conservadores tradicionales. Ellos salen a defender a la mujer, lo que en realidad, nunca antes habían hecho.

Son los mismos que se ríen a carcajadas en las charlas de Akip Pirincci, cuando este autor, uno de los predilectos de los sectores ultraconservadores (y de Pegida y AfD), llama a las mujeres alemanas como “material de masturbación”[6]. Parece que los señores no se dieran cuenta que Pirincci está hablando de sus propias hijas, sus nietas y eventualmente incluso sus cónyuges.

No sé si llamarlo incoherencia, doble moral o de otra forma. Algo así como maldad o estupidez. Para estos sectores, la suerte o la desgracia de la mujer nunca ha sido un tema importante[7]. Pero claro, si se puede atacar a los extranjeros, a los refugiados, a los musulmanes, ahí están siempre listos para hacerlo. Para eso, todo vale.

Anke Domscheit-Berg tiene razón: hemos estado ocupados con los agresores de la Noche de Año nuevo en Colonia y hemos dejado totalmente de lado a las víctimas[8]. No se trata, en primer término, de los derechos de la mujer y de su protección, sino sólo de los agresores.

Pese a ello y con todo lo repelente que me resulta que los partidarios del llamado femonacionalismo se hayan lanzado sobre los extranjeros para “proteger a sus mujeres” en ese arcaico gesto propio de pueblos de la Antigüedad. Puede ser que la instrumentalización del asoso sexual masivo que tuvo lugar la noche de año nuevo en Colonia sirva al menos, para que las cosas cambien y las nuevas generaciones crezcan más sanamente que las anteriores.

El femonacionalismo es la ultilización o aprovechamiento del feminismo -de la defesa feminista de la mujer- con fines nacionalistas, xenófobos o racistas. Son femonacionalistas quienes sostienen que la propia etnia es la única que trata correctamente a la mujer. Y los extranjeros, no.

Algunos femonacionalistas se basan en un cierto fundamentalismo cristiano y hablan de la dignidad de la mujer[9], como si ésta consistiera solamente en que nos vistiéramos con faldas largas y anchas y que no habláramos con hombres. Perdón, pero, en este punto, son iguales a los fundamentalistas islámicos. Les diría que la dignidad de la mujer parte de la base de que la mujer se haga respetar y que, de niguna manera, el respeto hacia ella, depende de la ropa que lleva puesta o no lleva puesta[10]. En este mismo sentido, la mujer nunca es culpable, ni de que la acosen sexualmente. La dignidad de la mujer y el respeto hacia ella no depende ni de su ropa, ni de su maquillaje, ni del trabajo que realice[11], ni de su actitud, ni de la hora a la que salga de su casa o regrese a ella.

Nadie puede obligar a una mujer a vestirse de tal o cual forma, a ponerse o no ponerse tan o cual prenda. La mujer es absolutamente libre en este sentido. Puede ser una expresión de autodeterminación participar en una manifestación de las desnudas femmes ucranianas, como ponerse un chador. La antigua generación de las feministas intentó darnos instrucciones de cómo vestirnos; pero la nueva generación reconoce la gran riqueza de la pluralidad  y diversidad de la vestimenta. Con el Papa emérito Benedicto, pienso que ni siquiera se puede prohibir la burka[12] ni el birkini.

Por último, la publicidad de mujeres con piernas abiertas en Alemania y otros países de Europa (no todos, en Malta, nunca he visto este tipo de propaganda) es lo menos respetuoso de la mujer que una se pueda imaginar. La mujer no es un adorno masculino, ni un objeto de utilidad social.

No se puede dejar de lado que, a este modelo de mujer corresponde un modelo de hombre. La imagen machista del hombre, la contrapartida de la imagen sexualizada de la mujer, tampoco es buena para él. Esto lo dijo claramente el Papa Juan Pablo II (a ver si alguien puede buscar la cita).

Aunque no hay que creer que la publicidad en que se desprecia a la mujer, se burla de ella, es sólo aquella en que se muestra su popó, sus labios sensuales u otra parte… No las palabras también pueden herir. Hace algún tiempo, una conocida marca de relojes sacó afiches que que se mostraba sólo un reloj y el slogan era: Fast so schön wie eine Frau, tickt aber richtig! Casi tan bello (el reloj) como una mujer; pero hace tic (se comporta) correctamente…

“La mujer, según la publicidad, vale cuando es joven y bella, cuando es una buena ama de casa y cuando cumple su rol de ser objeto sexual”, nos explica la boliviana Lucía Guamán Gavilano[13]. Prosigue: “En gran parte de las publicidades se muestra una violencia hacia la mujer, especialmente simbólica; el hombre tiene poder sobre ella; se transmiten estereotipos basados en la inferioridad de este género; no se presenta participación en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad”.

La publicidad no existiría si tales imágenes o slogans no interesaran a sus destinatarios. Tanto a hombres como, lamentablemente, también a mujeres. No podemos culpar siempre a la publicidad; la publicidad está hecha para las sociedades a las que está dirigida. Si no llegara a los consumiodores, no tendría éxito y sería reemplazada por otra. No culpemos a la publicidad, los responsables somos nosotros.


[1] La abogado Christina Clemm cuenta en un artículo de Die Zeit: Cuando era una mujer joven, a fines de los 80, postuló para trabajar como camarera en la Oktoberfest de München. Nuestro futuro jefe nos instruyó: ‘agarrar el pecho o el popó es parte de la fiesta. No quiero -prosiguió- ninguna cachetada, ni una reacción histérica de parte de Uds.’. No sé si este tipo de instrucciones todavía existe, ya sea en el Oktoberfest o en alguna feria. Que este tipo de puntos de vista no existieran más, sería un progreso”.

Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden? “Als junge Frau Ende der 1980er Jahre hatte ich mich einmal beim Münchner Oktoberfest als Bedienung beworben. Von unserem künftigen Chef wurden wir damals darauf hingewiesen, dass Anfassen an Brust und Po dazugehöre – “ich möchte dann keine Watschen oder so eine hysterische Reaktion von euch sehen!” Ich weiß, dass es solche Anweisungen noch heute gibt, sei es auf dem Oktoberfest oder auf Messen. Wenn solche Ansichten nicht mehr tragbar wären, wäre das ein Fortschritt.”

[3] La primera vez que me acosaron sexualmente fue a bordo de un avión de la Lufthansa y el (mal)hechor fue un ingeniero alemán (los ingenieros alemanes siempre han sido considerados la crème de la crème de la sociedad alemana). Yo tenía 16 años y viajaba a Alemania por intercambio escolar. El ingeniero alemßan sabía que yo era menor de edad. Yo pensaba que era como mis tíos y amigos de mis papás… Pero no, era un hombre machista y sexista incapaz de contenerse.

[6] Gefährliche Bürger: Die neue Rechte greift nach der Mitte, Liane Bednarz, Christoph Giesa, Hanser Literaturverlage 2015, págs. 19 y 20.

[7] Por eso mismo, algunas feministas tematizaron que, en la segunda mitad de la década de los 90, los demócrata cristianos (en Alemania, son los conservadores) hayan votado en contra de la ley que castigaba el delito de violación en el matrimonio. Claro, porque en la sociedad burguesa, la mujer siempre debía estar disponible para el hombre. Siempre tenía que “serle útil”. Publicaron la lista de los diputados que votaron en cotra de la reforma legal. Son los mismos que hoy se levantan como defensores de la mujer frente a los extranjeros, a los refugiados sirios, a los norafricanos… quién sabe quién más que manoseó a mujeres en Colonia.

[9] A este tema me referí en mi artículo del 2013: Mujer, piensa en tu dignidad y hazte respetar

Alemania apuñalada

Henriette Reker repartía ayer por la mañana, rosas en una plaza de Colonia-Braunfels. Era el último día de la campaña electoral que la directora de temas sociales de la ciudad de Colonia, en realidad, ya tenía ganada (según las encuestas). Independiente, apoyada por la CDU, la FDP, los Verdes y asociaciones de electores independientes. Se enfrenta al candidado social demócrata. Reker es la candidata de los partidos que la AfD y otros grupos llaman “Altparteien”, esto es, los partidos antiguos; no los nuevos como se autodenimonan ellos.

Al querer entregar una rosa, un hombre le enterró este cuchillo (tenía consigo un segundo cuchillo) en el cuello (y, al parecer, también en el abdomen), hiriendo igualmente a otras personas. Entre ellas, a Anette von Waldow, política liberal (FDP) que recibió dos puñaladas.

El atentado -un verdadero amok- fue perpetrado por un hombre de 44 años, de profesión maestro pintor, pero que no trabaja desde hace años, vive de la ayuda social (sin familia). “Tenía que hacerlo” (Ich musste es tun), “yo los defiendo a todos ustedes” (ich schütze euch alle), “lo hice por la política de los refugiados de Reker” (ich habe das wegen der Flüchtlingspolitik getan), “Merkel, Reker, inundación de refugiados” (Merkel, Reker, Flüchtlingsschwemme).

Flüchtlingsschwemme, Flüchtlingsflut (marea de refugiados) y otros términos similares son propios del vocabulario de los grupos de extrema derecha y que ya han conquistado un porcentaje importante del centro de la sociedad e incluso de grupúsculos “cristianos”. La populista de derecha AfD (la falsa alternativa para Alemania) también emplea esta terminología. Al igual que la NPD.

La frase que aún no hemos podído descrifrar es “yo salvo al mesías” (ich rette den Messias). Lo que sí está claro es el background religioso de esta afirmación. Quién sabe qué blogs pseudo cristianos o qué llamados a defender el occidente cristiano escuchó este maestro pintor, para salir de su timidez y querer salvar a los alemanes de la “marea de refugiados”.

La candidata Reker, como encargada de los temas sociales en el municipio de la ciudad de Colonia, era la responsable de la ayuda para los refugiados. Aunque no estaba trabajando como tal, debido a su candidatura, su apertura frente a los refugiados es indudable y está expresada en su programa. Lo pueden ver aquí en su página

Reker había sido atacada ya desde el insano e insanto blog “politically incorrect” (PI). Con cuyo fundador, me avergüenzo haber tenido contacto blogosférico alguna vez. Evidentemente, no hay link, porque no contribuyo a aumentar su tráfico. Además, tengo responsabilidad con respecto a los links que coloco.

Pienso que, quien siembra el odio, es corresponsable de estos hechos de violencia. Como señalé en Alemania ardiente, también las palabras pueden matar… Quienes están sentados detrás de sus laptops, tablets o iPhones (sin saber siquiera que Steve Jobs era hijo de un refugiado sirio en los EEUU) y, desde allí, siembran un clima de odio y de violencia (y no de paz y alegría) tienen la indudable responsabilidad como autores intelectuales. Como autores intelectuales de graves delitos, como en este caso.

En la conferencia de prensa de ayer en la tarde (del jefe de la policía, del fiscal jefe de Colonia y del alcalde de Colonia; transmitida en directo en internet), la policía y el fiscal señalaron claramente que estamos ante un atentado con una motivación xenofóbica. El odio a los extranjeros -especialmente a los refugiados- fue causa esencial del delito que cometió este hombre de 44 años. Esto, de acuerdo a sus declaraciones, tanto en el lugar y momento de los hechos, como posteriormente,

La nueva derecha, rinde fruto… Los enemigos de la sociedad abierta tienen éxito (relativo) en su campaña de azuzamiento y de odio contra los refugiados y, en general, contra los extranjeros. Cuando ellos dicen que los refugiados y, en general, los extranjeros, tenemos que someternos a la ley alemana, parece que olvidan que quienes no se someten a la ley y el orden son, como en este caso, sus mismos lectores, correligionarios, adeptos o como quieran llamarlos.

La semilla de Pegida (con su horca, reservada para Merkel y Gabriel), la de los antiamericanos, anti-TTIP y su guillotina, la de Pro NRW, de la AfD y de los “camaradas” rinden fruto. Un fruto estéril (contradictio in adiecto), seco, yermo, muerto… Un fruto de muerte, de violencia, de odio, de oscuridad, no es Alemania luminosa, sino ocura, muy oscura. Me pregunto si estos grupos ya se han distanciado del hecho de sangre… Me temo que no. Lo que abundan en internet, son las teorías de la conspiración provenientes de estos grupúsculos.

En el marco de la revolución conservadora, se entiende la incitación a la desobediencia civil de Kubitschek, el llamado a que todo arda, de Höcke. Sí, la convocatoria a que se liquide a los “antiguos políticos” (simbolizado gráficamente en horcas y guillotinas) de los “antiguos partidos”, que se derribe a los traidores al pueblo (Volksverräter, el grito de Pegida, de Hogesa y otros) tiene efecto, un efecto aniquilador. El cataclismo se aproxima, después de él, en el marco de un proceso de palingénesis, renacerá la nueva sociedad libre de plagas y animales dañinos (Schädlinge, como les llaman ellos).

Estos mismos grupúsculos sostienen que se deberían suspender las elecciones de hoy en Colonia. Pienso que no. Que la mejor manera de responder a este ataque a la democracia, es precisamente, que las elecciones tengan lugar hoy, como estaban planeadas.

Sí, tenían razón Bednarz y Giesa cuando nos decían que los ciudadanos preocupados son, en realidad, ciudadanos muy peligrosos. Bajarle el nivel a su peligrosidad, como todo si fuera una simple “pelea de familia” es, por lo menos, irresponsable. Más razones aún para comprar su libro: Gefährliche Bürger.