La noche de año nuevo en Colonia y las feministas alemanas

A partir de la horrible Noche de Año nuevo en que hordas de extranjeros borrachos habrían manoseado (incluso se habla de una “violación técnica”) a mujeres alemanas (de nacionalidad alemana, algunas eran de ascendencia extranjera, lo que, en realidad, no importa), parece que hasta los sectores más conservadores se han vuelto feministas. Sí, todos quieren defender a nuestras mujeres frente a los refugiados, que serían todos sexistas.

La semana pasada, mucha gente hacía ver que los mismos grupos que votaron en contra de la ley que castiga la violación en el matrimonio, quienes insinúan o dicen abiertamente que es la mujer la culpable de que la violen (o la acosen) ya que ella “provoca” a los hombres (esto incluso dió origen a un hashtag en Twitter), todoe ellos, ahora se han vuelto feministas y defienden a la mujer.

Por otra parte, acusan a las feministas -entre quienes me cuento- de haberse quedado calladas y de no haber dicho nada sobre el tema, porque los delincuentes habrían sido extranjeros. Sí, es cierto, el feminismo ha defendido tradicionalmente a la mujer y a los extranjeros. Y por eso, me parece que no ha reaccionado de la misma forma en que han reaccionado los sectores más conservadores y la extrema derecha (en su insanta alianza) quienes nunca han sido defensores de la mujer; pero que hoy pretendern convertirse en sus grandes defensores, sólo de la mujer alemana, claro…

Acusan, además, a la prensa de no haber dado antes la información de lo ocurrido en Colonia la noche de ano nuevo. La noticia salió aproximadamente el martes (o el lunes en la noche), no el domingo. ¿Por qué? Acusan a la policía y al gobierno de la ciudad de Colonia y de NRW de haber tapado la información para proteger a los extranjeros.

Extranjeros -refugiados- que serían, de por sí, un montón de violadores que no respetan a la mujer. Esto sería intrínseco a su cultura, inferior y musulmana. Es lo que llamamos el femonacionalismo, esto es, la utilización o aprovechamiento del feminismo -de la defensa feminista de la mujer- con fines nacionalistas, xenófobos o racistas.

Ya… Ahí tenemos la causa de todo: los hombres son norafricanos y por tanto musulmanes. Por eso, ni respetan a la mujer occidental, ni nuestra cultura de emancipación. Dicen los extremistas de derecha y los ultra-conservadores, sus nuevos amigos y aliados.

Vamos por parte… El que la noticia haya llegado a la prensa tan tarde, se debe, a mi modo de ver, en segundo lugar, a que la policía de Colonia emitió, la noche del domingo, un comunicado de prensa, en que dijo que la noche había sido tranquila y pacífica y que todos se habían divertido mucho. Lo que es una falsedad, ya que, la misma policía, había dicho que habían tenido que evacuar la plataforma frente a la catedral de Colonia, ya que algunos de los participantes, en vez de lanzar fuegos artificiales al cielo, se los lanzaban entre ellos. Quienes conozcan Rhenania, podrán entender cómo pasó esto.

Y, en primer lugar, porque ese fin de semana, la prensa y la opinión pública, estuvimos concentrados en la noticia, según la cual y de acuerdo a información de un servicio secreto extranjero, terroristas islámicos habrían planeado un atentado en la estación central de München. Y esa noticia y su cobertura, desplazó a todas las demás.

Vi en directo y completa la conferencia de prensa que dió la alcaldesa de Colonia, el jefe de la policía y otro personero más. Dijeron abiertamente que, según informes de testigos, las hordas masculinas formadas en torno a la estación central se veían como norafricanos o árabes. En ningún momento, esto nadie lo ocultó.

Express (diario amarillista de Colonia) entrevistó a un policía que les pasó un informe propio en que decía que los participantes en los grupos de hombres jóvenes y borrachos serían refugiados que se habrían burlado de la policía rompiendo el papel que les dan las autoridades, para explicar que su asilo está en proceso.

Un colega abogado que estuvo esa noche en Colonia, nos contó que el problema era que habían demasiados borrachos y que los borrachos estaban demasiado borrachos. Explica -y tiene razón- que los musulmanes -si es que eran musulmanes- no están acostumbrados a tomar alcohol.

En el código ético de los periodistas y en instrucciones de la policía alemana “para proteger a los inocentes”, se dice que no se debe informar sin razón de la nacionalidad de delincuentes, sobre todo cuando ellos pertenecen a minorías o grupos discriminados. De manera que tampoco me habría parecido adecuado que hubieran dicho: “se trata de refugiados sirios”. Además, en el momento de la conferencia de prensa no había certeza acerca de quienes acosaron a las mujeres. En realidad, aún no se sabe a ciencia cierta. Tener apariencia de árabe es una descripción un poco vaga.

Lo que sí nos quedó claro a quienes vivimos live la conferencia de prensa es que los grupos de extranjeros estaban allí, que eran alrededor de mil. Lo que dijeron las autoridades es que no se sabía si esos grupos habían sido quienes habían acosado a las mujeres o había sido otra gente. Probablemente, pienso yo, muchos de los acosadores -tal vez no todos- fueron los lamentablemente tan comunes ladrones de la estación central de Colonia, que trataron así de distraer a las mujeres para robarles el celular o la billetera[1]. En las estaciones de trenes de Rhenania, tenemos un grave problema en este sentido. También en la de Bonn, me consta.

Y aquí llegamos a otro tema: el del acosos sexual. El acoso sexual no es delito en Alemania. Esto es algo que lamentamos las feministas; pero que los grupos ultraconservadores y los extremistas de derecha nunca han lamentado.

El acoso sexual no es delito en casi ningún país del mundo… En casi ninguno, con la elogiable cuasi-excepción de Perú que publicó una ley administrativa contra el acoso el año pasado[2]. En Perú, el acoso sexual tampoco es un delito; pero al menos, es una falta, castigada con una sanción, que va de amonestación a la multa. Quién lo hubiera creído: Perú a la cabeza de la defensa de la dignidad de la mujer. ¡Bien!

La abogado penalista, feminista y experta en el tema y que asesora al Ministerio de Justicia (en manos socialdemócratas y antes, liberales) en la modificación de la ley de delitos sexuales, Christina Clemm, habla sobre esto en Die Zeit. La entrevista tiene un título muy significativo:Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden? = ¿Nos hemos convertido en un país feminista de la noche a la manana? Dice Clemm:

“Para explicarlo con un ejemplo: una mujer que se encuentra dentro de una multitud, y que es tocada de pronto en senos, en el trasero entre las piernas e incluso debajo de la ropa, en la vagina no está ante una situación penada por la ley”.

Y prosigue: “Si no hay violencia, ni amenaza y la mujer no se halla en una situación de indefensión. La mujer es rodeada por un grupo de personas. Ella dice que no es divertido y llora; pero los  acosadores se ríen y continúan realizando con sus acciones sexuales. Si los acosadores no aplican violencia adicional. si no sujetan o golpean a la mujer, si no le dicen que la van a matar o le van a pegar, si ella, teóricamente puede irse y si ella -por ej., porque está asustada- no se defiende, esto, en Alemania no es penado por la ley. Estamos ante un vacío legal”.[3]

Concluye: “Después de todo lo que, hasta ahora, sabemos (…)  me parece poco probable que las graves agresiones sexuales, sean delitos en el derecho penal vigente en Alemania. En la ley penal, sólo son castigadas las acciones contra la voluntad de otra persona, cuando han sido realizadas con violencia, amenaza de violencia actual contra la vida o la integridad física o perpetrado mediante el aprovechamiento de una situación de vulnerabilidad o contra personas incapaces de ofrecer resistencia.[4] Si alguna mujer presenta un hematoma, tal vez sea más fácil probar un delito.

Ya es hora de reformar la legislación relativa a los delitos sexuales en el derecho penal. Hasta ahora, la última reforma propuesta (tímida) ha sido bloqueada en la Cancillería alemana; en otras palabras: en la oficina de la misma Merkel. No por Merkel misma -espero- sino por su partido: la conservadora democracia cristiana. Parece que ahora, después de los lamentables hechos de Colonia, han dejado de bloquear el proyecto. Es lamentable que haya tenido que haber un masivo acoso sexual para que ello suceda.

Los extremistas de derecha van más allá y sostienen que las mismas mujeres alemanas han sido las culpables de su indefensión, ya que -en su lógica infantil- son ellas las mujeres emancipadas las que no quieren ser defendidas y no permiten al hombre que se desarrolle como un potente defensor, según un ideal masculino francamente arcaico. Esto, que suena tan ridículo, es algo que ellos afirman realmente, no se me ocurre a mí[5].

Mucha gente dice que “machismo hay en todas partes” y que, por tanto, no se puede culpar a los extranjeros de él. Es cierto, como dice Sabine Hark, el sexismo se expresa de forma diferente en Marruecos y en Finlandia[6]. Y en Alemania, de otra, diría yo. Pero sigue siendo machismo. El caso de los Pickup-Artist que ha llegado con fuerza a Alemania es uno de los peores ejemplos que nos podamos imaginar[7].

El fin de semana, escuchaba a una feminista que sostenía que decir que violencia sexualizada hay en todas partes, es tanto como decir que no se deje suelto al ladrón, porque robos siempre han existido y seguirán existiendo[8]. Sí y no. Pienso que el machismo, el sexismo y el acoso sexual -una de las más claras expresiones del sexismo y del machismo- sí hay que combatirlo, en todas partes y frente a todos, frente a finlandeses, marrocanos y a alemanes[9].

Lo que no podemos es hacer como si el machismo, el sexismo, el acoso sexual fuesen sólo un problema es países árabes, musulmanes o un tema de los extranjeros en general (los sudeuropeos tienen esa mala fama). Hacerlo equivale a ver el mundo desde nuestra propia imagen de él. Cuando llegaron los guest workers italianos, en la década del 60, igualmente, se decía que ellos violarían a las mujeres alemanas por su distinta manera de entender la familia, la sexualidad, las relaciones hombre-mujer, etc. Hoy el enemigo ya no es “el italiano”, sino “el refugiado”.

Menos aún, podemos aprovecharnos de lo que ha pasado e instrumentalizar a la mujer -que conservadores han tenido descuidada desde siempre- y usarla para justificar el racismo y la xenofobia. Esto es femonacionalismo. Justo los mismos que proponen que la mujer permanezca en la casa, cuidando a sus niños y a su marido y no saque la cabeza fuera de la cocina, ni estudie una profesión[10], los que están en contra de los jardines infantiles. Los mismos partidarios de una sociedad patriarcal parecen haberse vuelto feministas de la noche a la mañana.

En una charla que Jutta Burggraf sostuvo en mi casa y que yo luego traduje al castellano, la teóloga alemana dice[11]: “No necesitamos pensar en las mujeres cubiertas por un velo, como en Arabia Saudita, ni al pueblo africano de los Lyélas, que consideran a las mujeres como la parte más importante de la herencia (…) no necesitamos ir tan lejos. Basta mirar a Europa. ¿Se respeta a la mujer en la sociedad, en las familias?” Jutta responde: “También hoy día se la considera, en innumerables avisos publicitarios, en el cine, en revistas del corazón y en conversaciones de sobremesa, como un ser no muy capaz intelectualmente, como un elemento de decoración y de exhibición, como mero objeto de deseo masculino”. Duras palabras, pero verdaderas. Me pregunto cuánta gente que otrora admiraba a Jutta sería capaz de pronunciar estas frases hoy. Me temo que muy poca o nadie.

“¿No ocurre con cierta frecuencia que un hijo, sólo porque es varón, después de un suculento almuerzo dominical, se siente frente al televisor junto a su padre, mientras las hijas ‘desaparecen’, junto con su madre en dirección a la cocina? ¿O que una joven madre, que trabaja fuera de la casa, se las tenga que arreglar sola con las labores domésticas y más encima sea enjuiciada, pues no se preocuparía lo suficiente de su marido -que trabaja a tiempo parcial- y de sus hijos y que además sea criticada por no tener la casa limpia? ¡Cuántas mujeres casadas, que carecen de ingresos propios deben mendigar de sus maridos un poco de dinero[12] y no tienen acceso a la cuenta bancaria, ni participación en las decisiones pecuniarias de la propia familia! Concedo que estas cuestiones pueden ser superficiales; sin embargo, demuestran cuánta -o cuán poca- comprensión y cariño reciben las mujeres, a menudo, en una situación difícil.” No me digan que no reconocen la realidad alemana…

Evidentemente, no se trata de realizar una competencia por determinar quién es menos feminista y más patriarcal. Probablemente, en Europa occidental sí estamos, en general, más adelantados que en los países árabes. Sí, yo creo que el progreso y me atrevo a hablar así. Basta ver que aquí hay homosexuales… Ups! En esto, tanto musulmanes extremos como ultraconservadores europeos están unidos en contra de los homosexuales. Pero seamos un poco más consecuentes. No es correcto usar a la mujer para combatir a los extranjeros y desprestigiar a los refugiados. Estamos contra el machismo; pero también estamos contra el racismo y la xenofobia.

La escritora alemana Regina Schleheck cuenta que ella estuvo esa noche en la estación central de Colonia. Su artículo (primero apareció en Facebook como una nota en su perfil, donde lo vi por primera vez y lo compartí) en Huffington Post se titula: Ich war in der Kölner Horrornacht am Bahnhof, das habe ich erlebt = Yo estuve en la noche del horror en la estación de Colonia y esto es lo que viví.

Ella cuenta que la estación estaba llena, ya que había gente que caminaba por los rieles, por lo que la Compañía de ferrocarriles no dejaba pasar a los trenes hacia los andenes. (Entre paréntesis, me pregunto, donde estaba la poliicía federal en ese momento, que es la encargada de las estaciones de trenes. Por qué no sacaba a la gente de los rieles). La estación se llenaba cada vez más de personas que no podía abandonarla. Al mismo tiempo, los borrachos pululaban vomitando por la estación.

Schleheck explica que estaba rodeada de hombres, ella piensa que eran, en un 90% de origen árabe (por su apariencia). Los hombres, pese a lo apretado de la multitud, intentaban no acercar mucho sus cuerpos al de ella. En un momento en que “cuerpos venían de todas partes”, los hombres árabes, la cubrieron con sus brazos para protegerla. Trataban de informarse de a dónde iba ella, cuál era su tren, para poder ayudarla. Para mí, eso es humanidad.

Interesante es también leer el relato de la norteamericana Caitlin Duncan en el NYT[13], quien cuenta que, ante al acoso masivo y el intento de robarle, por parte de “juerguistas borrachos”, “dijo haber sido rescatada por un grupo de solicitantes de asilo sirios”. Esto es, por refugiados. Hesham Ahmad Mohammad es uno de ellos, profesor de escuela básica en Alepo, Siria, que se había reunido en Colonia para pasar las vacaciones con otros refugiados sirios repartidos por Alemania. Ella dice que un “desconocido se le acercó, fue un rayo de bondad en la más sombría de las situaciones”.

Me recuerda lo que dice el cardenal Woelki sobre el tema[14], cuando concluye su mensaje en youtube, diciento que “tenemos que reconocer en todos a nuestras hermanas y hermanos, sólo así lograremos iluminar la noche más oscura”[15].

Respondiendo a la pregunta inicial, a mi modo de ver, las feministas alemanas sí hablaron sobre el tema. También yo lo hice en la medida de mis humildes posibilidades. Pero no desde la perspectiva femonacionalista. No, no utilizamos el feminismo, no defendemos a la mujer, la dignidad de la mujer, con fines racistas.

Esto es lo que yo veo que sí hacen los grupos de extrema derecha y ultraconservadores. Para ellos, me parece que la protección de la mujer es lo que menos importa. Lo más importante; lo que más les interesa es sacar provecho político contra los refugiados. Un claro caso de oportunismo.

No, las feministas no se quedaron calladas, no nos quedamos en silencio. Ellas no hablan sólo para desacreditar a los refugiados, sino siempre cuando mujeres u hombres son acosados o abusados. No aprovechamos, ni abusamos de ningún hombre o mujer para transmitir mensajes de odio xenófobo.

Con Marina Weisband (inmigrante judía de Ucrania), sólo puedo decir[16]: “no entiendo cómo se puede aprender tan poco de la historia. Que, de un grupo de personas, tomemos sólo algunos de ellos como ejemplo (negativo), tan sólo porque son horribles y que traspasemos la atrocidad a todo el grupo”[17].

En suma, pienso que es inaceptable instrumentalizar el sufrimiento de las mujeres esa noche del horror -como la llama Schleheck- para fomentar la xenofobia. Como decía alguien en días pasados, “si los alemanes pensamos que estando solos, se solucionarán todos nuestros problemas, nos equivocamos. En ese momento, sólo comenzarían…”

Estamos contra el sexismo, contra la violencia y el acoso sexual -venga de donde venga- y estamos también contra la xenofobia y el racismo…


[1] Testimonio de la estudiante estadounidense Caitlin Duncan en el New York Times In New Year’s Melee in Cologne, a Migrant Was One Woman’s Savior: “One man grabbed my hat, took it off my head,” she began. “Someone else came around the back of me and grabbed me,” she added, “I guess looking for something in my pockets. I turned around, you know, to push him off me because he’s touching me. I turned to get my hat back, put it on; someone else tried to kiss my face and to kiss my neck. I pushed him away and yelled, ‘What’s wrong with you?’”.

 

[3] Um es mit einem Beispiel zu veranschaulichen: Eine Frau*, die sich in einer Menschenmenge befindet, wird plötzlich am Busen, am Hintern, zwischen den Beinen, ja sogar unterhalb der Kleidung an der Scheide angefasst – das ist heute nicht strafbar. Keine Gewalt, keine Drohung, keine schutzlose Lage. Die Frau* wird dann von mehreren Personen umringt. Sie sagt, dass das nicht lustig sei, sie weint, doch die Angreifer lachen und führen sexuelle Handlungen an ihr durch. Wenn die Angreifer keine darüber hinausgehende Gewalt anwenden, wenn sie die angegriffene Frau* also nicht festhalten oder schlagen, wenn sie ihr nicht sagen, dass sie sie töten oder schlagen werden, wenn sie theoretisch gehen könnte und sie sich dennoch – etwa aus Angst – nicht wehrt, nicht geht, dann ist das heute in Deutschland nicht strafbar. Eine Schutzlücke.

[4] Nach dem, was ich bisher an Berichten von Augenzeug_innen und ersten Ermittlungsberichten gehört und gelesen habe, kam es zu gravierenden sexuellen Übergriffen, es scheint mir aber eher unwahrscheinlich, dass hier viele Sexualstraftaten im Sinn des geltenden deutschen Strafgesetzes verübt wurden. Strafbar sind sexuelle Handlungen gegen den Willen der anderen Person nämlich nur dann, wenn sie mit Gewalt, Drohung mit gegenwärtiger Gewalt für Leib oder Leben oder unter Ausnutzung einer schutzlosen Lage verübt werden oder bei widerstandsunfähigen Personen.

[6] Sexismus manifestiert sich in Finnland anders als in Marokko, existieren tut er dennoch in beiden Gesellschaften. En el artículo de Die Zwit, ya enlazado Sind wir über Nacht zu einer feministischen Nation geworden?

[7] El artículo de Wikipedia en alemán: Seduction Community

[9] La primera vez que yo sufrí de acoso sexual fue a bordo de un avión de la Lufthansa, por parte de un respetable ingeniero alemán, a la edad de 16 años. Yo viajaba sola (en un grupo de niños; pero mis compañeros estaban sentados en otra parte del avión).. El “ingeniero alemán” es una figura de culto en Alemania.

[10] Una persona importante de la organización a la que me refiero en mi artículo ¿En qué se parecen John Boehner y yo? me comentó (una vez que se dignó a hablar 5 minutos conmigo, sólo porque mi marido había ido a buscar un trozo de carne en el asado a donde nos habían invitado) que una mujer sólo debería estudiar una profesión fácil que le sirviera después para cuidar a los niños.

[11] Esta y la siguiente cita es del artículo EL FEMINISMO, ¿DESTRUYE LA FAMILIA? JUTTA BURGGRAF, en la revista Humanistas 7, Santiago de Chile. Yo hice la traducción. Pueden leer el original alemán en: Zerstört Der Feminismus die Familie?

[12] Lo de mendigar dinero del marido me lo contó ella personalmente. Se trataba de una amiga suya que se casó, no siendo ya la más joven, dejó su profesión y por lo tanto, no tenía dinero propio y debía mendigarlo al marido que no se lo daba. Al final, ella terminó separándose de su marido. Y esto en Alemania de fines del siglo XX y comienzos del XXI.

[17] Ich verstehe nicht, wie man aus der Geschichte so wenig lernen kann. Dass wir eine Gruppe von Menschen nehmen, uns lauter Beispiele raussuchen, warum einige von denen schrecklich sind und diese Schrecklichkeit auf die ganze Gruppe übertragen.

#ParisAttacks

Esta mañana, el gobierno alemán expresó su preocupación y la necesidad de que, a partir de hoy, y debido a eventuales atentados de extrema derecha, los hogares donde viven los asilados o -como les llamamos ahora- refugiados y las mismas personas de los refugiados, deberían ser resguardados aún mejor[1]. Especialmente, en regiones del Este de Alemania, tipo Sachsen[2]

La semana pasada, una refugiada embarazada (21), procedente de Somalia, fue atacada al salir de un supermercado en Brandeburg (Este de Alemania) por tres niños de 14 y 15 años. Estas son cosas que verdaderamente no pueden pasar en un país civilizado[3]. No es difícil responder de dónde aprendieron estos niños el odio hacia los extranjeros: en sus casas 😦

Es evidente que los grandes ganadores de un atentado terrorista probablemente del IS son: el mismo IS y la extrema derecha europea. Ambos. Ambos por igual. Tanto la extrema derecha neonazi como la más burguesa y tradicional ultra conservadora. Ayer circulaba esta caricatura en Twitter: en que un neonazi y un islamista se dan la mano, felicitándose mutuamente. Hoy, el conocido caricaturista eslovaco, Marian Kamensky sube otra a Facebook, titulada, gran fiesta en París: bailan tomados de las manos, un terrorista islámico, una mujer que representa al Front National francés y un hombre que represente a Pegida. Yo habría agregado un cuarto bailarín, de la AfD; pero esta colectividad está tan unida a Pegida que el hombrecito de Pegida la representa muy bien.

Algunos -y no sólo extremistas de derecha y neonazis, sino también tanto políticos (Söder, Seehofer ambos de la CSU bávara) como algún periodista[4], tratan, desde ayer, de instrumentalizar el terror en desmedro de los refugiados. Lo que es inaceptable. Que los refugiados son culpables del atentado es un argumento intelectualmente débil. Antes de que llegaran los refugiados, había terrorismo islámico. El peligro terrorismo casero es aún mayor.

Hay gente -entre una mezcla entre estupidez e ingenuidad- que piensa que, si se van todos los extranjeros y cerramos las fronteras, todo estará bien y no tendremos ningún problema. No es así. Pero claro: siempre hay alguien a quien podamos culpar de nuestros propios déficits. Recuerdo que antes de que comenzara todo este problema de los refugiados, el chivo expiatorio de Alemania eran los ciudadanos que viven de la ayuda social (los Hartz IV), a quienes se acusaba de todo lo malo que ocurría. Es como cuando haces una mediación y te dicen: si se fuera esa persona de la oficina, todo andaría muy bien. La persona se va y surge un nuevo conflicto y una nueva persona a quien culpar. Un mecanismo psicológico muy antiguo y muy absurdo.

Susanne Marx (@PhotosMarx) escribia ayer sábado en Twitter (traduzco[5]): “Imagínate vivir los 365 del ano con atentados terroristas como el de Paris… Ya sabes por qué las personas huyen”. Creo que, algunas veces, hay que ponerse en el lugar de los demás. Es una muestra mínima de empatía. En alemán, Flüchtlinge (refugiado) viene del verbo flüchten, que significa alejarse de un peligro inminente y se parece mucho a fliehen, a huir.

Ayer, Claus Leggewie, dice en DLF[6] que el objetivo estratégico de los terroristas es desestabilizar el orden occidental. Esto es algo -explica- que ya intentaron también antes otros terroristas. Pero los islamistas pretenden que Europa vuelva a deshacerse en estados nacionales y, sobre todo, intentan que Europa no deje entrar a más refugiados -con frecuencia, musulmanes- que se sustraen así de la tiranía de Al Qaida y del Islamic State. Los musulmanes son las primeras víctimas del terror[7]. Sí, esto de que son las primeras víctmas, recuerdo que lo escuché y leí del gran Otto von Habsburg en varias oportunidades.

Lo que interesa a los terroristas es que los musulmanes -y también los yesidas, los zoroastrianos, los cristianos, los ateos, etc.- se queden en el supuesto califato, como sus súbditos o más, bien, como sus esclavos. Ayer, circulaba en internet un meme que explicaba que los “seres humanos que rezan a Alá son musulmanes; los seres humanos que matan en nombre de Alá, son islamistas; y los seres humanos que huyen de los islamistas, son refugiados”. Toda la razón.

Leggewie hace ver que los terroristas nos atacan en las actividades con las que más nos alegramos: el fútbol, un concierto, en un café, en un restaurant. Propone que hagamos ahora como hizo el gobierno británico después de los atentados de Londres, el 2005, en cuyos afiches se leía: We are not afraid, no tenemos miedo. Decidir ahora que Alemania no aceptara más refugiados, sería desastroso, agrega[8].

Pienso que lo que ahora necesitamos es lo contrario de lo que desean los islamistas y los euro-escépticos: la unión aún mayor de Europa. Y me parece que eso es lo que lograrán los terroristas. En vez de destruir Europa, logran sólo que los europeos se unan aún más.

Lo que sí nos llama la atención es que este nuevo atentado ocurra en Francia, un país con un estado omnipresente, que ejerce un gran control, con una telecommunications data retention (en francés: Conservation des données), con un estado de emergencia desde Charlie Hebdo, con uniformados armados con armas en cada esquina (una amiga estuvo este verano en la Bretaña y me decía que era increíble ver uniformados fuertemente armados patrullar las calles). Algo me lleva a pensar que el control y las escuchas de teléfonos y el control de nuestros mails, no significa más seguridad.

Finalmente, sobre el pasaporte sirio encontrado en el Bataclan. El gobierno griego dice que corresponde a un refugiado sirio. Puedo decirles solamente que lo último en que piensa un terrorista es en llevar consigo su pasaporte (ver esta caricatura). Pero aunque lo hubiera llevado, es super raro que un pasaporte esté incólume en circunstancias que su portador se acaba de hacer volar por los aires. Los servicios de seguridad de los EEUU dijeron hoy que el número del pasaporte no coincide con los números de pasaportes sirios y que la foto del pasaporte, tampoco coincide con la persona que lo portaba. Asimismo, es super raro que el IS envíe a sus milicianos por una ruta sumamente peligrosa, como es la de los refugiados que arriban nadando a una isla griega…

Sobre quienes, una vez más, sostienen que los musulmanes tienen que condenar y distanciarse de este acto terrorista. Sólo puedo decir que ya lo hacen, por ej. el Comité central de musulmanes alemanes y la comunidad de musulmanes británicos. Es cierto, Muslims around the world condemn terrorism after the Paris attacks Pero claro, cuándo quienes se quejan nunca han leído los medios o portales musulmanes, tampoco pueden saber lo que los musulmanes dicen, hacen o piensan. En realidad, no les interesa, no pueden saber si ellos condenan los atentados terroristas o no lo hacen.

Por último, me gustaría citar al redactor jefe de Die Zeit, Giovanni di Lorenzo, en un artículo de enero de este año, Mut ist schnell gesagt, escrito luego de Charlie Hebdo. El conocido periodista, ante las invitaciones a que los musulmanes se distancien del terrorismo, se pregunta si hay algún musulmán razonable que pueda considerar que los atentados de París son buenos, que los pueda alabar. Dice di Lorenzo, con razón, que ya el exigurles un distanciamiento tiene en sí, algo de ofensivo. Y la mayoría de quienes piden un distanciamiento, lo saben[9]. Lo saben y por eso lo hacen.

Me pregunto qué diría mi vecina turca, una señora mayor y muy respetable si le pregunto si ella ya ha condenado el atentado de París. Es como si yo le preguntara a cualquier vasco o descendiente de vascos, si condena a la Eta…O a todo católico, si condena a la católica IRA. Es significativo que mi vecina refugiada siria tiene su perfil de Facebook con los colores franceses, al igual que muchos de nosotros.

Marti Twitter Francia Paris colores


[1] “Angst vor rechtsextremen Übergriffen Bund will Flüchtlinge besser schützen Die am Samstag beschlossene allgemeine Verschärfung der Sicherheitsvorkehrungen geht der Bundesregierung nicht weit genug: Sie befürchtet, dass Rechtsradikale nach den Attentaten von Paris Jagd auf Flüchtlinge machen könnten”. http://www.n-tv.de/politik/Bund-will-Fluechtlinge-besser-schuetzen-article16356481.html

[4] Es el caso del periodista Matussek: https://twitter.com/jep_/status/665476508354551808

[5] “Stell Dir vor, 365 Tage im Jahr ständig Terroranschläge wie in Paris, dann weißt Du warum die Menschen fliehen”.

[7] “Dahinter steht ein strategisches Ziel: Sie möchten die westliche Ordnung destabilisieren. Das wollten andere Terroristen auch schon. Aber sie möchten, dass Europa wieder in Nationalstaaten zerfällt und dass Europa vor allen Dingen keine Flüchtlinge, häufig ja Muslime, mehr hineinlässt, so dass sie sich der Tyrannei von Al Kaida und IS nicht länger entziehen können. Denn immer noch die, die Muslime, sind die Hauptbetroffenen des Terrors”.

[8] …“dass wir jetzt keine Flüchtlinge mehr aufnehmen, das wäre verhängnisvoll”.

[9] “Als ob es einen vernünftigen Muslim geben könnte, der die Mordtaten von Paris gutheißen würde. Schon die Forderung, sich davon zu distanzieren, hat etwas Beleidigendes. Und die allermeisten Nichtmuslime wissen das auch”.